
Pepe Morillo León (José Lucas) nace en la calle Santa María, el 18 de octubre de 1921, hijo de María Victoria Felisa León Marín, segundo hijo de su matrimonio con Manuel Morillo Pedermonte; fueron sus padrinos Pedro Eugenio Mena Fernández y Manuela Ponce Troncoso. Muere a la edad de 70 en su casa de la calle San Juan, número 20, el 7 de julio de 1992, hace ahora 17 años.
El año del nacimiento de José Lucas, 1921, el astrónomo catalán José Comas y Solá descubre el asteroide (945) ‘Barcelona’. Con motivo del séptimo centenario de la catedral de Burgos, se trasladan a dicho templo los restos del Cid y su esposa doña Jimena. La fusión de los grupos escindidos del PSOE, Partido Comunista Español y Partido Comunista Obrero Español da lugar a la creación del Partido Comunista de España.En Suecia, las mujeres obtienen el derecho a votar. Este es el año del Desastre de Annual en un caluroso julio, mientras en agosto en La Haya (Países Bajos) se celebra el Congreso Internacional sobre los Derechos del Hombre. Nace también el actor y cineasta británico, Peter Ustinov y la cineasta de la misma nacionalidad, Deborah Kerr. Nace, igualmente el director de cine Luis García Berlanga y el escritor, actor, y cineasta Fernando Fernán Gómez. El poeta onubense que estudió en los Jesuitas de El Puerto, Juan Ramón Jiménez, funda en 1921 la revista ‘Índice’. (En la imagen de la izquierda, con María Gálvez, conocida matrona amiga de su madre, en una visita a Cádiz, con pocos años).

Con unos amigos, en una atracción de Feria, sobre un caballo de cartón. Pepe en el centro, llevando las riendas. A la derecha Ramón Sánchez Pina, padre de Miguel Sánchez, funcionario de Inspección Fiscal del Ayuntamiento.
En 1926 pierde a su padre y, en 1932 a su madre quedando huérfano a la edad de 11 años, haciéndose cargo su padrino hasta que pasa a estudiar en los Salesianos de Cádiz, junto a su hermano Manolo. Allí aprende a tocar el clarinete, la batería y otros instrumentos musicales, --también aprendió los oficios de impresor y barbero-- pero donde realmente se distingue es en su afición por el teatro y la poesía, preámbulo éste de lo que iba a ser toda una vida, pues en el mundo del teatro destacó con un grupo de aficionados locales a lo largo de cerca de tres décadas.
REGRESO A CASA, PRIMEROS TRABAJOS Y LA MILI.
Finaliza el colegio y vuelve a casa de su padrino, siendo su primera colocación en la imprenta Gráficas Andaluzas, por aquel entonces Vda. de Luis Pérez Pastor. En los años 1940 y 41 el padrino manda a los hermanos Morillo a comer a la Fonda Bartolo, existente en la calle Vicario, donde según manifestaciones posteriores, “—gracias a aquellos guisos, le debo el cuerpo que tengo”. Pagaba el padrino cinco pesetas de la época.
Perteneciente al reemplazo de 1942, hace el servicio militar en el Regimiento de Ingenieros, con guarnición en Pamplona. Perteneció a Maestranza de Ingenieros, recorriendo en Africa los campamentos de Venzú, Gardía Aldabes, Punta Altares, Tesarasa de Añéra y Zoco Gemi, licenciándose en Sangüesa en 1945. Su hermano Manolo, ingresó como voluntario en la ‘División Azul’, marchando a Rusia, donde fallecería en uno de aquellos frentes de guerra. Su amigo Ramón Sánchez Pina tendría más suerte, regresando a El Puerto donde continúa viviendo, afortunadamente, con una edad muy avanzada.

Tras sufrir un infarto relativamente joven, Pepe Morillo recibió un homenaje de sus compañeros de trabajo de la Caja de Ahorros de Cádiz y amigos. En la fotografía, de izquierda a derecha: Pepe Arjona, Manolo, Joaquín Camacho, Agustín Fernández, Juan Garcelá, José Antonio Lojo, Manolo García (padre de Manolo García Campos, equipado con un gigantesco silbato de árbitro), Guillermo Romero Rivas, Antonio Gil González. Agachados, Manuel Jarque 'Chicharito', Fernandito Arjona, Carlos Quiñonero Anguiano, Carlos Quevedo Janina, Juan Muñoz Aparicio, Paco Gey Salazar con banderín y Luis Muñoz Cuenca, ayudante de 'Chicharito'. En el Campo Eduardo Dato, Pepe Morillo aparece con un traje oscuro, delante del equipo. Década de 1960.
CAJA DE AHORROS DE CÁDIZ.
Al regreso del servicio militar su vida laboral pasará de nuevo por los oficios de impresor, oficinista de la Seguridad Social en 1949, pasando por todos los puestos de oficina en la que fue Caja de Ahorros de Cádiz, hoy Unicaja, entidad en la que ingresa en 1951 como primer cajero-interventor con firma reconocida y se prejubila como delegado, dada su afección coronaria. Sus compañeros al principio fueron: Enrique Ortega, Antonio Carmona y Guillermo Romero Rivas. Más adelante se incorporarían Manuel Guerrero, Francisco Matiola, Abelardo Gil, Josefina Sanz hija del Comisario de Policía, Aureo Sanz; Nieves López, hija del cartero López; Anita García y Conchita Péculo. También Carlos Quevedo, José Antonio Lojo, Agustín Fernández, Fernandito Arjona González.

En la imagen posando hace 41 años, antes de la comida de la Caja de Ahorros de Cádiz, en el desaparecido Hotel Fuenterrabía. Aparecen delante, Pepe del Amo, Fernando Arjona Cía, Juan Sepúlveda, Desconocida, y tres desconocidos. En la segunda fila, Pepe Morillo, desconocido, Fernando Arjona González, Carlos Quevedo Janina auditor interno de la antigua Caja de Ahorros de Cádiz, José Luis González-Tánago y Barrera, Desconocido. Tercera fila, Tres desconocidos, Guillermo Romero Rivas, Agustina Pérez, desconocido, Daniel. Moreno, auditor interno Fila superior, Desconocido, Paco Manzano Ortega, Bernardo Ramis, Pepe Arjona, José Antonio Lojo, Desconocido. 26 de junio de 1968.
Y en su última etapa, Paco Manzano, Higinio Obregón, Juan Muñoz, Aparicio, Jesuli Rivas, Agustina Pérez, Carlos Pumar, Berrnardo Ramis, Pepe Astorga, entre otros... Su hijo Manolo –aficionado también al teatro-- continúa vinculado a la entidad de ahorro, en la actual Unicaja.

Además, fue miembro de Acción Católica de la época, hermano de la Veracruz, miembro activo de la Academia de Bellas Artes, donde participaba con ilusión y ganas en la Cabalgata de Reyes de la que llegó a ser Rey Mago en varias ocasiones, (en la imagen el 5 de enero de 1952, de Rey Negro, en una visita al Asilo de Huérfanas de la calle Cielos). Fué colaborador ocasional de la Revista Cruzados.

RADIO PUERTO, EMISORA DEL INSTITUTO LABORAL.
Sus cualidades oratorias descubren en Pepe Morillo una innata preparación para el micrófono, y pasa a ser en 1954 el primer locutor de la Emisora Radio Puerto, Emisora del Instituto Laboral. A través de sus muchas tiene como colaboradoras a las entonces señoritas María Pepa Nogués, Juani Briceño, Juanita Salas y Hortensia Renedo. Esta última fue la pareja profesional que más tiempo colaboró con Morillo en la labor tan humana de dar a conocer a los habitantes de su querido El Puerto, las alegría y problemas de sus habitantes.

La emisora nace en el Instituto Laboral de Santo Domingo, auspiciada por su entonces director, Joaquín Calero, quien consigue del Director General de Enseñanza Laboral, Alejandro Rodríguez de Valcárcel la adjudicación de una frecuencia para El Puerto. El Ministerio de Educación Nacional tenía entre sus planes la instauración de emisoras que, como difusoras de la cultura, llegasen a zonas deprimidas social y culturalmente. Dos aparatos emisores, de diferentes alcances y frecuencias sustentaron la vida de esta emisora hasta 1967. Luis Pérez Sánchez fue una parte importante en la Emisora, como técnico de la misma.
| En la imagen de la izquierda, el micrófono original de Radio Puerto.
El horario de Radio Puerto, partido entre la mañana y la noche, no superaba las tres horas de programación, salvo casos excepcionales. Pepe Morillo capitaneaba desde los micrófonos de la emisora, cuantas iniciativas de interés social necesitaban de la solidaridad de los portuenses. Desde una maratón radiofónica a beneficio de unas inundaciones -en la que se quemaron los equipos-, pasando por la operación botella a beneficio de la Cabalgata de los Reyes Magos que organizaba la Academia de Bellas Artes, o programas educativos y de participación.
Porque la participación era básica en la emisora: se organizaban concursos sobre cultura general o sobre conocimientos de la Ciudad; se dedicaban discos con intervención de los oyentes; o se cubrían acontecimientos sociales. No había acto de interés para El Puerto que la emisora no recogiese o apoyara.
La otra gran afición de Pepe Morillo, el teatro, encontró suficiente espacio en el día a día de la emisora: con la limitación de medios propia de la época, se representaron infinidad de comedias y sainetes de autores locales y andaluces. Agustín Merello, Fernando Gago, Sanchito Sancho y Sancho, Ortiz, los Renedo, eran actores fijos en una plantilla de aficionados a los que Morillo supo ilusionar, tal y como él lo estaba, de forma altruista por y para el esparcimiento y la cultura de El Puerto.
Martinez Alfonso, Enrique Bartolomé y otros profesores del Instituto Laboral, leían sus cuartillas-conferencias cubriendo la faceta divulgativo educativa que la emisora requería para cumplir con sus objetivos. Y la música. En palabra de Morillo, la música de todos los estilos y a la última, era una constante en la radio local de los 50-60. Con el pasodoble de “España Cañí” y su voz, “--Esta es la Emisora de Radio Puerto, Emisora del Instituto Laboral de El Puerto de Santa María” se iniciaron durante cerca de quince años la programación del primer vehículo de comunicación de masas oral de El Puerto, con una emisora escasa de medios, pero llena de contenidos e ilusión, donde ésta y la imaginación suplían las carencias propias del momento.

En La Venganza de Don Mendo, interpreta a Don Pero, a la derecha de la imagen, con bigote y espada por desenvainar.
EL TEATRO.
A Pepe Morillo la atrae la escena, le subyuga, y empieza a trabajar siempre con carácter benéfico siendo su primera obra ‘La Canción del Olvido’; después interpretaría, con su peculiar estilo el sainete ‘El Asistente del Coronel’, ‘La Venganza de Don Mendo’, ‘El Verdugo de Sevilla’, el 26 de enero de 1956. Más tarde vendrían ‘Don Juan Tenorio, ‘Contrabando’, ‘Un Drama de Calderón’, ‘El Rey Negro’. Los hermanos Renedo, Fernando y Manolo Gago, Merche Valimaña, Angelines Ayuso, Antonia Delgado, Rosso, la madrileña Carmina Nuñez Díez, Serafín Álvarez... y muchos más formaban el elenco de actores. Las Varietés de Manolo Carrillo, con nótula 076 en Gente del Puerto, … El Teatro Wanden, instalado en la Plaza de la Pescadería, donde hoy se encuentra la barriada del mismo nombre, donde Pepe hacía de apuntador desde 'la concha' del escenario... Y 'El Divino Impaciente', que no llegó a representar por mor de una apendicitis aguda que sufrió de pequeño su primogénito Manolo.

Con su amigo, Luis Bellido Salguero, Coadjutor de la Parroquia de San Joaquín, conocido como el 'Padre Bicicleta' por usar este ingenio para desplazarse y por lo breve de sus misas, de escasos 20 minutos. Era Consiliario de Acción Católica. Cuando el cura fue destinado a San Dionisio a Jerez, Bellido le regaló la bicicleta a Morillo. En la foto aparece también Manuel Ortega.
EL MATRIMONIO Y CINCO MÁS.
Tras 10 años de noviazgo, el 11 de mayo de 1956 contrae matrimonio en la Iglesia Mayor Prioral con María Josefa Sánchez Delgado, actuando de padrinos por poderes de su gran amigo Manolo Lojo Espinosa que estaba de luto, Vicente Rodríguez Díaz y Maruja Lage Mesa, celebrándose el convite de la boda en La Antigua de Cabo. Lo casó un amigo, el sacerdote Luis Bellido Salguero, a la sazón, párroco de San Joaquín y después y durante muchos años y hasta su muerte, párroco de San Dionisio de Jerez. De su matrimonio, cinco hijos, Manolo, José María, María Victoria, Juan Luis y María Isabel. Y muchos nietos, algunos a los que no llegó a conocer, dado lo prematuro de su muerte, como ya hemos dicho, con 70 años. Su mujer, falleció tres años después, en 1996, cuarenta años después de la boda. (En la imagen, María Sánchez, quien sería la mujer de Pepe Morillo, en una fotografía cuya dedicatoria pone: "A mi novio, Pepe Morillo").

Una reunión en el restaurante 'El Resbaladero'. De izquierda a derecha: Morillo, Antoñito Castilla de la Papelería Pérez Pastor, Manuel Camacho Cala, capataz de Osborne, Paco Artola y Pepe Lojo Espinosa, del escritorio de Osborne. De pié, de izquierda a derecha, José Luis Caro 'Carito' funcionario municipal, Luis Márquez encargado de los Efectos Navales de José Agarrado Macías, José Luis Lojo Lozano y Paco García Máiquez, del Banco Central.
CASA LUCAS, CASA LAURO, LAS FERIAS.
Las reuniones de amigos, Casa Lauro y especialmente en Casa Lucas, todo un templo de la vinatería y lugar de encuentros durante varias décadas en El Puerto (Cayetano Vélez, con más de 90 años, vive en Madrid), era lugar asiduo cuando las obligaciones profesionales y las aficiones se lo permitían. Allí se veían Antoñito Castilla, Manolo Lojo, Kiliki, Juan Lara, Juan Sala, Tio Pé, y tantos y tantos, entre chiquitas y medias chiquitas de Fino Menesteo y partidas de mus. Gran afiicionado a la Feria y al sombrero de ala ancha, tenía entre sus preferidos a Menesteo, en forma de Fino. La feria es otra de las buenas costumbres que supo inculcarle a sus hijos.

PLAZA JOSÉ MORILLO LEÓN.
En 1999, una comisión compuesta por Guillermo Romero Rivas, compañero del desaparecido locutor en la Caja de Ahorros de Cádiz; Rafael Navas, Delegado de Diario de Cádiz y Manuel Borne Caraballo, Delegado de SER PUERTO, así como Manolo Morillo, en representación de la familia, presentó numerosos pliegos de firmas para que se rotulara una calle con el nombre de José Morillo León. La Comisión de Gobierno acordó, en junio de 1999 que una plaza llevaría su nombre en la confluencia de las calles San Juan y Postigo (detrás de la Iglesia Mayor).
ADENDA OCTUBRE 2014.

| En octubre de 2014 se rotuló en la calle Larga, sede de la emisora municipal Radio Puerto, el Estudio de Radio José Morillo León.
ADENDA. Noviembre 2019.

| La plaza José Lucas Morillo León fue inaugurada por el alcalde Germán Beardo acompañado de los hijos de José Lucas, a los 20 años del acuerdo de Comisión de Gobierno, el 16 de noviembre de 2019.
HOMENAJE Y PREMIO PERIODÍSTICO.
El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y UNICAJA instituyeron el Premio de Periodismo José Morillo León, cuyo objeto fue perpetuar la memoria de una generación de periodistas que, en circunstancias difíciles, hicieron de la comunicación un vehículo de acción social al servicio de los ciudadanos, y en especial a José Morillo León, como representante de los periodistas de la década de 1950-1960. El acto de entrega del premio dió comienzo con una semblanza del finado hombre de las ondas que da nombre al premio, a cargo de Rafael Navas Renedo, hoy Director de Diario de Cádiz. A continuación, el escritor y periodista Felix Bayón tuvo una intervención sobre el mundo de la información, titulada “La importancia de lo cercano”. El desaparecido Bayón era columnista de El Pais y Diario de Cádiz, así como tertuliano en el programa de “Hoy por Hoy”.

De izquierda a derecha: Evaristo Cantero, presidente de la Asociación de la Prensa, José María Sasián, Diector para Cádiz de Unicaja, Manolo Morillo, Braulio Medel, presidente de Unicaja y Felix Bayón. Noviembre del año 2000.
El Premio, entregado en noviembre de 2000 en el Auditorio Municipal de l Antiguo Convento de 'Las Capuchinas', correspondió al hoy periodista de El Mundo de Andalucía, Luis M. Fuentes, por sus artículos “Ismael Beiro” y “La herencia de Román”, publicados en Diario de Cádiz el 6 de agosto y el 25 de junio de 2000, respectivamente; así como por “Estética de la corrupción”, publicado en el desaparecido y pionero medio electrónico www.labahiadelmamoneo.com el día 1 de noviembre de 1999.? El jurado, estuvo compuesto por Félix Bayón; Lalia González-Santiago, hoy directora de La Voz de Cádiz; Modesto Barragán, hoy Delegado Territorial de Canal Sur en la provincia de Cádiz; Enrique Bartolomé, a la sazón consejero de Unicaja; y Javier Maldonado Rosso, director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico, decidió por unanimidad otorgar el premio a Luis M. Fuentes por su "calidad literaria y periodística y por su libertad expresiva". Asimismo, el jurado valoró también la participación de Luis M. Fuentes en un medio tradicional como es la prensa, y en otro moderno, el electrónico; y en este caso que lo haga con su firma en una publicación anónima. El jurado de este Premio de Periodismo Radiofónico y Escrito "José Morillo León" acordó conceder un accésit a Juan Rincón Ares por su colaboración radiofónica titulada "Juan del Puerto (V)", emitida en Radio Puerto F.M. el 27 de julio de 2000, en la opinión del espacio “A la caída de la tarde”. En este caso, el jurado valoró la originalidad e ingeniosidad de esta colaboración.

Pepe Morillo y el pintor de la luz, Juan Lara con sus respectivas esposas, compartiendo mesa en una celebración. 15 de diciembre de 1963.
UNA VOZ QUE HIZO PUERTO.
A Pepe Morillo se le recuerda hoy en día, no solo por el tiempo que estuvo detrás de los micrófonos de Radio Puerto, la Emisora del Instituto Laboral, sino por la labor cultural y social que supo imprimir desde el otro lado de las ondas hertzianas a un Puerto de Santa María que empezaba a salir del oscurantismo cultural de una década, a pesar de todo, prodigiosa. Y tenía y ejercía como nadie, como no podía ser menos en alguien que interpretó muchas obras de Pedro Muñoz Seca, lo que el comediógrafo vino a denominar, ‘el humor portuense’.
LA VOZ DE PEPE MORILLO.
“El domingo pasado se cumplieron ocho años desde que nos dejara el inolvidable portuense de nacimiento y de corazón Pepe Morillo, y aún hoy permanece viva su imagen y su palabra.A veces, la sociedad es injusta con sus propios miembros, y se tarda tiempo en reaccionar. Cuando nos damos cuenta ya es tarde, y habremos perdido en el trayecto multitud de conversaciones y vivencias con esos seres de cualquier manera irrepetibles. Pero la vida es así. Conocí a Morillo cuando apenas contaba siete años. Mi padre, por entonces profesor del Instituto laboral, me llevaba con cierta asiduidad al gallinero del centro educativo y leía, a través de la imaginativa Radio Puerto, a cuyo frente se encontraba Pepe, sus cuartillas-conferencias sobre tal o cual episodio de la geografía o la historia. Allí, junto a las estrellas, en ese paraíso cierto de los hombres buenos, os recuerdo con cariño.
En los difíciles años sesenta, una generación de portuenses con coraje, supisteis estar a la altura de las circunstancias. Y a través de tu voz, Pepe, fuisteis esparciendo ese clima de tolerancia y respeto que tanto hacía falta. Hoy, casi cuarenta años después, los portuenses estamos recogiendo los frutos que, con mimo y mucha paciencia, sembrasteis. Cuando cada sábado acudo a practicar deporte en las inmediaciones del precioso paseo, junto al Guadalete os imagino apoyados en esa barandilla algodonosa de las nubes a José Luís Tejada, a mi padre y a ti. Desde allí seguiréis practicando vuestro deporte favorito. Y tú, con esa gracia andaluza que llevaste con tanta soltura, continuarás recitando poesías, representando obras de teatro y haciendo vibrar, en definitiva, esa voz que acompañó a los portuenses en tantos y tantos momentos.
La última vez que hablé con Morillo fue en la primavera del 92. En la Plaza del Polvorista, con su andar cansino, su eterno abrigo y su entrañable sonrisa me contó como iba tirandillo por la vida. A pesar de sus problemas de salud, a los que trataba de tú y los dejaba entrar en casa, seguía ejerciendo el magisterio de su cordialidad y generosidad. Y con paciencia, con mucha paciencia contaba, entre anécdotas y chascarrillos, su peculiar forma de ver El Puerto. Cuando en estos días se habla en El Puerto, de la próxima construcción de un teatro, recuerdo con emoción a esa avanzadilla de la que formaste parte Pepe, en ese ahora inexistente Teatro Principal. Seguro, que desde donde te encuentras, tertuliarás con otros portuenses ilustres, sobre la conveniencia de una y otra opción. Y en el fondo te sentirás satisfecho, porque sabes que con tu notable aportación somos muchos los portuenses que hoy amamos el teatro y que como consecuencia de ello, reivindicamos un espacio escénico en nuestra ciudad.
Espero con anhelo que pronto se lleven a buen término las intervenciones urbanísticas que hagan posible que tu plaza sirva de descanso a todo aquel que se atreva a subir la calle San Juan. Que como diría un poeta portuense: Calle San Juan arriba/ de tanto quererte tanto/ cuesta abajo se me hacía. Y todo ello, porque sin duda, me encuentro entre los portuenses que estamos en deuda con esa generación a la que perteneciste y que por siempre permanecerá en nuestra memoria”. Enrique Bartolomé, Jr.

José Luis Fernández Fuillerat, es un porteño nacido en Algeciras, en los Callejones Escopeteros, el 14 de noviembre de 1964, hijo de José Luis (ya fallecido) y de Ana María, siendo bautizado en El Carmen. Por circunstancias familiares se fueron a vivir a Madrid cuando José Luis contaba con cuatro años, en 1968, aunque no dejaría de volver por su tierra todos los veranos y en otras fechas señaladas, tal y como sigue ocurriendo en la actualidad: los fines de semana, siempre que puede, vuelve a respirar la salinidad del aire del Estrecho y a notar la fuerza de las corrientes marinas que lo cruzan. En Madrid estudió en el colegio Luis Vives y más tarde en el Instituto “Matemático Puig Adán”. Vive en nuestra Ciudad desde 1990.



Roberto Romero Laffitte nace, de forma accidental, en Sevilla en 1940, pero es porteño de donde se siente, donde vive y donde disfruta de la vida.
CONSERVAS SUR.


Alejandro se encuentra con que tiene la marca, tiene los locales y ya está, por lo que tendrá que crear nuevas infraestructuras para poner en marcha de nuevo Conservas Sur. Así, alquila una fábrica en Barbate, la dota del equipamiento necesario y al ser un puerto de mar receptor del género que necesita, empieza a fabricar conservas de pescado. En El Puerto quedarían las fábricas de vegetales y salsas y el almacén distribuidor de la firma. El marqués de Arco Hermoso se desplazaba a Sevilla y participaba en las subastas de las naranjas agrias de las calles, plazas, paseos y las del Alcázar sevillano.
LOS TRABAJADORES DE LA CONSERVERA.



Así, con la llegada de los barcos de caballas, todas las mujeres acudían para su limpieza y preparación, durante todo el tiempo que fuera preciso para ello, al ser el pescado un producto muy perecedero. Una vez limpias y cocidas las caballas, las operarias estibadoras las arreglaban y las iban colocando en las latas de conservas. Para realizar este trabajo se requería un aprendizaje con anterioridad. Se tenía en cuenta la destreza y rapidez en la práctica de la estiba. La mayoría de las veces se trabajaba “por cuenta”, es decir, según el número de “bandejas” de latas de conservas llenas, así se cobraba. Acelerando el ritmo de trabajo, podían ganar más dinero.”
Se daba la circunstancia de que para recibir en buen estado las fresas con las que se preparaban las mermeladas, había que extremar las precauciones de conservación y transportes. Un caro con 200 canjilones de noria de barro, llenos de fresas pequeñas (3 kilos aproximadamente ), cerrados con hojas de higuera con un atadillo de palma, viajaban toda la noche, --desde el campo hasta la fábrica-- entre las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana, para resistir de la mejor manera posible el calor.



La cocina mundana de los tiempos romanos era muy limitada en productos y recetas. La clase alta era la que podía permitirse delicatessen excéntricas como mamas de cerda, marmotas de los ríos galos y flamencos del Nilo. Todo ello, claro, especiado con garum gaditano.

SURGE LA CONCIENCIA SOCIAL.



RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES.
LA ASOCIACIÓN DE VECINOS DEL PALMAR DE LA VICTORIA, TAMBIÉN MUY PREMIADA.



El escritor Aquilino Duque Gimeno conoció a Francisco Ciria, y lo utilizó, como personaje literario, con nombres diversos en varias novelas de juventud del propio Aquilino, cuya acción transcurre en El Puerto, con personajes ficticios, caricaturizados, inspirados en personas reales, calles y plazas reales y apellidos locales: «La Operación Marabú» (Editorial Renacimiento). Otras novelas fueron «Los Consulados del Más Allá» y «Los Agujeros Negros». Lamentaba el escritor no haber conocido este texto de Luis Suárez cuando escribió «Mano en Candela». He aquí un fragmento de La Operación Marabú:
Manuel Sánchez y Sánchez (1921-1984). Segundo de cuatro hermanos, nació en la calle Los Moros, en la casa de la Bodega de Mora, antes de pertenecer a Osborne, cuando era propiedad de Alvaro Picardo y Cía, S.A.. Aquel será el año en el que emprende el vuelo por primera vez el autogiro La Cierva, desde el aeródromo de Getafe. También ese año, el Gobierno español establece el seguro obrero obligatorio para todos los trabajadores. Se estrena con expectación la película Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (de Rex Ingram). Ortega y Gasset publica su libro de ensayo La España Invertebrada’ y Miguel de Unamuno, La Tía Tula. Anatole France recibe el Premio Nóbel de Literatura y Albert Einstein el correspondiente de Física


























TOURMÓVIL.




Todo lo expuesto le supuso una inversión aproximada de 105.000 reales. Cuatro meses después recuperó la mitad, vendiendo el 50% de la revalorada propiedad –reparado el anfiteatro, libre de cargas y con más de 10.000 varas cuadradas de terreno de plena propiedad- a los hermanos Ramona, Nicolás y Valentín Galarza, quienes explotan empresarialmente la misma como “Galarza Hnos.” y, debiendo marcharles bien los negocios, deciden comprar nuevamente el 50% restante, en esta ocasión pagando la cifra de 70.000 reales, eso sí, en cómodos plazos mediante pagarés a la orden de don Críspulo quien, asimismo, se asegura uno de los mejores palcos para poder presenciar con su familia, gratuitamente, todos los espectáculos mientras existan cantidades pendientes de pago. (Ilustración: 'Suerte de varas'. (1824). The J. Paul Getty Museum – Malibú, Los Ángeles).
LOS TOROS A MEDIADOS DEL XIX.





En el Acto Académico recibieron placas como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como profesores y colaboradores de la Comunidad Educativa. En la imagen de la izquierda, Doña Francisca Sánchez Salgado, Paquita, limpiadora del Instituto durante la década de los años sesenta y setenta del siglo pasado, recibe por parte Emilio Flor Jiménez, director del Centro en la fecha del primer encuentro de antiguos alumnos del Instituto, placa como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como colaborada de la Comunidad Educativa. Emotivo fue cuando las esposas de los ausentes, de los que nos abandonaron, recibieron el aplauso de todo el alumnado presente en el añorado patio del Instituto.Admirables profesores, sin ningún género de duda y que durante ese primer encuentro pudimos valorar la inmensa calidad humana de los que se fueron y de los que estuvieron presentes en el acto. Todos permanecerán en nuestra memoria.
“Cuantos buenos recuerdos se agolpan en mi mente y cuanta nostalgia de aquellos tiempos intensamente vividos al amparo de nuestros profesores. Cuanta paciencia tenían con nosotros. Éramos un poco como de familia… por lo que no pierdo la esperanza de que se les vuelva a hacer otro u otros homenajes que bien se lo merecen…” J.M. Fernández Izquierdo


Guillermo Rivas Ramírez (1900-1962) nació en nuestra Ciudad, quedando huérfano desde muy joven, con nueve años, siendo reclamado por dos tías que vivían en La Habana (Cuba) donde tenían plantaciones de caña de azúcar. Allí permaneció hasta que, insuflado de patriotismo, quiso hacer el servicio militar en España. Hasta su regreso a nuestro país se preparó en contabilidad, mecanografía, taquigrafía, pues tenía claro que con formación era como se podía salir adelante en la vida y, consiguientemente, en el mundo de la empresa y los negocios. (En la fotografía de la izquierda, Guillermo Rivas, con el uniforme de sargento de Regulares, durante el servicio militar, en 1921).




CASAMIENTO Y UNA FAMILIA LARGA Y NUMEROSA.
Soy Virginia García Martínez. Nací en Cádiz el 10 de septiembre de 1976, en la pequeña clínica del Dr. Nicolás Abreu, en pleno casco antiguo de la ciudad. Es el médico que ha asistido en el parto a la mayoría de las mujeres de mi familia. Y, por eso, en su homenaje, uno de mis primos se llama Nicolás y mi hermana Esther, como su hija. Soy gaditana de alma, portuense de corazón y madrileña de adopción. A los tres días de nacer me llevaron a El Puerto y allí me crié hasta los 17 años, cuando mis padres me enviaron a Madrid. En la capital llevo casi media vida pero procuro conservar el acento portuense. Eso sí, por pura inercia o simplemente por oficio, lo disimulo cuando las cámaras y los micrófonos se encienden...
ESTUDIOS EN MADRID, PRÁCTICAS EN EL PUERTO.
LA UNIÓN EUROPEA Y EURONEWS.
Pero en aquella época ya llevaba más de dos años fuera de España y regresé a El Puerto. Un grupo de empresarios de la ciudad estaba poniendo en marcha una nueva televisión: OndaLuz. El proyecto me encantó y trabajé en su arranque. El principal accionista, José Gijón, confió en mi y me permitió presentar el informativo de la noche. Trabajé muy a gusto. Éramos un grupo de periodistas jóvenes con muchísima ilusión y muchas ganas de trabajar. Recuerdo la inteligente dirección de Javier Municio (Jefe de Informativos); Ana Huguet y Pedro Espinosa, actualmente dos de los grandes valores de la SER-El País en la provincia de Cádiz...
Tras tres años como reportera decidí pasar al otro lado. Acepté un puesto como coordinadora en España Directo en TVE; luego regresé a Antena 3 como subdirectora de “A 3 Bandas”, un programa de tarde; luego me fui a “A Fondo” en Informativos de Antena3. El año pasado la cadena me propuso ponerme frente a las cámaras y estuve unos meses como colaboradora de actualidad de “El Método Gonzo” y eventualmente de “Espejo Público”. Pero a mi no me apasiona la cámara y prefiero estar en la trastienda. Actualmente sigo en Antena 3, como coordinadora de “Tal Cual lo contamos”, el programa de tarde que produce Plural, la productora de PRISA. Yo me encargo de los contenidos de Actualidad e Investigación.