En la imagen de la izquierda, Luis Caballero posa en las instalaciones de la Ciudad Deportiva, en El Puerto de Santa María.
Más de mil trofeos, 600 medallas y 25.000 kilómetros de competición contemplan a este atleta de 64 años "Correré hasta que el cuerpo aguante, con la misma ilusión", asegura.
El domingo 23 de febrero Luis Caballero Jurado (El Hoyo de Bélmez, Córdoba, 1949) añadió un éxito más a su dilatada trayectoria atlética: culminar, por 30ª ocasión, el Maratón Ciudad de Sevilla, lo que supone haber cruzado la meta en todas las ediciones disputadas. Sólo cuatro personas más pueden esgrimir dicho mérito. Residente en El Puerto de Santa María desde 1980, este atleta de 64 años, que dice correr "desde siempre", calcula haber emprendido con sus zapatillas 100.000 kilómetros de entrenamiento y 25.000 de competición. Más de 1.000 trofeos y un número superior a las 600 medallas le contemplan.
-Un día especial por el número redondo y, sobre todo, por el reciente fallecimiento de su madre.
-Fue todo muy emotivo. Mi madre me había dejado el lunes, seis días antes de la prueba. La carrera se la dedico a ella, desde luego. Junto con mi padre, en su día me acompañaron a muchas.
-¿Cómo se desarrolló la competición?
-Personalmente, por lo que respecta a las fuerzas, me sentí bien. Firmé 3 horas y 54 minutos, igual que en 2013. Los 9.000 atletas han batido el récord de participación. Por otra parte, es cierto que el hecho de que la organización se haya privatizado redundó en algunos recortes. Baste decir que no nos han permitido usar las duchas al término del evento. Si uno tiende una mirada retrospectiva, la sensación que tiene es la satisfacción de no haber padecido en tantos años alguna desgracia que impidiera participar o culminar la competición. Esa supone la parte alegre, no puede obviarse el lamento por compañeros a los que las lesiones les han impedido acudir. Los corredores de fondo podemos acabar sufriendo problemas de desgaste en la rodilla.
-¿Cuáles han sido sus mejores marcas en la cita sevillana?
-Bajé de las tres horas en tres ocasiones, oscilando entre las 2h57 y las 2h59. Eso implica correr cada kilómetro en 4 minutos y 15 segundos, y hacerlo así durante 42 kilómetros y 195 metros. Con los años transformas tus objetivos. Ahora el principal es el de concluir la prueba y hacerlo sin lesionarme, propósito para el que se requiere un entrenamiento adecuado y seguridad en uno mismo. Ya no miro el cronómetro, aproximarse a las tres horas de antaño se ha tornado imposible. Cuando hablamos de un maratón hay que partir del hecho de que sólo finalizarlo ya es un triunfo.

XXX Edición del Maratón de Sevilla 2014
-Una experiencia tan dilatada suscita anécdotas, recuerdos especiales.
-Había una señora anciana, a la que llamábamos la abuela del botijo. Todos los años estaba allí para darnos agua. Los primeros años la prueba empezaba en el Parque de María Luisa y concluía en la Plaza de España. Ahora se inicia y concluye en el estadio Olímpico de la Cartuja. No debo olvidar que cuando cumplí 25 maratones me regalaron una placa y recibí el aplauso del público en el estadio. Este año, a quienes íbamos a culminar las treinta ediciones, nos ubicaron en la salida al lado de los keniatas. Por lo demás, el recorrido del maratón sevillano es de los más llanos del calendario. La cita resulta muy atractiva, pues cruzas la ciudad rodeado del ánimo del público. Las personas que observan las competiciones atléticas se han ido educando: en épocas pasadas te animaban a retirarte mientras te ofrecían alguna bebida cuando restaban diez kilómetros para la meta, ahora te animan a rebasarla. Me he enfrentado a climatologías de todo tipo y condición, Sevilla tiene esos extremos. Dejando a un lado dicha prueba tengo que referirme a la subida al Veleta, un reto durísimo. Imagínese tras diez kilómetros de falsa cuesta tener que enfrentarse a 40 de ascenso continuado. Sufres falta de oxígeno y de fuerzas, se hace más arduo que 100 kilómetros en llano. La mente es muy importante para un fondista, saber mentalizarte de que tienes que terminar.
-Con ser muy importante, su currículo va mucho más allá de los 30 maratones sevillanos. Da vértigo. Selecciono 10 maratones en Jerez, nueve ediciones de la subida Veleta-Granada (50 kilómetros, primero en su categoría en cinco ocasiones), cinco de la 101 kilómetros de la legión de Ronda (vencedor en su categoría en dos citas), cuatro de los 100 kilómetros de Santander (en 1992 tercero por equipos en el Campeonato Intercontinental y en 2002 subcampeón de España en su categoría), 220 medias maratones, 15 triatlones, 100 ediciones de millas urbanas, 1.320 carreras populares, 65 de campo a través...
-Empecé a tomarme en serio el atletismo a los 30 años. Recuerdo que cuando llegué a El Puerto, destinado por Telefónica, solo corríamos Pedro Rizo, Juan Beuzón y yo. Después se fueron sumando más personas, hasta que fundamos el Club Alcanatif, del que fui primer presidente. Al principio solo saltábamos a las pistas los varones. Ahora se respeta igual a una corredora que a un corredor.

V Carrera Popular ‘Puerto Menesteo’. 28 de noviembre de 1999.
-La sociedad ha cambiado su forma de ver el atletismo.
-En los años ochenta no había costumbre de competir en maratones en España. Hasta los médicos te desaconsejaban hacerlo. Cualquier deportista sabe ya que durante la prueba se tiene que hidratar, pero antes lo desconocíamos. Correr es salud. Es un deporte barato, que se presta a cualquier hora y clima. Normalmente, los que guardamos un compromiso con el deporte vamos poco al médico. Yo no hago dieta, como sin problemas y peso 70 kilos.
-¿Hasta cuándo por esos caminos de Dios?
-Hasta que el cuerpo aguante, con la misma ilusión de siempre. Entre lunes y viernes cumplo cada día con unos 10 kilómetros, pensando en las citas del fin de semana. El maratón de Sevilla acabará siendo un recuerdo, pero el isleño Antonio Espiau corría los 100 kilómetros de Santander con 65 años. /Texto: Francisco Lambea
Más información en la nótula 980 de GdP:
ALCANATIF. Club de Atletismo.




El compositor y cantante porteño Fernando Vela, ha participado en el corto, componiendo la banda sonora.


Unas de esas Bodegas son las de la familia Osborne - Osborne que conforman el grupo de COMPAÑÍA DE VIÑEDOS IBERIAN, cuya sede principal también está en El Puerto de Santa María. Por esta relación de amistad y confianza es Iberian la que se encarga de distribuir a nivel nacional sus vinos de la Tierra de Cádiz.

Muere el Conde de Osborne, Tomás Osborne y Guezala, en posesión de este título pontificio desde junio de 1900. Su hijo, Ignacio Osborne Vázquez se hace cargo de la bodega hasta 1972. El 9 de enero de1935 fue enterrado en El Puerto de Santa María Tomás de Osborne y Guezala, Conde de Osborne. Se encontraba en posesión de este título pontificio desde junio de 1900. Estaba casado con Felícitas (sic) Vázquez, de cuyo matrimonio nacieron Elisa (casada en abril de 1917 con el Marqués de la Candía), Enriqueta, María (casada en febrero de 1915 con José Gamero Cívico), Ignacio (casado en abril de 1921 con Ana María Vázquez Torres), José Luis (casado doña Ángeles Domecq, hija del marqués de Casa Domecq) y Antonio. /En la imagen de la izquierda, el barco 'Ramón y Esperanza' pintado por Lourdes Tur, donde estuvo embarcado 'El Cote'.




Una de las que por esa época alcanzaron mayor resonancia era la que organizaba Roberto Osborne Guezala, empresario triunfador en Sevilla con su fábrica de cervezas ‘La Cruz del Campo’, aparte de ser accionista destacado de la firma vinatera de su apellido, fiesta que tradicionalmente realizaba cada verano junto con su esposa María Teresa Vázquez de Pablo en la ‘Casa Grande’ de Vista Hermosa, paraje que como pueden imaginar los lectores, estaba rodeado de pinares cuajados de camaleones, viñas rebosantes de dulce uva moscatel casi madura por aquellas fechas, retamales, higueras bravías y chumberas que servían para delimitar las lindes de las huertas y navazos de los mayetos que rodeaban tan magnífico chalet, sus instalaciones y jardines. Aunque la familia solía cerrar la temporada estival, como era y es costumbre en los nativos, después del día en que se celebra la Natividad de la Virgen, el 8 de septiembre, festividad de la patrona local, la Virgen de los Milagros, esta fiesta reunía, además de a su extensa familia, muchos de cuyos miembros residían lejos de El Puerto, a un numeroso grupo de amigos e invitados de toda la comarca, de su misma clase social. Era una fiesta-baile nocturna, a lo grande, sin escatimar gastos. /En la imagen de la izquierda, uno de los fundadores de Cervezas La Cruz del Campo, Roberto Osborne Guezala.
Referiremos en esta croniquilla casi un siglo después, la que tuvo lugar en el verano de 1926. Para la ocasión se engalanó toda la arboleda que rodeaba la fachada principal de la Casa Grande y el sendero de entrada con bombillas eléctricas de colores causando sorpresa de admiración a cuantos invitados iban llegando en sus coches desde Jerez, Sanlúcar, Cádiz… y también El Puerto. El matrimonio recibía a los invitados en la hermosa escalinata de acceso por la que se asciende al ‘hall’ de la casa, iniciándose el baile de la tarde-noche en un espacioso salón que llamaban ‘Salón de Tennis’, posiblemente porque en los días de mucho viento, calor o lluvia, debido a sus dimensiones y la altura del techo, fuese utilizado como una pista cubierta para practicar ese deporte. Cabían holgadamente un centenar de parejas de baile, amén de la banda municipal que amenizaba la ‘soiré’ conjuntamente con una orquestita muy prestigiosa llamada ‘Sexteto Castillo’ considerada como una ‘jazz band’ que actuaba habitualmente en las selectas fiestas de la sociedad sevillana, y había sido contratada por Roberto Osborne que la vio en una actuación en la casa palacio que los Sánchez Dalp tenían en la plaza del Duque de Sevilla, en una fiesta organizada en honor de SS.AA los Infantes Doña Luisa y Don Carlos, a la que asistió como invitado. /En la imagen de la izquierda, Carlos Tancredo de Borbón-Dos Sicilias. Infante de España, bisabuelo materno del rey Felipe VI. (Gries-Francia) 10-11-1870 - Sevilla, 11-11-1949. /Foto: Colección Manuel Montes Mira.










Extremo ofensivo que aprovecha su velocidad y técnica para asistir a los delanteros. El futbolista zurdo, recién llegado al equipo Juvenil B, del Real Madrid, procedente del Recreativo Portuense, destaca por su creatividad y habilidad para deshacerse de los contrarios. Su padre, Juan Carlos Neva, jugó al Rugby en el Club de Rugby Atlético Portuense, CRAP o ‘Portu’. Se define como un “jugador rápido y vertical”.

