
Indra Castillo Sancho nació el 23 de julio de 1977, hijo de Antonio Castillo García y Marta Sancho Burguer, porteño e hijo de porteños como sus hermanos, el mayor Tao y la pequeña Marta. Vivió en la calle Espíritu Santo hasta los 13 años, fecha en la que se trasladan a vivir a La Belleza, en la carretera de Sanlúcar. Viajó con sus familia en autocaravana por diversos países europeos y por Marruecos, lo que le daría una gran amplitud de miras. Vive en Sevilla, con una catalana de Barcelona, Raquel, muy feliz.
En el año 2004 dio la Vuelta al Mundo en la Nao Victoria --que durante mucho tiempo ha permanecido atracada en Puerto Sherry-- emulando la Primera Vuelta al Mundo de El Cano, entre 1519 y 1522. Su afición a la carpintería --aprendió en Brenes (Sevilla), con Rosalino Daza Pastrana-- y su deambular por el muelle de la capital andaluza cuando se pertrechaba la Nao para participar en la Expo de Ahichí, en Japón, le hicieron enrolarse en aquella singladura. Tripulante de excepción entonces fue el desaparecido José Luís Ugarte, cumbre de los navegantes solitarios españoles de quien Indra heredaría sus herramientas de este oficio ancestral.

Indra, es profesor de la Escuela Taller de Carpintería de Ribera de la Fundación Nao Victoria, y sus relatos de aquella travesía (era su sueño que se hacía realidad) fueron los que guiaron a otros dos porteños: Mauricio Buhigas y Álvaro Grosso --nótula núm. 658 en Gente del Puerto-- hacia la carpintería de ribera y a la extraordinaria experiencia de navegar en otro velero --el Galeón Andalucía-- que han ido viendo crecer desde que no era más que un tablero en la grada del astillero y con el que ahora los dos portuenses, partiendo desde Sevilla han surcado el Mediterráneo hasta Israel, han atravesado Suez y el Mar Rojo y han rolado por el Índico rumbo a Shanghai y a su Exposición Universal, ciudad a la que llegaron a las 13:30 hora local, el pasado 25 de junio donde finalizaron esta singladura del Galeón.
Pero volvamos a Indra. Fue al Colegio Público ‘El Juncal’, donde era un apasionado de las manualidades, el dibujo, marquetería, la informática… Aprendió a dibujar en la Casa de la Cultura y desde pequeño haría maquetas de barcos como de aviones. Estudiaría secundaria en el Instituto José Luis Tejada y ya apuntaba maneras porque su asignatura favorita era Tecnología. Así, hace bachillerato tecnológico en SAFA, donde disfrutaba del dibujo técnico y sufría con las matemáticas. La informática, cuando aún no existía windows era su afición, con el sistema operativo ms-dos. En deportes jugaba con el equipo de Tenis de Mesa de El Puerto.

Indra en el grupo con Don Juan Carlos y Doña Sofía, quienes recibieron en el Palacio de La Zarzuela a la tripulación de la nao Victoria II -réplica de la nave a bordo de la cual Juan Sebastián Elcano dio la vuelta al mundo- después de su viaje de circunnavegación para emular esta hazaña. Durante esta expedición de 19 meses de navegación y 26.500 millas, la nao Victoria II ha atracado en 20 puertos de los cinco continentes, y fue visitada por 90.000 personas (72.000 durante su estancia en Japón). (Foto: Agencia EFE).
ESTUDIOS EN SEVILLA.
«El año de la Selectividad fue muy raro. Yo quería ser carpintero, pero mis padres me instaron a estudiar una carrera universitaria» Estudié 1º de Ingeniería Industrial, pero no tuvo éxito. Se cambió a Física, donde llegó a 3º. En Sevilla pasó por diversos pisos de estudiante, en casa de sus tíos Bernardo e Isabel, y de su madrina Concha. La situación estaba mal en 1999 y a la vista de lo duro de los estudios para terminar profesionalmente en Madrid como programador cobrando 800 euros al mes, al cambio de la época, decide abandonar la carrera y hacer lo que verdaderamente le gusta: carpintero.
Su prioridad era disfrutar del trabajo. La carrera le permitió perder el miedo a las matemáticas que ahora entiende a la perfección y encuentra indispensable. «Y entendí lo que es ‘parametrizar’ la vida cotidiana» De aquella época guarda infinidad de buenos recuerdos; fue Delegado de alumnos, luchó contra la LOU (Ley de Ordenación Universitaria). Estuvo viviendo junto a sus compañeros durante dos meses en tiendas de campaña, en la Plaza Nueva de Sevilla, como medida reivindicativa.

Indra Castillo, en plena faena de carpintería marítima.
CARPINTERO DE RIBERA.
En Brenes (Sevilla), aprendería el oficio de carpintero con Rosalino Daza Pastrana, interrumpiendo su trabajo durante la época de exámenes de Física. «--Yo me movía por Sevilla en bicicleta, y un día pasé cerca de plaza de Armas por el río. Me di cuenta que la Nao Victoria que hicieron para el 92 y que llevaba muchos años fuera del agua, la estaba reparando al lado del Pabellón de la Navegación.
Allí estaban todos los carpinteros cambiado cuadernas, picando madera podrida,… Pedí hablar con el capataz de la obra, Joaquín Garrido, y le conté mi vida. Así que allí me quede de aprendiz, abandoné totalmente la carrera, pues el barco estaría allí unos meses y no quería dejar pasar la oportunidad de aprender a hacer barcos. Aunque ya sabía de carpintería, el capataz no se fiaba mucho, así que empecen barriendo y ayudando a mover maderos. Poco a poco me fueron mandando trabajos, pudiendo demostrar mis conocimientos. Así pase de barrendero, a peón ayudando a los maestros portugueses y después me pusieron de oficial con un peón a mi cargo. Todo ello en 9 meses.

Aquí entra en escena Jose Calviño, mi segundo maestro, un hombre pequeñito, pero con una gran sabiduría y un gran corazón. Un maestro de maestros. Yo no sabía nada de una Expo Universal en Japon, ni que estaban preparando el barco para dar la Vuelta al Mundo. Un día se me acerca Ignacio Fernández Vial, Jefe del Proyecto y me lo explica todo. Tambien me dice que necesitan un carpintero a bordo y que si los quería acompañar. Y así me uní a la aventura gracias a un cúmulo de casualidades. Lo difícil fue decírselo a mis padres».
LA VUELTA AL MUNDO.
«--Sobre el viaje se ha publicado mucho, en esta web de El Mundo, por ejemplo. Un compañero mío, Antonio Fernández Torres, ha publicado una novela ‘Crónicas desde el Océano’. También Canal Sur ha emitido una serie de cuatro capítulos del viaje a Japón.

La Nao Victoria navegando por el Océano.
Mi impresión general es que todavía en el siglo XX se pueden vivir aventuras. Hemos sobrevivido a tormentas, roturas de palos, he tenido que bucear en todos los mares de la travesía para reparar multitud de vías de agua. Llegamos a Japon achicando media hora si, media hora no. Nos hemos librado de los piratas.
Hemos tenido la suerte de tener dos grandes maestros. Jose Luis de Ugarte, un marino que ha participado dos veces el la Vendée Globe, la vuelta al mundo en solitario a vela, cruzar el Cabo de Hornos, darle la vuelta al Polo Sur y cruzar el Cabo de Buena Esperanza, todo ello en casi 6 meses sin pisar tierra. A la vez también un amante de la madera. El otro maestro ha sido el capitán Manolo Murube. Un verdadero crack en situaciones difíciles.»
DOS AÑOS MUY DUROS.
«--Fueron dos años muy emocionantes, aunque muy duros, las condiciones a bordo han sido precarias en todos los sentidos, navegando como marineros del siglo XVI. Aunque el barco disponía de motores, gps,… de todo, lo que no tenía era autonomía de gasoil para travesías tan largas. Desde Panamá a Hawai fueron 55 días sin pisar tierra. Así que el gasoil estaba racionado para situaciones de emergencia.

Indra, compartiendo la comida en el Barco, segundo por la izquierda, con barba.
Las olas al cruzar la cubierta entraban en el sollado mojando las literas, la humedad a bordo era tan grande que las sábanas se ponían verdes de moho, la sal tapaba los poros de nuestra piel y por la noche con el calor manchábamos las sabanas de sangre. La comida al no tener nevera se pudría rápidamente. Y no crea que el océano esta lleno de pescado, hemos pasado etapas de hasta 2 meses sin coger nada con el curricán. Las dos ultimas semanas antes de llegara a Hawai comíamos solo una comida caliente al dia, y eso si ‘garibolos’: garbanzos solos, aderezados con especias pero sin nada mas. Hambre no pasamos: garbanzos, lentejas, habichuelas, pasta, arroz, no se ponen malas.»

Indra, haciendo una reparación en alta mar.
LA BALLENA Y LOS CORMORANES.
«--Y también tengo recuerdos de cosas realmente alucinantes. Recuerdo en el Pacífico a las 7 de la mañana, con las manos al pinzote, escuchar el sonido del chorro de una ballena. Abandonar el timon y asomarme por la borda. Una ballena azul del tamaño un poquito menor que nuestro barco, mirándome de costadillo con su ojo, se sumerge pasa por debajo del barco y vuelta a salir por babor y se sumerge de nuevo sacando la cola.
En mi retina están miles de amaneceres y puestas de sol. Hemos parado en sitios paradisíacos, islas desiertas, lugares olvidados por la civilización. Hemos convividos con una población de unos 70 cormoranes, a bordo. Que se dejaban coger con nuestras manos al no conocer la maldad de los humanos.
He tenido la oportunidad de vivir en Japón, de visitar Hong Kong, Sri Lanka en la que pasamos 15 días por Navidad… Vivencias que compensan con creces la crudeza del viaje. Y sobre todo, he hecho realidad un sueño de la infancia, que estaba ya casi olvidado en un rinconcito del corazón. He vivido como un autentico pirata en un barco del siglo XVI durante dos años de mi vida».
LA SINGLADURA.
La nao Victoria II partió de Sevilla el 12 de octubre de 2004. Tras varias etapas, llegó a Japón el 29 de abril de 2005 para formar parte del programa de contenidos del Pabellón de España en Expo Aichi 2005. El viaje de circunnavegación concluyó el 4 de mayo de 2006 en el Muelle de las Delicias de Sevilla.
Escalas del viaje:
- Tenerife (del 25 de octubre al 2 de noviembre de 2004)
- Cartagena de Indias (del 2 al 6 diciembre de 2004)
- Panamá (del 10 al 16 de diciembre de 2004)
- Hawai (del 25 de febrero al 3 de marzo de 2005)
- Saipán, Islas Marianas (del 12 al 15 de abril de 2005)
- Tokio (del 29 de abril al 2 de junio de 2005)
- Nagoya (del 4 de junio al 8 de agosto de 2005)
- Osaka (del 11 al 28 de septiembre de 2005)
- Shanghai (del 11 al 17 de octubre de 2005)
- Hong Kong (del 20 al 27 de octubre de 2005)
- Singapur (del 17 al 30 de noviembre de 2005)
- Medan, Indonesia (del 2 al 7 de diciembre de 2005)
- Sri Lanka (del 20 al 30 de diciembre de 2005)
- Djibouti (del 10 al 15 de enero de 2006)
- Sudán (del 17 enero al 30 de enero de 2006)
- Suez (del 1 al 20 febrero de 2006)
- Atenas (del 10 al 17 marzo de 2006)
- Cartagena (del 12 al 17 abril de 2006)
- Cádiz (del 20 abril al 21 abril de 2006)
- Sanlúcar de Barrameda (desde el 22 abril)




LA MÚSICA FLUYE: LOS STARFIS.
DESDE ‘LOS STOLIN’ A ‘FOUR’.







Gregorio Francisco Cruz Vélez nace en la tan portuense calle Luna un día normal: el 24 de febrero de 1954. Ya desde pequeño le decía a su madre «--Déjame hacer lo que me gusta». Muchos años después nos damos cuenta que así ha sido.



Todas las plazas y aficionados que lo conocen saben captar su profesionalidad. Es poseedor de premios tan importantes como el ‘Maite’ de Madrid en tres ediciones, ‘Maestranza de Caballería’ de Sevilla, ‘Canal+', en diferentes ediciones --tanto en metálico, como el trofeo que lo acredita--, Premio Nacional Cossio... Y premios del sur de Francia, de temporadas catalanas, de jurados de prensa e incluso de los propios compañeros de profesión. En definitiva un largo etcétera que definen la categoría obtenida por nuestro paisano en su extensa trayectoria. (En la imagen de la izquierda, uno de los premios otorganos por la cadena de televisión Canal+).





Quizás el viento de Levante, ese que te despeina mientras contemplas una tarde de toros en pleno mes de julio, o que hace ondear las banderas de la Plaza Real cuando suenan los clarines; o quizás las salinas que rodean la ciudad, sean la excusa perfecta de este carácter duro y de superioridad que, desgraciadamente, califican el trato que dedica El Puerto a sus paisanos más relevantes en la distintas artes.
Pedro Cardeñosa Nieto nace el 8 de noviembre de 1964, en Siruela (Badajoz) Comarca de la Siberia, una zona cercana a la frontera con Ciudad Real. Sus padres: Eugenio y María, también de Siruela. Es el segundo hermano de cuatro. Antes que él nació otro hermano al que también llamaron Pedro, pero murió. Su nombre, su ropa, su cuna, su espíritu (dicen los esoteristas)…pasó a su persona.
Su más tierna infancia, hasta los 10 años, la pasó viviendo en el campo, en una finca de Ciudad Real donde su padre ejercía de pastor. Allí aprendió este oficio que es su verdadera pasión y objetivo, como profesión, en la vida futura. La casa donde vivía no disponía de luz eléctrica ni de agua corriente y el pueblo más próximo estaba a 4 kilómetros. Distancia que recorría en bicicleta cada mañana, entre caminos y veredas, ¡¡a 4 grados bajo cero en invierno y 45, a la sombra, en verano!! Pero nunca faltó a clase. Dice que, hasta hoy, han sido los años más felices de su vida.








para impartir Enseñanza Primaria en las “Escuelas del Niño Jesús”. En 1952 se logra el reconocimiento como “Centro Docente Benéfico” lo que le asegura la ayuda del estado. (En la imagen, ficha del Asilo de San José).

En 1970 se incluye en dicho Centro una Escuela Hogar en donde un numeroso grupo de niñas de los campos de la comarca se integraron junto con las internas adscritas a Protección de Menores.


Juan Luis Bootello Reyes nace el 22 de mayo de 1931, --año en el que se proclama la II República que duró hasta el golpe de estado de 1936--, hijo primogénito del matrimonio formado por Luis Bootello Campos y Victoria Reyes González, fueron además cinco hermanos: Juan Luis, José María, Emilio, Alfredo y Fernando, de los que solo sobreviven el primero y el último. La vivienda familiar estaba en la calle Palacios, 32. Estudió en el Colegio de Carmelitas y con Alfonso Cárdenas, en la calle Luna, frente al desaparecido Teatro Principal, A partir de los 10 años estudiaría, interno, en el Colegio de los Marianistas de Jerez, haciendo la reválida en Sevilla. Su tío Emilio Bootello, era el propietario del famoso transporte local conocido como 'el autobús de Bootello'.









GEOMETRÍA PASO A PASO. (Ed. Tebar).
LA LÁPIDA TEMPLARIA DESCIFRADA. (Ed. Zenith).
Juan Sánchez Requena es de los portunenses que nacieron en Cartagena (Murcia) el 30 de julio de 1957, primero de los tres hijos del matrimonio formado por Asensio y Juana. Pasó su infancia en el centro de Cartagena y Escombreras, estudiando en el Colegio Santísima Virgen de la Cardiad, Colegio Público de Escombreras e Instituto de La Salle Repesa (en el Valle de Escombreras. Más tarde estudiaría Naturopatía-Homeopatía en Sevilla y Acupuntura en Jerez. Lleva viviendo en El Puerto desde hace 24 años. (En la imagen, Juan, por el Pinsapar, en Grazalema).














Aquel 1981 en el que nació Mari Santi, Adolfo Suárez dimite como presidente del Gobierno de España y fracasa el golpe de Estado del teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero. Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos, resulta herido en el pecho en un atentado a la salida de un hotel en Washington, y Juan Pablo II cae gravemente herido en la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano. El Congreso de los Diputados aprueba la Ley del Divorcio, y el ‘Guernica’, monumental pintura contra la guerra, de Pablo Picasso vuelve a España. El poeta, escritor, periodista y político conservador José María Pemán, fallece en su ciudad natal de Cádiz. (En la imagen de la izquierda, de pequeña, con su abuelo Pepe Morillo).
El primer contacto con las aulas lo tuvo en la guardería ‘Las Margaritas’ en la calle Pozuelo, hoy Federico Rubio. Y su educación reglada la inició en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús HH. Carmelitas, a donde volvió en el año 2008 ya como profesora tutora del Programa de Cualificación Profesional Inicial que se imparte en dicho Centro.

LOS DEPORTES Y LOS TÍTULOS




Mauricio y Álvaro asistían en Sevilla a la escuela Taller de Carpintería de Ribera y después participaron en la construcción de este galeón en los astilleros “Varaderos Palmás”, de Punta Umbría, donde fue botado el 30 de noviembre de 2009. Ambos cursaron el Bachillerato en el Instituto Santo Domingo y posteriormente Mauricio inició estudios de Trabajo Social en Granada. Álvaro realizó en Sevilla el grado superior de Fluidos Térmicos y es aficionado a deportes como el fútbol sala.


