
Diego Simón, 'el Bimbo', en la bodeguita instalada en su domicilio.
Nace el 23 de septiembre de 1945 en el Barrio Alto, en el Callejón Espelete, 22, hijo de José Simón y Francisca Montes. Hizo sus estudios en el colegio de D. Juan 'el Cojo', SAFA, la Escuela de Comercio de Jerez y en el Instituto Laboral.
En 1945, el año del nacimiento de 'el Bimbo', nacen también la periodista María Antonia Iglesias, el humorista Fernando Esteso y los cantantes José Luis Perales y Betty Missiego, además del ciclista belga Eddy Merckx. Ese año, también se crea el Institituo de Cultura Hispánica, actualmente Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Ese año, además se reglamenta el toreo en Portugal, y el Dr. Antonio Vallejo-Nájera pbulica su primer trataado sobre psiquatría. El ex dictador de la República Social Italiana --y antes del Reino de Italia-- y lider fascista, Benito Mussolini, es ejecutado por los partisanos. (En la imagen superior, Diego, en la típica fotografía escolar, que todos tenemos, en el Colegio de la SAFA. En la imagen siguiente, los padres de Diego, José Simón y Francisca Montes).
Empezó pronto su vida laboral, como facturista en el comdedor del Hotel Fuentebravía; también estuvo trabajando en los Depósito de CAMPSA; luego montó una carnicería en Puerto Real y como la carne no era lo suyo, trabajó para Pepe Acaso, en el distribuidor de Danone. Por fin, en el año 1972 se integra en la organización panificadora de distribución de productos Bimbo, a la que dedicará el resto de su vida laboral hasta su jubilosa jubilación en 2007 (35 años en la empresa), y de la que tomaría su nombre artístico para el mundo de la tauromaquia. Un hombre que, a sus 64 años la ilusión de su vida y sus prioridades son el mundo del toro y su compañera Maria del Carmen Pazos, a la que le lleva 23 años de diferencia, algo que dice mucho de él. Genio y figura y mucho sentido del humor, amén de un corazón como una plaza de toros, valga el símil. Corazón que ya se ha resentido del algún sustillo: dos infartos uno hace 10 años y otro hace 2. Pero el torero sigue en la brecha. (En la fotografía de la izquierda, una juvenil imagen de Diego. La foto siguiente con el torero Diego Puerta, está tomada en 1965).
Hacía jornadas laborales de 7 de la mañana a 10 de la noche cuando entró en Bimbo con 26 años. Gracias a José María Ponga, de Vigalpe 500, un militar retirado, consiguió entrar a distribuir los productos que representaba en la Base Naval de Rota. Aquel pase le sirvió de paso para una próspera carrera profesional con Bimbo tanto en la Base como en el municipio de Rota. De vivir en casa de su suegra a poder tener su primer piso en la Barriada Reyes Católicos (aquellos pisos 'del sindicato' calle Postigo arriba; pagaba 250 pesetas al mes) da una imagen de la cantidad de productos que Diego consiguió colocar en barcos y reductos de la Armada. Tuvo de jefes en la panificadora a Rafael Cruz y Felix Rios, entre otros.
En 1963, con 18 años, coincidiendo con la etapa de carnicero/tablajero en Puerto Real, jugó en el equipo de fútbol local de la vecina villa, como lateral derecho --dicen quienes lo recuerda que 'corría como un conejo'--. También ese año lo intentó sin conseguirlo, con el Cádiz. En El Puerto jugó en regional en los equipos de 'La Dorada' y 'La Galera' en Jerez, en el 'Saimaza'.
La familia de Diego es amplia, cuatro hijos de su primer matrimonio Paco, Fernanda, Diego y David, -algunos metidos en la distribución alimentaria- y una vida feliz junto a su segunda pareja, María del Carmen, a la que conoció con apenas 18 años, cuando el tenía 39. Se conocieron en 1984 porque Diego tenía un caballo cerca de donde vivía Maricarmen, a la que invitó a tomar un refresco en un bar cercano, pero como la Cenicienta --aunque con cuatro horas de adelanto--, ella tenía que estar a las 8 de la tarde en su casa. Y ahí empezó todo. Desde 1986 hasta ahora han vivido mucho y damos fe que la felicidad reina en la casa del torero. Ella lo pasa muy mal cuando actúa: ve el paseíllo pero se ausenta de las plazas cuando comienza su faena, aunque da igual porque el clamor del público se escucha igual dentro que fuera. (En la imagen Maria del Carmen Pazos, la mujer del torero).
En este momento de la conversación el torero se para y reflexiona en voz alta: "--La suerte y la desgracia están unidas cuando las ocasiones se presentan". También tiene a un semoviente que se llama 'Artista', un caballo al que quiere como a uno más de los suyos.
Abunda en sus reflexiones en voz alta: "--A mi lo bailao no me lo quita nadie. He pasado tantos momentos buenos en el mundo..." Y el artista evoca cuando, en Aranjuez lo metió Palomo Linares en una corrida. Aquí se pone teatral: "--No he pasao tanto miedo en toda mi vida". (En la imagen, con el diestro de Las Pajanosas afincado en El Puerto, Pepe Álvarez).
Diego entra en el mundo del toro, por su afición, desde pequeño, aunque no pudo desarrollar su arte en aquellos tiempos como él hubiera querido, por circunstancias. Y aquí frota los dedos índice y pulgar, refiriéndose al parné. Empezó ya mayor, incluso estuvo con el maestro José Luis Galloso... y aquí sigue.

Diego, a principio de la década de los ochenta del siglo pasado, hizo un recorrido artístico por diversas plazas de la península con 'Las Brujas', las señoritas gallegas que salen en la fotografía y que toreaban con tan singular traje de faena. Una de ellas se acabaría casando con el apoderado, Sr. Montoro y acabarían montando un restaurante en Getafe.

En la Plaza Real con el maestro Curro Romero.

Con José Ortega Cano.
"--No hay maestro que enseñe el arte ni médico que cure la guasa. Esto es 'elevagelio'". Diego, a lo largo de la conversación, a lo largo de la tarde, en su bodega, en su cuarto de los trofeos, en el salón donde guarda cajas y álbumes de fotos, en el jardín de la calle Gerifalte donde vive, no ha parado de sentenciar, cada vez que llegaba la ocasión: "--Un tío que no puede contar nada de su vida no puede ser nadie en este planeta". Y seguimos charlando de toros, de conocidos, del mundo de la distribución, de lo mal y lo bien que lo ha pasado, de lo bien que está ahora, de su ilusión por el mundo del toro a su edad, de la crisis, de mujeres... Y aquí se para y demuestra un respeto imponente por Maricarmen a la que se ve como quiere complacer y como ella se desvive por complacerle a él. La complacencia entrambos dos..., el ideal de la pareja.

Con el diestro Enrique Ponce, en la Real Plaza de Toros.
«Ser torero ha sido la ilusión de mi vida. Como no ha podido ser, ahora lo hago por matar ese veneno. Naturalmente con treinta y ocho años no iba a ser figura, pero es la ilusión de mi vida. Cuando voy a torear parece que me van a poner los Reyes Magos. Me cuesta trabajo hasta comer. Casi no duermo y los nervios me comen. El toreo no tiene explicación. Para tu decir algo lo tienes que sentir». Del libro de Antonio Muñoz Cuenca: “Paisajes y Paisanajes”.

Saludando efusivamente a Jesulín de Ubrique.
SENTENCIAS DE “EL BIMBO”
«El miedo existe. Unos lo disimulan de una manera y otros de otra. En el argot taurino se llama “responsabilidad”. Me gusta ver las novilladas sin caballos. La inocencia es atrevida. El torero ha de estar muy pendiente de su trabajo. El que está en el callejón pendiente de la prensa y de las niñas no es torero. Tienes que ser egoísta. Muchos matrimonios de toreros han fracasado porque la mujer se ha casado con un traje. Hoy el mundo del toro es muy complicado. La única verdad es nacer y morir. Torear a los toros de dos patas es muy complicado. Hay muchos intereses creados.» Del libro de Antonio Muñoz Cuenca: “Paisajes y Paisanajes”.

Diego Simón, entre El Juli y Manuel Benítez 'el Cordobés' padre.
Diego no es rencoroso, olvida pronto. A quienes confunden el viejo aforismo 'reirse de' con reirse con' el les espeta: "--¿Vd. se está riendo de mi o de mis cosas?". En cierta ocasión "un gachó engreído se equivocó conmigo porque había pagado una entrada; decía que yo hacía reir a la gente. Yo ni me inmuté y sin despeinarme le solte que él tenía cara de hacerlas llorar". Es muy amigo del torero Juan José Padilla, al que llama 'mi compare', lleno de costurones por mor de las heridas por asta de toro. "--Juan José tiene muchos cojones, tiene muchos huevos", algo imprescindible para estar en el mundo del toro. Millonario, solo torea de Despeñaperros para arriba. "--¿Y que mas da, si es feliz?.

En la imagen, Diego con una reunión flamenco-taurina, en el Museo Taurino de Jerez. Sentados, entre otros, los diestros Rafael de Paula y Curro Romero aplaudiendo.
Diego fue noticia en todos los medios cuando, en plena crisis de la 'peste equina' burló y desafió la prohibición del gobierno de entrar a caballo, precisamente, en la Feria del Caballo de Jerez, en 199o. Efectivamente esquivó la vigilancia y consiguió entrar, tal y como relata la crónica de mayo de 1990 de Diario de Jerez, escrita por el entonces redactor porteño, Rafa Navas.

Con el jugador de fútbol retirado, Diego Armando Maradona.

Diego, con la muleta, mandando y templando en el albero.
"--Yo se lo que veo; como también veo a chavales que sus padres se gastan un dineral para que su hijo llegue a figura del toreo y ese chaval no llegará nunca. ¿No hay nadie que le diga a ese muchacho que se tiene que ir?" Diego afirma que solo unos cuantos están en la cresta de la ola: El Cid, José Tomás, Morante, Perera, El Juli, ... "--Y así hasta 10, no mas. serán los que vivan, y bien, del toro; los demás a cambiar de profesión."

Diego Simón, 'el Bimbo', en la Sala de Trofeos de su casa, delante del traje de luces que precisamente lucirá el próximo día 7 de agosto cuando actué en el espectáculo taurino nocturno, en la parte seria.


Dos imágenes de 'el Bimbo' vistiéndose para su actuación en la Real Plaza de Toros, ayudado por su mozo de espadas, Nina. Estas fotos han sido incluidas, con posterioridad a la celebración de la entrevista. (Fotos JMM).

Diego Simón, actuando en la Plaza de El Puerto el 07-08-2009, en el espectáculo nocturno. Esta foto ha sido incluida con posterioridad a la celebración de la entrevista. (Foto JMM).
Diego está en capilla. Va a entrenamiento a diario, nada de alcohol, --algún día se da un homenaje-- nada de excesos. Por las mañanas ayuda y asesora a alguno de sus hijos. Por la tarde, entrenamiento. A diario como hemos dicho. El día 7 de agosto, actúa en la parte seria del Espectáculo Cómico Taurino, 'El Chino Torero y los enanitos forcados', que se celebrará en la Plaza de Toros a las 11 de la noche. El cartel de abono de temporada anuncia la "Reaparición de El Bimbo de El Puerto". Sus amigos se preparan para acompañarle en el previo del rito de vestirse y luego en los tendidos. Su apoderado, Miguel López-Cepero, de la Venta El Cepo, espera que tras el triunfo le salgan más actuaciones para la pretemporada, aunque sea en Méjico. Su Mozo de Espadas, Nina, espera estar a la altura. El día siete de agosto, ¡allí estaremos, maestro!
(En la imagen, cartel de abono de la temporada taurina de El Puerto 2oo9, en cuya relación de espectáculos figura nuestro protagonista).


La primera, Catalina Del Puerto, conocida por los genealogistas como Catalina Vique de Orejón, pero que, en realidad se apellidaba Alonso Alonso, nació en esta Ciudad en el siglo XV. Fue la madre del único Duque de Medinaceli, Señor del Puerto y nacido, también, en esta Ciudad, Don Juan de la Cerda, II Duque de Medinaceli y II Conde del Puerto de Santa María, nacido en 1485. Esta señora era sirviente del Duque Don Luis de la Cerda y, a pesar de que Don Luis, de su matrimonio con la Infanta Ana de Aragón y de Navarra, tuvo una hija legítima, llamada Leonor esta le premurió. Casaron a Leonor con un hijo ilegítimo del Cardenal Mendoza, pero el hijo de este matrimonio murió con un año y Doña Leonor a los 25. Se quedaba sin sucesión. Sin sucesión el Duque, que no quería dejar como heredero a su hermano Iñigo, y viudo y sesentón, en 1501, se casa con Catalina Alonso, Catalina del Puerto y así legitima a su hijo y heredero Don Juan. Este portuense ilustre, hereda el Ducado y los estados de Medinaceli y es educado esmeradamente. Fue un gran mecenas humanista y un gran protector de las artes. A él debe El Puerto la erección de muchos edificios entre los que se encuentran la terminación de la Prioral, la Puerta del Sol y el Monasterio de la Victoria.
La segunda, Milagros Posadillo, es nada más ni nada menos que la madre del Doctor Don Gregorio Marañón Posadillo (1887-1960). Esta mujer portuense nació y vivió en el llamado Palacio de Oneto en la calle Larga. Gregorio Marañón, como es sabido, es un famoso médico, que dio días de gloria a la medicina, a la investigación, a las artes y las letras. Sus tratados y ensayos sobre endocrinología, sobre historia, sobre sexualidad, sobre literatura, publicados en Espasa, son de una actualidad increíble. Fue, además de médico eminentísimo, un gran humanista reconocido mundialmente y un político destacado. Gregorio Marañón Moya, su hijo, siguió frecuentando El Puerto, y cuenta, en un artículo, que, con una concha que perteneció siempre a su familia, a él, su padre lo ·bautizó portuense” en las playas de El Puerto y con agua del mar de la Bahía. El nieto Gregorio Marañón Bertrán de Lis, frecuenta cada verano nuestra Ciudad. En estas fechas se celebra en Madrid una exposición con el patrocinio de la Fundación Tyssen-Bornemiza de los pintores Sargent y Sorolla. En un lienzo de este último, un magnífico retrato de Gregorio Marañón, Joaquín Sorolla lo identifica en la leyenda al pie del cuadro “Gregorio Marañón Posadillo, 1929”. Posadillo, hijo de Milagros Posadillo, portuense.
La tercera, es Josefina Lozano, que aunque hija de un comerciante de Cádiz y de una señora de Medina Sidonia, nació y vivió en El Puerto. Viuda la madre, ella y su hija Josefina regentaron una tienda de vinos en la esquina de la calle Luna y Misericordia, donde estuvo el Bar Navío y hoy hay una tienda de chucherías. Luego emigraron a Méjico, donde Josefina se casó con un hijo del general zapatista Don Irineo Paz, escritor y periodista liberal. Y es Josefina Lozano nada menos que la madre del Premio Nóbel de Literatura de 1990, Octavio Paz Lozano, nacido en Méjico, en la colonia Juarez, en 1914, poeta, novelista, ensayista, a quien tuve el honor de conocer y tenía a gala su ascendencia portuense. Por cierto, que cuando le otorgaron el Nóbel, lo llamé por teléfono al Colegio de México, donde vivía, sin contar los cambios de hora. Así que lo desperté a media noche. No obstante, muy educado, me agradeció la llamada, aunque, de verdad, me debía haber mandado al cuerno, por haberle importunado en su sueño.
La primera noción de su existencia la tuve al desembarcar del "Comes" en la estación de autobuses de Sevilla. En los frescos que hay en el vestíbulo de esa estación, Juan Miguel Sánchez Fernández (El Puerto de Santa María, 1899-Sevilla, 1973), pintó una serie de escenas costumbristas, pero dotadas de una singular modernidad que me llamaron la atención. Sería allá por 1960, o acaso antes. Su nombre me resultó más familiar cuando supe que era de El Puerto y que su padre tuvo del Café de "El Navío", en la calle Luna, esquina a Misericordia. [Hasta ahora había una tienda de chucherías, “La Esquinita”] El Niño del Navío", como era conocido en El Puerto, para entretener a mi padre, muy pequeño, que vivía en la casa de mis abuelos, en calle Misericordia 11, le dibujaba cualquier cosa, en un velador de los de mármol del café, me contaba mi padre. Supe, luego, que su familia marchó a Sevilla; que su hermano puso el "Bar Plata" (decorado todo en plata por Juan Miguel), en la calle Laraña, al que mi padre siempre nos llevaba cuando íbamos a Sevilla. Allí, pude conocer a Juan Miguel. Estábamos, mis hermanos y yo, con mi padre, que nos hizo la presentación de este portuense rompedor de todos los cánones sevillanos. Tan rompedor, que el paso de palio de Nuestra Señora de los Ángeles, vulgo "Los Negritos", es el más original de todos, precisamente porque no se parece a ninguno. Y su diseño es obra de Juan Miguel. El oro, la plata, el marfil, tienen otro són en ese paso. Su estilo es "africano", "tropical", "negroide", modernísimo, conciliadoramente atronador en la Sevilla de la barroca Semana Santa juanmanuelina-cayetanogonazaliana. (En la imagen, 'Lección de los Seises', donde vemos vemos una escena de aire costumbrista del ensayo de los niños Seises dirigidos por un canónigo. En esta época eran los propios niños los que cantaban y no como en la actualidad que corre a cargo del coro de niñas).





















En la primavera del año 2000, Rafael Navas Renedo, a la sazón Delegado de Diario de Cádiz en El Puerto, era ascendido como Jefe de Sección de local en Cádiz capital, del mismo medio. Desde Octubre de 2002 hasta mayo de 2008 ha sido Director de Diario de Jerez y en la actualidad y ya va por su segundo año, es Director de Diario de Cádiz. Un nutrido grupo de porteños de diversas representaciones se reunió para agradecerle el buen trabajo realizado en la Delegación de El Puerto: "Ha hecho un periódico dentro de otro periódico", dijeron y sobre todo, luchó desde el medio por El Puerto, su ciudad, sin descanso, sin festivos, siempre pendiente de la noticia. En aquellos años le tocó dar la del fallecimiento del poeta Rafael Alberti. Los allí congregados, más de setenta, le desearon todo tipo de aciertos y suerte en su nuevo cometido. Y ya lo ven, la suerte, que va acompañada de trabajar mucho y bien, le vino recompensando con la dirección de dos periódicos, uno de ellos, Diario de Cádiz, el decano de la prensa andaluza y segundo de la española. El acto tuvo lugar en el Restaurante Bar Jamón. (Foto: Fito Carreto).



ESPUMOSOS VALDELAGRANA.
LA FABRICACIÓN.
LOS ISOCARROS Y EL REPARTO.



EL DEPÓSITO Y VENTA DE HIELO.
EL PRINCIPIO DEL FIN DE LOS ESPUMOSOS.
Los costos de producción y distribución eran superiores a los precios que se pagaban por los productos y la fábrica dejó de ser rentable. Se pagaban dos pesetas por un sifón y cuando intentó subirlo a cuatro pesetas para ajustar los costos y beneficios, no tuvo la acogida esperada. Otros productos de multinacionales, implantados a nivel nacional, acabarían ocupando su espacio, con ofertas mas interesantes para los negocios de hostelería y con ellos ya no pudo competir, lo que le abocó al cierre. Conseguiría vender la lavadora automática de botellas a una empresa de Torre Donjimeno y el resto del tren de embotellado --que estaba prácticamente nuevo con apenas ocho años de uso-- a una fábrica de refrescos de Sevilla. (En la imagen, 'Caza y Pesca' en la calle Ganado, uno de los negocios familiares de la familia González, que vendía radios y televisores. Precisamente Miguel colocó la primera antena de TV que se instaló en El Puerto, en el Bar Puente de Manolo Muñoz, en el año 1957).
Los caminos de gaseosa La Casera y de Miguel se volvieron a encontrar, ofreciéndoles éstos que les distribuyera sus productos en El Puerto, ya con caseras de distintos sabores... Como los márgenes comerciales que le proponían no le parecieron ajustados a la realidad, Miguel le volvió la espalda a La Casera, en esta ocasión como distribuidor, después de haber sido durante muchos años competidor directo, una especie de lucha entre David y Goliath.
Para colmo una enfermedad hoy felizmente superada, le obliga a prejubilarse con 63 años, lo que le obliga también a cerrar el negocio de la Distribución. Hoy vive felizmente retirado del mundo de los negocios, disfrutando de su familia en los Altos del Berbén.
Electra-Peral dio luz eléctrica a la Ciudad hace 115 años. Lo bombilla comenzó a sustituir entonces, al mechero de gas. Este año se cumplen pues 115 de la inauguración de la 'Fábrica de la Luz' de El Puerto. La electricidad entraba en nuestra Ciudad pronto, muy pronto: antes que en otras poblaciones importantes. Hubieron unas causas que lo explican todo, como vamos a ver.

La empresa que acometió este proyecto de electrificación para la localidad, denominada Sociedad Electra-Peral Portuense, estaba presidida por Isaac Peral y Caballero, tenía por gerente a Julio Fortunaty y por director de la fábrica al ingeniero electricista belga Alberto Oetthly. Otro de sus directivos era Aniceto Abásolo, colaborador de Isaac Peral. En una situación de grave crisis económica, como la que entonces se vivía, [los ciclos repiten, ahora estamos inmersos en otra crisis] la "fábrica de la luz" fue un proyecto doblemente beneficioso para El Puerto. Con él la Ciudad se dotaba de una moderna forma de energía, con cuanto ello suponía de posibilidades de desarrollo y, por ende, de mejora de la caldiad de vida. A corto plazao, además, contribuyó modestamente a aliviar parcialmente el dramático paro obrero existente en la época.









RECETA PARA PREPARAR CHURROS.
Aquellos fueron los lugares de juegos en mi niñez. Aún tengo en mi mente las campanas del convento de Las Salesas, que sonaban a las siete de la tarde todos los días de manera armoniosa y sincopada; quizás fuesen aquellos toques los que me motivaron, los que me llevaron a la afición por la música. Doña Rosita (calle Cielo), Antonio de la Torre, El Hospitalito, fueron los colegios de primaria. Luego vendrían los Jesuitas, donde estudié Formación Profesional. (En la imagen, Koky con apenas dos años, en la playa de La Puntilla).
EL PRIMER CONJUNTO MUSICAL.


EN EL SAHARA.




AMIGO DE JUAN TAMARIZ
¿Donde estábamos hace 40 años? ¿Nos creíamos que el hombre había llegado a la luna aquel 20 de julio de 1969? ¿Nos levantamos a ver la televisión -en blanco y negro- de la época? ¿Como lo vivieron aquellos porteños entonces? ¿Sabíamos quien era Jesús Hermida? Esto responden una docena de porteño. Podrían ser otra docena de porteños igualmente representativa, pero esta es la primera selección que nos ha parecido oportuno presentales. Si lo desean, pueden contarnos sus recuerdos e impresiones en los comentarios.
KOKY. Músico y Mago. "Tenia 19 de años, mis padres me llamaron a las tres de la mañana para ver el acontecimiento; lo vi en una televisión que teníamos en blanco y negro. Mi padre me enseñó mucho sobre astronomia, --era aficionado-- y tenia muchos conocimientos. También teníamos en casa la colección completa de las obras de Julio Verne. "De la tierra a la luna" me la leí un monton de veces. Mi padre ya me decía que Verne era un visionario".
PIPI GAGO. Periodista. (No publicamos la edad que tenía entonces). "De lo único que soy consciente en relación a la llegada del hombre a la Luna, es que en ese momento entró en mi vida el periodista Jesus Hermida. En el fondo siempre quise ser como él. Después se ha escrito, radiado y televisado de todo en relación con aquel acontecimiento que cambió para siempre la percepción del hombre ante el espacio y el universo. Y yo con estos pelos".
PEDRO CARDEÑOSA. Psicólogo Industrial. "Yo sólo tenía 4 añitos, por lo que no me enteré de nada. Lo que sí pude comprobar en años sucesivos fue la incredulidad y el escepticismo de las gentes de un pueblo pequeño de la Siberia Extremeña, que fue donde nací y me crié. La gente no se lo creía, pensaba que era un montaje hecho en un plató de televisión o de cine y algunos se fueron con ese convencimiento a la tumba. ".
ANDRÉS REINA. Comercial de Romerijo. "Con 10 años estaba estudiando en el colegio San Rafael, de Jerez, y a la vez trabajaba en la famosa y ya desaparecida venta de la carretera de la Cartuja, Venta de los Negros, donde me inicié en la hostelería. No me levanté de noche para ver el acontecimiento porque tenía que trabajar, pero si lo ví, lógicamente a través de Televisión Española, al día siguiente. Es algo que no se olvida".
FRANCISCO M. ARNIZ. Pintor. «Yo contaba, por aquel entonces 17 años. Estuve jugando al dominó aquella noche en casa del cura don Ramón González Montaño, con él, su madre, sus hermanos, un tío suyo y algunos jóvenes asiduos de la Parroquia del Carmen, entre los que se encontraba Antonio Carbonell. Cuando pisaron la Luna, echamos a correr por la calle Larga hasta la Plaza Peral, donde se estaba celebrando el acontecimiento».
MODESTO BARRAGÁN. Director Territorial de Canal Sur. "Tenía cinco años. Estaba junto a mi abuelo viendolo en una TV en blanco y negro y no se me olvidará a mi abuelo Paco Ríos, Cosario de profesión, que tenia la costumbre de poner comentarios a los "partes" diciendo una y otra vez "--Qué cara más dura tienen estos tíos. La luna. Ezo cómo va zé home?. Eso son 'periquines' (que es como en Ubrique llaman a los títeres y a los dibujos animados)".
LUIS SUÁREZ. Abogado. «Tenía 25 años, estaba terminando la carrera de Derecho. La noche del 20 de julio me levanté, como casi todo el mundo, y me impresionó ver aquellas imágenes en B/N: parecía una cosa muy rara, con los astronautas flotando sobre la luna por efecto de la falta de gravedad. Luego me enteraría que los americanos le pusieron a un cráter el nombre del físico español Miguel Catalán, padre de mi buen amigo el filólogo e historiador Diego Catalán Menéndez-Pidal».
MANOLO MORILLO. Actor y bancario. «Recuerdo haberme levantado de madrugada con mi padre, (mi hermano el segundo dice que él también estaba) sentarnos frente al aparato de T.V. General Eléctrica Española, y sentirnos testigos de un hecho inconcebible unos pocos años antes. Curiosamente hacía poco que había leído el libro de Julio Verne 'De la Tierra a la Luna', y me parecía sumamente asombroso estar viendo aquello por televisión (tenía 12 años). Se me quedaron grabados para siempre el nombre de los tres astronautas que pilotaron el Apolo XI y pusieron por primera vez el pie en la Luna: Armstrong, Collins y Aldrin».
JOSÉ LUIS JIMÉNEZ ALCÁZAR. Restaurante La Solera. «Andaba por los 25 años, tenía familia y tenía que darles de comer todos los días. Así que trabajaba, precisamente, para los americanos en la Base Naval de Rota, llevando la concesión de los comedores militares y además, en verano, explotando algunos chiringuitos en las playas roteñas. Esa noche no me acosté y vi, en directo, a Jesús Hermida primero y luego el alunizaje. Desde entonces han habido unos cuantos...»
ANTONIO CARBONELL. Emérito asesor en materia pesquera. “Acababa de cumplir la mayoría de edad y aquella noche jugábamos la habitual partida de dominó en casa de la familia González Montaño, situada en la calle Larga, colindante con el Centro de Afanas “Mercedes Carbó”. Pero cansados de tanta espera y aprovechando que la noche era esplendida, José González Montaño y su tío Eduardo, me invitaron a dar un paseo. Encontrándonos casi a la altura de Bar Central, esquina de la calle Luna y Larga, oíamos que nos llamaban y emprendimos rápidamente el regreso para no perdernos el alunizaje televisivo. Me llamó mucho la atención que uno de los comentaristas televisivos relacionara el mes de julio, llegada del hombre a la Luna, con Julio Cesar. Quizás fue lo que más me impactó, incluso más que el propio hecho. No era para menos".
PRUDENCIO L. CAMPUZANO. Comunicador. Justo el 20 de julio de 1969 cumplía 23 años. Teníamos un televisor Telefunken y el aparato había costado 30.000 ptas. incluyendo antena, mesita y estabilizador. Siempre había que comprar la mesita que era de un diseño horrible porque no había otro sitio idóneo para colocar el receptor y el transformador. Llamaba la atención de aquel comunicador, Jesús Hermida, porque se salía de los arquetipos conocidos que eran bustos parlantes. Esa noche estuvimos pendiente de aquel alunizaje aunque a decir verdad pensábamos que una vez que había llegado a su destino el módulo lunar, los astronautas iban a bajar del tirón, cosa que no fue así. Decidimos irnos a dormir a las tantas pensando que al día siguiente repetirían el momento histórico, como así fué. Recuerdo que ya en aquellos momentos se decía que una vez llegados a la Luna, lo de situar un hombre en Marte estaría a corto plazo. Nadie pudiera imaginar que pasado 40 años aún no tengamos ni la menor perspectiva.
ENRIQUE BARTOLOME. Abogado. "Cuando aún celebraba mi 12 cumpleaños, oí decir en casa que tres astronautas llegaban a la Luna. Entre la intensa jornada playera en la Caseta familiar de la Playa de La Puntilla y los juegos en la calle con los amigos, tan sólo tenía tiempo para meterme entre pecho y espalda, a media tarde, ese bocadillo de chocolate que tanta energía me daba. Como repitieron tanto la noticia recuerdo como una nave que parecía de "extraterrestres" se posaba en un montón de polvo. Ese es el recuerdo que tengo... y es que por entonces yo si que estaba en la Luna".
"Los pensionistas del mar, los de piel dura y el rostro arrugado se merecen esto y mucho más porque con su trabajo y su tesón elevan la profesión a la que representan más de lo que podemos alcanzar". Estas palabras fueron pronunciadas por Alberto Alcaraz Roca (en la imagen de la izquierda), Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores el día 16 de julio de 1978. Sin ningún genero de duda, su labor en una época tan difícil como la fue la de la transición y los logros alcanzados durante sus ochos años al frente de la Cofradía de Pescadores, ennoblece a este porteño por derecho propio nacido en Roquetas de Mar. Vive en la actualidad en Cádiz y pasa largas temporadas en Valdelagrana. Cabe conmemorar que junto al recordado director provincial del Instituto Social de la Marina José Luis Vilaplana Montes fueron los grandes precursores de las excursiones de los pensionistas del mar como colofón a la festividad de la Virgen del Carmen. Ambos lucharon afanosamente para que los pescadores pudieran beneficiarse de la misma bonanza que por aquel entonces se vivía en otros sectores productivos. Bajo su mandato se iniciaron las excursiones de los pensionistas del mar que se prolongaron hasta 1986. En aquellos años más de cuatrocientas pensionistas disfrutaron visitando Aracena, Gibraltar, Bolonia, Tahivilla, Sanlúcar, Chipiona, Rota…