
Nace en la calle de la Arena, 32 -oficialmente Arzobispo Vizarrón)-, el 29 de julio de 1949. Hija de Manuel y de Milagros, era la mayor de cuatro hermanos. El padre trabajaba en el campo y la madre, para ayudar a la economía doméstica ponía inyecciones, hizo de limpiadora en los Cines Moderno y Victoria e incluso llevaba la colada de los curas del Colegio de los Jesuitas. Estudió en el colegio que había en la calle San Juan, núm 24, -hoy 22-. Ha sido rey mago, junto con Luis Benvenuti y Miguel Mena. Es dirigente vecinal, presidenta de la Asociación de Vecinos Sudamérica y otras representaciones del mundo asociativo y solidario. Y sigue la tradición familiar ayudando a la economía familiar como colaboradora para las tareas del hogar.
Jugaba en el Ejido de San Juan, “el Lejío” como popularmente se le llamaba, a “la vuelta a la manzana”, el “salto del múa” -casi siempre le tocaba en la pared aguantando la fila y le daban el espolique-, a “la china”, a “la comba”. Merendaban pan con aceite y azúcar en casa; en el colegio pan con chocolate y mientras merendaba, de pie hacía cola, relevando a su madre, para comprar el carbón que alimentaba la cocina y la copa o brasero. También llegó a hacer cola en el almacén de Leveque -con nótula propia en Gente del Puerto num. 097- para comprar el gas, que no era tal, sino petróleo. Nunca llegó a guardar cola para el agua pues en frente de su casa tenía el Pilón de San Juan. (La familia de Uchi, casi al completo).

Uchi con su hermana Antonia, en el colegio de la Calle San Juan.
EL ASILO DE HUÉRFANAS.
Más adelante estudiaría en el Asilo de Huérfanas de la calle Cielos. En ese colegio existían tres tipos de alumnas: las pudientes económicamente, que entraban por la puerta de la calle Cielos; las que pagaban “permanencia” que pagaban una hora más y entraban por la calle de la Chanca o Diego Niño; y las internas, procedentes de Protección de Menores, que eran niñas sin recursos, hijas de viudas o de familias desectructuradas. Entraban muy temprano: allí desayunaban, almorzaban y merendaban y colaboraban con las tareas de limpieza, aunque las que se hartaban a limpiar eran las propias internas, que eran un a modo de estudiantas/limpiadoras. Sor Bonifacia era la Superiora, Sor María Ramos la profesora de Canto, la de encargada de las niñas sin recursos era Sor Remedio. El libro para todas las asignaturas era un compendio de Hijos de Santiago Rodríguez.

La fachada de la capilla y a continuación puerta principal del Colegio Hijas de la Caridad, conocido popularmente como el Asilo de Huérfanas, situado en la calle Cielos, esquina con Chanca y Diego Niño, ya desaparecido.
Para estudiar el último curso del Colegio de las Hijas de la Caridad, que era como se llamaba, estuvo cogiendo algodón aquella temporada pasando el Cerro de las Cabezas. Iba con su prima y con un chico de la calle Santa Fé, llamado Juan Bocanegra (el desparecido concejal de la silla de ruedas) al que por aquel entonces le gustaba su prima Pepi. Para acortar distancias y hacer más llevadero el camino, las llevaba, a ratos, en la bicicleta. La jornada era de 9 de la mañana a 8 de la tarde, y ganaban tres pesetas de jornal.
CUIDANDO NIÑOS.
Cuando termina sus estudios en el centro de la calle Cielos, le sale una beca para estudiar interna en Jerez, recomendada por su maestra, Sor Remedios. No recuerda si ella tomó la decisión de no irse a la ciudad vecina o fueron sus padres, el caso es que no continuó los estudios y se puso a trabajar, cuidando niños: cinco hijos y tres sobrinos, en casa de José Pinto, concesionario de las canteras. Allí trabajaba bajo las directrices la mujer de Pinto, Milagros, desde las nueve de la mañana a diez de la noche, --13 horas diarias-- por un salario de 500 pesetas mensuales. Los días que hacía buen tiempo salía a pasear con ellos al hoy maltrecho Paseo de la Victoria, y cuando llovía salían a los soportales de la zona del Corribolo. (En la imagen, Uchi, en la Plaza Juan de Austria, junto a la Fuente que dió agua a muchos vecinos. Al fondo las viviendas de los marinos de guerra).
LA HOSTELERÍA Y OTROS TRABAJOS.
Con 16 años estudia unos cursos del PPO de camarera de restaurante hizo prácticas en el desaparecido Restaurante “El Resbaladeero” -algo poco visto en una mujer en El Puerto a mediado de la década de los sesenta del siglo pasado-; era un trabajo que le gustaba y, no lo haría del todo mal cuando le salió una oferta para marcharse al Mesón de la Molinera de Arcos, que rechazó. Trabajó también en el Motel Bahía del Sol, hoy Hotel Las Dunas, cuando era propiedad del maño, donde hacía de todo. Allí conoció a Miguel, el que sería su marido. Trabajó, igualmente con Lolila, la de Tejidos Olmedo, hija de Pedro López, propietario de los cines, tanto en la tienda como en la casa, hasta que se casó.

En el Salon Columbus, de Puerto Sherry, durante una campaña electoral con el entonces presidente de la Junta de Andalucía y hoy Vicepresidente del Gobierno de España, Manuel Chaves. De izquierda a derecha, Consuelo Gamero, Loli Mejido, Chaves, Uchi, Isabel, Rosa Cairón, Juana Clavero, Lola Guisado, Milagros Sánchez Gil, Desconocida, Margarita y sentada, Ana Alonso, actual presidenta de las Mujeres Empresarias de Andalucía, con nótula núm. 172 en Gente del Puerto.
En 1974, con 24 años, se casa con Miguel Molina Peña, y se van de alquiler a un piso en la Barriada de los Madrileños, donde permanecen por espacio de un año. Luego a la Barriada de los Milagros, donde nacen sus hijos Eva -que actualmente vive en Tenerife- y Miguel Ángel, durante dos años. Les costó juntar, por fin en 1977, 100.000 pesetas de la época para dar la entrada de aquellos pisos de Diputación por “El Caracol”, en la Barriada Sudamérica, donde continúan en la actualidad, después de 32 años.

Uchi, abajo a la izquierda, en un acto con los jóvenes de la Barriada de Sudamérica. Año 2006.
VIDA VECINAL.
En los primeros tiempos de la Barriada Sudamérica había mucho espíritu de convivencia. La mayoría de las familias procedían de las llamadas “casas de vecinos” Casas Palacios o casas del Barrio Alto reconvertidas para acoger a multitud de familias. Tras la etapa de Rebollo, --con nótula propia núm. 027 en Gente del Puerto-- con el Patronato de la Vivienda vinieron también las iniciativas de Diputación y se formó aquel núcleo vecinal en la Avenida de Valencia. La Asociación de Vecinos de la Barriada Sudamérica es muy conocida por la organización durante una docena de años de la Semana Cultural, dedicada a diversos países hispanoamericanos.

En el centro de la imagen, aparece el Delegado Provincial de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, José María Reguera -yerno que fue del desaparecido porteño Juan Ignacio Varela Gilabert--, Uchi le precede junto con otros dirigentes vecinales en un acto deportivo, en el que también posa la concejala de IU, Ángeles Mancha, a la derecha en segundo término.
Nuestra Uchi entró en la directiva de aquella Asociación hace 20 años y allí continúa, habiendo desempeñado diferentes reponsabilidades y ocupaciones: vocal, secretaria, vicepresidenta... Es presidenta desde hace nueve años. Desde la asociación vecinal participa en actividades fuera del barrio, proyectándose acciones de intercambio y solidaridad con otros colectivos. Esto le lleva a ocupar, por ejemplo, la vicepresidencia de la Asociación de Mujeres por la Ciudadanía que es el mas reciente. Tiene la responsabilidad de Medio Ambiente en la Federación Local de Asociaciones de Vecinos (FLAVE) donde colabora en el Área de Mayores con Augusto Tolón; es la portavoz suplente en el Consejo del Distrito de la Zona Norte, ocupando dicha responsabilidad en representación de dicha zona en el Consejo General de Participación Ciudadana.

En un taller de convivencia entre los vecinas de Sudamérica y Los Frailes. Adivinen cual de las tres que llevan nariz roja es nuestra Uchi.
Representa a la Barriada Sudamérica en el Consejo Municipal de la Mujer, donde por ser Mediadora Social ante los malos tratos, participa en la Mesa de Procedimiento antes la Violencia de Género. También está en la Mesa que estudia la problemática de la prostitución.

En el Parlamento andaluz, con el Presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, junto con dirigentes vecinales, y concejales y diputado socialista. De izquierda a derecha: Pepe Rodríguez, Presidente de la FLAVE, Mercedes Puerta, Rosi Cairón, Beatriz Martos, José Antonio Griñán, Dora Lidia Quevedo -colombiana que lleva el Area de Inmigración en la FLAVE-, Uchi y la concejala Mª Carmen Matiola. En segundo término, Juan Jiménez, de La Azada, Ignacio García de Quirós, portavoz socialista en el Ayuntamiento, Andrés Márquez, el parlamentario andaluz José Luis Blanco y Enrique Valle.
Le gusta el intercambio asociativo y lo promueve y dinamiza: con Ronda de Valencia, con Los Frailes y últimamente con Altos de la Bahía. Así se optimizan recursos y con la unión hacen más fuerza a la hora de plantear soluciones para sus problemáticas.

En una manifestación -segunda por la derecha- contra los malos tratos y/o violencia de género.
Uchi considera que lo mejor que le ha pasado, lo mejor que tiene, es su familia. Y, en cuanto a la política, todos los partidos le merecen su respeto -aunque se sorprende por algunas actuaciones y discursos contradictorios- pero, mientras sea dirigente vecinal, afirma que no se afiliará a ninguno. No quiere que silencie su voz la disciplina de un partido.




Unos meses atrás, Ventura Lozano Moreno, a la sazón Secretario de Casa de la Cultura y yo mismo mantuvimos una reunión para estudiar la posibilidad de organizar algún concierto para la juventud en el que fueran protagonistas un grupo de El Puerto como el grupo al que pertenecía, Blend, muy conocidos por aquel entonces. La idea era dar un recital de canciones de los Beatles que comprendieran lo años entre 1960 y 1969, coincidiendo que en 1.975 Los Beatles anunciaron su separación como grupo. La entrada tenía que ser gratuita; solo había que retirar las invitaciones en la misma Casa de la Cultura con anterioridad. Para la propaganda de la cartelería recurrimos a la Bodega Osborne, la cual por mediación de Antonio Ramírez Ariza, por entonces relaciones públicas de la prestigiosa bodega de El Puerto, no dudó en aportar los carteles completamente gratis. (En la imagen, un cartel promocional de The Beatles).
No todo fue fácil. Fueron largas noches de ensayos e hicimos un trabajo de investigación, con un guión para comentar cada canción, quien la compuso, el año y sobre todo como influenció en nosotros y donde las escuchamos por primera vez. El grupo tenía que interpretar el tema lo mas parecido posible, pero con el sello personal que los caracterizaban. También se haría una breve traducción en español de cada una de ellas para los que no sabían inglés. Pepe Palacios, que no pertenecía al grupo, se ofreció a colaborar con este acontecimiento para tocar la guitarra eléctrica, imitando los solos que hacia Jhon Lennon. En esta ocasión yo me hice cargo de la guitarra acústica para acompañar como George Harrison, José Luis Parra el bajo de Paul Macarney, Juan de Dios Nogués la batería como Ringo Star y Juan Carlos Dueñas se encargó de los teclados para cubrir las orquestaciones que rellenaban algunas canciones de Los Beatles. De las voces se encargaron Pely, Juan de Dios y quien esto escribe --dependiendo de la canción que la cantaba uno u otro-- mientras los demás hacían segundas y terceras voces. (En la imagen cartel original del anuncio de la repetición del concierto el 6 de Febrero de 1.976).
1. Love me do. 2. I sow her standing there. 3. Twiat and shout. 4. Please please me. 5. All my living. 6Tilll there was you. 7. Que noche la de aquel día. 8. And I love her. 9. Can’t buy my love. 10. No replay. 11. Rock an roll music. 12. I need you. 13. Yesterday. 14. Michelle. 15. She loves you. 16. From me to you. 17. I want to hold your hand. 18. Obladi Oblada. 19. Heres comes the sun. 20. Let it be (1970).
En vista del éxito, algo inesperado para la época en El Puerto, Ventura Lozano propuso que se repitiera el día seis de Febrero , es decir, una semana después, para la gente que se había quedado sin poder entrar el concierto anterior, consiguiéndose el mismo lleno que en el anterior. La Casa de la Cultura, entregó una placa conmemorativa a cada uno de los componentes del grupo de manos del Secretario de la institucvión y la felicitación y agradecimiento de Manuel Martínez Alonso, alcalde de El Puerto en aquel año 1.976. Empezaban a soplar otros aires en El Puerto, menos difíciles, además del Levante. (Texto: Francisco Ramírez Tallón, Koky).
Nació en Córdoba el 15 de mayo de 1943. Hijo de Antonio León Amo, quien fuera director del Banco Hispano Americano y de Josefa García González, procedente de Montilla (Córdoba) llegó a El Puerto con 5 años, donde estuvo viviendo hasta 1966, es decir que se marchó con 23 años, aunque ha vuelto muchas veces y por muchas razones como leerán a lo largo de esta nótula. El olor de los vinos de Montilla y los de El Puerto influirían, de alguna manera, en la forma de entender la vida de este porteño afincado en Córdoba. Estudió en el Colegio de las Carmelitas párvulos y preescolar con la Señorita Paquita hasta pasar al Colegio de La Pescadería. Al finalizar el bachillerato y, muy influido por la amistad con aquel conocido médico de El Puerto, Miguel Duro del Moral, le entró la vocación y estudió Medicina en la Facultad de Cádiz, entre 1960 hasta 1963. En 1966 finaliza la carrera con sobresalinete en la Reválida de la Licenciatura. Fue Delegado de Facultad en los años 1965 y 1966, y miembro por elección del Consejo Nacional de Estudiantes. Hizo las Milicias Universitarias, licenciándose como Alférez de Complemento. Pero Sus raices con El Puerto se habrían afianzar más aún. (Fernando León, impartiendo una conferencia).





En otro momento, en la consulta privada, una señora muy 'desenvuelta', al entrar al despacho, le dice: "--¿No está su padre, que es a quien yo quiero ver?". A lo que Fernando le respondié: "--Lo siento. pero mi padre es Director de Banca y el Médico soy yo, que es a quien Vd quiere ver". Aquel fue el principio de una buena amistad. (En la fotografía de la izquierda, otra instantánea en la Feria de 2008: Fernando León, María Benjumeda Abreu, y la mujer de Fernando, Encarnita Gil de Reboleño).

Hija de Javier Govantes de Soto, natural de Osuna (Sevilla) y de la porteña Teresa Pico Ferrer, vino a nacer a El Puerto, como la mitad de sus 10 hermanos con ella, y bautizada en la Prioral para, a los pocos días regresar al Osuna paterno donde se crió y vivió su primera juventud.





Era y es una gran aficionada a la Feria, ¡ojú! donde cantaba flamenco –no existían aparatos de megafonía en aquellas Ferias de Ganado- y bailaba y enseñó a bailar a muchos. Recuerda que con el locutor de Radio Puerto, 










BODEGA LA GALLERA.

VOLPA, LA COLA DEL PUERTO.

Y el jarabe era suministrado por la ya mencionada fábrica valenciana CITRANIA. Como todo acaba en la vida, las grandes empresas se comieron a la pequeña y tuvo que cerrar, a principio de los 70 del siglo pasado, cuando una caja de 24 botellines de 25 cl. costaba 72 pesetas. La maquinaria, moderna y en muy buen estado, fue adquirida por Ruiz Mateos para gasificar vinos y vender 'champagnes o cava' sin denominación de origen. Y El Puerto, volvió a perder otra empresa y varios empleos, en la década de los setenta del pasado siglo.


Nació en Montánchez (Cáceres) --el pueblo de los buenos jamones ibéricos y el vino de pitarra-- el 2 de Abril de 1.909. Era hijo de José María Ramírez del Hoyo, funcionario que fue de a Cárcel para Mujeres situada donde hoy se ubica el Hotel Los Cántaros, en la plaza llamada también de La Cárcel. Se vino para El Puerto siendo muy joven, junto con su familia por estar el padre destinado aquí. Entró a trabajar como funcionario del Ayuntamiento en el año 1.935, en un tiempo convulso, en la España de preguerra. Se casó con María Luisa Tallón Quintero de cuyo matrimonio nació su hijo 

Al salir del Ayuntamiento, sobre las dos y media, siempre se tomaba su aperitivo y su copita de Vino Fino en el Bar “Chico”, donde hoy se encuentra el edificio de la heladería “La Perla”. Siempre fue una persona muy metódica, siempre estaba a la misma hora en el mismo sitio. Sus lugares de ocio eran el Bar “San José” y el Bar “Puente”, cuando la zona del Corribolo gozaba de bastante ambiente.
FELICITACIONES.
Manuel Sánchez nació el 24 de diciembre de 1918 en la calle Jesús Cautivo, hijo de Manuel Sánchez y de Ana Jiménez, tenía cinco hermanos. Durante la Guerra Incivil luchó, primero en el bando rebelde -era Falangista- y luego, apresado en Pozoblanco y llevado hacia la retaguardia contraria, estuvo cautivo en San Miguel de los Reyes (un monasterio de la Ciudad de Valencia), hasta que fue enrolado por el ejército de la República. Luego cruzó a Francia donde permaneció preso en un campo de concentración para aquellos españoles que venían huyendo, bien de la guerra, bien del ejército rebelde. Con 20 años, en 1938 y, a la vista de como estaba la situación en nuestro país, en la propia Francia, inmersa en la II Guera Mundial, lejos de regresar a España decidió emigrar a América, y se embarcó en dirección a Chile. Era un joven deseando ver mundo, un mundo mejor que el que le había tocado vivir. (En la imagen, Manuel Sánchez Jiménez, en una fotografía tomada hace 40 años).


