Tras algunas controversias surgidas en torno a la letra original y su correspondencia con la cantada en aquella grabación que conmemoraba cierto aniversario de la entidad, nos pusimos a trabajar para confirmar definitivamente el contenido de la partitura primitiva y su origen. La inestimable colaboración del Archivo Histórico de El Puerto de Santa María nos ha permitido llegar a las conclusiones que presentamos.

El Racing Club Portuense, en una instantánea de 1933.
LA MARCHA CUMPLIÓ 76 AÑOS EL PASADO FEBRERO.
Tenemos que remontarnos a la fecha del 11 de febrero de 1934. Tal día como ese, tenía lugar un destacado acto social en nuestra ciudad, encontrándose dos entidades de la talla del Racing Club Portuense y la Filarmónica Portuense, sociedad musical que surgió en 1932 y que contaba con la dirección de don José Luis Hernández Carvajal.
Durante esa celebración, tal y como recoge la Revista Portuense de aquellas jornadas, el presidente del Racing, don José del Cuvillo y Sancho, "Pepe Cuvillo" como era conocido entre los futbolistas y seguidores, impuso una corbata rojiblanca con la insignia del Club a la bandera de la Filarmónica Portuense al grito de "Rojo de pasión y blanco de fe", en referencia a los colores de la entidad. El director de la sociedad musical porteña, correspondió con la entrega de una banda que rezaba la frase "La Filarmónica Portuense al Racing Club".

La Filarmónica Portuense, en Jerez, durante una visita a la Bodega Williams & Humbert, en 1935. A la derecha de la imagen, de paisano, el compositor Federico Castilla.
En esa misma celebración se estrenó la obra de Federico Castilla, compositor portuense y autor de numerosas letras que recoge una publicación editada en 1983, titulada: "Carnaval: Un siglo de historias del Puerto", realizada por J.I.Buhigas y Tily Santiago.
El músico portuense puso nombre a la composición, titulándola "La Marcha del Racing":
"Racing Club, Racing Club Portuense",
del deporte es el rey del balón,
que hace a todos luchar, compañeros,
bajo el más noble blasón.
Al cantar su marcha, unidos,
se hace fuerte nuestra voz
y es que el ritmo marcial de sus notas
llega a nuestro corazón.
Marchemos siempre unidos,
juguemos diligentes;
que sea nuestro partido
el que más tantos cuente.
Marquemos, animosos,
con fuerza, nuestro "shut".
Que todos digan, ¡Viva el Racing!
porque ha ganado nuestro club.
76 años después, la letra sigue invadiendo todos los rincones del José del Cuvillo cada dos semanas, como un guiño a una historia que no se debe olvidar.

Primer concierto de la la Filamornica Portuense en 1.932, en casa de la madrina la Señorita Carmen Haupold:; figuran en primera fila de izquierda a derecha: los señores Hernández Zarco, Chorro, Garcia e Ibañez, en segunda fila; Valimaña, Sanchez, Hernández, la señorita Carmen Haupold, Javierre, Castroverde, Gurrea y Sevillano, en tercera fila, Péculo, Acosta, Castilla, Gonzalez Rascon, Sevillano, Zaragoza, Ramirez, Espinosa, Serrano y Garcia y cuarta fila, M. Gonzalez, (botones) Botubol, Vazquez, Pallares, Poullet, Ponce, Rodil, Pérez, Zarco, Martinez y Doll, al fondo; Díaz, el abanderado. (Pag. 137 del libro 'Carnaval: Un siglo de Historias del Puerto (1.836-1.936)'. De Tily Santiago y José Ignacio Buhigas)
El himno cantadao y con sutítulos, en Youtube.
El pasado tiene un enorme peso en la ideosincrasia del Racing Club Portuense, una entidad deportiva histórica en la comunidad andaluza, que supera la cifra de ochenta años de existencia y representación del deporte más seguido de la ciudad. El patrimonio histórico del Club, realmente valioso, se ve plasmado en miles de anécdotas, vivencias de varias generaciones portuenses, así como en numerosos documentos que andan perdidos entre cuadernos y papeles polvorientos de nuestros vecinos, imágenes únicas... no pueden caer en el olvido y es nuestra intención recuperar todo ese material en el sitio oficial de la entidad. (Texto: Diego Patrón Aguilera).


Mauricio y Álvaro asistían en Sevilla a la escuela Taller de Carpintería de Ribera y después participaron en la construcción de este galeón en los astilleros “Varaderos Palmás”, de Punta Umbría, donde fue botado el 30 de noviembre de 2009. Ambos cursaron el Bachillerato en el Instituto Santo Domingo y posteriormente Mauricio inició estudios de Trabajo Social en Granada. Álvaro realizó en Sevilla el grado superior de Fluidos Térmicos y es aficionado a deportes como el fútbol sala.










TALAYA, Francisco. Varilarguero de mediados del siglo XIX. Ejerció en La Habana por algunos años. Hizo su presentación en Madrid, como úlitmo reserva el 13 de abril de 1846. Figuró en la cuadrilla de José Redondo 'Chiclanero'. Hemos recogido dos actuaciones suyas en El Puerto, los días 23 y 24 de junio de 1847. Murió en esta población en1875. Parece que fueron dos los piqueros que hubo con este nombre, pus don José de Pazos, en sus 'Breves Apuntes' habla de los Atalayas, mayor y menor; posiblemente eran hermanos según otra referencia que hemos podido encontrar. (Manuel Martínez Alfonso. Plaza Real. Año 1968. Pg. 106)
Como mulillero, Josele, tiene un hermoso enganche de mulillas con una guarnición que él, con sus manos de guarnicionero, como también lo fue su padre, ha hecho copiando, en lo fundamental, la que Sevilla le regaló a Isbael II en 1862. Este enganche de mulas lo tiene contratado para distintas Plazas de Toros de la provincia.








Una colección de 'incunables' audiovisuales sobre el cante flamenco. Considerado como el mejor programa flamenco de la historia, 'Rito y geografía del cante' es fruto de una exhaustiva exploración del cante flamenco que, cámara en ristre, realizaron equipos de Televisión Española (TVE) entre marzo de 1971 y octubre de 1973. Para ello, fueron visitadas casi una treintena de localidades de Andalucía, Salamanca, Barcelona, Extremadura, Toledo, Murcia y Portugal, en las que fueron entrevistados ciento ochenta y seis cantaores, trece grupos folklóricos, cuarenta y siete guitarristas, trescientos trece palmeros, bailaores y aficionados. Además, se mantuvieron más de doscientos encuentros y reuniones con flamencólogos, músicos, historiadores, antropólogos y aficionados. Y, consecuentemente, esta colección de “incunables” en imágenes recoge inolvidables escenas del cante protagonizados por las mejores figuras que son y fueron en el mundo del flamenco.
En aquellos años del primer tercio del siglo XX no existían tiendas de moda, ni grandes cadenas de tendencias. En las casas se cosía en solitario, o en grupos, dirigidos por una maestra. Allí se decidía cual era la moda femenina a seguir en El Puerto de 1928, año en el que está fechada la fotografía, tendencia que se seguía a través de revistas y periódicos o copiando prendas que llegaban del exterior. La fotografía está tomada en la casa donde estaba el refino de Lolita y Serafina, en la calle Luna.





Hoy 28 de abril se cumplen 485 años de la formalización oficial del culto a San Sebastián, como copatrono de la Ciudad, junto a San Francisco Javier y a la Virgen de los Milagros. Desconocido para muchos, durante la Edad Media y debido a la epidemia de peste que afectaba a El Puerto, San Sebastián fue considerado como “santo abogado de los contagios”, celebrándose una fiesta religiosa en su honor, sustentada por una cofradía y una ermita, lo que da una idea de la importancia que tuvo para aquel Puerto del siglo XVI. Si bien los orígenes del patronazgo de San Sebastián se remontan a finales del siglo XV, no será hasta el año 1525, cuando se consolida el culto del santo. El culto a San Sebastián es muy antiguo, siendo considerado como el Apolo cristiano, al ser uno de los santos más reproducidos por el arte en general. Un santo, que fue martir muriendo asaeteado por flechazos y que es considerado por algunos como el patrón de los homosexuales. Celebra su santoral el 20 de enero. 
La Cofradía de San Sebastián, fundada a principios del siglo XVI, continuaba con la ermita que tiempo antes había comenzado a utilizar para el culto de su titular, pero hasta cierto punto mediatizada por la ciudad que consideraba como suyo todo lo que tenía que ver con el patrono. Ésta ermita, situada en lo que hoy conocemos como la barriada Durango, y en la que todavía se encuentra una cruz de ésta, se encontraba en mal estado y necesitaba un arreglo urgente. Para el seguimiento de estas obras y para darle mayor solemnidad a la fiesta, se creó la figura de los hermanos mayores y el mayordomo.
La devoción en El Puerto era creciente, y se creyó a bien comprar unos terrenos anejos a la ermita para su ampliación. Por siete reales, la Cofradía de las Ánimas vendió sus propiedades. Esta compra se convirtió en los cimientos de una muerte anunciada para el culto religioso en la ermita de San Sebastián. Este amplio terreno despertó el deseo de varios fundadores de monasterios y hospitales, y su ocupación por parte de éstos no tardó en ocurrir.
En el siglo XVIII el culto disminuyó considerablemente. Varias son las causas que justifican este descenso de la devoción en la Ciudad por el patrono San Sebastián. Por una parte, la devoción popular giró en torno a la Virgen de los Milagros; por otra parte, cada vez más, San Francisco Javier, copatrono de la ciudad, tenía mas adeptos entre la feligresía. Además, la fiesta en su honor, ganaba solemnidad y aceptación; por último, los votos a Nuestras Señora de la Merced por la liberación en 1702 de la invasión angloholandesa, y la Santa Cruz por la desaparición de la peste.
Poco a poco el patrono San Sebastián ha ido perdiendo peso específico en la historia de la Ciudad, hasta llegar al desconocimiento por parte de gran número de portuenses. Nada se sabe de la imagen primitiva, ni siquiera si pudo haber más de una. Lo cierto es que actualmente la ciudad carece de una imagen de un San Sebastián para el culto, a pesar de ser patrono de la misma.











