Doña Josefa Mónica Pacheco Bustios era esposa del Teniente General de la Armada don Blas de Lezo y Olavarriaga (ver nótula 473 en Gente del Puerto). Doña Josefa pertenecía a una familia de hacendados del valle de Locumba, en el reino del Perú, donde nació el 6 de Mayo de 1709. Su madre Mª Nicolasa de Bustios y Palacios, falleció a consecuencia del parto, dejándola como hija única y heredera. Su padre José Carlos Pacheco Benavides, natural de Arequipa, falleció cuando ella apenas contaba con seis años de edad. Una tía suya, Isabel de Palacios, vecina de Lima, pidió al virrey del Perú su custodia, y la niña fue trasladada a la capital donde se crió y educó. Pero su tía falleció de unas fiebres y la justicia nombró a su tío el Doctor Tomás de Salazar, Catedrático de Leyes de la Universidad de San Marcos de Lima y marido de la fallecida, como tutor hasta que Josefa se casó con el Jefe de la Escuadra, Comandante General de la Mar del Sur, don Blas de Lezo. | En la ilustración, Berthe Morisot con ramillete violeta. 1872. Óleo sobre lienzo. Alt. 55; Anch. 40 cm. RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
Categoría: Militares
2.775. Mario Palao Taboada. Marino.
Mario Palao Taboada nace en Orense en casa de su abuela materna el día 6 de Octubre de 1947, --el año de la explosión de Cádiz— dado que, en esa época en Galicia se nacía en las casas de las abuelas. Toda su familia estaba compuesta por gallegos menos su abuela paterna navarra, que se llamaba Martialay (Martín Alegre) y era farmacéutica, que casó con su abuelo, a la sazón Coronel de la Guardia Civil, cumpliendo así con los tópicos de la época.
2.651. PLANA MAYOR DEL QUINTO REGIMIENTO. 2 portuenses.
El denominado Quinto Regimiento fue creado en el verano de 1936 para incentivar la resistencia del pueblo de Madrid durante la Guerra Civil. La sede elegida como cuartel fue el Colegio de los Salesianos en el barrio de Estrecho, en la actual confluencia de las calles Francos Rodriguez con Bravo Murillo. Este colegio se convirtió en centro de reclutamiento militar y sede del Quinto Regimiento.
La foto que presentamos pertenece a un libro de Eduardo Comín Colomer, policía y escritor cuyos fondos se encuentran en la Biblioteca Nacional. Debió de ser tomada en septiembre de 1936, posiblemente en el cuartel general del Quinto Regimiento en Madrid. Aparecen dos portuenses, el núm. 3, el médico Daniel Ortega, y el núm. 27, el General Juan Modesto.
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2.648. Entrevista de Fernando VII y el Duque de Angulema. En El Puerto hace 192 años.
Grabado de la época (1823) que representa la entrevista de Fernando VII y el Duque de Angulema, en El Puerto de Santa María. El príncipe francés se postró ante el monarca español, que le invitó a levantarse, ante la mirada de las tropas que presentaban armas. No hace falta decir que la escena es un tanto convencional. /Colección privada. Madrid.
El 1 de octubre de 1823, las autoridades liberales de Cádiz, convencidas de la inutilidad de la resistencia, permitieron a Fernando VII y a su familia embarcar en una falúa que les llevó a El Puerto de Santa María (ver nótula núm. 1.911 en Gente del Puerto), donde le esperaba el Duque de Angulema. ...continúa leyendo "2.648. Entrevista de Fernando VII y el Duque de Angulema. En El Puerto hace 192 años."
2.627. El libro manuscrito en la corte de Alfonso X ‘el Sabio’.
Hoy día, el libro nos sale al paso por doquier, hasta el punto de que ha llegado a ser, como tantas otras cosas, un verdadero objeto de consumo. Cuando Guttenberg comenzó a emplear los primeros tipos móviles estaba poniendo en marcha un proceso que ni él mismo podía imaginar, aunque lo intuyese oscuramente. Pero hubo un tiempo en que el libro era algo que distaba de estar al alcance de cualquiera. Cada libro era una pieza única, aún las tiradas de libros escolares que vendían los estacioneros de las universidades y escuelas, sencillamente porque eran libros manuscritos, hechos, con más o menos cuidado, uno a uno.
Retrato al óleo sobre lienzo. 1,14 x 0,92 m. de tamaño natural de un joven Alfonso X, obra de Joaquín Domínguez Bécquer. Se le representa bajo una arquitectura islámica, sedente, ostentando corona y manto adornado con castillos y leones, con el cetro en la mano derecha. En la otra porta un libro, que alude a su afición y protección a las letras y ciencias. Resulta curioso que la iconografía tradicional de este monarca lo represente joven, imberbe. El cuadro es copia de Alonso Cano. Domínguez Bécquer parece seguir el prototipo de este rey que encabeza el denominado Libro de los Dados. Patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla.
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2.596. Luis María Coig Sansom. Ilustre marino portuense.
En la galería imaginaria de portuenses ilustres de todos los tiempos debe figurar por méritos propios este insigne marino portuense del siglo XVIII: Luis María Coig Sansom. Fue el sexto hijo del matrimonio formado por Juan Pedro Coig y Margarita Sansom, cuarto y penúltimo varón de la familia y, de ellos, el que alcanzó una posición social pública mas notoria, realizando una dilatada y meritoria carrera militar en la marina de guerra. /En la ilustración, dibujo de un Capitán de Navío, por José María Bueno.
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2.545. Alejandro Villanueva. Un portuense juega en la NFL de Futbol Americano. Pertenece a los Pittsburgh Steelers.
Alejandro Villanueva estuvo toda la pasada temporada en el equipo de prácticas de los Pittsburgh Steelers --en español, ‘Acereros de Pittsburgh--, equipo profesional de fútbol americano de la ciudad de Pittsburhg, Pennsylvania.
A principio de verano se casó con su novia de siempre y en julio pasó unos días de vacaciones en Motril con sus padres, españoles, que residen en El Puerto de Santa María. Desde hace unos días se parte el cobre en el training camp de los Señores del Acero en busca de una plaza en la lista definitiva de 53 jugadores, y al decir de los medios locales, tiene bastantes papeletas para terminar formando parte como tackle de una línea ofensiva con una calidad excepcional en el quinteto titular, pero una preocupante falta de profundidad en el banquillo hasta ahora.
Su historia terminará por ser llevada al cine porque no puede ser más increíble. Consiguió ser admitido en la conocida Academia de West Point. Allí, además de sobresalir como estudiante, se convirtió en uno de los pilares del equipo de football americano de Army donde jugó de línea defensivo, línea ofensivo, tight end y hasta receptor. En 2009, su último año, además de conseguir unos números excepcionales, fue elegido para disputar el ‘East-West Shrine Game’ en el Citrus Bowl de Orlando, uno de los All Star universitarios más importantes.
2.541. Conversación entre dos Marinos de Guerra, portuenses, del siglo XVIII.
La acción transcurre en el Puerto de San Joseph, Estrecho de Magallanes, 10 de Enero de 1789.
Los oficiales del paquebote Santa Eulalia pasaron a su compañero de expedición el Santa Casilda, a excepción de su comandante capitán de fragata don Fernando de Miera que se encontraba enfermo y el primer piloto don Antonio Castellanos que quedó de guardia. Objeto de la reunión de oficiales de ambos paquebotes era discutir el plaN a seguir para cumplir el objetivo de la expedición, es decir, terminar el levantamiento del Estrecho de Magallanes, concretamente, desde un punto cercano a donde estaban anclados, Puerto de San Joseph, hasta el Océano Pacífico. Lo de discutir es una forma de hablar, pues el comandante de la expedición, capitán de navío don Antonio de Córdova, ya había decido el plan a seguir.
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2.492. Menesteo. Un rumor de memorias.

Permanece aún en el aire la mirada alucinada de aquel héroe troyano entrando con su tripulación por la desembocadura del Guadalete, instantes antes de darle su nombre a la ciudad que acababa de descubrir, la más hermosa del mundo: Puerto de Menesteo. /En la imagen de la izquierda, ilustración del rey ateniense Menesteo en la Guerra de Troya, procedente de un vaso griego de figuras rojas del 450 a.C. (LIMC VI.1, 1992, s.v. Menestheus. París, Louvre G 341). Identificación y pie de foto del Museo Municipal.
Permanece todavía la sangre derramada por visigodos, musulmanes y cristianos en las aguas del Río del Olvido; los pasos perdidos de Cristóbal Colón por el barrio alto a la búsqueda de financiación para su viaje al Nuevo Mundo; la traición de Fernando VII, el rey felón, derogando una mañana de mayo en una casa de la calle Larga la Constitución de 1812. ...continúa leyendo "2.492. Menesteo. Un rumor de memorias."
2.451. San Cristóbal, la Sierra Sagrada (3). Isla Cartare XI.

Mosaico con la representación de la batalla del Guadalete.
A comienzos del siglo VIII, la frágil estructura institucional y económica de la sociedad hispano-visigoda se iba a derrumbar ante el imparable avance del Islam desde el norte de África. Tras una primera incursión de reconocimiento, en junio de 711 un contingente militar de 10.000-12.000 beréberes al mando de Tariq cruzó el Estrecho y se dirigió al río Guadalete –el wadi Lakka de las fuentes árabes-, donde se produjo el primer y decisivo enfrentamiento entre las dos civilizaciones religiosas, que conllevó el fin de la decadente monarquía visigoda y el comienzo de una época que cambió de raíz la historia de la Península Ibérica.
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2.379. ISAAC PERAL, EL PUERTO Y PEDRO DE MERCADER I ZUFÍA.

Fragmento de óleo sobre lienzo de Isaac Peral y Caballero.
En una antigua guía turística de El Puerto de principios del siglo XX que se conserva en mi casa, pero que no tengo a mano, aparece una foto del famoso sumergible y de “La Carraca”. En la “Guía del buen comer español” de Dionisio Pérez (Post-Thebussem) editada en 1929 por el Patronato Nacional de Turismo --que conservo-- en su página 89 se puede leer :
"En 1891 ofrecióse a Isaac Peral un banquete en el barrio de Guía, del Puerto de Santa María, en el que figuraron veintiún platos, todos de pescados y mariscos y todos preparados al estilo de los marineros , que son los habitantes de aquella barriada”. No se dice en el libro de Dionisio Pérez si el banquete fue en homenaje a Isaac Peral y su tripulación por el éxito de las pruebas de inmersión de su famoso sumergible en aguas de la Bahía de Cádiz.
En su nótula núm. 351 Javier Maldonado Rosso hace mención del banquete que se celebró en el desaparecido Hotel Vista Alegre (desapareció el hotel y ya de paso, más tarde, también el elegante edificio del XIX que lo albergaba) para festejar la inauguración del alumbrado eléctrico portuense en el que estuvo implicado como principal promotor el famoso inventor cartagenero. El citado hotel estaba en el Vergel del Conde O’Reilly, al lado del río, por tanto en el barrio marinero.
Se trata de dos banquetes en su honor pero por motivos diferentes. Si en 1894, desvinculado de la Armada, es cuando comienza su actividad empresarial en el nuevo sector de la producción y suministro de energía eléctrica en El Puerto, parece que el banquete de 1891 citado por Dionisio Pérez en su libro, debería ser en homenaje a la botadura del sumergible el 8 del 8 de 1888 y las exitosas pruebas posteriores, como así se dice en el pié de la foto del submarino que aparece en esta nótula 351 que comento.
Pruebas oficiales del Submarino Peral verificadas en la Bahía de Cádiz el año 1890. Pulsar sobre la imagen para ampliar.
El Puerto fue acogedor y agradecido con el marino inventor y empresario, reconociendo su talento y valía y honrándole --que yo sepa-- por lo menos con los dos banquetes que se citan, y la dedicación de la plaza del Ayuntamiento donde se encontraba la Eléctrica Peral o fábrica de la luz portuense.

Electra Peral Portuense, en la calle Larga, esquina y vuelta con Descalzos o la plaza que lleva el nombre del ilustre marino y empresario, con fachada también en Diego Niño. La imagen es del 9 de agosto de 1914.

Recibo de 30 pesetas expedido por Electra Peral Portuense a nombre de Antonio Valimaña el 25 de mayo de 1938, por consumo de electricidad en el Cine Orpheo, en la calle Puerto Escondido.
Todavía los antiguos siguen llamando a la fábrica de luz “Eléctrica Peral”, aunque después haya sido “Sevillana de Electricidad”, y hoy sea “Endesa”.
Pedro de Mercader i Zufía, Almirante de la Armada, bisabuelo de mi mujer, y tatarabuelo de mis hijos (portuenses como yo) , nació en Barcelona en 1857 y murió en la misma ciudad en 1928. Descendiente directo de Wifredo el Velloso (Guifré el Pilós ). Falleció antes de heredar el título de Conde de Belloch que pasó directamente su hijo. Hermano, a su vez, del Vizconde de Belloch. Familia, por tanto, de rancio abolengo catalán además de ilustres marinos. Su hija, Joaquina Mercader y Bofill, casó con el también conocido marino Juan Antonio Suanzes y Fernandez, Marqués de Suanzes, abuelos de mi mujer y, por tanto, bisabuelos de mis hijos. /En la imagen de la izquierda, Pedro de Mercader y Zubía.
Pedro de Mercader i Zufía fue uno de los Tenientes de Navío que con su compañero y jefe del proyecto, Isaac Peral, y otros marinos realizaron la primera inmersión del famoso sumergible en aguas de la Bahía de Cádiz. Cuenta la familia, no sé si exagerando un poco, que encaneció prematuramente como consecuencia de las emociones originadas por las pruebas y sucesivas inmersiones en las que participó mi lejano pariente político.

El Submarino Peral estrenó en 2013 sala en el Museo Naval de Cartagena (Murcia), donde se investigará cómo detener la oxidación interior del casco
Siendo Almirante del Arsenal de la Carraca, en San Fernando, salvó dicho sumergible del desguace y hasta hace poco se ha podido admirar en el puerto de Cartagena. Después de su restauración se le ha buscado un lugar más a cubierto en el Museo Naval de Cartagena. /Texto: J.S.A.
2.379. JUAN DE AUSTRIA, EN EL PUERTO.
El único vínculo que mantiene Juan de Austria con nuestra ciudad este importante personaje de nuestra historia moderna, del que dentro de unas semanas se cumple o conmemora el 470º aniversario de su nacimiento en Ratisbona (Baviera, Alemania) hijo natural y reconocido de Carlos I, hermanastro de Felipe II, del que tuvimos noticia en nuestra infancia, aparte de por los libros de historia, gracias a la popular película “Jeromín” de Luis de Lucía, basada en una obra del mismo título del jesuita jerezano, con ascendiente portuense, Padre Coloma (Ver nótulas 434 y 1805), es la glorieta que lleva su nombre, situada en la confluencia de la calle San Juan con la Avenida de Sanlúcar.
Parece probado que Don Juan de Austria, en su calidad de Capitán General de la Mar, estuvo en varias ocasiones en la entonces villa ducal de El Puerto de Santa María, antes y después de la fecha en que tuvo lugar la batalla naval de Lepanto: octubre de 1571, cuya flota coaligada, constituida por más de doscientas galeras, denominada “Santa Liga”, comandó. Gregorio Marañón (nótula1.846) lo sitúa en El Puerto en 1565 y también un año después de su victoria contra los turcos, debiendo solucionar la rebelión de los moriscos de las Alpujarras, se traslada aquí para recoger a Luis de Requesens, Comendador Mayor de Castilla, general de las galeras denominadas de la Guarda del Estrecho y uno de los más notables jefes militares, junto con Farnesio, Colonna y Bazán, bajo sus órdenes en Lepanto. Lo llevó al conflicto como su lugarteniente y cuando se solucionó fue nombrado Requesens gobernador de los Países Bajos, cargo en el que le precedería.

Grabado de Namur (Flandes).
Nosotros aquí nos vamos a referir a una visita y estancia en concreto, la que realizase en el verano de 1568, diez años antes de que falleciera en Namur, la ciudadela flamenca que acababa de conquistar. Por aquella fecha, protagonizó un incidente que marcaría el rumbo de la historia de la monarquía española. Su sobrino Carlos, hijo mayor de Felipe II y heredero del trono, huérfano de su madre, la reina María de Portugal que falleció en el parto, tenía su misma edad y se había educado conjuntamente con él en la Universidad de Alcalá. Debemos suponer que, aparte el parentesco, gozaban de una buena amistad y camaradería, tanta como para hacerle partícipe (Carlos a Juan de Austria) de su intención de rebelarse contra su padre pues simpatizaba con la causa flamenca.
Advertido el rey y considerándose traicionado el Infante Carlos, a pesar de que las condiciones física y dotes militares eran notablemente inferiores a las de su medio tío paterno, le acometió con su espada en un ataque de histérica furia, siendo reducido por los sirvientes y encerrado en sus aposentos. Ante la gravedad de su conducta y la inestabilidad mental del príncipe de Asturias, (fue tachado por sus contemporáneos de excéntrico y cruel) su padre Felipe II lo procesó y mandó encerrarlo en el castillo de Arévalo, donde falleció meses después de inanición, al negarse a recibir ninguna clase de alimentos, según una de las numerosas versiones existentes. /En la imagen de la izquierda, el rey Felipe II.
Juan de Austria,’ mientras tenían lugar estos hechos, preparaba una campaña contra los corsario que asolaban el Mediterráneo. En los primeros días de junio salió de Cartagena, y según relata Lorenzo Vander Hammer en la biografía del personaje que publicó en 1627,”entró en la bahía de Cádiz con quince galeras que reforzaban las cinco que allí dejó”. Con pilotos expertos en el conocimiento de la zona “salió a buscar corsarios que decían andaban a Poniente. Amanecieron las galeras sobre la barra de Sanlúcar saliendo a la mar abierta para evitar los bajíos hasta dar fondo frente al río o torre de Oro, zona también conocida como Arenas Gordas y Playa de Castilla”, aproximadamente a la altura de la actual Matalascañas, donde posteriormente se construirían las denominadas “torres de almenara” por ser lugar habitual de aguada de corsarios y piratas, “volviendo a despalmar (limpiar y untar con sebo el fondo de una embarcación) a El Puerto de Santa María”.

Escuadra de Galeras.
“Encontró allí tan solo una guarnición de 811 soldados y escribió al marqués de Mondejar pidiendo enviase más gente para reforzar las galeras. Visitó la casa de las Municiones y fundición de la artillería, y el castillo alcazaba, discutiendo con los prácticos el sitio para un muelle que se ocuparía, posteriormente, de construir el capitán Florio de Alapetchi.
Durante su estancia, antes de salir el día de San Pedro Apóstol con las treinta galeras que había reunido para la expedición de castigo, rumbo a Argel, apadrinó a Francisco Manso de Andrade, hijo del Comendador y gobernador de la ciudad, Antonio Manso. Conocemos este hecho puntual que nos permite saber de buena tinta una faceta social y humana de ésta época tan alejada, más allá de la crónica militar, gracias a un erudito local, el Doctor Don Teodomiro Ibáñez que localizó el acta bautismal en la que figura dicho dato, en el folio 323 vuelto del libro de bautismo de la iglesia, hoy basílica, Mayor Prioral del año 1568, según refiere Cesáreo Fernández Duro en su obra “Tradiciones infundadas”. El bautizo está fechado el día 23 de junio.

La desaparecida Casa de los Manso de Andrade, en la plaza de Colón.
Finalizamos informando que Antonio Manso, jefe del clan familiar de los Manso de Andrade, era oriundo de Oleiros, en el centro de Portugal. Se estableció en esta ciudad en el primer tercio del siglo XVI como factor, autorizado por los reyes de Portugal para adquirir trigo y expedirlo por algunos puertos de Andalucía. Tenía sus casas principales, llamadas de “los Escribanos” por tener establecida en ella todo el papeleo de la factoría en el edificio que reproducimos en la foto, paralelo al castillo de San Marcos y frente a la actual Plaza de Colón. Dicha casa tenía frontero el almacén de su propiedad, con el sitio que llegaba hasta el muelle, una concesión de los duques de Medinaceli. Posteriorenmente, en el siglo XVIII, fundaron un Mayorazgo y se trasladaron a Medina Sidonia, siendo el conocido Doctor Thebussem uno de sus descendientes. /Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A-C Puertoguía.









