Decir en El Puerto ‘Muñoz’ trae a la mente de forma inmediata el gremio de los peluqueros. El gran patriarca Antonio Muñoz Riqué, desaparecido en el año 2000, ha sido el fundador de una saga familiar que lleva su nombre, desde que empezara en la década de los cincuenta con la barbería de la calle Vicario, número 9, a las modernas peluquerías unisex que regentan sus hijos y en la que ya están echando una mano sus nietas y nietos. Su hijo José regenta en la actualidad la peluquería de la calle Vicario, y Manolo y Antonio, sendos establecimientos por el entorno de la Avda. de la Constitución.
El Maestro Muñoz nació en el barrio alto portuense en febrero de 1916, en la calle de las Cruces y en la calle Vicario, desempeñó la mayor parte de su vida profesional, con un despacho abierto al público por el que han pasado varias generaciones de portuenses. Hijo de Ramón Muñoz ‘El Taco’, vaquero en el Coto de la Isleta, realizó diversos aprendizajes hasta dar con la profesión de su vida: la de barbero. Persona habilidosa con las manos, pronto empezó a destacar en el oficio, circunstancia que se
unía a una innata capacidad para las relaciones humanas, que sería una constante a lo largo de su vida.
El quehacer del Maestro Muñoz va unido a la leyenda de aquellos barberos que hacían de “practicantes”, poniendo inyecciones, practicando sangrías y actuando de “sacamuelas”, que de todo hizo nuestro barbero, ciñéndose al máximo a los cometidos de su oficio. Época hubo en la que, con la bicicleta como medio de transporte, iba por los campos y gañanías de El Puerto cortando el pelo –pelando- a sus moradores. Los honorarios, en el más puro estilo del trueque: una barquilla de brevas, unos sacos de hortalizas, huevos, gallinas... Había que sacar adelante a la familia. Y época hubo, también, en la que, tan bajos eran los precios de los ‘pelados’, que había que estar abiertos hasta las doce de la noche, sábados incluidos y hasta medio festivo, para sacar un digno jornal, a base de horas en “la accesoria”. Baste recordar que las barberías permanecían abiertas hasta después de las funciones de teatro o del cine, esperando para arreglar a los clientes salientes de los auditorios de la época. De porte bien parecido, con un sentido del humor propio de esta tierra, trabajador a destajo para sacar adelante una familia con seis hijos, valiente y echado para adelante –para él nunca existían los problemas-, desprendido, que trataba a los niños como si fueran personas mayores, que llegaba a todo el mundo, el Maestro Muñoz ha dejado una impronta personal y profesional que va a perdurar en la memoria de quienes le trataron . (En la fotografía, un joven Antonio trabajando con un sillón que no giraba por entonces...).

Fue un innovador desde el principio, pues hace cerca de cincuenta años, puso de aprendiz en la barbería a su hija la mayor, Mercedes, con el consiguiente murmullo de la entonces conservadora sociedad civil, fuertemente mediatizada por todo tipo de prejuicios. Y así empezó, en la década de los cincuenta, dando los primeros pasos que convergerían en la peluquería unisex. También fue pionero en aplicar el tinte en la peluquería masculina, entonces barbería. Su primer cliente, su amigo Antonio Fernández Galloso, tío del diestro José Luis Galloso, quien tiene nótula propia en Gente del Puerto. (En la fotografía los peluqueros, Antonio Rueda, Francisco Varo Marchán 'Cuqui' y Antonio Muñoz, a la derecha, con aprendices y clientes).

Pero quizás dos actuaciones definan, de la mejor manera, su generosidad y bonhomía: más de una vez pernoctó en su barbería algún transeúnte para que no durmiera al raso. Y nunca se aprovechó de la información privilegiada que le proporcionaban los corredores de comercio, que en su local se reunían para hacer tratos y negocios, y de los que era su confesor y amigo. Aunque, eso sí, no perdonaba la copa que sellaban los acuerdos y avenencias. O la tradicional partida de dominó hasta las tantas, en el bar Número 3. Genio y figura, donde quiera que esté, con ese sentido del humor tan portuense, arreglará con su peculiar estilo testas y bigotes, ya para la eternidad. (Fotografía: animada reunión en el Bar Número 3, Antonio es el segundo por la derecha sentado).

El mercado de la Concepción y la calle Ganado, de donde arranca la calle del Vicario y que desemboca en la Plaza de la Iglesia.
LA CALLE VICARIO EN LOS SESENTA
El paisaje urbano, repleto de tiendas, que conoció el maestro barbero Muñoz en la década de los sesenta, permanece todavía en la memoria de muchos portuenses. La calle Vicario se iniciaba en el cruce con Ganado, con los puestos de churros, Calzados León, bar Nº 3, tintorería Amaya, y en los bajos de la Pensión Las Columnas, el bar El Brillante, con Eugenio Mena, y la tienda de Manuel, el gitano, que arreglaba paraguas y lo que hiciera falta. Enfrente la tienda El Metro, donde hoy está la única churrería que queda, y haciendo esquina con la calle Sierpes, el almacén de Eloy, al lado de la carpintería Lobo y el bar El Milindri. La acera de la barbería, de nuevo en la calle Vicario, continuaba con Tejidos Muro, la zapatería de Juan Merchán, la propia Barbería, la que fue pensión de los artistas: Fonda Bartolo, Tejidos Castilla, bar el Tunel, que comunicaba las calles Vicario con Santa María, y la lechería de Paco Buhigas, haciendo esquina con la Plaza de Juan Gavala. Enfrente, esquina con San Juan, el almacén de Isidro, el bar Ceballos en la casa de los Monge; el bar Ramiro, la Panadería de Concha, el almacén de Olete, los liberatos de Librada y Casa Juana, en cuyo piso de arriba vivió y crió a sus hijos nuestro barbero. Después vendrían Plastimar, Discofilm y Calleja, un relojero, más tiendas de tejidos, y hogaño, las inevitables de todo a cien... La calle Vicario era una arteria de penetración al corazón comercial de El Puerto, que con la peatonalización -que curioso- a punto estuvieron de cargarse. (Ilustración: Lista de Precios ¡increíbles! de los años sesenta del siglo pasado).
CLIENTES DISTINGUIDOS, DESTACADOS APRENDICES.
El Dr. Muñoz Seca, el otro nombre de la calle Vicario donde vivió el hermano del comediógrafo D. Pedro, fue cliente de nuestro barbero, a quién le arreglaba el pelo y las guías del bigote, con tenacillas calentadas a fuego con carburo. Otro de sus parroquianos, traído de Las Ramblas de Barcelona por Eduardo Ruiz Golluri, fue el barbudo anunciador del entonces Cognac Centenario Terry, que todavía se puede contemplar en un reclamo publicitario que se encuentra en el Bar Vicente, en La Placilla. “Yo siempre bebí Centenario”, reza la leyenda.
Los artistas de variedades y del Teatro Chino de hace cincuenta años, se arreglaban en el despacho de Muñoz Riqué, y luego, tras la función se iban a celebrar el encuentro al antiguo Bar El Tunel.
De entre sus más de medio centenar de aprendices de toda la provincia, el Maestro Muñoz tuvo dos hijos de El Puerto que han triunfado en otras artes de la vida, el pintor de la luz, Juan Lara y el ex director del Orfeón Portuense, Muñoz Cuenca. Han continuado en el tajo muchos de sus antiguos pupilos, como es el caso del reconocido peluquero Francisco Varo Marchán, “Cuqui”. (En la fotografía, Antonio Muñoz Riqué vestido de legionario, con condecoraciones propias y auténticas de la Guerra Incivil, con su hijo Pepe Muñoz Ortega, actual regente de la barbería de la calle Vicario, en la azotea de la desaparecida casa familiar de la misma calle).

Modesto Barragán Ríos es un porteño que nació en Ubrique. Y eso, que es algo que imprime carácter; es algo a lo que él también se lo imprime, como con una imaginaria “pata de cabra” peletera. Se siente y vive en clave de “ser de pueblo”; esa cercanía, esa normalidad le hace próximo. Pero no les vamos a decir donde vive ni el nombre de su perro -que no es precisamente un Perro de Aguas o Pastor de Ubrique- para que sus fans, que los tiene y de ambos sexos, le den un respiro. Mas definitiva es su actual vinculación con lo porteño: ya que tiene mujer, ya que, su hijo Pablo es de El Puerto, y piensa y existe en clave porteña, impregnándose a diario de Bahía de Cádiz, con los benditos aires de la sierra gaditana que aún perviven y pervivirán en su ser, por los siglos de los siglos. Esta mezcla de sierra y mar, desprenden de su persona la misma credibilidad cuando da una noticia, presenta un evento, o te invita a disfrutar un rato de su presencia, en torno a una copa




CANAL SUR RADIO Y TELEVISIÓN.
Durante este tiempo Canal Sur Radio y TV en la provincia ha recibido el premio Cádiz de periodismo y el premio de 28-F de RTVE en Andalucía además de haberse convertido en el medio oficial, entre otros, del Mundial de Vela, de la muestra de Cine ALCANCES y en el titular de todos los derechos del concurso del Carnaval de Cádiz. Durante su mandato ha puesto en marcha La Radio de los Juegos Ecuestres, La Radio del Circuito, La radio del Mundial de Vela... Logro meter a mas de 20.000 personas en el estadio Carranza para ver las imágenes que trasladó via satelite desde Canarias el dia del ascenso del equipo amarillo con el que se cerraba el anterior infierno en Segunda B, y con una voz tan gaditana, unida al deporte y al Carnaval, como Juan Manuel Pedreño. Ha congregado a más de 80.000 personas en un Fiesta del Fiesta en la playa de la Victoria de Cádiz… En la actualidad, Canal Sur Televisión es líder de audiencia en nuestra provincia y Canal Sur Radio mantiene un puesto de privilegio en el ranking ocupando un segundo puesto tras la SER siendo lider en la programación local. «Formamos parte de la piel de Andalucía. Sería pretencioso pensar cómo sería la vida sin nosotros, pero está claro que los andaluces se identifican con nuestro trabajo» afirma Barragán en una entrevista concedida a Francisco Andrés Gallarde, Jefe de Televisión del Grupo Joly, con motivo del 2o aniversario de la Canal Sur en Cádiz, quien prosigue: «El ubriqueño Modesto Barragán lleva esos ocho años al frente del centro territorial, coordinando las tres instalaciones repartidas entre Cádiz, ubicada en los antiguos terrenos de Astilleros e inaugurada hace poco más de un año; Algeciras, en la calle Doctor Pérez Rodríguez, cerca de la estación; y Jerez, en el edificio de la plaza de las Angustias donde estuvo el periódico La Voz del Sur. Allí trabajó durante años Barragán en la coordinación de los Informativos y esa experiencia le convirtió en un firme convencido de la vertebración de la provincia, a la que desde un primer momento aspiró la RTVA y que se plasma en los programas de radio y, por ejemplo, en los informativos territoriales de Televisión, líderes de audiencia en sus franjas. "Estos ocho años han sido un máster en Provincia", reconoce Modesto, quien subraya que sólo los recursos de una radio pública podrían intentar reunir "a un territorio tan complejo como éste". Entre los tres centros trabajan más de un centenar de trabajadores.»
NO SOLO DE CARNAVAL VIVE EL HOMBRE...
Lalia González Santiago, directora de La Voz de Cádiz, escribe: «Aunque Modesto es el Director del Centro Provincial de la RTVA, es decir periodista con prestigio y carrera, todo el mundo, y apenas es una leve exageración, le conoce -junto a Manolo Casal- por su trabajo en el Carnaval. Hay, sin duda, un antes y un después de su 'Tangai' y de sus retransmisiones y resúmenes del concurso del Falla. La historia de la fiesta pasa por ellos. Testigos lúcidos del cambio, son también fuentes de toda solvencia para saber en qué momento estamos y hacia dónde nos dirigimos». Y eso es algo que Modesto lleva a cuestas como una pesada cruz, pero a la que no renuncia, lean su respuesta: «Eso, que es una alegría, muchas veces dentro y fuera de la casa es un problema. Porque nosotros nos dedicamos, bueno Manolo es director de Canal Sur y está todo el día gestionando mil cosas, pero yo me dedico a los informativos durante los 365 días del año, y yo haga lo que haga yo soy el tío del Carnaval, porque es tanto el poderío que tiene la televisión, mira que lo que hacemos son 6 ó 7 programas al año, no hacemos más ¿eh?, lo que pasa es que son programas que tienen muchísima audiencia, y la gente ya te conoce como el tío de Carnaval para todos los restos. Yo siempre cuento que, siendo redactor, fuí a cubrir una huelga de la gente de Comes. Estaban con una pancarta en la puerta, insultando a la dirección de la empresa, y cuando yo modestamente aparezco con mi cámara, empiezan a decir: «¿qué guay, la gente del tangai!». ¿Y estaban pidiendo nóminas!». (En la fotografía, Modesto con Manolo Casal, anterior Director General de Canal Sur Radio y en la actualidad, Director de Comunicación y Comercial de la RTVA).
Modesto ha sido directivo de la Asociación de la prensa de Jerez, miembro del claustro constituyente de la Universidad de Cádiz y ponente en numerosos cursos universitarios. Es también miembro del Ateneo de Cádiz y del Círculo Payoyo, y en la actualidad es columnista de Diario de Cádiz. En la capital gaditana ha sido Rey Mago el pasado año además de socio de honor y ha tenido tantísimos reconocimientos de numerosas Peñas y entidades de la provincia y resto de Andalucía,: que sería un rosario interminable relatarlos aquí, entre otros el de Gaditano del año en Onda Cero. Y lo mejor de todo es que no se lo cree
EL PREGÓN DE LOS PREGONES: LA FERIA.










Joaquin Bellido Ganaza, hijo y nieto de marineros (su padre llegó a ser Patrón Mayor de la prácticamente desaparecida Cofradía de Pescadores), Licenciado en Historia, especializado en historia contemporánea, Master en Cooperación al Desarrollo. ha estudiado los últimos tiempos de la pesca en El Puerto. Sus aportaciones pueden ayudar a que no se repitan los errores de siempre en el maltrecho sector pesquero de la Ciudad. Ha impartido conferencias sobre derechos humanos, “El movimiento obrero en el sector pesquero portuense (1960-2000)” o “La pesca portuense (1940)”. Ha colaborado en la revista Horizonte Libre de la Asociación Razzia Artis con el artículo “Nostalgia Marinera (1940-2000)” y documentó el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural de la Iglesia de Jerez, San Juan de los Caballeros Tiene publicados varios artículos de opinión en Diario de Cádiz en la columnas de opinión de la desaparecida sección Calle Sol y, posteriormente, Visto y Oído para las páginas de televisión. Ha documentado para el Ayuntamiento las exposiciones: "75 Aniversario de El Vapor" y la exposición permanente "Casa del Regidor". En noviembre pasado ha publicado un libro “Auge y Decadencia del sector pesquero en El Puerto de Santa María. Del Desarrollismo a la Pesca Ecológica (1960-2000)”. En la actualidad escribe en Noticias Locales, “Media Etiqueta”, y trabaja como reportero en Noticias Locales Radio en El Puerto, pero no abandona la investigación histórica, especialmente, sobre temas de la ciudad que lo vio nacer. Es presidente del Club de Baloncesto “Gymnástica Portuense”. Piensa que en esto del mundo pesquero “Se quieren quedar con el cebo y la captura”.
AUGE Y DECADENCIA DEL SECTOR PESQUERO
ENTREVISTA
Vaya frasecita… --Como diría el famoso ensayista y diplomático Juan Donoso ...” "Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa"...
Montse Torrent Peña, actriz porteña nacida en 1962 para quien “Ser cómica es un título nobiliario, por el que además, cobro”, ha recorrido los escenarios del mundo interpretando entre otros a Alberti y Valle Inclán. Está afincada en Sevilla, trabaja en teatro, danza, cine y televisión. Posee el Primer Premio de Interpretación Femenina en Andalucía, del Festival de Teatro de Palma del Río (Córdoba), el Primer Premio Ateneo de Córdoba de Monólogos (año 2002) y el Primer Premio en el Festival Universitario de Sevilla, por la obra “Casina” de Plauto, que dirigió. En Danza obtuvo el Premio a la Mejor Coreografía en 1992, por su obra Fedra, que dirigió e interpretó, estrenada en el Festival “La Nuova Tradiciones”, junto a Katsuko Azuma. No le importa la opinión de los demás.




Es descendiente directo de José Benjumeda y Gens, médico, nacido en Cádiz en Junio de 1787 y fallecido el 27 de Abril de 1870, (cuadro a color de la izquierda) y de José Antonio Benjumeda y Fernández, también médico, nacido y fallecido en Cádiz en 1817 y 1888, respectivamente. (Fotografía debajo del cuadro a color).
provincia y otros municipios de la Bahía contienen multitud de obras de este apreciado arquitecto, tanto de índole civil como religioso. El baldaquino del Altar Mayor de la Iglesia Mayor Prioral está firmado por él, al estilo del gaditano Oratorio de la Santa Cueva o la Catedral de Cádiz, obras igualmente suyas. En 1820 fuez responsabilizado, como Arquitecto Mayor, del derrumbe de la Plaza de Toros, permaneciendo inhbilitado durante cuatro años. Es el autor del edificio de la Cárcel Real y del diseño y ensanche de plazas gaditanas. Las inspiración arquitectónica de Benjumeda se corresponde a una línea italiana neoclasicista que que alcanzaría un gran enraizamiento en la España del cambio de siglo XVIII al XIX. (En la fotografía coloreada, el baldaquino del Altar Mayor de la Iglesia Mayor Prioral).
como de su Ciudad. Como hemos señalado, desde jovencito tenía una gran afición a toda clase de deportes. Tenía presente la máxima “Mente sana en cuerpo sano”.






Una vez obtenida la licenciatura en Farmacia abrió una Botica en la Plaza Juan de la Cosa, en un pequeño local que había justo a lo que hoy es la casa del dueño del Bar La Draga, frente donde vivió Luis Péculo, trasladándose posteriormente a la esquina de la Calle La Palma y Plaza de Juan de la Cosa -antes Plaza de Bizcocheros-, donde permaneció 50 años hasta su jubilación. Como se puede apreciar en las fotografías en blanco y negro, existía una valla con jardín, donde luego se construiría un edificio de dos plantas, que sería donde se ubicaría la Farmacia. Ésta en la actualiadad la farmacia se encuentra cerrada.
de Diario de Cádiz; Luis, farmacéutico; Pablo el cual, aunque sus padre se empeñaron en que estudiara una carrera optó por la navegación, dedicándose a Regatas de Alta Competición y en la actualidad está a cargo de una flota de yates en Palma de Mallorca; y Miguel Ángel, también farmacéutico.
Fue concejal de la última Corporación Municipal antes de la restauración de los ayuntamientos democráticos, ostentando el cargo de delegado de Sanidad. Fue mérito suyo que el Hospital de San Juan de Dios -hoy abandonado a su suerte- siguiera abierto atendiendo a los pacientes después que las Hermanas de San Vicente de Paul se marcharan atendiendo, igualmente a los enfermos de Beneficencia, facilitando médicos y medicinas para los necesitados. Nombra, a la sazón, como encargada de la organización del Hospital a Angeles Izquierdo, Vda. de Félix Pérez Peral, de quien guardaba una grata memoria por su ejecutoria profesional. En unas de las Comisiones Permanentes del Ayuntamiento, el equipo de gobierno propuso trasladar el cementerio a la carretera de Sanlucar --donde aun quedan restos de su construcción-- a lo que Antonio se opuso con rotundidad, dado que la capa de nivel freático se encontraba muy próxima a la superfice, no siendo un terreno apto para las inhumaciones. Pero ya el gasto, inútil, estaba hecho... (Foto: Ayuntamiento antiguo, 1979. Foto Rafa. Archivo Municipal).


El fotógrafo Francisco Sánchez Pérez, nació en nuestra Ciudad el dos de abril de 1879. Hijo de Francisco y Ana, era más conocido por Quico. Trabajó en las oficinas de las Bodegas José de la Cuesta (hoy Bodegas Caballero), en la Aserradora Pastor y fue marchante de productos alimenticios. Murió con 64 años en abril de 1943. Aunque la fotografía nunca fue su profesión, si fue una afición que le ocupó bastante tiempo y además dejó sobrada constancia de su oficio en fiestas, bautizos, bodas, acontecimientos civiles, militares y eclesiásticos y fotografías de corte comercial e industrial. Fue radioaficionado -de los que se construían los artilugios- afición que heredaron su hijo Luis Pérez Sánchez y su nieto, José Luis Sánchez Pacheco. Un bisnieto de nuestro personaje, de nombre artístico Kiko Sánchez, (hijo de Sánchez Matabuena y Mercedes Toronjo) es el que ha mantenido la afición fotográfica de la familia, a la que se dedica profesionalmente y del que escribiremos un artículo en su momento.


El yerno de Luís Sánchez Pérez, el poeta Jesús María Serrano afirmaba, «Espero que con esta donación, se adhiera a ella otros con más documentos, y aprovecho para decir que la obra del abuelo de mi señora, Francisco Sánchez, ha contribuido al conocimiento de una realidad que ahora se nos escapa de las manos y, que 

El hijo de Quico Sánchez, Luis Sánchez Pérez (1921-1995), autor material de la donación, también fue fotógrafo influenciado por su padre. Trabajó para lo que hoy es la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, antigua Junta de Obras del Puerto, haciendo fotografías de la evolución de los dragados y rellenos de los puertos pesquero y comercial, -sus hijos le recuerdan trabajando en el cuarto oscuro- jubilándose en la década de los ochenta del siglo pasado. Luis, además, trabajaba en el mundo de la radio. Era un autodidacta que construyó una de las primeras radios super heterodina a válvulas. Trabajó en Quicar, de Antonio Salvatierra Blanco, después Salvatierra Radio, distribuidor de la Casa Philips, instalando antenas y arreglando la incipiente televisión de la década de los
sesenta del siglo pasado, ayudado por su hijo José Luis. Radioaficionado, colaboró junto con Joaquín Calero en la construcción de la emisora de radio del Instituto Laboral. Trabajó en Hispano Radio, y arreglaba las radios de los barcos pesqueros. Murió con 74 años. Se casó -gracias a los ahorros conseguidos construyendo radios de tres válvulas- con Amalia Pacheco Tejada con la que tuvo cuatro hijos, Inmaculada, José Luis, María Teresa y Fran, gran actor de teatro que da clases en Murcia. (En la fotografía, Luis Sánchez Pérez, poco antes de su fallecimiento. En la otra foto, en blanco y negro, Luis con su mujer, Amalia Pacheco Tejada, de recién casados).

El nieto de Quico Sánchez, e hijo de Luis, José Luis Sánchez Pacheco ha ido asumiendo parte de las aficiones y trabajos de sus ancestros. Aficionado a la electrónica, igualmente de forma autodidacta, ha llegado no solo a construir radios sino también televisión de aficionado, consiguiendo comunicarse vía televisión con diversos lugares de la geografía utilizando las más altas frecuencias. Antiguo radioaficionado, con el indicativo EA7WJ, ha participado y colaborado en muchas actuaciones humanitarias en la que los radioaficionados ocuparon, en su momento un papel primordial. Como su padre, trabaja en la Autoridad Portuaria en el Departamento de Explotación de Servicios Portuarios. José Luis recuerda que vivieron en la casa familiar de la calle Cielos, casi esquina con Cervantes, tres familias: los Sánchez Pacheco, los Sánchez Matabuena y la familia del repostero local, Pepe Mesa (otro personaje local que merece artículo propio). (En la fotografía, José Luis Sánchez Pacheco).





Juan es padre adoptivo tardío. Con su mujer educan a dos niños de 13 y 11 años, que les consumen en el apasionante mundo de verlos crecer y sacarlos adelante, lo que les consume muchas horas. Ese es el motivo por el que Juan no renuncie a todo por la escritura: tiene que atender a su familia y están en una edad crítica. Por eso, con los premios que llevan dotación económica --unos diez o doce al año, y ya van ochenta--, entre una cosa y otra recibe al año un par de pagas que ayudan a su sueldo de maestro a tirar para delante. (Esta es la fotografía que Juan, de adolescente, entregaba a sus novias).
Juan tuvo una juventud furiosa, militante en todos los aspectos que tocó los extremos en lo religioso, en lo político, ... No fue nada tibio, estuvo metido hasta el cuello en política, en las proximidades del PCR. El no fue partidario de la transición sino de la ruptura y se metió en todo tipo de charcos extremos, pero no extremistas. Aunque la policía que venía de la dictadura opinaba lo contrario e intentaba asociarlo a grupos terroristas, algo que no se corresponde con la realidad. Estuvo detenido dos veces, en total siete meses. En 1980 en la cárcel de Zamora y en 1981 en la de Sevilla. Recuerda aquellos periodos con placidez. De hecho estaba deseando ir a la cárcel y dejar de sufrir las torturas que padecía durante los 20 días de detención preventiva. La cárcel era una liberación y le enseñó a compartir y aguantar, solidariamente con otros presos políticos, su lucha por las libertades. Salió sin cargos y para él la vida, la libertad, ya la iba a ver de otra manera para siempre. Cuando hace seis años se manifestó ante la sede del PP local contra la Guerra de Irak, le fue impuesta una multa por la Subdelegación del Gobierno, junto al actual Teniente de Alcalde de Fomento, el andalucista Antonio Jesús Ruíz Aguilar y la socialista y a la sazón Teniente de Alcalde, Consuelo Gamero, merced a un informe del entonces Comisario de Policía, José María Deira, hoy Comisario Provincial. Del juicio de sobre la guerra resultaron abueltos varios inculpados, entre ellos Antonio Jesús y Consuelo, pero el juez mantuvo la multa -aunque la redujo a 1000 euros- para Ignacio Garcia, parlamentario andaluz de IU y para Juan. En la opinión del juez influyó sobre todo el informe de Deira -con referencias a su supuesta militancia anterior de un cuarto de siglo atrás- y los posteriores testimonios policiales. La multa fue pagada por la solidaridad popular.
Ahora que hace veinticinco años de casi todo: del Centro de Planificación Familiar, de la Oficina Municipal de Turismo, también lo va a hacer del Centro de Educación de Adultos. En el 2009 se cumplen 25 años de aquellas circunstancias que cambiaron el rostro de Andalucía, de El Puerto. Se cumplen 25 años de la creación del Centro de Educación de Adultos, algo que es la vida de Juan, donde ha aprendido a convivir con mujeres y hombres que le han enseñado una forma de encarar la existencia que le hacen vivir como un hombre feliz, mientras les intercambiaba esos conocimientos por otros de índole más académica: cifras y letras. Su libro, Cardito de Puchero, ilustran tantas vivencias... (Juan, en una clase del Centro de Adultos).
CARDITO DE PUCHERO.
a vergüenza ajena, a amor, a penas, a alegrías, a risas (Maria Jesús Moragues. Alumna. El Puerto de Santa María)
EL CARNAVAL
Pero vayamos un poco atrás en el tiempo. Juan Carlos es hijo de Francisco Javier de Terry y del Cuvillo y de María del Carmen Muñoz Ávila. La Bodega familiar “Carlos y Javier de Terry, 501” se había vendido y Juan Carlos quería empezar de nuevo y llevar a su familia a un país que mantuviera ideas conservadoras, ideas que empiezan a desdibujarse en la España del triunfo socialista de 1982. Ese año, Juan Carlos fue contratado como Director General de “Bobadilla 103” para México. Y en ese país permaneció durante 17 años. Fue la cabeza y el enólogo de la compañía vinatera jerezana en México hasta que, en 1987 funda su propia compañía de importación y distribución de vinos y alimentos, hasta que en 1999 decide irse a la tierra de su mujer: Filipinas. Una historia de amor entre nuestro paisano y una asiática descendiente de europeos, que da como resultado la presencia de estos porteños en la en otros tiempos colonia española. Juan Carlos conoce a su mujer -filipina- en la Feria de Sevilla y se enamoró perdidamente de ella. Su nombre es Mari García y es descendiente de suizos, italianos y españoles. Se casaron en El Puerto en una boda con estética Filipina fusionada con elementos españoles tradicionales. ¿O quizás habría que escribir “pilipina”?, y es que en aquel país no se pronuncia la letra F. (Ilustración: Etiqueta de Vino. Colección J.M.M.)

En México, tras su paso por Bodegas Bobadilla 103, Juan Carlos creó una empresa FRUTERRY, con una gama muy extensa de productos en conserva, tanto españoles como mejicanos, de alta selección. Además crea muchas marcas de vinos con objeto de crear una distribución muy segmentada: Viña Andina, en Chile, Blue Rhin y Golden Rhin (vinos alemanes). Pero la situación económica en Méjico fue tal que las mafias se dedicaron al secuestro y la extorsión, teniendo como objetivos a las familias españolas que estaban en el mundo del vino. Dos amigos de Juan Carlos fueron secuestrados y a sus familias les mandaban partes de su cuerpo parra meterles miedo. Una oreja era lo mas frecuente. Al hijo de Juan Carlos, Luis lo atracaron en dos ocasiones y sufrió un mini-secuestro en taxi, el método más común: el cliente se montaba en el taxi y en el primer semáforo en rojo se subían los atracadores. Su madre padeció igualmente dos atracos a punta de pistola. Juan Carlos ante la situación, decide dejar Mexico D.F. tras 17 años de vida empresarial y se traslada al país de su mujer: Filipinas, en 1999.
En el año 2000 abre la primera tienda en Manila de productos de Gourmet: Terry Selections, que ya cuenta con tres sucursales, la última abierta en septiembre pasado. La intención era que tuviera solo lo mejor escogido por Juan Carlos, un poco como extender su despensa a nivel público. Se podría decir que una manera de abrir su casa a amigos cercanos y, después, a clientes. Unos años después y un poco por casualidad, se abre el restaurante. Los clientes que iban a la tienda pedían que les hicieran “sandwiches gourmet”. Al tener que dedicar al grueso del personal a preparar esos emparedados, tal era la demanda, decidió abrir un espacio en el segundo piso para tener mesas donde sentar al cliente, y de ahí el restaurante Terry’s.
Al restaurante “No traigo» --afirma-- «un producto que no se haya probado en su lugar de procedencia sin darle el pasaporte. Por ejemplo, Arte Oliva es el único aceite que está envasado como debe ser, en tetra pack, que protege de los rayos ultravioletas. El envase tiene cinco capas que mantiene el líquido a la temperatura adecuada. Dentro de 10 años será igual, tendrá las mismas propiedades”. Es muy interesante la fusión con los productos filipinos: “Tienen una especie de besugo al que llaman besugo, en español, y lenguados, pargos, galeras, chicas y grandes, impresionantes las de Palawan (una isla para perderse a conciencia …), y cangrejos de tierra que se alimentan de los cocos, los rompen y extraen su jugo”. Aparte de las mejores recetas españolas, Juan Carlos presume de superar el mejor Tocino de Cielo de la región; además se hacen las Poleás típicas de El Puerto. Han servido, también, Ajo Caliente y Salmorejo. Y toda la ristra de platos nacionales de primer nivel: Croquetas, Tortillas, Rabo de Toro, Fabada Asturiana, Cocido Madrileño, Menudo, Paella Negra de Mariscos... Es interesante recordar que Juan Carlos es hermano de la desaparecida María Auxiliadora Terry, gastrónoma local, experta en temas de Thermomix, autora de varios libros de la máquina, y directora que fue de la Escuela de Cocina 'El Anafe'. (Foto: J.L.B.)
Ayudado por su familia, trabajando en el próximo proyecto, ya en marcha, “el mejor restaurante español en el extranjero, en la Bahía de Hong Kong”, afirma convencido. En un próximo artículo hablaremos de sus hijos Luis y Elena, muy afincados en el Filipinas, --e incluso con parejas en aquel país-- pero que no olvidan El Puerto, sus rincones y amistades, al que regresan siempre que pueden.
Mar Vázquez Parra es de las porteñas que nacieron en la Clínica del Dr. Frontela, allá por el cruce del Oasis, el 7 de enero de 1983, empero, siempre ha vivido en la calle Micaela Aramburu. Cuando lean su historia, comprenderán que no puede tener un nombre más marinero, pues todo en su vida le ha venido desde el mar o vinculado a éste. Sus padres llegaron a El Puerto muy pequeños: José Manuel Vázquez Caamaño -Pepe el Gallego- aunque es natural de Mantoño (una aldea de Porto Sin, La Coruña), llegó a nuestra Ciudad al año y medio de nacer. Su madre, Dolores Parra, la trajeron sus padres a El Puerto con dos años y medio, pues es natural de la localidad pacense de Higuera la Real. En fin, que ambos son porteños desde pequeñitos. Mar es aficionada a escribir, a la Semana Santa, es pregonera, le gustan los Toros y tiene muchos y muy buenos amigos, entre los que destaca a Sergio Cíes del Pino, José Barba y, sobre todo, a Jesús Ramírez.
El abuelo paterno de Mar, navegaba en su Galicia natal en una “Dorna” y su abuela iba con el pescado a la lonja de Porto Sin a verderlo. Lo curioso es que lo hacía con el padre de Mar en brazos y la cesta de pescado en la cabeza. Dicha costumbre la mantuvo a su llegada a El Puerto y, a día de hoy, todavía le recuerdan a Mar aquella curiosidad. El padre de Mar, ha pasado muy buenos ratos en el desaparecido Bar La Lucha, lugar de pescadores que hoy solo conserva el estanco, donde era habitual verlo junto a Joselete. Ambos degustaban el “pescaíto frito” con el que les agasajaba Carmela. Pepe “el Gallego” ve pasar la vida desde su jubilosa jubilación en el Bar Número 2, también de la calle Micaela Aramburu. (Foto: C. Alonso. La Dorna: si hubiese que definir la característica principal de las dornas, la simplicidad sería la más apropiada. "La Dorna es la única embarcación de origen nórdico existente en el Sur de Europa, posiblemente un recuerdo de las incursiones de los "vikingos" a las aldeas costeras de Galicia. El pescador gallego de hace muchos siglos, hay datos para pensar que anterior al siglo XII, supo adaptar este "regalo" de la tecnología nórdica a sus intereses, creando una embarcación difícil de superar en su funcionalidad, facilidad constructiva y economía de materiales, y hasta nuestros tiempos nos ha llegado con lo que parecen ser variaciones mínimas").
Mar Vázquez guarda muy buenos recuerdos de su etapa escolar, comenzando por las Siervas (en la calle Fernán Caballero), continuando con las Esclavas. Allí conoce a los profesores Emilio Sánchez Prieto, Antonio González, Tini, Pepi o Juan Carlos García Moreno, entre otros, de los que guarda un recuerdo imborrable. Concluye su etapa estudiantil en nuestra Ciudad en el veterano Instituto de Santo Domingo: su profesor y entonces director Emilio Flor, marcó una huella importante en su aprendizaje. Su vida universitaria la ha enfocado, desde la Universidad de Cádiz, cursando la carrera de Filología Árabe, estando actualmente en el último curso.
La Hermandad el Nazareno es tradicionalmente la de los marineros. Mar Vázquez se encuentra muy vinculada a la misma, ligazón que le viene de lejos pues, tal y como afirma nuestra protagonista: «Al llegar a El Puerto, mis abuelas fueron a la Prioral a visitar al Santísimo. Querían agradecerle el viaje tan bueno que habían realizado, y, al mismo tiempo, pedirle que todo les fuese bien porque habían dejado muchísimas cosas en sus respectivas tierras de origen. Algo curioso, ya que las dos contaban lo mismo, pero ellas no se conocieron hasta el día de la boda de mis padres. A raíz de entonces, mi padre siempre fue muy devoto del Cristo del Amor y del Nazareno, mientras mi madre y mi tía no lo eran menos, de ahí que las 'Madrugás' sean tan especiales en mi casa» -continúa Mar- «Un día, tras haber hecho la Comunión, llegué a mi casa con la esperanza de ver a mi padre. Hacía un temporal bestial, así que, cuando estaba allí, fui a su despacho a verle. Él me dijo que fuese a mi habitación y dejara los libros. Al pasar, contemplé mi escudo de Hermandad, mi papeleta de sitio, un donativo para las flores de la Virgen con mi nombre, un itinerario y mi cordón.» prosigue Mar: «En la actualidad, soy consiliaria de RRPP para la prensa. Además, participo activamente en el Grupo Joven e Infantil".
Pero no todo es Semana Santa en la vida de nuestra amiga. El mundo del toreo le circula con intensidad por la corriente sanguínea. Gran aficionada a la tauromaquia, esta porteña recuerda que fue su abuelo materno, antiguo carpintero que tenía su taller junto a la Venta Millán, el responsable final de dicha afición. Así que, todos los años se encuentra expectante ante la presentación de los carteles de la Plaza Real y por supuesto, se saca su abono, deseando ver a Morante de la Puebla pisar el albero de nuestra plaza y acaso tener la ocasión de escribir sobre él en alguna de sus intervenciones líricas y poéticas. ¿Es esto un mensaje a la empresa concesionaria del coso taurino porteño?
Tomás Ramírez Moreno nació en la calle San Sebastián, número 1, el 19 de noviembre de 1957. Presidió durante dos mandatos la Junta de Personal funcionario del Ayuntamiento (1987-1995), a cuya plantilla pertenece en su calidad de guardia forestal y hoy policía municipal, con el número de placa 128. Tomás está casado con Teresa Carrasco y tienen dos hijos de 26 y 15 años. Vive en el campo, en Bella Bahía. Ha practicado senderismo, kárate, equitación, pintura, por lo que no queda duda de que es un hombre polifacético siendo los toros su principal afición, llegando a ser alguacilillo de la Plaza Real. En la actualidad estudia la carrera universitaria de Ciencias Políticas por la UNED. Todavía Tomás no ha dicho la última palabra.
De izquierda a derecha, Juan Rincón, Adan, Tomás Ramírez, Jesús Ojeda, Nieto y Jaciento Pecci, en 'los patios de abajo' que existían en La Salle.
La calle de la Rosa, una de las que daban acceso al Colegio de La Salle, todavía sin asfaltar con el colegio funcionando, a mediados de la década de los sesenta del siglo pasado. Al fondo a la derecha podemos observar el Colegio del Hospitalito (Foto Archivo Municipal).
De izquierda a derecha, en la fila de arriba: Eugenio Carmona, Tomás Ramírez, Macías (profesor del curso) detrás Antonio Caraballo, Delegado de la Juventud del Movimiento, en el centro, el desaparecido farmacéutico Antonio Benjumeda, a la sazón concejal del Ayuntamiento; desconocido; Antonio Orihuela, Juan Jiménez, Francisco Delagado, Rafael Jiménez; Benito, bombero de la Base Naval de Rota; abajo, agachados de izquierda a derecha: Joaquin Travieso, compañero del IMUCONA, Calvario, Evelio Peluffo Rojas, hermano de Mario, el que fue concejal de Policía Local con el PCE y por último el Jerezano. La foto corresponde a la clausura del Curso de PPO de Pintura y Decoración 1975/76. (Foto Rafa.)
Tomás empezó a trabajar muy pronto, primero como ayudante de Mancebo, en la Farmacia de Enrique García Máiquez; mas tarde como dependiente en la tienda de tejidos de Arturo Garrido en la calle Larga y luego, tras realizar un Curso de PPO de pintor decorador estuvo establecido por su cuenta. En 1982 hace oposiciones en el Ayuntamiento para el Area de Medio Ambiente y obtiene la plaza de Auxiliar de la Policía Local, pasando luego a ser Agente Forestal, siendo en la Actualidad Policía Local.
Sus inquietudes políticas despiertan muy pronto en él, cuando Rafael Alberti llegó a El Puerto y dio aquel famoso mitin en la Plaza de Toros, el formaba parte del servicio de orden en la concentración, en la que conoce al poeta; se anima y se hace militante comunista. Se van duplicando las militancias pues se apunta a la Unión Sindical de la Policía Municipal (USPM) sindicato corporativo de la Policía Local, organización que en el congreso de integración acuerdo pasarse en bloque a CCOO, aunque él se decanta por la UGT. Mas tarde, y de acuerdo con los principios que imperaban entre el sindicato y el PSOE, se hace militante del PSOE, donde continúa.
En ese sindicato, la Unión General de Trabajadores, se presenta segundo de la lista en 1983. En 1987 encabeza la candidatura siendo la lista más votada y ostentado la presidencia de la Junta de Personal funcionario del Ayuntamiento, cargo que revalida en 1991. Descansa durante un periodo de cuatro años y vuelve en 1999, continuando desde la fecha como vocal de dicho sindicato en el órgano de representación sindical municipal.
En 1984 se crea el que fuera controvertido IMUCONA (Instituto Municipal para la Conservación de la Naturaleza), organismo autónomo de la administración municipal. Dicha institución, que ha tenido a lo largo de su historia un gerente de ida y vuelta -Antonio Caraballo- y dos interionos Juan Carlos Neva e Isabel Mochales le traen recuerdos a Tomás: «la época de Neva, en la que colaboraba también el técnico municipal Antonio Abad, fue de las mas felices en el Area de Medio Ambiente, donde la comunicación y fluidez del trato entre los trabajadores y jefes nunca mas se volvió a repetir» De hecho por enfrentarse a su jefe de ida y vuelta ha vivido alguna represalia en su puesto de trabajo, pero mantiene que «a la verdad no hay que tenerle miedo, por lo que siempre me he mantenido en mi sitio».
Una de las aficiones que mas pellizco le producen a Ramírez es al mundo de la Fiesta de los Toros. El afirma que «Si quieren hacerme feliz para el resto de mi vida, que me hagan conserje de la Plaza de Toros». Llegó a ser alguacilillo de la Plaza durante las temporadas de 2004 a 2006. E incluso, muchísimo antes, ya demostró su atrevimiento y afición toreando de pequeño en capeas y tentaderos, con el sobrenombre del “Aspirinita”, en alusión a su etapa de mancebo de farmacia. Pero su madre -¿que madre quiere que su hijo sea torero?- le rompía los trastos de matar que escondía Tomás por todos los rincones de su casa. Recuerda que la afición al arte de Cúchares le viene desde que, sentado en la casapuerta de su casa de San Sebastián esquina con Santa Lucía, veía pasar los toreros que hacían el paseíllo desde el Hostal Loreto hasta la Plaza, en compañía de su abuela: «la que me metió la afición en el cuerpo. Mi abuela, que tiraba mucho de los refranes, me decía: “el que por su gusto se traga un hueso, satisfacción siente en el pescuezo”, dado que de pequeño siempre sacrificaba cualquier actividad por mi afición taurina». Tomás ha recordado, a lo largo del café que hemos tomado desgranando estos recuerdos a su abuela Concha -Concepción López García-, de quien además resalta que era una persona con una gran sabiduría popular: a cualquier situación le aplicaba el refrán adecuado. Y sabía muchos. Tomás se recordaba a si mismo uno cuando, en una comida reciente, salía a fumar: a la puerta de la calle: "El que tiene un vicio, si no mea en la puerta, mea en el quicio". (Foto Juan).
Tomás, recibiendo, en una capea.
"Los Toruños" Óleo sobre tabla. 48x32 cms. Original de Tomás Ramírez Moreno.
Tomás, polifacético él ha estado durante cinco años recibiendo clases de pintura de Luis Ortega en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, y en la actualidad pertenece al Grupo Magenta. Desarrolla su actividad pictórica pintando tanto al aire libre como en estudio, tocando la temática taurina y paisajista, especialmente.
Ha publicado libros de diferente temática y contenido y es los suficientemente premiado por la crítica, jurados y público como para que haya pegado ese salto al infinito que supone vivir de la literatura.
UNA NOVELA MORAL
EL BAILE DE LOS MAMELUCOS