Eva María Marín Ares, nace el 1 de noviembre de 1970 en la calle Larga, Día de los Tosantos, 215 años después del Terremoto de Lisboa que descabezó las tres estatuas de la Puerta del Sol de la Prioral y también del Maremoto (o Tsunami) que arrasó nuestras costas y que, en El Puerto, subió el nivel de las aguas hasta la calle de la Victoria.
Hija de José y Milagros, naturales de Jerez y El Puerto, respectivamente, es la tercera de cuatro hermanas. De pequeña vivió en la barriada Durango, hasta que su familia se muda a una casa en el Camino Viejo de Rota, donde pasaría los años más felices, como recuerda. Estudió la EGB en el Colegio Cristobal Colón, Formación Profesional Grado Medio y Grado Superior en SAFA-San Luis. Recuerda con cariño la visita a la Expo 92, como premio “Carabela de Plata” organizado por el Ayuntamiento en el año 1992 y que ganó junto a otros cuatro compañeros de clase, durante el último curso en SAFA, por el trabajo “Archivo de América” , un experiencia de rescate y reorganización de piezas para dar a conocer el antiguo Museo de Ciencias Naturales del Colegio San Luis. Ha realizado cursos de Diseño Gráfico, Ilustración y de Formador Ocupacional.

Cumpliendo su primer año de vida.
ACTITUD ANTE LA VIDA.
Lleva mal las injusticias, las tradiciones, el ruido, las multitudes. A veces siente que no encaja en ninguna parte «quizás el ser agnóstica, antitaurina, desconocer la Semana Santa y el rechazo, cada año un poco más, a la Navidad, ayudan un poco a tener este concepto», afirma. Aunque dice que no cree en eso de ‘ser feliz’, busca serenidad, lo que define como ‘días templados’, el estado perfecto del ser humano para disfrutar de las pequeñas cosas de la vida.

Con su hermana María José y una buena colección de muñecos de peluche.
Tímida, sensible, considera estos adjetivos como auténticos defectos, también se tacha de egoísta «porque tengo pánico a sufrir». Tal vez por todo ello, y por ese otro mundo imaginario y perfecto que siempre sintió vivir desde pequeña, las artes en general, llamasen su atención desde temprano. Pero nunca lo percibió como una vocación, derivando sus estudios hacia otro camino bien distinto. En su titulación académica, aparece como Técnico Especialista de Electrónica, profesión que jamás desarrollaría, aunque guarda grandes recuerdos de aquella época de estudiante.
EL MUNDO DEL TRABAJO.
Ha hecho un poco de todo. Como persona que se define inquieta, ha trabajado desde ayudante en la Galería Milagros Delicado, ubicada en la calle Diego Niño hasta el año 2004, donde hoy se encuentra Tusitala Comunicación, hasta como secretaria en una delegación de deportes o monitora de informática. En 1996, junto a su hermana María José se metió a emprendedora abriendo una tienda de cine ‘Bogart’ en la calle San Bartolomé, que duró seis meses. «--Los del estudio de mercado, nos aconsejaron montar una tintorería, pero nosotras apostamos, sin éxito, por el Séptimo Arte».

La hermana de Eva e hija Claudia, su hijo y su marido, Jaquín Couso y el perro Willie, en El Gastor.
LA FAMILIA.
Casada con Joaquín Couso, «--El único hombre que podría aguantarme, pase lo que pase, ocurra lo que ocurra. En definitiva, el hombre de mi vida», con el que tiene un hijo del quedice que «si hace doce años me hubiesen preguntado por un sueño incumplido, habría respondido que el hallazgo de un tesoro, idea que surgió con la primera película de la saga de Indiana Jones. Lo que no sabía era que en vez de encontrarlo, iba a parirlo. Mi hijo es el tesoro que jamás pensé en tener». Conoce Madrid bastante bien ya que su hermana pequeña lleva 12 años viviendo allí y la visita con frecuencia, aunque no todo lo que quisiera «--Tengo una sobrina maravillosa, Claudia, que sólo veo los veranos». Su perro se llama Willie y dos gatos: Pepe y Deedee. Tiene pocos amigos, pero únicos e irrepetibles.

Eva y su hijo, de vacaciones, con Willie, un caniche de 10 años, único perro de raza que ha tenido.
AFICIONES.
Es aficionada a la música: Javier Ruibal, entre otros, forman parte de banda sonora de su vida. La música de los 70 y los 80, que sus hermanas mayores se encargaron de administrarle en grandes dosis. La lectura de novelas. Perteneció a la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de El Puerto y ocupó el puesto de Secretaria de su Junta Directiva. Le gusta el fútbol: es Sevillista y simpatizante culé; en la actualidad pertenece a la Junta Directiva del Alcanatif C.F., club que lleva un equipo de infantil en la Liga 2ª Provincial. Se lamenta de viajar poco.

Eva, miembro de la Junta Directiva del Alcanatif C.F., haciendo fotos en el Polideportivo Municiapal.

Con amigas de C.F. Alcanatif, en el Polideportivo, de izquierda a derecha, Inma, Eva, Regla, Mari e Inma.
EL PATCHWORK
De forma autodidacta, ha tocado varios palos artísticos: escribió relatos cortos, coqueteó con la poesía, colaboró en prensa y radio locales como columnista, probó con la pintura «--siempre tengo lápiz y papel cerca, por si aparece alguna frase o dibujillo por mi cabeza». Descubrió el patchwork o almazuela a raíz de la muerte de su padre, el hombre que más ha admirado en su vida. Las palabras no encajaban en las hojas en blanco y era el momento de probar otras salidas creativas «--Cuando no se cree en el más allá, hay que sosegar el más acá», sostiene.

¿QUE ES EL PATCHWORK O ALMAZUELA?
Patchwork es un vocablo inglés, formado por dos palabras:Patch que significa trozo o pedazo, y work, que significa trabajo. Así la palabra patchwork quiere decir trabajo hecho con trozos o pedazos. En algunas regiones españolas se utilizaba el término almazuela o retacería, para definir una técnica de costura a base de retales, pensando que, como decíamos al principio, seguramente en todas las culturas antiguas existía una forma de aprovechar los retales y telas sobrantes para hacer colchas y cobertores. La palabra almazuela parece derivar de almozala, que era un nombre muy usual en Castilla en el siglo X para designar al cobertor de cama y que deriva de la palabra árabe almazala, almozaia o almocalla que es la pequeña alfombrilla que los musulmanes usan para hacer sus oraciones y que muchas veces está preciosamente decorada.
SUS CREACIONES.
Así, con la ayuda de Internet y nuevamente, de forma autodidacta, comenzó en este mundo ‘adictivo’ del arte textil. «--El patchwork es como pintar al óleo, pero sustituyendo las pinturas por telas. Lo curioso es que lo llamen como lo llamen, civilizaciones ancestrales, completamente distintas, llegaron a la misma conclusión: unir necesidad e ingenio». Más tarde, durante algunos meses, asistió a clases con Mar Gómez e hizo algún monográfico sobre técnicas de acolchado con Emma Serna, Delegada de la Asociación Española de Patchwork en Cádiz. Su inquietud por seguir experimentando con diversos materiales la embarcó en su último proyecto hasta el momento: diseñar camisetas y bolsos; paisajes, animales y sus “gitanas de feria”, son el origen de sus ideas, que empiezan a causar buena impresión en tiendas y particulares. (En la imagen, sus famosas 'gitanas' en camisetas negras, expuestas en el escaparate de una tienda).
Mantiene el interés por seguir aprendiendo las variadas técnicas y entresijos del patchwork y confiesa que «--Me gustaría seguir diseñando camisetas y bolsos. Seguiré buscando la forma de calmar mi inquietud y mi curiosidad. Y el patchwork es una gran terapia».

Eva mostrando una de sus creaciones.
TIENDAS EN EL PUERTO.
En El Puerto, la única tienda especializada en Patchwork es en la Mercería Botones, en la avenida de la Libertad, 32, donde se encuentran los materiales y telas especiales para este tipo de trabajoas. Además realizan cursos. También pueden encontrarse telas especiales en Trapos, en la avenida Pintor Antonio Fernández Sevilla, 18. En nuestra provincia, existe una tienda taller llamada Puntadas, en Ubrique, en la avenida de España, 21 donde, además de impartir clases, también imparten cursos monográficos sobre diversas técnicas. www.puntadas.es
INTERNET.
En Internet, hay una amplísima variedad de tiendas de España y otros países. Las webs americanas son impresionantes por la variedad.
Como afirma Eva, «lo bueno de Internet, además de las tiendas, es la visita a los blogs de gente que comparte la misma afición, cambiar impresiones mediante comentarios que pueden dejarse en cada nótula o artículo. Interactuar con personas de todo el mundo, aprender con los tutoriales, que son pequeñas clases con el paso a paso detallado, y participar en los SAL (del ingles "stitching along" que significa bordar en conjunto. Se propone un trabajo y se va realizando por partes. Cada uno sigue las indicaciones como quiere, añadiendo objetos como botones o cambiando colores bajo la coordinación de una persona que se encarga de enviar y recibir los trabajos». (Una creación de Eva, un bolso en dos tonalidades).
HISTORIA DEL PATCHWORK.
El patchwork, la aplicación y el acolchado son tres tipos de labores tan relacionados entre si que pueden incluso, emplearse en conjunto.??Los orígenes del patchwork no se conocen y a pesar de haberse encontrado muestras del mismo en épocas muy antiguas, al ser su fin primitivo cubrir unas necesidades de aprovechamiento de telas, no se conoce con exactitud, y será mucho mas tarde cuando pierda este fin y comience a utilizarse como motivo ornamental.

Retales con creaciones de más retales.
Puede que por el cine americano sea más conocidas las típicas colchas (películas sobre los Amish como “Unico Testigo” de Harrison Ford, de género romántico como “Donde reside el amor” de Winona Rider, o películas que traten sobre la Guerra de Secesión americana. Precisamente, durante esta guerra, las mujeres de los Estados sureños unían trozos de telas para confeccionar mantas y almohadones para los soldados. Más tarde eran tejidas también como colchas nupciales con las alianzas entrelazadas.

Con amigas, de izquierda a derecha, Mari, Lourdes, Eva, Regla, Inma y Lidia.
El patchwork ha pasado por diferentes épocas de auge y otras de declive, pero en la actualidad ha tenido un resurgir como manifestación artística y se ha extendido a todas las partes del mundo. Es muy común cuando alguien dice que hace patchwork, que automáticamente se piense en la costura, y es costura, pero va mucho más allá.?? Si algo tiene la práctica de esta actividad es que desarrolla la creatividad. En el proyecto de un quilt,( manta) no solamente es necesario la forma que le vamos a dar, también es vital el uso del color, ya que estos trabajos son de una gran riqueza cromática. Además el uso de una u otra tela será definitivo en el desarrollo de la obra.?? Cada quilter (así se denomina a la persona que practica patchwork) canaliza de una manera distinta a otra su manera de ver el color, la forma y la textura, lo que hace que al final cada obra sea una pieza única, en la que estará plasmada la sensibilidad de su autor.
Hoy día, el Patchwork es una expresión artística que permite realizar obras de gran originalidad y belleza, debido a la evolución y riqueza de las diversas técnicas de diseño y confección de las obras y aplicarse a multitud de elementos modernos: Bolsos, carteras, manteles, agendas, ropa, cuadros...??Como toda obra creativa genera paz y satisfacción.
Más información: Asociación Española de Patchwork (AEP)

Mientras los aliados desplegaban la mayor operación de invasión por mar de la historia en las costas de Normandía anunciando el más que próximo final de la Segunda Guerra Mundial, en la casa de sus abuelos maternos, en la calle San Juan núm. 30 actual nacía circunstancialmente el seis del seis de 1944 Francisco Teja García de Quirós; ese fue a la par, el día D de un porteño recordado y querido por sus paisanos. Curiosamente en la misma casa del Barrio Alto nació nueve años más tarde el torero portuense José Luis Galloso. El arte de Talía primero y más tarde el de Cúchares, revolucionaron la ciudad durante un periodo concreto de su tiempo rozando con sus tirsos mágicos a dos de sus hijos más queridos.
SAFA, EL SEMINARIO Y 501.
LA FAMILIA.
GRUPO DE TEATRO BELLAS ARTES.








Recogemos aquí algunas palabras y expresiones usadas por el pueblo llano, el pueblo soberano que, con su uso, ha personalizado el habla de El Puerto, la forma de comunicarnos. Muchas son utilizadas de forma habitual y son comunes en la zona de la Bahía de Cádiz y el interior, es decir, Jerez y su campiña. Otras por mor de la televisión son manejadas ya por el grueso de los españoles. Algunas más ya están en desuso o pertenecen a un vocabulario especializado, tales como la pesca, las bodegas, ... Un buen número de ellas aparecen en el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española). Aquellas son más modernas que estas otras... Todas, al fin, se usan o se han usado en El Puerto y, para no olvidar nuestro patrimonio lingüístico, para fijar y justificar o explicar por que hablamos así, hemos querido crear este Palabrario Porteño, que se irá enriqueciendo con otras que recopilemos y las aportaciones que nos hagan llegar los lectores de Gente del Puerto. 
Arcancía. Alcancía, hucha. Arcancía mojosa. Estar sin blanca. 'Tengo la arcancía mojosa: no puedo pagar la luz este més'. (Dibujo en la imagen de la izquierda).
Baracalofi (De). De balde, gratis.
Canoa. Embudo en forma de 'canoa' que se utilizaba en las bodegas cuando se trasegaba el vino a mano, o en pequeñas cantidades, de una vasija a otra.
Catarrona. Dícese a los escarabajos. Ya Fernán Caballero, escribió sobre ellas en su libro ‘Cuadro de Costumbres’: “En seguida las catarronas se ponían a remedar el ruido del trompo, con su tosco zumbido”.
Coquina. Molusco bivalvo que se encuentra en las márgenes de los ríos Guadalete y San Pedro y alguna playa. Se guisan al vapor o a la marinera. 




Tuvieron que nominarlos como primer premio de pareja infantil a la grupa, aunque no figuraban en la convocatoria, según me contaba Lalote. Son recuerdos que no se me borran. Acaso como José Luis Tejada iba despuntando como poeta, Martínez Montenegro, por agradar, en la tribuna de la Feria de Ganados, proclamando los premios dijo, en verso: «Tres gallinas y un gallo,/ Don Félix Tejada Mayo». Pero peor parados quedaron otros como cuando Martínez Montenegro decía: “Primer premio al conejo de doña…”, o “Primer premio, don…, un toro”. (En la imagen de la izquierda, Felix Tejada Mayo, en la fachada de la Granja).
En dos murales de cerámica Mensaque, había un letrero, en cada pilar:”Explotación Avícola/ San Javier”. Ese nombre se lo pusieron porque Javier Bermúdez Tejada estuvo muy malo de recién nacido y lo encomendaron al patrono de El Puerto, San Francisco Javier. Tan grave estuvo Javier, que el párroco de San Joaquín tuvo que ir a la Granja, al día siguiente de su nacimiento a bautizarlo de urgencia.

En la parte de la casa que habitaban Felisa y Antonia Tejada Peluffo vi y oí, por primera vez, tocar un piano. Felisa y Lalo Tejada habían cursado la carrera de piano y hacían alarde de sus cualidades. Tenían muebles, cuadros y objetos antiguos muy interesantes. En la casa de Mari Pepa, en una esquina, sobre un pedestal, estaba la famosa Inmaculada de talla, estofada, con los pendientes de oro y brillantes, del siglo XVII, que tanto nos admiraba a los niños. En la casa de Lalo recuerdo el reloj de pared en cuya esfera había un paisaje alemán pintado al óleo. En el paisaje, un edificio con una torre y, en la torre, un reloj. Pues bien, la verdadera esfera del reloj con sus manillas era el que estaba en la torre. (En la imagen, Luis Lapeña, Amparo Lapeña y Max ollado, delante de la puerta de acceso al edificio principal de la Granja).




(En la imagen de la izquierda, Antonio Vela Aragón, padre de 


Manuel del Pino, El Niño del Matadero, fue un artista polifacético. Aparte de un grandísimo torero, fue pintor y escultor. Según creo hay personas que todavía conservan algunas esculturas. La familia de Juan Barrero y, quizás, la de Jose Luis Osborne Vázquez, --según mis noticias--, podrían tener algunas. Es una lástima que no se conozca su obra. Quienes han tenido el privilegio de verlas, me cuentan el realismo con que plasmaba, la impresionante pelea de dos toros bravos.



Cuando no el barro, el papel; o el cartón; o las mismas paredes encaladas del Matadero; en uno de cuyos muros llegó a pintar a carboncillo un tren completo y bien trazado, que a la hora de dar nueva cal a las paredes, respetaron los brochistas aquella infantil obra de arte, que perduró hasta que el tiempo acabó con ellas. El dibujo y el modelado erean su verdaderas aficiones.
Nace en la clínica del Dr. Frontela el 22 de noviembre de 1978. Hijo de Miguel Sánchez Santos, agente tributario del Ayuntamiento y de Ángeles Ivars Rojas, quien lleva marcado a fuego los 40 días que el pequeño Miguel se llevó llorando durante 24 horas cuando nació. Es el mayor de tres hermanos, Oscar el ‘pequeño’ es policía nacional, destinado en Melilla y María, diseñadora gráfica de la marca ‘Si Quiero Bodas’.
En todos ellos, el que perdía o se iba, se llevaba el cosqui y la pringá, así que en alerta toda la tarde hasta que su madre le diese una voz por la ventana. A medida que se hacía adulto se daba cuenta de lo feliz que había sido de pequeño y a la mas mínima recalca “er Migué ….de Durango”, como homenaje a su reducto patrio y nostalgia de esa infancia.








Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) nació en el número 21 de la calle Palma de nuestra ciudad, el 2 de marzo de 1893falleciendo el 17 de agosto de 1964 en su casa del número 26 de la calle Luna. Combinando los apellidos de sus ascendientess utilizó con frecuencia seudónimos y criptónimos, por los que ha sido ampliamente reconocido, siendo el más habitual entre todos ellos el de Sancho de Sopranis, aunque usaría los de Rafael de Ayraldo, Sancho de Melgar, Sopranis, Senex, Pedro Hisam, Cibo de Sopranis, Cibo d'ria... Con unos y otros firmaría casi medio millar de trabajos de investigación entre libros, artículos, colaboraciones en revistas y periódicos, etc.
Ésta abarca amplios y variados temas, entre ellos los religiosos –él conocía como nadie la orden dominica y su historia-, las épocas medieval y moderna, la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas; y también artísticos, aspectos este ultimo en el que destaca la organización de la muestra del museo de la catedral gaditana y su vinculación a la restauración del Castillo de San Marcos portuense, que él realizó junto a extensos estudios del edificio. También fue quién gestó y desarrolló las visitas a los monumentos jerezanos, tan populares y célebres por su contribución al acercamiento de la ciudad a sus habitantes y a los que otorgó un reconocido merito. (En la imagen de la izquierda, portada del libro de 'El Puerto de Santa María y el Descubrimiento de América, escrito con Rafael Barris y publicado en 1926. En la fotografía, facsímil publicado por la Academia de Bellas Artes 'Ssanta Cecilia' en 1992. Hubo que pedir un ejemplar a la Biblioteca Nacional de Madrid, al no existir ninguno en las de la zona. Fue un homenaje y la recuperación de un libro para los lectores de hogaño).
A lo largo de su trayectoria profesional recibió Hipólito diversos premios, nombramientos y condecoraciones. Entre otros, le fue concedida la Medalla de Oro de la Ciudad de Melilla y obtuvo el nombramiento de miembro de la Orden de Mehdauía en Marruecos, etc… Igualmente fue miembro de Academias como la Real Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz o la Real de Historia de las Bellas Artes de Sevilla, y tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras. Con este investigador jerezano le unían también temas de investigación, como los trabajos realizados en el Archivo de Jerez, su etapa africana y la publicación de sus trabajos en revistas como África o Mauritania, etc… Se relacionó asimismo con otros estudiosos como Rafael Barris, Juan de la Lastra Terry o Fernando Monguió Betcher, colaborando en ocasiones con alguno de ellos. (En la imagen de la izquierda portada del libro 'Alfonso X el Sabio y El Puerto de Santa María', editado en 1984, que recoge artículos dispersos de Sancho y que fue presentado por el invetigador y hoy director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico, Javier Maldonado Rosso y la historiadora Mercedes García Pazos. Como afirmó Maldonado, 'A Hipólito Sancho le debemos el que sentase el conocimiento de este periodo de la historia de El Puerto sobre bases científicas).
Impartió clases entre otros centros, en la Academia Poullet en la calle Cruces, en el Instituto de Jerez y en el colegio los Marianistas de dicha ciudad; trabajó en el Archivo y Biblioteca Pública Municipal. Fue secretario General del alcalde de El Puerto, Antonio Rives Brest, en 1939. Cronista Oficial de El Puerto, por nombramiento de 13 de febrero de 1939, finalizando su vinculación con la instiución municiapl en enero de 1941. Fue el responsable de la imagen actual que presenta el Castillo de San Marcos y de su restauracion y hemos de señalar, además, que estuvo en los negocios de la vinatería, tan propios de El Puerto, en una aventura empresarial familiar, una de cuyas etiquetas mostramos en la imagen de la izquierda.


HISTORIA DEL PUERTO DE SANTA MARÍA. Desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año mil ochocientos. Ensayo de una síntesis.
El libro IV, El Iluminismo, quizás el título menos afortunado tiene su inicio en la incorporación del Puerto a la Corona, coincidente con la estancia en la ciudad de la familia real de Felipe V, cuyos pormenores relata Sancho. No olvida Sancho en las páginas que dedica al siglo XVIII, efectuar un repaso a la vida religiosa de la ciudad. Parcas son en cambio las páginas dedicadas a la vida económica local, con las que remata la obra y que ofrecen un sumario testimonio de la roturación de alrededor de doscientas aranzadas de arenales para viñas, la ruina de las salinas y el desarrollo comercial. La síntesis de Hipólito Sancho se completa con unos nutridos apéndices dedicados a las magistraturas portuenses durante la Edad Moderna, que vienen acompañados de sendos índices onomástico y toponímico. (En la imagen, portada del libro, edición 2007).

Su padre, funcionario de Patrimonio Nacional, había sido detenido en su domicilio de San Lorenzo del Escorial por milicianos republicanos, y trasladado a Madrid. A partir de ese momento su madre, que también se traslada a la capital, no tendrá ya más noticias ciertas de su marido. (En la imagen, Antonio Alonso Sotillo, su padre).
PICOLO: INFANCIA EN EL PUERTO.
Javier (en la imagen de la izquierda, vestido para la Primera Comunión) estudiará en El Puerto, hizo la primera comunión en las Carmelitas y en el Colegio de San José y San Estanislao, donde tendrá como condiscípulos a Crespo, Rascón, Gonzalo Benjumeda, Borja Osborne Vázquez, … ; luego vendría el Colegio de El Palo (Málaga), donde cursa el bachiller para mas adelante trasladarse a Madrid a hacer lo que siempre quiso hacer, periodismo. “Siempre me gustó escribir”. Así obtiene el título de Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid.
En septiembre de 1985 es contratado como subdirector por la Revista ¡Hola!, al año de fallecer su fundador, el rondeño Antonio Sánchez Gómez, donde ya lleva 25 años y, desde hace dos en las funciones de Director Adjunto. Recientemente, el 14 de julio pasado, ha fallecido Eduardo Sánchez Junco, hijo del fundador de la revista y, en la actualidad, continuando la saga familiar, el medio es dirigido, con gran éxito por su nieto Eduardo Sánchez Pérez, con la colaboración de sus hermanas Mamen y Mercedes, quienes tienen casa en El Puerto.




‘A MI MARIDO LO ASESINARON EN PARACUELLOS’.

EL CORTEJO O LOS PALOMOS RATEROS.
PALOMAS AUTÓCTONAS. 

En nuestra ciudad existen tres clubes de aficionados a este palomo: Los Bravos, La Portuense y el Club deportivo Los Bravos que acumulan decenas de aficionados, amen de las personas que practican esta modalidad sin estar incluidos en asociación alguna y que se cuentan por cientos. (Cartel Certamen año 2009).
1943
Miguel del Pino toma la
FERNANDO T. DE TERRY GALARZA.
Eduardo conoce a la catalana que será la mujer de su vida: Antonia Palacios, con quien se casa a la edad de 26 años y con quien tendrá cuatro hijos; además es abuelo reciente pues el pasado agosto ha tenido a su primera nieta. Dos años más tarde, en 1971, deja la carrera militar y se marcha a trabajar en una empresa de distribución del aperitivo francés Ricard, llegando a ser el Delegado para las provincias de Gerona y Lérida.


Como ya se ha dicho, Eduardo visita El Puerto, a veces hasta en 10 ocasiones en el año, lamentando que le hayan quitado el tren hotel que venía desde Barcelona, y del que era usuario habitual. El Puerto sigue siendo su referencia, donde permanecen amigos y familia, entre ellos Rafael Rodríguez Macías, director propietario del Hotel Playa de Valdelagrana, con quien comparte sus días de estancia en nuestra Ciudad. Sin temor a equivocarnos, ejerce de ministro plenipotenciario de El Puerto –de embajador de nuestras excelencias—en la Cataluña que le ha visto crecer y que le posibilitó crear una gran familia. (En la imagen, el hotel Playa de Valdelagrana).