Saltar al contenido

1

hermanos_nowak_puertosantamaria

La pastelería y obrador de pasteles y pan ‘Karpatos’ abrió el sábado 26 de octubre. La iniciativa es de Los hermanos Joana y Pablo Nowak, nacidos en Polonia y que han traído hasta El Puerto algunas especialidades de esta país con alternan con las locales. Ella se encarga de atender al público y el, pastelero profesional, un oficio que aprendió en su Polonia nata.

Es un pequeño establecimiento de estilo funcional situado en la zona de La Belleza, al principio de la carretera de Sanlúcar, en la calle Luis Suárez Rodríguez. Cuentan con obrador propio en el que hacen dulces y pastas.  La oferta se centra en dulces tal como los hacían en Polonia. Así tienen hojaldres rellenos con natillas o también con crema. Cuentan con dulces de bizcocho con una original crema de queso fresco y nata y cubiertos con melocotón. Otros llevan cremas y cobertura de chocolate. Realizan un dulce típico en Polonia y que se llama paczki que recuerdan a la masa de los donuts. Por dentro van rellenos de mermelada. Hacen una adaptación del macarrons francés, también merengues y pastas de nueces, una fórmula polaca. Los precios están entre el euro y el euro cincuenta la unidad.

karpatos_pasteleria_puertosantamaria

EL PAN POLACO Y EL PAN NACIONAL.

En un sector en el cada día hay más pan que viene ya hecho y tan sólo se calienta en el punto de venta, la puesta en marcha de un nuevo obrador de panadería artesanal es una buena noticia. La pastelería Karpatos ha puesto en marcha desde el pasado noviembre un obrador de panadería en el que elabora las piezas que venden en el propio despacho. La masa la elaboran ellos mismos y es el  maestro pastelero de la casa Pablo Nowak el que se ocupa de hornearlo.

karpatos_pan_puertosantamaria

A diario elaboran barras tanto de estilo andaluz como de estilo gallego como piezas, también de este último tipo y molletes. Asimismo se pueden encontrar pan payés y pan alemán. Este último, que se hace con cobertura de cereales, se elabora los martes, jueves y sábados, aunque se vende todos los días ya que se mantiene más días en perfectas condiciones.

La idea de Karpatos es ampliar también la oferta a panes realizados con avena. Joana Nowak destaca que se trata de un pan artesano y que realizan cada día, incluidos los domingos. Además cuentan también, además de los dulces, con bollería como bollos de leche o un pan de leche, un bizcocho de grandes dimensiones ques se hace con una masa parecida al brioche.

dulces_karpatos_puertosantamaria

En dulces recomendamos el paczki relleno de mermelada, el hojaldre relleno de natillas, la tarta del chef  (hojaldre relleno de crema) y el dulce de queso fresco con melocotón. /Texto: Pepe Monforte.

3

ramonpinto_laboratorio_puertosantamaria

Ramón Pinto, en el Laboratorio del departamento de Cardiología en el Hospital Universitario Royal Sussex County  en la localidad Inglesa de Brighton, donde trabaja.

Ramón Pinto Garrido nace en el Puerto el 5 de Mayo de 1959. Sus padres Ramón Y Josefa ya fallecidos  eran hijos  del Puerto. Ramón es el séptimo hijo de ocho hermanos, Antonio, Manuel, Milagros, María Josefa, Rosario, Elisa, Ramón y Vicente todos vivos y con buena salud. En 1959 Pier Paolo Pasolini publica su novela ‘Una vida violenta’; fallece Carlos Saavedra Lamas político y jurista argentino, premio Nobel de la Paz en 1936. Natalicio de Karl Marx.

Ramón nació en la casa que la familia habitó durante muchos años en la calle Ángel Pérez Rodríguez, conocida como la barriada de la playa. Más tarde se muda al  número 97 de la calle Larga donde reside por unos cuantos años para luego mudarse a la calle Cruces.

ramonpinto_comunion_puertosantamariaEstudió EGB en el colegio de la calle Gatona conocido como ‘Protección de Menores’, y lueto ‘Manuel Siurot’, desaparecido hoy día y ocupado en su día por grupos e inspiración anarquista. Más tarde pasaría por los Instituto de la Victoria, Instituto Santo Domingo y, en  el colegio SAFA-San Luis pasará a formar parte de la  primera promoción del Módulo de Técnico Especialista Superior en Educación Infantil, para luego realizar estudios de Magisterio en la Universidad de Cádiz.

Ramón gana un concurso de Méritos para la Guardería Municipal de la localidad zaragozana de Fuentes de Ebro donde se traslada teniendo que renunciar por motivos económicos, --el salario resultaba insuficiente para vivir en esa localidad--. Realiza estudios en la Fundación Ferrándiz de Barcelona en Quiromasajista y rehabilitación así como curso de Quiropráctica y terapias naturales

BBAA Y BELENISMO.

Mas adelantes completa su formación y gusto por el arte con unos cursos de Pintura en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, y un curso de Modelado y Escultura en la Escuelas de Artes y Oficios de Cádiz, impartidos por el imaginero de San Fernando Alfonso Berraquero. Es socio fundador y fue el primer Presidente de la Asociación Belenistas Portuense Ángel Martínez, durante 10 años, asociación con la que sigue muy conectado, donde actualmente está colaborando con varios proyectos para la celebración del 25 Aniversario de la fundación de la citada entidad.

Nuestro protagonista pertenece a la tristemente famosa generación X: los parados mejores preparados y con mas estudios.

ramonpinto_graduacion_puertosantamariaINGLATERRA.

Cuando su padre muere --su madre había fallecido  unos años antes-- decide marcharse a Inglaterra en 1999 para perfeccionar el idioma y probar suerte. Después de realizar distintos trabajos y cursos consigue una plaza de técnico asistente en el departamento de Cardiología en el Hospital Universitario Royal Sussex County  en la localidad inglesa de Brighton. El hospital le ofrece una plaza de estudiante donde estudia en el City of Westminster college en Londres, después de 4 años y medio se Gradúa como Fisiologista Cardiólogo  por la Universidad de Middle Essex a las afueras de Londres.

EL PUERTO EN LA DISTANCIA.

En la actualidad sigue residiendo y trabajando en el mismo hospital aunque regresa a menudo a su ciudad natal, como él afirma: “Soy del Puerto y quiero mucho mi Puerto aunque como dice el refrán ‘por mejoría mi casa dejaría’”. Y eso fue lo que hizo Ramón. Dejó un El Puerto distinto al de ahora: “De la Ciudad de los Cien Palacios, donde la gente se decía buenos días y te saludaban sin conocerte, donde pagábamos con pesetas, donde teníamos un montón de tiendas ,comercios y bodegas, y coches circulando por las calles, bonitos parques, plazas y jardines,... para venir ahora a una Ciudad con muchos edificios en ruinas, casas vacías, comercios cerrados,  y con una moneda nueva que encarece todo lo que compra, con un montón de gente que no se conocen entre sí. Parques y jardines secos  con palmeras muertas, plazas enlosadas, bodegas vacías y cerradas, calles peatonales donde es imposible conducir y encontrar aparcamiento y además sin el Vaporcito…” A pesar de ello sigue viniendo a menudo y sigue teniendo su casa de la calle Cruces.

Ramón no se ha perdido ni una Semana Santa desde que se marchara en el año 1999. No ha dejado de exornar con flores el paso de ‘las Escaleritas’ del Santo Entierro, aunque regresa en cuanto puede.

camelot-UK_2012BrightonSeafront-34

Pasarela que se adentra en el mar en las playas de Brigthon, donde atracciones y diversiones son un atractivo mas para visitar la ciudad inglesa.

CRÍTICA.

“Vivir fuera y en otro país quizás me ha abierto mas los ojos en lo que es apreciar y dar más valor  a mis raíces, el respeto por la gente, la diferenciación cultural, la riqueza cultural que El Puerto tiene y que está totalmente desaprovechada. En Inglaterra existen Museos de todo tipo y muchas actividades culturales, sabemos que con la crisis El Puerto no tiene los suficientes medios para ello pero, incluso cuando los hubo, no se tuvo en  consideración. El Puerto ha perdido el encanto de ir de compras al centro, no quedan muchos comercios donde ir, incluso los Chinos han cerrado sus comercios. Si comparamos con la vecinas localidades como Jerez don la crisis también afecta pero se puede ver los comercios en el centro así como todos los nuevos centros comerciales siempre llenos de gente, El Puerto con solo un par de Centros Comerciales, no mucha gente y muchos locales comerciales vacíos", concluye lacónico.

1

joseluistejadapeluffo_puertosantmaria_

El pasado mes de mayo se cumplieron veinticinco años del adiós definitivo del poeta José Luis Tejada (El Puerto, 1927 – Cádiz, 1988). Para que no se vaya este 2013 sin recordar la efemérides, rescatamos una semblanza del escritor, también portuense, Ángel Mendoza (ver nótula núm. 597 en Gente del Puerto) publicado en el suplemento cultural ‘La Mirada’ del Correo del Andalucía en mayo de 1998, con motivo del décimo aniversario de la muerte del autor de Poemía.

DOS O TRES COSAS QUE SÉ DE ÉL

Que nos dejara entrar en su casa ya era mucho. Que esas visitas se convirtieran en semanales, unas veces con el pretexto de una “importante” entrevista, otra para que nos corrigiera nuestra “obra última”, me resulta hoy de un mérito inefable y cada vez mayor. Cuánto más nos alejamos de la adolescencia más repelús nos provoca esa época confusa en la que somos, cuanto menos, imberbes incontrolados sin orientación alguna sobre nuestras coordenadas vitales: tipejos insoportables que rompen los nervios del más flemático de los mortales. Y ahí estaba José Luis, don José Luis, perdiendo las tardes con tres o cuatro mocosos que tenían claro, clarísimo, que lo que querían ser en la vida era poetas; nada futuros contables con versitos en sus ratos libres; nada de profesores amargados por no haber podido llegar a lo más alto en la literatura, sino poetas-poetas, únicos y para siempre.

poemia_joseluistejadaNo recuerdo de él un gesto de malestar, una bronca o una palabra fuera de tono. Y eso que a alguno se le reventó una vez en su biblioteca una bolsa de canicas. Y eso que las entrevistas surrealistas a las que lo sometíamos nunca aparecieron en aquellas publicaciones, de edición siempre inminente, pendiente de la subvención juvenil que solía acabar dilapidada en una o dos barbacoas.

Más que un maestro fue un amigo. Un amigo mayor que enseñándonos lo básico de la poesía nos pertrechó de lo esencial para la vida. Que lo que se dice vuela, pero lo que se escribe y se publica, queda. Que la poesía no es la realidad aunque haga por parecérsele. Que cuidado con ir de escritor porque el que va de eso pocas veces lo es de verdad. Y entre las líneas de lo que nos decía íbamos descubriendo los renglones que nunca quiso que supiésemos. Que su obra, ninguneada casi siempre por los influyentes, era una de las más interesantes de la llamada Poesía del Medio Siglo. Que se la jugó con una tesis sobre Rafael Alberti cuando Rafael Alberti y el demonio eran la misma cosa. Que el tardofranquismo aperturista, hortera y feminista de última hora le arrebató un Premio Nacional, minutos después de concedérselo, para ponerlo en las manos de una poetisa que además de mujer tenía pasado más o menos rojo. Que Dámaso Alonso lo había considerado el mejor versificador del siglo XX. Y todo eso viajaba dentro de ese señor, aunque nunca lo oímos de su boca. Él nos daba lecciones prácticas, imprescindibles para poetas-poetas que escribían sonetos de veinte versos y alejandrinos de treintaitantas sílabas. /Texto: Ángel Mendoza.

7

Todavía está en la memoria de muchos portuenses vivos, el recuerdo de aquellos trabajadores, muchos de ellos que se buscaban un sobresueldo como porteros o acomodadores en el Teatro Principal, propiedad de la empresa Nuchera, hasta que aquel fatídico día de marzo de 1984, el fuego acabó con sus tablas. Trabajaron para todo tipo de públicos, con espectáculos de teatro, variedades  y cine, y hacían de niñeros en la función infantil de las cuatro de la tarde con las películas dominicales.

teatroprincipal_acomodadores__puertosantamaria

Delante del ambigú del Teatro, que regentaban Rafael (Falu) e Isabel Vélez Rodríguez. De izquierda a derecha, Robles, que además de portero era el conserje del Teatro junto a su esposa Remedios; Garrucho; Guelfo, toda una institución, Marbella quien fue también portero del equipo del Racing y Manuel Enriquez. El ambigú como hemos dicho lo atendía Falu la zona de butacas, palcos y plateas. Paraíso y General lo atendía Isabel, a quienes los domingos ayudaban sus cuñadas Etelvina Varela y Charo, la mujer de Falu y madre de Mari Cheli y Rafael..

teatroprincipal_acomodadores_1983_puertosantamaria

De izquierda a derecha, el policía local Cárdenas, Chano, Manuel Cruz Llamas, "Manolito"; Manuel Gutiérrez García; Manuel Gatica Ramírez, conocido por el "Gordo Gatica", alma mater del fútbol base en esta ciudad durante muchos años fallecido hace algo mas de cinco; guardia desconocido;  Francisco Gatica Ramírez y Antonio Marente Altamirano, fallecido un par de años después de ser tomada la fotografía. En el centro de la imagen,  agachado, Diego Ortega Valenzuela, bombero. Carnaval 1983.

bar_la_concha_puertosantamaria

En la tercera Fotografía,  del Café Bar  ‘La Concha’, propiedad de Prudencio Rábago de Celis, que aparece en la instantánea a la izquierda junto al camarero encargado del bar. 10 de diciembre de 1957. /Fotos: Colección V.G.L.

Manolín Galvez, carnavalero gaditano, antiguo director de las chirigotas de Noly, destaca últimamente por sus composiciones para la calle. Aquí le tenemos interpretando el célebre cuplé de los hombres de la mar, dedicado al Vapor de El Puerto, con música de villancicos.

archivohispalenseEn el número 20 del Archivo Hispalense del año 1946, (Tomo VII. Pgs. 225-227) está recogida esta «Noticia sobre los ‘belenes portuenses’, que el zamorano Angel Peña Martín enviaba a nuestro embajador del belenismo porteño, Vicente Rodríguez Gimenez, --administrador de Sucesores de Angel Martínez-- y que reproducimos para los lectores de Gente del Puerto.

Existen muñequeros populares que realizan durante el año su tarea de figuraría tosca que, por este tiempo cercano a la navidad, se encargan de extender como mercancía de trueque, por toda la región andaluza, expendedores ambulantes, aceptando en cambio los trapos inservibles de las casas, que son enviados luego a los telares regeneradores de tejido. [En el caso de Ángel Martínez, que trabajaba en el Colegio de San Luis Gonzaga, vendía figuritas a los hijos de la burguesía andaluza que estudiaban en ese centro; tuvo una gran producción ayudándole hasta 20 aprendizas, lo que propició que figuritas suyas se extendieran por Andalucía, Extremadura y Sudamérica].

angelmartinez_retrato__puertosantamriaEntre las poblaciones españolas que se distinguen en la producción de figuras de nacimiento, destaca el Puerto de Santa María, con un taller familiar que ha llegado a alcanzar justo renombre en España e Hispanoamérica. Al tratar aquí este tema, no tenemos otro interés que el de registrar en Archivo Hispalense las noticias que hemos podido adquirir sobre el orígen, desarrollo y estado actual de esta industria , que pone el nombre de nuestra región a la mejor altura en este aspecto de la producción de las figuras de nacimiento.

Nuestro colaborador ilustre don Hipólito Sancho afirma que el origen de la industria artesana local de figuras de barro cocido para nacimientos es muy remoto. Tal vez pueda demostrarse documentalmente alguna vez la versión que atribuye a un discípulo de Salcillo la implantación en El Puerto de Santa María de esa labor artesana. De este escultor existen en esta ciudad todavía algunos misterios magníficos, muy superiores a los que aún producen los talleres murcianos de figurería. /En la imagen, Ángel Martínez.

hipolitosanchodesopranis_puertosantamaria copiaLos portuenses que, como suele decirse, peinan canas, recuerdan que hace cincuenta años [es decir, a finales del siglo XIX], aproximadamente, la producción de figuras estaba en manos de algunas señoras particulares de la localidad, especialmente en las de dos que, por más conocidas, se les llamaba las muñequeras en razón de su trabajo. Desaparecidas estas señoras, que mantuvieron hasta hace unos cuarenta años [año 1906] el último taller importante, los continuadores trabajaron con mala fortuna y peor orientación, y por repetir constantemente los mismos modelos, produjeron una lamentable decadencia artística. /En la imagen, Hipólito Sancho.

En realidad, fue siempre una industria en pequeño, estrictamente de artesanía, cuyos productos se extendían sólo en los meses de noviembre y diciembre en tiendas que se abrían expresamente para este menester, en El Puerto, Jerez y Cádiz; poblaciones que absorbían toda la producción, no de mucho volumen por cierto.

am_estantes_puertosantamariaHace cosa de treinta años [año 1916] un hábil carpintero, llamado Ángel Martínez, hombre ingenioso y con temperamento artístico, quiso elevar el nivel de la industria y comenzó sus tarea recurriendo a escultores para que les proporcionaran modelos adecuados; pero fracasó en el intento, pues solo obtuvo figuras amaneradas sin ningún carácter. Ni siquiera tenían la gracia ingenua y fragante de las tradicionales figuritas toscas de nacimiento. Pero el maestro Ángel era tenaz en sus empresas y decidió acometer de nuevo la tarea, comenzando por perfeccionar sus naturales condiciones para el modelado. Logrados los modelos personales que su gusto peculiar exigía, montó taller y horno y lanzó figuras variadas y graciosas, muy correctas dentro del género; con lo cual despertó el interés de los compradores y dio nueva categoría artística y nueva vitalidad material a lo que ya resbalaba por la pendiente del olvido. /En la imagen, estanterías con la producción de Ángel Martínez. /Foto Colección Vicente Rodríguez.

am_carretero_puertosantamaria

Grupo costumbrista de Ángel Martínez. Un carretero transporta una bota de vino, junto a un letrero que señala la dirección 'El Puerto de Sª María-Sevilla'. /Foto: Colección Vicente Rodríguez.

Lo que no pudo hacer Martínez fue formar discípulos que continuasen su obrar, mantenida, sin embargo, mientras vivió con la ayuda de su esposa y una sobrina y esforzándose en atender las crecientes demandas nacionales y de los países hispánicos --sobre todo de la Argentina-- que estimaban sobremanera los grupos y figuras portuenses.

am1_nacimiento_puertosantamaria

La Anunciación a los pastores, figuras de Nacimiento del taller de Angel Martínez. /Foto: Archivo Hispalense.

El benemérito maestro Martínez falleció en 1945, no sin conocer el halago del reconocimiento oficial que el nuevo Estado --tan propicio a reavivar la artesanía folklórica nacional-- hiciera de su arte, otorgándole premio en una exposición característica.

am_beledeepoca_puertosantamaria

Nacimiento costumbrista con figuras del imaginero porteño. /Foto: Colección Vicente Rodríguez.

En la actualidad, la producción de figurería de nacimientos en el Puerto de Santa María, está mantenida por personas de la familia de Ángel Martínez, que desde luego realizan una producción estimable, como calidad artística, pero tan escasa que no cubre una mínima parte de la demanda comercial. Sería de desear que no decayese de nuevo esta producción de encantadoras figuras, que llevan a los hogares por modo misterioso, la ternura y el gozo que emanan los Nacimientos, que invita a cantar: ‘Venida es venida/ al mundo la Vida...’, bajo el altísimo eco de las sublimes palabras: «Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad». /Texto: Pedro de San Ginés.  Diciembre de 1946.

 

5

Las monjas de clausura del Espíritu Santo  elaboran en estas fechas típicos dulces navideños con cuya venta ayudan a la sostenibilidad del convento · Los pestiños de chocolate son la última creación de las religiosas.

En la imagen inferior, Sor María, a la izquierda y otras monjas en la elaboración de los dulces artesanos del Convento del Espíritu Santo.

sacnctiespiritu_fitocarreto copia

Tienen una vida dedicada a la oración, pero también unas manos capaces de fabricar los más exquisitos dulces navideños. Ya decía Santa Teresa que "también entre los pucheros anda el Señor" y en el caso de las comendadoras del Espíritu Santo, religiosas de clausura de la orden femenina más antigua de la ciudad, no hay duda de que la espiritualidad está muy presente en todo lo que hacen. "Lo más importante de nuestra vida es la contemplación y la oración, rezamos por el mundo", explican, pero también hay que vivir y con la elaboración y venta de dulces las religiosas han encontrado una manera de ayudar a la sostenibilidad del convento.

Aunque las hermanas elaboran dulces durante todo el año -en estos momentos hay 16 religiosas, aun que dos de ellas son ya muy mayores- es ahora en estas fechas cuando más demanda tienen sus productos, dulces típicos navideños como los pestiños el mazapán o los polvorones, aunque también hacen magdalenas o yemas, entre otras especialidades como los pestiños de chocolate, su última creación.Las religiosas del Espíritu Santo ya elaboraban dulces antiguamente no para su venta, sino como muestra de agradecimiento a sus benefactores, pero hace algunos años las religiosas pensaron que la venta de estos productos podía ser una ayuda para los gastos del convento. Así empezaron poco a poco a vender sus productos, que promocionan también cada año en citas como la exposición " ¡Qué rico Dios mío! " , que organiza la Diputación Provincial. También hoy los dulces de las monjas estarán presentes en el Mercado de Sabores de Doña Blanca, que organizan el Ayuntamiento y el Grupo de Desarrollo Rural.Aunque las religiosas no viven ni mucho menos de esta venta de dulces, los ingresos que reciben sí les sirven de ayuda para afrontar una de sus principales labores, la atención a los más necesitados que acuden cada día a las puertas del convento en busca de alimentos y también en muchas ocasiones de consuelo.

Dulces

Precisamente esta circunstancia hace que algunas personas eviten acudir al torno para la compra de dulces, para no tener que encontrarse allí con personas necesitadas, pero las hermanas lo tienen muy claro: "Nuestra misión en la vida es dar comida al pobre y palabra al necesitado. Es una misión muy hermosa", aseguran.

Las hermanas atienden el torno en horario de 9:30 a 13:00 y de 17:30 a 19:30 horas, aunque siempre están allí para todo el que las necesite. También las hermanas Concepcionistas Franciscanas, en el número 144 de la calle Larga, ofrecen sus dulces navideños de 10:30 a 14:30 y de 17:00 a 18:30 horas./Texto: Teresa Almendros. 

2

La tragedia de Don Pelayo.

En mi casa, de toda la vida, ha habido una fotografía de la visita Alfonso XIII a las cuevas-cantera de El Puerto, acompañado de un personaje que siempre me llamó la atención. Era Don Pelayo Quintero Atauri.

cuevacantera_ruizgolluri_puertosantamaria

Joaquín Calero Cuenca (2º por la Izquierda), Eduardo Ruiz Golluri, alcalde de la Ciudad, (5º por la Izquierda), el arqueólogo Pelayo Quintero Atauri (con barbas 6º por la Izquierda), Luis Perez Pastor editor de la Revista Portuense (1º por la izquierda abajo), Federico A. Sanchez Pece, secretario del Ayuntamiento (tirado en el suelo con bastón). El de la mano en el pecho junto a Ruiz Golluri puede ser Piodela (corresponsal de la Revista Portuense) A finales de la década de los años 20 del siglo XX. /Identificación de V.G.L.

Pelayo-QuinteroEn mi casa pude leer su Compendio de la Historia de Cádiz y un Catálogo de documentos históricos gaditanos, además de tal o cual artículo sobre arqueología, turismo e historia. Para  mí que Don Pelayo era gaditano. Pero me he enterado que era de Uclés. En estos días se le está festejando en su pueblo natal. Don Pelayo estudió Derecho en Madrid, Dibujo en la Escuela de Bellas Artes y la carrera de Archivero Anticuario Bibliotecario, que después se llamaría Licenciatura en Historia. Mi ignorancia ha sido no saber que Don Pelayo, cuando llega a Cádiz, en 1904,  tenía ya una larga y nutrida trayectoria como arqueólogo e historiador. En Cádiz, es Delegado de la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades. Académico de la Real de Bellas Artes, Vocal de la Comisión de Monumentos, Cónsul de Colombia, etc., etc.

En 1880, de forma fortuita, se halló en Cádiz, en Punta de Vaca, el  impresionante sarcófago antropoide, masculino, que indicaba a las claras la presencia fenicia en esta zona. Don Pelayo siempre soñó con encontrar el sarcófago femenino. Porque mantenía que obras de esta importancia eran encargadas por el matrimonio para su muerte. Don Pelayo murió en 1947.

sarcofagofemenino_cadiz

«Quintero Atauri tuvo, en fin, un sueño, pero nunca supo que dormía sobre ese sueño.. Jamás se nos ocurre mirar la tierra que pisamos cada día de nuestra existencia, aunque la mayoría de las veces esa tierra pisoteada es el único tesoro accesible: un lugar insignificante en el universo» /Felipe Benítez Reyes.

En 1980, el 26 de septiembre, en unas obras de excavación para construir unos cimientos, se halló el sarcófago femenino. Pero no en cualquier lugar, sino precisamente donde estuvo la casa de Don Pelayo, en la calle Ruiz de Alda, debajo de donde tenía la cama, donde dormía y soñaba con su Dulcinea gaditana. Esa fue su tragedia. En 1988, en el patio del Palazo Grassi, en la Plaza de San Samuel de Venecia, ante la Dama de Cádiz, allí expuesta, en la exposición I Fenici, oí esta historia trágica de boca de Sabatino Moscati. ¿Qué habría hecho Don Pelayo para merecer esto? No parece sino que alguna flamenca de Cádiz, Rosa La Papera misma,  lo hubiera engafado cantándole aquello de “No te deseo más castigo/ que estés durmiendo con otra/ y estés soñando conmigo”.  /Texto. Luis Suárez Ávila.

 

La cantante de la copla Eva María Hierro, ha obtenido el primer premio en el Certamen de Canción Española, celebrado recientemente en localidad malagueña de Torremolinos. La artista ha participado en la V edición del programa de Canal Sur ‘Se llama Copla’.

evamariahierro1_puertosantamaria

Durante la actuación del pasado fin de semana en Torremolinos, donde ha resultado ganadora del Certamen de Canción Española.

Eva María Hierro ha resultado también ganadora a final del verano en Málaga en el V Certamen Rio de Copla de Riogordo, y en Álora en el XI Certámen de la Copla.  Su marido, Ramón, --14 años ya juntos-- es el más eficaz colaborador y apoyo de nuestra protagonista y su familia mientras persevera en el mundo coplero; a Ramón, además le gusta la música y es integrante del coro de Carnaval mixto ‘Bollywood’.

 evamariahierro2_puertosantamaria

Eva María participó en la V edición del programa de Canal Sur 'Se llama Copla'.

A Eva María le gusta la música desde pequeña y toca la flauta contralto desde muy jovencita, lo que le ha dado soltura y conocimiento musical. Ha estudiado Magisterio y está preparando en la actualidad oposiciones para magisterio musical, mientras trabaja como administrativa en una clínica dental. No descarta ser madre. Y mientras, recorre la geografía andaluza participando en certámenes, festivales, actuaciones benéficas,... ha visitado escenarios andaluces en Córdoba, Coria del Río, Utrera, Alhaurín de la Torre, Los Palacios, Trebujena y Sanlúcar entre otros.

Una actuación memorable de nuestra paisana en Canal Sur 'Habla con los ojos'.

De viernes a viernes, desde el 13 al 20 de diciembre se puede contemplar en horario de mañana en la plaza del Castillo, en el Palacio de Araníbar, una muestra que, con el nombre genérico de ‘Toreras’ recoge el fotógrafo porteño Miguel Sánchez Ivars, de la empresa ‘Si Quiero Bodas’ (ver nótula núm. 781 en Gente del Puerto).

toreras4_puertosantamaria

Salvador Egea y Miguel Sánchez Ivars, en el Palacio de Araníbar.

Algunas de las prendas con las que posan las modelos son del sastre especialista en ropa, Salvador Egea (ver nótula núm. 1.862 en Gente del Puerto), con el estilismo en los peinados de peluquería Paranoia.

toreras5_puertosantamaria

Un momento de la inauguración, el pasado viernes 13

En la muestra se exponen 20 imágenes realizadas con diferentes técnicas, con impresiones directas sobre dibond blanco, aluminio metalizado y maderas en tamaño 50 x75 cms.

toreras0_puertosantamaria

El cartel de la Exposición 'Toreras'

toreras1_puertosantamaria

La modelo portorrealeña, Lucía.

toreras2_puertosantamaria

La modelo portuense, Cristina Bernal.

toreras3_puertosantamaria

La modelo colombiana, Yuliana.

La muestra ha creado una gran expectación, siguiendo con el estilo singular del fotógrafo, Miguel Sánchez Ivars, desmitificando conceptos y uniendo oficios propios masculinos: el costalero, el torero combinados con la belleza y sensualidad femenina, como ya alcanzara a nivel nacional con la muestra ‘Costaleras’, celebrada en 2012. (ver nótula núm. 1.138 en Gente del Puerto).

 

2

ramonvelez_1960_puertosantamariaAunque un poco tarde, acogiéndome a lo que nos dice el refrán ‘más vale tarde que nunca’, quiero escribir de Ramón Vélez González, ‘Ramoncito del Barrio’ para sus contemporáneos gaditanos, bailaor profesional nacido en Cádiz el 15 de julio de 1927 y fallecido a los 86 años en El Puerto, el 17 de septiembre de este año 2013, ciudad que lo acogió con con un cariño recíproco, desde su jubilación a principio de la década de los 90 del siglo pasado. Vivía en la barriada de la Playa. /Ramón Velez, en su etapa de bailaor, en 1960, con 33 años.

Hablar con Ramón era una verdadera delicia. Tuve el placer de conversar con él en innumerables ocasiones. Hombre con numerosas vivencias flamencas, era una enciclopedia. Él mismo se tachaba de tener mala lengua, tenía el donaire de Cádiz.

En 1948 fue contratado por Manolo Caracol y Lola Flores, junto al genial Beni de Cádiz --fueron como hermanos-- recorriendo mucho mundo flamenco con penas y glorias, por teatros, festivales y salas de fiestas de aquellos años. Estaba casado con la bailaora y bailarina madrileña María de los Ángeles López ‘La Princesita’, nombre artístico en sus comienzos, posteriormente ‘La Prince’, con quien tuvo tres hijas: Rocío, Milagros,  a la que llaman 'Nena' y Marian, casada esta última con Guillermo Ramírez, músico al igual que su padre, Francisco Ramírez Tallón 'Koky' (ver nótula núm. 349 en GdP).

ramonvelez_grupo1_puertosantamaria

De izquierda a derecha José María de la Isla, Miño Loja, Beni de Cádiz, El Pescaílla, Enrique Pantoja, Pepe Márquez Jefe de Ventas de González Byass, Ramón Vélez, Paco Fernández, coreógrafo, Joaquín Romero, cómico y Gabriel Cortés. Abajo, Pepito, sobrino de Lola Flores, Melchor de Mairena hijo, Manolito y Ricardo un desconocido amigo. Bautizo de la segunda hija del artista: Milagros.

Me contó Ramón una anécdota que paso a relatar. Cuando llegó a Madrid a finales de los años cuarenta el Beni y el propio Ramón le pidieron a Manolo Caracol un anticipo para poder comer y buscarse una pensión donde cobijarse, «Veníamos de un viaje de muchas horas sin comer y mal dormir en aquellos trenes de vapor», recordaba. Se aposentaron, dejando las maletas de cartón y entraron en un restaurante del centro de Madrid, acompañados por Pepe Jiménez 'Bigote' (ver nótula núm. 215 en GdP) vieron pasar un camarero con platos de filetes de gran tamaño y sus correspondientes patatas. Ramón se dirigió al sirviente: «--Por favor nos trae dos platos de carne y muchas papas fritas». Al finalizar el yantar, le preguntó Ramón a el Beni: «--¿Que tal has comido?», a lo que éste le respondió: «--Te voy a decir una cosa, Ramón de mi alma, yo no me muevo de Madrid, por la gloria de mis muertos», del hambre que se había quitado. También fue íntimo de Chano Lobato, sintiendo mucho la pérdida del duende del compás.

ramonvelez_grupo2_puertosantamaria

De izquierda a derecha, Antxón, Jefe de Ventas de González Byass, Antonio González 'el Pescaílla', 'La Polac'a, Ramón Vélez, Pepe Márquez Jefe de Ventas Nacional de González Byass, Paco Aguilera guitarrista de Lola Flores, detrás: el marido de 'La Polaca' y Juan José, recitador.

La última vez que nos vimos fue en el Bar Fermesa ‘El Rincón del Arte’, situado en la esquina con Ronda de las Dunas, con Jerónimo Jimenez. Allí le entregó a su propietario, David Oliva Villar (ver nótula núm. 1.517 en Gente del Puerto) el primer traje que utilizó bailando en su presentación en Cádiz, para que quedara como recuerdo unido a la gran colección de fotos y objetos flamencos que allí se pueden contemplar.

Me tuvo informado mi compadre y amigo Luis Gatica (ver nótula núm. 112 en GdP) de la enfermedad de Ramón Vélez. La nota triste fue en el Tanatorio de El Puerto: solo estuvieron presentes su mujer, hijas, yernos y algún familiar. Es una pena que un artista de estas características, que al dejar el mundo artístico fue inspector de ventas --representante-- de las Bodegas González Byass en Madrid y Sevilla, bailaor que recorrió medio mundo actuando con los mas grandes del flamenco, se fuera sin hacer ruido.

ramonvelez_familia_puertosantamaria

Ramón Vélez con 'Prince' y sus hijas Rocío, Milagros 'Nena' y Marian.

En 2001 publicó un libro autobiográfico: ‘Mi vida contada. Un bailaor flamenco de los años cuarenta’, para el que contó con la ayuda del porteño Javier Renedo Varela, en la colección ‘Calle Ancha’, patrocinio de la desaparecida Caja San Fernando.

Es ley de vida, amigo Ramón, que nos tenemos que marchar con los que no vuelven. ¡Con el miedo que le tenías tu a ese trance! Solo te digo que te lo pases bien donde estés, acuérdate de lo bueno y dale un fuerte abrazo a Benito y a Felix de Utrera, si te los encuentras, de mi parte. A tu esposa e hijas, lo siento. Se nos fue un bailaor con el sello autóctono de la escuela gaditana. /Texto: Antonio Cristo Ruiz.

rafaelalberti_lasvinas_puertosantamariaSe cumplen hoy 732 años de la fundación de El Puerto de Santa María por Alfonso X 'el Sabio' y 111 años del nacimiento del poeta universal Rafael Alberti Merello. El historiador Enrique Pérez Fernández nos hace un recorrido por las seis casas en las que vivió nuestro paisano en El Puerto antes y después del exilio. /Rafael Alberti en su casa de la calle Albarizas, en la urbanización Las Viñas.

17 de diciembre de 1902. En el Teatro Principal de la calle Luna, tras la actuación de Antonio Flores, “célebre transformista rival de Frégoli”, la compañía que dirigía el actor Manuel Correjel representó la comedia en un acto Marinos en tierra, del gaditano José Sanz Pérez (1818-1870), impresa en 1882. ¿Casualidad? Pues sí, pero parece un presagio.

El día anterior nació Rafael Alberti Merello en el número 46 de la calle del Palacio (en singular, por el de los duques de Medinaceli), entonces nombrada José Navarrete, en homenaje al militar y escritor portuense que meses antes falleció en Niza, también nacido en esta calle, esquina a Micaela Aramburu, en la que fue Aduana de los Medinaceli. 1902, año en que en Madrid murió otro escritor portuense, sainetista de éxito en su época: Javier de Burgos, al tiempo que Dionisio Pérez publicaba La Juncalera, novela que refleja en calles y personajes el ambiente de la ciudad de entonces.

padres_rafaelalberti_puertosantamaria

CALLE PALACIO 

El padre de Rafael, Vicente A. Sánchez-Bustamante, comerciante de vinos de la bodega familiar y después de otras, al nacer su quinto vástago tenía 40 años; María Merello Gómez, la madre, 33, y sus hermanos, Vicente 6, María 4, Agustín 2 y Milagros un año. En diciembre de 1905 nacería Josefa, ‘Pipi’.

Convivía con ellos la sirvienta Josefa Álvarez Balduino, viuda de 63 años. La familia comenzó a habitar la casa en 1900. Sus anteriores inquilinos fueron Enrique de Echávarri, recaudador de impuestos, y María de las Nieves Silva, viuda con cuatro hijos. Los padres de Rafael nacieron en inmuebles contiguos de la calle Fernán Caballero, núms.  7 y 9.

alberti_hermanos_puertosantamaria

/Rafael Alberti, en la sillita, con sus hermanos. Foto, Justino Castroverde.

El domingo 21 era bautizado en la Iglesia Mayor por el sacerdote Ricardo Luna, siendo los padrinos sus tíos Agustín Merello y Milagros Alberti. “Concluida la ceremonia fue llevado el pequeño al camarín de Nuestra Amantísima Patrona, y colocado bajo su real manto. De la iglesia se trasladaron todos los concurrentes al domicilio de los señores de Alberti, donde fueron espléndidamente obsequiados con selectos vinos, fiambres, pastas y dulces”, contaba en los ‘ecos de sociedad’ la Revista Portuense.

Casa lindera con los Alberti, a la izquierda vivía José Molleda Colosía, que con su hermano Sinforiano era propietario en La Placilla del Café Moderno (el posterior y recientemente cerrado Cafetín). En el inmueble de la derecha vivía María Teresa Martínez Colom con cuatro hermanos. Uno de ellos, José María, se trasladó con su esposa Eloísa Gobantes a fines de 1904 al inmueble que habitaran los Alberti, instalados ya en otra residencia.

En el nº54 de Palacio vivía Paquillo, aquel amigo de la primera juventud de Rafael a quien recordara en La arboleda perdida –“compañero de pecado”- y en el poema ‘Retornos de una tarde de lluvia’: “Saldría yo con Agustín, con José Ignacio / y con Paquillo, el hijo del cochero, / a buscar caracoles por las tapias / y entre los jaramagos de las tumbas, / o por la entretramada arboleda perdida / a lidiar becerrillos todavía con sustos / de alegres colegiales sorprendidos de pronto”. Fue Paquillo –fallecido a comienzos de los años 90- el hijo menor de Vicenta Simeón y José Manuel Buhigas, el cochero de José Merello –tío de Rafael- y recadero en casa de su tío-abuelo Vicente Merello Alberti, en la calle Pagador nº1.

albarte_palacios46_puertosantamaria

Calle del Palacio, nº46. 1859. Archivo Municipal.

Más arriba de Palacio --nº60-- estaba la segunda escuela a la que asistió Rafael, la de Nuestra Señora de Guadalupe, inmueble propio de las hermanas Gumersinda y Antonia García Guilloto que regentaba aquella señora de la que escribió: “…mi madre me mandó al colegio de doña Concha, de la que recuerdo más que nada su odio a las Carmelitas y demás escuelas de párvulos, por considerar esta vieja señora, muy económicamente pensando, que todos los niños del Puerto debían ser sus alumnos”.

CALLE SANTO DOMINGO

ALBERTI-7En 1904 la familia Alberti-Merello se mudó de Palacio al número 21 de la calle Santo Domingo, hoy sede de la Fundación Rafael Alberti. Casa que parcialmente describió en 1959, en La Arboleda: “Vivíamos por estos años en una de la calle Santo Domingo, con un patio de losas encarnadas y un gran naranjo en el centro. Tan alto era, que siempre le conocí podadas sus ramas superiores. Así, el toldo contra el sol del verano no sufría, al extenderse, sus desgarraduras. El pie del tronco lo abrazaban varios círculos de macetas, todas de aspidistras oscuras y jugosas. Bajo la escalera que arrancaba del patio y subía al primer piso, se agachaba la carbonera, el cuarto lóbrego de los primeros castigos y terrores. Enfrente, pero siempre cerrado, estaba el del Nacimiento, que sólo podía abrirlo unos días antes de Navidad quien guardaba durante todo el año la llave: Federico.”  /La casa de Santo Domingo, hoy Fundación Rafael Alberti.

Personajes populares como éste, arrumbador en la bodega familiar, Paca Moy, la nueva sirvienta y confidente, Pepilla la lavandera, la gitana Milagros Maya, costurera de la familia, María la cocinera o Andrés ‘el Beato’, compartieron con el joven Rafael vivencias cotidianas entre los muros de la casa de Santo Domingo, algunas revividas en sus memorias.

CALLE LUNA 40 y 52

alberti_luna40_puertosantamariaDe nuevo los Alberti cambiaron de casa, a la vez que los negocios y el dinero iban menguando, trasladándose a la calle Luna. Así, en La arboleda perdida escribe: “…he pasado por mi casa de la calle de la Luna, y he recordado el gran Teatro Principal, ya desaparecido. La parte alta del teatro, la de las buhardillas, daba a unas ventanas que caían sobre la azotea de mi casa. Desde allí se veía todo, y muchas veces, cuando niño, mis hermanos y yo subíamos a escuchar a los actores, cuyas voces nos llegaban clarísimas desde el escenario…”. El edificio, de sobrio y elegante empaque, fue derribado hacia 1970. Su fachada había sido reconstruida en 1859 por su entonces propietario, Críspulo Martínez, que también lo era del Teatro Principal. /En la imagen, la calle Luna hacia 1960. Junto al Teatro, la casa de los Merello. Foto, Rasero.

Según los padrones vecinales que consulté en el Archivo Municipal (desde 1906 sólo se han conservado por estos años los de 1911 y 1916), el inmueble, el nº40, pertenecía a Isabel Ribera López, viuda que vivía con sus hijas Cecilia y Carmen Álvarez Ribera. Otra de las hijas, María, se encuentra en el padrón de 1920 viviendo aquí con sus once hijos y su marido, Jesús Merello Gómez, tío de Rafael.  rafaelalbertimerello_ninio_puertosantamaria

En  cambio, el padrón de 1911 indica que Rafael y su familia se hallaban establecidos en la casa número 52 de Luna, indicándose al margen que para la confección del empadronamiento de 1912 constara que ya no residirían en ésta. Es de suponer que sería entonces cuando se mudaron a la casa de los Merello, la lindera al Teatro. En ella volvió a alojarse unas semanas durante la visita que giró a la ciudad en 1928. Tuve ocasión de preguntarle a Rafael sobre esta segunda casa de Luna, pero no la recordaba (la habitó unos meses cuando tenía 9 años), y por eso no la rememoró en La Arboleda.

Pero los documentos cuentan –y a ver quién le dice lo contrario a un papel oficial- que al menos durante unos meses de 1911 (recoge el padrón que la casa de Santo Domingo se encontraba ya vacía) la familia Alberti-Merello vivió en Luna 52. Hoy el inmueble se encuentra completamente reformado. Compartieron el inmueble con Pedro Urri López, viudo de 76 años, de oficio el alquiler de carros para el transporte de vino y que compartía techo con tres hijos solteros. Enfrente vivía el historiador Juan Cárdenas Burgueto, y un poco antes, aunque después en el tiempo, Hipólito Sancho.

alberti_luna52_puertosantamaria

Luna en los años 40. En la segunda casa vivieron los Alberti en 1911. /Imagen cedida por Miguel Sánchez Lobato.

En esta calle Luna transcurrió una de las vivencias que jalonan La arboleda perdida, que evocó en junio de 1993 en el discurso que ofreció al nombrársele doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid: “Incluso recuerdo cómo Manolillo, el barbero de la calle Luna, llegó a dejarme crecer una coleta que con gran dificultad y orgullo torero llevé escondida bajo la gorra durante un tiempo”. Existiendo entonces otras dos barberías en Luna, probablemente fuera la de Manuel García Ramos, en el nº38, junto a la casa de los Merello.

CALLE NEVERÍA

alberti_neveria_puertosantamaria

Plantas y alzado de la casa de Nevería en plano de 1841. Archivo Municipal.

Durante los últimos años de su estancia en El Puerto, la familia residió en el nº28 (hoy 34) de la calle Nevería (frente al antiguo Centro de Acogida de la Cruz Roja), inmueble que se derribó hace unos años y que sigue en alberca: “Mi padre seguía de viaje por el norte de España, y la familia, mamá con sus seis hijos y Paca Moy, nos habíamos mudado de casa y vivíamos ahora en una de la calle Nevería, calle de los helados y refrescos durante las noches de verano”. Tuvieron por vecino, en el nº30, a Pantaleón Sánchez Robledo, joven médico natural de San Vicente de la Barquera asentado en El Puerto desde 1903 y casado con la lebrijana –también de origen montañés- Anastasia Sánchez Cossío. Miembro del Partido Republicano Radical, desempeñó desde su cargo de concejal, entre 1910 y 1917, una firme y honesta labor pública. En el nº32 vivía con ocho hijos Justino Castroverde, el popular fotógrafo de la época. Más arriba, en el 44, en 1879 nació Pedro Muñoz Seca, donde entonces vivía su hermano Francisco, médico, casado con Elisa Bela y con cuatro hijos.

carmelitas_1925_puertosantamaria_

Patio principal del Colegio de las Carmelitas en 1925.

De su primer colegio, el de las hermanas Carmelitas de la Caridad, radicado en esta calle, contaba Rafael: “De mi infancia en aquel colegio de monjas, recuerdo más que nada un jardín enchinado en el que había un retrete –diminuto lugar conocido por ‘el cuartito’- a donde la preciosa hermana Jacoba y la finísima hermana Visitación llevaban a los niños más chicos, volviendo ambas muchas veces a la clase rociados de pis los feos zapatos”. Se apunta en el padrón de 1911 que eran Jacoba de Alba Martínez, vallisoletana de 39 años con seis de residencia en El Puerto, y Visitación López Elgnezábal, madrileña de 30 años asentada en la ciudad hacía dos.

alberti_NEVERIA2_puertosantamaria

La casa de Nevería poco antes de su derribo. /Foto, Fito Carreto (Diario de Cádiz).

En mayo de 1917 Vicente Alberti, María Merello y sus seis hijos marchaban definitivamente a Madrid. Al joven Rafael Alberti, entre añoranzas y recuerdos, se le abrieron nuevos caminos en la capital.

CALLE ALBARIZAS (LAS VIÑAS)

Pasaron 75 años para que el anciano Alberti volviera a tener un hogar en El Puerto. Fue en 1992, cuando el Ayuntamiento en pleno le cedió una casa en Las Viñas (construida en el 81 para que la habitara el Secretario municipal), en el solar que hasta entonces ocupó la casa del último guarda del Coto de la Isleta y Valdelagrana, Manuel Orellana.

oramaritima copiaNo le era extraño el entorno de su nueva casa, porque desde su más tierna infancia en el Coto de la Isleta vivió algunas de sus correrías infantiles, que evocó en La Arboleda, en terrenos que durante siglos fueron de los señores de El Puerto, como apuntó en el libro primero: “Aquellos bosques eran del duque de Medinaceli, como muchos palacios y casas del Puerto. ¡El duque de Medinaceli! ¡Qué misterio para nuestra imaginación en pañales!” Pinar que certeramente llamó “viejo bosque sucedido”, porque lo fue desde 1643, cuando se plantó por primera vez para fijar las arenas y evitar en lo posible la sempiterna barra del Guadalete. /Los azulejos de su casa ORA MARÍTIMA en Las Viñas.

De aquellos recuerdos suyos en el Coto me quedo –por estos días que están a punto de llegar- con éste: “Cuando se acercaba la Nochebuena, Federico, los ojos bien repicados por el jerez, acudía a casa para llevarnos a los bosques de la orilla del mar en busca del enebro, el pino y el lentisco que luego habían de arborear los montes y los valles empapelados por su fantasía. También nos acompañaba la Centella, una perrita negra, moruna, nacida el mismo día que yo en el rincón de una alberca sin agua. Aquellos bosques eran del duque de Medinaceli... 

alberti_pinaresvaldelagrana_puertosantamaria

En primer término, el pinar del Coto de la Isleta, hoy Las Viñas. Foto, Rasero. Archivo Municipal.

Aquí pasó Rafael los últimos años de su vida, en la compañía de su esposa, María Asunción Mateo. De su vida en su última casa, hoy que se cumple el aniversario de su nacimiento, extraigo algunos fragmentos del último volumen de sus memorias: “Hoy contemplo mi mar desde un balcón de El Puerto de Santa María, en espera de poder trasladarme con María Asunción a una hermosa casa, con frondosos árboles, con seis chopos altos y prolongados como los mismos castellanos de Antonio Machado, un árbol de la pimienta igual que otro que se alzaba en el jardín de mi abuela aquí, en El Puerto, con sus ramas como tramados de encaje, pinos parasoles como los viejos del pinar de Valdelagrana, dos palmeras: una muy alta, que semeja a un cocotero, y otra más baja pero frondosa. […]

rafaelalberti_gato_puertosantamariaNuestro gato Juan Gris ya ha hecho varias visitas a su próximo hogar, acaba de pasar de nuestra terraza madrileña al íntimo y umbroso jardín de la nueva casa. […] a  nuestra casa de El Puerto queremos darle el mismo nombre que el escritor latino Avieno dio a su relato, Ora marítima, cuyas letras estoy dibujando en azules para que la maestra mano de Pepita Lena traslade a la cerámica […]

A mis 89 años vivo en esta bahía, incansablemente cantada por mí, una espléndida etapa sólo comparable a las mejores de mi vida, rodeado de auténtico afecto y de marítimo color, con esa joven araucaria recién plantada traída desde Alicante que comienza a erguirse en mi jardín, con esas ramas de álamos machadianos derramándose sobre la ventana frente a la que acostumbro a trabajar.

Ya las últimas hojas de mi Arboleda perdida están cayendo, ya van neblinándose los últimos renglones de mi vida, aunque mis ojos siguen conservando la suficiente luz para distinguir las flores que brotan en este sencillo y tembloroso jardín, gracias a una mano celestial que, siempre junto a mí, hace el diario milagro de que todo parezca estrenado. 

Todo es belleza a mi alrededor, lianas perfumadas me rodean y arrebatan de los aterradores y oscuros abismos de la vejez, de la muerte. Me voy con los ojos llenos de los acontecimientos de un siglo. Un siglo de horrores, de enfrentamientos, de dolorosísimas separaciones, de hechos que habitan en mis bosques interiores y en los que, casi a mis 94 años, aún puedo caminar sin perderme entre su frondosidad.  /Texto: Enrique Pérez Fernández.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies