
Don Ramón, con Pepe Serrato, Coordinador de Cáritas Parroquiales de El Puerto, en uno de los paraderos donde hacía apostolado, también, con una copa de vino en la mano: el Bar La Ponderosa. Ramón, with Pepe Serrato, Coordinator of Cáritas Parroquiales (a charity) in El Puerto, in one of the places where he used to preach, also with a glass of wine in his hand: La Ponderosa Bar.
En 1980, Antonio fue sustituido en la Prioral, porque no se encontraba bien y pidió ser coadjutor de Ramón en la parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen y San Marcos. Inmediatamente, creó el Catecumenado Permanente de Adultos y organizó la Cáritas parroquial con Ramón y Pepe Serrato. El nuevo destino no respondía, precisamente, al deseo que desde siempre habían tenido los dos hermanos de trabajar juntos. La causa fue la enfermedad que se le declaró siendo párroco de Fátima en Jerez. Esa enfermedad le limitaba, pero su fortaleza de espíritu le mantuvo en una actividad constante casi hasta el final. Nadie podía sospechar que tenía una enfermedad grave.
In 1980, Antonio was substituted in the Prioral Church because he wasn’t well and requested to be Ramón’s coadjutor in the Ntra. Sra. Del Carmen y San Marcos Parish Church (Our Lady of Carmen and Saint Mark). He immediately created the Continual Adult Catechism Class and organised the Cáritas charity base at the church with Ramón and Pepe Serrato. The new place didn’t exactly answer the two brothers’ wish of working together. The cause was the illness that he was diagnosed with when he was parish priest at the Fátima Church in Jerez. This illness restricted him, but his strength of spirit kept him in constant activity until almost the end of his days. Nobody suspected that he had a serious illness.
MUERTE DE ANTONIO.
Un día de San Antonio, ya no pudo más y Antonio se fue a Sevilla para que le hicieran un cateterismo. Ramón fue informado inmediatamente que Antonio estaba muy mal. Le quitaron los drenajes y tubos y lo trajeron en una ambulancia a El Puerto. Ramón lo tenía todo preparado para recibir al difunto y exponerlo en la capilla ardiente. La sorpresa fue mayúscula cuando llegó en la ambulancia y comprobaron que Antonio estaba vivo y saludaba a todos con plena conciencia. Toda la feligresía lo esperaba. El 9 de septiembre de 1986 murió a los 54 años de edad.
LAS RESPONSABILIDADES DE DON RAMÓN.
A partir de entonces, a don Ramón le llovieron los cargos y cargas. La primera fue la de miembro del Consejo del Presbiterio de Jerez el 17 de octubre de 1983. Era una tarea de la que ya tenía experiencia por su participación en el Consejo del Presbiterio de Sevilla en 1967. Al día siguiente, 18 de este mismo mes y año, fue nombrado profesor de Religión y Moral Católica de Bachillerato en el instituto Muñoz Seca del Puerto.
La parroquia se pudo inaugurar el 29 de agosto de 1970. Inmediatamente las actividades sociales y pastorales se multiplicaron: organizó los cursos del PPO, el Centro social parroquial, AFANAS, el Círculo de Estudios, el Club de Fútbol San Marcos, las Cooperativas de viviendas, la Guardería social para 125 niños en el patio de la parroquia, la Banda de cornetas y tambores, el Grupo de Majorettes, la Hermandad de la Borriquita y un largo etcétera que sería prolijo enumerar. (En la fotografía, en la celebración de la Virgen del Carmen de 1967, a la izquierda Francisco Martín García; en el centro, pescador almeriense, 'el Rubio' y don Ramón. Ambos eran tripulantes del pesquero 'Magdalena Isabel' del armador Francisco Pineda Rosello, padre de María del Carmen Pineda Martí, Camarista mayor de la Virgen del Carmen durante la década de los años 60 y 70 y Miguel Pineda Marti, armador del Pascual Baldo con nótula propia en gente del Puerto.).
Para colmo, el 5 de diciembre de 1983, fue designado arcipreste del Puerto de Santa María. El cargo de Arcipreste era elegido democráticamente por los sacerdotes de la ciudad y aprobado por el obispo. El 8 de marzo de 1988, fue nombrado delegado diocesano del Clero. Era, sin duda, el nombramiento de máxima responsabilidad que se le encomendaba. La diócesis de Jerez tenía por aquel entonces unos cien sacerdotes, de los cuales casi la mitad eran mayores de 65 años. Eso exigía una presencia especial en la vida de los sacerdotes y una vinculación constante con el obispo.
Dos años más tarde, el 11 de diciembre de 1991, Ramón fue nombrado Vicario Episcopal de Pastoral. Su parroquia del Carmen había logrado reunir los más diferentes movimientos, grupos y comunidades, en una convivencia más que aceptable y en unos tiempos difíciles tanto políticos como eclesiales. El obispo Rafael lo escogió para realizar una pastoral, a nivel diocesano.
LOS RECONOCIMIENTOS.
Si los cargos honoríficos sirven para algo, también Ramón tuvo la oportunidad de comprobarlo. No suelen añadir nada, sino reconocer los servicios prestados durante la vida. Siguiendo el orden cronológico, el primero fue el de Canónigo Honorario de la Catedral de Jerez de la Frontera. Este se le concedió el 5 de agosto de 2001.
En un comunicado que el Sr.Obispo dio a conocer, al concluir la celebración de la Misa Crismal en la catedral, el 10 de abril de 2001, decía lo siguiente: "JUAN PABLO II PONTÍFICE MÁXIMO" A SU AMADO HIJO: SALUD Y BENDICIÓN APOSTÓLICA. RAMÓN GONZÁLEZ MONTAÑO TE ELEGIMOS, HACEMOS Y DECLARAMOS NUESTRO PRELADO DE HONOR. Y POR ELLO TE CONCEDEMOS LOS PRIVILEGIOS, HONORES Y PRERROGATIVAS QUE POR LA INSTRUCCIÓN "UT SIVE" DE LA SECRETARÍA DE ESTADO PAPAL VAN ANEJAS CON ESTA DIGNIDAD."
Dado en Roma el 22 de marzo del año 2001. Hay un sello. Ángel, Cardenal Sodano.
El título venía a reconocer, desde las más altas esferas de la Iglesia, una labor que ya los portuenses hacía tiempo que habían reconocido, nombrándole "Hijo Adoptivo de la Ciudad", en un emotivo Pleno de 1998. Parece que el Señor estaba esperando que Ramón recibiera los justos homenajes a toda una vida de entrega a los demás, no sólo como sacerdote, sino como hermano de todos aquellos que se cruzaron en su camino..

Visitando al Papa Juan Pablo II, quien le concediera el título de monseñor. A la derecha de la fotografia, Antonio López Fernández, actual párroco de los 4 Evangelistas de Jerez.
LA MUERTE DE RAMÓN.
El 17 de diciembre de 2001, nueve meses después de haber recibido el título de Prelado Doméstico de Su Santidad, tras la celebración de la misa de la tarde, se sintió enfermo. Cuando bajó del presbiterio y entró en la sacristía, le atacó la insuficiencia respiratoria que le asaltaba con cierta frecuencia. Lo quisierono llevar al ambulatorio, pero se echó sobre el hombro de su hermana Rosario con total incapacidad. Lo pusieron en el suelo y ya no se levantó más. Eran las nueve de la noche. El desconcierto de los presentes fue total, pero Ramón se había marchado a la Casa del Padre tal como él había deseado, de puntillas, con 67 años.
El eco de su muerte se extendió por toda la ciudad como un reguero de pólvora. La Cofradía de pescadores y el sector pesquero quedó impactado por la noticia y acudieron a la parroquia para darle el último adios. El Consistorio decretó una jornada de luto por la pérdida de uno de sus hijos adoptivos más queridos. Las banderas del Consistorio y las de la Cofradía de Pescadores ondearon a media asta en señal de duelo. Los feligreses de la parroquia se volcaron con su párroco en el funeral y misa de "corpore insepulto". El obispo de la diócesis, don Juan del Río, el obispo emérito, don Rafael Bellido, y el presbiterio diocesano en pleno, así como muchos sacerdotes de Sevilla y otros puntos de España, vinieron a concelebrar la misa por su alma y rendirle el último homenaje.
Cuando la ciudad de Estepa conoció la noticia del fallecimiento de don Ramón, el Consistorio se apresuro a manifestar su condolencia y a concederle el homenaje póstumo de la "Medalla de Oro" de la ciudad. El acto se celebraría dos meses más tarde (el 22 de marzo de 2002) en la Casa de la Cultura "Miguel de Cervantes" del municipio estepeño. Juan Leiva. Autor del Libro: “Tres historias íntimas: Don Ramón, El Carmen y El Puerto”. Año 2003. (En la fotografia, D. Ramon flanqueado a la izquierda por Alfonso Muñoz y a la derecha, por Pedro Jimenez, padre de Constanza Jimenez Solis, con notula (113) propia en Gente del Puerto en un lugar que frecuentaba: el Bar Dani, frente a la Parroquia y junto a la Comisaria de Policia).

En la Parroquia del Carmen en 1970. De izquierda a derecha, Manuel Buhigas Cala Antonio Ojeda, Domingo Renedo, José Adame, José Terrada, don Ramón y Rafael Tejada. (Foto Colección Hortensia Renedo Varela).
LA PASTORAL DE LOS HERMANOS GONZÁLEZ MONTAÑO.
Es obligado un recuerdo a los hombres de Acción Católica, Domingo Renedo, José Luis Álvarez Sevilla 'Gavina', Manuel Buhigas Cala, Antonio Herrero Tello, Antonio Naranjo, Gerardo, Antonio Ojeda, José Adame Vázquez, Higinio Mercado, Antonio Chorro Peña, Faustino Navas, José Alonso Martin, Juan Mendoza y José Blandino, pero un autentico defensor de las causas sociales; José Terrada, Montero... Pescadores, arrumbadores, metalúrgicos, vidrieros. La gran amistad que les unía a Esteban Caamaño, Isidoro Gálvez, Elías. La juventud, los Jiménez Lavi, Humberto Jiménez, Paco Sánchez Matabuena, Cordero, Morro, Elías, Arniz, Conchita García Pinilla, Pilar Renedo, Bernardo Muñoz-Leiva, Juan Reina, Dueñas, Nimo, Gaspar, Puchi, Pepi Feria, Asumpti Poullet. Los Lobatos y los Boys Scouts, los campamentos de verano en Grazalema y Benamahoma. Las viviendas de los desfavorecidos, la de los pescadores, la de San Marcos, Afanas, los taxistas y Manolo Rebollo, las confrontaciones con los sacerdotes locales porque no entendía que el sacerdocio no fuera otra cosa que la Misa, los bautizos, las bodas y el 'cepillo'.

En la fotografía de Rafa, de izquierda a derecha, en el Centro de Educación Especial 'Mercedes Carbó', Antonio Carbonell, José Luis Osborne Vázquez, don Ramón, Cipriano Pérez Barroso y Manuel Sánchez-Romate. 21 de diciembre de 1970(Foto Colección A.C.L.)
José Luis Osborne Vázquez ayudó económicamente en la construcción de la Parroquia y al Centro de Afanas 'Mercedes Carbó', junto con Manuel Delgado Almisas y Juan Roselló Castell. Y José Antonio Español Caparrós, el ingeniero de Obras del Puerto, el de los espigones, el que dragaba el río, son quiénes, junto a José Luis Álvarez Sevilla 'Gavina', redero y socialista en los tiempos de Franco, ayudaron a don Ramón a cumplir con la pastoral que se había propuesto.

Presidiendo un acto en la Parroquia provisional, en los bajos del actual ayuntamiento, José Álvarez Sevilla 'Gavina', a su derecha Domingo Renedo, Antonio Ojeda y José Buhigas. A la izquierda, don Ramón. Año 1970.

En 1969, conversando con Ángeles Domecq, ante la célebre 'Mamá del Millón' Mercedes Carbó, a la izquierda José Luis Osborne habla con Manuel Delgado Almisas, bienhechores de AFANAS.
Isa Lora, por cierto, hizo una magistral entrevista en Antena Bahía que llegó hasta el tuétano. Se documentó y su trabajó: fue un lujo. En breve espacio de tiempo nos mostró a Ramón, su familia, su entorno, su vida entre nosotros... Y Ramón habló de todo y de cada uno de sus amigos, de aquellos años de su Parroquia, la de los Baños Termales, la de la OJE, la de la Sierva de los Pobres, la del Polvorista y la actual, frente a Comisaría.

Siempre con los pescadores, Don Ramón en un acto en el Día de los Hombres del Mar, en 1982. De izquierda a derecha, Encarnación Ruiz Chinea, esposa del homenajeado, don Ramón, el homenajeado Vicente Femenía Grimalt, Antonio Carbonell López, a la sazón Secretario de la Cofradía de Pescadores, y Manuel León Pérez, relaciones públicas y Vicepatrón Mayor Primero de la Cofradía de Pescadores de entonces.

En el centro, Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', redero y Presidente del Grupo de Viviendas "Estrella del Mar", llego a ser presidente de Acción Catolica. A su derecha, José Gonzalez Montaño, Gerente del Grupo de Viviendas. De izquierda a derecha, su Junta Directiva: Antonio García Bonmatti, redero de tierra; Emilio Martinez Puyana, práctico de pesca; José García Malvido, Patrón de Pesca; Lope Rodríguez Lopez, pescador; Antonio Cots Olmo, motorista y Juan Jose Gallardo Ares, redero de tierra. El acto en la plaza que lleva su nombre, la de Ramon Gonzalez Montaño. La práctica totalidad de los integrantes de esta Junta Directiva lo era también de la Hermandad del Carmen, siendo Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', presidente desde 1965 hasta 1978
UN HOMBRE BUENO
"Se cumplen en estos días 25 años del conflicto marinero en El Puerto de Santa María. El tiempo transcurrido y las actuaciones lamentables de quienes estaban en aquellos días al mando de los agentes del Orden Público me hubieran evitado recordar el suceso, pero la figura del padre Ramón González Montaño, párroco del Carmen, fallecido el pasado día 17 de diciembre, bien merece este final de singladura de la Meridiana de 2001.
A principios de 1977, en plena transición española, 700 pescadores, portuenses y de otras localidades gaditanas, especialmente de Sanlúcar y Barbate, se concentraron en los locales de la Cofradía de Pescadores solicitando un socorro ante el amarre de los barcos, que llevaban un mes sin poder hacerse a la mar por el mal tiempo reinante.
La Cofradía portuense informó que las normas legales por las que se rige no permitían disponer de fondos para su reparto general entre los pescadores. Fue entonces cuando llegó la Guardia Civil indicando su capitán a los reunidos que abandonaron los locales; hubo negativa y se produjo una fuerte acción de dicha fuerza hasta lograr que todos se marcharan de las dependencias.
Los pescadores, después de ser arrollados brutalmente por el solo hecho de estar reunidos, se congregaron en la plaza del Polvorista ante el Ayuntamiento y rápidamente aparecieron de nuevo las fuerzas de la Guardia Civil, que rodearon la plaza y disolvieron a los manifestantes actuando con energía.
Ya por la noche, decidieron protegerse en la Parroquia del Carmen.
Allí se encontraba como párroco el cura Ramón, al que querían y respetaban por la labor social que venía desarrollando con la gente del mar desde su llegada a El Puerto.
Don Ramón se encontraba aquella noche del lunes 3 de enero de 1977 celebrando misa y celebraba complacido cómo cientos de pescadores y trabajadores de otros gremios solidarizados se agrupaban de forma silenciosa en la iglesia. No sólo proporcionó lo necesario para hacer llevadero el encierro, con la colaboración inestimable de sus feligreses, sino que además ofreció su apoyo para que los trabajadores de la pesca gozaran de los mismos derechos que los otros sectores.
Durante las 20 horas que duró el encierro, el padre Ramón desatendió las peticiones de los mandamases civiles y militares para que expulsara a los pescadores.
A las 4 de la tarde del día 4 de enero la Guardia Civil se instalaba en las puertas de la Parroquia ordenando el desalojo. Don Ramón no se amedrentó y le indicó al capitán que los marineros no hacían ningún daño por estar reunidos y que no veía motivos para que abandonaran la iglesia.
Los pescadores, percatados de las intenciones del capitán, convinieron salir no sin antes expresar su gratitud al padre Ramón.
El conflicto marinero en El Puerto duró 14 días. Hubo 8 detenciones y decenas de heridos.
Al final concedieron el socorro solicitado y felizmente los consensos alcanzados en la noche del encierro en la Parroquia de un hombre bueno hicieron emerger una frontera a partir de la cual la marinería fue un sector siempre a tener en cuenta.» Antonio Carbonell López. La Meridiana. Diario de Cádiz. 30 diciembre 2001.











Esta Peña nace a finales de los años cincuenta del siglo pasado, unida a la época de cuando los jugadores del RC Portuense se hospedaban en la 
Miguel Marroquín Travieso nació en la calle Ganado, 2, esquina con la Plaza de la Herrería, en 1943, hijo de Carmen y Miguel, siendo el quinto de ocho hermanos; su padre, militante del Partido Comunista fue perseguido y encarcelado durante seis años por sus ideas políticas durante el anterior régimen político. Está casado con la portorrealeña María Vera y tiene dos hijos, Eva y Miguel y un nieto, Manuel. Estudió en el Colegio de el Polvorista y la SAFA hasta los 13 años. En este colegio iba temprano para que le dieran un vaso de leche y mantequilla que regalaban los americanos aunque el pan tenía que llevarlo, pero antes, según recuerda «tenía que escuchar misa y en los meses de inviernos por las mañanas y con pantalones cortos y sin calcetines nos hacían formar en el patio para subir las banderas y cantar el “Cara al Sol”, mientras los os curas y los maestros iban bien abrigados con las sotanas y abrigos.» Como se puede apreciar no tiene muy buenos recuerdos de dicho colegio, ni de su director, a la sazón el jesuita Manuel Bermudo de la Rosa, de quien hablaremos más adelante pues se lo volvería a encontrar mas adelante de una manera bien diferente.

María, su mujer, su compañera, ha afirmado que «El amor por mi marido me dio fuerzas para superar todo lo que se me puso por delante. Permanecía a su lado siempre. Pensé que debía hacer algo y comencé a repartir El Mundo Obrero y a participar activamente en política. Fueron aquellos muy malos años pues mi marido estuvo tres años encarcelado y teníamos un bebé de muy poco tiempo» Casí nada...
LA ENFERMEDAD DE SU MUJER Y LA SECRETARÍA DEL PCE.
MANUEL GERENA Y CARLOS CANO.

"En 1983, fue el año que cometí la mayor equivocación de mi vida, participé en la elaboración de una lista independiente a las elecciones municipales. Como éramos amigos de toda la vida me convenció para que le ayudase. Yo sabía que esta aventura era irrealizable, pues los candidatos en su mayoría eran de derechas o lo fueron en su día. Álvarez quería que yo fuera el segundo de la lista" -afirma Marroquín- "algo a lo que me niego y le digo que le ayudo nada más, que con esta ayuda estoy tirando mi historia política por una ventana, pero que nada mas llego hasta ahí. Efectivamente los ciudadanos solo le dan la confianza en un concejal: el mismo. Fue, como digo, una aventura y mi mayor fracaso como político, pero mi amigo quería mi ayuda y para eso están los amigos: para las maduras y para las mas duras".
SU VUELTA A LA POLÍTICA: EL PSOE.


Miguel recuerda el gran cariño y afecto que profesa y le profesan quienes trabajaron con él en el entonces Patronato Municipal de Turismo. Con ellos organizó, junto con la Tertulia Flamenca “Tomás el Nitri”, tres Concursos Nacionales de Cante Flamenco para los que el pintor de la luz Juan Lara, hizo el cartel convocatoria. También mejoró e impulsó los premios taurinos de la Plaza de Toros y otras actividades como los Premios a la Promoción Turística, la inauguración de Puerto Sherry o el apoyo que prestó a la celebración de congresos en la Ciudad. A la finalización de su mandato, el sector turístico de la Ciudad le tributó un caluroso y nutrido homenaje de despedida, donde valoraron el empuje y la entrega que le impulsó a la actividad turística, hace cerca de 20 años. (En la ilustración, el cartel que pintó Juan Lara para el Concurso Nacional de Cante Flamenco 'Ciudad de El Puerto').

Tily Santiago Cossi abrió los ojos a la luz de la Plaza del Castillo, pues aunque nació y vivió en la calle Alquiladores, 9, casa de sus abuelos maternos, el dormitorio de sus padres, cuando se paría en las casas, daba a la histórica plaza el 21 de noviembre de 1960, que es la fecha de su nacimiento. Es la mayor de cinco hermanos, hija de Manolo y Matilde -Matildina- de quien hereda el familiar y señalado nombre de Tily. Le gusta reflexionar sobre el alma que, afirma, tiene El Puerto, esa que todavía “no hemos matado del todo” un Puerto “en coma que necesita un líder que recupere lo que queda de casco antiguo”, y abunda: "No hace falta hacer experimentos; podría valer el modelo de Cádiz de recuperación de casas y palacios que se caían y hoy están salvados para el disfrute de quienes vengan detrás".
recover what’s left of the old town”. She goes on to say that “There’s no need to do experiments; the Cádiz model of salvaging houses and mansions which were falling down and today have been recovered for the enjoyment of future generations could be used”. 













1969, aunque se imprimió, nunca salió a la calle. Fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo cuyo delegado aquel entonces en Cádiz era Rafael Landin Carrasco, a quién dos años mas tarde, la Corporación Municipal, por su colaboración en la campaña de solidaridad con los porteños desfavorecidos “Navidad con Amor”, le concedía la medalla de oro…
movimientos de acción social, sin embargo, con la escalada de la Guerra, en claro contraste a su trayectoria anterior, toma otros derroteros de carácter exclusivamente espiritual, a pesar de que la idea no fuera compartida por muchos sacerdotes rurales y urbanos que convivían día a día en medio de un pueblo con las heridas recién abiertas.
La sección ‘Nosotros el mundo’ era conducida por José Ignacio Buhigas Cabrera. Se trataba de breves comentarios sobre información internacional que grababa de los distintos partes informativos de la radio y posteriormente tecleaba para su publicación. Años más tarde la recuperarían Agustín y Pepe Buhigas para Diario de Cádiz, permaneciendo dos años como sección en las páginas de Diario de Cádiz. Las trágicas muertes de Martín Luther King y Robert Kennedy en abril y junio de 1968 respectivamente, fue el gran referente para crear la sección ‘Nosotros el mundo’. No les daría tiempo, por el cierre prematuro, del medio, de contar la llegada del hombre a la Luna. (En la fotografía, José Ignacio Buhigas Cabrera, en una fotografía perteneciente a la colección de T.S.C.)
Si bien es cierto que la Junta Interparroquial de Acción Católica del postconcilio compuesta por: Domingo Luis Renedo Fernández, José Adame Vázquez, Manuel Buhigas Cala, Rafael Caballero Bonald, José Luis Álvarez Sevilla, Antonio Ojeda, Rafael Tejada, Vicente Terrada, Manuel Lagares y Antonio del Cuvillo Jiménez, que figuraba como Director de la publicación por ser Presidente de Acción Católica, favoreció que un grupo de colaboradores formado por personas de distintas edades y de las más diversas condiciones sociales como estudiantes, trabajadores, profesionales y jubilados, capitaneados por el cariño y la entrega de un hombre como Agustín Merello, hicieron posible que una Hoja Parroquial se convirtiera en un medio de comunicación social. El cierre de Cruzados supuso para todos un duro golpe y de manera especial para Jesús María Serrano, que desde niño se impregnó del olor de la tinta y de los ajetreos de la imprenta pero cuya corta edad impidió ver sus versos y poemas en las páginas de Cruzados. (En la fotografía, Agustín Merello del Cuvillo, imagen perteneciente a la colección de Kitty Pastor).
‘Fintas callejeras’ sección de Agustín Merello y que colaborara también en su confección José González Montaño. Una de las secciones más temidas por los cargos públicos y religiosos de aquella época. Comentario con cierta acidez sobre las injusticias sociales y olvidos de los munícipes del Ayuntamiento. Se daban prisa en solucionar desde la Corporación Municipal los desaguisados, como por ejemplo las Fintas Callejeras del último número: ‘Más que nuestra veterania, más que nuestra estadística, quisiéramos conmemorar nuestra eficacia’ ‘Y ahí le duele; o no conseguimos hacernos oír, o nuestra voz es tímida o… tal vez abunden mucho los sordos’ ‘Algunos, hasta pensarán que estamos de luto; pero no lo crean: las apariencias engañan.’ Esta última Finta Callejera, sin pretenderlo Agustín, fue una premonición de lo que iba a suceder una semana después.
El autor de esta nótula, Antonio Carbonell, recibió en su domicilio la visita de la ‘autoridad competente’ que por aquel entonces desde las altas esferas, locales y provinciales recibieron las oportunas consignas debido a que varios artículos, entre ellos, ‘Fintas callejeras’ ‘La Propiedad’
Pero sobre todo gratitud, sin ningún género de duda, de la misma manera que lo hubiera hecho Agustín Merello, a IGDAG, la imprenta donde se editaba Cruzados, de Domingo Luis Renedo Fernández, a quien en mas de una ocasión le costó el dinero que Cruzados saliera a la calle. Y como no, a José Fernández, Eduardo Maza Carmona, Vicente Utrera Caro, Antonio Albaiceta Revuelta José Cabrera, Antonio Pérez, Antonio Rodríguez López y los Gravan, padre e hijo, cajistas, maquinistas y personal de IGDAG que hicieron también posible ‘Treinta años y nuestro número tres mil’.
Además de los colaboradores, articulistas y reporteros, Cruzados contaba con una reducida cartera de clientes que se anunciaban en aquella década de los años sesenta. Se superaban en los suplementos dedicados a la Patrona que gracias a ellos se financiaban. ‘Muebles metálicos García Aspera’, ‘Fernández Prada-Seguros Generales’, ‘Frutería Casa Lolete’, ‘Cuvillo, Fino C, Oloroso Sangre y Trabajadero’, Salvatierra Radio’, ‘Osborne’, ‘Asesoria General de Empresas Jiménez’ ‘Transportes Viuda de Requejo’… Antonio Carbonell Lopez.
El pasado jueves, cerca del mediodía, tuve ocasión de presenciar como, un muchacho en trance de ahogarse en el Canal, era salvado por la rápida y eficaz intervención de unos barqueros. El hecho no es nuevo. Diríamos que es algo que se repite con frecuencia todos los veranos. Diríase también que la cosa carece de importancia, que cualquiera es capaz de auxiliar a un semejante que esté en peligro. Tal vez. Pero el caso es que, providencialmente, los barqueros ‘estaban allí’, como están en otras muchas ocasiones. Y es que por ‘estar allí’ una persona salvó su vida. Sin pensamos un poco, la cosa nos parecerá mas importante de lo que habitualmente nos creemos. Invito a los lectores a que lo hagan. (30 de julio de 1965). 
«Se trata de Don Joaquín Barba Rocafull, músico, tengo entendido que proveniente del Ejército, que ocupó la dirección de la Banda Municipal de Música de El Puerto en tres ocasiones: una, entre 1916 y 1921; otra, entre 1924 y 1933 y la última entre 1937 y 1949. Era un gran músico, compositor y director, aunque la maledicencia de la gente chusca decía: --»Por ahí viene Rocafull perseguido por su banda»; --»Se llama "Roca" por el padre y "fú" por la música», haciendo ademán de soplar. Se decía que todo lo solucionaba con un pasodoble... Tan es así que, se contaba que a la entrada del paso de San Pedro, en sus negaciones, por la angosta puerta de la Capilla de la Aurora, acompañado por un gallo sobre una columna, la gente que presenciaba la entrada, gritó alarmada: ¡El gallo! ¡El gallo!, porque peligraba el gallo de San Pedro que rozaba con una jamba de la puerta. Y a los gritos del gentío: ¡El gallo! ¡El gallo!, se cuenta que Rocafull mandó a la banda interpretar el pasodoble de Rafael El Gallo, a petición del público.
“It’s about Joaquin Barba Rocafull, a musician, I understand that he was in the Army, and held the position of conductor of the Municipal Band of El Puerto on three occasions: the first, between 1916 and 1921; the second, between 1924 and 1933 and the last between 1937 and 1949. He was a great musician, composer and conductor, although the common townspeople used to badmouth him saying: “Here comes Rocafull pursued by his band”. “He’s called ‘Roca’ after his father and ‘fú’ after the blowing action involved in playing wind instruments”. It was said that he solved everything with a pasodoble… So true was this that people claimed that when the San Pedro procession left the Aurora Chapel through its narrow door, accompanied by a cockerel on a column, those who were watching the procession leave the chapel shouted out in alarm: “The cockerel, the cockerel!”, as the San Pedro cockerel was at risk of being squashed against the door jamb. And it is said that on hearing the peoples’ cries of “The cockerel, the cockerel!” Rocafull ordered the band to play the Rafael El Gallo (Rafael the Cockerel) pasodoble, at the request of the public. 






«Más de 20.000 alumnos han pasado a lo largo de siglo y pico de existencia de la Academia por sus aulas. La exposición de los trabajos realizados, la entrega de diplomas y las visitas de personalidades a las clases han sido tónica permanente de todos los tiempos. Muchos alumnos encontraron en las enseñanzas de la Academia la orientación hacia su futuro profesional como arquitectos, pintores, músicos y oficios artesanos.» (Del catálogo de la exposición: Un siglo de Actividad e Historia).






Trabaja para la construcción de la Casa del Mar -el Instituto hasta entonces había estado en la Cofradía de Pescadores- y durante su etapa se amplían la labor administrativa del organismo, aumentando las prestaciones a los hombres del mar. En el año 2003 se jubila de forma voluntaria con 61 años, para dedicarse al Diaconado, estando adscrito a la Parroquia de la Palma. Se ordenó en el año 2001 por el Obispo de la Diócesis de Jerez-Asidonia, Juan del Río.
De ahí pasa al mundo de las hermandades y cofradías -con el tiempo llegaría a ser presidente del Consejo Local-, con Manolo Pico Ruiz-Calderón, Luis Poullet, José Luis López Franco, Guillermo Romero Rivas. Después de una Semana Santa se plantean crear alguna asociación piadosa novedosa en el mundo de las hermandades, dando un vuelco a lo existente hasta entonces, que fuera “de silencio” y dedicada a las obras sociales. Estamos en 1950 y Felipe era el niño de la Hermandad, el más joven, con apenas 18 años de la Hermandad del Dolor y Sacrificio, en la que pasó por todos los cargos. Entre 1971 y 1979 fue Hermano Mayor. Durante su mandato, en 1975, se añade el paso de Jesús Cautivo. Felipe recuerda que la labor social ha estado presente siempre en la vida de la Hermandad, dedicando al menos el veinticinco por ciento a dichas actividades caritativas. (Los titulares de la Hermandad del Dolor y Sacrificio y Jesus Cautivo, expuestos en besamanos).
Cuando Felipe llevaba ocho años al frente del Consejo, el Obispo Rafael Bellido, conocedor de que nuestro protagonista quiere comprometerse de otra forma con la Iglesia, le propone que de un paso mas en ese compromiso y le invita a hacer los cursos de Diaconado. Esa decisión queda en suspenso al no aparecer nadie para sustituirle al frente del Consejo. El Obispo le anima a que busque a alguien y Adolfo Ortega se acaba haciendo con la presidencia del órgano de gobierno de las cofradías.



EL ANTIGUO HOSPITAL DE LA
En el siglo XX el edificio salvo la Iglesia que pertenece al obispado de Jerez , es comprado por la sociedad anónima “La Fidelidad“. Pero en 1923 la Congregación de Esclavas del Sagrado Corazón se hace cargo del edificio, por donación de esta sociedad con la condición de establecer en el mismo un colegio para niñas pobres. Las obras de rehabilitación y adaptación del edificio fueron costeadas por el conde de Osborne. Una vez instaladas las Esclavas del sagrado Corazón de Jesús, el inmueble funcionó como colegio, adaptado a los distintos planes de estudios, impartiéndose en la actualidad enseñanzas de infantil, primaria y secundaria. (Fotografía: Fachada del Colegio por la calle Misericordia, lugar habitual de entrada de los alumnos al centro escolar).
Pero volvamos al pasado: en el siglo XVII por decisión del duque de Medinaceli cede el edificio a los juandedianos, quienes por su buena administración y servicios convirtieron el mísero hospital en el edificio actual , con su patio de columnas, su amplia escalera, enfermería ventilada y buena iglesia. En el siglo XVIII se continúan las obras , a este momento pertenece el segundo piso. En el siglo XIX se destina a escuela primaria, la primera de carácter gratuito en la ciudad, pertenece a la junta beneficiaria municipal. A finales de siglo se convierte en biblioteca popular. Se ignora como fue el primitivo edificio, las primeras referencias se encuentran son del S.XVII en la Iglesia y del XVIII en escaleras, enfermería y despachos. En el S.XIX nuevas obras lo acomodan para nuevos usos como el de Biblioteca. (Fotografía: Altar Mayor y retablo de la Iglesia de las Esclavas).
LA IGLESIA: ESTILO BARROCO.
delante del presbiterio. Los azulejos que cubren la parte inferior de los muros y pilares de la Iglesia presentan motivos vegetales, florales y temas infantiles. Datan de 1923 y proceden de Triana, Montalván. (Fotografías: Fachada de la Iglesia de las Esclavas y detalle del azulejo trianero).
EL PATIO PORTICADO.

“MEDUSA” nace desde las entrañas de la propia desidia innata de la que la sociedad portuense hace gala en distintos periodos de su historia reciente. Ya se cuestionaban en sus principios la apatía que existía –y que aún hoy perdura- entre los portuenses de a pie, y que pregonaban a modo de señuelo en sus primeras soflamas para atraer a la concurrencia a los actos que organizaban: “...hartos estamos de decirnos y escucharnos que ‘en El Puerto no podrá nunca hacerse nada’, que ‘la gente de aquí somos así’. Pues bien no seamos más ‘así’, no seamos ‘gente’, sino personas, señores de nosotros mismos, capaces de asociarnos para alzarnos, apoyados los unos en los otros, en defensa de nuestra mejor parte…” Los primeros artículos de sus Estatutos tenían como objetivo la elevación del hombre por medio de la cultura, utilizando todos los medios y recursos que ésta te permite a través de una organización eficaz, regida por un grupo director explícitamente responsable de la consagración de los intereses de la propia Agrupación. Todo socio tenía el derecho adquirido por el mero hecho de serlo a participar siempre –salvo casos espacialísimos- gratis en los actos y servicios que se organizasen. La zangamanga que validaba todo lo anterior la encontramos en el artículo 23 de sus Estatutos que decía textualmente: "MEDUSA, Agrupación Cultural Portuense, estará siempre sometida a las direcciones pontificias de la Iglesia Católica, y al margen de toda política." Como no podía ser menos. (En la ilustración, el libro 'El Puerto de Santa María en la literatura española. Ensayo de una Geografía Literaria' de Manuel Martínez Alfosno, Doctor en Filosofía y Letras, Profesor Numerario de Lengua y Literatura en el Instituto Laboral de El Puerto. Publicación de MEDUSA).
El veintisiete de enero de 1961 se redacta el acta constituyente de esta Agrupación, siendo su primer presidente Manuel Martínez Alfonso que desde que llegó a nuestra ciudad diez años antes, se implicó tenazmente en elevar el nivel cultural de los portuenses, primero en el Instituto Laboral impartiendo su didáctica de la literatura; con la propia Agrupación “MEDUSA” y más tarde con la creación del bisemanario “La Voz de la Bahía”, publicación de la que nos ocuparemos en otra entrega de esta jerarquía de los tiempos. Junto al profesor Martínez Alfonso configuraron la primera Junta Directiva, José Luís Tejada, Rafael Tardío, Domingo Roa, Antonio García Amador, Francisco Muñoz, Antonio Pérez y los Rvdos. Padres Jesuitas Pascual y Montero. Ya por aquella época se encargaba de la comisión de prensa el polifacético pintor y poeta Rafael Esteban Poullet. Las iniciales cuotas de socios ascendían a la cantidad de 15 pesetas mensuales, celebrándose las primeras reuniones todos los jueves a las nueve de la noche. (En la fotografía, Manuel Martínez Alfonso, primer presidente de MEDUSA).
Su primera sede oficial estuvo ubicada en la planta alta del edificio del Círculo de Labradores y Profesionales, pasando más tarde y provisionalmente al salón de visitas del Colegio de San Luis, del que se trasladaron en junio del 61 a la Calle Jesús de los Milagros. Su deambular por El Puerto también les llevó al Colegio de la Pescadería, a la calle Larga, 97 y finalmente ya en la época de la incipiente democracia en las instalaciones de la extinta Organización Juvenil Española (OJE). En dieciocho años de existencia arengando a los portuenses con su ‘apostolado de la cultura’, demostraron con la sutilidad que caracteriza a las personas necesitadas de expresarse en libertad, que la mente humana es capaz de escabullirse delante de las propias narices de sus censores sin menoscabo de la dignidad inherente al ser humano. En su primer año de existencia consiguieron tener más de doscientos socios, lo que ya es un logro para una Ciudad como El Puerto, y llegaron a organizar unos cuarenta actos repartidos entre proyecciones de películas a través del primer ‘Cine-Foro’ que hubo en la ciudad, conciertos de música grabada, representaciones teatrales de autores tan dispares como Bernard Shaw, Valle Inclán, Shakespeare, Chejov y el propio Federico García Lorca, así como conferencias, exposiciones de artes plásticas y la creación de una revista literaria y de una línea editorial.
A fecha de hoy, y según palabras de su último y a la vez más joven presidente, el poeta Jesús María Serrano, “MEDUSA” entró en estado de hibernación a instancias suyas cuando tomó carta de naturaleza la Constitución Española de 1978. Curiosamente y ya en periodo democrático pero con las dudas existenciales de los de siempre, en una Semana dedicada al Cine Español en las dependencias donde se ubicó la OJE, y cuando se estaba proyectando la película ‘El Alcázar no se rinde’, irrumpió la policía nacional incautando todo el material cinematográfico relativo al pequeño certamen, con la clara intención de detener a los organizadores. El motivo de la denuncia: presuntas mofas al ejército. (Fotografía: Jesús María Serrano, último presidente de MEDUSA).
