De izquierda a derecha, Rafael Bayo, Juan Bayo, José Zamorano, Paco Arniz, María del Carmen Orellana, Pepita Lena y Faelo E. Poullet, durante la inauguración de la I Exposición Colectiva Itinerante de 7 Artistas Portuenses, celebrada en 1986, patrocinada por la entonces Caja de Ahorros de Cádiz, entidad que antes de la fusión, se implicaba en la cultura de El Puerto.
Francisco Arniz presentaba dibujos a tinta china.
«...Paco Arniz, cicerone plástico de El Puerto de sus amores, nos invita a un paseo ideal por las calles y perspectivas de su ciudad natal» (Manuel Martínez Alfonso). «Creo que sus temas tienen una sensibilidad que apenas empañan las nubes del recuerdo». (Juan Ignacio Gilabert). "Arniz es el pintor de lo concreto, de lo inmediato, alerta siempre a la exigencia de la forma. Así es como capta amorosamente los rincones y las luminosas calles de su ciudad natal [...] Sus líneas y sus formas dan la impresión de ser las de un arquitecto que se ha olvidado de su profesión y se ha metido, nada menos, que a pintar El Puerto". (Manuel Pérez Casaux).
Juan Bayo presentaba grabados y óleos.
«porque la realidad tiene mil caras».
Portada del folleto editado por la Caja de Ahorros de Cádiz.
Rafael Bayo presentaba obras a pastel.
«Más allá del añil de los jardines
suspensos de las gélidas ventanas,
clarean por el aire las mañanas
de lazos blancos, verdes y carmines».
(Rafael Alberti).
Pepita Lena presentaba cerámicas.
«Desde que en 1982 --después de haber terminado en 1965 estudios en la Escuela de Albaydar en Sevilla-- se decidió a investigar las técnicas de la antigua cerámica española, El Puerto cuenta con una singular artesa: Pepita Lena». (LSA).
María del Carmen Orellana presentaba máscaras.
«Y aún así quise regresar, asomarme,
contemplarlo con mis innumerables ojos,
abrumarlo con las múltiples imágenes, todas
verdaderas,
con el recitado de mis muchos nombres:
consentirle de nuevo sorprenderme,
revelarme bajo mi única apacible e invariable
máscara.
Sí, eso quise».
(Ana Rosetti).
Propuesta de cartel, en el que los artistas aparecían empotrados en un cuadro de la familia real.
Faelo E. Poullet presentaba collages.
«La belleza jamás podrá arraigar en una sociedad orientada hacia el consumo voraz, en la que el silencio --la materia en la que se nutre el arte-- es anegado por una borrachera de superficialidad. Lo único que me inspira es la belleza. Me debato por escapar a la impuesta aridez de solo satisfacer necesidades y por evitar el regusto de un deseo de beneficios sin ningún trasfondo ético ni físico». (Bob Krier)
José Zamorano presentaba óleos.
«La propiedad y, al mismo tiempo, el elemento más característico de la obra de José Zamorano es la luz, la intensidad de la luz del mediodía. Una luz que adorna de los cálidos amarillos, naranjas y rojos estivales y con la que pretende impresionarlo todo, consiguiéndolo y transformándola en imágenes con las que, según sus propias palabras, solo intenta despertar en el espectador el mismo sentimiento que le anima a hacerlo, un sentimiento de reposo en la contemplación de todo lo sencillo». (Mercedes García Pazos).
De izquierda a derecha, José Recacha, Daniel Escortell y Javi Ruibal, en La Habana (Cuba). (Fotografía de Nacho Vazquez. Año 2009).
GlazZ, es un proyecto musical desarrollado por un trío de inquietos músicos formados en múltiples disciplinas y que da como resultado una simpática mezcla de estilos alejada de lo convencional. José Recacha (guitarra eléctrica, acústica, slide, teclados, bajo, coros y palmas), Javi Ruibal (batería, paisajes sonoros, percusión, coros y bajo) y Daniel Escortell (bajo, batería, coros, teclados y 'trompeta' --las comillas son suyas--). Una banda sin reparos a la hora de vestir el compás de las bulerías con la fuerza del rock o el desenfado del funk con la elegancia del jazz en composiciones que evocan a los grandes del rock sinfónico. Un trabajo sin concesiones y con un marcado estilo personal que investiga nuevos sonidos y persigue ,sobre todo, crear nuevas sensaciones
Representación de disco en La Central Lechera (Cádiz). Fotografía de Miguel Ángel Paez.
GlazZ, musical project founded by a trio of young and restless musicians from El Puerto de Santa María, Spain. A band that makes a mix of styles far from the conventional, dressing flamenco roots rhythms with the strength of rock or the ease of funk with the elegance of jazz in compositions that evokes the masters of progressive rock. A work without concessions and with a pronounced personal style that invests new sounds and looks on creating new sensations on the audience.
"GlazZ es una banda del Puerto de Santa María, cuyos jóvenes componentes hacen un jazz fusionado con tal cantidad de estilos y todos tan magistralmente mezclados, que no han podido evitar que su uniforme de escena ea el de "Cheff ". José Recacha, Javi Ruibal y Dani Escortell se presentan ataviados con sendos gorros de cocineros y mandiles que representan la cocina de autor que ponen a disposición de la audiencia. Un públlico que va a sorprenderse por la evocación continua a los grandes de la música pero sin llegar nunca a la suplantación artística. Tienen su sonido. No hay duda. . Y que la locomotora va al ritmo que Ruibal marca, también se nota. O al menos eso es lo que se desprende de su directo.
No son comerciales , me decía alguien muy cercano a ellos, pero la cocina de autor nunca lo es. Ni lo debe ser." (Café Casino Sevilla).
SONIDO LIBRE ABIERTO AL MUNDO.
"El mar, las gaviotas, una guitarra acústica, ritmos oceánicos y la trompeta evocadora de ultramar saludan un nuevo día, amanecer en El Puerto, y cobran forma los sonidos nuevos y de toda la vida que un trío portuense joven pero con evidente poso cultural acuña en su primer disco, la obra conceptual que está enamorando a quienes han podido paladearlo.
GlazZ, la propuesta musical de José Recacha, Javi Ruibal y Dani Escortell, ofrece en su debut un brillante paseo por estilos, ritmos y tonalidades fundidos de forma sorprendente hasta lograr un insólito sello personal. De la playita a la ciudad, del estrés al retorno a los orígenes: rock, jazz, músicas étnicas, punk, funk, sinfonismo, un cóctel de categoría. Un disco autoproducido por ellos mismos, músicos de 25 años, portuenses de altos vuelos que hacen lo que quieren, como quieren, sin concesiones y con tiempo por delante.
'Aconsejamos escuchar el disco de principio a fin, para captar la historia completa, cada pasaje se ha registrado con cariño y dedicación', comenta Javi Ruibal, a la sazón hijo del ya universal cantautor portuense, y pregonero del Carnaval gaditano, Javier Ruibal. Ahí es nada.
'Fresco, sorprendente, divertido, irónico, intenso, de calidad, cálido, abierto, ecléctico, transgresor, fiel a la tradición pero también provocador, sincero, honrado, maduro y evocador'. La definición del primer disco de Glazz pertenece a Iñaki Salvador, prestigioso pianista donostiarra de jazz.
Los maestros Peter Ersquinde y Juan de la Oliva, con un disco de GlazZ
Se puede leer en la página del grupo en la red myspace.com/glazzmusic. 'Buscamos un sonido propio', subrayan al unísono Javi Ruibal y José Recacha. 'Somos técnicos de sonido, así que hemos buscado el color que teníamos en mente, sin pensar en el mercado discográfico, respetando nuestras influencias pero tratando de que suene a música contemporánea, música de hoy'. De veras que lo consiguen. 'Original y con pegada', sugiere el cantaor David Palomar. 'Un sonido personal', subraya Borja Barrueta, batería de Jorge Drexler. El trío instrumental no cabe en su gozo, un disco redondo grabado en su propio estudio, a su ritmo, sin presiones.
Los jóvenes instrumentistas emplean con destreza el bagaje que ya poseen, no en vano han colaborado en directo y estudio con Ruibal, Kiko Veneno, Chano Domínguez, Los Delinquentes, Drexler, Los Cucas, Pepe Begines, Amancio Prada, El Bicho, El Lebrijano o Merche Corisco. El percusionista Javi Ruibal destaca sus influencias flamencas, del funk negro y de la world music, Recacha deja claros sus gustos por el blues, el rock clásico, el jazz electrificado a partir de Miles Davis y los sinfónicos de los setenta, y Dani es puro rock; actualmente participa en un homenaje a Tom Waits.
El disco, no podía ser de otra manera, contiene guiños al rock de los sesenta, el jazz de Weather Report y cía, los ritmos africanos y multitud de detalles más. Escuchen atentamente las Punklerías o Fonkyman, piezas de artesanía en plena era de la tecnología. 'Hoy en día, si tienes buen oído, puedes hacer un disco con un ordenador y una buena tarjeta de sonido', certifican. Dicho y hecho. Muchos años de trayectoria musical traen estos resultados. Espacio y tiempo juegan a favor. Paciencia y libertad.
GlazZ persigue una carrera de fondo, sin prestarse a las tendencias actuales de productos perecederos. Javi ha aprendido en casa la filosofía Ruibal, que demuestra que sin plegarse al mercado de dinero fácil y sin escrúpulos, abandonándose a la creatividad, se abre camino al tocar. Y se alcanzan metas insospechadas, amén de la impagable reputación profesional. 'Si no quieres, no entras por el aro' de radiofórmulas y operaciones dermoestéticas. Javi no esconde la admiración por su padre, que 'siempre ha hecho lo que le ha dado la gana'. 'Ole, niño, ole ahí', se escucha en el disco tras una montaña rusa de sonidos encadenados. En el disco, por cierto, colaboran el trompetista cubano Carlos Sarduy, que suele tocar con Ojos de Brujo; el bailaor Raúl Ortega y el cantaor portuense Selu.
La calidad de sonido, excelente. 'Dicen que suena como si hubiéramos realizado una producción millonaria', remarcan, 'pero en realidad hemos estirado el tiempo, hemos trabajado sin prisas, para nosotros mismos, cuidando cada paso'.
El guitarrista Recacha, que también cuenta con una amplia cultura musical, acaso contagiado por un padre melómano, se muestra orgulloso de un disco de debut tan extraordinario, y recuerda, sin ánimo de compararse sino como simple curiosidad, que muchos grupos emblemáticos firmaron mediocres o mal grabados primeros discos, mejor no señalar con el dedo. En cambio, otras bandas dieron lo mejor de sí al inicio de sus carreras. Glazz no se plantea el futuro, quizá porque ya sea pasado, y vive el presente con intensidad. Preguntados por su trabajo, con simpleza y sin dobleces, Ruibal responde del tirón: 'Somos músicos'. Músicos de carne y hueso, músicos de sesión, de directos, profesores ocasionales de música, técnicos de sonido si se encarta. Dani estudia publicidad, pero también se vuelca en su vocación, bendito veneno. (En la imagen, la banda en La Habana vieja. Foto de Nacho Vázquez. 2009).
GlazZ ha firmado recientemente la banda sonora de la serie gastronómica El chef del mar, dirigida por Ángel León, cocinero de postín de A Poniente. Tres horas de música original de autor. La banda ya ha confirmado proyectos como su participación en el próximo festival Etnosur y otras sorpresas por desvelar, tanto en la provincia como allende sus fronteras invisibles. De momento, con humildad e ilusión, anuncian que recorrerán el circuito de bares portuense, una vez levantada la veda.
Los directos de GlazZ se complementan, al estilo del rock psicodélico de los sesenta pero con otras intenciones y hechuras, con proyecciones audiovisuales de carácter conceptual, de acuerdo con la línea argumental del disco, que así puede traducirse en imágenes con más veras y no sólo imaginarse, desde el comienzo de un día cualquiera de sol y urbe, ventajas y contras de la ciudad y la playa, las prisas y los reductos alejados del mundanal ruido. Todo ello, no es casualidad, se combina en El Puerto de forma natural, merced a las leyes de la naturaleza y al urbanismo salvaje. La impronta de Glazz se deja notar en cada surco del disco, que suena a ribera del río, a alta mar y a jungla del asfalto. Glazz completa un cuadro inusual del mundo moderno." (Enrique Alcina).
"Let´s glazz (2008, Losuyo), su disco de debut, grabado en los estudios Lo Suyo de El Puerto de Santa María, Cádiz, propone a través de 16 temas una historia personal de ida y vuelta. Aunque abierta a cualquier otra interpretación que cada uno le quiera dar, es la historia, con presentación, nudo y desenlace, de un músico que decide salir de su entorno para desarrollarse como músico en la gran ciudad. Esta historia musical con tintes autobiográficos se apoya en algunos temas con la proyección de vídeos y textos recitados por Antonio Doblas y Carmen Paul. «Los textos son de Lara Moreno y son la explicación de la historia que cuenta el disco, la ida a la ciudad y vuelta al final del disco, en medio al personaje le suceden cosas unas mas bonitas que otras, toma lo que quiere de la urbe y se vuelve a nivel del mar» explica Javi Ruibal. «Los textos fueron elegidos y editados entre los tres, en función de los pasajes de la historia y la verdad es que fue una tarea bastante sencilla ya que Lara supo plasmar muy bien aquello que queríamos transmitir» añade Daniel Escortell.
Recacha ha tocado junto a ilustres de la talla de Javier Ruibal o Jorge Pardo. La batería de Javi Ruibal es la base perfecta ofrecida por un joven que ya ha compartido escenario con Jorge Drexler, Antonio Serrano o Habana Abierta. Daniel Escortell ha colaborado al bajo con artistas como Vicky Luna, Alba Molina o Merche Corisco y es también el encargado del apoyo visual. Su video creación en la mayoría de los temas crea efectos divertidos y en otros una ayuda eficiente para situar al público en el momento de la historia en la que se encuentra." (Aitor Aguirre).
VIDEO PROMOCIONAL 2010: 2'04"
Afiche anunciador del próximo concierto en Londres, en marzo de este año.
PRÓXIMOS CONCIERTOS.
25 febrero: Marula Café. Madrid.
27 febrero: Sala 24/7 Albacete.
10 marzo: Jazz After Dark. Londres (London and South East)
Falsarius Chef es una creación de la Compañía General de la Tinta, una editorial radicada en El Puerto de Santa María. El cocinero, un personaje de ficción que se hizo famoso al realizar platos de “presunta” alta cocina con productos de conservas y congelados, acaba de lanzar al mercado su tercer libro, en esta ocasión dedicado a los postres.
El volumen, de 128 páginas y con cuidadas fotos a color, recoge más de un centenar de postres inventados por el cocinero como el “Lexatartín de melocotón”, el “Pudin de pasas dipsomaníacas” o “Vodkata, el cóctel que se come”, junto con algunas ya clásicas publicadas por Falsarius como la “tarta Thurman” o las “tortas Pataky”. El libro, con un precio de 18 euros, está ya a la venta en las librerías. (Texto: Pepe Monforte).
"Un libro para esos seres indómitos que un día sacaron a la báscula de su jaula y la lanzaron a volar libre por la ventana, y que ahora debe ser feliz porque no ha vuelto. El libro soñado de Alicia la hambrienta en el país de las maravillas. La isla del tesoro de los que navegan despistados por la procelosa cocina deshabitada de su casa. Un libro perfecto para los sabios que han comprendido que la belleza está en el interior. Que todo flaco encierra dentro un gordo que lucha por salir." Del Prólogo del Libro. (Compañía Oriental de la Tinta). Pueden encontrarse en sitios como la FNAC, el Corte Inglés, la Casa del Libro y en un montón de librerías independientes. También en las de El Puerto.
LA RECETA: TORTAS ANTITABACO. Ingredientes: 1 paquete de tocinillos de cielo Royal, 1 paquete de tortas de Alcázar o similar, 1 bote de cristal pequeño de leche evaporada Ideal, mermelada de fresas la Vieja Fábrica.
Preparación: Ponemos un plato llano con Albal por encima, un plato hondo con la leche evaporada Ideal y los dejamos preparados. En un cazo ponemos el contenido del postre Royal y 300 cl. de agua. Removemos para que se deshaga bien y lo calentamos a fuego suave y dando vueltas hasta que hierva. Lo dejamos un minuto y listo. Mojamos una torta de Alcázar en la leche evaporada, la ponemos en el plato llano sobre el Albal (al que daremos un poco de forma de molde) y le ponemos tocinillo por encima. Otra torta y más tocinillo, y rematamos con una tercera, cubriendo con más postre líquido. Plegamos un poco el Albal sobre los laterales de las tortas para compactar el tocinillo que haya escurrido, y a la nevera a enfriar. Antes de servir, podemos cubrir la parte superior con mermelada de fresa fresquita.
Mesa de presidencia de la presentación del libro 'Alma Gitana'. De izquierda a derecha, Luis Suárez Ávila presentador del acto y colaborador de Gente del Puerto; Enrique Moresco García, alcalde dela Ciudad; Manuel Pico Ruiz-Calderón, presidente de la Academia de Bellas Artes y Salvador Cortés Nuñez, el autor, anoche en Bodegas Colosía. (Foto: Jorge Roa).
Anoche se presentaba en sociedad, en las Bodegas Colosía el libro “Alma Gitana”, una iniciativa de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia. Para el presentador del libro, Luis Suárez Ávila, que no sabe decir que no a ningún amigo, “Es un verdadero placer poder estar aquí, ahora, con mi amigo Salvador Cortés Núñez, flor de la raza calé portuense, y un claro exponente de ella. Porque, si desde antes del siglo XV, los gitanos se ejercitaron en el oficio del hierro y, ya en sus postrimerías, fueron herreros gitanos los que hacían las balas para la incipiente artillería que reconquistó Granada, no es menos cierto que en ese oficio se ejercitaron en todo tiempo. El hierro es el material que han doblegado en las fraguas y el hierro es el material que ha doblegado en el torno, desde su niñez, mi amigo Salvador.
Salvador aunque por accidente es linense, desde los tres meses de su vida es habitante de El Puerto. Por tanto puede decirse que es portuense. Su pueblo de nacimiento, no lo conoció hasta los 21 años, cuando fue a la mili. En el Puerto se ha desarrollado toda su infancia, en la casa de la calle Javier de Burgos, frontera a la Plaza Peral, escenario de sus juegos infantiles. Su enseñanza comenzó en una amiga de la calle Larga, luego en el Colegio de Carmen en la calle San Bartolomé hasta que con 8 años ingresa en la Escuelas de la Sagrada Familia, el Colegito, la Escuelita. De allí sale hecho un hombre de bien, con el Diploma de Mecánico Tornero. Su vida laboral comienza en los talleres de Javier Paz, en el Taller de Pepe Tejada, en el Domingo Prieto, hasta que vuela a Linares porque lo llaman de Metarlurgica Santana, donde hacian los Land Rovers.
Juana Cortés Jiménez, la mujer de Salvador y otros miembros de su familia, entre el público asistente.
Al cabo de algún tiempo, vuelve a El Puerto y tiene su puesto de trabajo en VIPA, la vidrierías en que hace los moldes de acero para las botellas. El torno de precisión es lo suyo y es un diletante de las micras, las pulgadas y sus fracciones, que conoce como nadie y las convierte, de memoria en las medidas del sistema métrico decimal. Es admirado por todos sus compañeros y por sus jefes. Lo alientan a presentarse a un concurso y acaba en Nigeria, con la compañía estadounidense Raimonds and Company en las prospecciones petrolíferas. Allí está dos años. Una vez que vino de permiso, es reclamado por VIPA. Su amigo del alma Bernardo García Muñoz es quien media para que no se vuelva a ir. En VIPA está hasta que la fábrica de botellas cierra, en 198, en Diciembre. Le ofrecen entrar en la Ford, pero Salvador desiste. Y cambia el hierro por el percal.
Parte del auditorio del acto, en un salón que se quedó pequeño, con público en la antesala del mismo. A la derecha, José Jiménez Cortés, 'Pansequito'.
Quiero decir que se inaugura como vendedor ambulante, oficio que no es ajeno a los gitanos. En la puerta de Simago, en la calle doña Blanca de Jerez, planta sus reales, como vendedor. Luego en los mercadillos semanales de Jerez, Cádiz, San Fernado, El Puerto, Sanlúcar. Su mercancía son las medias de señora. Con las medias ha logrado llevar su casa adelante y tener de su matrimonio con Juana Cortés Jiménez, cuatro hijos que le siguen en los negocios: Esperanza, con tienda abierta en la calle Santa Lucía, Rocío, con establecimiento en la calle Ganado; Francisca con tienda en Valdelagrana y Salvador que atiende a los mercadillos, tiene puesto en la Plaza de Abastos y, sobre todo tiene una exclusiva de Alonso para vender camisetas en los Campeonatos del Mundo y en las concentraciones moteras.
Tertulia formada en un aparte, tras la presentacion, con los miembros de la mesa.
Salvador está jubilado desde hace tres años. De su jubilación son producto tres libros, dos en prosa y uno de poesía, que es el que hoy voy a presentar. Salvador ha dado rienda suelta a sus inquietudes literarias y, de sus lecturas y su asistencia a Tertulias culturales y poéticas, además de su proximidad a la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, de la que es miembro de su Junta de Gobierno, en la Sección de Publicaciones y como Vocal de mantenimiento, ha logrado tener un incipiente bagaje cultural. Su amistad entrañable con Don Manuel Dugo Paez, que mientras vivió, fue su encauzador, su guía y prestó a Salvador una especial protección, alabó sus aficiones literarias y su preocupación por saber, le sirvió de corrector.
Tras el acto, posan parte de la familia asistente y algunos amigos de Salvador Cortés, entre los que vemos a su mujer Juana Cortés Jiménez, su cuñado 'Pansequito', la mujer de éste Aurora Vargas, hijos, yernos, nueras, nietos, cuñados, sobrinos y sobrinas, además del alcalde, el presidente de la Academia y el presentador del libro.
Pero Salvador, pertenecía hasta hace poco, a ese genero de gente que José Luis Tejada llamaba de la “poesía secreta”, que es como ser poeta vergonzante. Cuando decide publicar este libro, “Alma Gitana”, se parapeta, se escuda y se inventa un quitavergüenzas que es su propio alter ego, que llama el Doctor Pérez Gil, al que traza un currículo envidiable e inventado. El prólogo-barricada de este libro lo firma el llamado Doctor Pérez Gil en Houston, Texas y le sirve para comenzar la poesía en carne viva, sino arropado por un ínclito autor, que no es sino un personaje salido de su propio caletre.
Sus poemas son de corte tradicional y popular. No olvida en INITIUM, sus principios en las Escuelitas y su recuerdo es para los Padres Bermudo y Martínez.
La cultura que me han dado,
Se la debo al mismo Dios
Que siempre estuvo a mi lado, Termina este primer poema.
De izquierda a derecha, hija y nieta de Salvador, Luis Suárez, Pansequito, Salvador Cortés, Aurora Vargas y otro familiar.
El Colegio, la bandera gitana, la libertad, un naufragio, el vapor de El Puerto o su destino, son los primeros temas. Destino termina en esta estrofa:
Quise cambiar mi destino
Y la suerte no se cambia;
Llevo el pesar de mi sino
A cuestas desde la infancia.
Que es consagrar esa idea del fatum tan romana y tan gitana.
No son ajenos a sus poemas la vanidad o la esperanza. Y alcanza alguna lírica conquista en caballo blanco, o al tratar de la inspiración, el honor y la gloria de la amistad, la juventud , la comprensión, la juventud, o la niñez. De este último poema resalto las siguientes estrofas:
Tengo yo para mirarme
Un espejo de dos caras,
Lo cojo para mirarme,
Las dos me parecen malas.
O aquella más local: En la ribera de El Puerto
Un civil que me miraba,
Mírome yo para adentro
Hasta penita me daba.
Invitación al acto de la Academia de Bellas Artes 'Santa Cecilia'.
El hierro en la fragua gitana tiene su poema y los marineros de El Puerto también. La drogadicción que es una lacra que azota a la humanidad tiene su poema desgarrado en este libro. El poema ancha es la mar, me suena a los cancioneros de los siglos de Oro. Diálogos celestiales entre Jesús y Judas, un poema historicista sobre los gitanos y el Rey Alfonso V, uno muy tierno que titula el biberón y otro quye dedica a su amigo Perejil, terminan el libro.
El libro se completa con dos poemas de Don Manuel Dugo Paez: : “Gitana de mi latir” y “Romance de aceite verde”, que Salvador ha incluido en su libro como un homenaje a su amigo recientemente muerto. Dos prosas líricas, sobre la juventud terminan el libro.
Un instante de la fiesta que se formó después del aperitivo servido al finalizar el acto, en el que Salvador Cortés 'El Chigüi' llegaría a bailar por bulerías.Al cante, Nati Palomo, a la guitarra, Manuel Campos.
No se nos olvide que estamos ante una opera prima de un poeta recién salido de su almario. Yo creo que su rodaje en la poesía secreta ha sido fructífero y aun más lo será en el futuro. Su metro favorito es el octosílabo, que como dijo Tomás Navarro, es la respiración métrica del español. En las seguidillas consigue importantes logros. Sus ideas son universales. Sus poemas ponen a la vista sus convicciones, sus querencias, sus sentimientos nobles y sus pasiones. Las etapas de la vida y la amistad están presentes en esos versos.
Sólo me queda felicitar a Salvador, por su valentía al publicar los secretos de su alma y por la inquietud que alimenta, al sacar a la luz este libro de poemas que es el tercero de sus libros, porque no hay que olvidar, los dos, anteriores amenísimos, en prosa.
Gracias por haberme oído estas reflexiones sobre Salvador y su obra y que ustedes la lean». (Texto: Luis Suárez Ávila).
Francisco Javier Guilloto Ramos nació en 1970 en El Puerto. Este nuevo y joven artesano está inmerso en el mundo del belén desde muy pequeño. La influencia de su padre, maestro en la artesanía y la miniatura fue determinante. Socio fundador de La Asociación de Belenistas Portuense "Ángel Martínez", ha desempeñado múltiples funciones dentro de ella siendo poseedor de numerosos premios belenistas entre ellos el Trofeo Federación Española en 1999. Los belenes de Javier, gozan de una fama merecida dentro y fuera de nuestra localidad y son sinónimos de calidad y encanto. En definitiva, ama todo lo que esté relacionado con el belén.
En su ya larga trayectoria, ha tocado casi todos los palos dentro del mundo del belén, ha impartido cursillos de distintos niveles, su incansable curiosidad e investigación ha dado como fruto el descubrimiento de nuevas técnicas en la construcción de belenes. Tiene artículos publicados en varias revistas, colaborador articulista en la revista "La Mar de Belenes" que la Asociación "Ángel Martínez" edita cada año.
Durante un corto periodo colaboró, en 2002, con la empresa “Herederos de Ángel Martínez” en la que tiene su primer contacto con la construcción de figuras de belén; esto marcará su trayectoria posterior.
En el año 2003, con motivo del Congreso Nacional de Belenistas celebrado en El Puerto sorprende a todos los congresistas con un puesto en el mercadillo belenista, donde presentaba sus figuras de animales. La experiencia tuvo gran acogida entre los asistentes por la frescura y naturalidad de las expresiones y las posturas originales de sus obras. Fruto de ello fue la venta casi al completo de los trabajos expuestos y un gran número de encargos que le animaron a continuar.
En la actualidad está metido de lleno en el complicado mundo del modelado a palillo siendo completamente autodidacta. Su producción está resultando imparable como así lo demuestra la cantidad de encargos que está recibiendo cada día. Entrar en su taller es todo un deleite para los sentidos pues sus originales figuras siempre sorprenden por su riguroso acabado y por la variedad de matices. Sus figuras protagonizaron el Gran Belén del Ayuntamiento de Alcobendas el año 2007. Ha sido asesor artístico del Proyecto 2008.
Gran Belén del Ayuntamiento de Alcobendas, con figuras de Guilloto.
Más de 60 figuras modeladas en barro como piezas únicas diseñadas por el escultor y belenista Javier Guilloto Ramos, fueron las protagonistas de un escenario que, en el año 2007 ofreció como novedad un paisaje nevado. 500 metros de cable, 20 focos, cientos de bombillas, 200 litros de agua o 100 metros de tela son algunas de las cifras de un montaje dirigido por la Asociación Cultural Taller del Arte, que no dejó indiferente a nadie.
Una vez me dijo un amigo que si quería saber si alguien era de El Puerto o se había criado en el Puerto, era muy sencillo. Solo hay que hacerle una pregunta. ¿Cual es esa pregunta?. Hay que preguntarle si sabe que es una “panarria”. Aun no la he encontrado en ningún diccionario o enciclopedia. Pero esa palabra existe y se sigue utilizando entre los portuenses como una palabra mas de nuestro vocabulario, siendo desconocida para forasteros, visitantes, concejales que dicen ser portuenses pero no han sido criado y ensolerados en El Puerto, y paracaidistas que menciona Luis Suárez Ávila en su nótula ¿Portuenses?, etc.
Es un símbolo de la noche y de la naturaleza prohibida.
Si conoce el significado de la palabra “panarria”, se puede decir que ya es Vd. portuense, si no es así, le queda tiempo para llegar a ser un porteño mas.
Ahí queda la pregunta y cada uno que la conteste si sabe, y si no que la pregunte a un portuense y, cuando sepa la respuesta, podrá decirse que ‘progresa adecuadamente’ en su Curso Acelerado de Portuensismo.
El poeta José Luis Tejada escribió esta nana,
¿Puede Vd. rellenar las letras que le faltan a la palabra en la línea de puntos?
NANA (III) A la panarria vieja
de mi tejao
se le cayó una teja,
la ha escalabrao.
Pintor, dibujante y grabador, Francisco Lameyer y Berenguer, nace en El Puerto de Santa María en 1825, localidad a la que llegó su abuelo, natural de Bremen, como vicecónsul de Prusia. En 1839, Lameyer llega a Madrid, traído por su tío el general de la Armada Dionisio Capaz, al quedar viudo. Con catorce años Lameyer ingresa en los talleres de Vicente Castelló. Su facilidad para el dibujo, le lleva rápidamente a colaborar en publicaciones de la época y en 1841 se matricula en la Academia de San Fernando, hasta 1843, dejando constancia por un ejercicio que allí se conserva y firmado al reverso por su maestro, Juan de Ribera. En aquel tiempo, contrajo matrimonio con Isabel Soriano, sobrina del Conserje de la Academia y tuvo dos hijos, Francisco de Paula y Alfredo, muertos ambos a temprana edad. (En la imagen, Francisco Lameyer, en un cuadro pintado por Raimundo Madrazo en París, en 1866).
Aquel mismo año 43 ingresa en el Cuerpo Administrativo de la Armada, ocupación militar que le llevará en 1848 hasta Roma - una vez eliminado en las oposiciones como pensionado en la Academia - para socorrer al Papa Pío IX en la revolución italiana y en 1854 como destinado en Filipinas, en su aifición por los viajes a países exóticos para descubrir el Lejano Oriente. (A la izquierda, firma del pintor).
Ascendido a Comisario de Guerra en 1856, y Ordenador de Pagos del Apostadero, regresa a España en 1859 para abandonar por motivos de salud su carrera militar en 1861. La fortuna dejada tras el fallecimiento de su tío Dionisio Capaz, le posibilita viajar hasta África en 1862, tras la guerra hispano-marroquí, para coincidir con Fortuny en 1863.
Su viaje con Fortuny a Marruecos hará que el colorismo y los temas árabes sean sus favoritos, como el Asalto a un barrio judío, en la imagen. El estilo suelto y rápido de Delacroix también le llamará la atención. De su producción sólo conocemos unas diez obras, destacando sus copias de Goya y sus litografías en un estilo totalmente goyesco.
De vuelta a Madrid, alterna prolongadas estancias en París junto a la familia Madrazo. Una larga enfermedad le lleva a fallecer en Madrid en 1877. Francisco Lameyer forma con Leonardo Alenza y Eugenio Lucas la escuela madrileña costumbrista llamada de "veta brava" en la estela dejada por Francisco de Goya a innumerables seguidores, pero su encuentro con Fortuny en África y su admiración por Delacroix le llevarán al orientalismo como estilo y temática predilecta.(En la imagen, 'Moros corriendo la pólvora'. Museo Lázaro Galdiano. 1860). (Texto: Fernando J. Martínez Rodríguez).
Boda Judía en Tánger. Madrid. 1875.
Interior con moros.
Francisco Lameyer tiene una calle rotulada a su nombre en la Barriada Durango.
En una fiesta que se celebró en Cádiz por los años 1928 o 29, Federico García Lorca, relató que allí estaban los Florida, esto es Los Melu, "Que la gente cree carniceros, pero que en realidad son sacerdotes que siguen sacrificando toros a Gerión". Carniceros, tablajeros, jiferos, gandingueros, matarifes, cabestreros, mozos, porteadores, carreros de todos los mataderos municipales de la Baja Andalucía han sido los forjadores de este imponente tinglado que es el arte flamenco, en cualquiera de sus vertientes. Cuando yo, por los años 70 organizaba la Fiesta del Cante de los Puertos, no enviaba los carteles y los folletos a los Ayuntamientos de la zona, sino a los Mataderos Municipales. Precisamente porque allí estaban los destinatarios de esas proclamas y no en las oficinas, ni en los despachos de los alcaldes, de los secretarios, de los concejales...más que nada porque no los tiraran a la .papelera sin oficio ni beneficio para nadie. Los carteles y los folletos eran enviados a donde tenían que ir. (En la imagen, Anzonini, y a la derecha su mujer, María de los Reyes Suárez, conocida como María 'La Churrasca').
No hace mucho tiempo, cuando uno observaba una reunión flamenca, podía apreciar que sus oficiantes eran los mismos que había visto en el matadero, o en un reñidero de gallos, o en la cuadrilla de un torero, o el torero mismo. Y es que son gentes con un sentido polivalente de la vida. Sus modos y maneras los tenían atados al ritual de la tragedia, de la sangre, de la muerte, de formas muy diversas, pero todas ellas revestidas de arte.
Anzonini, bailando al centro.
Siempre han sido proclives a ser sedes de las más gloriosas y espontáneas reuniones flamencas, las tiendas del Matadero, o las de las Plazas de Abastos comarcanas. Y es que, acabada la jornada, eran inevitables los cónclaves de gente que lo mismo apuntillaba novillos o toros mansos en la manga ignominiosa, que se apuntillaba la madrugada con una siguiriya, o, en un rapto excelso e increíble ,daba una vueltecita por bulerías y se volvía a sentar, como si tal cosa.
A Anzonini, siempre lo recordaré subiendo y bajando las escalerillas del carro de la carne, después de haber descolgado de un garabato media vaca y echársela encima, sobre la capucha de muselina morena y saco, tinta en sangre, y llevar el cuarto del animal a un puesto de la Mercado de la Concepción. Y eso una y otra vez y así todos los días. (En la imagen, Anzonini, dibujo de M. Alcalá).
El Matadero viejo de El Puerto, el venerable edificio de finales del XVII, obra de Francisco de Guindos, fue crisol de muchos cantes y bailes y testigo impasible de ambiciones taurinas, alguna de las cuales cuajaron con notable éxito y de las que ha quedado perpetua memoria.
La estirpe de los "Titi", Bermúdez de apellido, los López, apodados "Tabares" los González Monje, por sobrenombre "Villegas" y un sin fin de gente flamenca tuvo su sede y su menester en el Matadero portuense. Y precisamente de la estirpe de los "Titi", era Manuel Bermúdez Junquera, por apodo "Anzonini de El Puerto", que nació en 1917, y se crió en la Plaza de Abastos, entre las tablas de carne, las tiendas de Enmedio, Milindri, Rábago, Las Delicias, el Cafetín, Los Pepes y el Matadero.
Anzonini, nunca pude saber de dónde le vino el apodo, rubio, con los ojos azules, tenía facciones típicamente gitanas, a pesar de ello. Su estatura extrema, su delgadez, daban prestancia a su figura que se crecía, nada más cuadrarse y alzar los brazos, con una majestuosidad increíble. Por su rostro siempre desencajado, sobre cuya frente campeaba un mechón rizado de pelo, la boca huérfana de dientes, pasaban las memorias de sus gentes y de lo vivido. Sus pies paseaban, en un espacio mínimo, un baile rodado por los siglos, doméstico, casero. Nada había estudiado en él; todo era improvisado e irreflexivo. Pero también hondo, como un pozo sin fondo. Y es que en su baile surgía , como de un manantial inagotable, lo ancestral y genéticamente guardado en las entretelas de su persona. Ni había en su porte impostura, ni fingimiento, ni afectación, ni jactancia. Aparecía su baile sin aditamentos ni ropajes espurios, creadora e inconscientemente apegado a la tradición, legítima y genuinamente antiguo. (Otro dibujo de Anzonini, ‘Anzonini del Puerto’, "quant à lui, dansait dans sa cuisine et cuisinait en dansant". Realizado por Miguel Alcalá).
Manolito de la María, Anzonini del Puerto y Paco del Gastor. En la fotografía, tomada en Madrid en 1964, aparece a la derecha el guitarrista flamenco Francisco Gómez Amaya, más conocido como Paco del Gastor, nacido en Morón de la Frontera en 1944. Sobrino de Diego del Gastor, fue el primero de la dinastía de los Gastor que se instaló en Madrid para ser guitarrista profesional, donde trabajó en los tablaos El Duende y Torres Bermejas. Comenzó su camino, antes, en la finca de Donn Pohren, acompañando a cantaores como Antonio Mairena, Juan Talega, Manolito de la María (en la izquierda de la imagen), Fernanda de Utrera o Perrate. En Madrid fue acompañante a la guitarra de Bambino, actividad que alternó con giras junto a Lola Flores, Fernanda y Bernarda de Utrera, Chano Lobato, Miguel el Funi… En la actualidad y desde hace más de 12 años es el acompañante fijo de El Cabrero y enseña guitarra en el conservatorio municipal de Morón de la Frontera. Phil Slight (Nueva Zelanda, 1932) se estableció en Málaga en 1961. Su amistad con Donn Pohren le abrió las puertas al flamenco de Morón. En 1964, Phil compartió pensión en Madrid con Manolito de la María, Anzonini y Paco del Gastor, cuando formaban parte del cuadro flamenco de la Peña Los Gabrieles de Pohren. (Foto Phil Slight)
Pero, además y por encima, Anzonini era un virtuoso de los pitos, con los diez dedos, que ponían el ingrediente preciso, el condimento adecuado y medido a su baile. De sublimes pueden calificarse los chasquidos de sus dedos, a compás. A nadie he visto tocar los pitos con la precisión y destreza de Anzonini. A nadie.
Jaleador ingenioso y oportuno, cantaor por bulerías y soleares y conocedor de un sin fin de cantes, su casa portuense de la calle Pozuelo 21 se convirtió en el santo lugar común del flamenquerío. Por allí pasó todo el cante, todo el baile.
Un fotogénico Anzonini del Puerto retratado en Lebrija junto a Fernanda de Utrera (1981). Flamenco Project
Su mujer, María de los Reyes Suárez, con la que se había casado muy joven, compartía la afición y las consecuencias. Hija de Salud Suárez Montoya cantaora de fuste y sobrina de María Suárez Montoya, "La Guapa", bailaora de tronío, María la de Churrasca, como se la conocía, vio cómo un mal día a Anzonini lo arrancaron de su primitivismo atávico, lo colocaron en Madrid, en el Tablao de Los Canasteros y, luego en las Cuevas de Nemesio. Se lo llevaron con Pepita Campos, otra bailaora, ya viejecita, de El Puerto. No obstante, merodeó, e incluso se asentó algún tiempo, en Morón donde se convirtió en maestro de baile, y oráculo flamenco, cosa que también hizo, durante una corta etapa en Nueva York, hasta que recaló por Marbella donde puso una tabla de carne. Allí, una pelagarta extranjera lo terminó de arrebatar para siempre. Pero María, su mujer, fiel, amante desmedida, le dio piadosa sepultura en El Puerto. Anzonini murió el 17 de septiembre de 1983. Desde entonces se ha confundido con su tierra, en un pedazo tan chico, como el que le bastaba para bailar. (Texto: Luis Suárez Ávila).
Luis Antonio de Borbón, duque de Angulema, príncipe y general francés, exponente de las tendencias más reaccionarias de la Restauración nació en Versalles en 1775. Era hijo primogénito del conde de Artois, que llegaría a ser rey de Francia con el nombre de Carlos X, a quien acompañó al exilio al estallar la Revolución Francesa en 1789. Diez años después se casó con su prima María Teresa Carlota, única hija de Luis XVI y de María Antonieta, que había sido liberada por los revolucionarios en 1795.
En 1823 fue designado por su tío Luis XVIII responsable del ejército expedicionario de los “Cien mil Hijos de San Luis”, destinado a restablecer en España la Monarquía absoluta. La expresión “Cien mil Hijos de San Luis” fue acuñada por el propio Luis XVIII y divulgada por Benito Pérez Galdós al dar título a uno de sus Episodios Nacionales.
Dos días después de que Francia retirase a su embajador en Madrid, es decir el 28 de enero de 1823, Luis XVIII pronunció un importante discurso con motivo de la apertura de las Cámaras, en el que anunció solemnemente que "cien mil franceses estaban dispuestos a marchar invocando al Dios de San Luis para conservar en el trono de España a un nieto de Enrique IV".
La operación encomendada a Angulema se desarrolló con notable rapidez y constituyó un éxito. Veamos su cronología: Por acuerdo de las potencias de la Santa Alianza en el Congreso de Verona de 1822 se decidió intervenir en España y restablecer a Fernando VII como rey absoluto. Dicho y hecho. El duque de Angulema penetra en España el 7 de abril de 1823 al frente de un ejército que se elevaba a 95.062 soldados, divididos en cuatro cuerpos y uno de reserva.
Grabado que representa una escenas del episodio de la liberación por el Duque de Angoulême y los “Cien Mil Hijos de San Luis ” del Rey Fernando VII, retenido en Cádiz por los liberales por sus veleidades absolutistas. J.P. Wagner sobre dibujos de Andreas Rossi. Siglo XIX. (Colección J.S.A. Bruselas). Texto del Grabado: «LLEGADA DE S.A. EL S. DUQUE DE ANGULEMA AL QARTEL GENERAL DEL PUERTO DE SANTA MARÍA EL 16.DE AGOSTO." Al Excmo. S4. José Aznarez Navarro Sanchez y Fuertes. Consegero de Estado. Academico de honor de Nobles y bellas artes de San Luis de la Ciudad de Zaragoza, individuo de la Real Sociedad Aragoneza de Amigos del Pais. Socio honrífico de la de Sevilla y Asistente de esta Ciudad. Yntendente general de Facto de los quatro Reynos de Andalucia y de la Provincia en Comicion.
EL DUQUE LLEGA A EL PUERTO.
Tras recorrer toda España, el 24 de junio llega a El Puerto el denominado ‘ejército de vanguardia’; 3.000 soldados al mando del teniente coronel Luis Fernández de Córdova, y toman la ciudad. Dos días después llegan las tropas francesas, en número similar, al mando del General De Burgoing, que de facto se convirtió en el jefe y gobernador de la población, pese a la existencia de autoridades militares y civiles españolas.
En las Actas Capitulares vemos como el mando en plaza del General era evidente. Dictó numerosos bandos sobre limpieza de calles, autorización de espectáculos, alojamientos, arreglo de cuarteles y construcción de barracones en el Castillo de Santa Catalina y cerca del Puente del Río San Pedro.
Por fin el 7 de julio llega el grueso de la expedición, con el propio Duque de Angulema al frente. Y decidieron descansar mientras se negociaba la liberación de Fernando VII, confinado en Cádiz por los liberales. Angulema permaneció en El Puerto hasta el 2 de octubre, fijando su residencia en la casa de Francisco Pavón (Larga, 67). Su Mayor General en la de Terry y el embajador de Francia en la de Nicolás Böhl de Faber (San Bartolomé, 44). Los criados y dependientes en la finca de Luis de Córdoba.
Angulema contaba con varios barcos que podían cortar las comunicaciones marítimas de la ciudad de Cádiz donde permanecía rehén Fernando VII, y colaborar con las fuerzas terrestres en las operaciones que se disponían a llevar a cabo. Las Cortes y los gobiernos que se sucedieron en aquel verano de 1823 no fueron capaces de encontrar soluciones para evitar su caída y la ayuda inglesa que se esperaba no iba a llegar. Sólo la Milicia Nacional se mostraba dispuesta a resistir hasta el final. Ante tales circunstancias, los liberales parlamentaron con Fernando VII y con Angulema por separado y aceptaron liberar al monarca si a cambio se prometía el olvido del pasado. Fernando, que incumpliría su promesa nada más verse liberado de sus captores, pudo por fin reunirse con el Duque de Angulema en el Puerto de Santa María el 1 de octubre de 1823.
Grabado que representa una escenas del desembarco del Rey Fernando VII y su familia en El Puerto de Santa María el año 1823, retenido en Cádiz por los liberales por sus veleidades absolutistas. J.P. Wagner sobre dibujos de Andreas Rossi. Siglo XIX. (Colección J.S.A. Bruselas). Texto del Grabado: «DIA 1 DE OCTUBRE DE 1825. SSMM DESEMBARCAN FELICEMENTE EN EL PUERTO DE S: MARÍA, CON SSAARR LOS YNFANTES." SAS el S Duque de Angulema el SS Duque del Ynfantado y todas las Autoridades los reciben á su desembarque y un inmenso gentío con aclamaciones de gozo veneran al deseado FERNANDO. Segun lo dispuesto por Exmo S. Capitán General de los Reinos de Andalucía se dedica a todos los Españoles Religiosos honrados, amantes y fieles a su amable Soverano el S. D. FERNANDO VII Q.D.C.
Vista de El Puerto de Santa María, desde el Castillo de San Marcos. Los soldados al mando del Duque de Angulema, en el Patio de Armas del Castillo, al fondo Cádiz y los barcos que traían libre a Fernando VII, después de liberarlo en Cádiz, para llegar a los muelles de El Puerto. (Colección L.S.A.)
CINCO AÑOS MÁS DE OCUPACIÓN.
La misión de “Los Cien Mil Hijos de San Luis” había concluido. Angulema dejo nuestra ciudad, pero algo más de 3.000 soldados y 800 jefes y oficiales permanecieron 5 años más en El Puerto, ocasionándose más perjuicios que beneficios. Además del alto coste del alojamiento de las tropas, que era sufragado por los vecinos con contribuciones especiales, fueron numerosos las molestias e incidentes que se produjeron, hasta el punto de que llegó a producirse un altercado cuando el general francés de turno, alojado en una finca en cuyos bajos se encontraba una tienda de bebidas, llegó a denunciar “los alborotos y bullangas que se producían por la noche a propósito de molestarlo”.
Hasta aquí la importante relación de Angulema con El Puerto. Tras regresar a Francia y al morir su padre en Praga en 1836, muchos legitimistas consideraron como nuevo rey ‘de iure’ al duque de Angulema, con el nombre de Luis XIX, por considerar inválidas las abdicaciones de 1830. No obstante, se mantuvo apartado de la política y nunca quiso adoptar esta denominación. Murió en el exilio en 1844. Está enterrado en la cripta de la iglesia del monasterio franciscano de Kostanjevica (Nova Gorica, Eslovenia). (Texto: Enrique Bartolomé).
Villancicos flamencos por bulerías, cantados por José de los Ríos Nuñez, “Josele”. Una original propuesta, una original composición en la que menciona a Orillo, Pepa Campo, Anzonini, José de los Reyes el Negro de la Pipa, Tío Alonso el del Cepillo, a Robertito Ceballos, ... Con esta copla nos felicitarnos de que se mantengan tradición e innovación, en los cantes de la Gente del Puerto.
La cena contó con 130 comensales, venidos desde diversos puntos de El Puerto, muchos procedentes del extranjero.
Mientras esta noche en muchas casas de El Puerto sobrará la comida, en otras escasearán las viandas y en las calles, los sin techo volverán a pasarla refugiados en cajeros, soportales o puertas de negocios. A éstos sin techo fijo, malviviendo en lugares sin condiciones de salubridad, a esta Gente de El Puerto Pobre, los voluntarios de Sol y Vida les dieron una alegría durante el pasado lunes. En el local que el Area de Bienestar Social les tiene asignado en la calle Cruces, cerca de la Barriada José Antonio, les dieron de comer y cenar a unas 230 personas. Era la comida de Navidad para unos, para otros la Cena de Nochebuena.
En la cocina, se preparaban y repartían los platos que iban a ser degustados por los invitados a esta cena pre navideña.
Más de 30 voluntarios --mas mujeres que hombres-- cocinaban, servían, recogían para que estos porteños vecinos o transeuntes vivieran una comida de acuerdo con las fechas: jamón, gambas, langostinos, sopa, cordero con patatas y tarta. Eso fue la noche del lunes. Esta Nochebuena o en la Navidad de mañana no sabemos que comerán. Posiblemente alguno pertenezca a ese grupito de no mas de 20 que casi a diario desayunan o meriendan con los de Sol y Vida. Puede que, también, algunos voluntarios que saben donde paran unos pocos de los sin techo, les lleven unas fiambreras y un termo con café caliente. Puede que en algo se mitigue el frío interior de vivir con hambre, algo mucho peor que pasar hambre, ni siquiera comparable con estar desmayado.
Empresas y particulares anónimos donan alimentos y atienden necesidades a diario desde los almacenes y locales de Sol y Vida.
Estos días en Cáritas también han repartido bolsas para familias necesitadas. Muchas conciencias se han movido porque la cosa no está igual que antes. A fin de cuentas lo que vivieron estos hombres y mujeres el pasado lunes con lo que vivirán esta noche no son sino contrastes. Como contraste es, para los que vivimos de este lado de la suerte, que algunos no puedan cenar esta noche, del empacho de tantas comidas y actos sociales por mor de la Navidad. Eso es últimamente esta fecha, un periodo de contrastes, donde el corazón de unos cuantos llama a moverse a los demás, para compartir y ser solidarios. Como hacen estos voluntarios con su tiempo, con el tiempo que le quitan a las familias para darles un rayo de sol y esperanza de vida a quienes se confortan en sus comedores.
De izquierda a derecha, Felipe Bononato Saez, desconocido con gorra, Francisco Javier Osborne Domecq, Manuel Tosar Bayo (+), Alfredo Bootello Reyes (+), desconocido, Juan Lerdo de Tejada (+), detrás desconocido, José María Benjumeda Osborne, destrás desconocido, Francisco Duque García (+) ex religioso jereónimo y capellán de Las Capuchinas, cura deconocido, Francisco Jiménez Lerdo de Tejada, Emilio Martínez de Murga Terrada, José Jacinto Cossi y detrás de él, desconocido. Agachado, Manuel Pico Ruiz-Calderón y desconocido. (Foto: Rafa. Colección Vicente González Lechuga).
A finales de la década de los cincuenta o principio de los sesenta del siglo pasado, la Hermandad del Dolor y Sacrificio, organizó un Festival Taurino Benéfico por medio de su Secretariado de Caridad Social. La fotografía está tomada en la Puerta de Cuadrillas de la Plaza de Toros, la puerta que podemos observar detrás del grupo, a la izquierda, es la entrada a toriles.
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