
Vicente Rodríguez Giménez nace en la Calle Vicario, 9, al mediodía del 20 de diciembre de 1968. Sus padres, también son porteños, de nombre Jesús y Milagros. A Vicente le gusta recordar que tuvo una infancia feliz junto a sus otros dos hermanos, Josechu y Rubén, dividida entre la casa que le vió nacer y la de Calle Larga, 34, donde en la actualidad vive Milagros, su madre y donde tiene el taller de figuras.
Sus primeros pasos en la escuela los dió, como párvulo, en el Colegio del Asilo, de la calle Cielos, y tiene en su memoria a una monja que, aunque fallecida hace tiempo, la recuerda con muchísimo cariño: Sor Nieves.
Vicente Rodríguez Jiménez was born at number 9, calle Vicario, at midday on 20th of December 1968. His parents, also from El Puerto, are called Jesús and Milagros. Vicente likes to remember his happy childhood with his two brothers, Josechu and Rubén, spent at both the house where he was born and the other at number 34, calle Larga, where Milagros, his mother, currently lives and where he has his figure modelling workshop. As an infant he attended the Colegio del Asilo school, in calle Cielos, and remembers one nun who, although she passed away many years ago, he has very fond memories of: Sister Nieves.

Colegio La Salle. Curso 1976/77. Profesor Tutor, Ciro Morata Torres, Tercero A. Fila superior, de izquierda a derecha: Desconocido, Manuel Martínez Cordero (Fundación Alberti), José Manuel Gutiérrez González, Real, Diego Porras Jiménez, José Manuel Gutiérrez Rodríguez. Fila inferior: Juan Manuel Quiñonero (+), Peña, Mateo, Miguel Villanueva Sánchez, Miguel Ángel Pérez Ramos y Vicente Rodríguez Giménez.

Colegio La Salle. Curso 1977/78. Cuarto de E.G.B. Fila superior, de izquierda a derecha: Salva, Desconocido, Pérez Otero, Peinado, José Manuel Gutiérrez González y Vicente Rodríguez Giménez. Abajo: Velázquez, Villanueva, Prado, Porras, Miguel A. Pérez Ramos.
Pasa luego a la Enseñanza General Básica, en las Escuelas de La Salle “Santa Natalia», en la calle Rosa, donde aprendería las primeras nociones de plástica. En aquella época formaría parte, a la vez, del Grupo Scout donde desarrollaría sus habilidades de escultura, pasando luego al Instituto “Pedro Muñoz Seca”, finalizando su formación académica con el Bachillerato Superior.
HOSTELERÍA Y HOSPEDAJE.
En 1989 entra en la plantilla del Caballo Blanco, en el Departamento de Compras o Economato donde, tras tres años y medio, pasa al Hotel Meliá La Caleta, en el departamento de Recepción, bajo la dirección de José Manuel Anguiano Bernier, director que ha sido del Hotel Meliá Caballo Blanco, hasta su jubilación. El trabajo en Cádiz trae consigo campanas de boda; en 1992 se casa con la medinense (natual de Medina Sidonia) Ángeles Colón Mora, con quien tiene tres hijas: Ángeles, María y Belén. (Portada del Hotel Caballo Blanco).

Vicente Rodríguez, en la recepción del Hotel Monasterio 'San Miguel' atendiendo a la modelo Mar Flores.
En 1996 regresa al Hotel Caballo Blanco como recepcionista para, al año siguiente, integrarse en la plantilla del Hotel Monasterio “San Miguel” donde desempeñará las funciones de recepcionista durante cinco años más. En 1992 solicita excedencia en la empresa hoteleera para dedicarse de lleno y de forma exclusiva a la empresa que había creado: Sucesores de Ángel Martínez. En 1996 regresa de nuevo al Caballo Blanco, como recepcionista. Ya en 1997 ingresa en las filas del Hotel Monasterio San Miguel, donde continuaría durante cinco años más en el mundo de la hostelería y el hospedaje. Es en 2002 cuando solicita excedencia para dedicarse de pleno a la empresa que tiempo atrás había creado.

Vicente Rodríguez, en el Taller en el año 2000. (Foto Tusitala Comunicación).
LA TRADICIÓN DEL BELENISMO.
Como hemos señalado los últimos años en el Hotel Monasterio lo compagina con la creación y puesta en marcha de la empresa que se dedica al rescate y producción de la obra del imaginero de formato pequeño, especializado en figuras de Nacimiento, Ángel Martínez.
Durante todos estos años, además de profundizar en las materias profesionales de hostelería y el hospedaje, con estudios tales como protocolo, relaciones internacionales, idiomas, atención al cliente,… se matricula, igualmente, en la Escuela de Artes y Oficios de Cádiz, donde conoce al imaginero Alfonso Berraquero y aprende de él nociones importantes en los procesos escultóricos. Desde entonces hasta ahora no ha parado de estudiar, practicar y profundizar en numerosas técnicas de expresión plástica, a la vez de impartir cursos y charlas sobre belenismo en numerosos puntos de la geografía española. (En la fotografía de la izquierda, una figura de la serie de pescadores del Taller de Sucesores de Ángel Martínez).
DISTINCIONES Y EXPOSICIONES.
Vicente Rodríguez recibe, en 1998 el Trofeo Federación Española de Belenistas. Fue, además, Presidente de la Asociación de Belenistas Portuenses “Ángel Martínez”, entre 1998 y 2004, recibiendo el nombramiento de Maestro Belenista en 2005, entre otros muchos reconocimientos a nivel nacional.
Exposiciones de figuras se han venido instalando en varios lugares de la geografía española, tales como la de la Caja San Fernando, Sevilla (1999); Planetario, Pamplona (2000); Málaga (2001), Museo Comarcal, Velez-Rubio (Almería, 2002), Congreso Nacional de Belenistas celebrado en El Puerto, en el Monasterio de la Victoria (2003); Casa de Colón, Huelva (2004), Letizia Arbeteta, Valladolid, 2005), Blanca Paradela, El Escorial (Madrid, años 2004, 05, 06, 07, 08), Bilbao (2008). La última muestra con figuras, se instaló dentro del Belén del Santuario de la Ermita del Rocío en la pasada Navidad 2008. (En la ilustración de la izquierda, portada del catálogo de la Exposición en el Museo Comacal de Vélez Rubio, Almería).
OTROS ÁMBITOS DE ACTUACIÓN.
Su habilidad plástica y trabajo creativo lo desarrolla, no solo en producir figuras de barro, sino que lo lleva a otros ámbitos, sirviéndonos como ejemplo la reproducción de maquetas a escala, entre las que se encuentra la de la Casa de los Leones dentro de la Exposición Permanente que se encuentra en dicho establecimiento hotelero: «La Arquitectura Civil en el siglo XVII: El Barroco en El Puerto" y que podemos ver en la fotografía de la izquierda. No importa el tamaño, cualquier escala es válida para reproducir una figura, o un edificio: Ha reproducido a gran escala El Resbaladero, el Castillo de San Marcos, las portadas de la Iglesia Mayor, el Monasterio de la Victoria, la Plaza de Toros, Casas Palacios, la Fuente de las Galeras, el Faro y Casas del Pueblo Marinero de Puerto Sherry.

Vista parcial del Stand del Ayuntamiento porteño en la Feria Internacional de Turismo FITUR 2008, celebrada el pasado año en Madrid.
También es autor de diversos stands, entre los que se encuentran los realizados durante cuatro ediciones para el Ayuntamiento porteño en la Feria Internacional de Turismo FITUR; numerosas fachadas y decoraciones de casetas en la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino de nuestra ciudad y la provincia, entre las que podemos citar la Caseta Los Romero; carrozas para cabalgatas, escenografias de teatro, etc... Incluso uno de los pescadores originales de Martínez, recuperado por Vicente, es uno de los regalos oficiales del municipio portuense, como ejemplo de la tradición martítima de la Ciudad. Figuras de la factoría de la calle Larga están en despachos oficiales y se entregan como regalos especiales de Congresos y Reuniones, considerándose un regalo valioso el producido en El Puerto. (En la fotografía, en la Nave posando con el Shreek que hicieron para la Cabalgata de Reyes. Año 2008).

En la fotografía, la sociedad que integra a Sucesores de Ángel Martínez. De izquierda a derecha: Ángel y Benito Acosta Gutiérrez, Vicente Rodríguez Giménez y Paqui y María del Carmen Acosta Gutiérrez, en una foto del año 2000.
SUCESORES DE ÁNGEL MARTÍNEZ.
La empresa Sucesores de Ángel Martínez S.L. se fundó en el año 2000 para continuar y recuperar la obra del genial artista Ángel Martínez natural de nuestra Ciudad. Alcanzó gran fama debido a un peculiar estilo que aplicó a las figuras de barro que trabajaba, inicialmente en varios campos para, finalmente especializarse, en el ámbito navideño.
Cuando falleció Ángel Martínez en 1946, continuó sus trabajos su sobrina Carmen Gutiérrez Gallardo, aunque de manera efímera por complicaciones debido a una enfermedad ocular. Sus cuatro hijos: Ángel, Benito, Francisca y María del Carmen Acosta Gutiérrez junto a Vicente Rodríguez consiguieron crear, tras diversas reuniones mantenidas al efecto, la empresa: "Sucesores de Ángel Martínez, S.L." evitando así la pérdida de gran parte de los moldes creados por el genial artesano portuense para la creación de sus figuras de barro. (En la fotografía, Ángel Martínez).
Tras un largo proceso de limpieza, restauración, catalogación de moldes, se pasó a la producción y reproducción de las figuras, utilizando el mismo método que el empleado hace 100 años por el propio Ángel Martínez -la técnica del apretón--, aunque la cocción del barro se realiza en hornos eléctricos alcanzando una temperatura de 980º C lo que hace que éste adquiera una notable dureza e impermeabilidad, una vez cocido. Las figuras se marcan con un sello característico que proviene del sello original de las piezas. Durante el transcurso de la producción de las figuras el sello ha ido evolucionando, desde la AM de principios de siglo, hasta el actual que indica: “Sucesores Ángel Martínez Puerto Santa María”. En la actualidad el trabajo, puramente artesanal, se basa principalmente en la producción de figuras para belenes, con marcado carácter costumbrista. (En la fotografía, con el Obispo de Jerez, Juan del Río, en un Encuentro Belenista).
Ampliaremos información en una próxima nótula dedicada a Ángel Martínez.


MUERTE DE ANTONIO.
La parroquia se pudo inaugurar el 29 de agosto de 1970. Inmediatamente las actividades sociales y pastorales se multiplicaron: organizó los cursos del PPO, el Centro social parroquial, AFANAS, el Círculo de Estudios, el Club de Fútbol San Marcos, las Cooperativas de viviendas, la Guardería social para 125 niños en el patio de la parroquia, la Banda de cornetas y tambores, el Grupo de Majorettes, la Hermandad de la Borriquita y un largo etcétera que sería prolijo enumerar. (En la fotografía, en la celebración de la Virgen del Carmen de 1967, a la izquierda Francisco Martín García; en el centro, pescador almeriense, 'el Rubio' y don Ramón. Ambos eran tripulantes del pesquero 'Magdalena Isabel' del armador Francisco Pineda Rosello, padre de María del Carmen Pineda Martí, Camarista mayor de la Virgen del Carmen durante la década de los años 60 y 70 y Miguel Pineda Marti, armador del Pascual Baldo con nótula propia en gente del Puerto.).
LOS RECONOCIMIENTOS.
El eco de su muerte se extendió por toda la ciudad como un reguero de pólvora. La Cofradía de pescadores y el sector pesquero quedó impactado por la noticia y acudieron a la parroquia para darle el último adios. El Consistorio decretó una jornada de luto por la pérdida de uno de sus hijos adoptivos más queridos. Las banderas del Consistorio y las de la Cofradía de Pescadores ondearon a media asta en señal de duelo. Los feligreses de la parroquia se volcaron con su párroco en el funeral y misa de "corpore insepulto". El obispo de la diócesis, don Juan del Río, el obispo emérito, don Rafael Bellido, y el presbiterio diocesano en pleno, así como muchos sacerdotes de Sevilla y otros puntos de España, vinieron a concelebrar la misa por su alma y rendirle el último homenaje.





UN HOMBRE BUENO









Esta Peña nace a finales de los años cincuenta del siglo pasado, unida a la época de cuando los jugadores del RC Portuense se hospedaban en la 
Miguel Marroquín Travieso nació en la calle Ganado, 2, esquina con la Plaza de la Herrería, en 1943, hijo de Carmen y Miguel, siendo el quinto de ocho hermanos; su padre, militante del Partido Comunista fue perseguido y encarcelado durante seis años por sus ideas políticas durante el anterior régimen político. Está casado con la portorrealeña María Vera y tiene dos hijos, Eva y Miguel y un nieto, Manuel. Estudió en el Colegio de el Polvorista y la SAFA hasta los 13 años. En este colegio iba temprano para que le dieran un vaso de leche y mantequilla que regalaban los americanos aunque el pan tenía que llevarlo, pero antes, según recuerda «tenía que escuchar misa y en los meses de inviernos por las mañanas y con pantalones cortos y sin calcetines nos hacían formar en el patio para subir las banderas y cantar el “Cara al Sol”, mientras los os curas y los maestros iban bien abrigados con las sotanas y abrigos.» Como se puede apreciar no tiene muy buenos recuerdos de dicho colegio, ni de su director, a la sazón el jesuita Manuel Bermudo de la Rosa, de quien hablaremos más adelante pues se lo volvería a encontrar mas adelante de una manera bien diferente.

María, su mujer, su compañera, ha afirmado que «El amor por mi marido me dio fuerzas para superar todo lo que se me puso por delante. Permanecía a su lado siempre. Pensé que debía hacer algo y comencé a repartir El Mundo Obrero y a participar activamente en política. Fueron aquellos muy malos años pues mi marido estuvo tres años encarcelado y teníamos un bebé de muy poco tiempo» Casí nada...
LA ENFERMEDAD DE SU MUJER Y LA SECRETARÍA DEL PCE.
MANUEL GERENA Y CARLOS CANO.

"En 1983, fue el año que cometí la mayor equivocación de mi vida, participé en la elaboración de una lista independiente a las elecciones municipales. Como éramos amigos de toda la vida me convenció para que le ayudase. Yo sabía que esta aventura era irrealizable, pues los candidatos en su mayoría eran de derechas o lo fueron en su día. Álvarez quería que yo fuera el segundo de la lista" -afirma Marroquín- "algo a lo que me niego y le digo que le ayudo nada más, que con esta ayuda estoy tirando mi historia política por una ventana, pero que nada mas llego hasta ahí. Efectivamente los ciudadanos solo le dan la confianza en un concejal: el mismo. Fue, como digo, una aventura y mi mayor fracaso como político, pero mi amigo quería mi ayuda y para eso están los amigos: para las maduras y para las mas duras".
SU VUELTA A LA POLÍTICA: EL PSOE.


Miguel recuerda el gran cariño y afecto que profesa y le profesan quienes trabajaron con él en el entonces Patronato Municipal de Turismo. Con ellos organizó, junto con la Tertulia Flamenca “Tomás el Nitri”, tres Concursos Nacionales de Cante Flamenco para los que el pintor de la luz Juan Lara, hizo el cartel convocatoria. También mejoró e impulsó los premios taurinos de la Plaza de Toros y otras actividades como los Premios a la Promoción Turística, la inauguración de Puerto Sherry o el apoyo que prestó a la celebración de congresos en la Ciudad. A la finalización de su mandato, el sector turístico de la Ciudad le tributó un caluroso y nutrido homenaje de despedida, donde valoraron el empuje y la entrega que le impulsó a la actividad turística, hace cerca de 20 años. (En la ilustración, el cartel que pintó Juan Lara para el Concurso Nacional de Cante Flamenco 'Ciudad de El Puerto').

Tily Santiago Cossi abrió los ojos a la luz de la Plaza del Castillo, pues aunque nació y vivió en la calle Alquiladores, 9, casa de sus abuelos maternos, el dormitorio de sus padres, cuando se paría en las casas, daba a la histórica plaza el 21 de noviembre de 1960, que es la fecha de su nacimiento. Es la mayor de cinco hermanos, hija de Manolo y Matilde -Matildina- de quien hereda el familiar y señalado nombre de Tily. Le gusta reflexionar sobre el alma que, afirma, tiene El Puerto, esa que todavía “no hemos matado del todo” un Puerto “en coma que necesita un líder que recupere lo que queda de casco antiguo”, y abunda: "No hace falta hacer experimentos; podría valer el modelo de Cádiz de recuperación de casas y palacios que se caían y hoy están salvados para el disfrute de quienes vengan detrás".
recover what’s left of the old town”. She goes on to say that “There’s no need to do experiments; the Cádiz model of salvaging houses and mansions which were falling down and today have been recovered for the enjoyment of future generations could be used”. 













1969, aunque se imprimió, nunca salió a la calle. Fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo cuyo delegado aquel entonces en Cádiz era Rafael Landin Carrasco, a quién dos años mas tarde, la Corporación Municipal, por su colaboración en la campaña de solidaridad con los porteños desfavorecidos “Navidad con Amor”, le concedía la medalla de oro…
movimientos de acción social, sin embargo, con la escalada de la Guerra, en claro contraste a su trayectoria anterior, toma otros derroteros de carácter exclusivamente espiritual, a pesar de que la idea no fuera compartida por muchos sacerdotes rurales y urbanos que convivían día a día en medio de un pueblo con las heridas recién abiertas.
La sección ‘Nosotros el mundo’ era conducida por José Ignacio Buhigas Cabrera. Se trataba de breves comentarios sobre información internacional que grababa de los distintos partes informativos de la radio y posteriormente tecleaba para su publicación. Años más tarde la recuperarían Agustín y Pepe Buhigas para Diario de Cádiz, permaneciendo dos años como sección en las páginas de Diario de Cádiz. Las trágicas muertes de Martín Luther King y Robert Kennedy en abril y junio de 1968 respectivamente, fue el gran referente para crear la sección ‘Nosotros el mundo’. No les daría tiempo, por el cierre prematuro, del medio, de contar la llegada del hombre a la Luna. (En la fotografía, José Ignacio Buhigas Cabrera, en una fotografía perteneciente a la colección de T.S.C.)
Si bien es cierto que la Junta Interparroquial de Acción Católica del postconcilio compuesta por: Domingo Luis Renedo Fernández, José Adame Vázquez, Manuel Buhigas Cala, Rafael Caballero Bonald, José Luis Álvarez Sevilla, Antonio Ojeda, Rafael Tejada, Vicente Terrada, Manuel Lagares y Antonio del Cuvillo Jiménez, que figuraba como Director de la publicación por ser Presidente de Acción Católica, favoreció que un grupo de colaboradores formado por personas de distintas edades y de las más diversas condiciones sociales como estudiantes, trabajadores, profesionales y jubilados, capitaneados por el cariño y la entrega de un hombre como Agustín Merello, hicieron posible que una Hoja Parroquial se convirtiera en un medio de comunicación social. El cierre de Cruzados supuso para todos un duro golpe y de manera especial para Jesús María Serrano, que desde niño se impregnó del olor de la tinta y de los ajetreos de la imprenta pero cuya corta edad impidió ver sus versos y poemas en las páginas de Cruzados. (En la fotografía, Agustín Merello del Cuvillo, imagen perteneciente a la colección de Kitty Pastor).
‘Fintas callejeras’ sección de Agustín Merello y que colaborara también en su confección José González Montaño. Una de las secciones más temidas por los cargos públicos y religiosos de aquella época. Comentario con cierta acidez sobre las injusticias sociales y olvidos de los munícipes del Ayuntamiento. Se daban prisa en solucionar desde la Corporación Municipal los desaguisados, como por ejemplo las Fintas Callejeras del último número: ‘Más que nuestra veterania, más que nuestra estadística, quisiéramos conmemorar nuestra eficacia’ ‘Y ahí le duele; o no conseguimos hacernos oír, o nuestra voz es tímida o… tal vez abunden mucho los sordos’ ‘Algunos, hasta pensarán que estamos de luto; pero no lo crean: las apariencias engañan.’ Esta última Finta Callejera, sin pretenderlo Agustín, fue una premonición de lo que iba a suceder una semana después.
El autor de esta nótula, Antonio Carbonell, recibió en su domicilio la visita de la ‘autoridad competente’ que por aquel entonces desde las altas esferas, locales y provinciales recibieron las oportunas consignas debido a que varios artículos, entre ellos, ‘Fintas callejeras’ ‘La Propiedad’
Pero sobre todo gratitud, sin ningún género de duda, de la misma manera que lo hubiera hecho Agustín Merello, a IGDAG, la imprenta donde se editaba Cruzados, de Domingo Luis Renedo Fernández, a quien en mas de una ocasión le costó el dinero que Cruzados saliera a la calle. Y como no, a José Fernández, Eduardo Maza Carmona, Vicente Utrera Caro, Antonio Albaiceta Revuelta José Cabrera, Antonio Pérez, Antonio Rodríguez López y los Gravan, padre e hijo, cajistas, maquinistas y personal de IGDAG que hicieron también posible ‘Treinta años y nuestro número tres mil’.
Además de los colaboradores, articulistas y reporteros, Cruzados contaba con una reducida cartera de clientes que se anunciaban en aquella década de los años sesenta. Se superaban en los suplementos dedicados a la Patrona que gracias a ellos se financiaban. ‘Muebles metálicos García Aspera’, ‘Fernández Prada-Seguros Generales’, ‘Frutería Casa Lolete’, ‘Cuvillo, Fino C, Oloroso Sangre y Trabajadero’, Salvatierra Radio’, ‘Osborne’, ‘Asesoria General de Empresas Jiménez’ ‘Transportes Viuda de Requejo’… Antonio Carbonell Lopez.
El pasado jueves, cerca del mediodía, tuve ocasión de presenciar como, un muchacho en trance de ahogarse en el Canal, era salvado por la rápida y eficaz intervención de unos barqueros. El hecho no es nuevo. Diríamos que es algo que se repite con frecuencia todos los veranos. Diríase también que la cosa carece de importancia, que cualquiera es capaz de auxiliar a un semejante que esté en peligro. Tal vez. Pero el caso es que, providencialmente, los barqueros ‘estaban allí’, como están en otras muchas ocasiones. Y es que por ‘estar allí’ una persona salvó su vida. Sin pensamos un poco, la cosa nos parecerá mas importante de lo que habitualmente nos creemos. Invito a los lectores a que lo hagan. (30 de julio de 1965). 
«Se trata de Don Joaquín Barba Rocafull, músico, tengo entendido que proveniente del Ejército, que ocupó la dirección de la Banda Municipal de Música de El Puerto en tres ocasiones: una, entre 1916 y 1921; otra, entre 1924 y 1933 y la última entre 1937 y 1949. Era un gran músico, compositor y director, aunque la maledicencia de la gente chusca decía: --»Por ahí viene Rocafull perseguido por su banda»; --»Se llama "Roca" por el padre y "fú" por la música», haciendo ademán de soplar. Se decía que todo lo solucionaba con un pasodoble... Tan es así que, se contaba que a la entrada del paso de San Pedro, en sus negaciones, por la angosta puerta de la Capilla de la Aurora, acompañado por un gallo sobre una columna, la gente que presenciaba la entrada, gritó alarmada: ¡El gallo! ¡El gallo!, porque peligraba el gallo de San Pedro que rozaba con una jamba de la puerta. Y a los gritos del gentío: ¡El gallo! ¡El gallo!, se cuenta que Rocafull mandó a la banda interpretar el pasodoble de Rafael El Gallo, a petición del público.
“It’s about Joaquin Barba Rocafull, a musician, I understand that he was in the Army, and held the position of conductor of the Municipal Band of El Puerto on three occasions: the first, between 1916 and 1921; the second, between 1924 and 1933 and the last between 1937 and 1949. He was a great musician, composer and conductor, although the common townspeople used to badmouth him saying: “Here comes Rocafull pursued by his band”. “He’s called ‘Roca’ after his father and ‘fú’ after the blowing action involved in playing wind instruments”. It was said that he solved everything with a pasodoble… So true was this that people claimed that when the San Pedro procession left the Aurora Chapel through its narrow door, accompanied by a cockerel on a column, those who were watching the procession leave the chapel shouted out in alarm: “The cockerel, the cockerel!”, as the San Pedro cockerel was at risk of being squashed against the door jamb. And it is said that on hearing the peoples’ cries of “The cockerel, the cockerel!” Rocafull ordered the band to play the Rafael El Gallo (Rafael the Cockerel) pasodoble, at the request of the public. 






«Más de 20.000 alumnos han pasado a lo largo de siglo y pico de existencia de la Academia por sus aulas. La exposición de los trabajos realizados, la entrega de diplomas y las visitas de personalidades a las clases han sido tónica permanente de todos los tiempos. Muchos alumnos encontraron en las enseñanzas de la Academia la orientación hacia su futuro profesional como arquitectos, pintores, músicos y oficios artesanos.» (Del catálogo de la exposición: Un siglo de Actividad e Historia).






Trabaja para la construcción de la Casa del Mar -el Instituto hasta entonces había estado en la Cofradía de Pescadores- y durante su etapa se amplían la labor administrativa del organismo, aumentando las prestaciones a los hombres del mar. En el año 2003 se jubila de forma voluntaria con 61 años, para dedicarse al Diaconado, estando adscrito a la Parroquia de la Palma. Se ordenó en el año 2001 por el Obispo de la Diócesis de Jerez-Asidonia, Juan del Río.
De ahí pasa al mundo de las hermandades y cofradías -con el tiempo llegaría a ser presidente del Consejo Local-, con Manolo Pico Ruiz-Calderón, Luis Poullet, José Luis López Franco, Guillermo Romero Rivas. Después de una Semana Santa se plantean crear alguna asociación piadosa novedosa en el mundo de las hermandades, dando un vuelco a lo existente hasta entonces, que fuera “de silencio” y dedicada a las obras sociales. Estamos en 1950 y Felipe era el niño de la Hermandad, el más joven, con apenas 18 años de la Hermandad del Dolor y Sacrificio, en la que pasó por todos los cargos. Entre 1971 y 1979 fue Hermano Mayor. Durante su mandato, en 1975, se añade el paso de Jesús Cautivo. Felipe recuerda que la labor social ha estado presente siempre en la vida de la Hermandad, dedicando al menos el veinticinco por ciento a dichas actividades caritativas. (Los titulares de la Hermandad del Dolor y Sacrificio y Jesus Cautivo, expuestos en besamanos).
Cuando Felipe llevaba ocho años al frente del Consejo, el Obispo Rafael Bellido, conocedor de que nuestro protagonista quiere comprometerse de otra forma con la Iglesia, le propone que de un paso mas en ese compromiso y le invita a hacer los cursos de Diaconado. Esa decisión queda en suspenso al no aparecer nadie para sustituirle al frente del Consejo. El Obispo le anima a que busque a alguien y Adolfo Ortega se acaba haciendo con la presidencia del órgano de gobierno de las cofradías.



EL ANTIGUO HOSPITAL DE LA
En el siglo XX el edificio salvo la Iglesia que pertenece al obispado de Jerez , es comprado por la sociedad anónima “La Fidelidad“. Pero en 1923 la Congregación de Esclavas del Sagrado Corazón se hace cargo del edificio, por donación de esta sociedad con la condición de establecer en el mismo un colegio para niñas pobres. Las obras de rehabilitación y adaptación del edificio fueron costeadas por el conde de Osborne. Una vez instaladas las Esclavas del sagrado Corazón de Jesús, el inmueble funcionó como colegio, adaptado a los distintos planes de estudios, impartiéndose en la actualidad enseñanzas de infantil, primaria y secundaria. (Fotografía: Fachada del Colegio por la calle Misericordia, lugar habitual de entrada de los alumnos al centro escolar).
Pero volvamos al pasado: en el siglo XVII por decisión del duque de Medinaceli cede el edificio a los juandedianos, quienes por su buena administración y servicios convirtieron el mísero hospital en el edificio actual , con su patio de columnas, su amplia escalera, enfermería ventilada y buena iglesia. En el siglo XVIII se continúan las obras , a este momento pertenece el segundo piso. En el siglo XIX se destina a escuela primaria, la primera de carácter gratuito en la ciudad, pertenece a la junta beneficiaria municipal. A finales de siglo se convierte en biblioteca popular. Se ignora como fue el primitivo edificio, las primeras referencias se encuentran son del S.XVII en la Iglesia y del XVIII en escaleras, enfermería y despachos. En el S.XIX nuevas obras lo acomodan para nuevos usos como el de Biblioteca. (Fotografía: Altar Mayor y retablo de la Iglesia de las Esclavas).
LA IGLESIA: ESTILO BARROCO.
delante del presbiterio. Los azulejos que cubren la parte inferior de los muros y pilares de la Iglesia presentan motivos vegetales, florales y temas infantiles. Datan de 1923 y proceden de Triana, Montalván. (Fotografías: Fachada de la Iglesia de las Esclavas y detalle del azulejo trianero).
EL PATIO PORTICADO.