
María de la Fuensanta --que toma el nombre de la patrona de Murcia-- Morillo Martínez , aunque atiende al nombre de Santi, es una porteña nacida el día de la madre de hace 29 años en la Clínica del Dr. Frontela, a la que ayudaron a asomar la cabeza a este mundo la matrona Doña Pura y el ATS amigo de la familia Pablo Santa Cruz. Primera hija del matrimonio formado por Manolo Morillo y Mª Antonia Martínez (natural de Murcia); después vinieron Almudena y los gemelos Lucas y Nicolás, con nótula 091 en Gente del Puerto, y primera nieta también del reconocido locutor de Radio Puerto, Emisora del Instituto Laboral, Pepe Morillo, con nótula 336 en Gente del Puerto y su esposa Mariquita Sánchez.
Aquel 1981 en el que nació Mari Santi, Adolfo Suárez dimite como presidente del Gobierno de España y fracasa el golpe de Estado del teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero. Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos, resulta herido en el pecho en un atentado a la salida de un hotel en Washington, y Juan Pablo II cae gravemente herido en la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano. El Congreso de los Diputados aprueba la Ley del Divorcio, y el ‘Guernica’, monumental pintura contra la guerra, de Pablo Picasso vuelve a España. El poeta, escritor, periodista y político conservador José María Pemán, fallece en su ciudad natal de Cádiz. (En la imagen de la izquierda, de pequeña, con su abuelo Pepe Morillo).
Ya de desde muy pequeña se vislumbraba lo inquieta y torbellino que sería en un futuro, no dejaba títere con cabeza allá por donde aparecía. Sus preferencias siempre han estado dirigidas hacia el mundo del deporte y de la cultura.
El primer contacto con las aulas lo tuvo en la guardería ‘Las Margaritas’ en la calle Pozuelo, hoy Federico Rubio. Y su educación reglada la inició en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús HH. Carmelitas, a donde volvió en el año 2008 ya como profesora tutora del Programa de Cualificación Profesional Inicial que se imparte en dicho Centro.
Antes de todo esto completó su preparación en el IES Santo Domingo, de donde salió para cursar la Diplomatura en Magisterio de Educación Física en la Universidad de Huelva. Es además Experta Universitaria en deportes de Turismo Activo en la Naturaleza por la Universidad de Granada y Ceuta. Fue becada como Coordinadora Deportiva del Servicio de Actividades Deportivas de la Universidad de Huelva, y actualmente compagina su trabajo como profesora con la terminación del 5º curso de la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en el campus universitario de Granada.

A la izquierda Mari Santi, en una foto tomada hace años con sus hermanos y primos murcianos y Joaquín Bellido.

En las ruinas de Volúbilis (Marruecos), en el año 2009.
Gran aficionada al teatro, la música y la pintura, no pierde oportunidad de ver una buena obra de teatro allá que se le presente la ocasión. Y tiene repartidos por las casas de familiares y amigos una buena muestra de su talento pictórico. En su momento perteneció a la Escolanía Portuense y cantó entre otros lugares en el Teatro Campoamor de Oviedo, y en las Catedrales de León, Sevilla y Astorga.
LOS DEPORTES Y LOS TÍTULOS
Pero donde verdaderamente ha volcado gran parte de su tiempo y habilidades ha sido en el deporte. Es Monitora de Deporte y Reinserción Social a través de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y Ministerio del Interior. Es también Monitora de Actividades Recreativas en el Medio Acuático, así como Monitora Andaluza de Hockey y Entrenadora Andaluza de Baloncesto. Pertenece al cuerpo técnico de la Federación Gaditana de Baloncesto como preparadora física y seleccionadora, y a la Comisión Técnica del Club Deportivo Gymnástica Portuense. (En la imagen, bajada rapelando en la práctica de barranquismo. Rio Verde. Granada).
Ha practicado con éxito diferentes modalidades deportivas como el judo, el piragüismo, el rugby, perteneciendo en todas ellas a las selecciones andaluzas y participando en los diferentes campeonatos de España. También ha tenido tiempo para la espeleología, el alpinismo, el vuelo en parapente, el barranquismo, kitesurf, etc., prácticas deportivas íntimamente relacionadas con la naturaleza que aprendió a amar con los Scout de El Carmen.

Mari Santi, practicando el alpinismo, en la Cumbre del Cartujo (3.152 m). Sierra Nevada.

En la Cueva del Gato (Ronda), practicando la espeleología.

En Tarifa, después de un dia de kitesurf en las playas tarifeñas, haciendo escalada en roca...
Pero el deporte al que ha sido fiel durante toda su vida y que practica desde hace más de 20 años es el baloncesto. Con él sigue en la actualidad en el equipo de 1ª División Nacional Femenina del Club Deportivo Gymnástica Portuense. Club del que fue cofundadora junto con unos amigos en la primavera del año 2000, y que están celebrando en estos días su 10º aniversario.

Su deporte favorito, el baloncesto, pero la vemos también la primera vez que voló, haciendo parapente: "La mejor sensación del mundo", según sus propias palabras.
Como podemos comprobar, nuestra protagonista lo mismo sube una montaña que se mete en una cueva; lo mismo pinta un cuadro que amplía conocimientos viajando; lo mismo vuela en parapente que regatea las olas del mar surfeando, pero sobre todas estas cosas, lo que verdaderamente convierte a esta polifacética profesora en un ser especial, es su predisposición de ayuda a los demás cuando le es requerida.



El Puerto resucitó gracias al buen hacer de Ignacio Osborne, conde de Osborne, y de Fernando C. de Ferry y del Cuvillo, a quienes se sumó el tesón y la capacidad de trabajo de Luis Caballero Noguera, el impulsor de la urbanización de Valdelagrana. (En la imagen de la izquierda, obra de Torres Brú).








Ramón J. Bayo Valdés nos dejaba en su domicilio de la calle San Francisco, en la madrugada del martes 24 de julio de 2007. Casi nonanegario desaparecía con él una parte de memoria de los vinos de El Puerto. Tras el desinterés municipal por recibir gratuitamente la colección de botellas, botellines, etiquetas y otros objetos relacionados con el vino de nuestra tierra, la familia donaba su legado, apenas dos años después, a un particular gaditano que lo tiene expuesto la capital, mientras otra parte de su colección es actualmente subastada en internet. (Foto: Fito Carreto).
Además inició una colección de autógrafos de toreros, con la particularidad de estar realizados sobre etiquetas de un desaparecido vino de Osborne: Fino Ducal. Cerca de 5000 etiquetas de Ducal componían esta colección de autógrafos, con las firmas de la mayoría de toreros, novilleros y rejoneadores contemporáneos de Ramón, mucho de ellos ya desaparecidos. (En la imagen de la izquierda, etiqueta firmada por Curro Romero).
La tradición taurina porteña hizo que Ramón poseyera en su museo de la calle San Francisco, en su casa que siempre tenía abierta a todos los que se acercaban a saludarlo, o visitantes VIP procedentes de Osborne, una colección de recuerdos, carteles, trofeos, banderillas, rejones, muletas, entradas y otros objetos relacionados con la fiesta, muchos de ellos pertenecientes a célebres toreros. (En la imagen de la izquierda, Ramón Bayo posa ante una bota firmada por él, con la leyenda de 'Museo Ramón J. Bayo').
EL MUSEO SE FUE DE EL PUERTO.
MUSEO TAURINO Y DEL VINO.
Cuentan los que tuvieron la suerte de tratarle que, en su domicilio de la calle San Francisco, se hallaba el código genético de nuestro pasado más decente: fotos de un Puerto con las fachás encalás, calles de chinos peluos, etiquetas de botellas de vino que aún conservan el esplendor de una ciudad que vivía las vendimias como una epifanía. Aquella casa era un reverbero humilde que iluminaba, tenaz y orgulloso, la entrada en un porvenir por el que era imposible extraviarse. (En la imagen de la izquierda, Ramón Bayo junto al entonces eurodiputado Esteban Caamaño, en la Sala de Degustación de la Bodega de Mora).
Que rápido pasa el tiempo. Las reproducciones son fotogramas de la película de Jose María Forqué "La Becerrada", rodada en 1962 entre otras localizaciones en El Puerto de Santa María y en Sabiote (Jaen), siendo estrenada al año siguiente. Solamente resultarán familiares a los de mi generación. Ha pasado medio siglo.












Aún ignoro cómo pude vivir sin conciencia de oprimido en una España con miedo. Creo que la libertad siempre estuvo dormida en los cantos de sirena de la FEN (foto de la izquierda, portada de libro) (1), de espalda a los embates de una guerra por el poder (2) cuyas estrategias se elaboraban dentro y fuera del país. Ahora, desaparecida la clandestinidad, reconozco que nuestros juegos eran más divertidos. Estaban en la calle, a cara descubierta. De seis a ocho, en la plaza de Peral, el Parque o la Victoria, y llevaban el sello de la música.? Éramos adictos a las 45 revoluciones, a los poemas endulzados con melodías recurrentes, progresiones de palabras que cierran un mensaje sonoro; sólo dos, tres estrofas, y el estribillo que martillea el tema central. Tal como estaba el asunto nacional, eran breves panfletos, que me llevaron a la poesía. Primero, los poetas malditos: Rimbaud, Mallarmé, Lelian, Baudelaire, Bertolt Brecht y Walt Whitman, leídos en traducciones de reticente similitud con el original. Después, los maestros: Juan Ramón Jiménez, Antonio y Manuel Machado (3); terminando en brazos de los místicos: Fray Luis de León, san Juan de la Cruz y Tagore (4).
Aunque seguíamos el camino marcado por lo exterior, no caímos en la trampa de los majatmas, gurús y swamis que aseguraban dar el conocimiento con un leve toque en la frente, suficiente para abrir el tercer ojo. Conocimos al Maharishi Mahesh Yogi (en la imagen de la izquierda, poco antes de morir, en 2008, con 91 años), responsable de que George Harrison renunciara a su maravillosa guitarra eléctrica para tañir el incomprensible sitar (5), tocado por la languidez de los semitonos. La paz fundamental, de Jiddu Krishnamurti (6), me descubrió el camino hacia mí mismo; aceptándome tal cual era y tratando de proyectarme a los demás. Eran los años de Medusa (7). Allí traté al admirado José Luis Tejada (8) y al erudito Manuel Martínez Alonso, ¡cuántas veces habré releído su antología de textos del Puerto en la Literatura! (En la ilustración de más abajo, obra de Torres Brú). Poco tiempo después, y ante el empuje de los jóvenes, José Ignacio Buhígas, Monguió, los Poullet (9) y muchos más, se montó Menfis.
Conocí a Abrahám, Pepo y Juanófeles. Pistón vino más tarde, junto con Inma, Conchi, Maricarmen y Mila. En un ambiente en que lo intelectual estaba mal visto y pocos lo practicaban, fundamos el Panteón, en la Granja de san Javier. Un lugar de reunión con cierto aire de hapening (10), antecesor del performance y de la improvisación. No creo que supiéramos lo que queríamos porque nos movíamos por impulsos, por un arraigado sentido de la imitación. Éramos hippies frustrados que nos perdimos la movida de Wight y el concierto de Woostock, bañarnos en bola picada en Ibiza y Formentera, y no contentábamos con oír el LP de Santana o Jimi Hendrix; con el alma, bien alimentada de música por la “US Navy radio”. Leía entonces La ciudad y los perros, Los cien años de soledad (11), Los cipreses creen en dios (12), y cualquier novela recomendada por aquel Círculo de Lectores que seleccionaba obras por nosotros?Cansado de las historias que no eran mías, me decanté por el ensayo literario: ¡Estaba tan obsesionado con Martín Bueno, mártir que lo tenía en la cabecera de mi cama! Busqué en la generación del 98 otros referentes; pero, no pudo entender entonces los paisajes de Baroja o la densidad alquitranosa de sus personajes. Del bueno de Martín caí en las garras del Lobo estepario; después me hice amigo de Demian; sucumbí Bajo las ruedas, y practiqué con torpeza El juego de los abalorios… Herman Hess siempre tendrá un hueco en mi corazón. (Texto: Álvaro Rendón Gómez).
6/ Aquello que puede llamarse “yo”, ¿no es acasoun principio negativo, una superestructura que, creada por agregación de prejuicios, temores y pactos, sofoca lo que sería solamente real, la vida, exactamente como en el psicoanálisis y en el irracionalismo, distinto del elán bergisiano? 7/ Medusa fue una agrupación cultural portuense que cobró gran prestigio provincial. Tuvo su primera sede en la calle Jesús de los Milagros. Luego se trasladó a Micaela Aramburu. (La recreación del logotipo de Medusa es de María Fernández Lizaso).
8/ Aún conservo el ejemplar de ”El cadáver del Alba” que me regaló. 9/ De todos los hermanos, Faelo Poullet era el más dinámico. Director de cine con su cámara de super-ocho a cuerda siempre encima. Él escribía el guión, producía, filmaba, doblaba y exhibía los cortos. Aún recuerdo las reuniones en el patio interior de su casa, donde olía una mezcla de jazmín, albero recién regado y los productos químicos que vendía a granel. 10/ La representación de teatro leído se mezclaba con música y poesía. Al terminar, el público asistente intervenía. 11/ Sigo opinando que le sobran treinta y tantos años de soledad, y la mitad de las páginas. 12/ Los personajes de Gironella eran peculiares, escogidos con minuciosidad para que representasen a todo el arco de ideas de los años treinta y pico, donde transcurría sus historias.




Mauricio y Álvaro asistían en Sevilla a la escuela Taller de Carpintería de Ribera y después participaron en la construcción de este galeón en los astilleros “Varaderos Palmás”, de Punta Umbría, donde fue botado el 30 de noviembre de 2009. Ambos cursaron el Bachillerato en el Instituto Santo Domingo y posteriormente Mauricio inició estudios de Trabajo Social en Granada. Álvaro realizó en Sevilla el grado superior de Fluidos Térmicos y es aficionado a deportes como el fútbol sala.










TALAYA, Francisco. Varilarguero de mediados del siglo XIX. Ejerció en La Habana por algunos años. Hizo su presentación en Madrid, como úlitmo reserva el 13 de abril de 1846. Figuró en la cuadrilla de José Redondo 'Chiclanero'. Hemos recogido dos actuaciones suyas en El Puerto, los días 23 y 24 de junio de 1847. Murió en esta población en1875. Parece que fueron dos los piqueros que hubo con este nombre, pus don José de Pazos, en sus 'Breves Apuntes' habla de los Atalayas, mayor y menor; posiblemente eran hermanos según otra referencia que hemos podido encontrar. (Manuel Martínez Alfonso. Plaza Real. Año 1968. Pg. 106)
Como mulillero, Josele, tiene un hermoso enganche de mulillas con una guarnición que él, con sus manos de guarnicionero, como también lo fue su padre, ha hecho copiando, en lo fundamental, la que Sevilla le regaló a Isbael II en 1862. Este enganche de mulas lo tiene contratado para distintas Plazas de Toros de la provincia.

