Saltar al contenido

5

loro_alquiladores_puertosantamariaHubo un humilde personaje en El Puerto de la segunda mitad de los cincuenta del siglo XX que por humilde, ni siquiera era personaje, pero sí un ser entrañable para los niños de entonces, como yo: el Loro de la calle Alquiladores.

En aquellas frías e interminables tardes de esos años, a la salida de los colegios nunca faltaba a su cita con los chavales que pasábamos bajo su balcón. Se entablaba rápidamente un fluido coloquio entre los de la calle y el del balcón, en el cual se trataban variados temas, como las preferencias sexuales de unos y otro, menciones apasionadas siempre relacionadas con funciones fisiológicas, sobre los difuntos próximos de los de abajo, cuestionándose indefectiblemente, por parte del plumífero, la honorabilidad de las señoras madres de los de abajo.

El Loro (sí, con mayúsculas) demostraba con su diestro manejo del lenguaje,  adecuado a la ocasión, que disfrutaba de un entregado pedagogo que, a "full time", debía vivir dedicado a la puesta al dia del vocabulario de su aventajado pupilo.

Cuando voy a mi Puerto y paso por la calle Alquiladores, mis ojos a través de sus gafas de vista cansada, siempre se dirigen a ese balcón hoy vacío y si bién no una oración, sí que le dedico al Loro de la calle Alquiladores una sonrisa. Y sigo mi camino esperando oir tras de mí una voz aguda y chillona que me diga: ¡¡Hijo de p**a!! 

Veamos que nos cuenta Luis Suárez Ávila: "azulejo_loroLos animales se parecen a sus dueños. Eso es cosa que siempre se ha dicho, yo no sé si con fundamento o sin él. Pero, sea como fuere, me vienen a la memoria una serie de ejemplos y verbi gratias que me llaman la atención sobre el particular. Del  mundo de las aves, los loros,  son animales de los que en este Gran Puerto ha habido unos buenísimos ejemplares, más que nada por su carácter cosmopolita y por el comercio con la Indias. En cualquier casa había un loro, una cotorra o un guacamayo que un embarcado había traído de regalo. Sin embargo, siempre estuvieron sometidos a la disciplina y enseñanzas domésticas y nunca disfrutaron de libertad plena, como ahora que se han escapado, o los han echado a la calle, por perversos, y han poblado en colonias numerosísimas todas las palmeras de la entrada de Vista Hermosa y se han extendido a todos los Pagos del término municipal. Son loros salvajes y cotorras montunas, sin formación específica que, abandonados por sus dueños, se han multiplicado sin tasa en un medio que no les es el propio y ya van por la décima generación, por lo menos. En cierto modo son como los cocodrilos que aparecieron en un pantano madrileño, las tortugas americanas que pueblan nuestros ríos, o los patos malvasía foráneos que han abandonado sus dueños, con peligro y detrimento de bastardear la especie autóctona en los humedales de Doñana.

En este Gran Puerto, han abundado los loros famosos.
La prueba de que esta Ciudad es una de las más relevantes cunas del flamenco es lo que cuenta  Don Nicolás de la Cruz Bahamonde, Conde de Maule, en su “Viaje de España, Francia e Italia, en 14 volúmenes, publicado en Cádiz, a comienzos del siglo XIX. En el volumen XII, página 502, refiere que en El Puerto de Santa María vio en una casa un loro de treinta y nueve años de edad, del cual dice: “Su condición es montés e idiomática a pesar de sus treinta y seis años que lleva de encierro en esta casa; pero es muy alegre y gitano; le gusta la música, principalmente los palillos o castañuelas, pues en oyéndolos tocar en los tonos de zapateado, fandango, boleras u otros, por este orden, se alegra, grita y baila llevando el compás de la música con sus patitas...”

De ello se deduce la longevidad de los loros, la facilidad para los idiomas  --este es idiomático--, es melómano, y aficionado al flamenco –es muy alegre y gitano--, jaleador de los cantes  y bailaor.  Pero lo que no nos dice el conde de Maule es quién era el dueño de la casa, que seguramente sería igual, igualito en aficiones y condición, que el loro.
En la calle Alquiladores, cuando yo era chico, había un loro en un balcón, al que los niños y los mayores, le decían tacos, picardías y palabrotas. Pues el loro, no bien veía alguien pasar por la calle, prorrumpía en una sarta de insultos, que eran contestados por el viandante, con lo que el loro aprendía vocablos nuevos de esa jerga. Yo no sé quien era el dueño, ni si era persona educada, pero, con no haber cogido al loro y haberlo metido en un correccional, ya estaba retratado, por permitirle esa fea conducta y versación.

pstacido_puertosantamaria

En la calle Luna, desde 1927, hasta hace poco, estuvo abierta la tienda de tejidos y confecciones de Lolita Serafina --Dolores García de Quirós, casada con Vicente Acal--, cuya tienda frecuentaban las señoras al salir de misa en la Prioral. Pues bien, como Lolita era muy religiosa y su clientela también, el loro que tenía lo era igualmente. Y es que el loro cantaba con gran entonación eso de “Corazón Santo, tú reinarás...”, lo que era una delicia para las edificantes señoras que frecuentaban el establecimiento.

Otro loro famoso era el que tenía Rafael Alberti en su casa de El Puerto. En cuanto llegaba un camarada de visita le endilgaba “La Internacional”, con  revolucionario espíritu enardecido. Y es que cada dueño tiene y ha tenido el loro que le corresponde y cada dueño, en mala comparación, pero con toda propiedad, se parece a su loro. Eso es cosa del mimetismo ilustrado o cosa parecida, digo yo." (Texto: Luis Suárez Ávila).

10

blasdelezo_museonaval_puertosantamariaSeguramente, para la gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas, el nombre de Blas de Lezo les es desconocido. Quizá hayan oído hablar de una fragata de la Armada que lleva ese nombre y la gente de la vela sabrá que hay una importante regata nocturna que organiza el Club de Mar Puerto Sherry -el pasado 2008 asistió el actual Marqués de Ovieco, descendiente de Lezo-. Pero, por fortuna, en los últimos meses la figura del insigne marino vasco Blas de Lezo y Olavarrieta (también conocido como El Almirante 'Patapalo') ha sido difundida a través de conferencias, artículos periodísticos y radiofónicos, cientos de páginas web -algunas de ellas con errores y anacronismos-, varios vídeos que se pueden visionar en www.youtube.com y libros como el de Carlos Alonso Mendizábal: Blas de Lezo, el Malquerido, de la Editorial Dossoles o el de José Manuel Rodríguez El Almirante Blas de Lezo, el vasco que salvó el Imperio español, de la editorial Áltera .

Existe además una plataforma ciudadana que está recabando firmas para que el Ayuntamiento de Madrid le dedique un vial o una plaza al gran almirante, como ya existe en otras ciudades españolas y colombianas, y reconocer así al gran militar --"el terror de los ingleses", "el marino que surgía de la niebla"-- que fue este guipuzcoano de Pasajes.

f103-blasdelezo-puertosantamaria

La memoria de Lezo es honrada por la Armada Española, donde su nombre se recuerda con el mayor honor que puede rendirse a un marino español, siendo costumbre que exista siempre un navío de la Armada bautizado con su nombre. El último, una fragata de la clase F-100, la Blas de Lezo (F103), que encalló en 2007 durante unos ejercicios de la OTAN en Escocia. Curiosamente, no es el único barco con este nombre que sufre percances, ya que el crucero Blas de Lezo se perdió en 1932 al tocar un bajío frente a Finisterre. (Dibujo: Revista Naval).

blasdelezo_estatua_puertosantamaria

En la imagen, detalle de la estatua erigida en honor de Lezo en Cartagena de Indias (Colombia). Muchas de los cuadros y dibujos existentes del Almirante, procuran disimular desde el punto de vista del autor -como en la fotografía- los defectos físicos del personaje, que blasedelezo_dibujo_puertosantamariase fueron acentuando en los distintos frentes en los que participó. Era tuerto, cojo y manco. (Foto Juan Carlos Muñoz).

Todo lo anterior ha contribuido a que su intensa carrera en la mar y su azarosa vida sean conocidas por un mayor número de personas. Desde su alistamiento como guardiamarina a los 12 años -1701- en la flota francesa, hasta su muerte en Cartagena de Indias (Colombia) en 1741 tras infringir una severa derrota a la imponente armada inglesa del almirante Edward Vernon, participó en numerosas batallas de forma valerosa y con una estrategia fuera de lo común. Fue herido en varias ocasiones y, a los 25 años, había perdido una pierna -sustituida por una de madera-, la movilidad de un brazo y la visión de un ojo.

blasdelezo_vs_stanhope_puertosantamaria

La fragata de Blas de Lezo contra el navío Stanhope

blasdelezo_tuerto_puertosantamariaLas diferencias de estrategia que mantuvo con el virrey de Nueva Granada, Sebastián Eslava, en la defensa de Cartagena hizo que éste conspirase contra el marino (en el cuadro de autor desconocido que aparece a la izquierda de este texto) y el rey Felipe V actuase de tal manera que su determinación ocasionó a su familia la ruina económica y social, hasta el punto que ni siquiera pudieron pagarle una sepultura digna, por lo que se desconoce su enterramiento. Incluso después de muerto fue destituido. Finalmente y, pasado un tiempo, fue rehabilitada su figura y el 26 de agosto de 1760 el Rey Carlos III le otorgó, a título póstumo, el Marquesado de Ovieco, que recayó en su hijo Blas Fernando de Lezo y Pacheco, el cual fue investido en diciembre de 1771 por el Rey como maestro de ceremonias de la Orden de los Caballeros de las Grandes Cruces de Carlos III. Gracias a este reconocimiento, los descendientes de Lezo empezaron a obtener privilegios y nombramientos y a emparentarse con la aristocracia del país. Tomás de Lezo y Pacheco murió en Santa Cruz (Bolivia) en 1782, siendo gobernador.

blasdelezo_estandarte_puertosantamariaUn sobrino de los anteriores, hijo de una hermana, llamado Alvarado Lezo, llegó también a ser Almirante. Blas de Lezo y Castro, Marqués de Ovieco, fue nombrado Académico de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1815. Otro Lezo, José Lezo y Vasco, durante el período 1858 a 1900, año de su muerte, fue Senador vitalicio, además de llevar el título del Marquesado. En la actualidad, el título está regentado por Antonio Marabini y Bérriz. (En reconocimiento de sus servicios al Rey, este le concedió en 1731 como estandarte para su capitana la bandera morada con el escudo de armas de Felipe V, las órdenes del Espíritu Santo y el Toisón de Oro alrededor y cuatro anclas en sus extremos).

LOS LEZO EN EL PUERTO.
Tras estas sucintas reseñas, pasamos a la finalidad principal de este artículo, la estancia de los Lezo en El Puerto de Santa María. El almirante ya había estado en 1719-20 y en 1730 en Cádiz. De allí partió, ya viviendo en El Puerto, el 3 de febrero de 1737 hacia Cartagena dirigiendo la que sería la última carrera de Indias y donde encontraría, como ya se ha reflejado, su fatal destino.

larga70_puertosantamariaTras las investigaciones realizadas en los padrones de la época por Miguel Ángel Caballero Sánchez -historiador de Patrimonio Histórico de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Puerto- al que agradezco su constancia y dedicación ya que, sin sus aportaciones, no se hubiesen podido divulgar estos datos que se relatan a continuación, hemos podido saber fehacientemente tras el estudio de los padrones de la Iglesia Mayor Prioral que Blas de Lezo, su mujer, Josefa Pacheco Bustos -una criolla peruana con la que se había casado el 5 de mayo de 1725 en Lima- sus hijos y un criado (¿?) afroamericano llamado Antonio Lezo, vivieron desde 1736 en una casa de la calle Larga, para ser más exactos en Larga, 70, hoy reconvertida en apartamentos de alquiler. Tras su muerte, su viuda -conocida en la localidad como 'La Gobernadora'- y sus hijos permanecieron en ella hasta la muerte de ésta el 31 de marzo de 1743. (En la imagen, la 'Casa de la Gobernaora', hoy Apartamentos 'Larga 70').

blasedelezo_firma_puertosantamariaA la izquierda, firma del Almirante Blas de Lezo.

La Excma. Sra. Doña Josefa Pacheco fue enterrada en el Convento de Santo Domingo, sito en la calle del mismo nombre. A partir de esta fecha, los descendientes de Blas de Lezo desaparecen de los padrones portuenses. Durante su residencia en la ciudad, el Cabildo municipal, siendo conocedor del prestigio del almirante, hizo a su familia diferentes concesiones, entre las que destacó una toma de agua para la casa. Hasta hace pocos años, la ciudadanía portuense siguió llamando a la mansión casa de 'La Gobernaora'. (Texto: Juan Ig. Domínguez Gil).

blasdelezo_placa_puertosantamaria

Placa conmemorativa descubierta en el día de ayer, situada en la fachada de la casa donde vivió el almirante. (Foto: Vicente González Lechuga).

DESCUBRIMIENTO DE PLACA.
El alcalde Enrique Moresco, el almirante de la Flota (Alflot), Juan Carlos Muñoz-Delgado, el contralmirante Juan Rodríguez Garat comandante del Grupo de Unidades de Proyección de la Flota (Congruflot) y la presidenta del Club de Mar Puerto Sherry, Elena Colomer, presidieron ayer sábado, 21 de noviembre de 2009, el solemne acto de homenaje al almirante Blas de Lezo, con el descubrimiento de una lápida en el que fuera su domicilio en El Puerto y que su familia ocupara hasta 1843, en la calle Larga, 70.

banda_terciosur_armada_puertosantamaria

El acto contó con la participación de la Banda del Tercio Sur de la Armada que interpretó la marcha militar 'Almirante Blas de Lezo', original del joven compositor Joaquín Drake, quien estuvo presente en el acto. (Foto: Vicente González Lechuga).

2

valdivieso_fachada_puertosantamaria

El almirante Bernardino de Valdivieso Benítez, nace en El Puerto el 2 de Abril de 1644, con toda probabilidad en la calle Alquiladores, donde vivían sus padres, Juan de Valdivieso, sirviendo al rey en la Galera Capitana de España, y que procedía de la población de Bribiesca en Burgos, y su madre que era portuense, Florentina Benítez Corvalan, miembro de una ilustre familia, asentada desde hace tiempo en nuestra Ciudad. Por distintos motivos familiares, con el tiempo, Bernardino estaría entroncado con las familias mas destacadas de la ciudad, como los Pereyra, Vidarte, Eguiarreta, Ordóñez de la Romana, Reynoso, Vizarrón, Araníbar y otros.

artesonado-techo-del-techo-del-dormitorio-de-Bernardino-Valdivieso

Artesonado del techo del dormitorio de Bernardino de Valdivieso.

Se casa el 18 de noviembre de 1679 (dentro justamente de una semana se cumplen 330 años), con la portuense Juana Luisa de Eguiarreta, de familia distinguida y adinerada, su padre Bernardo, era Contador del Duque. Fue testigo Juan de Araníbar, por entonces capitán, y tío político de la novia. Tuvieron la familia Valdivieso-Eguiarreta, cuatro hijos, Juan Bartolomé, Bernardo Manuel, Teresa y Catalina.

valdivieso_escudo_1980_puertosantamariaEl primero de los hijos fue militar, la ultima de las noticias que tenemos es que viajo rumbo a las Américas en el año 1712. El segundo fue sacerdote, y se marchó a Nueva España con un ilustre familiar, D. Juan Antonio Vizarrón Eguiarreta, concretamente a Méjico, donde llego a ser prebendado de la Catedral, donde esta enterrado, y administrador del Hospital del Amor de Dios, falleciendo en el año 1755. Teresa sabemos que falleció a la corta edad de 10 años. Catalina, se casó con Pablo Miguel Vizarrón, con quien tuvo 5 hijos. (En la imagen, el escudo de la fachada principal del Palacio de Valdivieso, en la década de los ochenta, antes de la restauración del edificio).

CASA DE CARGADORES A INDIAS.

La casa-palacio donde vivian, es típica de un comerciante con América, aunque denominada de Cargadores a Indias, Bernardino de Valdivieso no era un Cargador, sino un marino, dedicado al comercio colonial. La casa se construye en el año 1.679, sobre otras mas antiguas que son derribadas, su arquitecto fue, Pedro Mateos de Grajales, con unas características arquitectónicas muy definidas: fachada decorada, con columnas dobles sobre pilares, y escudo nobiliario, en este caso con un espacio abierto hacia la calle Sol.

leccionesdetoreo_jlara_puertosantamaria

Este espacio ha servido para que el gran pintor de la luz,  Juan Lara, reflejara en un famoso óleo, una estampa costumbrista llamada “Lección de toreo”, (en la imagen) propiedad de la casa vinatera Osborne.

patio_valdivieso_puertosantamaria

Patio porticado del Palacio de Valdivieso, actual sede del Servicio Municipal de Urbanismo.

Sigamos con la casa-palacio, patio regular porticado, y con columnas, la distribución interior con bajo, donde se encontraban caballerizas, almacenes, bodegas para granos, aceite, vino, etc., comunicados por una gran escalera de dos cuerpos, estaban en primer lugar el  entresuelo, aquí se encontraban las oficinas de la administración de su casa y negocios, así como zonas de almacenamiento de los productos mas delicados como las telas.

pinturas1_valdivieso_puertosantamaria

Pinturas existentess en las estancias, en proceso de restauración, en los años ochenta (I)

pinturas2_valdivieso_puertosantamaria

Pinturas existentes en las estancias, en proceso de restauración, en los años ochenta (II)

A continuación accedíamos a la planta principal donde tenían sus salones y dormitorios la familia, aquí se realizaba la vida diaria, techos con artesonados mudéjares, pinturas en las paredes, como las que vemos en la fotografías en proceso de restauración, a finales de los años ochenta y por supuesto la capilla familiar. En esta planta se encontraban los principales enseres, cuadros, baúles, alfombras, mesas, etc., finalmente en el ático se encontraban la cocina los lavaderos, y los dormitorios de sirvientes y esclavos.

cortijolabizarrona_puertosantamaria

Cortijo La Bizarrona.

EL CORTIJO DE LA BIZARRONA.

Como buen hacendado de la época, Bernardino adquirió tierras para sembrar, gran cantidad de viñas, olivares, así como una cortijada de piedra, que hemos relacionado con el cortijo de la fotografía llamado hoy, “Cortijo de la Bizarrona”, en nuestro termino municipal. Mientras el viajaba al Nuevo Mundo, mantuvo una gran cantidad de negocios, que siempre dejaba en manos de allegados y familiares, todos relacionados con la exportación e importación con América y África.

anforas_valdivieso_puertosantamaria

Marcas de las ánforas para la exportación.

Como muestra de este negocio la fotografía que recoge las marcas en las anforetas de sus propietarios: 1. Bernardino de Valdivieso. 2. Juan de Araníbar. 3. Martín de Loizaga.  3-a, primera marca, 3-b, segunda marca. 4. Juan Ruiz de Ahumada. 5. Pedro Jaspe de Montenegro. 6. Fermín Sasoeta. 7. Juan Ramírez Galbán. 8. José de Irazabal.

planocartajenadeindias

Plano de Cartajena de Indias. Grabado. Archivo Biblioteca Pública.

VIAJES AL NUEVO MUNDO.

De sus viajes al Nuevo Mundo, tenemos constancia al menos de seis, el primero con 27 años, como Alférez en la flota a Nueva España en 1671, concretamente a Cartagena de Indias, cuya planta podemos ver en la fotografía del grabado de la Biblioteca Publica de nuestra ciudad. El segundo, en el año 1.675 va a las Antillas. En el tercero, en el año 1.678 viaja a la Gran Colombia. En el cuarto, lo encontramos como Capitán de Mar y Guerra de la Almiranta de la Armada, en el año 1.681. El quinto viaje en 1.684, fue posiblemente la gran aventura de su vida, estaba al mando de un galeón “Nuestra Señora de Guadalupe, Santo Domingo y San Ignacio”, con destino a Isla Margarita y otros puertos venezolanos. El sexto viaje en 1.688, fue una orden desde Madrid, para que el Capitán de navío Bernardino de Valdivieso embarque en la flota a Nueva España con azogues en el barco «Nuestra Señora de Guadalupe».

barandilla_sagrario_puertosantamaria

Barandilla del Sagrario. Iglesia Mayor Prioral.

BARANDAL DEL SAGRARIO DE LA PRIORAL.
En ese mismo año de 1.688 fue nombrado Caballero de la Orden de Calatrava, como hermano de la Cofradía del  Santísimo Sacramento de la Iglesia Mayor Prioral, donó un importante legado a la cofradía, se trata del barandal de plata que da acceso al retablo de plata que donó el Capitán Juan Camacho Jayna, con quien debió tratar de este asunto. Dicho barandal lleva una inscripción en todo su recorrido, en la parte interior que dice:

“Esta baranda la dio siendo hermanote la cofradía del Santísimo Sacramento el capitán D. Bernardino de Valdivieso caballero de la Orden de Calatrava año 1690”.

valdivieso_rafaeltardio_puertosantamariaA finales de este mismo año es nombrado Almirante, cargo que disfrutara poco tiempo, su médico José de Salazar tiene que tratarlo por una enfermedad, que le causó la muerte el 22 de marzo del año 1.691, siendo  enterrado en el panteón familiar, que se encontraba bajo lo que hoy es el Altar Mayor en nuestra Iglesia principal. (En la imagen de la izquierda, pintura de Rafael Tardío Alonso).

CASA PALACIO - CASA DE VECINOS.

Con el tiempo la casa-palacio de Valdivieso, se convirtió en una casa de vecinos, donde vivian gentes dedicadas al mar. Una casa de vecinos donde vivian hasta cien personas, en casas con paredes de sacos encalados, hasta principios de los años 80 del siglo pasado, una tasca inolvidable se encontraba en la planta baja, me refiero al bar “La Caballa”, donde de la mano de mi padre tuve la ocasión de estar en bastantes ocasiones, hoy el edificio esta ocupado por el Área de Urbanismo de nuestra ciudad.

Aunque en este caso hemos hablado de un portuense constructor de una casa-palacio, no cabe duda que con el tiempo, su vivienda se convirtió en la morada de muchos portuenses, una casa con tantos habitantes en el tiempo, que raro es el portuense que no tuviese familia, amigo o conocido que viviera, o hubiese estado en tan magnifica casa, naturalmente, me refiero a personas de cierta edad. Pero se trataba de una forma de vida que mas tarde o mas temprano habrá que estudiar a fondo, una manera de vivir bien reflejada en la novela costumbrista “La Juncalera” del portuense Dionisio Pérez, pero hoy hablaremos de su constructor. (Textos: Juan José López Amador).

Los datos han sido extraídos del libro “El Almirante Valdivieso su palacio y El Puerto de Santa María en el siglo XVII “, del año 1992.

5

juanbermudezjaen_puertosantamariaJuan Bermúdez Jaén (EL Puerto 1915 - Barcelona 1972), era hijo de Rafael Bermúdez Delgado y Juana Jaén Delgado. Desde muy jovencito ayudaba a su padre en un taller de bicicletas

Juan Bermúdez nació en plena Primera Guerra Mundial. Ese año --1915-- Franz Kafka publica “La Metamorfosis” y Picasso pinta su famoso “Arlequín”, Einstein da a conocer su “Teoría de la Relatividad” y Sigmund Freud publica su tratado de Metapsicología. El gaditano Manuel de Falla, compone “El Amor Brujo”. Es el año en el que nacen el político comunista Santiago Carrillo, el banquero estadounidense Rockefeller, la actriz sueca Ingrid Bergman, el escritor Arthur Miller, el dictador chileno Augusto Pinochet, el cantante Frank Sinatra. En 1915 mueren el neurólogo alemán Alois Alzheimer, el fundador de las Juventudes Socialistas, Tomás Meabe y el filósofo y pedagogo Francisco Giner de los Ríos.

milagrostejadapeluffo_puertosantamariaSe casó con 25 años, en octubre de 1940, con Milagros Tejada Peluffo (El Puerto 1917 - Madrid 2002) conocida como Lalo --hermana del fallecido poeta José Luis Tejada-- era hija de Felix Tejada Mayo y Milagros Peluffo Delgado. El matrimonio se fue a vivir a la Ribera del Río, 37 y tuvieron cuatro hijos: Milagros (Lalote), Juan Luis, Francisco Javier y José Manuel. Conforme iba aumentando la familia, se trasladaron a la Granja de San Javier (frente a lo que queda del Paseo de la Victoria). Le pusieron ese nombre porque su hijo Javier, al nacer, estuvo en serio peligro de muerte y se encomendaron al patrón de El Puerto, San Francisco Javier.

La suegra de Juan Bermúdez fallecería a los pocos días de nacer el poeta José Luis Tejada. Las hermanas José Luis y la futura mujer de Juan Bermúdez, Lalo, fueron internadas como únicas alumnas en esa circunstancia en el Colegio de Las Carmelitas, donde permanecieron hasta que Milagros Tejada Peluffo pudo hacerse cargo de ellos, por eso el poeta la llamaba cariñosamente “madre hermana”. Allí Milagros cursaría --por que se aburría-- la carrera de Piano.

tejadamayo_puertosantamariaJuan Bermúdez y dos de sus hermanos trabajarían en la Fábrica de Hielo propiedad, a partes iguales, de José León de Carranza y de su suegro Felix Tejada Mayo. A su fallecimiento, Juan le compra a las hermanas Tejada la parte que heredaron, asumiendo la gerencia de dicho establecimiento, hasta que se abrió una nueva fábrica en el Muelle, dejando de ser rentable, ante la fuerte competencia que sobrevino. Juan Bermúdez llegó a afirmar que, sin la fábrica «que ha sido toda mi vida, ya no me quiero quedar en El Puerto». Además llegaba el momento en el que los hijos empiezan a estar en edad de iniciar carreras universitarias y Juan y su mujer Lalo, querían permanecer cerca de sus hijos. Se plantean abandonar El Puerto.

En el año 1962 se trasladó la familia a Madrid donde abrieron como buenos porteños de la provincia de Cádiz una freiduría -un Freidor- que no tuvo éxito.  Y tres años mas tarde se trasladan a Barcelona. En 1978 las dos Milagros, Lalo y Lalote, madre e hija, vuelven por cuestiones de trabajo a la capital de España. (En la imagen Félix Tejada Mayo, padre de Lalo, con sus nietos Lalote que sostiene en sus brazos a José Manuel. Entre las piernas de su abuelo está Juan Luis y a la derecha Javier, hijos de Lalo Tejada Peluffo y de Juan Bermúdez Jaén).

Larga-Autobus-de-la-Estacion-(25.09.1955)LA GUAGUA 'CAMPANITA'.

Según relata Javier Bermúdez Tejada, la Guagua fue posiblemente con el de Bootello uno de los primeros autobuses que tuvo El Puerto, al que llamaban “el omnibus”. Era una guagua canaria, de madera, con los asientos igualmente de madera, que llegó a nuestra Ciudad en muy mal estado y que Juan Bermúdez, aficionado a la mecánica desde pequeño, arregló. Todo lo que caía en sus manos con averías encontraba solución: coches, camiones, taxis, ante la atenta mirada de su hijo Francisco Javier (quien en la actualidad vive en Barcelona), que le ayudaba y escuchaba vestido con un mono mecánico.

Aquel transporte hizo su primer trayecto desde la Estación de Tren hasta la Playa de Valdelagrana; nació con esa vocación transportar a los viajeros procedentes de Sevilla o Jerez a la playa, entre arenales y el bosque de pinos que era el Coto de Valdelagrana. Más adelante, este autobús amplió su recorrido por la circunvalación de El Puerto y como transporte para las Ferias. (En la imagen, el autobús de la Estación, en una instantánea tomada el 25 de septiembre de 1955, en la calle Larga. Foto Colección Vicente González Lechuga).

laguagua_miguelangelpantoja_puertosantamaria

En la imagen, la Guagua de Juan Bermúdez, en un cuadro de Miguel Ángel Pantoja, pasando por delante del actual Echate P'yá, Restaurante Los Portales y Casa Flores. Al fondo el edificio donde hoy se encuentra Romerijo.

La Guagua, “el omnibus” que tenía matrícula de Cádiz, se llamaba “Campanita” y carecía de claxon para avisar, solamente tenía un pedal en el suelo que al pulsarlo activaba el sonido de una campana. En ocasiones, los pasajeros picaban al conductor y le cantaban la canción “Campanita de la Aldea” para, a continuación el chofer pisar el pedal produciendo un sonido característico. Aquel “clin,clin” acompañaba a la canción, muchas veces, hasta el final del trayecto.

CAMPANITAS DE LA ALDEA.

Eres buena y eres mala
pero como te quería
todito te lo pasaba

Campanitas de la aldea
que llamáis al amor mío
no toquéis tan temprano
que hace frío, mucho frío

Está nevando en la aldea
y mi amor ya se ha dormido
no quiero que se despierte
que soñando está conmigo

Guarda silencio campana
mientras mi cariño duerme
que no quiero darle un beso
para que no se despierte

Callada ya está la fuente
dormidos los surtidores
y hasta que el sol no sonría
llorando estarán las flores

Parece que allá en el cielo
se desnudan los almendros
y las torres de la aldea
de novia se están vistiendo

Guarda silencio campana
mientras mi cariño duerme
que no quiero darle un beso
para que no se despierte.

campanitasdelaaldea

Campanitas de la Aldea (bolero por bulerías),
interpretado por el Cojo de Huelva.

juanmayo_1992_puertosantamaria

Juan Mayo Escudero, hace unos años, cuando empezaba con Internet.

Estos días se cumplen 40 años de los inicios de la red Internet (29.10.1969). Todo ha pasado tan deprisa que muchos ni se han o no nos hemos dado cuenta; la mayoría ya nacieron en la era cibernauta o digital, como otros ya nacimos en la era del frigorífico y la lavadora.
Los que pintamos canas, y tenemos los niveles metabólicos al límite gracias al pastilleo   éramos los locos, los aburridos, los que no teníamos otra cosa que hacer, como nos llamaban – y hasta tachaban despectivamente- algunos compañeros y amigos, incluso familiares; pues a todos estos chiflados de la décadas de los 80-90, sí que nos sonará todo aquello de Videotex, Ibertex, BBS, Modem a 1200 bps, el coste del teléfono...

Recuerdo que allá por los comienzos de la década de los 90, me suscribí, a través del Ministerio de Cultura, creo, a Ibertex, que era parecido a la internet actual pero muy limitada. Podías entrar en las bases de datos de la Biblioteca Nacional u otros archivos, y hasta en tu banco. Creo que fue el primero en tener acceso a las cuentas de ese banco en El Puerto.

tecladoLo de las BBS’s (Bulletin Board System, BBS para los amigos), es muy curioso, yo diría que un preludio muy limitado de la red Internet. Podías chatear, mandar un emails, pero de online casi nada. Tú mandabas un email al ordenador más cercano a tu domicilio, con llamada local; más o menos, ese lo reenviaba a otro, y así sucesivamente hasta que llevaba a su destino. Por cierto, mandar un email con una foto o imagen, ¡¡impensable!!, se atascaría tu línea de casa y la de los demás. (En la imagen un antiguo teclado de IBM).

EN EL PUERTO Y LA BAHÍA.
Yo recuerdo que por la zona de la Bahía de Cádiz había un par de BBS’s, una se llamaba PEOPLE BBS, lllevada altruistamente por el gaditano Chico Medina, que vivía, en el Barrio de Puntales. Los usuarios de la zona hasta colaboramos en comprarle un modem más potente que mejorase el funcionamiento de aquel “hilo de la red”. Nos reuníamos a veces en una cafetería de la Avenida de Cádiz, luego le perdí la pista, aunque creo que hace muchos andaba trabajando en una tienda de informática. Otro del grupo trabajaba en la Autoridad Portuaria y otro en la Bazán, o algo así... De aquí de El Puerto de Santa María estábamos, que me acuerde ahora muy pocos: José Manuel, del Instituto Santo Domingo, Jose María Morillo, mi entonces  adolescente hijo Carlos Mayo, Carlos el conserje de Las Banderas y hoy de Sericícola, algunos maestros “lanzados en informática” de la época –Chano y Charo, Juan Miguel Herrador, Paulino, entre otros-,  y yo mismo, que pusimos los conocimientos autodidactas que pudimos adquirir en nuestra labor, en mi caso en el Colegio Público Menesteo, hasta el año 2005. Hoy continúo, como me consta que los otros citados también lo hacen, en la misma línea o más, pero yo en Lisboa, como profesor en el Instituto español “Giner de los Ríos”, abrumados y seleccionando todo lo rápido que va esto (ya las tizas blancas, de colores y rotuladores para las Viledas van dando paso al fabuloso mundo de las pizarras digitales interactivas, que quizás pronto sean de anticuario, de seguir así).

juanmayo_cartujo_internet

Juan Mayo, con el Padre Procurador de la Cartuja portuguesa de Évora, Dom Antonio López, de Puerto Real, iniciándole en internet.

PUESTOS A RECORDAR.
Ya nadie se acuerda de aquellos grandes inventos que supusieron: la lavadora (primero sin ser tan automática como ahora, ¡que hasta secan y todo!); la nevera (se enfriaban las botellas envueltas en trapo húmedo o bajo el agua, o mantenía “er lomo en manteca pa tó el año” en lugar de congelarlo como ahora); el único teléfono para todo un pueblo -en una casa particular que gestionaba una señora -nada cotilla- que "era muy pero que muy discreta y no se enteraba de lo que hablaba la gente ni lo comentaba (bueno a veces al cobrarte te preguntaba, ¿entonces se arregla la cosa o no?"-; de aquellos primeros teléfonos móviles, grandes como un ladrillo, que iban en una especie de maletín en el coche, y que llegaban a costar casi medio millón de pelas de los años 80; de aquel típico sonido de la máquina de escribir (que al no ser tan factible y barata hacer una fotocopia, tenías que meter 2-3-4 calcos, que aprovechabas al máximo, y por lo que la última página casi ni se leía -ni que decir tiene si tenías que hacer un trabajo limpio, sin tachones o se te olvidaba meter un párrafo una vez concluida la tesina, , el tipex es demasiado moderno para evitar aquello; el reloj de pulsera al que había que darle cuerda todos los días, con mucho cuidado al llegar al final para que no se saltara (luego vinieron los automáticos que se daban cuerda solitos ellos, mediante un pequeño artilugio giratorio o pendular que tenía dentro y con el movimiento del brazo).

juanmayo_actualNo hablemos de la tele (¿quién se acordará de la Tele, en singular, no ya de VHS ni UHF, luego vino la Primera, la Segunda, el UHF,...? ¡¡y sin mando a distancia!!, bueno, solía ser uno de los hijos más dóciles que acataba la orden de papá de "cambia a la segunda", y al rato, "cambia ala primera", hasta que te hartabas; claro, y ahora el Satélite, el cable, TDT y ¡¡la TDT de pago!!, aunque cuando uno de sus mandos a distancia no manda bien la señal apretamos con fuerza y lanzamos la señal hacia el aparato como si tal WI fuera; ¡¡ah!! Eso, la WII, fuera los gimnasios con olor a sudor rancio, aerobic…, que ya los tenemos en casa, ¡¡ha llegado la WII!!,  No he comentado nada del correo postal, telegramas, postales, felicitaciones de navidad, porque “el valor se le supone”; ni de aquellas tarjetas perforadas como primeros soportes informáticos de IBM para control del personal... (Textos: Juan Mayo Escudero, en la imagen, en la actualidad reside en Lisboa en Comisión de Servicio, con nótula núm. 130 en Gente del Puerto).

5

difuntos_4

Hasta hace bien poco, había unas encantadoras beatas ludópatas en la Iglesia Mayor Prioral. Vamos, entregadas al juego de sacar Ánimas Benditas del Purgatorio. Y es que en la fachada de la Capilla de las Ánimas, en la Prioral, había una maquinita con caja de caoba y perilla de ébano con una ventana por donde, dándole vueltas a la perilla, aparecía un número. Al lado había un cuadro con una lista de números y, a continuación de cada número, una intención por la que rezar.

difuntos_2Horas y horas se llevaban las beatas jugando a sacar Ánimas con Padrenuestros, Avemarías y Requiescant... Le daban una vuelta a la perillita: el 3. Miraban en el cuadro: "Se sacará el ánima del Obispo más necesitado de sufragios". Otra vuelta: el 17. "Se saca el ánima de las meretrices a quienes nadie reza". Otra vuelta: el 23. "Se saca el ánima de los marineros muertos en la mar". Otra vuelta: el 51. "Se saca el ánima de los muertos por el rayo y las tempestades". Otra vuelta: el 70. "Se saca el ánima de ..." Y así hasta el 100. Si repetía número, no valía y se volvía a tirar.

Horas, horas y más horas pasaban, en este bonito y provechoso juego de sacar almas en pena del Purgatorio, las prestigiosas beatas que pululaban, fijas y fijas discontinuas, por la Prioral portuense. El juego, además, era gratuito. Es decir, que no había que pagar nada.

En otros sitios menos lúdicos, como una caterva de fúnebres noctámbulos, en el mes de noviembre, salían, de noche y madrugada, los hermanos de las Cofradías de Ánimas, con campanillas y cepillos, haciendo la demanda para sacar almas del Purgatorio y cantando las  horripilantes "saetas del pecado mortal".

animas-benditas-purgatorioY, la verdad, encuentro menos nocherniego, menos escandaloso, más económico y más efectivo el Juego de la Ruleta de los Sufragios, porque, mientras la beata hacía éso, no estaba haciendo nada malo, sino algo bien provechoso para el alma de los difuntos de todo tipo y condición, no gastaba dinero, ni por su cabeza pasaban, mientras tanto, pensamientos pecaminosos. Además lo hacía, a la vista prodigiosa del altar privilegiado de Rivas, inmenso retablo barroco, coronado por el Resucitado atribuido a La Roldana y presidido por San Miguel Arcángel y, a la puerta de la capilla, entre los zócalos de mármoles y jaspes con los relieves las dos calaveras --cuyas cuencas, de chico, yo hurgaba inmisericorde con mis dedos--, y las cuatro tibias.

calaveraprioral_puertosantamariaMañana, día de los Fieles Difuntos, echaré en falta la Lotería de las Ánimas Benditas. Se eliminó inexplicablemente cuando la última restauración de las naves laterales de la Iglesia, que, como se dice muy bien, "quien restaura resta-aura". Pero yo cierro los ojos; mentalmente, giro la perillita: el 101. Y oigo una voz de ultratumba que me dice: "Se sacan del Purgatorio a las beatas ludópatas de la Prioral que ya no tienen quienes les recen". Padre nuestro... Ave María... Requiescant... Amén.

(Textos: Luis Suárez Ávila).

2

alberti_mirada_puertosantamaria

AUTORRETRATO A CARBONCILLO.

1999. «De madrugada. La hora de los sentimientos, cuando son tristes, construye frases que no alcanzan la magnitud de un poema, pero que tampoco cabe encasillar en el recurso fácil. El 28 de octubre de 1999, día de la muerte del poeta, eran varios los amigos que como consuelo exclamaban: «Rafael ya está sobre los ángeles». Era un modo de situar en algún lugar al amigo perdido homenajeando además su obra recurriendo a uno de los títulos que más prestigio le dieron. «(Cervantes Virtual). Retrato a carboncillo del poeta Rafael Alberti | Manuel Ribera.

agustinmerello_alberti_01_puertosantamaria

ALBERTI REGRESA AL PUERTO.
1977. Era el 24 de mayo. El periodista Agustín Merello, con su tío Rafael Alberti Merello, en el Talgo procedende de Madrid en el que acompañó y entrevistó al poeta Rafael Alberti en su regreso a El Puerto, tras 46 años de ausencia.  La desparecida estación de trenes se encontraba a rebosar, entre militantes del PCE, curiosos y quien esto escribe. “Se nota se siente, Alberti está presenta” coreaban. Cerca de la estación pintadas con “Alberti asesino”. En la cantina, Antonio Cárdenas, ex secretario local del PCE en la clandestinidad con el líder sindical Antonio Álvarez Herrera. Pocos asistentes se sabían la letra de La Internacional que empezaron a cantar pero apenas se escuchó. El poeta al bajar del tren recitó los conocidos versos: «Portuenses, coquineros,/ después de cuarenta años/ me maravillo de veros. Besos, abrazos, tocar al poeta... El cordon de seguridad se rompe al saludar a Gómez Ojeda. Un señor mayor, gallego, le golpea la cara cariñosamente, mientras le decía “que bonito eres”. Se lo llevan en volandas al Caballo Blanco y allí lo esperan Ana Perea y Manolo Espinar. La transición democrática cerraba un círculo más en El Puerto, con la llegada del último representante de la Generación del 27. (Foto Diario de Cádiz).

alberti_congreso_diputados_madrid

DIPUTADO EN MADRID Y SUSTO A LAS PUERTAS DEL CONGRESO.
1977. Era el día 13 de julio. Dolores Ibárruri, presidenta del Partido Comunista de España y Rafael Alberti bajan del brazo por las escaleras del Congreso de los Diputados para integrarse en la Mesa de Edad en la primera sesión de las Cortes constituyentes. (Foto El País. Marisa Florez).

La anécdota que contaba días atrás el corresponsal parlamentario de TVE Alberto Delgado es suculenta. Estaba Alberti en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, minutos antes de entrar para el acto constituyente, agachado amarrando los cordones de un zapato, cuando, de pronto se le acercó un policía nacional “un gris”. La mirada de Alberti, de susto, fue un poema por su expresividad, ante la llegada del agente de la autoridad quien, solícito se había acercado al diputado electo a ofrecerse por si le ocurría algo. Aquel policía ya pertenecía al periodo democrático.

rafaelgomezojeda_alberti_3feb1982_2

HOMENAJE POPULAR EN EL PUERTO.
1982. En la imagen tomada el 3 de febrero, de izquierda a derecha, el diputado socialista Esteban Caamaño, el alcalde de la Ciudad, Rafael Gómez, el poeta universal, Canogar, el Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Rafael Román, el director del Museo Municipal, Francisco Giles, en la inauguración de la exposición.  (Foto Rafa).

En Febrero, una comisión montada por diversas instituciones culturales de la Ciudad, entre los que se encontraba quien suscribe, organizaron un Homenaje Popular al Poerta en El Puerto. Descubrimiento de placa de azulejos (rota por dos veces), actuaciones en el Teatro Principal, Exposición de obras de primeras figuras del arte, incluyendo obras de la pintura albertiana y una comida en el restaurante Guadebro fueron los actos.
Tales eran las ganas existentes de tocar al poeta, conseguir un autógrafo o un dibujo de Alberti que, ante este cronista y por la insistencia de un admirador, le dibujó una mujer de espaldas, con la siguiente leyenda: «Este culo para N.N».

«Pero, ¿qué es un genio?», se preguntaba. Y sin cavilaciones respondía: «Un pobre hombre al que se da la lata todos los días». Lo reclamaban tanto y para tantas cosas que acabó poniendo en la puerta de su domicilio romano y grabando en algún contestador automático unas palabras que ahuyentaran a algunos moscones: «No se hacen prólogos». Pero cuántas cosas atendió, a pesar de la aparente barrera que levantó para que no lo atosigaran en exceso.» (Cervantes Virtual). (Foto Rafa).

alberti_cervantes_puertosantamaria

UN PORTUENSE, PREMIO CERVANTES Y ¿NOBEL?
1983.
El poeta Rafael Alberti recibió el 23 de abril de manos del Rey don Juan Carlos el premio Cervantes, la máxima distinción de la lengua castellana, creada en 1976. Alberti sucedía a Luis Rosales.

Pero lo que pocos porteños saben es que pocos años antes, Alberti había estado a las puertas de recibir el Premio Nobel. Es más ese había sido el acuerdo del Comité encargado de otorgarlo, empero, enterados éstos de unas declaraciones poco afortunadas que realizó el poeta, decidieron, sobre la marcha cambiar el curso de los acontecimientos, dejando sin efecto el acuerdo inicial.

«El gran poeta pagó el precio de un intento de rebajarle en el mercado de lo selecto que tuvo, entre otros efectos, que no se le diera el Nobel y sí se le diera a Aleixandre, como un recurso que ni Alberti ni Aleixandre se merecían». Manuel Vázquez Montalbán.

alberti_cumple_1989_puertosantamaria

CUMPLEAÑOS FELIZ.
1989.
16 de Diciembre. La Fundación Provincial de Cultura de la Diputación le organizaba al poeta los fastos de su cumpleaños, pero la fiesta se hizo en El Puerto por el Ayuntamiento en un casco bodeguero de propiedad municipal, frente a la piscina en la Avda. de Menesteo. La anécdota es que desde Cádiz dijeron que asístirían 300 personas y luego aparecerían 900, dando al traste con las previsiones y el lucimiento del acto, al no poderse atender convenientemente a los tuvieron el privilegio de estar allí. Un año más tarde, en 1990, estudiantes de la Universidad de Cádiz, en pleno crecimiento, arramplaron con las viandas que se iban a ofrecer al poeta y su comitiva, en esta ocasión, en la Fiesta de Cumpleaños que el Ayuntamiento ofreció en el Hotel Monasterio. Pasaron hambre... (En la imagen, acompaña en la mesa al poeta, el alcalde de la Ciudad, Juan Manuel Torres). (Foto Jorge Roa).

albertinoche1fitocarreto_puertosantamaria

LOS PERIODISTAS Y EL POETA, SOBRE LOS ÁNGELES.
1999.
Era el 29 de octubre. Hace 10 años,  nos dejaba el poeta. Y es que en la madrugada de ese fatal día, en la casa en cuya entrada figuraba la frase «Ora marítima», también en memoria de un poema albertiano, moría un hombre que, además, era un genio de las Letras, del Arte.
En la imagen, el Director Territorial de Canal Sur, Modesto Barragán, el Director de Diario de Cádiz, Rafael Navas, el Delegado de SER Puerto, Francisco José Román y el Director de Radio Puerto, Manuel Borne, atienden las explicaciones del alcalde de la Ciudad, a las puertas de la casa del poeta. Los informadores continúan hoy en sus puestos dando cumplida cuenta de cuanto acontece en la realidad, no solo de El Puerto, sino también de la provincia como es el caso de Barragán, Navas y Román. (Foto Fito Carreto. Diario de Cádiz).

alberti_urna_funeraria«En un documento facilitado por el Ayuntamiento de El Puerto se dio noticia de un documento suscrito el 15 de enero de l997 por el matrimonio Alberti y el alcalde de la ciudad. En sus páginas se establecía que los actos posteriores al fallecimiento del autor de Venus y Príapo se desarrollarían «con la mayor sencillez, dentro de la más estricta intimidad». Los actos deberían transcurrir en coherencia con lo que ha sido la trayectoria e ideario del escritor. «Cuando se produjere el luctuoso suceso, quedará su cuerpo en el depósito de cadáveres hasta el momento de su traslado al crematorio para su incineración». Se escribía, también, que las cenizas serían esparcidas en la Bahía de Cádiz. María Asunción Mateo, la viuda, manifestaba en el documento que no estaría presente en los actos oficiales de condolencia. En efecto, pasó el día en «Ora marítima», donde recibió algunas visitas. No sería ella, sino el alcalde de El Puerto, el encargado de recoger las cenizas del artista, tras la incineración de sus restos mortales. El alcalde las llevó hasta el Monasterio de la Victoria, lugar en el que se celebraría un acto solemne. Dos escolares recitaron poemas. Al terminar este acto de adiós público, el alcalde llevaría las cenizas del poeta a «Ora marítima». (Cervantes Virtual). (En la imagen, Aitana Alberti, la hija del poeta, portando la urna funeraria a la salida de las honras fúnebres que se realizaron en el Monasterio de la Victoria).

2

isaacalbeniz_puertosantamariaSe cumple este año el centenario del fallecimiento del compositor Isaac Albéniz (1860-1909). Aunque el músico era catalán, se inspiró en temas lugares y costumbres andaluzas, siendo coetáneo de Manuel de Falla. Compuso una obra dedicada a nuestra Ciudad y no al puerto (o muelle) de Cádiz como erróneamente le atribuye el francés André Gauthier. (Albéniz. Traducción de F. Ximénez de Sandoval. Madrid: Espasa-Calpe, 1978. p. 103). Muy poco porteños conocen que dicha pieza, perteneciente al primer cuaderno de la “Suite Iberia” --considerada por los especialistas como la obra cumbre de la música española--, está dedicada a El Puerto de Santa María.

José S. Rodríguez, bailaor flamenco portuense, discípulo de “El Estampío” y de “Carito”, llevó El Puerto de Isaac Albéniz por todos los teatros del mundo. José S. Rodríguez es tío segundo de José Ignacio Delgado Poullet -Nani- técnico del Centro Municipal de Patrimonio Histórico. La madre de Nani es Maruja Poullet Rodríguez, hermana de Pepín, 'el Barbero'. Tiene nótula 100 en Gente del Puerto.

suite_iberia_puertosantamariaLA SUITE IBERIA.

Los últimos años de la vida de Isaac Albéniz transcurren en Francia donde compone la Suite Iberia: una colección de doce grandes piezas para piano que reflejan su  visión de la España recordada y añorada desde la Francia en que reside. Se compone de cuatro cuadernos, cada uno de tres piezas. Evocación, El Puerto, y El Corpus en Sevilla componen el primero. Es la evocación de un músico que vive entre París, Niza y San Juan de Luz pero piensa en lo español. Sigue con un recuerdo de escenas de la vida en El Puerto de Santa María, sus barcos, su espacio en la bahía de Cádiz...

La esencia de su composición es básicamente andaluza, ya que de las 12 piezas que tiene esta Suite, 10 de ellas están dedicadas a diferentes lugares de Andalucía, excepto Evocación o Preludio y Lavapiés. Muestra de sonido de piano

elpuerto_albeniz_puertosantamaria

EL PUERTO DE ALBÉNIZ.

«El Puerto es la segunda pieza del primer cuaderno de Iberia. El manuscrito del autor, conservado en la Biblioteca del Congreso de Washington,  se titula “Cadix” y está fechado en Paris, el 15 de Diciembre de 1905. Albeniz recuerda a El Puerto en un alegro imperioso, pensado para guitarra”. En efecto, de todas las piezas de Iberia, quizás sea ésta, junto con El Albaicín, la que más claramente  alude a la técnica guitarrística, aunque sublimada en una escritura pianística de altos vuelos. El aroma guitarrístico se percibe desde el mismo arranque de El Puerto. Transportada a Re desde el Re b Mayor original, resultan unos acordes arpegiados perfectamente naturales a las posiciones guitarrísticas. Esta fórmula de acompañamiento con su diseño rítmico característico de hemiolia, y el motivo melódico basado en la repetición de una nota, nos recuerdan, en cierta manera, a las Guajiras de Juan Parga (1843-1899), un guitarrista-compositor de los tiempos de Albéniz.» (Javier Riba). Muestra de Sonido de Guitarra.

elpuerto_albeniz_2_puertosantamaria"Esta adaptación para guitarra de El puerto de Albéniz fue realizada por el guitarrista Javier Riba. Aunque Albéniz no compuso música para guitarra sus composiciones han despertado el interés desde los guitarristas desde épocas tempranas. Las primeras adaptaciones de música de Albéniz para guitarra son prácticamente contemporáneas a las versiones originales para piano. Luego de las versiones más difundidas de Segovia sobre el repertorio Javier Riba presenta esta cuidadosa adaptación de El Puerto, segunda pieza de la suite Ibérica de Albéniz. Riba ha procurado mantener el estilo y los recursos de la guitarra de la época". (Tritó).

3

juangavalalaborde_puertosantamaria| Texto: Juan José López Amador

No es fácil contar parte de la vida de una de las personas más ilustres, de todos los que están relacionados con nuestra ciudad. Una persona que no nació en ella, pero toda su vida estuvo vinculada a la misma. El Excelentísimo Señor D. Juan Gavala y Laborde, nació en Lebrija, Sevilla el 6 de julio de 1.885. Siendo aun muy joven se traslada con su familia a El Puerto de Santa María.

Durante varios años realiza sus estudios en el Colegio San Luis Gonzaga, recibió la ayuda del profesor Reverendo Padre Francisco Torres, quien no solo le enseña Griego y Latín, además, le dió el entusiasmo y aliento que a veces necesitó. Se Doctoró como Ingeniero de Minas, y pronto comenzó su larga investigación geológica, realizada por todo el territorio nacional, y principalmente desarrollada en la provincia de Cádiz. Al mismo tiempo, publicaba los resultados de sus estudios.

CALLE DE LA NARANJA Y PLAZA DE JUAN GAVALA.

Del primero que tenemos noticia data del año 1917, año en el cual soluciona graves desperfectos de la conducción de aguas del Tempul, y es declarado hijo adoptivo de Jerez de la Frontera, y a una calle (Naranja) se le llamará con su nombre hasta el año 1979, cuando de nuevo se le llamara Naranja. Actualmente grupos socioculturales de Jerez, piden de nuevo que la calle se llame de Juan Gavala y Laborde.

plaza_juangavala_puertosantamaria

En nuestra ciudad una pequeña, pero singular plaza lleva su nombre, esta situada en pleno centro histórico de la ciudad, junto a la Iglesia Mayor Prioral, y de donde parte una de las calles más carismáticas del centro, Luna.

familiaruizgolluri_puertosantamaria

Foto familiar realizada en las primeras décadas del pasado siglo en los jardines de la Casa-Quinta de la Familia Ruiz López (actual Hotel Duques de Medinaceli). De pie, de izquierda a derecha, Tula Ruiz Golluri, María Ruiz Golluri, Joaquín Ruiz López, Joaquín Ruiz Golluri y Ana Ruiz Golluri. Sentados, de izquierda a derecha: María Jesús Ruiz Golluri, Emilia Morante Seytre, María Febrés Morante y Eduardo Ruiz Golluri. (Foto e identificación de Antonio Gutiérrez Ruiz, de su trabajo inédito ‘La Quinta de los Ruiz’). Más información en la nótula núm. 377 de Adriano García-Loygorri y Ruiz Golluri.

LA FAMILIA

Se casó D. Juan, en primeras nupcias, con Doña Ana Ruiz Golluri, nacida en nuestra ciudad en el seno de una familia ampliamente conocida, según creemos tuvo tres hijos. Queda viudo, y se casa en segundas nupcias con Doña Concepción Díaz. En su casa, al principio de la calle Cielos, donde los ventanales daban a la Plaza de los Jazmines, poseía una abundante biblioteca, así como una importantísima colección malacológica, con miles de ejemplares de todo el mundo, y con prácticamente todas las especies de la Bahía Gaditana, recogidas o adquiridas por él. Hoy por desgracia, esta colección se halla fuera de nuestra ciudad, adquirida por la Junta de Andalucía.

gavala_03_puertosantamariaPUBLICACIONES

Entre sus publicaciones destacamos las siguientes: Regiones petrolíferas de Andalucía, 1917. Descripción geográfica y geológica de la Serranía de Grazalema, 1918. Manchas Terciarias que rodean la Bahía de Cádiz-Mancha costera Pliocena del Puerto de Santa María, 1919. Mapa geológico de la provincia de Cádiz, 1924. Mapa geográfico de la provincia de Cádiz. Cádiz y su Bahía en el transcurso de los tiempos geológicos, 1927. Los filones argentíferos de Hiendelaencina, 1944. Memoria explicativa de la hoja numero 1.061-Cádiz, 1958. La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Ora Marítima" de Rufo Festo Avieno 1959. El anclaje de las masas continentales. Discurso de ingreso. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Madrid 1960. La geología, la gran impulsora del progreso. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Madrid, 1968. Origen de las islas gaditanas. Instituto de Estudios Gaditanos. Cádiz,

pza_j_gavalaNo cabe duda que todos los trabajos causaron impacto entre los investigadores, pero entre estos destacaremos dos, la Hoja 1061, La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Oda Marítima" de Avieno reeditado recientemente por la Diputación de Cádiz y ya agotado (por cierto que el original que se utilizó para realizar el facsímil es propiedad de Luis Suárez Ávila). El primero, porque hasta los últimos planos realizados por satélite, no ha sido mejorado, aunque aun es referencia obligada. El segundo es una obra de obligada lectura, no solo para la información geológica, sino también para la interpretación de la costa española en la antigüedad. La cartografía que acompaña este libro, reconstruye el área costera, especialmente de la Bahía de Cadiz y las marismas del Guadalquivir, en épocas antiguas, con una efectividad realmente asombrosa, como así han demostrado los trabajos dirigidos por las Universidades de Bremen y Sevilla, muy recientemente. (En la imagen, acuarela de Vicente Vega de la Plaza de Juan Gavala, en una vista desde la calle Vicario.).

NOMBRAMIENTOS Y DISTINCIONES.

grancruz_alfonsoX_puertosantamariaEntre otros nombramientos, es requerido para el cargo de Director del Instituto Geológico y Minero de España durante los años 1954-55 así como Director General de Minas. Fue Director General de la Empresa Nacional ADARO, en Madrid, dedicada a la investigación y nuevas tecnologías de la época, donde procuraría empleo a muchos portuenses. Era miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y del Instituto de Estudios Gaditanos. También fue condecorado en varias ocasiones: Caballero de la Real Orden de Carlos III, Gran Cruz de las Órdenes del Mérito Agrícola, Mérito Civil, Alfonso X El Sabio, y Cardenal Cisneros.

Nos encontramos ante un gran hombre que merece todo nuestro reconocimiento, con méritos realmente extraordinarios, y una profesionalidad claramente expuesta en sus trabajos. Falleció el 8 de diciembre del año 1977 en El Puerto de Santa María. Hoy contamos en el edificio de Cultura, San Luis, donde estudio algunos años, con un retrato en la galería de portuenses-porteños ilustres, en la imagen inferior.

juangavalaylaborde_03_puertosantamaria

ADDENDA

Addenda a la revisión del Poema de Avieno 'Ora Marítima' en la que Juan Gavala revisa la última edición de su obra, reeditada por la Diputación y de nuevo agotado: "El estudio que precede del poema «Ora Maritima» de Rufo Festo Avieno se imprimió en el verano de 1957 mientras preparaba el texto y las láminas de la Memoria geológica de la Hoja de Cádiz, trabajo que por circunstancias especiales hube de interrumpir entonces y no pude reanudar hasta el pasado otoño. En los dos años y medio transcurridos desde la impresión de «Ora Maritima» he dedicado muchos ratos, a recordar y repasar los relatos de Avieno, con el afán de lograr localizaciones exactas de los parajes que menciona, y para ello he aquilatado la traducción de frases de sentido no muy claro del texto latino, y que se prestan a torcidas interpreta- ciones si no se da a las palabras el significado justo y el valor exacto con que el autor las empleó. Ese continuo dar vueltas al asunto me ha hecho ver que algunas localizaciones, que por rutina venían considerándolas incuestionables los comentaristas de Avieno, no tienen realmente justificación, y es preciso, en consecuencia, modificar ideas y conceptos, que a su vez influyen en la interpretación de otros pasajes del poema." Para ver el texto completo, pulsar.

6

preladomomificadoA esta galería de mis conocidos ilustres no puedo evitar traer a Don Juan Francisco de Enciso y Monzón (El Puerto de Santa María, 1657-1735). Fue hijo del Capitán Don Juan de Enciso y de Doña María Monzón, gente muy principal relacionada con las  galeras, la milicia, las Órdenes de Santiago y Calatrava y la clerecía.

Los Enciso tuvieron casa morada, de toda la vida, en la Plaza de la Iglesia, sin que yo pueda decir cuál era y, como personas de posibles, adquirieron arrimo y cañones propios en la "Capª. del Xpto. de la espiración" de la Prioral que no es otra que el antiguo sagrario de esa Iglesia, donde hoy recibe culto Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Don Juan Francisco de Enciso y Monzón fue bachiller y, aunque ordenado de menores, disfrutó de numerosas capellanías que le servían sacerdotes amigos. Se reveló como grandísimo poeta castellano y, al final de sus días, determinó ordenarse de presbítero.

eneida_puertosantamariaTradujo, en octavas reales, los doce libros de la "Eneida" de Virgilio, que dedicó a la Católica Majestad de Don Carlos II y aparecieron impresos por Cristóbal de Requena, en Cádiz, en 1698.  Compuso un poema épico, en diez cantos, llamado "La Christiada" que vio la luz en las prensas gaditanas en 1694. Tradujo cinco libros de Tertuliano  y escribió tener compuestas unas "Rimas latinas y castellanas", a más del libro "De la conveniencia de las letras humanas y divinas". (En la imagen, portada de la Eneida de Virgilio).

Gongorino rezagado, puso doce octavas al frente de la "Questión médico-moral..." del doctor Cristóbal Boleda, vecino de El Puerto, impresa en Sevilla en 1710. Al año siguiente, divulgó la imprenta su epinicio a la victoria de Felipe V sobre sus enemigos los Imperiales y a las fiestas que se hicieron en El Gran Puerto de Santa María con tan fausto motivo. Fue autor de muchas otras obras dispersas, peregrinas y curiosas. 

"La Eneida de Enciso, es una traducción poética, basada en el estilo de Góngora, del que toma construcciones sintácticas, léxico, metáforas, e incluso versos enteros. Dicha obra pertenece a la corriente de traducciones en las que el autor trata de adaptar un estilo poético a una traducción, corriente que tenía en esta época una gran vigencia". "La gongorización de Virgilio: análisis de una traducción de la Eneida del siglo XVII" José Antonio Izquierdo. Universidad de Valladolid. Para leer el artículo completo, pulsar.

capilla_nazareno_puertosantamaria

Capilla del Nazareno o de los Enciso, antiguo sagrario de la Iglesia Mayor Prioral, situado en la nave del Evangelio. De planta cuadrada y cubierta con una bóveda gótica de crucería, contiene en su testero principal un retablo neobarroco realizado en el primer tercio del siglo XX que alberga las imágenes del Nazareno y San Juan, realizadas por el escultor sevillano Pedro Roldán (año 1675).

enciso_lapida_puertosantamariaPues lo que digo: yo lo conocí, en 1959, bien que mermado de carnes, enjutísimo e impasible, tocado con bonete, revestido con casulla, estola, manípulo y alba muy deteriorados y sin color preciso, aunque oscuro terroso y en olor de humedad.

Ocurrió que los dos cañones que estaban a los pies del altar antiguo del Cristo de la Expiración, hoy del Sagrado Corazón, se trasladaron a los pies del altar del Nazareno con sus respectivas lápidas. Al levantarlas, aparecieron varios caballeros Enciso.

Pero en un ataúd, forrado de tela, en bastante buen estado, compareció el gran Don Juan Francisco. Y tuve el gusto de conocerlo, aunque, si digo la verdad, ni me cruzó palabra.  (Textos: Luis Suárez Ávila).

"Esta capilla y entieros es del Capitan Jvan de Encisso Regidor y Fe Executor de esa civdad y de Dª M.B. de Medina MonÇon sv mvger y hijos y svcesores. Año de 1660.".

Imagen y texto de la lápida que se encuentra en el suelo de la Capilla del Nazareno,  al pie del altar principal, antiguo sagrario de la Iglesia Mayor Prioral, que alberga los restos mortales de la Familia Enciso, entre ellos los de D. Juan Francisco de Enciso y Monzón.

«Sólo diré, que yo he traducido la Eneida, mas como Poeta, que como interprete, no solo porque la he traducido en versos, pero porque quanto cabe en mis fuerzas, he procurado que la traduccion compita con el original: á esto me ha ayudado mucho el estudio de veinte años en ambas erudiciones, y especialmente en las artes de Eloquencia y Poesía, con la frequente leccion de los Poetas Griegos y Latinos.» Juan Francisco Enciso

2

luiscolomaroldan_jerezA los pies de la sierra de San Cristóbal, al borde del antiguo estuario del Guadalete, donde los términos de Jerez y El Puerto de Santa María se confunden, se ofrecen a la vista del viajero las tierras de Sidueña. Estos hermosos parajes, escenario de nuestra historia desde hace casi treinta siglos, fueron “ganados” para la literatura por el Padre Coloma con la publicación de su obra Caín.

La primera edición de esta pequeña novela de juventud, vio la luz en 1873 y su acción se desenvuelve en distintos lugares de nuestro entorno cercano (Sidueña, El Puerto, Jerez) que sirven de marco a la historia de Miguel y Joaquina, campesinos que trabajan su huerta en Doña Banca, y de sus hijos Roque y Perico. Roque, de ideas republicanas, se unirá a la revuelta popular en Jerez y, junto a los amotinados, se enfrentará al ejército de cuyas tropas forma parte su hermano Perico, al que dará muerte. Su madre, Joaquina, será testigo directo del trágico desenlace. Como trasfondo histórico del relato, se adivinan los sucesos del “Motín de Quintas” de 1869. Y como uno de los escenarios principales de la acción, las tierras de Sidueña. Vamos a volver a visitarlas con el Padre Luis Coloma 140 años después, tomando como referencia los textos de la edición de la obra realizada por el profesor José López Romero.

2496ima119“A la caída de una hermosa tarde de mayo de 1869, caminaba por el arrecife que va de Jerez al Puerto de Santa María, un hombre ya entrado en años, que llevaba delante de si una burra”. Así da comienzo Caín, presentando a Miguel y a Joaquina, su mujer, que a lomos de la burra “Molinera”, recorren el “arrecife” (que sigue, aproximadamente el mismo trazado que la antigua carretera de El Puerto que hoy se conserva) en dirección a Doña Blanca. En su camino, tras encontrarse con Juan Pita, un hortelano que se dirige al mercado de Jerez a vender sus tomates, pasarán por el pequeño Puerto de las Cruces. (Dibujos de Apeles Mestres y Paciano Ross).

“Abismados Miguel y Joaquina en sus tristes pensamientos, pasaron en silencio los dos pilares que llaman Las Cruces, colocados a orillas del camino como dos centinelas que marcan la primera legua andada de Jerez al Puerto. Sale de allí una vereda que, obedeciendo a su propio instinto, tomo Molinera, y que trepa por un cerro, sin vegetación, cubierto de hierbas secas, que dejan asomar alguno que otro murallón negro, escueto y pelado, como asomarían por una sepultura excavada los huesos de un enorme esqueleto. Aquella es la tumba que el tiempo ha labrado al castillo de Sidueñas”.

lascruces_puertosantamaria

Las cruces, en la actualidad, en las inmediaciones del acceso a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. (Foto García Lázaro).

En un lamentable estado de abandono y deterioro, aún pueden verse hoy día los pilares de Las Cruces, en las proximidades de la entrada a los Depósitos de la C.H.G. de la Sierra de San Cristóbal. Las Cruces, entre las que discurría el viejo arrecife, marcaban la separación de los términos municipales de Jerez y El Puerto y, al llegar a este punto, los viajeros procedentes de Jerez tenían a la vista el hermoso paisaje de las tierras de Sidueña con la Bahía de Cádiz como telón de fondo. En las cercanías de Las Cruces, el Castillo de Doña Blanca, no podía faltar tampoco en el relato del Padre Coloma, en cuya descripción se aprecia, en palabras del profesor Lopez Romero, un marcado “retoricismo”.

donablanca_sanhardy_puertosantamaria

Torre de Doña Blanca, que da nombre al yacimiento. (Foto Sam Hardy).

"En aquel sitio se levanto esta importante fortaleza armada de ocho torres que la fortificaban. Es opinión fundadísima que la reina de Castilla doña Blanca de Borbón, vino a llorar entre aquellos muros los desdenes del rey don Pedro, y allí, por orden de éste, el ballestero Juan Pérez de Rebolledo le dio un tósigo, por haberse negado a este crimen, con gran valor y nobleza, Iñigo Ortiz de Zúñiga, primitivo guardador de la regia prisionera. Hoy, gracias a una mano cuidadosa que supo incrustar como en un relicario lo que el tiempo y el abandono habían dejado de aquellos muros, que tanto han visto y tanto saben, queda del castillo de Sidueñas una de sus ocho torres, la de Doña Blanca, que se alza sobre el cerro que cubre sus ruinas, como una cruz sobre una sepultura, como una corona sobre la tumba de un héroe. Encaramada sobre un alto pedestal, no tiene una flor que la adorne, ni siquiera una guirnalda de hierba que la abrace y la sostenga. Severa como cuadra a la guardiana de una tumba, altiva como corresponde a la última morada de una reina, se ciñe su corona de almenas y muestra en su frente un escudo, en que, bajo una corona de marqués, campea el león de Castilla y se destacan las tres barras de Aragón”.

donablanca_xx_puertosantamaria

El barrio fenicio del Yacimiento de Doña Blanca, con el poblado de colonización en segundo término y, al fondo, El Puerto y la Bahía de Cádiz. (Foto: García Lázaro).

Las descripciones que Coloma realiza en Caín sobre las ruinas que observa en el paraje del Castillo, son de gran interés para la arqueología y no pasaron desapercibidas en la revisión historiográfica que Diego Ruiz Mata realiza en su obra “El poblado Fenicio del castillo de Doña Blanca”, donde se ocupa de las referencias a las huellas de la muralla turdetana que pudo observar Coloma con algunos de sus restos todavía erguidos y a la vista. En relación a su alusión a la “…importante fortaleza, armada de ocho torres” que asigna a la época de Doña Blanca de Castilla, Ruiz Mata corrige así la interpretación de Coloma: “El castillo medieval, al que se refiere, no existió nunca, pero pudo advertir los restos de ocho torres pertenecientes a los siglos IV/III a.n.e. Las excavaciones de estos últimos años han exhumado restos de cuatro de ellas”. Estos vestigios serán visibles, al menos hasta 1923, cuando el presbítero jerezano Ventura F. López, en sus artículos del Diario del Guadalete sobre Tartessos, “también pudo ver erguidos restos de viviendas y de la muralla turdetana”.

lapiedad_01_puertosantamaria

Granja de La Piedad. En su tiempo, colonia infantil para los veraneos, perteneciente al municipio de Cádiz. También era el centro de control de la traída de aguas a la capital. (Foto García Lázaro).

casademaquinas_puertosantamariaEn Caín, no faltan tampoco las descripciones de las huertas de tomates, melones y frutales que se cultivaban (y aún se cultivan) junto al arrecife, en el Valle de Sidueña, mencionándose, a modo de ejemplo el “cojumbral” de Juan Pita. Se hace referencia también a otros caminos y veredas de estos parajes como el que en cierta ocasión toma Juan Pita, quien se aparta del arrecife y “…por un atajo que llaman La Trocha retrocedió hacia Jerez donde pensaba vender su canasta de tomates”. Aún se conserva todavía La Trocha y esta misma vereda fue trágico escenario de no pocos fusilamientos en 1936. Junto a todo ello, el relato ofrece valiosas referencias a los manantiales de Sidueña, en las proximidades del Castillo de Doña Blanca.

lapiedad_02_puertosantamaria(En la imagen superior, lápida de 1887, indicando la Sala de Máquinas de las Aguas de La Piedad. Podemos ver la lápida en la imagen anterior, sobre el dintel de la puerta. En la imagen de la izquierda, monolito de acceso a la Granja de La Piedad. Fotos JMM).

"Rodean aquel cerro triste y pelado, a la manera que para disimular el horror de la muerte circundan un sepulcro de jardines, cuatro frondosas huertas: la Martela, la de los Nogales, la del Algarrobo y la del Alcaide. Nace en esta última, al abrigo de una porción de álamos blancos, un manantial que lleva el dulce nombre de La Piedad y que, pródigo y compasivo con su nombre, manda uno de sus caños a fertilizar las huertas, mientras el otro sigue el camino del Puerto de Santa María, se detiene ante una ermita arruinada, para acatar la majestad caída…”

pozosdelapiedad_puertodesantamaria

Los pozos de La Piedad. Al fondo, la Sierra de San Cristóbal. (Foto García Lázaro).

Algunos de estos manantiales, como los de La Piedad (de los que nos ocuparemos en próximas entradas) cuentan con una historia de siglos si bien, los registros de sus pozos de captación de agua y sus conducciones, sufren hoy día un lamentable abandono.

Volveremos a las tierras de Sidueña, a esos parajes en los que el profesor e investigador Miguel Angel Borrego sitúa la Shiduna árabe, aquella que, al decir del historiador Ahmad al-Razi (m. 955) fue “muy grande a maravilla” con un monte sobre ella “de muchas fuentes que dan muchas aguas”. Estos lugares que el Padre Luis Coloma quiso también dejar para siempre en las páginas de sus libros. (Textos: García Lázaro).

3

juanmiguelsanchez_2_puertosantamariaNació en El Puerto el 17 de agosto de 1899, y murió en Sevilla el 28 de julio de 1973. Su vocación por el dibujo y la pintura despiertan en él siendo muy joven, por lo que es matriculado antes de cumplir nueve años en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, de El Puerto: "La vocación por la pintura se despierta en mí desde muy pequeño. Una caja de colores fue siempre mi juguete favorito'. 'Convencidos mis padres de que nada me interesaba tanto como la pintura, sin cumplir aún los nueve años, ingresé en la Escuela de Bellas Artes de Santa Cecilia de mi pueblo, El Puerto de Santa María, donde al mismo tiempo que el dibujo y la pintura estudié un poco de música'. 'Con las mejores notas y algunos premios, terminé mi primera etapa de aspirante a pintor con una preparación suficiente para pasar a completada en ambiente más propicio".

En 1918 marcha a la capital hispalense, donde estudia por libre en la Escuela de Artes y Oficios, y donde tendría por maestro a Virgilio Mattoni. Posteriormente ingresa, gracias a un brillante ejercicio, en la sección de Bellas Artes del Ateneo sevillano, donde conoce a Gustavo Bacarisas, pintor consagrado. Por los años veinte estaba en pleno apogeo el cartel, y a él se dedicó Juan Miguel Sánchez con gran entusiasmo. (En la imagen, cartel de la Feria de Primavera de El Puerto del año 1952).

juanmiguelsanchez1_puertosantamariaEn el cartel de Semana Santa y Feria de Sevilla de 1925, "Juan Miguel Sánchez nos muestra a su Eva flamenca erguida y solemne con la mantilla al viento, un amplio abanico en la mano y una Sevilla estrellada al fondo..."Obtuvo gran cantidad de galardones como el primer premio en el concurso nacional para carteles anunciadores de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926. Participó asimismo, por primera vez, en dicha exposición, con dos obras, consiguiendo una medalla de tercera clase, en Arte Decorativo, con un cartel titulado "Aurora sevillana", que fue adquirido por el Estado. Participó en la Exposición Nacional, en la sección de Arte Decorativo, en 1932, año en el que también participó otro artista portuense, Serny.
En la Exposición de 1934 participó en la sección de Pintura con una obra. En 1936 participó en la sección de Pintura, con dos obras. Exposición que coincidió con el inicio de la guerra civil, lo que no hizo posible que se concedieran premios. En 1938 pintó unos murales para la capilla de la barriada cordobesa de la Electromecánica. Su primera gran exposición tuvo lugar en San Sebastián en 1939. (En la imagen, cartel promocional de las exposiciones universales celebradas en España en Sevilla y Barcelona, en el año de 1929).

juanmiguelsanchez_5_puertosantamariaEn la Muestra Nacional de 1941 volvió a concurrir con dos obras. Ese mismo año realiza los murales en el vestíbulo de la estación de autobuses de Sevilla. Un año después, en 1942, expuso en Barcelona en la célebre Sala Gaspar, un total de 34 cuadros, entre ellos los siguientes: "Cal y luna", "La cacharrera", "Callejón de la parra", "La fuente del patio", "Salida al mercado del jueves", "En el Rocío", "La fuente del mercado", "Por alegrías", "Bailaora y guitarrista", "Pase de seguidillas", "Chaval con naranjas", "Perfil gitano", "Blandas negras" y "La del clavel rosa". Estos cuadros de composición figurativa se completaban con tres retratos, un paisaje de Alcalá de Guadaira, siete bodegones y nueve "vasos con flores".

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1943 participó con una obra.
También en ese año, y por oposición, obtiene la Cátedra de "Procedimientos pictóricos", para la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. y en 1945 es nombrado académico numerario de la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla, cuyo discurso de ingreso se tituló de "Actualidad y enseñanzas de la pintura al fresco". El discurso de contestación corrió a cargo del académico José Hernández Díaz. (En la imagen, cartel promocional de España, con Sevilla como reclamo).

juanmiguelsanchez_4_puertosantamariaEn la Exposición Nacional de 1945, concurrió con dos obras: "La Novia" y el formidable "Retrato del profesor doctor Urra", obra esta última con la que obtuvo medalla de segunda clase.
En la Exposición Nacional de 1948 se presentó con dos obras: "Retrato de mi mujer" y "La lección de los seises", con esta segunda obtendría, al fin, medalla de primera clase. A propósito de esta obra escribió Bernardino de Pantorba: "Nos parece un óleo de empuje, bien pintado y dentro de un tema evidentemente muy comprometido, con dificultades que el diestro pincel de Juan Miguel ha sabido vencer gallardamente" .

En Sevilla consiguió varios premios en los concursos de carteles de las fiestas de primavera (1925, 1929, 1931, 1942, 1944) Y el de Semana Santa (1948). Es premiado asimismo en un concurso nacional convocado por la casa Ibarra. Artista completo y bien dotado, cultivó otros géneros como la cerámica, con grandes aciertos. Posteriormente se dedicó a la decoración mural, sin abandonar por ello la pintura de caballete. En 1952 realizó el cartel para la Feria de Primavera de El Puerto de Santa María. Entre sus obras cabe destacar un autorretrato, en actitud de pintar, al que hace referencia Juan Antonio Gaya Nuño en su obra Autorretratos de artistas españoles. (En la imagen, cartel de la Semana Santa de Sevilla, en 1948).

juanmiguelsanchez_3_puertosantamariaEn nuestra ciudad, y por parte de la Administración, apenas si se le recuerda, pues a los veinte años de su muerte aún espera un homenaje, una exposición de sus obras... Por otra parte, tampoco se conserva ninguna obra suya en el museo local, más atentos al tema arqueológico que al de las artes plásticas.
En el nomenclátor callejero sí tenemos huella de su nombre, ya que por un acuerdo de pleno del 7 de diciembre de 1979, y a propuesta de quien esto firma, se le asignó una calle en el barrio de Pinar Hondo.. Recientemente hemos podido comprobar que se ha duplicado su nombre en otra vía portuense, prueba de la poca sensibilidad municipal ante estos temas, que esperamos se corrija en breve. (En la imagen, cartel anunciador de la Feria de Primavera y Semana Santa de Sevilla de 1929, el mismo año de la Exposición Iberoamericana. Pulsando sobre la imagen se hace mayor).

juanmiguelsanchez_1_sevilla

En los frescos existentes en el vestíbulo de la  antigua Estación de Autobuses de Sevilla, Juan Miguel Sánchez  Fernández,  pintó una serie de escenas costumbristas, pero dotadas de una singular modernidad. (Foto Jaclo).

juanmiguelsanchez_2_sevilla

Otra imagen de la antigua Estación de Autobuses. De este mismo autor, hasta hace poco tiempo, podían admirarse en algunos locales comerciales de Sevilla, numerosas obras, todas ellas con este inconfundible estilo. Lamentablemente, casi todas ellas, a causa de obras, modernizaciones o cambios en la decoración, han desaparecido. (Foto Jaclo).

A los pocos días de su muerte escribía Manuel Olmedo en ABC: "Discípulo predilecto de Gustavo Bacarisas, Juan Miguel ha producido una pintura cálida y vibrante, dechado de elegancia, vivo reflejo de una profunda distinción espiritual, exaltad ora de la trascendente dimensión decorativa de una obra que no ha sido creada para producir inmersiones en las esferas del subconsciente ni para promover inquietudes existenciales, sino para deleite de los ojos y gozo del alma" . (Textos: Francisco M. Arniz Sanz).

Más información:
355. JUAN MIGUEL SÁNCHEZ. El pintor que fue a Sevilla...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies