
Primer desfile procesional de la Virgen del Carmen día 24 de julio de 1895. La imagen es la misma que hoy realizará el desfile procesional por las calles del Puerto. Durante el año se encuentra esta imagen en el Convento de la Purísima Concepción Franciscana, en la calle Nevería, frente a la casa donde vivió Pedro Muñoz Seca. Sería a partir de 1901 cuando la imagen procesionaría los 16 de julio. (Foto Colección Carlos Pumar Algaba).
Los orígenes, la génesis de la celebración de la festividad de la Virgen del Carmen los hallamos en la antigua Orden de los Carmelitas fundada en el siglo XIII y extendida más tarde por toda Europa. La Virgen se le apareció un 16 de julio de 1251 al superior de la Orden, San Simón Stok, ofreciéndole el Santo Escapulario. Llegados al año 1609, la Congregación acordó dedicar el día 16 de julio a su Patrona, la Virgen del Carmen, celebración que en el año 1726 el Papa Benedicto XIII extendería a la Iglesia Universal. En 1901 fue declarada Patrona de la Marina Española y el reconocimiento de este patronazgo se fue extendiendo a todo tipo de agrupaciones relacionadas con el mar.
El historiador Enrique Pérez Fernández, en el capitulo dedicado a las “Ferias Y Veladas” de El Puerto tiene un apartado sobre las procesiones de la Virgen del Carmen. Asegura que la vinculación de esta advocación mariana con la gente de la mar es de siglos. Pero hasta el 19 de abril y el 25 de julio de 1901, no se declara oficialmente patrona de la Marina y se fija día festivo para los marineros el 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen. Sin embargo, en El Puerto de Santa María, seis años antes, cuando en 1895 se iniciaba al construcción de la Iglesia de las Madres Carmelitas, el padre Sánchez Marchena, arcipreste de Chiclana, mientras predicaba la novena en la iglesia de las Esclavas (entonces de San Juan de Dios), exhortó a los fieles a sacar en procesión a la Virgen del Carmen por el barrio de Guía, entonces barrio de los pescadores. La iniciativa caló y posteriormente se llevó a cabo la procesión y bendición de las aguas, en el muelle de la Pescadería, el 24 de julio de ese mismo año. (En la ilustración, exvoto que se encuentra en las escaleras de acceso al Camarín de la Virgen de los Milagros. En la pintura se pueden ver la patrona de la Ciudad junto a la Virgen del Carmen, intercediendo ante un naufragio).

La Virgen del Carmen, tras la bendición de las aguas en el desaparecido muelle de La Pescadería que daba a la actualmente inexistente plaza del mismo nombre, donde están los pisos de La Pescadería y el ya inexistente edificio de la Cofradía de Pescadores.

Virgen del Carmen en el Río Guadalete, obra de Juan José Bottaro. . Esta obra estuvo próxima a la desembocadura del río, margen izquierda --La Otra Banda--, antes de construirse los espigones de Poniente y Levante. Hoy se encuentra en la misma margen en otra ubicación distinta. Tradicionalmente el pescador Luis Patino Viso, “Ardentía”, todos los 16 de julio lleva coronas y flores y la deposita ante el monumento. (Foto Paco Serrano).
El primer embarque que la Virgen del Carmen realizó para recorrer en procesión las rías del Guadalete, fue posterior. Se realizo el día 15 de agosto de 1930, festividad de la Asunción de la Virgen, la más antigua celebración mariana portuense.
En lo que expone el historiador, quiero explicar que la imagen que actualmente se encuentra en el Convento de las RR.MM. Concepcionistas es la que procesionó por vez primera por las calles porteñas. Corría el año 1895. Siendo la imagen de la Virgen del Carmen del Convento del Espíritu Santo la que surcó por primera vez en 1930 el río Guadalete. De ahí proviene la referencia a las dos procesiones, la terrestre y la marítima. La imagen la Virgen del Carmen de las RR.MM. Concepcionistas, a excepción de los años de la Guerra Civil, continuó procesionando cada 16 de julio. Sin embargo, la procesión marítima quedó interrumpida casi cuarenta años. (En la imagen la Virgen del Carmen del Convento del Espíritu Santo a bordo del pesquero “Bonanza” de Manuel Vázquez León Junto a sus hijos, Pepe, Antonio, Arturo y Jesús, durante los últimos treinta años del siglo pasado, contribuyeron a la solemnidad de la procesión marítima).

Barcos abarloados. Existía aún la trasera de la Casa de las Cadenas. (Foto Michael Reckling).
RECUPERANDO LA TRADICIÓN.
A mediados de los años sesenta, gracias al padre Ramón González Montaño la festividad de la Virgen del Carmen cambió radicalmente. De ese periodo anterior no voy a contar nada, durante el cual hubo de todo, pero sobre todo una escasísima participación de la marinería porteña. El cura Ramón, se implicó de lleno, no solamente cambió el itinerario del desfile procesional para que la patrona se asomara al balcón de su río, sino que además recuperó una vieja tradición: La procesión marítima por el río Guadalete. Para que los pescadores se sintieran verdaderos protagonistas de su festividad contó con la colaboración de José Luis Álvarez Sevilla, conocido como “Gavina”, maestro redero y Hermano Mayor de la Hermanad del Carmen; José Antonio Español Caparrós, Ingeniero Director de la Junta de Obras del Puerto que todavía nos acordamos y nombramos, sin mas, como el Ingeniero; Higinio Mercado, “el de la telefonía de los barcos”; José García Malvido, excelente pescador y mejor persona, los hermanos Antonio, José y Eduardo González Montaño y la inestimable colaboración de las religiosas del Convento de la Purísima Concepción Franciscana, en la calle Nevería, frente a la casa donde vivió Pedro Muñoz Seca, además con las monjitas del Espíritu Santo ya que a ellas se debe que de nuevo la imagen de la Virgen del Carmen volviera a surcar las aguas del Guadalete. Devolvían a las fiestas del Carmen su carácter marinero. La proa de este inmenso barco penetraba por primera vez en el sector pesquero porteño.

En el centro, Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', redero y Presidente del Grupo de Viviendas "Estrella del Mar", llego a ser presidente de Acción Catolica. A su derecha, José Gonzalez Montaño, Gerente del Grupo de Viviendas. De izquierda a derecha, su Junta Directiva: Antonio García Bonmatti, redero de tierra; Emilio Martinez Puyana, práctico de pesca; José García Malvido, Patrón de Pesca; Lope Rodríguez Lopez, pescador; Antonio Cots Olmo, motorista y Juan Jose Gallardo Ares, redero de tierra. El acto en la plaza que lleva su nombre, la de Ramon Gonzalez Montaño. La práctica totalidad de los integrantes de esta Junta Directiva lo era también de la Hermandad del Carmen, siendo Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', presidente desde 1965 hasta 1978.

Noche Marinera en la Parroquia del Carmen. La Reina de las Fiestas y sus damas de Honor. 15 de julio de 1980 (Colección ACL).
Durante más de diez años el cura Ramón y sus colaboradores estuvieron luchando por la festividad de la Virgen del Carmen, sin apenas ayudas económicas, añadiendo a lo religioso un poco de diversión con verbenas en la Plaza del Polvorista y en la Barriada Estrella del Mar y ágapes para los pescadores en la antigua Lonja de pescado de la margen derecha del río Guadalete, la de esta banda, y en los locales donde en la actualidad se encuentra las oficinas de Apemsa. Todo ello como reconocimiento a la labor de la gente de la mar.

Entrega de trofeos a los campeones y subcampeones de las distintas competiciones, domino, mus, rentoy y cucaña marinera en la festividad de 1984. De izquierda a derecha, Jaime Garcelá Guzmán, Antonio Carbonell, secretario de la Cofradía de Pescadores, José Luis Pellicer Salas y Manuel Pecho Romero. (Foto Garpre. Colección ACL).

De izquierda a derecha, Antonio Carbonell, Juan Manuel Pedreño, presentador del acto, su esposa Susi Weber, Lourdes Zuriaga y Basilio Rogado, de Televisión Española y la Cadena Ser respectivamente. En el Restaurante El Resbaladero durante Homenaje del sector pesquero a José Antonio Español Caparros, 'el ingeniero'; al exportador de pescados y mariscos José Gutiérrez, 'Pepe el Chófer' y al pescador Manuel Bernal Genaro. 14 de julio de 1985. (Foto Garpre. Colección ACL).
UN NUEVO IMPULSO.
En 1976, Alberto Alcaraz Roca, es elegido Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores, donde José Luis Álvarez Sevilla, ‘Gavina’, gran impulsor de la Hermandad de Carmen, forma parte también de los órganos rectores de la Entidad pesquera. A partir de ese año con la aportación económica de la Cofradía de Pescadores y la presencia activa del sector extractivo y comercial se incrementa el realce de la festividad de la Virgen del Carmen, especialmente en la procesión marítima y los actos festivos de “La Noche Marinera”. Artistas como Ángela Carrasco y Al-Bano actúan para las familiares marineras. En 1984, Televisión Española, con su programa, “La tarde”, y la Cadena Ser con su emisión radiofónica, “Cita a las Cinco” dieron buena cuenta de las Fiestas del Carmen y del Mar, Se desplazaron desde Madrid, por aquellos días del mes de Julio, Lourdes Zuriaga, redactora del programa “La tarde”, que dirigía Pepe Navarro, y Basilio Rogado, director y conductor de “Cita a las Cinco”. También la pareja formaron parte del jurado de las distintas competiciones y concurso de la marinera de El Puerto que fue presentado por el periodista y locutor por aquel entonces de la Cadena Ser, Juan Manuel Pedreño Cueto.
En los días de la festividad de la Virgen del Carmen, los agasajos y ayudas en metálico, así como días después las excursiones de los pensionistas del Mar, ponían el broche de oro a todos los actos celebrados. Esto ocurrió en los meses de julio de 1976 a 1986.

Procesión Marítima de vuelta de su viaje por la Bahía. El autor de esta nótula ha recomendado siempre a los patrones y propietarios de yates del Club Náutico y de Puerto Sherry y a los dueños de embarcaciones deportivas y de recreo que, no embarquen a más personas de las autorizadas y de la misma manera que no se crucen por el río con los barcos pesqueros, precisamente con el “Josefa y Luisa” que este año le ha tocado en suerte repetir llevar a la Virgen en la procesión Marítima.

El pesquero “Josefa y Luisa” que hoy capiteaneará la procesión marítima, llevando a bordo la imagen del la Virgen del Carmen. Hoy en su capilla de la plaza de la Tradición permanecerá expuesta en besamanos. A las cinco y media o seis de la tarde, la imagen será trasladada a la embarcación pesquera para recorrer las aguas de la Bahía y del río.
A partir de 1987, con el abatimiento del sector pesquero debido a la pérdida paulatina de la flota pesquera, si bien la Cofradía de Pescadores continuaría colaborando económicamente hasta su desaparición en noviembre de 2006, de nuevo toma el relevo la Hermanad del Carmen que ha hecho posible contra viento y marea desde entonces que la zona de baja de El Puerto de Santa María, marinera por excelencia, cada 16 de julio sea un hervidero de gentes que en un devenir constante embarcan en un mismo barco con una singladura común, la festividad de la Virgen del Carmen.

La Virgen del Carmen en el río Guadalete, a la altura del 'tinglao' del muelle donde hoy se encuentra 'Las Cristaleras'.
Según me refirieron mis hermanos, en 1948, la imagen de la Virgen del Espíritu Santo procesionó por el río Guadalete a bordo de un pesquero cuya proa llevaba una figura de cisne. Posiblemente esto que me contaron tenga relación con la Cucaña Marítima que se celebró en el Guadalete a la altura del Bar ‘El Chino’ en el mismo año.. La Cucaña Marítima volvería de nuevo a celebrase durante los años 1984 y 1985 en el río Guadalete frente al desaparecido Bar Restaurante Guadalete, donde hoy se encuentra el Pub Berebere.

La procesión marinera llegando al atardecer al muelle del Vapor, en el año 2oo4.

La procesión marítima saliendo, ya de noche, del muelle del vapor. Año 2004.
El barco que aparece engalanado frente al muelle del vaporcito en las dos fotografías anteriores es "El Tonino" de Antonio Ares Otero. Se nota que su armador es seguidor del Real Madrid. En la proa lleva el escudo del Madrid. Paseó en 2004 a la nueva imagen de la Virden del Carmen, la de la Plaza de la Tradición. Si digo que Antonio Ares Otero, nacido en La Higuerita, como llaman cariñosamente los onubenses a Isla Cristina, permaneció varios años pescando en la almadraba de Sancti Petri y que hoy faena a la modalidad de arrastre en el Golfo de Cádiz ningún pescador lo conocerá. Pero si me refiero a “El Tonino” los marineros no dudarán en afirmar que además de excelente profesional Antonio es una gran persona. Su habilidad en la pesca de los estorninos, parecido a la caballa, le hizo acreedor de su apodo al romper esta especie en “El Tonino” en la jerga marinera. El barco también se llama “El Tonino”.
EXTRAÑA DECISIÓN DEL OBISPADO.
Sin embargo, nunca llegaré a entender porqué, después de 36 años, paseando los barcos pesqueros todos los 16 de julio la imagen de la Virgen del Carmen del Convento del Espíritu Santo por el río Guadalete, decidiera la Iglesia que fuera una nueva imagen la que realizara la procesión marítima. Esto ocurría en 2003. A la sazón ya había fallecido el Padre Ramón González Montaño… Se sobradamente la gran tristeza de las monjitas cuando tuvieron que acatar la decisión del Sr. Obispo debido a que en la fecha señalada para tal fin fue cuanto mas esplendor, sin duda, se le estaba dando a la festividad del Carmen con la presencia del grupo cristiano Pastora del Peregrino, tanto en el traslado de la Imagen desde el Convento hasta el muelle pesquero a la hora del alba para embarcar a la imagen como en la recogida, que con cánticos y alabanzas hacían posible que su día más azul resplandeciera todavía más el Escapulario del Carmen.

La lonja del pescado, con los cuadros abarloados. Detalle de un cuadro del Nazareno, pintado por José Manuel Algeciras, que se encuentra en el Bar 'Rincón Español'. Año 2000.
A mediados de los años 60 las tripulaciones de los pesqueros “Paco Rota” “Antonio y Angelina”, “Villa de Calpe”, “Jaime y Manuel”, “Mari Carmen y Ramona”, “Angelina Lloret”, y “Guardiola Perles” tomaron el timón y ponían rumbo a lo que debiera ser la procesión marítima de la Virgen del Carmen. Sería en 1968 el pesquero “Villa de Calpe” capitaneado por José García Malvido el primero en pasear después de un largo paréntesis a la Virgen Marinera por el río Guadalete. Mención especial parta la tripulación del pesquero “Paco Rota” que fueron los primeros en engalanar y revestir su barco con alegorías marineras dando esplendor a la festividad de la Virgen del Carmen. Su principal artífice y alma máter Vicente Sánchez Carbonell, un experimentado lobo de mar, experto pescador y excelente persona, nos abandonó prematuramente poco tiempo después de haber sido elegido Hermano Mayor del Carmen. (En la imagen, Juan Antonio Otero Tejada, pescador y armador, colaborador incansable junto a su familia en el paseo procesional de la Virgen Marinera. Más listo que los ratones colorados. Sin apenas saber leer y escribir llegó a ser armador durante su vida de cuatro embarcaciones).

Un pueblo que es y que se llama Puerto cada 16 de julio celebra la festividad de la Virgen del Carmen. Desde GdP nuestro reconocimiento a pescadores, armadores y compradores que en esta época tan difícil mantiene a duras penas uno de los pilares económicos de esta ciudad. Igualmente una feliz singladura a la nueva junta de gobierno de la Hermandad del Carmen presidida por Jacob Romero Otero. Finalmente un recuerdo emocionado y muy especial para los que nos abandonaron. (Textos: Antonio Carbonell López).


Ambas acepciones, portuenses y porteños, han servido además, de forma genérica, para referirse al "Natural de algunas de las ciudades de España y América en las que hay puerto" (DRAE. Año 2001. Vigésima segunda edición) y más concretamente a los naturales y vecinos de diversos municipios de España, Portugal y Sudamérica, como se verá más abajo. Ya aquí el DRAE está sentando las bases para que los portuenses o porteños podamos ser denominados, indistintamente, de ambas maneras.

Año 1984. En el DRAE de 1.984 (pag 1.089,2), la palabra ¨porteño¨ esta definida como: Aplícase a naturales de diversas ciudades de España y América en las que hay puertos. // Por autonom. natural del Puerto de Santa María. Perteneciente o relativo a la ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires de Argentina, hoy Buenos Aires. // Natural de Valparaiso. U.t.c.s. // Natural de Puerto Carreño. En la palabra ¨portuense¨ (pag 1.089,3) sigue sin hacer referencia a Puerto de Santa Maria.
Despues de esta exposición, y siempre según el DRAE, quizás fuéramos ¨porteños¨ desde 1.884 hasta 1.989; ni ¨porteño¨ ni ¨portuense¨ desde 1.989 hasta 1.992, y ¨portuense¨ a partir del 1.992 (año de la Expo”92).»
Juan Modesto Guilloto León, Modesto (El Puerto de Santa María, 24 de septiembre de 1906 - Praga, 19 de abril de 1969). Militante comunista y militar de la República durante la Guerra Civil Española que alcanzó la graduación de General. El Presidente de la República Juan Negrín le confirió dicho grado militar, único caso entre los oficiales de milicias. Combatió en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial. Familiares suyos continúan viviendo en El Puerto, quienes recuerdan que Modesto calificaba a El Puerto como “una de las pequeñas ciudades marineras más bellas de la tierra”.
Nació en la calle de las Cruces. De pequeño le gustaba jugar en el Caño del Molino y en Valdelagrana. Hijo de obreros, desarrolló parte de su juventud en el trabajadero de bodegas Osborne, en la Aserradora de Pastor y en la Farmacia de Viqueira. Fue cabo del cuerpo de Regulares en el Marruecos español, empleo del que después sería degradado. Organizó el Sindicato de Oficios Varios y el Socorro Rojo. Se afilió al PCE en 1930. En 1933 organizó las milicias comunistas (las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas, MAOC), tras recibir formación militar en la Unión Soviética. Al estallar la guerra civil, Modesto fue uno de los creadores y primeros comandantes del famoso 5º Regimiento, del que llegó a ser jefe en octubre de 1936. Participó en el asalto al Cuartel de la Montaña en Madrid y dirigió un batallón en la provincia de Toledo, intentando contener el avance franquista hacia Madrid. Se distinguió en las operaciones de la Sierra de Guadarrama y en el Tajo durante la batalla de Madrid. En 1937, el general Miaja, jefe de la Junta de Defensa de Madrid, le encarga el mando de la 4ª División. Tras las batallas de Guadalajara, Jarama y Brunete se le asignó el mando del V Cuerpo de Ejército.
Se retiró a Praga, donde murió en 1969 oponiéndose a la entrada de los tanques soviéticos en la capital, un año antes. El matrimonio residente en El Puerto, formado por Antonio González San Gil y Águeda del Valle, que conocieron a Modesto en Praga, incluso asistieron a su entierro en 1969. En la capital checa escribió sus memorias “Soy del Quinto Regimiento”, que se publicaron en París ese mismo año, una obra que ofrece una exhaustivo análisis sobre la Guerra Civil Española. 

Del Capítulo: “Antesala del 18 de julio”. «Al ser designado Azaña presidente de la República el 10 de mayo de 1936, la jefatura del Gobierno pasó el día 12 a Casares Quiroga, que siguió manteniendo en sus manos la cartera de Guerra.
Al día siguiente del asesinato del teniente Castillo, promovimos una reunión a la que asistieron los dirigentes de las células del partido del Segundo Grupo de Asalto (Ministerio de la Gobernación), del Ministerio de la Guerra, del Ministerio de Marina y del Batallón Presidencial, reunión que se celebró en el domicilio del teniente coronel José Barceló, sito en la calle Vallehermoso (3). A esta reunión asistió, en vísperas de incorporarse a su destino en África, el capitán de aviación Leret, uno de nuestros camaradas militares más lúcidos, asesinado por los militares franquistas el 18 de julio en la base de hidros de Atalayón.
En este periodo, en nombre del partido, yo estaba relacionado con el coronel Rodrigo Gil Ruiz, jefe del Parque de Artillería de Madrid, socialista. En vísperas de la sublevación y ante la eventualidad de que los fascistas intentaran apoderarse de las armas del Parque y se produjera un golpe fascista, fijamos ambos la consigna "Modesto" para la entrega de las armas a las MAOC (Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas).» Del Libro “Soy del Quinto Regimiento”. Juan Modesto Guilloto León. Edita: Éditions de la Librairie du Globe. París, 1969. Reedición de Laia. Barcelona, 1978.



¿Qué si el asentamiento turdetano de las Cumbres es de lo más interesante...? ¿Que si el entorno que lo rodea no deja de ser admirable...? Son cuestiones que podrán ustedes evaluar observando las imágenes
Roberto Romero Laffitte nace, de forma accidental, en Sevilla en 1940, pero es porteño de donde se siente, donde vive y donde disfruta de la vida.
CONSERVAS SUR.


Alejandro se encuentra con que tiene la marca, tiene los locales y ya está, por lo que tendrá que crear nuevas infraestructuras para poner en marcha de nuevo Conservas Sur. Así, alquila una fábrica en Barbate, la dota del equipamiento necesario y al ser un puerto de mar receptor del género que necesita, empieza a fabricar conservas de pescado. En El Puerto quedarían las fábricas de vegetales y salsas y el almacén distribuidor de la firma. El marqués de Arco Hermoso se desplazaba a Sevilla y participaba en las subastas de las naranjas agrias de las calles, plazas, paseos y las del Alcázar sevillano.
LOS TRABAJADORES DE LA CONSERVERA.



Así, con la llegada de los barcos de caballas, todas las mujeres acudían para su limpieza y preparación, durante todo el tiempo que fuera preciso para ello, al ser el pescado un producto muy perecedero. Una vez limpias y cocidas las caballas, las operarias estibadoras las arreglaban y las iban colocando en las latas de conservas. Para realizar este trabajo se requería un aprendizaje con anterioridad. Se tenía en cuenta la destreza y rapidez en la práctica de la estiba. La mayoría de las veces se trabajaba “por cuenta”, es decir, según el número de “bandejas” de latas de conservas llenas, así se cobraba. Acelerando el ritmo de trabajo, podían ganar más dinero.”
Se daba la circunstancia de que para recibir en buen estado las fresas con las que se preparaban las mermeladas, había que extremar las precauciones de conservación y transportes. Un caro con 200 canjilones de noria de barro, llenos de fresas pequeñas (3 kilos aproximadamente ), cerrados con hojas de higuera con un atadillo de palma, viajaban toda la noche, --desde el campo hasta la fábrica-- entre las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana, para resistir de la mejor manera posible el calor.



La cocina mundana de los tiempos romanos era muy limitada en productos y recetas. La clase alta era la que podía permitirse delicatessen excéntricas como mamas de cerda, marmotas de los ríos galos y flamencos del Nilo. Todo ello, claro, especiado con garum gaditano.



El escritor Aquilino Duque Gimeno conoció a Francisco Ciria, y lo utilizó, como personaje literario, con nombres diversos en varias novelas de juventud del propio Aquilino, cuya acción transcurre en El Puerto, con personajes ficticios, caricaturizados, inspirados en personas reales, calles y plazas reales y apellidos locales: «La Operación Marabú» (Editorial Renacimiento). Otras novelas fueron «Los Consulados del Más Allá» y «Los Agujeros Negros». Lamentaba el escritor no haber conocido este texto de Luis Suárez cuando escribió «Mano en Candela». He aquí un fragmento de La Operación Marabú:
Natural de El Puerto de Santa María (Cádiz), fray Manuel Tercero de Rozas pertenecía por la rama paterna a una familia noble oriunda del lugar de Busta, Valle de Soba, situado en las montañas de Burgos. Descendía de la casa solariega de Rozas de notables hijosdalgos desde tiempo inmemorial, como consta en el expediente de nobleza de su familia que se conserva en el Archivo Municipal de El Puerto de Santa María. (En el cuadro, Fray Manuel Tercero de Rozas, del Orden de San Agustín, Obispo de Ycosia y Asistente al Santo Solio Pontificio. Cuadro de la Capilla de San Pedro de la Iglesia Mayor Prioral. Foto: Colección Camilo González Selma).


BIBL.: Diccionario enciclopédico ilustrado de la provincia de Cádiz, Tomo VI, Caja de Ahorros de Jerez, 1985; Puerto de Santa Maria ilustrado y compendio historial de sus antigüedades (1764) Edición y estudio de Manuel Pacheco Albalate y Enrique Pérez Fernández, El Puerto de Santa María, Ayuntamiento,1997; J. ALONSO MORGADO, Prelados sevillanos o episcopologio de la santa iglesia metropolitana y patriarcal de Sevilla con noticias biográficas de los señores obispos auxiliares, Sevilla, Librería e imprenta de Izquierdo y compañía, 1906. 







Todo lo expuesto le supuso una inversión aproximada de 105.000 reales. Cuatro meses después recuperó la mitad, vendiendo el 50% de la revalorada propiedad –reparado el anfiteatro, libre de cargas y con más de 10.000 varas cuadradas de terreno de plena propiedad- a los hermanos Ramona, Nicolás y Valentín Galarza, quienes explotan empresarialmente la misma como “Galarza Hnos.” y, debiendo marcharles bien los negocios, deciden comprar nuevamente el 50% restante, en esta ocasión pagando la cifra de 70.000 reales, eso sí, en cómodos plazos mediante pagarés a la orden de don Críspulo quien, asimismo, se asegura uno de los mejores palcos para poder presenciar con su familia, gratuitamente, todos los espectáculos mientras existan cantidades pendientes de pago. (Ilustración: 'Suerte de varas'. (1824). The J. Paul Getty Museum – Malibú, Los Ángeles).
LOS TOROS A MEDIADOS DEL XIX.





En el Acto Académico recibieron placas como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como profesores y colaboradores de la Comunidad Educativa. En la imagen de la izquierda, Doña Francisca Sánchez Salgado, Paquita, limpiadora del Instituto durante la década de los años sesenta y setenta del siglo pasado, recibe por parte Emilio Flor Jiménez, director del Centro en la fecha del primer encuentro de antiguos alumnos del Instituto, placa como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como colaborada de la Comunidad Educativa. Emotivo fue cuando las esposas de los ausentes, de los que nos abandonaron, recibieron el aplauso de todo el alumnado presente en el añorado patio del Instituto.Admirables profesores, sin ningún género de duda y que durante ese primer encuentro pudimos valorar la inmensa calidad humana de los que se fueron y de los que estuvieron presentes en el acto. Todos permanecerán en nuestra memoria.
“Cuantos buenos recuerdos se agolpan en mi mente y cuanta nostalgia de aquellos tiempos intensamente vividos al amparo de nuestros profesores. Cuanta paciencia tenían con nosotros. Éramos un poco como de familia… por lo que no pierdo la esperanza de que se les vuelva a hacer otro u otros homenajes que bien se lo merecen…” J.M. Fernández Izquierdo











El pasado miércoles se celebró el 209 aniversario del nacimiento de Críspulo Restituto Martínez Segura --Críspulo Martínez--, acontecido el 10 de junio de 1800. Este dinámico y emprendedor portuense figura citado en el imaginario Libro de Honor de historia local por haber conseguido hacer realidad un viejo sueño de nuestros abuelos: un espacio escénico multiuso, un teatro de estilo italiano, de los llamados de herradura, con un aforo de mil quinientas personas. Para distinguirlo de los otros existentes, más modestos y antiguos, se le bautizó como “Teatro Principal”. Desde mediado el siglo XIX hasta casi el último tercio del XX seis generaciones de nuestros paisanos, “Gente de El Puerto”, disfrutaron de sus espectáculos. Ya conocen como acabó: hecho cenizas. Afortunadamente, ocupa su espacio cultural, en otra ubicación, con el estilo y uso que marcan los tiempos actuales un nuevo teatro al que han dado, acertadamente en mi opinión, el nombre del popular comediógrafo local: Pedro Muñoz Seca. Para conocer en profundidad sus antecedentes familiares, pueden
Cuando nació nuestro personaje, sexto hijo del matrimonio, habían traspasado el negocio de tenería, manteniendo una participación en el mismo. La madre había recibido una suculenta herencia al fallecer su padre, miembro destacado de la burguesía comercial madrileña, adquiriendo la casa palacio de calle Sardinería 3 –actual Javier de Burgos- en la que se instaló toda la familia hasta que se mudaron a Larga 119 antiguo, que correspondería al 68 actual en el primer tercio del s. XIX. Así pues, en los primeros años del siglo citado, encontramos a don Juan Antonio convertido en rentista, especulando en diversos campos de los negocios y... metido en política, ocupando el cargo de Regidor interino en el consistorio municipal. Su familia, de la que apenas hemos dado algunos datos genéricos se había visto incrementada con dos nuevos hijos: Críspulo Restituto, que nació el 10 de junio de 1800 y Rafael José, en benjamín familiar, que vino al mundo el 24 de octubre de 1801. Los otros, nacidos todos ellos en el siglo XVIII, fueron, de mayor a menor, Manuel, Vicente, Celestina, Maria de los Dolores, José, Miguel y Juan Manuel. Tres de los citados fallecieron en plena juventud, en estado de soltería todos ellos. José, falleció cuando la familia vivía aún en la casa de calle Sardinería de la que se mudaron cuando abandonaron las tropas francesas la ciudad, siguiéndole Maria Dolores en 1813 y, finalmente Vicente, en 1817. (En la imagen, fachada de la casa de Sardinería, 3, recientemente restaurada. Foto AGR).
En 1829 contrajo matrimonio con Elena Picard Golf, unión que duró treinta años, hasta el fallecimiento de la citada, ocurrido el 5 de mayo de 1859, cuando estaba enfrascada en los preparativos de la boda de su hija mayor. Tuvieron cuatro hijos: Julia, Guillermo, Elena y Juan Antonio Martínez Picard, permaneciendo don Críspulo viudo hasta su fallecimiento. La hija mayor, Julia Martínez Picard, a pesar de la tragedia familiar, se casó en la fecha que tenía prevista, el día 15 de mayo, sin celebración lógicamente, con Enrique Carrera Ravina. Falleció Julia en 1888, sin descendientes, heredando los hijos de su hermano Juan Antonio. Entre los bienes, destacaba una extensa biblioteca, en la que figuraban los libros mas populares y leídos de su época y una hacienda de viñas con caserío y frutos nombrada “La Julia” situada en el camino viejo de Rota, finca que aún conserva este nombre. Su hermana Elena, se había adelantado a la primogénita contrayendo matrimonio unos años antes, en 1855, con un joven sanluqueño: Manuel Rodríguez Roldán. Tuvieron tres hijos: Elena, Luisa y Enrique Rodríguez Martínez. El hijo menor de Críspulo fue el más prolífico. Los descendientes de Juan Antonio Martínez, muchos de los cuales viven integrados en la sociedad portuense actual, entroncaron con otras familias estimadas en la localidad, multiplicándose ampliamente.
Y el otro varón, Guillermo, acompañó desde muy joven a su padre en lo que podemos considerar su etapa cubana de negocios, amplio periodo de tiempo del que apenas tenemos información, nunca volvió a El Puerto, avecindándose de forma definitiva en la capital cubana, sin que tengamos otras noticias de él aparte de su emigración voluntaria y de los poderes que dio a su hermano Juan Antonio para representarlo en el reparto testamentario de su padre.



