
Hoy 20N tiene algo más de 67 años. Francisco Soto Alarcón, “el Misterio”, nació el 24 de julio de 1942 en la calle de la Yerba, número 7. Hijo de Tomás y Antonia, es el cuarto de nueve hermanos. Sin estudios, se defiende como puede, y su mote “el Misterio” tiene que ver, precisamente con esa carencia. «¿Como es posible que Francisco componga canciones, letra y música sin saber leer ni escribir. Esto es un Misterio». Quien así lo dijo por primera vez es Antonio Rico Segura, “Pedro el de los Majaras”, compañero de juventud de Francisco en la ahora inexistente Fábrica de Mosaicos de José Luis Tejada Peluffo. Allí, tras unas composiciones, le puso el mote y el mote se le quedó. «Estoy muy satisfecho de este sobrenombre porque me ha acompañado en mi vida del carnaval. Como “Misterio” he vivido muy buenos momentos en la fiesta» afirma nuestro misterioso protagonista. Fue “Personaje Entrañable del Carnaval” en 1997. Se casó en 1970, aunque ahora ya lleva siete años separado. De aquella unión es padre de cuatro hijos: María Pilar, María Antonia, Francisco Tomás y José Diego.

La zona desaparecida --y deprimida-- de Las Carrales.
Francisco empezó a trabajar con 7 u 8 años guardando cochinos, propiedad de su padre, en otro lugar desaparecido y entonces depauperado: “Las Carrales”. Aquellos lechoncillos que pastoreaba “el Misterio” cuando llegaban a cochinos, eran vendidos por su padre a los carniceros de la época: el Lengue, Manolito...
Pero, además, este hombre ha hecho de todo en su vida laboral. «¿De todo, Paco?». «De todo», afirma y enumera: de marinero, en el campo, en la construcción, en la fábrica de mosaicos, en la vid. Y ante la falta de estudios básicos había que compensar y se sacó sus títulos del PPO: de albañilería en SAFA y de Mecánico Ajustador en el Instituto Laboral. Y fue agente de seguros --lagarto, lagarto-- del Ocaso, con 17 años, pero no llegó al año porque no le gustaba andar ni hablar «en cosas de muertos».
Y es que Paco, en el campo también hizo de todo. «¿De todo, Paco?». «De todo», asegura y relaciona: recogiendo garbanzos, vinando (que es quitar la yerba de los lomos de tierra donde está el sembrado), arrancando mazorcas, foyatando -con perdón- (que es quitarle las pieles a las mazorcas), vendimiando, mostelando (que es recoger los haces que forman las máquinas recolectoras de haba, trigo, cebada, ... y apilarlos). Y ya puestos se pone a recordar que ha trabajado en los campos de Penita, La Negra, El Cortijo del Gallo, el Granaíno. Y también las viñas donde vendimió: Viña El Caballo, Viña La Tula, Viña Las Torres, Viña La Compañía.
Luego vendría la construcción y más adelante el Curso del PPO al que aludíamos más arriba. Estaría Paco en más de 100 empresas, y cita: Jale, Conpursa, Construcciones Armandi. Luego se rebajaría del servicio por enfermedad y, ya jubilado vive en cuerpo y alma el carnaval de su idem.

Con la Comparsa 'Los Romeos' en 1979, con José Luis Arniz.
EL CURRÍCULUM MISTERIOSO.
En 1962 fue al Falla por primera vez, con la chirigota “Los Reyes de la Paciencia”, el autor era Francisco Rodríguez “el Rubio”. Luego vendrían “Los Vampiros”, Los Gansters Miopes. Empieza a escribir a medias con El Chusco, de forma oficial, aunque ya hacía algo antes, con “Los Beatnics”. También compuso, solo una vez, con José Luis Arniz, con “Los Romeo”. Vuelta a la chirigota en 1970 con “Los invitados de la Casa de los Martínez”. En 1971 con la comparsa “Los Cicerones”. y “Los Hijos de los Bartolos Vagos”.

Con 'Los Invitados de la Casa de los Martínez', chirigota de 1970.

Con "Los Cicerones", comparsa del año 1971.
PRIMER PREMIO PROVINCIAL EN EL FALLA.
En 1972 obtiene con la chirigota “Los Grumetes” el Primer Premio Provincial de Chirigotas en el Gran Teatro Falla, un hito que no olvidará para los restos. A partir de ahí se retira durante siete años, para atender una enfermedad de uno de sus hijos. En 1981, en los comienzos de la democracia municipalista, le entregó en solitario, un escrito a Antonio Alvarez Herrera, el alcalde comunista, reivindicando el Carnaval.
En 1982 vuelve a la brecha y presenta en esta ocasión un cuarteto, “Tres artistas torpes y un ministro de las Cortes”.

En 1983, con la chirigota “Los Colegiales de los Años 40”, con 'Roque' Córdoba.
En 1984 la chirigota “¿Que bichito será?”. En 1985 “Si lo se no vengo”. En 1986 “Charlestón, descansando tres años, tiempo en el que fue jurado del Concurso de Agrupaciones que se celebraba en el Salón Moderno. Regresa con “Lo siento picha, es mi chirigota” y a partir de ahí se desvincula del mundo de las agrupaciones, siendo la última en 1997 “Que peazo de pregón, dejar que los niños se acerquen a mí”, año en el que lo hicieron “Personaje Entrañable del Carnaval”.,
ARTESANO EN MINIATURA DEL CARNAVAL.
Pero no por eso ha dejado de escribir a varios colegios: Carmelitas, Esclavas y otros, y cualquiera que le pide dos cuplés y dos pasodobles sabe que puede contar con “el Misterio” quien, ahora se dedica a la artesanía en miniatura del Carnaval: pitos normales, de doble membrana, llaveros, pins, carrozas en miniatura... Grande “el Misterio”. (En la imagen de la izquierda, un pito de carnaval de doble membrana, invento de el Misterio, para los casos de rotura de la membrana durante la actuación).
En el Blog del Pregón de Carnaval 2010, de Modesto Barragán, aparece este vídeo de Francisco Soto 'Misterio' explicando el porqué de su mote. No tiene desperdicio.









El primero de los hijos fue militar, la ultima de las noticias que tenemos es que viajo rumbo a las Américas en el año 1712. El segundo fue sacerdote, y se marchó a Nueva España con un ilustre familiar, D. Juan Antonio Vizarrón Eguiarreta, concretamente a Méjico, donde llego a ser prebendado de la Catedral, donde esta enterrado, y administrador del Hospital del Amor de Dios, falleciendo en el año 1755. Teresa sabemos que falleció a la corta edad de 10 años. Catalina, se casó con Pablo Miguel Vizarrón, con quien tuvo 5 hijos. (En la imagen, el escudo de la fachada principal del Palacio de Valdivieso, en la década de los ochenta, antes de la restauración del edificio).







A finales de este mismo año es nombrado Almirante, cargo que disfrutara poco tiempo, su médico José de Salazar tiene que tratarlo por una enfermedad, que le causó la muerte el 22 de marzo del año 1.691, siendo enterrado en el panteón familiar, que se encontraba bajo lo que hoy es el Altar Mayor en nuestra Iglesia principal. (En la imagen de la izquierda, pintura de Rafael Tardío Alonso).

A muy temprana edad y durante años sucesivos, se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, donde recibe clases de dibujo artístico y pintura bajo la dirección del célebre pintor Juan Lara Izquierdo, como profesor, obteniendo notas de sobresaliente, premios y diplomas de reconocimiento. A la finalización de los cursos se exponían los trabajos de los alumnos más destacados. Su primera obra fue adquirida por 200 pesetas en 1952, que ya eran pesetas para la época, cuando apenas contaba quince años. La venta de aquella acuarela le produjo una enorme alegría.
En el año 1959, realiza el Servicio Militar, como cualquier ciudadano de entonces, en el Ejercito de Aire, en la Base Aérea de “La Parra’ de Jerez.. De ese período conserva el recuerdo de buenas amistades, pero también de "no tan buenos momentos vividos". Lo cierto es que Ia denominada "Mili" le pareció interminable. (En la imagen, accediendo a un avión en la Base de Jerez).







El Dr. Gómez Benítez nació en El Puerto en el año 1954 y estudió párvulos en el colegio de la Pescadería de D. Miguel Cea y después todo el bachillerato en el colegio de San Luis Gonzaga de los jesuitas. Sus primeros recuerdos relacionados con la bodega datan de cuando siendo niño le llevaba algún recado a su padre Antonio Gómez --su padre-- y se sorprendía a sí mismo minúsculo entre un mar de vasijas de madera que entonces le parecían de tamaño descomunal y rodeado de un olor embriagador, especialmente en el mes de Septiembre cuando veía las botas con mosto en fermentación. Recuerda ese patio de la bodega con una luz cegadora y esas hileras de arrumbadores empujando las botas en calle Valdés. (Y es algo que permanece en la memoria colectiva de quienes conocieron aquel Puerto de bodegas, con un Campo de Guía en plena efervescencia, independientemente de las crisis del sector del momento).



ACADEMIA GOZAVIN.


ANTONIO GÓMEZ, CAPATAZ DE BODEGA.
Comenzó tocando la guitarra a los 16 años con "Los Jerrys", "Los Sombras" y varios grupos más, se marchó a Sevilla para tocar con "Los Bombines". Después marchó a Madrid y empezó a tocar la batería con "Los Payos" donde estuvo un año; luego formó un grupo llamado "Gong" en 1.973, grabando un disco con tendencias flamencas que por no tener promoción no llegó a tener éxito. Volvió a Sevilla y formó un grupo que se llamaba "Gazpacho", grabaron cuatro singles y un L.P., actuandon mucho haciendo sevillanas y rumbas.
A la izquierda, imagen de la portada del disco 'Hijos del Agobio'.



En 1.959, nuestro protagonista comienza a formar parte de la Orquesta Santamaría, tocando el acordeón o la batería, según las circunstancias, con destacados músicos de El Puerto como Alberto Barba y Enrique Galán , ambos extraordinarios saxofonistas, Antonio Pérez y Ramón Zarco maestros del piano, así como Roberto Vega que tocaba el acordeón. Llegando a tocar en numerosas Salas de Fiestas de nuestra Ciudad y la provincia: El Oasis, El Cangrejo Rojo, El Picnic, Balneario de La Palma en Cádiz, ...
SALVATIERRA RADIO.







«En un documento facilitado por el Ayuntamiento de El Puerto se dio noticia de un documento suscrito el 15 de enero de l997 por el matrimonio Alberti y el alcalde de la ciudad. En sus páginas se establecía que los actos posteriores al fallecimiento del autor de Venus y Príapo se desarrollarían «con la mayor sencillez, dentro de la más estricta intimidad». Los actos deberían transcurrir en coherencia con lo que ha sido la trayectoria e ideario del escritor. «Cuando se produjere el luctuoso suceso, quedará su cuerpo en el depósito de cadáveres hasta el momento de su traslado al crematorio para su incineración». Se escribía, también, que las cenizas serían esparcidas en la Bahía de Cádiz. María Asunción Mateo, la viuda, manifestaba en el documento que no estaría presente en los actos oficiales de condolencia. En efecto, pasó el día en «Ora marítima», donde recibió algunas visitas. No sería ella, sino el alcalde de El Puerto, el encargado de recoger las cenizas del artista, tras la incineración de sus restos mortales. El alcalde las llevó hasta el Monasterio de la Victoria, lugar en el que se celebraría un acto solemne. Dos escolares recitaron poemas. Al terminar este acto de adiós público, el alcalde llevaría las cenizas del poeta a «Ora marítima». (Cervantes Virtual). (En la imagen, Aitana Alberti, la hija del poeta, portando la urna funeraria a la salida de las honras fúnebres que se realizaron en el Monasterio de la Victoria).
«Muni Camón abrió el ciclo trimestral de Escena Rock, en el teatro Pedro Muñoz Seca de El Puerto. La artista portuense pone voz al cantautor madrileño Remate, a la sazón Fernando Martínez. Ambos estrenaron en gira española un disco elogiado por la crítica, Somersaults, que ha capturado a la afición, por su elegancia y misterio. Feliz regreso de la artista portuense en solitario, tantos años después de los recordados Maddening Flames, ahora citados en los mentideros indies como pioneros de los noventa, antes acaso nunca bien ponderados. Emerge la figura de Muni Camón, siempre discreta y versátil, en tercera persona, capaz de dar diez vueltas de campana a sendas canciones de diversa intención y paisajes diferentes. Lo que le faltaba a Remate, la voz de Muni Camón y la compañía eléctrica de Paco Loco [su marido] y demás. Cuando abrieron el Escena Rock llevaron la banda al completo a finales de septiembre; el 12 del pasado octubre, al cierre del Monkey Week, en el mismo escenario, se mostraron con hechuras de trío acústico». (Texto: Enrique Alcina. Foto: Ana Bolívar).
Somersaults (Vueltas de Campana) supone el regreso de Muni Camón al primer plano desde Maddening Flames, grupo efímero pero muy recordado de los primeros años de la música independiente en España. Y también es el sexto álbum de Remate, sólo que uno extremadamente especial, consagrado íntegramente a que sea Muni Camón quien lo protagonice e ilumine, puesto que Somersaults se compone de una serie de canciones escritas por Remate y cantadas por Muni Camón. Ella es quien narra en tercera persona la historia, o bien interpreta personajes dispares, Lucy Harpy (Lucía Arpía), Miss The Sore (Señorita La Llaga/Echo de menos la llaga)… Relatos de parejas tragicómicas, tal vez la misma de algún modo: “He dreams of somersaults driving his fancy van... She dreams of he has forgotten to put on the safety belt” (él sueña con dar vueltas de campaña - ella sueña con que a él se le haya olvidado ponerse el cinturón de seguridad…). Canciones donde la música pasa del recogimiento de cámara a la expansión ácida, de largos pasajes instrumentales febriles a la irrupción imponente de la voz de Muni Camón, de los sonidos acústicos y el mágico armonium a los pantones eléctricos de texturas imprevistas.
Se cumple este año el centenario del fallecimiento del compositor Isaac Albéniz (1860-1909). Aunque el músico era catalán, se inspiró en temas lugares y costumbres andaluzas, siendo coetáneo de Manuel de Falla. Compuso una obra dedicada a nuestra Ciudad y no al puerto (o muelle) de Cádiz como erróneamente le atribuye el francés André Gauthier. (Albéniz. Traducción de F. Ximénez de Sandoval. Madrid: Espasa-Calpe, 1978. p. 103). Muy poco porteños conocen que dicha pieza, perteneciente al primer cuaderno de la “Suite Iberia” --considerada por los especialistas como la obra cumbre de la música española--, está dedicada a El Puerto de Santa María.
LA SUITE IBERIA.
"Esta adaptación para guitarra de El puerto de Albéniz fue realizada por el guitarrista Javier Riba. Aunque Albéniz no compuso música para guitarra sus composiciones han despertado el interés desde los guitarristas desde épocas tempranas. Las primeras adaptaciones de música de Albéniz para guitarra son prácticamente contemporáneas a las versiones originales para piano. Luego de las versiones más difundidas de Segovia sobre el repertorio Javier Riba presenta esta cuidadosa adaptación de El Puerto, segunda pieza de la suite Ibérica de Albéniz. Riba ha procurado mantener el estilo y los recursos de la guitarra de la época". (Tritó).