731. MARCOS D. GARCÍA RODRÍGUEZ. Empresario y Músico. Los Starfis.
4 08 2010
Marcos Darío García Rodríguez nace, en 1973, el 15 de abril, siendo el menor de tres hermnos, junto a José Manuel y Montse, del matrimonio formado por el porteño Diego García Mateo e Isabel Rodríguez Martínez, nacida en Isla Cristina, pero desde siempre en nuestra Ciudad. Vivían en la calle Nevería, en la casa donde residió Pedro Muñoz Seca y que, hasta no hace muchas fechas ha albergado la Fundación que lleva el nombre del literato.
El NIÑO TUNITO
Conserva uno grato recuerdo de su temprano paso por la guardería de las monjas de la calle Fernán Caballero, a las que, por cierto, debía haberlas caído en gracia, ya que le metían en todos los saraos de los niños mayores, incluso en las actuaciones que daban asiduamente los, como los llama “Niños Tunos” en el desdaparecido Teatro Principal

En la imagen se le puede ver debajo del micro, con melenitas, y rodeado de niños mayores que él. Por cierto, el que está cortado a la izquierda es Jose García, su hermano, que ya empezaba a dar a la bandurria y que, en la actualidad, es diestro de las seis cuerdas.

De izquierda a derecha, su abuelo, Antonio García Merlo, a quien muchos conocerán por haber regentado durante años la confitería ‘Los Sanluqueños’, hoy La Merced, en la calle Ganado. Le sigue su tío Manolo García Mateo, a quien se le recuerda por la tienda de electrónica y reparaciones que mantuvo junto a su mujer, Luisa, en la calle Javier de Burgos. A continuación, su padre, Diego, sus hermanos, Montse y José Manuel, con Marcos en el centro. Justo detrás, su madre Isabel, su tía Luisa y su abuela, Isabel Mateo.
La EGB la cursó con toda normalidad en el por entonces inmenso, –ya que llegaba hasta la calle Valdés– Colegio Jesuitas San Luis Gonzaga. Aquellos años quedaron grabados en su memoria, tanto de sus compañeros como del profesorado, entre ellos el recordado Padre Ruiz. Los estudios de bachiller transcurrieron entre el I.N.B. Pedro Muñoz Seca, y posterior nocturno de Santo Domingo (COU). Al finalizar, eligió Sevilla para su graduación en Publicidad y Marketing.
CROACIA A LA FUERZA.
Fue de los últimos soldados de reemplazo obligatorio. Lo vivió de forma intensa y por sorpresa. En 1996 embarcó desde el puerto de la base militar conjunta norteamericana de Rota, en dirección a Croacia, en pleno conflicto militar, donde permaneció por espacio de varias semanas. Le avisaron minutos antes de partir, cual sería su destino y, recuerda, sin llevar ropa adecuada. La solidaridad entre compañeros le hizo solventar el trago con audacia.
LA MÚSICA FLUYE: LOS STARFIS.
Marcos posee especial predisposición por lo que le que ocupa buena parte de su tiempo libre: la música. Al parecer los dos hermanos, Marcos y Jose Garcia, heredan de su padre, Diego, esta afición por los ritmos sesenteros y las actuaciones en escenarios. Diego García Mateos fue componente de ‘Los Starfis’, conocido grupo musical de los años sesenta en El Puerto, que durante muchos años amenizó los escenarios portuenses.
Como afirma el crítico musical de Gente del Puerto, Francisco Ramírez Tallón, Koky: «Este grupo o conjunto, como se decía en aquellos tiempos, Los Starfis, estaba regido por sus dos principales componentes, los hermanos Diego y Manuel García Mateos, guitarra y bajo respectivamente. En la panadería confitería de la Calle Jesus Cautivo propiedad de loa padres de éstos en los años cincuenta del siglo pasado, me enseñaron a tocar la guitarra. Manolo tocaba la bandurria, el laud, la guitarra y por último el bajo.
Los Starfis fue el primer grupo de música moderna que se formó en El Puerto a finales de los 50 y principio de los 60. Tuvieron muchos cambios pero los fundadores fueron Diego (guitarra), Manolo (bajo), Isidoro Nogués (batería) y Pepe Palacios (guitarra)».

En esta imagen el padre y tío de Marcos, Diego García Mateo, primero por la izquierda fila inferior, guitarrista, y Manolo García Mateo, segundo por la derecha, fila superior, bajista, ambos con el resto de componentes de los Starfis.
DESDE ‘LOS STOLIN’ A ‘FOUR’.
En el año 2001 Marcos forma un grupo de pop rock junto Jose García y Raul Celestino, ‘Los Stolin’. Este trío musical, compone y produce sus propios temas en español, y no tardaron en cosechar algunos éxitos.
Los Stolin quedan segundos en un concurso de grupos a nivel nacional.
A partir de 2006 Marcos se integra en otra formación musical, junto a otros tres músicos, todos de El Puerto: ‘Four’. Ofrecen conciertos por las pocas salas de la provincia que quedan con capacidad –y valentía– para ofrecer música en directo.
Los miembros de ‘Four’, Marcos García, su hermano Jose Manuel García, Fernando Ramírez y Domingo Renedo, presentan divertidos bolos con versiones de Rock y Rock&Roll de los años 60 y 70. Sus influencias vienen surtidas por míticas bandas como Led Zeppelin, The Who, Beatles, Romantics, Credence, Ray Charles, Rolling Stones, The Doors, etc. La crítica ve en sus directos una magistral explosión de rock, revival al más puro estilo sesentero. Lo cierto es que este cuarteto portuense derrocha entrega en cada actuación, llena de ritmos y polifonía corística. Calidad musical y un variopinto repertorio seleccionado, que logra transportar a su público, por unos instantes, a estas prodigiosas décadas.

Marcos en plena actuación, 2007.

Concierto en El Patio, el pasado junio este año 2010. De izquierda a derecha: José García, Marcos García, Fernando Ramírez y Domingo Renedo.

Foto durante un concierto en la sala Mucho Teatro en Noviembre de 2008. De izquierda a derecha: Fernando Ramírez, Jose Manuel García, Ricardo Morán y Marcos García.

En el “backstage” de Mucho Teatro. Con el atuendo de actuación en Marzo del 2009, antigua formación ‘Four’, justo antes de levantar el telón y salir al escenario. De izquierda a derecha: Fernando Ramírez, Ricardo Moran, Jose Márquez, Jose García y Marcos García.
MOTEANDO
Las motos fueron, durante años, una pasión para Marcos. Desde que a escondidas le cogía, sin autorización, la moto que guardaba su padre, una CBX 750, Marcos sentía espacial atracción hacia las dos ruedas. Posteriormente utilizaba su CBR1000 para la competición no profesional en el circuito de Jerez. Actualmente prefiere, en cuanto a la velocidad, un poco de más tranquilidad, por lo que ahora conduce una ligera BMW GS650.

Foto realizada en el circuito de Jerez durante una vuelta cronometrada. Más atrás a la izquierda, con moto roja, Patrick Koch, afincado ahora en Sanlúcar.
MARCOS EMPRESARIO
En el año 1998 funda junto a Fernando Gago Leyras la empresa Bahia Media Comunicación, dedicada entonces al diseño gráfico publicitario, sociedad que aun regenta en la actualidad como único socio. Bahiamedia se ocupa de todo el proceso de creación de una campaña publicitaria y promocional o sólo el servicio en una parte del proceso: diseño, creatividad, producción multimedia, planificación de medios, asesoramiento, etc.

Situada en la calle Curtidores, 30, en el Polígono El Palmar. Bahiamedia Eventos también desarrolla exclusivas visitas turísticas guiadas por nuestra ciudad denominada “Ruta de los Sentidos”.
FORMACIÓN PARA EMPRESARIOS
Marcos también imparte formación y charlas sobre comunicación, compartiendo su experiencia con los empresarios y emprendedores de la provincia a través de la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.

En la foto durante un reciente curso de medios de difusión publicitaria y herramientas de comunicación en Internet, en el CADE de Puerto Real.
…Y LA VIDA SIGUE.
A sus 37 años, Marcos García compatibiliza sus trabajos con una apacible vida familiar, acompañado de su mujer Ana y su hija de dos años, Carlota.

Marcos con Ana y Carlota en parque de Los Toruños, abril del 2009.
Activo empresario y decidido emprendedor de nuestra ciudad que aún, nos cuenta, le queda mucho por ofrecer, tras un largo camino, no sin tropiezos e innumerables obstáculos. Aun recuerda, con cariño, los disgustos de su madre por haber escogido apostar por su faceta empresaria. Cada día se levanta para presentar batalla al complicado mercado actual. Da gracias al apoyo incondicional de su familia y a su querido círculo de buenos amigos: llos Fernandos, Raúl, Jorge B.,… a los que debe todo, creciendo día a día, granito a granito como persona y empresario.
Categorias : Artes, Cultura, Emprendedores, Formación, Música, Polifacéticos
No lo puedo evitar: soy del Puerto de Santa María. De un Puerto que no reconozco en estas calles peatonales repletas de motos, bicicletas y semáforos que guiñan en ámbar; de tiendas que “se traspasan”, de casas con cerrojos dobles y multitud de foráneos en pantalones cortos que miran escaparates, vagabundean preguntones con el dinero justo para una mariscada de gambas sin cabezas en Romerijo. De esa calle Luna desconocida que, a medida que se aleja del muelle, más desierta parece; de la primitiva Larga, cada vez más corta, estrecha y custodiada ahora por espantapaseantes verdes que tapan fachadas de edificios emblemáticos, derribados o a punto de caerse por abandono de sus propietarios; de esa Pescadería reconvertida por exigencias del guión turístico en una inmensa bolsa de aparcamiento.
Ni siquiera queda albero en la plaza de Peral. Se ha enlosado, quizás para que el genial don Pedro Muñoz Seca pasee sin ensuciarse sus recién estrenados zapatos de bronce, ahora que le pusieron piernas; aunque el injerto quede poco disimulado. De los azulejos de la tramoya decorativa del foro semicircular donde se ubica aún se vislumbra la frescura y el misterio que tuvieron antaño. En las pérgolas laterales, bajo la densa enredadera de buganvillas se reunían las pandillas del centro y de la placilla. Recuerdo que en las largas esperas confeccionábamos collares y pulseras con las hojas escamosas de las viejas Araucarias, después de terminar la merienda de pan con carne de membrillo o aceite y azúcar (poco aceite y poca azúcar). Jugábamos a la palmá y al coger. El palomar, que sólo tuvo palomas un año, lo utilizaban los jardineros como cuarto de aperos; como prisión, la chiquillería, porque su poyete generoso dejaba espacio para el asiento, a medida que se iba llenando de cogidos a la espera de la palmada que los liberase.
El último comentario de 

No sé cuándo ni dónde aprendí a leer. Si fue con los susurros amables de la señorita María Luisa o con las voces del ogro cojo. Sólo sé que me encantaban los sábados por la mañana, cuando me acercaba a la papelería de Cortés y preguntaba si había venido el cuadernillo apaisado del Capitán Trueno, con carpetilla iluminada e interior en blanco y negro. Del TBO me gustaba hasta los increíbles disparates del profesor Frank de Copenhague. Mis hermanos eran más de Roberto Alcázar y Pedrín. Mi padre leía El Coyote, sólo para poder dormir por las noches, abatido por un disparo perdido… Hasta los siete años viví entre algodones. Fue durante la primera quincena de aquel florido mayo, cuando renuncié a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometí seguir siempre a Jesucristo.




GEOMETRÍA PASO A PASO. (Ed. Tebar).
LA LÁPIDA TEMPLARIA DESCIFRADA. (Ed. Zenith).
Alberto Boutellier Caparrós nació el 31 de octubre de 1933, en Málaga. Lleva viviendo entre nosotros, desde 1975, es decir desde hace 35 años, casi la mitad de su vida. Con pocos meses sus padres le llevaron a Melilla, donde a los tres años pudo vivir el desastre de la guerra incivil. Del matrimonio formado por sus padres, Alberto y María Antonia, nacieron 6 hermanos de los que Alberto es el mayor, dos de ellos fallecidos a los pocos años de vida, fueron enterrados en los cementerios de Larache y Alcazarquivir, donde eventualmente vivieron sus padres. En la actualidad solo son dos hermanos los que sobreviven.
SU PRIMER CARNET DE CONDUCIR.
La carretera existente, cuyas condiciones en aquellos años y la orografía del terreno, la hacían apta solo para conductores experimentados. Yo había conducido durante 4 o cinco kms. en una sola ocasión, un jeep, por un carril terrizo y sin dificultades, era todo mi bagaje como conductor.

SU FAMILIA EN EL PUERTO.


Tiene iniciados e inconclusos, una autobiografía, una novela costumbrista, y una novela histórica. «–También estoy escribiendo poesía por si algún día, me sale una buena y las encuaderno. He descubierto cómo la poesía es una expresión de nuestras ideas, emociones y fundamentalmente de nuestros sentimientos, y llegados a este momento me he dicho, tu también lo puedes hacer». (En la imagen de la izquierda, con su mujer, en una recordada foto de novios).
Bajo el nombre del grupo de rock alternativo Chiqui Fly Travel Nirvana, Francisco ‘Chiqui’ Áspera Jiménez representaba un papel que a veces se confundía con la realidad. Posiblemente fue, con aquella ¿música? que tocaba a finales de los setenta del siglo pasado, un adelantado a su tiempo. Lo que hacía entonces lo hacen hoy, con éxito algunos grupos actuales: una extraña melange en la que la ¿música? es el hilo conductor. Aun recordamos aquellas actuaciones, en medio del escenario, con un mapa lunar y una varita, señalando para un indeterminado lugar de la Luna. (En la imagen de la izquierda, con la capa azul y con estrellas que usaba en sus actuaciones y con la que incluso se casó en la Prioral).


Cuenta Juan Fernández, de Bornos, uno de los organizadores del ‘Festival Rock Lago 81’ que «estando en El Puerto de Santa María de pegada de carteles, se nos acercaron unos colegas y nos dijeron que eran componentes de una gran banda y que vendrían gratis como teloneros del Festival: “Chiqui Fly Travel Nirvana” (¡¡Que tios mas malos, pero ellos disfrutaron!!)».

Allá por el año 2000, Pepe Delgado entra en contacto con Paula Haynes, compañera de facultad en Sevilla y cantante con quien queda para ensayar unos bluses tras haberla visto y oido en directo junto a Juan Arias, miembro de la Caledonia Blues Band. En esas tardes sevillanas de blues y cafés invitan a Javier Delgado, compañero también de la facultad y bajista interesado en el Jazz. Juan Arias iba y venía y sin saberlo supervisaba unas sesiones que mas tarde y junto a Manuel Vergne a la batería se convertirían en el repertorio básico de un cuarteto orientado al blues y los standards de Swing, con ecos de Louis Armstrong, Ella Fitzgerald y Billie Holiday.



SESION #1 se publica el 2 de Marzo de 2006 y se presenta en directo en Abril en El Puerto de Santa María y Sevilla respectivamente , contando esta ultima presentación con la participación de invitados de la talla de Paula Haynes (Charmers) y Michael Lindner (Caledonia Blues Band). A partir de este momento la banda sigue tocando en directo allá donde surja la oportunidad, improvisando el repertorio noche tras noche y manteniendo la frescura y naturalidad que les caracteriza y tanto gusta al publico.
Aún ignoro cómo pude vivir sin conciencia de oprimido en una España con miedo. Creo que la libertad siempre estuvo dormida en los cantos de sirena de la FEN (foto de la izquierda, portada de libro) (1), de espalda a los embates de una guerra por el poder (2) cuyas estrategias se elaboraban dentro y fuera del país. Ahora, desaparecida la clandestinidad, reconozco que nuestros juegos eran más divertidos. Estaban en la calle, a cara descubierta. De seis a ocho, en la plaza de Peral, el Parque o la Victoria, y llevaban el sello de la música.? Éramos adictos a las 45 revoluciones, a los poemas endulzados con melodías recurrentes, progresiones de palabras que cierran un mensaje sonoro; sólo dos, tres estrofas, y el estribillo que martillea el tema central. Tal como estaba el asunto nacional, eran breves panfletos, que me llevaron a la poesía. Primero, los poetas malditos: Rimbaud, Mallarmé, Lelian, Baudelaire, Bertolt Brecht y Walt Whitman, leídos en traducciones de reticente similitud con el original. Después, los maestros: Juan Ramón Jiménez, Antonio y Manuel Machado (3); terminando en brazos de los místicos: Fray Luis de León, san Juan de la Cruz y Tagore (4).
Aunque seguíamos el camino marcado por lo exterior, no caímos en la trampa de los majatmas, gurús y swamis que aseguraban dar el conocimiento con un leve toque en la frente, suficiente para abrir el tercer ojo. Conocimos al Maharishi Mahesh Yogi (en la imagen de la izquierda, poco antes de morir, en 2008, con 91 años), responsable de que George Harrison renunciara a su maravillosa guitarra eléctrica para tañir el incomprensible sitar (5), tocado por la languidez de los semitonos. La paz fundamental, de Jiddu Krishnamurti (6), me descubrió el camino hacia mí mismo; aceptándome tal cual era y tratando de proyectarme a los demás. Eran los años de Medusa (7). Allí traté al admirado José Luis Tejada (8) y al erudito Manuel Martínez Alonso, ¡cuántas veces habré releído su antología de textos del Puerto en la Literatura! (En la ilustración de más abajo, obra de Torres Brú). Poco tiempo después, y ante el empuje de los jóvenes, José Ignacio Buhígas, Monguió, los Poullet (9) y muchos más, se montó Menfis.
Conocí a Abrahám, Pepo y Juanófeles. Pistón vino más tarde, junto con Inma, Conchi, Maricarmen y Mila. En un ambiente en que lo intelectual estaba mal visto y pocos lo practicaban, fundamos el Panteón, en la Granja de san Javier. Un lugar de reunión con cierto aire de hapening (10), antecesor del performance y de la improvisación. No creo que supiéramos lo que queríamos porque nos movíamos por impulsos, por un arraigado sentido de la imitación. Éramos hippies frustrados que nos perdimos la movida de Wight y el concierto de Woostock, bañarnos en bola picada en Ibiza y Formentera, y no contentábamos con oír el LP de Santana o Jimi Hendrix; con el alma, bien alimentada de música por la “US Navy radio”. Leía entonces La ciudad y los perros, Los cien años de soledad (11), Los cipreses creen en dios (12), y cualquier novela recomendada por aquel Círculo de Lectores que seleccionaba obras por nosotros?Cansado de las historias que no eran mías, me decanté por el ensayo literario: ¡Estaba tan obsesionado con Martín Bueno, mártir que lo tenía en la cabecera de mi cama! Busqué en la generación del 98 otros referentes; pero, no pudo entender entonces los paisajes de Baroja o la densidad alquitranosa de sus personajes. Del bueno de Martín caí en las garras del Lobo estepario; después me hice amigo de Demian; sucumbí Bajo las ruedas, y practiqué con torpeza El juego de los abalorios… Herman Hess siempre tendrá un hueco en mi corazón. (Texto: Álvaro Rendón Gómez).
6/ Aquello que puede llamarse “yo”, ¿no es acasoun principio negativo, una superestructura que, creada por agregación de prejuicios, temores y pactos, sofoca lo que sería solamente real, la vida, exactamente como en el psicoanálisis y en el irracionalismo, distinto del elán bergisiano? 7/ Medusa fue una agrupación cultural portuense que cobró gran prestigio provincial. Tuvo su primera sede en la calle Jesús de los Milagros. Luego se trasladó a Micaela Aramburu. (La recreación del logotipo de Medusa es de María Fernández Lizaso).
8/ Aún conservo el ejemplar de ”El cadáver del Alba” que me regaló. 9/ De todos los hermanos, Faelo Poullet era el más dinámico. Director de cine con su cámara de super-ocho a cuerda siempre encima. Él escribía el guión, producía, filmaba, doblaba y exhibía los cortos. Aún recuerdo las reuniones en el patio interior de su casa, donde olía una mezcla de jazmín, albero recién regado y los productos químicos que vendía a granel. 10/ La representación de teatro leído se mezclaba con música y poesía. Al terminar, el público asistente intervenía. 11/ Sigo opinando que le sobran treinta y tantos años de soledad, y la mitad de las páginas. 12/ Los personajes de Gironella eran peculiares, escogidos con minuciosidad para que representasen a todo el arco de ideas de los años treinta y pico, donde transcurría sus historias.





















































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