Ignacio Gaztelu Pastor nace en El Puerto el 16 de febrero de 1963. Sus padres, ambos ya fallecidos, fueron Ignacio Gaztelu Díaz (1929-1995) y Mª Teresa Pastor Nimo (1933-2007) nacidos en El Puerto y casados en la capilla de la Patrona de la Iglesia Mayor Prioral de nuestra ciudad. Tuvieron dos hijos Ignacio y un hermano menor, José Ramón nacido en 1967.
Aunque sea un poco lúgubre recordarlo, el año 1963 es señalado por las personas que fallecieron durante esos doce meses: el papa Juan XXIII, el presidente de los EE. UU. John F. Kennedy, asesinado en Dallas, la cantante francesa Edith Piaff, el pintor también francés Georges Braque, el poeta español Luis Cernuda o el novelista británico Aldous Huxley entre otros.
Como datos positivo, añadiremos que 1963 fue el año en que se firmó el Tratado de prohibición parcial de ensayos nucleares entre EE. UU. y la URSS, el año en el que por primera vez una mujer tripula un satélite espacial, la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova. Finalmente en agosto de ese año tuvo lugar en Washington D. C. la famosa manifestación por los Derechos Civiles encabezada por Martin Luther King y en la que pronunció su celebre discurso I have a dream (Tengo un sueño) y ese mismo fue fundada en Etiopía la Organización de la Unidad Africana.

Matrimonio con Velaciones de los padres de Ignacio, en 1959. Com curiosidad, antes se exigía dicha Velación para entrar en el Seminario.

Cumpleaños de Ignacio en 1966 --cinco--, en la que aparecen sus padres, abuelos, su hermano José Ramón y algunos de sus primos de ambas partes.
Durante toda su infancia Ignacio vivió en la calle Larga, 63 a la altura de la Plaza Peral enfrente de la actual Delegación de Hacienda que entonces era la casa de su abuela paterna, Victoriana Díaz Molleda. Estudió en el desaparecido Asilo de las Hijas de la Caridad que existía en la calle Cielos, luego en el Colegio de La Salle—Santa Natalia y finalmente con los jesuitas en el Colegio de San Luis Gonzaga.

Ignacio, segundo por la izquierda de la segunda fila desde arriba. La foto está tomada en el patio del Colegio La Salle, con Don Eusebio y toda la clase de Primero de EGB, en 1968.
LICENCIADO EN VETERINARIA.
Nacido en una familia profundamente religiosa su infancia transcurrió toda ella en El Puerto, rodeado de sus muchísimos primos, cerca de cuarenta contando las dos ramas. Desde pequeño gustaba de la lectura, del cine: entonces se iba casi todas las semanas y especialmente en tiempo de vacaciones a los muchísimos cines de verano que había en El Puerto; los viajes a los que su padre era muy aficionado y que le llevó a recorrer toda España y a disfrutar de la geografía, la historia o el arte.

En la Playa de la Puntilla delante de la caseta familiar. Ignacio, con gafas de bucear, que era una de sus grandes aficiones, para en este caso estudiar a los animales marinos. Año 1971.
Otra de sus aficiones fue el campo y, especialmente la zoología, el conocimiento de los animales que, con el tiempo le llevaría a estudiar en Córdoba la carrera de Veterinaria.
Así, después de terminar la carrera que tanto le apasionaba y que, sin embargo nunca llegaría a ejercer, después de mucho tiempo reflexionando --discerniendo-- junto con el entonces Obispo Rafael Bellido Caro y del párroco de San Marcos de Jerez y entonces Director Espiritual del Seminario Carlos González García—Mier entendió cual era su verdadera vocación: curar sí, pero no animales sino ánimas.

Ignacio, en la Embajada de España en Roma, acompañando al Coro de San Francisco dirigido por Millán Alegre, que aparece a la derecha de la imagen, en 1997.
DOCTORADO EN TEOLOGÍA
Terminado el Bachillerato se trasladó a Córdoba donde, tras obtener la Licenciatura en Veterinaria, ingresó en el Seminario de Jerez viviendo allí mismo el primer año, los dos siguientes en Sevilla y los tres últimos en Salamanca donde obtuvo el título de Bachiller en Teología en la Universidad Pontificia salmantina.

En Gredos, con alumnos y profesores de la Universidad Pontificia de Salamanca. Ignacio, con una camiseta a rayas en primer término. El señor mayor es el famoso teólogo Olegario González de Cardenal. Año 1996.
Continuó sus estudios en Roma donde obtuvo primero la Licenciatura y luego el Doctorado en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia Gregoriana, sumarían cuatro años en la capital de Italia.

Saludando a S.S. el Papa Juan Pablo II, después de haberle asistido en una celebración eucarística en la Basílica de San Pedro de Roma, en 1997.
Allí tendrá la oportunidad, «única e inolvidable», recuerda, de visitar al Papa Juan Pablo II como secretario en la visita ad limina del Obispo jerezano Bellido Caro y, posteriormente, todavía como diácono de asistir al Papa en una Eucaristía de beatificaciones en la Basílica de San Pedro.

Ordenación sacerdotal por Monseñor Bellido, en la Prioral, en 1998.

Fue la primera vez que el templo portuense acogía una ceremonia de este tipo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, con asistencia del clero de la diócesis.
ORDENADO SACERDOTE.
Durante ese tiempo recibió la ordenación sacerdotal el día 12 de octubre de 1998 por Rafael Bellido Caro, primer Obispo de la Diócesis de Asidonia—Jerez en la Iglesia Mayor Prioral del El Puerto de Santa María, justo el mismo día en que el entonces párroco Manuel Sánchez Mallou fallecía. Fue la primera vez que el primer templo portuense acogía una ordenación sacerdotal. Durante un breve tiempo, sólo dos años, fue enviado como párroco a Guadalcacín,
El segundo Obispo de Jerez, Juan del Río Martín lo nombra primero Vicerrector y luego --desde 2005-- Rector del Seminario de Jerez. Recientemente, este último curso, el tercer Obispo de Jerez, José Mazuelos Pérez lo ha nombrado Canónigo Magistral de la Catedral de Nuestro Señor San Salvador de Jerez de la Frontera.

El 15 de mayo de 2010 Ignacio, cuarto por la izquierda, tomó posesión como Canónigo Magistral de la Catedral de Jerez, siendo su padrino Domingo Gil.
Después de haberlo hecho en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, actualmente imparte clases en asignaturas de Teología Dogmática en el Instituto de Ciencias Religiosas Asidonense y el Instituto Teológico San Juan de Ávila de Jerez de la Frontera.
Tras los años de Salamanca y Roma, ricos en momentos de fe religiosa y cargados de oportunidades en el conocimientos de personas y de experiencias culturales, vino la “luna de miel” como sacerdote en la parroquia de Guadalcacín. Años de aprender, inolvidables pero cortos antes de ser llamado al Seminario para una responsabilidad tan alta como la de formar a los futuros sacerdotes al servicio de la Iglesia y de los hombres. Todo un privilegio inmerecido «que considero un regalo del Señor» donde sigue ejerciendo su ministerio como sacerdote.











Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) nació en el número 21 de la calle Palma de nuestra ciudad, el 2 de marzo de 1893falleciendo el 17 de agosto de 1964 en su casa del número 26 de la calle Luna. Combinando los apellidos de sus ascendientess utilizó con frecuencia seudónimos y criptónimos, por los que ha sido ampliamente reconocido, siendo el más habitual entre todos ellos el de Sancho de Sopranis, aunque usaría los de Rafael de Ayraldo, Sancho de Melgar, Sopranis, Senex, Pedro Hisam, Cibo de Sopranis, Cibo d'ria... Con unos y otros firmaría casi medio millar de trabajos de investigación entre libros, artículos, colaboraciones en revistas y periódicos, etc.
Ésta abarca amplios y variados temas, entre ellos los religiosos –él conocía como nadie la orden dominica y su historia-, las épocas medieval y moderna, la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas; y también artísticos, aspectos este ultimo en el que destaca la organización de la muestra del museo de la catedral gaditana y su vinculación a la restauración del Castillo de San Marcos portuense, que él realizó junto a extensos estudios del edificio. También fue quién gestó y desarrolló las visitas a los monumentos jerezanos, tan populares y célebres por su contribución al acercamiento de la ciudad a sus habitantes y a los que otorgó un reconocido merito. (En la imagen de la izquierda, portada del libro de 'El Puerto de Santa María y el Descubrimiento de América, escrito con Rafael Barris y publicado en 1926. En la fotografía, facsímil publicado por la Academia de Bellas Artes 'Ssanta Cecilia' en 1992. Hubo que pedir un ejemplar a la Biblioteca Nacional de Madrid, al no existir ninguno en las de la zona. Fue un homenaje y la recuperación de un libro para los lectores de hogaño).
A lo largo de su trayectoria profesional recibió Hipólito diversos premios, nombramientos y condecoraciones. Entre otros, le fue concedida la Medalla de Oro de la Ciudad de Melilla y obtuvo el nombramiento de miembro de la Orden de Mehdauía en Marruecos, etc… Igualmente fue miembro de Academias como la Real Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz o la Real de Historia de las Bellas Artes de Sevilla, y tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras. Con este investigador jerezano le unían también temas de investigación, como los trabajos realizados en el Archivo de Jerez, su etapa africana y la publicación de sus trabajos en revistas como África o Mauritania, etc… Se relacionó asimismo con otros estudiosos como Rafael Barris, Juan de la Lastra Terry o Fernando Monguió Betcher, colaborando en ocasiones con alguno de ellos. (En la imagen de la izquierda portada del libro 'Alfonso X el Sabio y El Puerto de Santa María', editado en 1984, que recoge artículos dispersos de Sancho y que fue presentado por el invetigador y hoy director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico, Javier Maldonado Rosso y la historiadora Mercedes García Pazos. Como afirmó Maldonado, 'A Hipólito Sancho le debemos el que sentase el conocimiento de este periodo de la historia de El Puerto sobre bases científicas).
Impartió clases entre otros centros, en la Academia Poullet en la calle Cruces, en el Instituto de Jerez y en el colegio los Marianistas de dicha ciudad; trabajó en el Archivo y Biblioteca Pública Municipal. Fue secretario General del alcalde de El Puerto, Antonio Rives Brest, en 1939. Cronista Oficial de El Puerto, por nombramiento de 13 de febrero de 1939, finalizando su vinculación con la instiución municiapl en enero de 1941. Fue el responsable de la imagen actual que presenta el Castillo de San Marcos y de su restauracion y hemos de señalar, además, que estuvo en los negocios de la vinatería, tan propios de El Puerto, en una aventura empresarial familiar, una de cuyas etiquetas mostramos en la imagen de la izquierda.


HISTORIA DEL PUERTO DE SANTA MARÍA. Desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año mil ochocientos. Ensayo de una síntesis.
El libro IV, El Iluminismo, quizás el título menos afortunado tiene su inicio en la incorporación del Puerto a la Corona, coincidente con la estancia en la ciudad de la familia real de Felipe V, cuyos pormenores relata Sancho. No olvida Sancho en las páginas que dedica al siglo XVIII, efectuar un repaso a la vida religiosa de la ciudad. Parcas son en cambio las páginas dedicadas a la vida económica local, con las que remata la obra y que ofrecen un sumario testimonio de la roturación de alrededor de doscientas aranzadas de arenales para viñas, la ruina de las salinas y el desarrollo comercial. La síntesis de Hipólito Sancho se completa con unos nutridos apéndices dedicados a las magistraturas portuenses durante la Edad Moderna, que vienen acompañados de sendos índices onomástico y toponímico. (En la imagen, portada del libro, edición 2007).







Sus padres son José Luis Pérez Aguilar, natural de El Puerto, de los Pérez vinculados desde siempre con el trabajo de cristalería y aluminio, y Concepción Puyana Rodríguez, gaditana del Barrio la Viña siendo la segunda de cuatro hermanos, Virginia la mayor, y dos mellizos Conchi y José Luis menores que ella, dándose la circunstancia de que hoy todos trabajan en asuntos relacionados con lo social.


















Hemos tenido la suerte de tener dos grandes maestros. Jose Luis de Ugarte, un marino que ha participado dos veces el la 

En mi retina están miles de amaneceres y puestas de sol. Hemos parado en sitios paradisíacos, islas desiertas, lugares olvidados por la civilización. Hemos convividos con una población de unos 70 cormoranes, a bordo. Que se dejaban coger con nuestras manos al no conocer la maldad de los humanos.
LA SINGLADURA.


LA MÚSICA FLUYE: LOS STARFIS.
DESDE ‘LOS STOLIN’ A ‘FOUR’.







Gregorio Francisco Cruz Vélez nace en la tan portuense calle Luna un día normal: el 24 de febrero de 1954. Ya desde pequeño le decía a su madre «--Déjame hacer lo que me gusta». Muchos años después nos damos cuenta que así ha sido.



Todas las plazas y aficionados que lo conocen saben captar su profesionalidad. Es poseedor de premios tan importantes como el ‘Maite’ de Madrid en tres ediciones, ‘Maestranza de Caballería’ de Sevilla, ‘Canal+', en diferentes ediciones --tanto en metálico, como el trofeo que lo acredita--, Premio Nacional Cossio... Y premios del sur de Francia, de temporadas catalanas, de jurados de prensa e incluso de los propios compañeros de profesión. En definitiva un largo etcétera que definen la categoría obtenida por nuestro paisano en su extensa trayectoria. (En la imagen de la izquierda, uno de los premios otorganos por la cadena de televisión Canal+).





Quizás el viento de Levante, ese que te despeina mientras contemplas una tarde de toros en pleno mes de julio, o que hace ondear las banderas de la Plaza Real cuando suenan los clarines; o quizás las salinas que rodean la ciudad, sean la excusa perfecta de este carácter duro y de superioridad que, desgraciadamente, califican el trato que dedica El Puerto a sus paisanos más relevantes en la distintas artes.
Pedro Cardeñosa Nieto nace el 8 de noviembre de 1964, en Siruela (Badajoz) Comarca de la Siberia, una zona cercana a la frontera con Ciudad Real. Sus padres: Eugenio y María, también de Siruela. Es el segundo hermano de cuatro. Antes que él nació otro hermano al que también llamaron Pedro, pero murió. Su nombre, su ropa, su cuna, su espíritu (dicen los esoteristas)…pasó a su persona.
Su más tierna infancia, hasta los 10 años, la pasó viviendo en el campo, en una finca de Ciudad Real donde su padre ejercía de pastor. Allí aprendió este oficio que es su verdadera pasión y objetivo, como profesión, en la vida futura. La casa donde vivía no disponía de luz eléctrica ni de agua corriente y el pueblo más próximo estaba a 4 kilómetros. Distancia que recorría en bicicleta cada mañana, entre caminos y veredas, ¡¡a 4 grados bajo cero en invierno y 45, a la sombra, en verano!! Pero nunca faltó a clase. Dice que, hasta hoy, han sido los años más felices de su vida.








para impartir Enseñanza Primaria en las “Escuelas del Niño Jesús”. En 1952 se logra el reconocimiento como “Centro Docente Benéfico” lo que le asegura la ayuda del estado. (En la imagen, ficha del Asilo de San José).

En 1970 se incluye en dicho Centro una Escuela Hogar en donde un numeroso grupo de niñas de los campos de la comarca se integraron junto con las internas adscritas a Protección de Menores.


Juan Luis Bootello Reyes nace el 22 de mayo de 1931, --año en el que se proclama la II República que duró hasta el golpe de estado de 1936--, hijo primogénito del matrimonio formado por Luis Bootello Campos y Victoria Reyes González, fueron además cinco hermanos: Juan Luis, José María, Emilio, Alfredo y Fernando, de los que solo sobreviven el primero y el último. La vivienda familiar estaba en la calle Palacios, 32. Estudió en el Colegio de Carmelitas y con Alfonso Cárdenas, en la calle Luna, frente al desaparecido Teatro Principal, A partir de los 10 años estudiaría, interno, en el Colegio de los Marianistas de Jerez, haciendo la reválida en Sevilla. Su tío Emilio Bootello, era el propietario del famoso transporte local conocido como 'el autobús de Bootello'.






