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“Tenía el don del ritmo en sus “nudillos de caoba”
y en “su caja comparsista”.
Cada vez que utilizaba el uno o el otro,
invitaba a cantar, a acompañarle,
pues era una llamada al espíritu,
al canto popular del pasodoble, el cuplé o el tanguillo.”
Antonio Muñoz Cuenca

EN EL PARQUE.
La primera vez que vi a Rafael fue aquel caluroso verano de 1962, sentado en un banco del parque Calderón junto a mi hermana Mari --quien más adelante sería su mujer y madre de sus tres hijos--, yo tenía ocho años y ellos diecisiete. Era un muchacho muy guapo. Alto, rubio, de hombros anchos y espalda recta; se notaba a la legua que hacía gimnasia, sobre todo por los bíceps, que reventaban bajo la camisa de popellin, siempre un poco desabrochada. Lucía una mata de pelo importante, peinada hacia atrás con un toque de brillantina, a excepción del arremolinado tupé, que le cubría la frente sin llegar a ocultar sus bonitos ojos verdes. La impresión que me dio fue la de un muchacho atrevido, jovial, con un palique sin limitaciones alimentado por su inmensa fantasía.

RAPHAEL.
Desde el principio me dijo que le encantaba la música, que se sabía muchas canciones y que si quería escuchar alguna; le dije que sí, naturalmente, y en cuanto que empezó a cantar me di cuenta de que era Raphael, el muchacho que había ganado el Festival de la Canción de Benidorm, ni más ni menos. Él me siguió el rollo, divertido, haciéndose pasar por el cantante, pero luego, reconoció abiertamente que todo había sido una broma y que ni siquiera le conocía. Tardó bien poco en ser un miembro más de nuestra numerosa familia; mis padres le acogieron como a un hijo, nosotros como a un hermano.

LA CLASE DE DIBUJO.
Recuerdo que cuando estudiaba 2º de bachiller en el colegio de las Carmelitas no se me daba bien el dibujo artístico; me volvía loca intentando plasmar sobre el papel aquellos obligatorios perfiles griegos. Entonces mi cuñado cogía el lápiz de carboncillo con mucha agilidad y, sobre la lámina que yo había emborronado, aparecía nítido el rostro del David de Miguel Ángel. Aquel curso de 1967 conseguí un 9 de nota media en esta asignatura.

LLEGADA A EL PUERTO.
Rafael, nacido en Almería en marzo de 1945, llegó al Puerto en los albores de 1950 en compañía de sus padres y su hermano mayor, cursando sus estudios en el colegio de los Jesuitas hasta entrar en la adolescencia. /Rafael, con sus amigos, en la playa de la Puntilla.

El Puerto de aquella época era un lugar paradisíaco para el espíritu libre de la juventud. Partiendo de la calle Valdés salía un caminito estrecho cuajado de aromos y chumberas, que serpenteaba hasta las dunas --el Camino de los Enamorados--, allí, a la orilla de la playa, Rafael se distraía haciendo piruetas imposibles con sus amigos y emulando las posturas de Steve Reeves, uno de sus actores favoritos.

ENTRE LA MILI Y LA DECORACIÓN.
En 1965 cumplió sus deberes con la Patria -como se decía entonces- y durante 18 meses realizó el servicio militar en el cuartel de Infantería de Marina de San Fernando, ejerciendo de cabo gastador.

De profesión pintor-decorador, trabajó durante años en un taller de la calle Nevería, especializándose en el difícil arte de la imitación de puertas de caoba, llegando a impartir clases de pintura para jóvenes desempleados en la sede del Matadero Municipal. /En la imagen de la izquierda, durante el servicio militar en San Fernando.

AFICIONES.
Además de leer libros de ciencia ficción -”Platillos volantes, aquí y ahora” de Frank Edwards, o “El enviado” de J.J. Benítez-, tenía otro importante hobby al que dedicaba su tiempo libre: construir barcos de madera de diferentes estilos, entre ellos barcos de pesca y galeones antiguos; el más impresionante, la reproducción en miniatura del buque escuela de la Armada Española Juan Sebastián Elcano. Sin embargo, como ya he comentado anteriormente, su gran pasión era cantar.

Comparsa 'Los Romeo'. Año 1969.

EL CARNAVAL: 1969.
Su primera actuación en el Carnaval de Cádiz fue con la comparsa “Los Romeos”, bajo la dirección de José Luis Arniz, ganadora del segundo premio provincial en 1969.

Comparsa 'Los Séneca'. Año 1970.

Luego vinieron los primeros premios provinciales con las comparsas “Los Sénecas” en 1970, letra de Diego Caraballo, música de José Luis Arniz (durante la actuación de la comparsa el Gran Teatro Falla se venía abajo, entre oles y aplausos, y es que su manera de tocar la caja era totalmente innovadora.

Las filigranas que hacía con los palillos en el borde metálico de la caja, ponían el vello de punta). /En la imagen de la izquierda el LP de 'Los Hindúes', todo un éxito de ventas.

“Los Hindúes” en 1971, letra y dirección de Manuel Ariza González y música de José Luis Arniz (esta comparsa fue una verdadera revolución en su época, se grabó un Long Play que se vendió como rosquillas) y “Los Charlots” en 1973 con letra de Angel Garcia López, música de José Luis Arniz y dirección de Manuel Gómez, pasando por delante de “Los mariachis” y “Los fenicios”. Aquello fue un acontecimiento musical en el mundo del Carnaval y musical, saliéndoles numerosas actuaciones fuera de nuestra Ciudad.

Comparsa 'Los Charlots'. Año 1973.

...continúa leyendo "1.456. RAFAEL MONJE. ‘El Caja’."

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La pequeña historia de esta mujer no podía quedar en olvido, por liberal y por la valentía con la que vio la vida y la vivió. /En la imagen, 'La Macaca' en París, a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado.

Josefa Martin Lanzarote, “La Macaca”, nació portuense, en 1922. De unas familias muy conocidas en nuestro pueblo, por parte paterna de los 'Macacos' y materna de los 'Tocatejas'. Ya he dicho en muchas ocasiones que en las fechas que nos vamos a mover, se conocía en nuestra ciudad más por los apodos que por los apellidos. Creo que estuvieron domiciliados en Pozos Dulces o zona de La Ribera del Río,  según me cuentan.

Los  Martin Lanzarote estuvieron obligados a emigrar a Francia, por pertenecer el patriarca de la familia al Partido Comunista. Huyeron al inicio de la contienda nacional, de la que heredamos, huérfanos, muertos y hambre.

Se crió en el ambiente liberal y democrático que tenía Francia, en aquella época. En Paris, tomo clases de baile moderno. Al principio de nuestra guerra nacional, llego a la capital gala, un profesor de danza madrileño, de nombre Esteban con quien, durante unos meses estuvo practicando flamenco. Según Luis Maravilla, el nombre de este maestro era falso, no me dio más referencia, ni explicación. Los refugiados políticos que emigraron a Francia, en los años treinta seis, la gran mayoría ocultaban sus nombres y apellidos por miedo. No fue una bailaora flamenca para vivir de este arte, pero se bailaba bien por fiesta. Con dieciocho años entro el cuerpo de baile, de un cabaret, de lujo de la capital cultural de Europa, de aquella época. /Antonia Gallardo, 'La Coquinera', en un afiche publicitario.

LIBERAL Y SOCIALISTA.
Mujer liberal de ideología socialista, transmitida por sus progenitores, Manuel Martin y  Rafaela Lanzarote. Hembra que según los que la conocieron se le podía clasificar de monumental. En los años cincuenta, se paseaba por nuestro pueblo en un coche mercedes descapotable. Tuvo un incidente por estas fechas en la feria del Puerto. Un guardia municipal, la llamo al orden y la tachó de ir  provocando por el recinto ferial, comunicándole que le acompañara a comisaría. Ante la actitud del guardia, las personas presente en la caseta ferial, se manifestaron y protestaron la conducta de este guardia del orden, por lo que tuvo que intervenir el comandante de los municipales, quien ordenó y le mandó al puritano municipal, salvador de almas, que se marchara, porque que él estaba alterando el orden público, era él.

En estos tiempos todo aquel que fuera ideología de izquierda, estaba controlado o vigilado por las autoridades de la ciudad. Por lo que yo creo, que este agente, conocía los antecedentes de la familia de “Los Macacos”, y quiso ganar méritos, llevándola detenida. Los portuenses que tenemos más de sesenta años, conocimos a este policía municipal del orden suyo, era tanto de izquierda, como de derecha, se cambiaba la camisa, al mejor postor. No vale la pena mencionar su nombre, hay que dejarlo que descanse en cal, con los que no vuelven.

Luis Maravilla, de joven, con la Copa Pavón, un trofeo flamenco de prestigio.

Luis Maravilla es el nombre artístico de Luis López Tejero. (Sevilla, 1914, Alicante 2000). Este ilustre maestro de la guitarra, persona educada y de modales exquisitos, me contó: "--En el año cuarenta nueve o cincuenta, estuvo de gira en Paris, con el ballet de Pilar López. En esta ciudad conoció a una joven porteña, de nombre Pepa Martin, actuando en dicho cabaret, como bailarina del coro, de este local faustuoso". Se acordaba de ella porque sobresalía por encima de las demás coristas. Entablamos conversación, preguntándome como estaba España, en estas fechas, con el tiempo supe que se casó con el Príncipe Gitano. "Pepa tenía un cuerpo monumental, de cara, ojos y cabellos, en concordancia con su morfología".

Compañía de Pilar López

MUJERES GUAPAS.
Si hay una de las cosas que  podemos presumir los portuenses,  es de mujeres guapas en el mundo artístico flamenco, estas fueron: Antonia, Pepa y Milagros Gallardo “las Coquineras”, su tía Maria del Carmen Gallardo Rueda “la Gaditana”, Josefa Martin Lanzarote “la Macaca”, Milagros Lechuga y Josefa Gallardo “la Gallardo”. De algunas de estas mujeres dejó constancia de su belleza, Fernando de Triana, en su libro, Arte y Artistas Flamencos.

RELIGIOSA Y MODERNA.
Pepa, le tuvo un gran cariño a su pueblo, cuando podía escaparse, regresaba a su tierra, a pesar de los kilómetros que había entre Paris, Madrid, y El Puerto. Que me lo digan a mí, llevo cuarenta años viajando de la capital de España, a mi patria chica, cuatro o cinco veces al año.

Le tenía mucha devoción a la Virgen de Los Milagros, siempre que venía a su origen la visitaba. Posiblemente en el tiempo que venía de vacaciones a su ciudad, estaría en boca del vecindario por su libertad de expresión y la forma de ver la vida, que nosotros en aquel tiempo no teníamos. Utilizaba biquini, para bañarse que, en aquellos años, no estaba bien visto, por los motivos que todos sabemos y que no voy explicar, porque lo conocemos.

Se hospedaba cuando venía a su origen, en el domicilio de sus tíos en la calle ya mencionada. Me contaba Milagros Párralo, familia de Pepa, "que tenía un cuerpo diez y una cara guapísima, cuando paseaba por la calles Luna, Larga y El Parque Calderón, llevaba gente detrás como si fuera un paso de Semana Santa".

Familia de los Tocajeta en una reunión. De izquierda a derecha, Rosario Ruiz Camacho, Francisco Martín Murga 'Tocateja', familiar de 'La Macaca', Carmen Ruiz Camacho, madre de Antonio Cristo Ruiz, Ángeles Ruiz Camacho, José María Martín Murga 'tocateja', Luis Martín Murga Ruiz y Maruja Ruiz Camacho.

ENTRE LA LECHERÍA Y EL TAXI.
La familia de los Macacos tenían una lechería, en la bocacalle de Palacios, San Bartolomé, y las cabrerizas o vaquerizas estaban situadas en la calle San Bartolomé, esquina calle de Los Moros. Los Tocatejas, familia de la madre, se dedicaban mayormente al transporte de mercancías y a los taxis. Que por cierto Francisco Martín Murga, muy conocido en El Puerto, por Paco Tocateja, “el Taxista”, y su hermano José María Martín Murga, transportista apodado “Requeté” eran familia de Josefa. Estos dos portuense, estaba casados con dos hermanas de mi madre, mi tía Charo Ruiz, con Paco y Angelita Ruiz, con José María.

...continúa leyendo "1.455. JOSEFA MARTÍN LANZAROTE. ‘La Macaca’, belleza de una porteña en París."

En la imagen inferior, de izquierda a derecha, Maruja Tejada, la entonces delegada provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, María José Caro y el concejal de cultura en 1998, Juan Gómez Fernández, durante la celebración de Simposio sobre José Luis Tejada.

Ayer fallecía en el hospital, donde permanecía desde hace unos días, Maruja Romero, viuda de José Luis Tejada,  musa del poeta con el cual contrajo matrimonio. Maruja ha sido en la ciudad natal del poeta la más férrea protectora del legado de su marido; manteniendo tanto en vida de Tejada como, una vez ya desaparecido, contacto con las personalidades más destacadas del mundo de la literatura.

El Puerto ha perdido a la más importante valedora y difusora de la ingente obra del escritor y poeta José Luis Tejada, a través de la Fundación que presidió desde su constitución. Madrileña de nacimiento, deja tres hijos.

El alcalde, Enrique Moresco, en nombre del equipo de Gobierno y Corporación municipal y de todos los portuenses a los que representa, lamentaba ayer la pérdida destacando que "acabamos de perder a una gran dama, pionera en la inserción de la mujer en el mundo empresarial y que sin duda ha contribuido a mantener viva la figura y obra de uno de los más importantes escritores que El Puerto de Santa María ha dado la literatura, tanto nacional como internacional".

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Reproducimos aquí algunas instantáneas del fotógrafo Francisco Sánchez Pérez, ‘Quico’, (ver nótula núm. 146 en GdP), uno de los grandes documentalistas gráficos que ha tenido El Puerto de Santa María en la primera mitad del siglo XX.

Desfile (1). Esta foto es del 16.06.1938 y es del entierro de Fernando Zamacola, (ver nótula núm. 800 en GdP), está tomada a la altura de la actual casa Nº 70 de la Calle Larga, es decir frente a donde viví hasta mediados de los 50 del siglo XX.

Desfile (2). Desfile de fuerzas armadas por la Plaza de Peral. Puede ser en una procesión. Lo que me pone en duda es la curva que hace el público hacia la izquierda de la foto, pues el Ayuntamiento está justo en frente del desfile. El que está abajo del todo agarrado del brazo de otro, me parece que es el padre de los Ciria, Paco Ciria, hermano del que fuera Alcalde de El Puerto, Eduardo Ciria Pérez (ver nótula núm. 1313 en GdP). Foto muy curiosa donde se puede distinguir las diferentes clases sociales de la fecha.

Puede ser Campo de la Gimnastica. Como digo en el título, puede ser el Campo de la Gimnastica, pero tengo mis dudas si es en el Eduardo Dato en sus prinpicios. El de la mascota con gafas, juraría que es mi tío Fernando Arjona Cía y la siguiente puede ser mi tía Francisca González Bruzón, pero el tener la mano en la boca me impide ver su cara. Esta foto puede ser de principios de los años 40 del siglo XX.

Plaza España postguerra. Misa de campaña en la Plaza de España. los militares armados están en posición de rindan, y parte de los asistentes con el brazo en alto. En la puerta de la Prioral se puede ver el altar presidido por una cruz, que puede ser la que sacaba el Santo Entierro en Semana Santa y detrás  se puede ver el yugo y las flechas y arriba un letrero de Presentes. La fecha puede ser entre Octubre de 1941 y Abril de 1943, ya que creo distinguir a la derecha de la puerta de la Iglesia a Fernando C. de Terry y del Cuvillo, que era el alcalde en esa época.  (Texto y Colección de las imágenes: Vicente González Lechuga).

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines.
¡La espada se anuncia con vivo reflejo;
Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!

Con cierta nostalgia se recuerdan estos versos iniciales de la “Marcha Triunfal” de Rubén Darío, presentes en la vida escolar de postguerra, junto con la “Canción del Pirata” de Espronceda y las románticas “Rimas” de Becquer. Su autor, el nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, de nombre artístico Rubén Darío, poeta, escritor y periodista tiene, a través de su familia, lazos de unión con nuestra población, mejor dicho con un hijo de ella, de noble cuna, emigrante sin retorno, como tantos otros personajes del siglo XVIII, al Nuevo Mundo.

Rubén Darío casó por lo civil en 1890 en San Salvador con Rafaela Contreras, hija de un famoso orador político hondureño llamado Álvaro Contreras y de Manuela Cañas Hidalgo. Con tan mala suerte que, pocas fechas después se produjo uno de los golpes militares que se haría posteriormente crónicos en El Salvador, cuyo principal cabecilla, el general Ezeta, había sido uno de los invitados a la ceremonia nupcial. Tras el golpe, que no solo no comparte ni justifica Ruben Darío sino que critica luego abiertamente en la prensa de Guatemala en su crónica “Historia negra” en la que denuncia la traición de este militar, se marcha al país vecino y al siguiente año, en febrero de 1891, tras reunirse con su esposa, contrae nuevamente matrimonio, esta vez por la iglesia, en la catedral de Guatemala, engendrando a su primogénito: Rubén Darío Contreras, que nació nueve meses después, el 12 de noviembre de 1891.

Los abuelos maternos de Rubén Darío Jr. fueron Manuel Antonio de Cañas y Bendaña y Ana Hidalgo Muñoz de la Trinidad, hija del capitán Manuel J. Hidalgo, casados en 1814 en San José de Costa Rica.  A su vez, Manuel A. de Cañas era hijo del último gobernador de la provincia de Costa Rica en época colonial, empleo que desempeñó desde  1819 hasta 1821. Se llamaba Juan Manuel de Cañas Truxillo y Sánchez de Madrid, era coronel de los Reales Ejércitos y había nacido en El Puerto de Santa María el 2 de julio de 1763, miembro de una familia largo tiempo asentada en nuestra ciudad, cuyas casas principales estaban en la calle Larga, frente al centro cultural Alfonso X El Sabio. Emigró joven al continente americano, formando parte de su destino profesional y allí casó en la ciudad de Granada (Nicaragua) con Tomasa Bendaña Moscoso, integrándose plenamente en aquellas latitudes. Su firma figura en el acta de independencia de Costa Rica del estado español, que está fechada el 29 de octubre de 1821.  /En la imagen, Rafaela Contreras.

Era hijo del también portuense Nicolás Francisco de Cañas Truxillo y Gª Pastrana y de la gaditana Magdalena Sánchez de Madrid. Su hermano Manuel sería Ministro de Marina, Comercio y Ultramar en 1837 y, posteriormente, Senador del Reino. /En la imagen de la izquierda, blasón de los Cañas Trujillo, en la calle Larga, foto tomada 3l 23.02.1978. Colección: Miguel Sánchez Lobato.

El y sus hermanos pertenecían a la cuarta generación de Cañas Truxillo portuenses, junto con los Vos Cañas-Trujillo, desde que se estableciera en El Puerto y fundara su Mayorazgo Gaspar de Cañas Truxillo, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición de Sevilla, descendiente del Barón Vasco Martínez de Truxillo, uno de los cuarenta caballeros que participaron en la conquista de Xerez y a los que se les repartió tierras en dicha población en 1266.

La condición de portuense del abuelo de la esposa de Rubén Darío y del bisabuelo de su hijo, nos ha dado pié para confeccionar esta nótula explicando la conexión familiar con el poeta de la Hispanidad.    (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz, A.C. Puertoguía).

El pasado 16 de junio se cumplían cien años del nacimiento, en nuestra ciudad, de uno de los más importantes cartelistas de nuestro país: Manolo Prieto. (ver nótulas núm. 863 y 864 en GdP). Desde muchos enfoques se puede analizar la obra de Manolo. En esta ocasión nos referiremos a sus carteles de temática taurina. Manolo Prieto, se interesó desde muy joven por el cartel taurino, y  llegó a ser uno de los intérpretes más originales y revolucionarios en este género artístico.

Cuando apenas cuenta veintitrés años, participa en una exposición que, organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid, tuvo lugar en el Círculo de Bellas Artes, en junio de 1935. En dicha muestra obtuvo el primer premio Renau, pero el jurado formado por: Francisco Llorens, por el Círculo de Bellas Artes, Federico Ribas, por la Unión de Dibujantes Españoles, Miguel Lucas, por la Asociación de Pintores y Escultores y Luis Gil Fillol, por la Asociación de la Prensa, estimó: "...que la limitación de premios impide recompensar justamente el esfuerzo realizado por los dibujantes españoles, propone la adquisición de los carteles firmados por los señores Pedraza, Alonso, Prieto, Vega y Gallo".

Pero el primer cartel de tema taurino, dentro de la obra de Manolo,  con el que consiguiera un gran triunfo, fue el que realizó para el concurso de la Dirección General de Turismo, en 1950, y que llevaba por título "La fiesta de toros en España", con el que obtuvo el primer premio. "El cartel no va dirigido al aficionado español, por eso le falta la anécdota. Está hecho pensando en el extranjero, que es al que va dirigido. Un toro con su silueta terrible, frente a un torerito rodeado de espacio y de sol, con un trapo como única defensa" /En la imagen de la izquierda, cartel primer premio de la Corrida de la Beneficencia. 1952.

La prensa de la época llegó a decir con respecto a este cartel: "Ha venido a revolucionar la tradicional propaganda de la lidia de reses bravas. Y ha conseguido precisamente eso: dar realce a la bravura del toro y al valor del torero. Ahí se ve al diestro, empequeñecido y audaz, ante la mole potente de un testuz vigoroso y vibrante de energía acometedor a, subrayada por el contorno blanquecino que rodea al toro, aparentemente hierático, pero dispuesto a la 'arrancada' y a hacerse dueño del ruedo".

La corrida de la Beneficencia de Madrid se venía celebrando desde 1840 aproximadamente, y los carteles anunciadores se encargaban a grabadores y dibujantes de la época, como Ramón Cilla, Porset, Perea, Chaves, Pastor... El concurso de carteles anunciadores de dichas corridas se instituyó en 1952. A ese primer concurso concurrió el artista portuense, obteniendo el primer premio, ex aequo con Pablo Mairata, en el apartado de carteles murales. El de programas de mano se concedió a Antonio Casero. El cartel de nuestro paisano representa el momento en que el toro toma un puyazo recargando, viéndose el picador en serios apuros: "Este cartel es todo anécdota, puesto que va dirigido al aficionado que entiende. Una bellísima suerte de varas, con posible derribo por un toro bravo. Cartel de técnica moderna". Al año siguiente obtiene el tercer premio. El primero lo consiguió Vicente Vila, y el segundo, otro portuense, Ricardo Summers Isern "Serny", con un cartel en el que representaba a dos manolas tocadas con mantilla y peineta hablándose entre sí. El cartel de Manolo, como todos los suyos, de técnica y composición moderna, en el que figura un torero de rodillas, en primer plano, de espalda,  dando una larga cambiada frente al toro. /En la imagen de la izquierda, segundo premio del cartel de la Corrida de la Beneficencia. 1956.

En mayo de 1956, nuestro artista logra el segundo premio con un cartel que, presentado con el nº 46, consiguió la suma de cuatro mil pesetas, y en el "que como siempre destaca por su calidad con respecto a los demás, está compuesto de una forma muy original, ya que representa a un torero rodilla en tierra mirando al toro y dispuesto a pasárselo de muleta".

En 1958 volvió a conseguir el primer premio, por unanimidad del jurado. Su cartel representaba a un toro viniendo de frente a la carrera; "lo más importante son las variaciones experimentadas con los colores, fundamentalmente con los amarillos, azules, grises y negros, que combinan con las letras en verde". Pero este premio tiene su anécdota, que nos explica el propio Manolo Prieto: "Este cartel que empapeló Madrid, tiene una historia muy graciosa. Fue hecho y presentado seis o siete años antes de que fuera premiado. Cuando se presentó por primera vez, fue rechazado porque dijo un miembro del jurado, y sus compañeros lo aceptaron, que era más propio para anunciar una ganadería (como si un toro arrancado no fuera una de las cosas más bonitas que se pueden ver en la plaza). Recuerden el valor que tiene esta estampa en la suerte de varas. ¡Hay que ver lo que puede la mala leche! ¡Y me lo llevé a casa!'. / Cartel del primer premio de la Corrida de la Beneficencia. 1958.

'Al poco tiempo, el Primer Congreso Ganadero convocó un concurso de carteles y lo presenté. Allí no me lo premiaron, y al devolvérmelo, me dijeron que era un cartel muy bueno, pero que estaba mejor para una corrida de toros ¡era natural! ¡Y me lo volví a traer a casa!' Lo dejé reposar unos años para que los jurados lo olvidaran, y lo volví a presentar en la Beneficencia, el año 1958. Aquel año, en el jurado a nadie le sentaba mal la leche, y fue premiado con todos los honores”.

También en 1958 le encargan la carpeta de los discos: "Pasodobles de España" y "Fiesta Brava". Un año después vuelve a participar en el concurso de la Beneficencia y obtiene el segundo premio entre un total de 96 obras. Los años 1960 y 1961 no hubo concurso. Al año siguiente de nuevo participa Prieto, pero en esta ocasión no consigue ningún premio.

En 1963 alcanza el primer premio con un cartel de un toro saliendo del toril, y al fondo un espontáneo que sale a su encuentro, resuelto con una técnica muy acabada, en el que destacan los diferentes planos resueltos con el color y las geométricas curvas del redondel y el callejón. En la edición de 1965 consigue un accésit. En 1969 nuevamente consigue el primer Premio en el concurso del cartel anunciador de la corrida de la Beneficencia. Vuelve a participar en la edición de 1972, consiguiendo un accesit. /En la imagen de la izquierda, cartel del primer premio de la Corrida de la Beneficencia. 1963.

Este año del centenario de su nacimiento, un “cartel” de Manolo anuncia el abono taurino portuense. Se trata de la portada del opúsculo, con textos de Julio Estefanía, editado por Osborne, en 1955, para conmemorar las bodas de diamante de la Plaza Real. Al cartel taurino le dedicó Manolo gran parte de su vida, como hemos podido comprobar a lo largo de estas lineas, y en su colección de bocetos donada al Puerto, y que, desgraciadamente, aún no se pueden contemplar en la sede de su Fundación, pendiente aún de inaugurarse. Que buena ocasión hubiera sido este Centenario para abrir las puertas a la exposición permanente de obras de Manolo Prieto en su ciudad natal.

Fragmento del cartel de la Temporada Taurina 2012.

Pero no acabó aquí su dedicación a la fiesta nacional, pues en sus últimos años también llevó a la medalla dos importantes colecciones de su "Tauromaquia",  amén de la medalla que, con motivo del Centenario de nuestro coso taurino, y a petición de nuestro Ayuntamiento, realizó en 1980, pero de eso ya nos ocuparemos en otra ocasión. (Texto: Francisco M. Arniz Sanz).

Una de las imágenes que ilustran la carta.

El restaurante de El Puerto Aponiente estrena nuevo menú con nombre propio (Mundo Abisal) y 25 platos. El cocinero fortalece su concepción de la comida en su restaurante como una aventura casi teatral en la que se asiste a una especie de película en la que los productos del mar son los actores “comestibles”

Los comensales entran y si eligen tomar el menú degustación completo, 25 platos, reciben un pequeño libro con el título de Mundo Abisal. A lo largo de una veintena de páginas va contando una fábula que recrea cada uno de los platos que se van comiendo y agrupados con el nombre de “menú aguas calientes atlánticas 2012?.

Es el nuevo menú de Aponiente, el restaurante de Angel León en El Puerto de Santa María. Se estrenó el pasado jueves por la noche y estará, al menos, durante todo el verano. El cocinero refuerza su idea de que el que asiste a comer a su establecimiento no va sólo a disfrutar con el paladar, sino que asiste a una verdadera aventura, a casi una película en la que León es el director.

El cocinero se está convirtiendo en casi un Leonardo Da Vinci del siglo XXI, un artista capaz de dominar la cocina, de aplicar a ella los avances científicos y dotado de una sensibilidad tal que le permite contar casi como una película su visión de la gastronomía con el argumento de que en el mar, que ocupa las tres cuartaas parte del mundo, está todo.

Para ello se vale de pescados y mariscos, muchos de ellos hasta ahora actores secundarios y poco valorados en el mercado, que se convierten en actores capaces de contar su historia. La carta que se entrega a los comensales que toman el menú completo es una colección de dibujos realizados por la artista Pilar González Jaraquemada.

A través de acuarelas en tonos pastel cada plato se va explicando en imágenes. Pero se trata de vivencias, de una fantasía sobre cada plato, porque de explicar el contenido real de cada creación se encarga el propio equipo de sala que dirige el somelier gaditano Juan Ruiz Henestrosa.

Primera toma. Sale a escena una de las grandes secundarias de la gastronomía gaditana, la morena. Condenada a ser cocinada en adobo durante toda su vida, el chicharrón caletero como la bautizara Gonzalo Córdoba, cobra carácter de estrella con León que decide darle el papel protagonista y la tranforma en la primera estrella de la compañía, la primera en salir a escena, también en forma de chicharrón, aunque eliminando la fritura con harina.

El cocinero señala que se trata de “un menú en el cuál os sumergimos en un paseo cargado de fantasía marina. Queremos haceros olvidar el mal momento que atravesamos, que desconecteis…mientras os contamos el mar…de otra forma”.

León imprime un cierto toque carnavalesco muy de Cádiz a su espectáculo gastronómico. Salen a escena puntillitas disfrazadas como si fueran zanahorias aliñás, con el toque de comino clásico de este plato arrancado de la memoria de la cocina gaditana de siempre, burgaillos cocinados como si fueran caracoles, cañaillas de San Fernando “arregladas” como un guiso de cabrillas o una especie de rabo de toro que al final está hecho al completo con productos de mar.

Hay continuos guiños a la gastronomía gaditana. Caballa caletera, ahora en temporada, un mollete, hecho también por el equipo de Aponiente, va con manteca colorá y atún, la visión del popular atún en manteca. Se hace un queso, homenaje a los que se hacen en la Sierra gaditana, también con productos marinos y la experiencia sigue finalizando, es un plato que se mantiene en el menú, con un “sutil” alfajor de Medina, la visión del cocinero de este postre histórico gaditano.

Así hasta completar 25 sabores diferentes que van pasando en formato de tapas por delante de los comensales. No faltan los clásicos del cocinero que se mantienen en la carta, los embutidos marineros acompañados de una colección de panes propios que está causando sensación, el pescado ahumado sobre huesos de aceituna y uno de los platos más queridos por León, su arroz con placton marino, una de sus grandes aportaciones a la gastronomía, una crema concentrada en la que está la esencia del mar ya que es el alimento de muchas de sus especies.

Angel León con Juan Henestrosa y su jefe de cocina el también gaditano Juan Luis Fernández.

El placton está incluso en los postres sirviendo de contraste con manzana, el wasabi, un condimento japonés y el hinojo. El menú se estrenaba precisamente el mismo día en que León era nominado para uno de los premios más importantes que se conceden en España en el mundo de la gastronomía, el de mejor jefe de cocina del año que otorga la Real Academia Española.

El restaurante mantiene su idea, ya arraigada en estos establecimientos de alta cocina, de un menú degustación como única opción. No hay comida a la carta, aunque si varias opciones. La más asequible y para personas que quieran comer menos está compuesta por un menú de aperitivos y después un plato a elegir de cada una de las tres últimas partes del menú. También se incluye el postre.

La opción completa es la de los 25 platos y ya el cumbre de la experiencia es dejarse llevar por el somelier Juan Ruiz Henestrosa y acompañar los platos con los vinos que este sugiere. La opción más barata son 75 euros (+ iva y sin bebidas, ni pan incluidos) y la opción completa, vinos seleccionados incluidos sale por 143 más iva.

Siempre es aconsejable reservar y el horario de verano cambia ligeramente sobre el de invierno. Ahora el establecimiento abre todos los días excepto los domingos y los lunes al mediodía. Al final, si se ha disfrutado del menú de 25 platos, el comensal recibe una botella con un mensaje dentro con la carta impresa…y se baja el telón. (Texto: Pepe Monforte).

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Soy de El Puerto, y no me resigno a vivir con miedo, tras la puerta semiblindada de mi indiferencia. Quiero salir a la calle y reencontrarme con la gente. Hablar con ellas. Pasear. Ir de compras, y cumplir con el ritual diario de perder el tiempo en colectividad, vivir impregnándome de este pueblo que es nuestro. Desde mi correo [alvarengomez@gmail.com] quiero escuchar a los portuenses que tengan algo que decir. Quiero contar con tu opinión,compartir el dolor y la preocupación por lo nuestro; convencidos de que es posible El Puerto, que merece la pena pelear por devolver el orgullo y la ilusión de sentirnos portuenses.

Hemos puesto en marcha esta iniciativa popular denominada "Soy de El Puerto" en la que todos deberíamos participar y colaborar porque es de todos. La mayoría de portuenses tiene cosas que exteriorizar, que contar, que mostrar a los demás: Una habilidad, un recuerdo plasmado en una fotografía, una anécdota, un poema, un objeto único que perteneció a tu familia y que quiere exponer; esa colección de llaveros, de postales, de encendedores, de juguetes; los dibujos que hago con bolígrafo; recortes de periódico de principios del siglo pasado… Les pido, les ruego, que me se pongan en contacto conmigo para ver la forma de exponerlo al Puerto entero. En principio, me contentaría con que tú, desde tu casa, en tu trabajo, te sientas orgulloso de lo que podemos recuperar y que la crisis no nos podrá arrebatar: Nuestro origen y nuestras deseos de pelear por nuestro futuro, que no es este Puerto agónico, apático, desilusionado y negro; convencidos de que hacer cultura es también educar en el respeto a lo colectivo y público, ser conscientes de la realidad y cambiar el futuro. Juntos lo conseguiremos. Gracias y bienvenido a este proyecto tuyo, nuestro. Basta de protestas vanas y arrimemos el hombro. (Texto: Alvaro Rendón Gómez).

Esta noche, como primer acto de esta iniciativa se presenta, precisamente, el libro de Álvaro Rendón Gómez 'El Cartaginés', a las 21:00 horas en el Hotel Los Cántaros.

Más información de la iniciativa en Diario de Cádiz.
Más información de Alvaro Rendón Gómez en GdP.
Más información de el libro 'El Cartaginés'.
Recuerdos Blancos de Alvaro Rendón en GdP.

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Dos productoras audiovisuales portuenses han participado en un festival de cortometrajes internacional itinerante denominado "The 48 Hour Film Project", que se ha celebrado en Sevilla, recibiendo Manolo Morillo el premio al Mejor Actor y la cinta el premio Segunda Mejor Película, durante la gala celebrada el pasado sábado.

CORTANDO LA RUTINA - FPY & VARADAS PRODUCTIONS from FPY & Varadas Productions on Vimeo.

La peculiaridad de este concurso es que todas las obras participantes han tenido que realizarse íntegramente en 48 horas. Esto ocurrió hace dos fines de semana pasado, cuando, el viernes por la tarde, se realizó un sorteo de género para cada equipo y se asignó un personaje, objeto y frase para todos los equipos. De modo que al equipo portuense le tocó género "cine mudo", y todos los participantes tenían que incluir en su cortometraje: un/a peluquero/a denominado/a Julio/a Rodríguez, una bolsa de basura y la frase "puede ser peligroso".

Actores y equipo de rodaje durante la filmación del corto en El Puerto.

El equipo de los jóvenes portuenses, compuesto por Producciones Varadas y Fpy Productions, se denomina FPY&VARADAS PRODUCTIONS estuvo grabando en la peluquería Rossem de El Puerto de Santa María. El resultado obtenido les ha dejado muy satisfechos, piensan que ha merecido la pena, tanto por la calidad humana de los compañeros como por la sensación de haber realizado un trabajo bien hecho y, como no, por los galardones obtenidos.

Actores y equipo técnico tras recibir los premios el pasado sábado.

En cuanto al equipo artístico, han podido contar con un grupo de actores experimentados provenientes de la compañía de teatro Olvido Producciones, entre los que se encuentran: Manolo Morillo, Lola Teja, Eva Rodríguez y Esther Pumar, además de la actriz de reconocido prestigio en Alemania Sonia Serrano.

Manolo Morillo, junto a Carmen Tamayo elegida 'Mejor Actriz' del certamen.

Todo el trabajo desarrollado se ha realizado sin ningún tipo de beneficio económico por parte de los implicados, por lo que el esfuerzo y la pasión que le han puesto debe ser más valorada aún si cabe.

Más información en El Puerto Film Office

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Juan Cárave Beato (Cádiz 08.05.1924 - El Puerto 29.08.2008). Nació en Cádiz en el seno de una familia humilde. Su madre le inculcó su pasión por la literatura y su padre la suya por la música, ya que cantaba en los coros de carnaval. Cuando Juanito tiene  siete años la familia se traslada a vivir a El Puerto de Santa de María, donde viviría el resto de su vida.

Trabajó en Obras del Puerto jubilándose a los cuarenta años de servicio como secretario general de los Puertos de la Bahía de Cádiz. Toda su vida la dedicó a la familia, el trabajo y a su grán pasión la música, formando parte de algunas asociaciones musicales de la ciudad a lo largo de su vida.

Cantó durante mas de cincuenta años y tenía una voz prodigiosa. Una Nochebuena en la misa del gallo junto con algunos amigos de coro, fundaron el Orfeón Portuense, desde donde sembraron una semilla de afición a la buena música que todavía perdura. Ese es el legado que dejó para todos. Reproducimos el artículo de Antonio Muñoz Cuenca, publicado en Diario de Cádiz, el 12 de septiembre de 2008:

«Hace unos días moría en una habitación del Hospital Clínico de la Universidad de Cádiz en Puerto Real y a la edad de 84 años, el señor Juan Cárave Beato. Hablar de éste insigne portuense que se nos ha ido, no resulta fácil para mi, pues durante un largo periodo de tiempo fuimos amigos en la afición común por el canto coral, la música, la literatura y los buenos libros.

El muelle de la Autoridad Portuaria en El Puerto, del que fuera Secretario General.

Con un oído fuera de lo común y una voz prodigiosa para la música y el canto, Juan Cárave era garantía, seguridad, afición, gusto, entrega y sacrificio. Amaba el canto, la música, la expresión de la belleza. Era en el buen sentido de la palabra, un forofo. Podía, o mejor dicho, podría en aquellas épocas de los años cincuenta o sesenta del siglo pasado, haber sido alguien en esto con tal de que hubiera estudiado música y canto y lo hubieran promocionado, pero él era un modesto aunque cualificado contable en las oficinas de Obras del Puerto, y estaba cargado de hijos tras contraer matrimonio con Rosa Ruiz, maestra costurera y en aquellos entonces estas cosas no se miraban y en los medios de comunicación no eran los de ahora.

Coro de Acción Católica. Segunda fila, de izquierda a derecha, María Luisa y Tily Cossi, Carmina, Lolichi Calvario, niña desconocida, Mila Cerdá y Loli, Manolo Sánchez, con gafas. Detrás podemos observar a Juan Cárave Beato, Valerio Marín Ordóñez, Encarna Gil de Reboleño Jiménez y a Jesús Py Bononato. Agachado, Manolo Iglesias. También aparecen Domingo Luis Renedo, Cayetano Vélez y, al lado de éste, Francisco Ameneiro Lucuix. /Foto: Castillo Garcés. Jerez. 1949.

Por lo que a mi respecta, yo era un modesto estudiante de Magisterio en el internado de SAFA en Úbeda, Jaén, y en mis vacaciones cantaba en el coro de mi inolvidable maestro Dueñas. Ahí me llegó mi amistad con Juan Cárave junto con otros compañeros en la afición como Gabriel Calatayud y Manuel Sánchez, también estudiantes como yo y luego profesores. A todos nos brindó su amistad, nos abrió su casa y nos regaló su generosidad. Nos juntábamos mucho y siempre para cantar en cualquier circunstancia, hora o lugar y en aquellos duros tiempos el canto nos ayudaba a vivir con ilusión y ganas. Su familia, su encantadora esposa, sus hijos, llegaron a ser como nuestra familia y no había barreras en tan arraigada afición y amistad. He de decir que el Ave María de Caballero a la Virgen de los Milagros, Juan Cárave la cantaba como nadie y generosamente.

El Orfeón Portuense ofreciendo un Concierto Navideño en la Iglesia Mayor Prioral. Juan Cárave es el cuarto por la izquierda de la fila superior.

Con el discurrir del tiempo, en los años ochenta fundamos el Orfeón Portuense y ahí encontramos un motivo más para renovar y hacer una coral que fue única en toda Andalucía y gracias al esfuerzo de todos sus cantores y su dirección. Juan Cárave en el Orfeón, llegó a ocupar distintos cargos, y todos con la minuciosidad, la perfección y la entrega que le caracterizaban. Se podía estar o no de acuerdo con él pues tenía su carácter fuerte y su personalidad, pero nadie dudaba de su entrega, puntualidad y profesionalidad. Por su Orfeón lo daba todo.

Juan Cárave, tercero por la izquierda de la segunda fila superior, en 1981 en la Puerta del Sol de la Iglesia Mayor Prioral, con el Orfeón. Vemos a su director Diego Casares.

En resumidas cuentas ha sido admirable que un niño de la guerra como fue él, sin haber estudiado ni haber tenido ocasión para ello, conociera la música, la obra de los grandes de la composición, Beethoven, Bach, Mozart, leyera partituras con un nivel aceptable, leyera buenos libros y tuviera su cultura.

Juan y su mujer, Rosi Ruiz.

Todas las demás consideraciones de tal o cual defecto de su carácter pasan a segundo plano. ¿Quién no los tiene?. Lo visité cuando ya andaba enfermo en varias ocasiones en su casa de Chanca 5 y, últimamente en el Hospital Santa María del Puerto, en la habitación 429 cuando ya estaba tan malito. No me enteré de su muerte sino a toro pasado y lo lamento. Deseaba estar en sus exequias fúnebres y decirle adiós. Descanse en paz».

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Javier Oña Sevilla nació en Sevilla en 1955, aunque lleva afincado en El Puerto desde hace 30 años. Es médico internista de profesión. Hizo el MIR (Médico Interno Residente) en Canarias y trabajó en los hospitales sevillanos ‘Virgen del Rocío’ y en el Clínico’. En El Puerto se inició en la actual Clínica Costa Oeste, junto a su mujer, que venderían, posteriormente, para dedicarse íntegramente a la pintura en su estudio de Vistahermosa.

Javier pinta desde los quince años, pero reconoce que, entonces, «lo hacía muy mal».  La pintura se convirtió en un recurso, en un divertimento más. Con veinte años recorrió Europa. Conoció a un apasionado de la guitarra flamenca --Staffan-- y de la música de Jazz  que suele tocar al piano. España entonces era muy diferente. De la mano de Staffan atravesó una Europa moderna, libre y democrática que le llevó a Uppsala, donde su amigo trabajaba como profesor de su Universidad. /En la imagen, con 20 años, camino de Suecia.

Su interés por crear obras de arte le llevó a las clases de Pilar Millán Derqui, una pintora a la que Javier Oña debe bastante de su actual estadio creativa: «--Ella es una excelente artista, una pedazo de pintora, y en unos meses logró darme la base que yo necesitaba para pintar con garantías. Con ella logré adquirir la técnica que me faltaba».

Recibió clases también en la Academia de Bellas Artes ‘Santa Cecilia’ y de otro amigo pintor: Nicholas Simmons, quien le animó a participar en el Concurso de la Bienal de Shangai. Se define autodidacta permanente, pero sus influencias provienen de la obra de artistas tales como Miguel Angel,  Hopper,  Freud,  Matisse, Van Gogh, Modigliani, Velázquez ... La inquieta creatividad de Oña encontró la manera de plasmarse en el lienzo con las acuarelas, aunque  también pinta acrílicos y óleos «Estos últimos dan mas fuerza a la obra», afirma; o técnica mixta con tinta china. "Mis cuadros tienen mucho colorido, mucha fuerza, trato que cada cuadro ofrezca una historia diferente".

'Juego de Miradas'. Exposición en Vistahermosa en 2011.

EXPOSICIÓN EN SHANGAI.
Participó en 2010, con dos acuarelas, en la I Bienal Internacional de Acuarela de Zhujiajio, actividad paralela a la Exposición Universal de Shanghai, un privilegio que estuvo al alcance de muy pocos: fue uno de los tres españoles que participaron en este evento, uno andaluz y dos vascos,  cuando apenas llevaba unos años dedicándose profesionalmente a la pintura.

Javier Oña, segundo por la derecha, durante la entrega de premios en Shangai.

Afirma que «de lo de Shangai me enteré por internet. Mandé por e-mail tres fotos de acuarelas. Un jurado chino me dijo que enviara físicamente dos de las tres acuarelas que presenté, junto a 3.000 pintores procedentes de todo el mundo. Son de formato grande». Las obras seleccionadas fueron «Madison» y «Principios inmediatos» junto a otras 228. Con sus dos obras en Shangai, un jurado internacional formado, entre otros, por los presidentes de la asociaciones de acuarelistas británicos y australianos, «me seleccionó las dos acuarelas que envié, cuando en las bases se decía que cada artista sólo expondría una obra». Por la exposición pasaron 15 millones de personas.

'Principios inmediatos', acuarela basada en unos huevos de codorniz.

Esta exposición se sumó a las que hasta ahora aparecen en su currículum, como la V Muestra Internacional 'El Color del Agua', en la sala Alfonso X El Sabio de El Puerto; la exposición 'Lucha Contra el Cáncer', en la galería de arte del Casino de Jerez; su participación en la muestra 'Tres Pintores Tres', en la galería Antares de Sevilla, su participación en la Feria de Arte Contemporáneo de Bruselas (Bélgica), la Muestra Colectiva de Primavera en la madrileña Galería Gaudí, o su primera exposición individual en la Casa Grande de Vistahermosa el pasado año 2011, y en California (EEUU) invitado por la Asociación Norteamericana de Acuarelas.

'Mujer desnuda retozando'. Acuarela.

La temática de la obra de Javier es diversa, aunque advierte que en su producción hay «mucha carne. No entiendo de bodegones o paisajes, yo pinto gente, historias, intento que mis cuadros gusten, pero también que hagan pensar a quienes los contemplan».

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Las ‘Figuritas en la Arena’ mal denominadas en la modernidad ‘Castillos en la Arena’, por el propio ayuntamiento que nos invade que es el causante de tal tontería. De toda la vida han sido ‘Figuritas en la Arena’, castillitos se hacían  en otros horarios, para que cuando viniera el agua este luchara contra las olas, mientras que las figuritas en la arena, se hacían en la bajamar y su final era derruirla a pisotones.

Figura de arena en La Puntilla. 17 de agosto de 1978. /Archivo Municipal. Foto Rafa.

Yo creo que en los ayuntamientos actuales, debe haber una figura, como en las tribus indias, del concejal ‘viejo’, el cual debe aconsejar o poner freno a desmanes propios de los ayuntamientos de ahora, léase concejales del tres al cuarto, que actúan sin conocer nada de viejas tradiciones y costumbres; pero en fin eso es lo que nos toca vivir y que Manitú nos coja confesaos.

Recuerdo que la tarde, --siempre eran por la tarde--, cada grupo íbamos cogiendo una parcela en función de lo que fuéramos a hacer, con mas o menos voluntad y destreza, ya que en el terreno que correspondía a la altura de las casetas de Paco Neto, la competencia, se centraba en dos artistas: uno era Macario, el de los cines y otro era Repiso, --¿como se llamaba?--; se que se fue a Suiza y allí se quedó como artista, sus hermanos eran Fernando, Paco y otros, los sobrinos de Doña Boni. En estos dos radicaba la representación del arte efímero de arena y anilina de ña Droguería Cárave. Casi siempre ganaban ellos, los demás íbamos de comparsa con el barco o la pelota de cascos de colores. Macario nos deslumbraba y nos hacía levantar la moral con aquellas esculturales  mujeres,que parecía la cartelera de Gilda, que esa noche estaba anunciada en el Cine Macario, mientras que Repiso, era mucho mas arte, un poco amanerado, pero con dotes artísticas, aunque lejos de lo buena que estaban las figuras de Macario.

Castillo de arena en La Puntilla. 17 de agosto de 1978. /Archivo Municipal. Foto Rafa.

En determinado momento, se armaba un revuelo, «--¡Ya vienen, ya vienen!». Eran los miembros del jurado que para Luis Suarez, eran, Paco Bernardo, Jose Carlos García, Dueñas, etc. pero que para mi eran los del Ayuntamiento, ya que siempre se veía venir la figura larguirucha de Juanito Martin, que acompañaba al alcalde y alguno que como está esto hoy en día, serían concejales que se unían al paseo, y que sería la única vez que pisaban la playa y ni falta que  hacía. Hoy en día debería ocurrir lo contrario, que fueran mas y examinaran las playas, para colmo este año ni siquiera han ido para izar las banderas azules.

Tras el examen de las figuras, vendría la consabida entrega de premios, que de eso ya ni me acuerdo, pero que de dinero no había nada, quizás una muñeca, un tren una medalla de calamina con su cinta de color, pero que para el ganador era como una olímpica. Y esa era una más de las fiestas que existían en La Puntilla y en la que todos terminábamos pintados con la cara de color. (Texto: José Luis Calle. Un sevillano en El Puerto).