En el IV Congreso de Historia Ferroviaria se estableció de forma categórica y definitiva la cronología de las concesiones y puesta en marcha de líneas ferroviarias en España, confirmando que el tramo Jerez - El Puerto fue, con diferencia, el primer camino de hierro de Andalucía, en 1854.
Hoy 22 de junio se cumplen 156 años de ese evento. No es cierto, sin embargo, como se ha propagado en muchos textos y yo mismo he creído, que fuese la tercera de España, después de las líneas férreas de Barcelona a Mataró (1848) y Madrid-Aranjuez (1851). La realidad es que se inauguró tan solo dos días después de la línea Tembleque-Almansa, que hacía la 9ª en orden cronológico, habiéndose inaugurado en esos tres años transcurridos varias líneas en el país valenciano, (Valencia-Grao; Valencia-Silla; Silla-Benifayó; Carcagente-Alcira y Alcira-Benifayó) otra más en Cataluña (Barcelona-Molins del Rey) y el enlace de Aranjuez con Tembleque.
Puente del ferrocarril, sobre el río Guadalete a su paso por El Puerto.
Dos años después se prolongaría la línea 13 kilómetros y medio hasta una terminal marítima en la zona donde había estado el fuerte militar del Trocadero, arrasado por los franceses un cuarto de siglo antes y, finalmente, llegaría a Cádiz en 1861. El año anterior se había completado el tramo Sevilla-Jerez, con lo que desde el 13 de marzo de 1861 estaban comunicadas plenamente y también por primera vez dos capitales andaluzas.
Para esa fecha el auge de este medio de transporte para viajeros y mercancías en media distancia en toda la península era espectacular e, incluso, una década después, con una diferencia de meses tan solo, dos ciudades bien distantes una de otra: Zaragoza y Jerez instalaron sendos servicios de ferrocarriles urbanos. El de Zaragoza tenía una extensión de 3,7 Km y el de Jerez (Jerez Estación-Jerez Pueblo) casi cinco kilómetros. De ahí se pasó a la gran distancia, uniendo los ramales construidos en cada región hasta formar las grandes líneas ferroviarias radiales que comunicaba la capital del estado con las más importantes ciudades y capitales de provincias.
EL TREN DE LA COSTA.
Otro hito histórico en la historia de los ferrocarriles andaluces y nuestra ciudad lo marcó la creación y puesta en marcha de una línea que enlazaba El Puerto con Sanlúcar de Barrameda. Por su trazado -El Puerto, Rota, La Ballena, Chipiona, Sanlúcar y Bonanza- se le denominó “Tren de la Costa”. Las obras duraron 16 años, inaugurándose la línea férrea con toda solemnidad el año que se conmemoraba el IV Centenario del Descubrimiento. Sin embargo los promotores locales en el primer año fueron a la bancarrota, haciéndose cargo de la concesión la Compañía Belga de Ferrocarriles Vecinales de Andalucía, cuyas oficinas estaban en la calle Cielo número 82, frente a la bodega de Velarde, actualmente un aparcamiento. Esta compañía mejoró la seguridad y la regularidad del servicio, aunque la rentabilidad no fue la esperada, abandonando la concesión a favor de la Compañía de Ferrocarriles Andaluces que mantuvo la explotación hasta 1936, fecha en que el estado expropió CFA como consecuencia de los constantes números rojos de sus cuentas de resultados. Y después de la Guerra Civil, con la creación de RENFE el servicio pasó a gestionarlo dicha compañía estatal hasta su cancelación por falta de rentabilidad, que forzó la cancelación de la línea al finalizar 1984. Le faltó un lustro y pico para ser una línea centenaria.
Las piezas del antiguo puente de trenes de San Alejandro, que se instalará junto al parque de Los Toruños.
VICENTE MERELLO ALBERTI.
Estos dos eventos mencionados tienen una especie de complemento en un proyecto ferroviario que, si bien nunca llegó a realizarse, fue diseñado y registrado como propio por el portuense o porteño Vicente Merello Alberti. En la distancia de un siglo y cuarto que nos separa de esa fecha, y con la debida reserva, pensamos que fue su hermano Julio, el autor de dicho proyecto. Se trataba de una línea de carácter industrial que, partiendo de Jerez, llegaba a la margen del río Guadalete, navegable en esa época hasta El Portal, bordeando la Sierra de San Cristóbal, en cuyas canteras iría una estación de carga y descarga, al igual que otra en un muelle sobre el Guadalete antes del paraje denominado “La Corta”.
El 1 de agosto de 1886 presentó el proyecto de su trazado, de una longitud de 8.280 metros, a las autoridades municipales jerezanas, estando previsto su enlace en la Alcubilla con el tren urbano existente, al que nos referimos anteriormente. (A la izquierda Manuel J. Bertemati).
Un año después obtuvo la aprobación técnica del proyecto, (R.O. 10-8-1887) y la concesión de la explotación por 99 años. Dos meses después cede --vende, suponemos-- el proyecto con todos sus derechos y obligaciones a Manuel J. Bertemati, de Jerez, el cual, tras no pocas incidencias e intentos de llevarlo a cabo, desiste del mismo antes de cumplirse el plazo de tres años que tenía para realizar las obras correspondientes. (Textos: Antonio Gutiérrez. A.C. Puertoguía).
Alberto Boutellier Caparrós nació el 31 de octubre de 1933, en Málaga. Lleva viviendo entre nosotros, desde 1975, es decir desde hace 35 años, casi la mitad de su vida. Con pocos meses sus padres le llevaron a Melilla, donde a los tres años pudo vivir el desastre de la guerra incivil. Del matrimonio formado por sus padres, Alberto y María Antonia, nacieron 6 hermanos de los que Alberto es el mayor, dos de ellos fallecidos a los pocos años de vida, fueron enterrados en los cementerios de Larache y Alcazarquivir, donde eventualmente vivieron sus padres. En la actualidad solo son dos hermanos los que sobreviven.
Hasta los 19 años no llegaría a conocer bien su casa, pues vivió en Málaga, Alhaurín el Grande, Melilla, Madrid, Ceuta, Cartagena, Murcia, Valle de Arán, Lérida y Valladolid. De los 20 a los 28 viviría en Melilla, Nador, Ben Tieb, Monte Arruit y Tistuin. Tras distintos avatares, fué admitido como funcionario contratado en la Intervención Territorial del Quert, en Nador y posteriormente en Ben Tieb (a 15 kilómetros del tristemente Annual), Tistutin y Monte Arruit.
Con sus padres y hermano, en 1938, en Melilla, a los cinco años.
Vivió la independencia de Marruecos, su cambio de moneda y colaboró en los inicios de aquellos años difíciles mientras se producía la guerra de Ifni y el aplastamiento de la rebelión de Alhucemas: escuchaba los cañonazos que se producían a escasos 50 kilómetros. Poco después, abandonó aquella tierra, no sin antes haber recorrido todo el Rif, Chauen, Tetuan y Tánger. La fascinación que le producía este país, lee llevó a recorrer a finales de la década de los cincuenta del pasado siglo, Oujda, Mequinez, Fez, Marrakech, Casablanca y Rabat.
SU PRIMER CARNET DE CONDUCIR. «7 de abril de 1956. Es declarada la independencia de Marruecos sobre los territorios en los que España, ejercía su Protectorado, 36 dias después que lo hubiese hecho Francia. Yo residía en Ben Tieb (Rif). como funcionario contratado por el Servicio de Intervenciones. Este hecho extinguía el contrato que por más de cuatro años había mantenido con España. El cese, me fue compensado con una indemnización de aproximadamente 23.000 ptas. Después, por medio de un convenio de asistencia técnico-administrativo de España con Marruecos, la inmensa mayoría, continuó en sus mismos puestos, ejerciendo las mismas funciones, a las órdenes de una autoridad marroquí.
Decidí comprarme un vehículo y me desplacé a Tetuán. Allí un taxista, me vendió su coche, un Citröen mod. 11 ligero “pato”, por 17.000 pesetas y tras una rocambolesca historia, decidí llevarme mi “pato” de Tetuán a Melilla.
La carretera existente, cuyas condiciones en aquellos años y la orografía del terreno, la hacían apta solo para conductores experimentados. Yo había conducido durante 4 o cinco kms. en una sola ocasión, un jeep, por un carril terrizo y sin dificultades, era todo mi bagaje como conductor.
Con la osadía propia de los 24 años, me presenté en la oficina de obras públicas de Tetúan. Fui recibido por el responsable del departamento. Tras unas preguntas sobre algunas señales de tráfico y alguna pregunta trampa, tomó la decisión de no concederme el permiso de conducir, al considerar muy arriesgado permitir el viaje de Tetuán a Melilla. Unos mecánicos que casualmente iban a Melilla, me hicieron el favor de conducirlo. A los pocos días, realizadas una pequeñas prácticas de aparcamiento, decidí intentarlo de nuevo en Nador, donde, tras demostrar al técnico que sabía aparcar con más o menos dificultad, decidió concederme el carnet de conducir.»
Un deportivo Alberto, el segundo por la derecha, en la fila superior.
REGRESO A LA PENÍNSULA.
Desde los 28 hasta la fecha ha vivido en Sevilla, Madrid, Barcelona y ya en 1975, en El Puerto de Santa María donde felizmente continúa desde hace 35 años. Había estudiado el Bachillerato Superior en el colegio de los Maristas de Lérida y se preparó durante dos años para el ingreso en la Academia General Militar, algo que no continuaría. Luego vendría la formación específica para la dirección de empresas, comunicación, etc., con cursos continuados en Goldman, Tea Cegos y otros, que fueron una constante en su vida profesional.
De viaje por Japón.
CRONOLOGÍA DE UN TRABAJADOR.
De 1951 a 1959 Funcionario administrativo en la Intervención Territorial de Nador (Marruecos)
De 1959 a 1962 Vendedor a domicilio en Madrid de aspiradores, pasando de vendedor a jefe de grupo en Madrid, y de ahí, a director regional en Sevilla.
De 1963 a 1975 Director para Andalucía de Balay, los últimos tres años como Director nacional de ventas. Sevilla, Madrid y Zaragoza
De 1975 a 1977, creador de la S.A. SADES, como socio industrial con el 50% de las acciones, en El Puerto de Santa María.
De 1977 a 1997 Promotor de la Empresa Verdi, con tiendas dedicadas a la música y alta fidelidad en El Puerto, 2 en Jerez, Ubrique, Rota y depósito en San Fernando.
Creó el primer estudio de videoproducción de la provincia y además fuepromotor de Canal 21 TV, junto con Juan Vaca y Carlos Campoy, a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, de efímera vida por problemas administrativos.
De 1997 hasta la fecha promotor de la SCA Video Verdi, en la que continúa como socio no activo y consejero.
SU FAMILIA EN EL PUERTO.
Casado con la única mujer de su vida, Gloria. Hoy a sus 74 años, sigue "llevando el negocio de instrumentos musicales en la calle Palacios. La conoció en Melilla, tras dos años de novios, llevan ya 53 de casados. En 2007, celebraron sus bodas de oro. Tienen seis hijos y 11 nietos. Con ellos ha viajado siempre que ha podido, algo que le encanta: Marruecos, Portugal, Francia, Luxemburgo, Bélgica, Holanda, Gran Bretaña, Alemania, Austria, Yugoeslavia, Italia --su segunda patria a la ha visitado en numerosas ocasiones--, Japón, Tahilandia, ... (En la imagen, sacada del carnet de Familia Numerosa, en 1975, recién llegado a El Puerto).
Una simpática caracterización para la portada de la banda sonora de Doctor Zhivago.
«--Amigos, lamentablemente pocos, algunos ya desaparecidos; y conocidos, de más o menos relevancia, muchos. Al no hacer gran vida social, no he podido cultivar la amistad en profundidad».
Alberto y Gloria con sus hijos, en una reunión familiar.
Alberto y Gloria, recién llegados a El Puerto.
LAS AFICIONES Y LA ESCRITURA.
Le gusta el fútbol, los toros y la pesca, lee y escribe novela y poesía, además de mantener sendos blogs donde desahoga sus pensamientos y hace análisis social y político. Además de pintar es aficionado a visitar todos los museos posibles en repetidas ocasiones.
Tiene iniciados e inconclusos, una autobiografía, una novela costumbrista, y una novela histórica. «--También estoy escribiendo poesía por si algún día, me sale una buena y las encuaderno. He descubierto cómo la poesía es una expresión de nuestras ideas, emociones y fundamentalmente de nuestros sentimientos, y llegados a este momento me he dicho, tu también lo puedes hacer». (En la imagen de la izquierda, con su mujer, en una recordada foto de novios).
«--Soy anciano por edad pero me resisto a aceptarlo y me rebelo porque aún conservo más capacidades que disfunciones, aunque veo como mi recorrido vital está llegando al inevitable final. Mentalmente desfilan hechos, actitudes, decisiones, acciones y omisiones, el inmenso tesoro de los años que he tenido en mis manos para potenciar las capacidades que he recibido y el tiempo despilfarrado al no aumentarlas y mejorarlas, me conduce inexorablemente a la melancolía, que si fuera capaz de transmitir al papel, serviría de desahogo y seguro que de expiación e indulgencia. Por ello, voy a intentar la aventura de escribir, aunque sea con nostalgia y melancolía.»
«Así llegamos a la ocupación de la casa [Larga, 67 antiguo, 27 moderno y 23 actual] por parte de Carlos Sutton Campbell, al que normalmente citan sus contemporáneos como Carlos S. Campbell debido a que en la firma que poseía desde hacía muchos años utilizaba solo este apellido: “Campbell y Hodges”. Dedicada a la crianza y venta al por mayor de vinos, con tonelería propia, transformó la compañía, que paso a llamarse posteriormente: “Campbell & Co.” (Portada de Larga, 67 antiguo, 27 moderno y 23 actual. Foto: A.G.R.)
Libro de Registro del Padrón de Habitantes de El Puerto de Santa María, donde figura Carlos Campbell, el primero de la lista. (Foto: A.G.R.)
Este caballero inglés, nacido a principio del XIX en la ciudad de Edmonton, Vicecónsul de Su Majestad Británica en esta ciudad se había casado por el rito católico en la iglesia Mayor portuense el 2 de Agosto de 1834 con doña Luisa Walsh Linche, enviudando nueve años más tarde. De dicho matrimonio nacieron Carlos Luis, Francisca Guillermina, Juan, Isabel Luisa y Luis Alejandro Campbell Walsh. Seis años después contrajo nuevas nupcias en Woolwich, Inglaterra, con Margarita Murray, quince años más joven, que le dio media docena de hijos. Tres de ellos figuran censados en la casa de Larga 27 en el padrón de 1865: Aurora, Ernesto y Alejandra. Faltaba Isabel, que en esa fecha tendría 14 años y residía con su tía Isabel Norton Campbell, en Inglaterra y aún no habían nacido ni Olga, ni Oscar, que lo harían en los años 1870 y 871 en la propia casa. También estaba censado uno de los hijos del anterior matrimonio, Juan Campbell Walls que en esta fecha tenía 25 años y estaba soltero. Elegido por el padre y educado para ello, sería el continuador de los negocios familiares.
Entre los bienes que conocemos poseía se encontraban tres suertes de tierra en el pago de “Balbaina la Baja” que, juntos, sumaban casi treinta aranzadas sembradas de viñas, con casa de piedra en la que realizaban las faenas de vendimia. El edificio de bodega constaba de cinco naves y un patio que servía de trabajadero de tonelería, con pozo, en el valle de San Francisco –creemos se trata del ensanche del Campo de Guía-. A espaldas de las naves de bodegas tenía una huerta, nombrada “Santa Susana” compuesta de 8 aranzadas de tierra calma, con casa de piedra, pozo y alberca. Este fue el último inquilino, hacendado y bodeguero, que tuvo la casa.
Una insólita vista de una de las Bodegas de Campbell, desde los tejados de la Plaza de Toros.
EL CEMENTERIO INGLÉS.
Cerramos el presente capítulo aportando algunos datos sobre una obra suya, desparecida en la actualidad, de la que se sintió orgulloso mientras vivió. Se trata del lugar conocido como “Cementerio Inglés” o “Cementerio Protestante” que construyó en terrenos baldíos del Palmar de la Victoria que había comprado al ayuntamiento. Contando con la aprobación gubernamental y con las instrucciones recibidas del lord Obispo de Gibraltar procedió el día 3 de Julio de 1875 a la consagración del lugar, según el rito y ceremonia de la Iglesia de Inglaterra, como camposanto destinado para dar sepultura a los súbditos ingleses y demás extranjeros que profesasen la religión protestante. En un codicilo que redactó el verano de 1878 en la notaría de D. José Maria Palou, expresó su voluntad de que sus herederos cuidasen y conservasen este recinto, cercado con una tapia de mampostería y dotado de arbolado y jardines.
Vista aérea del Cementerio Inglés, en la antigua N-IV, a la altura de donde se ecuentra el Centro comercial El Paseo.
Fachada semiderruida de la desaparecida tapia del Cementerio Inglés. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
El paso del tiempo y la extinción de la colonia inglesa existente sepultaron en el olvido y abandono aquel lugar, demoliéndose por necesidades de planificación urbanística de la zona después de cumplirse el siglo de su construcción, con la anuencia de las autoridades británicas a las que solicitó licencia el Ayuntamiento local. [Se construiría un Centro Comercial] (Antonio Gutiérrez, de A.C. Puertoguía.Fragmento de su trabajo inédito «Historiografía social de la Casa Palacio de Larga, num. 67 antiguo»).
Vista aérea de El Puerto en la década de los setenta. Podemos ver a la izquierda, el Cementerio Inglés. Aún no se habían construído ni PRYCA ni las Galerías de El Paseo.
En marzo de 1997, un octogenario John V. Drysdale Wilson, al que tuvimos oportunidad de conocer, estuvo visitando El Puerto investigando la historia de su tatarabuelo Charles Sutton Campbell vicecónsul de Inglaterra en El Puerto entre 1834 y 1883, es decir, durante casi 50 años. Nos refirió en aquella visita que su antepasado llegó a nuestra Ciudad procedente de Jamaica, donde su familia tenía plantaciones y empleados en situación de casi esclavitud, algo que no le gustaba y por eso cambió la orientación de sus negocios. Aquí se estableció en el Pago de Balbaína, por la carretera de Sanlúcar, detrás de la Viña del Caballo, en un lugar conocido por la gente del campo como ‘Locambre’, --Lo de Campbell-- algo que le resultaba difícil de pronunciar al campero. Y tuvo oportunidad de visitar entonces tanto la Viña Maria Luisa como la Bodega de Campbell & Co, que en 1997 pertenecía a Osborne. (Texto: José María Morillo).
Juan Sánchez Requena es de los portunenses que nacieron en Cartagena (Murcia) el 30 de julio de 1957, primero de los tres hijos del matrimonio formado por Asensio y Juana. Pasó su infancia en el centro de Cartagena y Escombreras, estudiando en el Colegio Santísima Virgen de la Cardiad, Colegio Público de Escombreras e Instituto de La Salle Repesa (en el Valle de Escombreras. Más tarde estudiaría Naturopatía-Homeopatía en Sevilla y Acupuntura en Jerez. Lleva viviendo en El Puerto desde hace 24 años. (En la imagen, Juan, por el Pinsapar, en Grazalema).
QUE PASÓ EN EL PUERTO EN 1957
El año de su nacimiento, 1957, ya existían 16 toros de Osborne, diseñados por Prieto, en las carreteras españolas. Ese año se instalaba en la fachada de la Capilla del Hospital San Juan de Dios, el retablo cerámico de N.P. Jesús de los Aflijidos. El Ateneo de Sevilla se desplazó a nuestra Ciudad para rendir un homenaje a Pedro Muñoz Seca. El historiador Luis Torres Balbás, publica el libro ‘Cementerios Hispanomusulmanes’ en el que hace referencia a una estela funeraria o ‘mqabriya’ depositada en Bodegas Caballero, tras vivir infinidad de traslados. Se construye en la calle San Juan la casa del Cura, en el espacio que ocupaban unos almacenes en mal estado.
En el colegio, con apenas 8 años.
El Colegio conocido como Asilo de Huérfanas o de San José, en la calle Cielos, instala un internado y medio pensionado bajo los auspicios de la Junta de Protección de Menores. Se estrena en Madrid la versión de Gustavo Pérez Puig de ‘La Venganza de Don Mendo’, con los hermanos Ozores. Nacen el pintor Angel Lara Barea, hijo del también pintor Juan Lara; el escultor Pablo Tejada, hijo del poeta José Luis Tejada; el pintor italiano afincado en El Puerto, Franco Policastro; Manolo Morillo, actor. Juan Franco del Valle, maestro coctelero. Muere Luisa Butrón, ‘Luisa la del Puerto’ y Norberto Sordo de la Borbolla, uno de los propietarios de la taberna ‘La Burra’, por otro nombre ‘La Andaluza’.
Juan es un especialista preparando la Sopa de Ajo.
Por su profesión de funcionario del estado, llega a San Fernando en 1985 y al año se instala a vivir entre nosotros para un periodo de 3 años, pero pronto se enamora de El Puerto y ahora no desea para nada salir de nuestra Ciudad. Vive muy cerca de la playa, donde le gusta pasear en cualquier época del año y el senderismo, una de sus pasionas, que desarrolla en dos de las sierras más bonitas de España: Grazalema y Alcornocales.
Practicando senderismo en la Casa del Dornajo, a la que se accede desde el Puerto del Boyar, en la Sierra de Grazalema.
Pertenece al grupo de Catequistas y de Pastoral Familiar de la Parroquia de La Palma, donde contribuye a la formación de los niños en las catequesis de iniciación cristiana y la de adultos en cursillos prematrimoniales.
Está casado desde 1994 con Silve, con quien tiene dos hijos, Juan Ignacio de 24 años y Elena, conocida en El Puerto como Naff, de 19 años. Sus amigos, no necesariamente por ese orden, son Felipe Bononato --con nótula xxx en Gente del Puerto--, Paco Soto, Ricardo Fernánez Luna, José Miguel Pérez, Juan Saborido y Agustín Cáceres. Entre sus aficiones se encuentra el estudio, la lectura, veladas en familia y con amigos y ya hemos dicho que el senderismo, además del paddle, el tenis y el automovilismo.
Con su mujer Silve y sus hijos Juan Carlos y Naff.
Por razones profesionales ha viajado por toda España, Argentina, Uruguay, Brasil, EEUU, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal.
MEDICINAS ALTERNATIVAS.
Desde 1995 ejerce, ininterrumpidamente, en un Consultorio Profesional como Naturópata y Kinesiólogo. En 1996, en el Consultorio Psiconatur, como Naturópata en apoyo a la Psicología. Desde 2001, ejerce como acupuntor y desde 2004 en el Consultorio Profesional Sano, de Terapias Holísticas Integrales, asociado a la Sociedad Cooperativa Biomédica.
Con los alumnos, sentado en el suelo, tras impartir un curso en Cádiz.
Para Juan, la Naturopatía es una escuela, no una consulta para tratar o remediar enfermedades, se trata de hacer comprender al cliente las pautas que debe seguir para mejorar y mantener la salud utilizando medios naturales. Así, si el problema que presenta es funcional o alimentario, utilizan la fitotecnia (uso de plantas), alimentación ortomolecular, alimentación higiénica, oligocatálisis, biosales, etc… Si el problema es energético, aplican acupuntura y demas punturas, bioenergética florarl, Shiatsu, etc… Si el desequilibrio es estructural, intentan normalizar mediante técnicas manuales.
“Al son de bombo y platillo
se van quitando las penas
Contigo juntos en el camino…
Caminito de Yerbabuena”.
Estos versos abrían el programa de Carnaval que el autor y componente Paco Soto Ruiz, 'Paquito el Horno' pronunciaba al inicio de sus emisiones en FM Puerto, una efímera emisora que funcionó en el Camino de los Enamorados en 1988. ‘Caminito de Yerbabuena’ era la voluntariosa respuesta de aquella emisora amateur a la Cadena SER, en el penúltimo Carnaval que retransmitió Manolo Casal antes de pasar a Canal Sur. El ‘Caminito’ de Paco en los medios continuó años después, en Antena Bahía y en Telepuerto.
El recién fallecido Francisco Soto presentó durante años los actos carnavalescos, en la mayoría de las ocasiones junto a su buen amigo Pepe Arjona, y pronunció el pregón de la fiesta de febrero en 1999, tras una intensa trayectoria no sólo narrando lo que sucedía en el Carnaval portuense, sino también como autor, tanto de grupos adultos como juveniles, como ‘Mi Puerto rico’. Además fue directivo de los colectivos de autores y agrupaciones que existieron en los últimos 20 años, desde que se agriaron las relaciones con el Ayuntamiento a la par que se unía el declive de la celebración.
El concurso de agrupaciones de 1990 marcaba el principio del fin del Carnaval en El Puerto después de una ‘gloriosa’ década en los 80, cuando resurgió tras la prohibición del franquismo, promovido por el Ayuntamiento presidido por Antonio Álvarez. Paco Soto había pertenecido a Los Majaras en una de sus más brillantes etapas, en la de Raza Mora, emblema del despertar creativo del Carnaval gaditano, tras los años de la censura y las llamadas fiestas típicas.
Los 11 componentes de 'Raza Mora', en 1978, de pie, de izquierda a derecha, Antonio Rico 'Pedro', Fernando Albert, Francisco Díaz 'Pelajigo', Francisco Gómez 'Pacoli', Paco Soto , Diego Caraballo y José Torres 'El Porras' .Agachados, Manuel Parra, Antonio Cía, Pedro García 'Pedrito' y Manolito Albaiceta
En el 90 Paco Soto era el letrista de la comparsa ‘A través del tiempo’, dirigida por Salvador Torres ‘El Dori’ (fue la última agrupación dirigida por éste (Bastones blancos, Vamos al grano, con letra de Luis Galán). La agrupación del Dori, la del Bar Camas, era la rival de Los Majaras y en el 90 estaban frente a frente, sin otras comparsas portuenses (Andaluces de Jaén, con letra de Diego Caraballo era el grupo dirigido por El Pedro), y con más gente alrededor incitando a la polémica que en los mismos componentes. Mientras el grupo de Los Majaras pasó a la fase semifinal del concurso del Falla, ‘A través del tiempo’, que cantó el primer día, se quedó en puertas por esa circunstancia de abrir, en frío, el certamen gaditano. El concurso de El Puerto, celebrado entonces en el llamado Salón Moderno, se presentaba como el momento para calibrar a ambas comparsas.
Paco Soto, Pregonero del Carnaval de 1999.
AQUEL 28 DE FEBRERO DE 1990.
‘A través del tiempo’ cantaba en la sesión del 27 de febrero y aquella actuación pasó a la pequeña historia del Carnaval de El Puerto por el revuelo formado. La comparsa del Bar Camas intervenía a medianoche, asomándose el festivo 28. A las doce en punto, tras los dos cuplés, la agrupación fue interrumpida por un estruendo de compases, entre los silbidos del público, hasta que pasados unos segundos el personal, y los comparsistas, notaron que el sobresalto musical era el himno de Andalucía, que los había desconcentrado. El personal acabó de pie, solemne, escuchando las notas autonómicas. El grupo, al término de la actuación bajó indignado por lo sucedido, mientras el entonces edil de Fiestas, Vicente Sucino, también se había sobresaltado por la imprevista interpretación. Simplemente Paco Soto había pedido a la mesa de sonido que intercalara el himno justo en el momento de que comenzar el 28 de febrero de 1990. La emisión por megafonía del himno suponía un problema protocolario, incluso denunciable. El jurado resolvió el entuerto de la manera menos problemática, incluyendo la pieza dentro del popurrí y penalizando a la agrupación por exceso de tiempo.
El desaparecido Salón Moderno, engalanado para el Carnaval.
El asunto se aclaró, pero en el ambiente flotaba la tensión por la sorpresa que recibió el grupo en escena y que habría alterado los ánimos. No pasó de la anécdota, y al cabo de los años, los protagonistas evocaban lo sucedido con una sonrisa. Andaluces de Jaén, cajonazo en el Falla, fue el primer premio local del Carnaval 90, que vivió una ventosa celebración, con las calles casi desiertas y que confirmaba la cuesta abajo de la celebración en El Puerto. Paco Soto y El Dori volvieron a oír el himno de Andalucía en las tablas del Salón Moderno doce años después, en un homenaje, y fue Luis Galán entonces el que animó a poner la interpretación, con cierto pesar, en este caso del edil de Fiestas, Fernando Gago, que no fue avisado de la inserción. La anécdota se reeditaba. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).
El director de ‘A través del tiempo’, nada más salir de la sala del jurado, y rodeado de concejales y miembros del Consejo del Carnaval. (Foto: Diario de Cádiz).
LA CRÓNICA DE ENRIQUE ALCINA. «A TRAVÉS DEL TIEMPO» USÓ EL HIMNO ANDALUZ.
La uilización del himno de Andalucía por parte de la comparsa portuense ‘A través del tiempo’, antes de iniciar el popurrí y cuando el reloj marcaba las doce y cuarto de la madrugada de ayer, 28-F, provocó una gran polémica en la segunda semifinal del concurso de agrupaciones. El jurado, que se reunió posteriormente con el director y miembros de la comparsa, acordó penalizar a la misma con el 15 por ciento de la puntuación del popurrí.
Doce y cuarto de la noche. La comparsa portuense «A través del tiempo» va a iniciar el popurrí cuando, sin que nadie fuese advertido, ni siquiera los miembros de la agrupación, suena la música del himno de Andalucía. Sorpresa. El público, que medio llenaba la sala reacciona y se pone en pie, originándose un ambiente de excepción. Se suceden las ovaciones y la comparsa permanece parada en el escenario.
Poco después bajan hasta la mesa de sonido varios agentes de la Policía Local a pedir explicaciones, puesto que, según nos dijo el alcalde, Juan Manuel Torres, «la utilización de un himno en un acto no oficial está prohibida».
Se aclaran los hechos. El letrista de ‘A través del tiempo’, Paco Soto, reconoce que fue él quien convenció al técnico de megafonía para que pusiese una cinta que formaba parte del repertorio, sio avisarle que se trataba del himno de Andalucía. (La comparsa se quedó inmóvil. Foto: Diario de Cádiz).
Una menos veinte de la madrugada. El director de la agrupación, Salvador Torres Palomeque, -El Dori-, acompañado de Soto y varios comparsistas, entra en la sala del jurado para informar de lo sucedido. Miembros del Consejo Municipal del Carnaval, con el alcalde y el concejal de Fiestas al frente, así como numerosos políticos locales, ocupan los alrededores del despacho, custodiado por guardias municipales. Salta el rumor de que la comparsa será descalificada, medida por la que abogan casi todos los componentes del Consejo, pasándole descaradamente el ‘muerto’ al jurado, que, reglamento en mano, no podía llegar a tal extremo puesto que se trata de un concurso y no de un tribunal de [justicia.
Sobre la una y veinte salen Torres Palomeque y compañía, e informan que dijeron al jurado que el himno entraba en el repertorio musical, como homenaje al pueblo andaluz. Soto asegura que ninguno de sus compañeros sabía la sorpresa que les tenía preparada desde el patio de butacas.
Dos y cinco de la madrugada. Se abren las puertas de la sala del jurado. Su presidente, José Ignacio Rodríguez Rendón, lee el acta, la cual recoge que tras consultar con los responsables de ‘A través del tiempo’ se acuerda, por unanimidad, penalizar a la comparsa, conforme con el artículo 13.4 C en su apartado D, con el 15 por ciento de la puntuación obtenida en el popurrí, que no se conocerá hasta la madrugada de hoy, cuando finalicen las semifinales, El presidente señaló que el popurrí duró algo más de un minuto de lo establecido --diez minutos--, incluido el himno de Andalucía como parte del repertorio, ya que el jurado no puede pronunciarse sobre la legalidad, o no, del hecho.
Rodríguez Rendón aseguró que, en torno a la final de mañana, «es imposible sacar conclusiones en este aspecto. al estar las puntuaciones en el ordenador a la espera de que canten todas las agrupaciones».
Los comentarios sobre la polémica citada corrían a toda velocidad por el salón Moderno, donde permanecieron los aficionados a la comparsa ‘A través del tiempo’, así como muchas personas relacionadas con «Andaluces de Jaén», la otra de El Puerto.
No cabe duda que el trasfondo del conflicto, himno de Andalucía al margen, es la ya eterna lucha de comparsas en esta ciudad, que está poniendo en entredicho el concurso de agrupaciones y que está provocando la ausencia de de prestigiosos autores, quienes ‘pasan’ olímpicamente de ellos. (Texto: Enrique Alcina. Diario de Cádiz. 1 de marzo de 1990).
OBITUARIO.
En la tarde del 1 de junio de 2010, y tras una larga enfermedad, fallecía el comparsista Francisco Soto Ruiz, a la edad de 63 años. El óbito ha supuesto un hondo pesar en el sector carnavalero local donde Soto estaba muy reconocido por su amplia trayectoria. Comenzó en 1962 con la comparsa 'Fantasía de Bandoleros' para volver en 1973 con 'Los esclavos de Egipto'. Al año siguiente pasó a formar parte del grupo de Los Majaras donde, entre otras, participó en agrupaciones que están en el recuerdo del aficionado como 'Raza Mora' (primer premio provincial en el Falla) o 'Cantares'. En 1980, junto a José Luis Arniz, se estrenó como letrista con 'Cuba'. Posteriormente participó en agrupaciones muy valoradas como 'Gibraltareños', 'De puerto a Cai' o 'Leche y picón'. Su amplia trayectoria le valió destacados reconocimientos como el Pito de Oro que entrega la asociación de autores (entidad que fundó y presidió durante varios años), el Personaje entrañable del Carnaval y otros de asociaciones locales. Asimismo colaboró con varios medios de comunicación locales en la difusión del Carnaval local. Descanse en paz. (Diario de Cádiz).
Interpretando el pasodoble de Diego Caraballo, 'Un 4 de diciembre' en la calle San Bartolomé.
María de la Fuensanta --que toma el nombre de la patrona de Murcia-- Morillo Martínez , aunque atiende al nombre de Santi, es una porteña nacida el día de la madre de hace 29 años en la Clínica del Dr. Frontela, a la que ayudaron a asomar la cabeza a este mundo la matrona Doña Pura y el ATS amigo de la familia Pablo Santa Cruz. Primera hija del matrimonio formado por Manolo Morillo y Mª Antonia Martínez (natural de Murcia); después vinieron Almudena y los gemelos Lucas y Nicolás, con nótula 091 en Gente del Puerto, y primera nieta también del reconocido locutor de Radio Puerto, Emisora del Instituto Laboral, Pepe Morillo, con nótula 336 en Gente del Puertoy su esposa Mariquita Sánchez.
Aquel 1981 en el que nació Mari Santi, Adolfo Suárez dimite como presidente del Gobierno de España y fracasa el golpe de Estado del teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero. Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos, resulta herido en el pecho en un atentado a la salida de un hotel en Washington, y Juan Pablo II cae gravemente herido en la Plaza de San Pedro, en Ciudad del Vaticano. El Congreso de los Diputados aprueba la Ley del Divorcio, y el ‘Guernica’, monumental pintura contra la guerra, de Pablo Picasso vuelve a España. El poeta, escritor, periodista y político conservador José María Pemán, fallece en su ciudad natal de Cádiz. (En la imagen de la izquierda, de pequeña, con su abuelo Pepe Morillo).
Ya de desde muy pequeña se vislumbraba lo inquieta y torbellino que sería en un futuro, no dejaba títere con cabeza allá por donde aparecía. Sus preferencias siempre han estado dirigidas hacia el mundo del deporte y de la cultura.
El primer contacto con las aulas lo tuvo en la guardería ‘Las Margaritas’ en la calle Pozuelo, hoy Federico Rubio. Y su educación reglada la inició en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús HH. Carmelitas, a donde volvió en el año 2008 ya como profesora tutora del Programa de Cualificación Profesional Inicial que se imparte en dicho Centro.
Antes de todo esto completó su preparación en el IES Santo Domingo, de donde salió para cursar la Diplomatura en Magisterio de Educación Física en la Universidad de Huelva. Es además Experta Universitaria en deportes de Turismo Activo en la Naturaleza por la Universidad de Granada y Ceuta. Fue becada como Coordinadora Deportiva del Servicio de Actividades Deportivas de la Universidad de Huelva, y actualmente compagina su trabajo como profesora con la terminación del 5º curso de la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en el campus universitario de Granada.
A la izquierda Mari Santi, en una foto tomada hace años con sus hermanos y primos murcianos y Joaquín Bellido.
En las ruinas de Volúbilis (Marruecos), en el año 2009.
Gran aficionada al teatro, la música y la pintura, no pierde oportunidad de ver una buena obra de teatro allá que se le presente la ocasión. Y tiene repartidos por las casas de familiares y amigos una buena muestra de su talento pictórico. En su momento perteneció a la Escolanía Portuense y cantó entre otros lugares en el Teatro Campoamor de Oviedo, y en las Catedrales de León, Sevilla y Astorga.
LOS DEPORTES Y LOS TÍTULOS
Pero donde verdaderamente ha volcado gran parte de su tiempo y habilidades ha sido en el deporte. Es Monitora de Deporte y Reinserción Social a través de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y Ministerio del Interior. Es también Monitora de Actividades Recreativas en el Medio Acuático, así como Monitora Andaluza de Hockey y Entrenadora Andaluza de Baloncesto. Pertenece al cuerpo técnico de la Federación Gaditana de Baloncesto como preparadora física y seleccionadora, y a la Comisión Técnica del Club Deportivo Gymnástica Portuense. (En la imagen, bajada rapelando en la práctica de barranquismo. Rio Verde. Granada).
Ha practicado con éxito diferentes modalidades deportivas como el judo, el piragüismo, el rugby, perteneciendo en todas ellas a las selecciones andaluzas y participando en los diferentes campeonatos de España. También ha tenido tiempo para la espeleología, el alpinismo, el vuelo en parapente, el barranquismo, kitesurf, etc., prácticas deportivas íntimamente relacionadas con la naturaleza que aprendió a amar con los Scout de El Carmen.
Mari Santi, practicando el alpinismo, en la Cumbre del Cartujo (3.152 m). Sierra Nevada.
En la Cueva del Gato (Ronda), practicando la espeleología.
En Tarifa, después de un dia de kitesurf en las playas tarifeñas, haciendo escalada en roca...
Pero el deporte al que ha sido fiel durante toda su vida y que practica desde hace más de 20 años es el baloncesto. Con él sigue en la actualidad en el equipo de 1ª División Nacional Femenina del Club Deportivo Gymnástica Portuense. Club del que fue cofundadora junto con unos amigos en la primavera del año 2000, y que están celebrando en estos días su 10º aniversario.
Su deporte favorito, el baloncesto, pero la vemos también la primera vez que voló, haciendo parapente: "La mejor sensación del mundo", según sus propias palabras.
Como podemos comprobar, nuestra protagonista lo mismo sube una montaña que se mete en una cueva; lo mismo pinta un cuadro que amplía conocimientos viajando; lo mismo vuela en parapente que regatea las olas del mar surfeando, pero sobre todas estas cosas, lo que verdaderamente convierte a esta polifacética profesora en un ser especial, es su predisposición de ayuda a los demás cuando le es requerida.
Josele tiene familia en Jerez y en América. Su tío abuelo fue Director General de la Bodega Palomino & Vergara y una rama de la familia se fué a Colombia donde hizo fortuna. A aquel pais sudamericano y a Venezuela emigraron en el siglo XIX muchos portuenses. En su familia han existido picadores de toros bravos.
Los Atalaya, en el siglo XVIII, en El Puerto, fundaron la ganadería de caballos de pura raza española del emblemático hierro de "La Palma", que fue después del Marqués del Castillo de San Felipe y tuvo su mejor momento y su decadencia en manos de los Jiménez Varela. Los Atalaya tuvieron la ganadería de bravo del hierro de la "A"; fueron picadores de gran renombre, en una saga que llega desde el siglo XVIII hasta nuestros días; los Atalaya tienen una calle en El Puerto; desde tiempo inmemorial son propietarios de las mulillas de arrastre de los toros; tuvieron carros de marca para el transporte de las botas de vino para embarque, coches de caballo, pero, sobre todo, fueron y son unos impresionantes picadores.
Calle de Los Atalaya, en la barridada de los Toreros, un poco más abajo de la clínica Santa María del Puerto.
En el Cortijo de Vicos (Jerez) donde trabaja desde hace más de 30 años, saludando a S.M. la Reina Doña Sofía, tras una exhibición de enganches. Año 1994. Josele es Mayoral Jefe -cochero-- de la Yeguada Militar, Cortijo de Vicos. (Foto: Pascual)
En términos parecidos estaba yo, exaltando la estirpe de los Atalaya portuenses, una mañana, desayunando en el Pabellón de Oficiales de la Yeguada Militar de Jerez, con su Coronel, entonces Alonso Coello de Portugal, Marqués de los Ojíjares. El caso es que Josele Atalaya estaba haciendo la instrucción de la mili en el campamento de Obejo y me había pedido que a ver si yo tenía mano para que lo reclamaran desde la Yeguada Militar de Jerez. Y así lo hice. Al Coronel le cargué las tintas, por lo que se verá, con lo de picadores, que se le pusieron los ojos como chiribitas, cuando lo oía. Quedó en que lo reclamaría y así lo hizo.
Durante una maratón de Enganches, en el Cortijo de Vicos, demostrando su destreza y habilidad a su paso por un obstáculo de agua.
Estuvo al tanto de la llegada del soldado José Atalaya Bellido y lo llamó a su despacho: --"Muchacho, don Luis Suárez me ha dicho que Vds. desde el siglo, XVIII.... picadores y vengan más picadores y que tienen una calle... bla, bla, bla..., así que vas a ir a Pernía, con este vale, y que te hagan unas botas de montar a medida; vas a ir a Antolín y que te hagan unos "briches" a medida, vas a ir a..." Total, que cuando tuvo su indumentaria el soldado Atalaya, lo llevaron al Picadero de la Yeguada y le dijeron que tenía que trabajar no sé cuántos caballos, que aquello era suyo, que era el picador.
Enganche en cuarta conducido por su propietario, José Antonio Atalaya Viñas, hijo de Josele, en la actualidad alumno de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre. Josele Atalaya ayudó a hacer del Paseo de Caballos del Recinto Ferial de Las Banderas un digno paseo de caballistas, ayudando al entonces concejal de Fiestas, Jaime Gutiérrez Perea, al principio de la década de los noventa del siglo pasado. Gracias a sus gestiones vinieron los enganches de Williams Humbert, La Duquesea de Monteleón, Alvaro Domecq Díez, Yeguada Militar y Depósito de Sementales. Más adelante se incorporaron los coches de Fermín Bohórquez y la cobra de la Yeguada militar, entre otros.
Enganche conducido por Josele, visto desde arriba, durante la Expo 92, en Sevilla.
Sorprendido el soldado, explicó que su familia lo que eran es picadores de toros bravos, los de la "mona", la pata de hierro y el castoreño. Y no fue nadie el Coronel, cuando se enteró. Me llamó hecho un basilisco y más o menos me dijo: --"Luis, eres un inculto, un mentecato, un ...¿Tu no sabes que picador, en el Ejército, es el que trabaja los caballos en el picadero?" --"Pues no", le dije. Me respondió: --"Pues ahí tienes al soldado mejor vestido del Ejército Español y yo, sin picador". Pero la cosa tuvo arreglo. Josele, magnífico mayoral, cochero, entró de "segundo" con Juan Molero y hoy, desde hace bastantes años, es el Mayoral Jefe de la Yeguada Militar y el soldado mejor vestido del Ejército Español. (Texto: Luis Suárez Ávila).
Enganche preparado para llevar a unos novios en la Puerta del Sol de la Iglesia Mayor Prioral, conducido por el hijo de Josele. Son muy requeridos en la zona para transportar con sus coches a parejas de novios para el enlace matrimonial.(Fotos: Colección Josele Atalaya).
TALAYA, Francisco. Varilarguero de mediados del siglo XIX. Ejerció en La Habana por algunos años. Hizo su presentación en Madrid, como úlitmo reserva el 13 de abril de 1846. Figuró en la cuadrilla de José Redondo 'Chiclanero'. Hemos recogido dos actuaciones suyas en El Puerto, los días 23 y 24 de junio de 1847. Murió en esta población en1875. Parece que fueron dos los piqueros que hubo con este nombre, pus don José de Pazos, en sus 'Breves Apuntes' habla de los Atalayas, mayor y menor; posiblemente eran hermanos según otra referencia que hemos podido encontrar. (Manuel Martínez Alfonso. Plaza Real. Año 1968. Pg. 106)
UNA TRADICIÓN FAMILIAR.
Además de los citados por M. Martínez Alfonso, hubo en elsiglo XVIII otros Atalaya picadores y hasta nuestros días, porque el padre de Josele, Manuel Atalaya Reina ,y su tío, Francisco Atalaya Reina, fueron picadores. Hoy, hasta hace poco, lo ha sido su primo Francisco Atalaya Braza, excelente jinete, como el hermano de éste, Antonio, finísimo en la monta.
En el Depósito de Sementales (Jerez), donde evoluciona en un complicado giro en una Exhibición de Enganches en el año 2000.
Josele, como mayoral, en la cuña del pescante, ha cosechado infinidad de trofeos allí donde ha llevado los carruajes de la Yeguada Militar.
Manuel Atalaya Bellido, hermano de Josele, es profesor de equitación y, con el resto de sus otros hermanos, es propietario del tiro de mulillas de la Plaza de El Puerto, por herencia.
Como mulillero, Josele, tiene un hermoso enganche de mulillas con una guarnición que él, con sus manos de guarnicionero, como también lo fue su padre, ha hecho copiando, en lo fundamental, la que Sevilla le regaló a Isbael II en 1862. Este enganche de mulas lo tiene contratado para distintas Plazas de Toros de la provincia.
(En la imagen de la izquierda, Josele haciendo las labores de mulillero de arrastre en laPlaza de Toros de la Escuela de Tauromaquia de Jerez. También lo ha sido de la Plaza de Toros de El Puerto, tradición que continúa su familia, habituales mulilleros desde siempre de nuestro coso taurino, ahora sus hermanos).
No hay que olvidar a su abuelo José Atalaya García, que tuvo coches de caballo y carros de marca, y de pértiga, como su bisabuelo, Francisco, conocido como "Pacurri". Toda la familia ha estado relacionada con los toros y los caballos.
Josele, además de todo y de ser buenísima persona, dedica sus horas libres a hacer fustas inglesas y trallas caleseras de enganche que se disputan todos los mayorales de "casas grandes". Son verdaderas piezas de museo.
Llevando el Simpecado de la Hermandad del Rocío de El Puerto, por la carretera de Sanlúcar a la altura de 'La Belleza'. Josele va en primer término y detrás su padre, Manuel Atalaya Reina y a la izquierda su hermano Antonio. Su padre confeccionó la preciosa guarnición "al violín" para los mulos que llevan la carreta del simpecado del Rocio de la Hermandad de El Puerto. Año 1981.
Una precisión más: su suegro era Viñas, el clarinero de la Plaza de Toros de El Puerto que hacía pareja con el otro clarinero, Arce, que hicieron historia. (Texto: Luis Suárez Ávila).
Lápida de la sepultura de D. Daniel, en la Sección 4ª del primer patio a la derecha, frente al N., letra M, número 54.del Cementerio Campal de El Puerto. Tiene una curiosa historia que contamos más abajo.
Cuando llegaba el día de la Virgen del Carmen, Elena Palacios Muñoz-Seca, desembarcaba, con toda su prole en la casa de la calle Nevería, donde todo el año vivía, con al menos tres muchachas de servicio, María Teresa Muñoz Seca, viejecita, soltera, pero que tuvo un novio de toda la vida con quien no se casó. El novio era Don Daniel Martínez García, natural de Ros (Burgos) de donde vino a afincarse aquí, con su hermano Don Braulio. Terminaron por ser propietarios de infinidad de fincas rústicas y urbanas, que dejaron a varios conventos de Burgos y a unos sobrinos, y fueron poseedores de una magnífica biblioteca, que legaron a mi padre. Don Daniel, además, fue un erudito y un intelectual que se codeaba con los mejores intelectuales españoles y extranjeros del momento.
Don Daniel fue, también, Presidente de la Cámara Nacional de Comercio lo que lo distraía mucho tiempo por Madrid. Don Daniel tenía una tienda de ultramarinos y coloniales en la misma esquina de la calle Ganado con Vicario, que se llamaba "El Cañón", por uno enorme que había en la fachada, a modo de guardacantón. Don Daniel, en el fondo, como no tenía aquí más familia que su hermano Braulio, que le premurió; como era soltero impenitente; como pensaba que lo mejor era no dar la lata después de muerto, tenía previsto todo para el momento de su fallecimiento.
Por lo pronto, otorgó testamento ante Don Castor Montoto, el 28 de mayo de 1945, en el que decía que, desde el 23 de mayo de 1936 tenía una sepultura de su propiedad, en la Sección 4ª del primer patio a la derecha, frente al N., letra M, número 54, donde el otorgante tiene colocada su lápida. Y es que, previsor, Don Daniel Martínez García, como no pensaba que nadie le sobreviviera, se dedicó a sí mismo la sepultura. Y donde en todas las lápidas pone "Tu padres no te olvidan", o "Tu viuda no te olvida", mandó poner escuetamente esta dedicatoria: "ÉL". Y así puede verse en el cementerio campal de esta Ciudad.
Dedicatoria de Pedro Muñoz Seca, de su obra 'La Nicotina' a nuestro protagonista. (Archivo L.S.A.).
María Teresa Muñoz Seca, por su parte, su novia de toda la vida, le sobrevivió. Como Don Daniel, que no lo he dicho, era tuerto y tenía un ojo de cristal, Don Pedro Muñoz Seca, que era el demonio, le escribió a su hermana, cuando se enteró del noviazgo, una postal, que yo alcancé a leer: "María, ¿tu crees que Daniel te mirará con buenos ojos?".
Don Daniel cerró sus ojos -- uno, al menos-- el día 4 de enero de 1947. María Teresa, que, en su lejana juventud le había jurado amor eterno, le guardó luto y ausencia y murió, con cerca de 85 años, en torno a 1964, en la casa de la calle Nevería, donde yo la veía todos los veranos, no bien desembarcaba Elena Palacios con su prole. (Texto: Luis Suárez Ávila).
Carlos Coronado Rosso 11 de marzo de 1970 en el Hospital de San Juan de Dios, en la Avenida Micaela Aramburu. Desde pequeño es conocido en casi toda la ciudad como el hijo de Cándido el policía, o el niño de Chati, la de la Academia de Baile. Es profesor en el Colegio de las Carmelitas de nuestra Ciudad, dando clases a alumnos de 3 a 5 años, desde 1993, donde le conocen como ‘el Profe Carlos’.
Ha colaborado con Radio Puerto realizando la sección de “Pollito Pera” y presentó el programa televisivo “El Puerto a Prueba” emitido en TelePuerto. Emprendedor, creador, realizador, núsico, hace lo que le gusta y lo que se propone, sobre todo lo que funciona con el denominador común del arte. Ahora está interesado en la magia, aunque el tiempo escaso del que dispone, no ha permitido aún, que ya sea un consumado prestidigitador. En Medina Sidonia, se inicia en el vuelo de Ultraligeros (ULM) con Roberto Golztman, pero un accidente lo retira definitivamente de su aventura aérea.Pero vayamos por partes y por tiempos. Nuestro protagonista asiste desde los tres años a la Guardería de María Luisa, en la calle larga. Luego ingresa en en el Colegio La Salle, dónde comienza sus primeros contactos con la música de mano de Ricardo Moran y Francisco Ramírez “Koky” que les enseñan sus primeros acordes en la guitarra.
Recuerdo que, tocando en la feria de El Puerto con el "Grupo Blend", siendo muy pequeño, se pasaba horas sentado frente al conjunto viendo y fijándose como tocábamos los instrumentos, mostrando gran interés por la música. (en la imagen de la izquierda, en Las Carmelitas, de tuno, con pocos años).
Unas Navidades su padre, que quería darle una sorpresa por el día de Reyes regalándole una guitarra y un amplificador me pidió que, como conocedor se la buscase yo, y así lo hice, localizándole una con amplificador, adaptada a su edad. Mas adelante pasaría a ser el guitarra del famoso coro de la Salle del Hermano Ángel.
A los nueve años ya estudiaba solfeo en las Carmelitas con las Hermanas Emilia y Carmen, estudios que deja a los 12 años tras pasar por la Academia de Bellas Artes. Ya no volvería al conservatorio hasta los 24 años para terminar sus estudios de solfeo y piano elemental.
Desde pequeño siempre ha mostrado su inquietud por proyectos nuevos y diversos, tanto desde el ámbito musical como del deportivo.
LA MÚSICA: COROS, CONJUNTOS, FLAMENCO.
Tras pasar 3 años en el coro de la Salle, funda y dirige en la parroquia de San Joaquín un coro para amenizar las misas de domingos. Es en esta época cuando con Juan Carlos García Mateo fundan los ”Blessing”, fomación de música ligera que no duró demasiado. Pasa tres años estudiando flamenco en la Peña Tomas El Nitri, con Roberto Ceballos, Antonio Guelfo y Antonio Nuñez. Más tarde continuará sus estudios con Antonio Villar. Pasa 8 años acompañando a los diferentes cuadros flamencos de la Academia de María Jesús Rosso, Chati, su madre.
LA TUNA UNIVERSITARIA.
Mas tarde cuando ingresa en Escuela de Magisterio refunda y dirige durante casi ocho años la Tuna Universitaria de Magisterio, perteneciendo a su vez a la Tuna Universitaria de la Universidad de Cádiz (UCA), de la que también es cofundador. En esta etapa colabora con diferentes tunas de la provincia, asiste a diversos certámenes Nacionales e Internacionales y organiza por primera vez en la historia de nuestra ciudad un Certamen Nacional de Tunas de Magisterio, en el año 1993. Participa en el Concierto de Campanarios de Jerez, con una obra original de LLorenç Barber. (En la imagen, Carlos, el segundo por la derecha, con la Tuna Universitaria en el Teatro Romano de Mérida).
Tras pasar dos años por el conservatorio de nuestra Ciudad, retoma su contacto conmigo y el piano. Así, empieza a trabajar amenizando bodas y en diferentes hoteles de la provincia. En una de sus visitas a la Ciudad de las Estrellas, en Moscú, da un concierto de piano en el Auditorio “Yuri Gagarin” .
El 'Profe Carlos' en el aula de infantil, con una característica mueca actoral.
EL MÉTODO CORONADO Y LOS EVENTOS.
Escribe un método de piano para niños, basado en lo que él denomina “la memoria musical” y gana una plaza de profesor de piano en la Escuela Municipal de Rota en la que profesará durante dos años. En esta línea se pone al frente del departamento de Música de la Empresa Escena Cultural con sede en El Puerto, con la que organiza diferentes conciertos con orquestas y operas, rusas y ucranianas, por toda España.
En su faceta de compositor, ha realizado trabajos de canciones infantiles para compañías de títeres. Posee también algunas obras sinfónicas y temas de canción ligera no publicadas.
Dirigiendo la Orquesta Plectrum Gaditanum, el pasado abril, en Casasimarro (Cuenca). Autum Leaves (J.Kosma).
Desde 2008 es director de la Orquesta de Plectrum Gaditanum. Esta Orquesta de Pulso y Púa, de reciente creación surge como iniciativa de antiguos componentes de Tunas Universitarias de la Provincia de Cádiz y personas que provienen del mundo de la Música Clásica, para llenar un vacío existente en estas latitudes respecto a este tipo de agrupaciones.
EL TENIS, LA VELA Y EL BUCEO.
Sus comienzos con el deporte fueron a través de la piscina municipal, con el tenis con Norberto Jiménez, en el Club Naútico y con la hípica en el Buzo.
Navegando por aguas de la Bahía de Cádiz.
Desde los 10 años comienza a practicar vela en el Club Naútico de nuestra Ciudad de la mano de Bartolo Sánchez. Participa en varias regatas en Andalucía en la clase Optimits, en solitario y Cadete, de proel con Fosco Valimaña de patrón.
(En la imagen de la izquierda, Carlos Coronado --el hombre de las mil caras-- vestido para la ocasión de Mago, dispuesto a hacer unos juegos ante su auditorio).
Con la apertura de la Escuela de Vela de Puerto Sherry comienza su andadura como monitor de iniciación, actividad que realiza en diferentes clases de barcos. Con los años pasa a ser coordinador de la escuela en la sección de didáctica y es allí cuando escribe el Manual del Monitor, publicado y editado por la Federación Andaluza de Vela , convirtiéndose en texto de referencia para la formación de nuevos monitores. Actualmente es miembro del cuadro de profesores del Centro de Tecnificación de Vela, impartiendo las asignaturas de Didáctica y Metodología. Como anécdota, realiza un viaje a las Islas Madeiras, en el barco experimental ruso Helios, único en el mundo con 5 cascos.
Sin dejar de mirar al mar, consigue las titulaciones de buceo dos estrellas (FEDAS) con el Club Poseidonia.
ARTES MARCIALES.
Desde los 16 años practica, igualmente, diferentes artes marciales, destacando su paso por Bassai, con Manolo Carrillo, llegando al grado de cinturón marrón. Una lesión de rodilla lo aleja de los tatamis hasta que se reencuentra con el Aikido y con el Iaido. Durante esta época funda con diferentes artistas marciales el club DAI.
EL ESGRIMA Y LA SALA ADALID.
En 1998 funda la Escuela de Esgrima Sala Adalid, siendo la cuna de la esgrima moderna en la provincia de Cádiz y único referente de este deporte durante 12 años. De su escuela han salido varios campeones de Andalucía y de España. Monitor de esgrima de la Academia de Maestros de Armas y árbitro regional, promueve la esgrima gaditana en diferentes ámbitos, tanto el deportivo como el histórico o el escénico, llegando a colaborar en diferentes montajes teatrales y cinematográficos.
Recibe clases con grandes maestros internacionales de la talla de Pedro Merencio (cubano, Campeón del Mundo y Campeón Iberoamericano de Espada), Jesús Checa, Luís Hernanz o Yuri Semenyuk (seleccionador y maestro del equipo nacional de espada de Ucrania).
Carlos, con un grupo de alumnos y colaboradores en la Sala Adalid.
EL PROYECTO BLASÓN.
Adapta y amplia de manera pionera en España, el Proyecto Blasón de la Federación Francesa de Esgrima. Actualmente continúa impartiendo clases de esgrima. (Texto: Francisco Ramírez Tallón).
Hasta 1916 tuvo lugar la anterior feria de ganado que se celebraba en la ciudad durante el mes de septiembre.?La decadencia de esta cita mercantil la hizo desaparecer. Era una convocatoria mucho más comercial que festiva, que se remontaba al siglo XVIII y que ahondaba raíces en el Privilegio Real alfonsino de 1281.
El Rey Sabio concedió a Santa María del Puerto la celebración de dos ferias cada año y dos mercados a la semana. La velada con motivo de la festividad de la Patrona fue una eventual reminiscencia en las primeras décadas del siglo -no tenía continuidad-, de lo que fue la feria del ganado y que, en forma de verbena veraniega, imitaba en dimensión menor a las feria de la Vendimia de Jerez.
Feria de Ganado. Año 1945. (Foto: Justino Castsroverde).
Feria de Ganado. Año 1945. (Foto: Justino Castsroverde).
El precedente más ambicioso en El Puerto de la feria contemporánea se encuentra en la Exaltación al Vino Fino que se celebró en la Victoria en septiembre 1930, a instancias del entonces alcalde Eduardo Ruiz-Golluri.
Fue en el pleno municipal celebrado el 17 de enero de 1945 cuando se creó la Feria de Primavera con la filosofía de la que ha llegado hasta este momento. Ignacio Osborne como alcalde, y Eduardo Ciria, Manuel Gago, José Merello y Pedro Salvatierra como tenientes de alcalde, acordaron su instauración.
Portada de Feria. Año 1962. (Foto: Rasero).
Con la reincorporación económica de la posguerra, en 1943 y 44 se reanudó la Feria de Ganado en el Coto de la Isleta (aunque Antonio González Morillo, ‘Guindate’, afirma que un año antes en 1942 el participó en la primera Feria de Ganado organizada por el entonces alcalde, Fernando Terry del Cuvillo). En 1945, el Palmar de la Victoria, frente al Tiro de Pichón, volvería a ser el escenario del mercado de ganado, como en las décadas anteriores. La verbena nocturna pasaría al paseo de la Victoria, tal como ocurría en las fiestas veraniegas.
Caseta 'El Cortijo'. Paseo de la Victoria. En la imagen, a la izquierda, Enrique Letang Drouillon y su esposa, MªLoreto Benjumeda; la otra pareja son Miguel Herreria y Carmen Santoni. Año 1945. (Foto: Enrique Letang Drouillon. Colección VGL).
El Ayuntamiento había fijado la celebración para el final del mes de abril, a fin de beneficiar a ganaderos y agricultores y sumarse así al calendario tradicional de otras poblaciones. En aquella primera edición fue del 22 al 26 de abril, dedicándose las tres últimas a la actividad comercial. La exposición ganadera también utilizó terrenos pertenecientes a la sociedad cementera Plus Ultra, y el servicio municipal de aguas de Cádiz colocó una tubería de suministro para los abrevaderos. Al ganado, oficialmente se le sumaban los enganches, los jinetes, el vino y los entrañables farolillos verbeneros.
José Grado Hidalgo, redero jubilado, y unos amigos en la Feria de Ganado, aparece también 'El Luri', marinero desaparecido en un accidente de un barco. Año 1957.
En la fotografía de la izquierda, las hermanas Emi y Ada Vázquez, con nótula 388 en Gente del Puerto, en una instantánea ferial tomada en la década de los sesenta del siglo pasado.
El 22 de abril de 1945 nacía modestamente la Feria de Primavera portuense. La apuesta, paternalista y populista, funcionó desde el primer momento. La Feria se encuentra, desde entonces, en lugar privilegiado entre las preferencias populares, salvando cómodamente vaivenes políticos y sociales de toda índole. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).
(Si tiene fotografías antiguas de la Feria y desea que sean publicadas en Gente del Puerto, puede ponerse en contacto con nosotros en la dirección de correo electrónico: gentedelpuerto@gmail.com)
Alfonso Carreto está jubilado desde hace doce años, y desde entonces las ferias las vive más tranquilas, pero siempre son intensas.
Cuando trabajaba en la Hermandad de Labradores y Ganaderos (tras la transición, Cámara Agraria Local) su misión en la fiesta se centraba en coordinar la feria de ganado que organizaba el Ayuntamiento.
Pero las ganas de pasarlo bien nunca las ha perdido.
"Me gusta la feria. Yo colaboraba en la organización del concurso de ganado y en concreto, entre los años 50 y 70, del vacuno lechero y caballar", detalla.
Unos doscientos ejemplares solían reunirse en cada edición. "Había concursos a ver qué vaca daba más en los ordeños, uno a las seis de la mañana y otro a las cinco de la tarde, en días sucesivos", explica de forma didáctica.
Eran otros tiempos.Parece que de otro siglo.En fin, son de otro siglo.
De aquellos años destaca la ganadería de los Arcila, los Lavi. En el ámbito caballar, a los Montes de Oca, los Terry o los Colón. El sitio casi fijo de Alfonso es su caseta Los del Homenaje, de la que fue fundador.
Primer Concurso de Fachadas de la Feria de El Puerto. Primer Premio. En la imagen, de izquierda a derecha, Alfonso Carreto, los concejales Juan Ponce, Serafín Álvarez Campana Rafael Sevilla y Manuel Lojo. (Foto Rafa).
Todo se debió a un almuerzo que se hizo en honor en 1969 hacia el concejal Serafín Álvarez y Juan de la Lastra se hizo eco en los medios." Aquel acto privado en la finca de El Pedroso fue malinterpretado por el gobernador civil, que incluso se quejó ante el alcalde, Terry Galarza", cuenta Carreto.Cuando aquellos amigos de Álvarez y Lastra decidieron reunirse en una caseta ya tenían su punto de referencia: aquel homenaje. Juan Durio, Carlos del Poyo o Ramón Nimo formaron parte de la relación de venerables portuenses que formaron una de las instituciones caseteras en el real.
La feria de Alfonso arranca sobre las dos y media de la tarde, "me quedo en la caseta hasta que me aburro", señala. Ese límite pueden ser las nueve y media de la noche o, si se encarta, las cuatro de la mañana. "Para la feria trasladamos nuestra casa a la caseta", resume Carreto sobre como es su vida en estos día. Allí en El Homenaje lo encontrarán y a veces reúne a toda la familia, a su mujer, a sus cuatro hijos y sus parejas, a sus siete nietos, y una relación de buenos amigos que nunca faltan en la tertulia.
En la caseta de Los del Homenaje. Año 2009. Alfonso Carreto , Beluca, Olga Ruiz, María Jesús Sordo, Silvia Estévez y Mavi Melgarejo. (foto: Fito Carreto).
"Esta siempre fue una caseta de entrada libre, la palabra privada nunca nos gustó", aprecia Alfonso, "pero si se pone caseta particular, es una expresión que agregamos para que aquel que venga patoso se corte un poquito, para poder actuar ante quien quiera no comportarse en nuestra caseta", aclara.
Pero para vérselas en Los del Homenaje hay que ser ya malaje.
Alfonso siempre está al quite con una botella para encarar, como él, con humor y sana sabiduría esta vida. (Texto: Francisco A. Gallardo).
Antonio Rodríguez García, nació en la calle Mazuela, núm. 6, el 13 de agosto de 1940, cuarto de cinco hermanos fruto del matrimonio formado entre Manuel Rodríguez García e Isabel García García. El apodo de 'el Bicho' le viene de familia. Su abuelo, que tenía una carbonería en la calle Ganado, un poco mas abajo del Bar Rueda, también era conocido con ese sobrenombre sin que Antonio sepa explicar por qué, ¿será porque allí también vendían leche y se pasaba de lo blanco a lo negro en cuestión de segundos? Antonio estudió en el colegio de Bellas Artes y, luego, en la calle Cielos con D. Manuel Alcón, frente a la Papelería Bollullo.
Bar Los Majara. 28 de julio de 1959. De izquierda a derecha, Pitito, Chaqueta, Kiko el Betunero, Juan Antonio Jarque Barrera, Eloy Izaguirre Vallar -el cartero- dueño del Bar , Antonio el Bicho, Manolo de la Venta Manolo (camino viejo de Rota).
Antonio recuerda su primer trabajo, con 8 años, guardando cochinos en el campo. Luego, con 14 años entraría como chicuco en Casa Eloy, en la calle Ganado esquina con Cruces: un almacén, estanco y tienda de bebidas de donde saldría con 34 años. Por cierto que almacén de comestibles sería luego traspasado a Roberto Caramé.
Antonio es uno de los fundadores de la Peña 'Los Majara' a mediados de los cincuenta del siglo pasado en aquel bar mítico de la calle Ganado, junto a Juan Antonio Jarque Barrera 'Kiko el Betunero; Manolo Carrizales, Manolo 'Baules', Ricardo Ragel Márquez, los hermanos Paco y Manolo Gabino, los hermanos Joaquín y Paco Caballero, ... muchos de los cuales hoy no están ya con nosotros. (En la imagen de la izquierda, Antonio en la Velada celebrada en La Victoria, junto a la desaparecida fuente luminosa, con un cubo de aquella famosa 'Tómbola del Cubo', hace 50 años el 9 de mayo de 1950).
En 1974 Antonio decide independizarse y abre un negocio de hostelería por su cuenta, en la misma calle Ganado, un poco más arriba: el Bar 'El Bicho', que regentará durante 7 años hasta que, en 1981 lo traspasa. Aquello tenía menos papeles que... y una inspección de Hacienda le hizo pensar que trabajar y llevar las cuentas con el fisco no era lo suyo. Así que Antonio cambia de oficio y entra a trabajar de evuentual en Bodegas Fernando A. de Terry. Y de camino, haciendo trabajos esporádicos en la construción, pintura y reparaciones en general. Luego se va trabajar a la explotación ganadaera de Doña Carmen, madre de Augusto Haupold, que era veterinaria, donde compartiría oficio de hombre para todo junto a Juan 'el Gallego'.
Antonio con su mujer, Teresa Villanueva Pérez, en una visita a Bodegas Osborne.
Antonio, en un puesto en el Parque en el año 2009.
Antonio se ha hecho famoso por ser el vendedor ambulante que más kilos de avellanas vende en la Semana Santa. La pasada han sido más de 120 kilos, unidos a trompetitas y la típica pelota con elástico de Semana Santa. Con una salvedad, aquellas pelotitas blancas, hechas de pellejo y cosidas a cascos, rellenas de serrín, con una cinta elástica ya no son las que fabricaban en Valencia, que dejó de ser rentable para los hijos de quienes las hacían y quizás alguna vienen de Jaen, pero Antonio las compra en un importador chino. También en Carnaval instala su puesto en el Parque Calderón con martillos. E incluso en la Plaza de Toros, entre toro y toro, se le ve con el canasto ofreciendo su mercancía. Por cierto que aquí a los cacahuetes se les ha llamado toda la vida avellanas o 'arvellanas' y las otras, las redondas, las que traen un solo fruto 'avellanas de los toros'. Y en verano se busca la vida como guarda de los puestos de artesanía y venta ambulante del Parque, en horario de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Además reparte carteles y correspondencia.
Antonioi, en un puesto en el Parque en el año 2008.
Vamos que es un hombre que se busca la vida para haber sacado adelante a su familia. Casado con Teresa Villanueva Pérez, tiene tres hijos, el varon camarero del Bar la Mezquita desde hace muchos años.
Peña La Charanga. Caseta de mediado de los noventa del siglo pasado.
En la Feria, junto a su mujer, en el espacio del concurso morfológico.
Pero donde Antonio disfruta especialmente de su trabajo es en la Feria. Desde hace 17 años colabora con la Peña La Charanga, la mítica caseta que mejor gusto demuestra año a año decorando interior y exterior de la caseta, marcando una pauta de como se deben hacer las cosas. Antonio se ofrefció en 1993 a los peñistas para trabajar como montador y hace de todo: de guarda, ayuda en la decoración, pinta, hace portes, busca oficios, ... 12 días viene a durar su aventura ferial desde que se empieza a levantarr la caseta hasta su desmontaje, en el que por cierto, también participa de forma activa a sus casi 70 años bien cumplidos.
'El Bicho', contando su experiencia en el montaje de caseta de Feria.
Uso de cookies
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.