El siete de Noviembre de 2009 se celebró en la Plaza del Ave María de nuestra Ciudad, organizado por el Real Club Náutico, el Primer Campeonato Mundial de Bolindres (bolis), en la modalidad ‘al hoyo’, estando patrocinado en encuentro deportivo por la clínica dental Edipo.

El primero de la izquierda, el famoso árbitro internacional Don Manuel Moreno Arjona, dirigiendo la contienda, mientras vemos a ‘los niños’ concentrados en el juego
La competición, rigurosamente dirigida por el prestigioso árbitro internacional Don Manuel Moreno Arjona, fue un lujo de deportividad y buenos modales entre los jugadores. Los chicos vestían con el atuendo especial, exclusivamente reservado para esta clase de acontecimientos. Al final ganó ‘el niño’ Joselo Pasquín. El premio consistió en un gran jamón. Como colofón de la competición fueron agasajados por el prestigioso restaurador Antonio Medina y el vino fue servido por el maestro de la venencia Don Curro ‘el Maravilloso’, un derroche de arte y buen hacer.

De izquierda a derecha: Don Curro ‘el Maravilloso’, el ‘niño’ Luisito Soriano, el restaurador Antonio Medina, a continuación los ‘niños’ Manolito Díaz, Norbertito Jiménez, Miguelito Zacagnini, Javierito Zacagnini, Manolito Roldán, Joselo Pasquín y el árbitro Don Manuel Moreno Arjona
...continúa leyendo "1.297. I CAMPEONATO MUNDIAL DE BOLINDRES. Vulgo ‘bolis’."



HIJO ADOPTIVO.



'Duende y misterio del flamenco' es un ecorrido documental sobre el mundo del flamenco, un arte que el director del film, el español Edgard Neville siempre admiró y del que se declaró fiel seguidor. Con la voz en off de Fernando Rey se narra la historia de dicho género musical mediante diversas escenificaciones donde se aprende a diferenciar tipos de flamenco: martinetes, soleares, tarantos, seguiriyas, bulerías, tonás, tangos, alegrías y fandangos.










Hace unos años que desaparecieron los tenderetes de los soportales, por razones que no vienen al caso, y solo quedaron dos: uno situado en el aparcamiento de Pozos Dulces, y otro en una de las aceras del Parque de la Victoria, frente a la Estación de RENFE. En este punto permanece Francisco Rodríguez Palacios, Paco. En los últimos siete u ocho años, paso ante él todos los días cuatro veces y ahí está, imperturbable, llueva, haga frío o lo zarandee el Levante inmisericorde, que por esa zona sopla sin barreras arquitectónicas que lo atenúen. Solo se toca con un sombrero tirolés que protege su amplia calva. Es un personaje que hubiese sido digno de los pinceles de Manet, Cezanne o Toulouse Lautrec.


A mediodía, en la barra del bar Vicente-Los Pepes, junto al mercado de abastos, una caña y una tapa de albóndigas de choco son la felicidad del paladar. A este bar le tenemos todavía más cariño porque era el favorito de mi padre, y porque el dueño, Vicente, se acuerda con emoción de él cada vez que nos ve. /En la imagen de la izquierda, Vicente Sordo padre. Foto: Bar Vicente.