
Javier Garrido, en una fotografía tomada por el mismo frente a la luna de un escaparate en Florencia (Italia).
Javier Garrido Gómez nació en El Puerto el primero de Abril de 1.984, en el seno de una familia con variada mezcla territorial: su padre: Luis Garrido Quijano, nació en El Puerto de madre también nacida en El Puerto --Concha Quijano--, pero con ascendientes montañeses: los Quijano de Torrelavega (Santander).
(En la imagen de la izquierda, la familia de Francisco Quijano Rosende, mujer e hijos. La hija Concha, es abuela de nuestro protagonista, Javier).
Su abuelo. Arturo Garrido Cervero, el padre de su padre, era de La Carolina (Jaén) y llegó a El Puerto a finales de los años 40 del siglo pasado donde se instaló como comerciante abriendo una tienda de ropa de caballero (aunque al principio también vendía ropa y complementos de señora así como colonias, jabones etc..) en el centro, frente a donde hoy se sitúa el establecimiento de apuestas del Estado de la calle Larga.
Su madre, Rosario Gómez Cortés, es gallega, hija de padre, madre y abuelos gallegos y, como es maestra --como a ella le gusta decir cuando le preguntan su profesión--, recaló en El Puerto al asignársele destino definitivo, y aquí conoció a su padre a finales de la década de los setenta del siglo XX. Su hermano mayor, Luis, ha seguido los pasos de su padre y estudió Derecho. Actualmente está empezando su carrera profesional como Procurador en Sevilla.
El año del nacimiento de Javier, bisiesto, nacieron también los futbolistas españoles Fernando Torres, Bruno Soriano Llido, Antonio Puerta (fallecido en 2007), Jonatan Valle y Andrés Iniesta Luján. Fallecieron el escritor argentino Julio Cortazar, el poeta español Jorge Guillén, el historiador Claudio Sánchez Albornoz, el dirigente comunista italinao Enrico Berlinguer. el filósofo francés Michel Foucault, el torero Francisco Rivera ‘Paquirri’, el director de cine francés, Francois Truffaut, la primera ministra de la India, Indira Ghandi y el premio Nóbel de Literatura Vicente Aleixandre.
LAS BODEGAS DE QUIJANO.
Como se trata de escribir la historia de Javier en relación con El Puerto y tal y como hemos señalado anteriormente, es nieto de Concha Quijano, cuyo padre, Francisco Quijano Rosende, era bodeguero y provenía de familia de bodegueros. El padre de éste, tatarabuelo de nuestro protagonista Javier, era Atanasio Quijano Cieza fallecido en 1932, bodeguero de El Puerto en el siglo XIX. Las bodegas Quijano perduraron hasta más de la mitad del XX. Todavía su casa se conservan gran cantidad de etiquetas de los vinos y licores que producían, entre los que se encontraban: Ponche, Vino Tónico, Anís, Coñac y Brandy, Crema de Cacao y de Huevo, Jerez Quina, Oloroso (fue muy conocido el llamado “Pata de Gallina” que al parecer era un excelente vino y la etiqueta con la que se embotellaba era preciosa), Amontillado Fino, Manzanilla Olorosa, Solera Fina, Vino de Pasto, etc…
Hemos podido observar cómo en las contraetiquetas aparecen los nombres de los importadores de dichos vinos en New York, Sào Paulo y La Habana, así como curiosos “consejos” del propietario de las Bodegas: D. Atanasio –su tatarabuelo- sobre las múltiples propiedades del Jerez-Quina, o los análisis que efectuó un laboratorio de Torrelavega el 1º de Abril de 1.939 al “Gran Vino Tónico Cíclope”.
ATANASIO QUIJANO CIEZA.
Este bodeguero había entrado en el ayuntamiento como Concejal electo en 1930 y, además de presidir una especie de casino mercantil llamado "Centro Comercial e Industrial" fue Vicepresidente local del Consejo Superior de Socios Protectores de la Federación de Mutualidades Laborales. Siguió por supuesto con el negocio familiar de la bodega, ampliando el negocio heredado del padre, mejorando su producción con el asesoramiento de su suegro, experto arrumbador. Su hijo, Francisco Quijano Rosende, continuó el negocio vinatero en progresión y también ocupó cargos políticos municipales antes, durante y después de la Guerra Civil. En la contienda fue el secretario de la Comisión de Defensa Pasiva local y también presidió la Cruz Roja durante un periodo. En la bodeguita de calle Caldevilla, se organizaban tertulias culturales con señores mayores y jóvenes inquietos de esa época: el padre de Rafael Rodicio, el de Millán Alegre, el de Paco Arniz…

Anuncio en la Revista Portuense del año 1938 -en plena Guerra Civil-. Quijano está entre las cinco firmas más importantes de la ciudad, o al menos entre las cinco que contrataban publicidad. Sancho y Jimenez Varela tambien eran bodegas principales en esa época.
Como ha ocurrido siempre en El Puerto, salvo la excepción de Osborne, a partir de la tercera generación los negocios de la vinatería cesan en su actividad, hundiéndose lentamente hasta desaparecer por completo en unos casos, en otros comprados e integrados por las grandes firmas bodegueras. (Son el caso de Jimenez Varela, Sancho, Thuillier, Alvarez Campana, etc, etc... y de los últimos, los Terry, que cambiaron de manos al final del pasado siglo).
MOSCATEL ‘LAS CINCO PERLAS’.
Moscatel ‘Las cinco perlas’, de Atanasio Quijano (Exportado a la Isla de Cuba. Importador: Ramón López García). La firma A. Quijano, incluye entre las marcas que comercializa “Las Cuatro Perlas”, registrada por Ramón Carli, cuya propiedad hereda su hermana y ésta lega a dos conocidos: Domingo Rodríguez y Bernardo Barreda; los restantes bienes de Carli, pasaron a Rosario García y ésta a su vez deja en herencia una gran parte de ellos a Concepción Rosende, esposa de Atanasio Quijano Cieza. No hubo acuerdo entre las partes y Atanasio desoye las demandas de Rodríguez, el propietario legal de la marca; por ello se celebra vista pública en julio de 1900, fallando el juez a favor del demandante. Atanasio que no se amilana, se inventa una nueva marca: «Las Cinco Perlas», con la que continúa exportando sus productos y, con el tiempo adquiere una finca por Fuenterrabía que se llamaba “La Perlita”. Algo tiene que ver con las confiterías del mismo nombre, pero esa es otra historia, que ésta ha investigado Antonio Gutiérrez, quien nos ha facilitado esta información que reproducimos.
Pero volvamos a nuestro protagonista. Javier estudió sus primeros años en el C.P. “Pinar Hondo”, pasando en 7º de primaria al Instituto “La Arboleda”, donde permaneció hasta terminar 4º de la E.S.O. Luego pasó a estudiar el Bachillerato de Humanidades en el I.E.S Santo Domingo. Siempre fue buen estudiante, la prueba de ello es que terminó el Bachillerato con Matrícula de Honor.

Javier, con sus padres, Luis y Rosario, a las puertas de la Facultad de Ciencias de la Información, en Sevilla.
PUBLICIDAD Y RELACIONES PÚBLICAS.
Luego, tomaría la decisión de estudiar una carrera en Sevilla, que aún era novedosa en las Universidades: Publicidad y Relaciones Públicas. Desde siempre le llamaba la atención todos los anuncios de la televisión, los analizaba, se fijaba en los detalles y le parecía increíble que en tan breve tiempo se contaran historias como si de obras de arte se tratasen. Esta actitud marcaría lo que sería su futuro. Puede que esta inquietud por la publicidad, le venga por parte de sus primos gallegos que tienen una agencia de publicidad (Nacher Publicidad) y muchos veranos de su infancia los pasaba en Orense donde veía como trabajaban.Los 5 años de carrera los tiene en buen recuerdo. Como él dice “--La experiencia universitaria es algo que nadie puede dejar pasar en su vida; abre mucho la mente; aprendes infinidad de cosas y además, te formas para tu futuro...y si puedes estudiar lejos mejor, antes se madura como persona”. Durante la carrera descubriría que la rama de la creatividad, el diseño gráfico y la fotografía publicitaria sería a lo que querría dedicarse en su vida. Objetivo: llegar a ser alguna vez director creativo de una gran agencia. Por ello empezaría a trabajar en agencias como diseñador gráfico y creativo.

Un trabajo publicitario contra el racismo, obra de Javier.
PRIMEROS TRABAJOS PUBLICITARIOS.
La primera agencia donde haría sus primeros trabajos sería en El Puerto de Santa María, en la agencia Tusitala Comunicación, a los cuales agradece que lo “aguantaran” en sus inicios. También realizaría pequeños trabajos de freelance para algunos clientes como la Universidad de Cádiz y otras empresas. Después recalaría durante un tiempo en la agencia de su familia de Orense, Nacher Publicidad que fundó su tío y ahora llevan sus primos, los cuales han sido referente desde siempre. Sería tras estos trabajos donde vendría un cambio brusco en su vida, ya que conseguiría la Beca Leonardo Ícaro Plus que otorga el Ayuntamiento de El Puerto en 2008.

Con sus padres, en Florencia (Itallia).
EN FLORENCIA CON LEONARDO
Su nuevo destino sería Italia en la ciudad de Florencia. Allí realizó durante 3 meses y medio prácticas en la agencia Claim Communication. Aquí Javier destaca una anécdota sobre su jefe; “--Me preguntó de dónde era y le contesté que de una ciudad costera de la provincia de Cádiz llamada El Puerto de Santa María. Para mi sorpresa dijo que la conocía, la había visitado y le pareció preciosa y con gente muy simpática”. Aparte aprendió italiano lo suficiente como para, según dice él, “defenderse”. Es en este momento cuando descubre que “--Vivir en otro país y conocer gente de diversos sitios es la droga más saludable”. De hecho se lamenta de no haber hecho estudios Erasmus en el extranjero durante su carrera ya que la beca Leonardo le había sabido a poco. Javier piensa que la publicidad exige enriquecerte de otras culturas, ideas y formas de ver las cosas, tienes que estar día a día actualizándote o te quedas obsoleto, hay que adaptarse a los tiempos continuamente y esto exige viajar y vivir en diferentes países durante cierto tiempo.
MASTER EN MADRID.
Tras su estancia en Italia, Javier, decide realizar un Máster en diseño gráfico en Madrid, para aprender a manejar las herramientas de diseño gráfico de manera más profesional. Aquí siguió conociendo gente de diferentes países, e invitó a muchos a visitar nuestra ciudad, “--Me gusta que los de fuera conozcan mi ciudad y su gente de manos de un portuense, que le cuente un poco las historias de El Puerto. Si no, no es lo mismo”. Tras su estancia en Madrid, realizó más trabajos como freelance. Es en esta etapa donde comienza a participar en el ambicioso proyecto del vino de el I.E.S Santo Domingo, ex-Instituto suyo, creando todo lo que respecta al diseño de la I Muestra de vinos tintos de la provincia de Cádiz. “--Este proyecto me gustó desde el principio y Agustín Saucedo, coordinador del Ciclo de Vitivinicultura del Centro, ha sabido unir todas las fichas de manera magistral para que salga adelante. Es un honor para mí formar parte de un proyecto que creo tendrá mucha repercusión, además rememoro un poco a mi bisabuelo que tanto dio a la cultura del vino en El Puerto y me hubiera gustado conocer personalmente”.

Con su madre y hermano Luis, y algunos amigos, en el domicilio familiar.
AHORA, EN LONDRES.
Javier ha vuelto a dar un cambio brusco en su vida y ha decidido ir a Londres, donde se encuentra desde hace dos semanas, a probar suerte y a seguir aprendiendo de nuevos sitios: “si no lo hago ahora no lo podré hacer más adelante. No me ata nada aquí salvo mi familia y amigos. Sé que me apoyan y que siempre estarán ahí, ellos creen que es lo que debo hacer. Así que.... ¡allá vamos!. Trataré de estar en El Puerto en las fechas especiales que es cuando siempre me reúno con mi familia y mi gente que también estudia y trabaja fuera”.
A continuación el portfolio y un enlace en el que se pueden ver algunos de sus trabajos, diseños, anuncios y fotografías:

Lola Ojeda y Blanco nace en Cádiz en el Barrio de la Viña, de madre gaditana y padre portuense, el 23 de junio de 1943. Su familia se traslada a El Puerto cuando ella cuenta con cinco años de edad y se fueron a vivir a la Plaza del Castillo. Estudió en el colegio de al lado, casi al lado, en las Esclavas del Sagrado Corazón.



Resulta que Paco hizo el bachillerato en el Instituto Laboral --hoy de Santo Domingo-- y, en el año de 1960 se fue a Valladolid a estudiar al Colegio del Salvador. Al finalizar aquellos estudios, se casaron en el año 1966 y se trasladaron a Valladolid donde felizmente vive con su familia. Todos los años regresan a El Puerto, como dice Lola, «a llenar las pilas de sal, de playa, de vino, de cervecita, de pescaíto, ...» no solo en verano, sino que también durante algunas Ferias y Navidades, y gracias a las vacaciones «mis hijos son tan portuenses y andaluces como nosotros». (En la imagen, Mariluz y Lolichi --como le dicen en El Puerto a nuestra protagonista--, en la Plaza del Ave María, delante del Colegio San Luis Gonzaga. Año 1965).



Cocinero de postín, divulgador de platos de nuestra tierra, investigador de nuestros sabores, este portuense, hijo de Roberto Romero Laffite
Se trata de un restaurante italiano, situado en una casa señorial dentro del casco antiguo de la ciudad. Posteriormente instala su primer restaurante, La Olla , durante un año. (En la imagen, un ancestro de Roberto, Cecilia Bölh von Faber --Fernán Caballero--).
ENTREVISTA.









Pepe tiene una gran familia que se compone de 6 hijos , 17 nietos y 8 bisnietos y otro que viene en camino. De los nietos 12 están ya casados. Pepete sorprende con su gran memoria. Se acuerda de datos y nombres, con pelos y señales, de muchísima gente que ha conocido en su vida. Se conoce los nombres y las medidas de todos los cortijos de la campiña. Es un gran entendido en caballos y distingue los hierros de las distintas ganaderías de Andalucía.
En una fiesta que se celebró en Cádiz por los años 1928 o 29, Federico García Lorca, relató que allí estaban los Florida, esto es Los Melu, "Que la gente cree carniceros, pero que en realidad son sacerdotes que siguen sacrificando toros a Gerión". Carniceros, tablajeros, jiferos, gandingueros, matarifes, cabestreros, mozos, porteadores, carreros de todos los mataderos municipales de la Baja Andalucía han sido los forjadores de este imponente tinglado que es el arte flamenco, en cualquiera de sus vertientes. Cuando yo, por los años 70 organizaba la Fiesta del Cante de los Puertos, no enviaba los carteles y los folletos a los Ayuntamientos de la zona, sino a los Mataderos Municipales. Precisamente porque allí estaban los destinatarios de esas proclamas y no en las oficinas, ni en los despachos de los alcaldes, de los secretarios, de los concejales...más que nada porque no los tiraran a la .papelera sin oficio ni beneficio para nadie. Los carteles y los folletos eran enviados a donde tenían que ir. (En la imagen, Anzonini, y a la derecha su mujer, María de los Reyes Suárez, conocida como María 'La Churrasca').
A Anzonini, siempre lo recordaré subiendo y bajando las escalerillas del carro de la carne, después de haber descolgado de un garabato media vaca y echársela encima, sobre la capucha de muselina morena y saco, tinta en sangre, y llevar el cuarto del animal a un puesto de la Mercado de la Concepción. Y eso una y otra vez y así todos los días. (En la imagen, Anzonini, dibujo de M. Alcalá).
Anzonini, nunca pude saber de dónde le vino el apodo, rubio, con los ojos azules, tenía facciones típicamente gitanas, a pesar de ello. Su estatura extrema, su delgadez, daban prestancia a su figura que se crecía, nada más cuadrarse y alzar los brazos, con una majestuosidad increíble. Por su rostro siempre desencajado, sobre cuya frente campeaba un mechón rizado de pelo, la boca huérfana de dientes, pasaban las memorias de sus gentes y de lo vivido. Sus pies paseaban, en un espacio mínimo, un baile rodado por los siglos, doméstico, casero. Nada había estudiado en él; todo era improvisado e irreflexivo. Pero también hondo, como un pozo sin fondo. Y es que en su baile surgía , como de un manantial inagotable, lo ancestral y genéticamente guardado en las entretelas de su persona. Ni había en su porte impostura, ni fingimiento, ni afectación, ni jactancia. Aparecía su baile sin aditamentos ni ropajes espurios, creadora e inconscientemente apegado a la tradición, legítima y genuinamente antiguo. (Otro dibujo de Anzonini, ‘Anzonini del Puerto’, "quant à lui, dansait dans sa cuisine et cuisinait en dansant". Realizado por Miguel Alcalá).


Su gran oportunidad para demostrar su valía llegó con la celebración del XIX Campeonato de España de Billar a Tres Bandas sub-17, (en la imagen, recogiendo la medalla) que tuvo lugar en la murciana localidad de Los Narejos entre el 9 y el 11 de octubre pasados. La disciplina a tres bandas es muy diferente al billar tradicional que todos conocemos, el objetivo son la realización de carambolas a varias bandas, por lo que exige una gran precisión en su ejecución. Abel llegó a la final y tuvo en sus manos la victoria al contar con una amplia ventaja, que finalmente su rival, el también andaluz Miguel Peñuela, supo remontar para hacerse con el título. Un subcampeonato que sin embargo dejó buen sabor de boca
Pero no todo es billar, a Abel también le atrae la idea de estudiar Medicina. Por el momento toca vivir el presente, y que su trabajo y una pizca de suerte le favorezcan, ya sea ante las mesas de billar o en las consultas de los centros sanitarios. (Textos: Álvaro Sánchez).










En 1906, una de las pioneras fábricas de automóviles en España, la de Anglada Gallardo, había cerrado sus puertas en las instalaciones abiertas desde 1899 en la calle Cielo. La falta de inversores obligó al mecánico Anglada (en la imagen) a trasladar su negocio a Córdoba, donde encontró respaldo económico.









Hubo un humilde personaje en El Puerto de la segunda mitad de los cincuenta del siglo XX que por humilde, ni siquiera era personaje, pero sí un ser entrañable para los niños de entonces, como yo: el Loro de la calle Alquiladores.
Los animales se parecen a sus dueños. Eso es cosa que siempre se ha dicho, yo no sé si con fundamento o sin él. Pero, sea como fuere, me vienen a la memoria una serie de ejemplos y verbi gratias que me llaman la atención sobre el particular. Del mundo de las aves, los loros, son animales de los que en este Gran Puerto ha habido unos buenísimos ejemplares, más que nada por su carácter cosmopolita y por el comercio con la Indias. En cualquier casa había un loro, una cotorra o un guacamayo que un embarcado había traído de regalo. Sin embargo, siempre estuvieron sometidos a la disciplina y enseñanzas domésticas y nunca disfrutaron de libertad plena, como ahora que se han escapado, o los han echado a la calle, por perversos, y han poblado en colonias numerosísimas todas las palmeras de la entrada de Vista Hermosa y se han extendido a todos los Pagos del término municipal. Son loros salvajes y cotorras montunas, sin formación específica que, abandonados por sus dueños, se han multiplicado sin tasa en un medio que no les es el propio y ya van por la décima generación, por lo menos. En cierto modo son como los cocodrilos que aparecieron en un pantano madrileño, las tortugas americanas que pueblan nuestros ríos, o los patos malvasía foráneos que han abandonado sus dueños, con peligro y detrimento de bastardear la especie autóctona en los humedales de Doñana.