
Pepe Mesa Ramírez, el Maestro Repostero, nació en la calle Cielos, 64 -frente al Asilo de Huérfanas- en la misma casa que los Sánchez Matabuena y los Sánchez Pacheco. Se distingue por “no tener un pelo de tonto”; un familiar suyo, tía abuela por la rama materna tuvo también alopecia, que era la madre de Pepe Ramírez “el Granaíno”, mayordomo de Javier Terry del Cuvillo. Durante los años que vivió en aquella casa de la calle Cielos, hasta los 18 años, siempre tuvieron un vecino, alternándose, gallego. Pepe es hijo único, hijo y bisnieto de republicano.

Pepe, con una par de años, en el patio de su casa. Fotografía tomada por Luis Sánchez Pérez.
Estudió, además del colegio de enfrente de su casa que no era precisamente un colegio de pago: el Asilo de Huérfanas como ya hemos indicado, en el Don Juan “el Cojo” con 8 años, al que recuerda con cariño. Pepe empieza a viajar desde muy joven pues con casi diez años la familia se va a vivir a las Palmas de Gran Canaria; al padre trabajó durante 2 años en una compañía norteamericana que hacía perforaciones petrolíferas en el Sahara. Allí estuvo en el Colegio de Santa Teresita de Jesús, con doña Georgina, en Ingreso y Primero y durante los 10 y 11 años jugó con los alevines e infantiles de Las Palmas. Vivían en el Barrio de Las Arenas, a 300 metros del Estadio Insular Canario.

Pepe, en el desaparecido Colegio del Asilo de Huérfanas, de la calle Cielos.
Vuelven a la península, a El Puerto con 12 años y entra primero en San Luis Gonzaga, durante un curso y al siguiente lo pasa en un colegio de la calle Ganado que se niega siquiera a mentar su nombre, para luego ingresar interno en los Hermanos Maristas de Sanlúcar de Barrameda, donde tendría como compañeros a otros porteños: Pepe Rodríguez Rendón, Quini Abriol, Juan y Paco Custodio, Miguel Moya Pinel, Manolín Herrera, entre otros, donde termina el Bachillerato Superior.

Pepe, en la Costa Brava, en Cap Creus (Cadaqués-Barcelona) del Club Mediterráneo.
EL CLUB MEDITERRÁNEO
Pepe empieza a conocer la hostelería a fondo con 15 años, pues durante los veranos trabajaba en el Cangrejo Rojo, donde, al terminar el bachillerato con 17 años entra a trabajar de forma continuada, pasando luego a denominarse Club Mediterráneo y se integra en la cadena del club de vacaciones.
Ahí empieza su periplo por España y el mundo como animador, camarero y hombre para todo, pasando por diversos departamentos y llegando a ser Jefe de Sección en varios Clubs. Primero a la Costa Brava, en Cap de Creus, Cadaqués (Barcelona), más tarde vendría Puerto Petro (Palma de Mallorca), Los Pirineos y luego Francia, Leysin (Suiza), Italia, Marruecos, Cerdeña, ... (En la fotografía, Pepe Mesa agachado a la izquierda, con un grupo de compañeros flanqueando a Carmen Flores, la hermana de 'la Faraona').

LEYSIN (SUIZA), CONOCE A SU MUJER
Es precisamente en Leysin (Suiza, en la fotografía superior) donde conoce a su mujer en 1972: María Ángeles , con quien tiene dos hijas, Rocío y María Ángeles, quienes les han dado un nieto cada una. Su mujer era una española residente en Suiza que había estudiado en la Escuela de Hostelería Suiza. En el Club Med de Leysin era gobernanta del establecimiento y continuará moviéndose a nivel internacional, en otros paises donde la cadena de Ciudades de Vacaciones tenía sus clubs.
CASINO BAHÍA DE CÁDIZ.
En 1975 se viene para España hablando cinco idiomas -lo necesario para desenvolverse en su puesto de trabajo en los servicios hosteleros-, contratado para la hostelería del Casino Bahía de Cádiz, ya que El Puerto había obtenido una de las primeras licencias de juego en nuestro país. El Casino se instala, mientras se terminan las obras de construcción del edificio que lo albergaría definitivamente, en el Hotel Fuenterrabía, propiedad de José Luis Kurtz Muñagorri. Cuando el establecimiento de Juegos se ubica en su emplazamiento actual, el Cátering de Alfonso se hace cargo de la operación de alimentación y bebidas del nuevo edificio del Casino, con Antonio Barrios como encargado general y Pepe Mesa de responsable de los bares del edificio. (En la fotografía, el desaparecido Hotel Fuenterrabía, en la playa del mismo nombre).
EL NEGOCIO DE LA REPOSTERÍA.
En 1979, Pepe se hace cargo, como responsable de sala, de la hostelería en la prestigiosa Discoteca Safos, en el Hotel Puertobahía. Con anterioridad su padre, que había terminado su etapa laboral en 1977 empieza a hacer la Tarta Imperial y el Tocino de Cielo y Pepe le presta su ayuda en los tiempos que le permite su ocupación principal, compatibilizando el trabajo nocturno con las mañanas, a raíz de un accidente de tráfico que sufrió su padre. Ahí empezó a buscar en los negocios de restauración hostelera los clientes para la respostería de su padre, que aparece en la fotografía de la izquierda, en una instantánea tomada en el Parador Fuenterrabía, en 1956, por una fotografa inglesa que ganó un premio en Londres.
Así que en 1979, hace ahora 30 años, “arreglan papeles” y nace la empresa familiar: su padre y su mujer, el propio Pepe y más adelante sus hijas y algunos operarios eventuales en fechas claves, la conforman. Sus productos se pueden encontrar lo mismo en Zaragoza (restaurante El Puerto de Santa María, con nótula propia en Gente del Puerto), como en restaurantes de Londres. En Andalucía en Córdoba, Málaga, Sevilla y en toda la provincia de Cádiz, especialmente en las dos bahías: la de Cádiz y la de Algeciras. Tiene varios distribuidores en Andalucía y en la actualidad está en fase de experimentación para la congelación de sus productos y una mejorar la cadena de distribución.
LA TARTA IMPERIAL PEPE MESA
También conocida como “la Tarta de El Puerto”, s una tarta creada en El Puerto en 1953 por José Mesa González, siendo Jefe de Cocina del Parador de Fuentebravía, y por la propietaria del mismo, Gloria Jiménez, inspirada en otra de características similares que se elaboraba en Argentina. Posiblemente sea de los pocos productos porteños que, con una antigüedad de más de 50 años, se crea aquí, se fabrica aquí y se sigue comercializando desde aquí.
Los ingredientes seleccionados que la componen, son: almendras, mantequilla, azúcar, huevos y licor de cacao. La tarta Imperial Pepe Mesa, ha querido ser imitada pero no lo han conseguido, tiene patente de composición y fórmula y posee patente de invención nº P9602403, y una tradición familiar de tres generaciones. (En la fotografía, la Tarta Imperial y los ingredientes).
OTROS PRODUCTOS.
Otros productos del Obrador de Pepe son que completan la docena son: Tarta Imperial de Chocolate Pepe Mesa, Tocino de Cielo, Flan de Huevo, Arroz con Leche, Natillas, Mousse (espuma) de Chocolate al Brandy de El Puerto, Mousse (espuma) de higo, Puddin de frutas al Pedro Ximénez de El Puerto, Crema de Queso con Tocino de Cielo, Crema de Yogur con Tocino de Cielo, Crema de Queso con Frutas Salvajes.

Pepe Mesa en el Camino del Rocío, con Carlos Herrera en 1994.
ROCIERO SIEMPRE.
Pepe Mesa es un rociero de los tradicionales y atípico a un tiempo. Se le entiende todo y opina sobre el fenómeno de El Rocío y sus circunstancias, como es él, sin pelos en la lengua. Amigo del periodista Carlos Herrera, fue con él en las primeras veces que cruzó por Doñana y ha estado en sus programas lo mismo que en los de otro gran periodista: Jesús Melgar.

Pepe Mesa, en El Rocío, interpretando unas Sevillanas en un bautizo rociero. A la derecha el policía local Andrade.
Y es que Pepe fue monaguillo desde pequeñito en San Joquín, cuando, en 1959 se refunda la Hermandad del Rocío, participando en los oficios religiosos celebrados en la Iglesia de las Capuchinas (hoy Auditorio Municipal anexo al Hotel Monasterio), con el presbítero Don José María Rivas. Se haría hermano de La Flagelación con Ramón Bayo, Antonio Díaz y Caamaño.

Pepe, con su caballo 'Bolero' en la aldea de El Rocío. (Foto Bellido).
La primera vez que va al Rocío, de pequeño, con 9 años, tuvo que hablar el cura de San Joaquín con su padre, que no se atrevía a dejarlo. Luego volvería, tras sus periplos por el mundo y, durante su estancia en Matalascañas, trabajando como Maitre en el Hotel Tierra y Mar, hace la peregrinación los años 1974, 75 y 76. Con la Hermandad de El Puerto asiste desde 1979 hasta la fecha, aunque algunos años hace la promesa de hacer penitencia y de no ir a ver a la Señora. Por cierto que su quinto caballo, el actual, se llama “Bolero”.

En la fotografía, de izquierda a derecha, Estefanía Salas, Rafael Ángel Moreno Naval, Nazaret Cala, Antonio 'el Alemania', Aroa Cala, Juan Antonio 'Sopa', Manolito Albaiceta y Pepe Mesa, antes del ensayo general del Festival Benéfico del Rocío, celebrado en agosto de 2008.
EL FLAMENCO Y LAS SEVILLANAS.
Pepe afirma que su afición por el cante flamenco y las sevillanas vienen de sus peregrinaciones al Rocío. Al no haber en esos sitios y por el camino aparatos de pick-up, tenía que cantar a viva voz y así año a año preparaba algunas sevillanas hasta contar, en la actualidad, con un considerable repertorio. Pepe borda las sevillanas y se atreve con las rumbas, el tango, fandangos...

Actuando en el Festival a Beneficio de El Rocío, el pasado agosto de 2008.
Recibe clases de flamenco en la Peña de las Hermanas Cala, en concreto de Nazaret Cala y en estos días ha estado aprendiendo saetas, participando el pasado Viernes de Dolores, 3 de abril, en la Exaltación de la Saeta. También ha participado en dos cursos de flamencología impartidos por la Universidad de Cádiz en los campus de Cádiz y de Jerez. Es un entusiasta colaborador de cuantas asociaciones y entidades benéficas necesitan de su concurso, donde siempre encuentran en Pepe su comprensión y apoyo.
La letra es de Rafael A. Moreno Naval y la música e interpretación, de Pepe Mesa.



"Luis Prieto era una persona entrañable. Buenísima persona y "restaurador". Tuvo el Restaurante de la rotonda de La Puntilla, Antigua de Cabo y Casa Luis, en El Puerto; "El Pájaro" en Chiclana, y el "Rincon Taurino" en la plaza del Pan, en Sevilla. Reunió una magnífica colección de carteles taurinos de El Puerto y una infinidad de objetos relativos a los toros.: trajes de luces, cabezas de toros famosos, etc. A su iniciativa, a la de Manolo Almagro y a la de Fernando Pasaje, concesionario del Kiosko de cristales de el Parque, se debe la creación del Club Taurino Portuense. ¿Dónde estarán hoy todas las cosas de Luis Prieto? Urge, antes de que sea tarde, la creación de un museo taurino, en los bodegones de la Plaza de toros. Hoy se inaugura uno en las Bodega El Cortijo un museo dedicado al diestro José Luis Galloso, pero el Ayuntamiento debe ir adquriendo colecciones antiguas de carteles y otros recuerdos taurinos de El Puerto, antes de que se dispersen y y se pierdan". Luis Suárez Ávila.






Otro bañero antiguo fue Paco Bononato. Tenía las primeras casetas junto al Canal, que todos los años se le inundaban con las mareas de Santiago. Además había casetas con ruedas para bajarla a la orilla ya que las señoras iban vestidas hasta los tobillos para el baño y tenian delante una pequeña terraza. Los días de toros, después del almuerzo y antes de la corrida, se paseaban por la orilla». C.F.G.S. 
EL UNIFORME.
LA PARTITURA



FORMACIÓN MUSICAL.
Ha colaborado en tres óperas en el Teatro Villamarta, de Jerez. «La Boheme», de Puccini; «El Diluvo de Noé», de Briteen y, recientemente, “Tourandó” también de Puccini, bajo la dirección de Enrique Patrón, de la Orquesta de Málaga y la jerezana “Germán Álvarez Beigbeder”. Fue clarinero (en la foto) durante tres temporadas: entre 2005 y 2007, estrenándose como tal en el Festival Taurino a beneficio de Apadeni en el año 2005, tocando a tres clarines, junto con Jesús Rosso Morro y Juan Antonio Tur. Luego ya continuaría con Tur durante esas tres temporadas.
«--Es difícil tocar el clarín?». «--Si señor y mucho --replica rápidamente Joselete--, a mi me enseñó Arce a tocar y el clarín no es igual que la trompeta». «--Yo le enseñé a tocar --agrega Arce--, pero diga usted que aprendió en seis meses, y ya mi compadre es tan bueno como yo (queda dicho). Además --continúa Arce--, es un trabajo de pulmones, pues es un instrumento tan grande y tan potente sin ninguna llave, rodar sus notas hay que sacárselas del pecho». «--¿Que toque es el más difícil en los toros?». «--El despeje de plaza --responden a dúo--. Es el más difícil, ¿sabe usted --prosigue Joselete--, porque es el más largo, porque tiene muchas notas difíciles, unas altas y otras bajas, y que además, como es el primero..., pues estamos nerviosos --nos dice finalmente Arce--». «--¿Veis bien los toros desde allí arriba en vuestra escalerilla?». «--Los clarineros --nos dice Arce--, casino podemos ver los toros, somos esclavos de nuestra obligación, tenemos que etar pendientes siempre del pañuelo de la presidencia». (En la fotografía, Manuel Arce Beuzón, al toque de clarines).




LA TRADICIÓN DEL BELENISMO.
DISTINCIONES Y EXPOSICIONES.
OTROS ÁMBITOS DE ACTUACIÓN.
También es autor de diversos stands, entre los que se encuentran los realizados durante cuatro ediciones para el Ayuntamiento porteño en la Feria Internacional de Turismo FITUR; numerosas fachadas y decoraciones de casetas en la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino de nuestra ciudad y la provincia, entre las que podemos citar la Caseta Los Romero; carrozas para cabalgatas, escenografias de teatro, etc... Incluso uno de los pescadores originales de Martínez, recuperado por Vicente, es uno de los regalos oficiales del municipio portuense, como ejemplo de la tradición martítima de la Ciudad. Figuras de la factoría de la calle Larga están en despachos oficiales y se entregan como regalos especiales de Congresos y Reuniones, considerándose un regalo valioso el producido en El Puerto. (En la fotografía, en la Nave posando con el Shreek que hicieron para la Cabalgata de Reyes. Año 2008).
SUCESORES DE ÁNGEL MARTÍNEZ.
Tras un largo proceso de limpieza, restauración, catalogación de moldes, se pasó a la producción y reproducción de las figuras, utilizando el mismo método que el empleado hace 100 años por el propio Ángel Martínez -la técnica del apretón--, aunque la cocción del barro se realiza en hornos eléctricos alcanzando una temperatura de 980º C lo que hace que éste adquiera una notable dureza e impermeabilidad, una vez cocido. Las figuras se marcan con un sello característico que proviene del sello original de las piezas. Durante el transcurso de la producción de las figuras el sello ha ido evolucionando, desde la AM de principios de siglo, hasta el actual que indica: “Sucesores Ángel Martínez Puerto Santa María”. En la actualidad el trabajo, puramente artesanal, se basa principalmente en la producción de figuras para belenes, con marcado carácter costumbrista. (En la fotografía, con el Obispo de Jerez, Juan del Río, en un Encuentro Belenista).
Juan Antonio García García, nació dos días después de la festividad de los Reyes Magos, el 8 de enero de 1943, en una España en la que la hambruna de la posguerra hacía estragos, en El Royo (Soria). Pero él entró con 16 años, a trabajar en una profesión donde, con el tiempo, daría de comer a los demás: en la hostelería. Concretamente de cocinero, empezando desde abajo, en Escoriaza (Güipuzcoa) en el Colegio de los Marianistas; pasaría por Zaragoza, en el Mesón del Carmen y en San Sebastián, en el prestigioso Hotel María Cristina. En 1961, con 18 años, llega a El Puerto al Motel Meliá “El Caballo Blanco», donde conocerá a la que sería su mujer, Marisa Alonso Juárez. Al año siguiente, en 1962, pone rumbo profesional a la Costa Brava, prestando sus servicios en el Hotel El Alfa (Calella de Palafruguell, volviendo en el verano de 1962 al Cangrejo Rojo, lo que luego sería el Club Mediterranee. (Juan, en una fotografía reciente, dando los últimos toques a una fabada asturiana de la que dieron buena cuenta una reunión de directores de hotel).

Y en 1980 crea una sociedad con José Cala, un tandem que daría mucho juego durante aquella década: el restaurante “La Goleta” la mejor oferta de restauración en cuanto a la relación calidad precio de la zona, siendo un referente tanto a nivel local como nacional. El equipo era comandado por José Cala Suano como Maitre y Juan García García, como Jefe de Cocina. En 1991 se construye Del Mar Hotel, (tres estrellas, 40 habitaciones) disolviéndose la sociedad Cala-García al año siguiente, en 1991. La familia Cala explotaría en solitario “La Goleta” y nuestro protagonista se quedaría con la gestión y propiedad del establecimiento hotelero hasta que, el pasado 2008, tras 17 años dirigiendo el hotel y 49 de vida laboral ininterrumpida, disfruta de la situación de jubilado jubiloso. La dirección del hotel la lleva en la actualidad su cuñado, Julián Antonio Alonso Juárez, bancario excedente, hijo del recordado profesor de Safa, don Lino Alonso. (En la fotografía, el Restaurante La Goleta).
LA FAMILIA.
VISITANTES ILUSTRES.


«En el ocaso del siglo XIX, el vino de Jerez más bebido en casa y tertulias era el tipo “Oloroso” --para los británicos “Golden”-- que se acostumbraba a tomar más como aperitivo sin tapas al mediodía y después de la cena. Era el “Sherry” que se servía en las películas de época cuando alguien pedía un “Jerez” sin otro apelativo. Dicen los más ancianos del lugar que un buen caldo de carne acompañado de unas gotas de “Oloroso” era capaz de resucitar a un muerto. Ni los ingleses habían inventado el “Cream” -que no es otra cosa que el famoso “torito” de nuestra tierra- ni a nadie se le había ocurrido esa cursilería de “consomé al Jerez”. (En la imagen, etiqueta actual de 'Manzanilla Maruja'. Colección J.M.M.)
Cuando el siglo XX comienza su andadura, se inicia el cambio de gusto hacia algo más ligero y capaz de ser ingurgitado en notables cantidades, retando la entrada en estado de catalepsia. Eran los tiempos de los ventorrillos, los tablaos, el buen cante, las fiestas nocturnas que veían la salida del sol al compás de bulerías, fandangos, alegrías ... Es la entrada por la puerta grande del mundo de la juerga de un vino de Sanlúcar de Barrameda con nombre de mujer: la “Manzanilla”. Aun no tenían vigencia por estos alrededores más que dos Ferias, las de Sevilla y Jerez. Su consumo llegó a alcanzar tal notoriedad que incluso vieron la vida las primeras cañas, varillo alargado de gordo cristal, estrecho de boca, que en número de nueve se traían a las mesas, ocupando el cañero que ha llegado hasta nuestros días. (En la ilustración, obra de Muñoz Cebrián, se observa el medallón alegórico al nuevo Vino 'Fino' que lanzaría la Bodega Terry, alternándolo con la -ora 'Manzanilla', ora ''Solera Fina Olorosa, ora 'Fino Maruja'--, inspirando en el personaje de García Lorca, 'el Camborio'.. Colección de F.G.)
Don Fernando A. de Terry y Carrera entra también, como era lógico por su carácter emprendedor, en el terreno de juego e intenta en honor de una de sus hijas el registro de “María” para su “Manzanilla”. El Registro de Marcas y Patentes que en la primera década del siglo dirige el Vizconde de Eza (los títulos nobiliarios empiezan a caciquear) niega su inscripción por estar ya registrada para galletas esa misma palabra: “María”. Se insiste con un sinónimo y he aquí que abre sus vírgenes ojos una moza compuesta y destinada a una larga vida. Se llamó y se llama “Maruja”. (Ilustración: Galleta 'María').
El folleto publicitario señalaba que la música era de “La Chaparrita” y la letra de José Hernández Andino, representante de Terry en Badajoz La solera de “Maruja” --hasta casi 1954-- se rociaba todos los años con una importante partida que se adquiría a Barbadillo, de Sanlúcar. A medidados de los cicuenta pasa de moda la “Manzanilla” y después de un ligero predominio del “Amontillado¡ salta del banquillo de reservas el vino “Fino”. Esto es cosa de los tiempos actuales.» M.G.G.
Mi padre, Pedro Serrano Tey, aprendiz de sastre, llegó incluso a cortar chaquetas muy bien, tonelero, reconocido y respetado encargado de arrumbadores de las Bodegas de José de la Cuesta, me enseñó algo muy importante, mientras desde su altura, mi padre medía exactamente igual que yo 182cm, un gigante para los malos tiempos que le tocó vivir con su padre en el Penal por republicano y una gran familia, siempre sonreía y siempre trabajaba y me decía, cogidito de mi manita. Era el más pequeño, si bien 10 años después nacería mi hermana Begoña. --»Jesusmari hijo, siempre estás enfermo, eres débil: estudia.» (En la fotografía, Pedro Serrano Tey).


Así eran los bañeros y así eran los Tey, que aparte de ello tenían sus profesiones: José Luis y Manuel finísimos ebanistas, Ramón arrumbador de Bodegas José del Cuvillo y, mi padre de José de la Cuesta, hoy Grupo Caballero. Mi abuelo Ramón, capataz de la Bodega del Gavilán. Así se se escribe la historia de las personas sencillas que pasan por el mundo dejando una sombra fresca, esa brisa que tanto gusta en El Puerto, ese frescor que aquí llamamos “viento foreño”, la producen mujeres y hombres honrados y cabales que lo han dado todo sin exigir nunca nada." Jesús María Serrano. (En la fotografía, propiedad del autor, aparece éste con su hermana Begoña y su madre).
Fernando Durán Rey es hijo del Cuerpo. De la Guardia Civil. Nació en Cádiz en 1952 y, diez años después a su padre lo destinan a Tarifa --aquellas vistas del Estrecho y Tánger al fondo--, donde se va a vivir dos años hasta que, a la edad de trece se vienen a vivir a El Puerto un domingo de enero de 1965. Conserva un pedazo de cada sitio donde ha vivido. Con 45 años en El Puerto, Fernando asegura que «me siento de donde al abrir una ventana me encuentro a gusto. Llegaron con el camión de las mudanzas, de Viuda de Requejo. Fernando recuerda la primera impresión que se llevó de la Ciudad al leer en la Avda. de la Estación (antiguo Camino de Urda), el letrero que anuncia en una de las antiguas bodegas de Terry reconvertidas hoy en viviendas, que El Puerto es “Cabeza de Partido Judicial”, algo que no entendía con aquella edad. Vinieron a El Puerto por seis meses y aquí redescubre otro tramo de mar Atlántico -encerrado en la Bahía- desde el acantilado de Fuerte Ciudad, donde se encontraba el Cuartel de la Guardia Civil al que es destinado su padre, en principio para seis meses. «Allí supe que yo quería morirme en El Puerto», afirma.
Los olores de aquel lugar: retama, arena, mar y otros, entre los que se encuentra una planta que huele a regaliz y que él pone en los “Nacimientos” (lantana o “meao de gato”), quedaron fijados en su memoria olfativa.




FERNANDO Y EL PERIODISMO.
LA HISTORIA DE UN TRANSGRESOR.
Fernando lo deja claro: «Yo empecé a transgredir en 1978, cuando no se podía ser un transgresor. Le eché genio a la vida con 27 años, cuando me hago dueño de mí. Mi madre no se pudo equivocar pariéndome, y yo me esfuerzo por gustar» y abunda: «Me han hecho ser un transgresor, pero tengo un desdoble de personalidad controlado», habla este Fernando convertido en una especie de Juan Luis “Sabio Tarifa”, que bien pudiera, a pesar de su timidez no aparente, interpretar monólogos ante pequeños auditorios que, sin lugar a dudas, se le entregan. Y lo mismo puede contar verdades que mentiras, interpretándose a si mismo o reinterpretando a su personaje. Eso si, no entiende el Carnaval en la calle: «Me agobian las masas». (En la fotografía, a caballo de regreso del Rocío).

Otro embajador porteño en Madrid. Pepe Jiménez Vázquez, “Bigote”, nació en pleno verano canicular, probablemente en la calle Durango en El Puerto el 3 de agosto de 1922. Su padre se llamaba Cristóbal y su madre Catalina, siendo el menor de cuatro hermanos: Alfonso 'el Nino', guardacampo, que era un cuerpo de vigilancia de los campos que estuvieron en activo en nuestra Ciudad, al menos hasta el final de la década de los sesenta del siglo pasado; Ana, que casó con un Sancho, estableciéndose en Sevilla tras el casorio; y Cristóbal, que murió durante la Guerra Incivil en Madrid -a Bigote le cogería con 14 años-, adonde marchó con un Zamacola.

Ramón Vélez que vive en la actualidad en la calle Molinete y tiene 82 años, cuenta que Bigote acompañaba al Beni y a él en las noches madrileñas ya que Pepe Bigote llevaba bastante bien el compás, incluso a veces se permitía dar sus pasitos de bailes y cantar. Eso le hizo estar durante un tiempo con el cantaor flamenco Rafael Farina.Refiere Ramón que «una noche los tres, Beni, Bigote y yo mismo, fuimos contratados para que actuaran para Ava Gardner. A la actriz, famosa por aquella época en las noches madrileñas ,desde un principio no le cayó nada bien a Bigote y llegó a decir que Bigote era un chico muy feo. A raíz del ‘incidente’ Bigote tuvo que abandonar la fiesta no sin antes tomarse un respiro y dar buena cuenta, a su manera, de la Diva… Al terminar la noche, Beni y nos dirigíamos a la pensión donde se encontraba Pepe y quisimos, como buenos amigos, compartir el dinero que habíamos recibido de la actriz norteamericana: unas quinientas pesetas de la época. En ese momento Bigote puso otras quinientas encima y quedamos los dos extrañados. Claro, después el cachondeo fue mayúsculo cuando Bigote nos dijo, que se había tomado el atrevimiento de coger del bolso de la actriz la cantidad que el consideraba que podía saldar la ofensa que le había hecho la actriz americana.» Ramón refiere que en una época de su vida ya estando Bigote ‘mejor situado” necesito de su colaboración pues un mal asunto le había llevado a una situación nada deseable y que le había dejado sin trabajo durante tres meses. Bigote, no solo le presto lo que necesitaba, sino que además le ofreció la cama de la pensión donde dormía.
Es a partir de 1963 cuando Bigote conoce a Lucio que lo convierte en relaciones Públicas del más afamado restaurante de Madrid, Casa Lucio en la Cava Baja Madrileña. Allí con su universidad labrada en la calle, talento innato descubre una nueva vida a la que jamás pudo haber soñado, Ministros, artistas, futbolistas, entrenadores, personalidades de cualquier rango y condición trataba con exquisita educación comentando que lo mejor de España era El Puerto. Años mas tarde, otro restaurador, Esteban que había sido compañero de Lucio, abre a escasos metros de Casa Lucio un restaurante, Casa Esteban, también afamado por los madrileños y Bigote comparte sus relaciones publicas en ambos lugares. (En la fotografía, Lucio Blázquez, de Restaurante Casa Lucio).
Por otra parte cuando el sector pesquero porteño estaba en todo su apogeo, era Bigote quien atendía en Madrid a los exportadores y vendedores, caso de José Agarrado, Juan Crespo y un largo etcétera. Aquí cabe destacar a Pepe Romerijo pues la amistad con Pepe Bigote es la que posibilita en Madrid la presencia de Romerijo en numerosísimas ocasiones tanto en Casa Esteban como en Casa Lucio, al igual que le ocurrió a ‘El Cochino’. (En la fotografía, Esteban López Mariscal, del madrileño Restaurante Casa Esteban).
Manuel Gutiérrez Morillo, Manolito ‘El Cochino’ era el administrador de nuestro protagonista. Resulta que Bigote llegado a El Puerto, entregaba una importante cantidad de dinero a ‘El Cochino’ para que hiciera de Banco ya que se fiaba poco de los banqueros y así de esa manera además de ser su estancia más agradable siempre tenía a la mano la ayuda indispensable de su gran amigo y banquero particular Manolito ‘El Cochino’. Tuvo una excelente vinculación con el Racing de aquellos años, con jugadores, directivos y entrenadores. (En la fotografía de la izquierda, Manolito 'el Cochino').




Un día, del verano de 1979, estábamos sentados en la terraza de Romerijo, cuando apareció de repente Antonio Arribas; conocido por ser uno de los “choris” más famoso de Marbella. Antonio y Pepe se fundieron en un abrazo. Y Arribas fue al grano: “Pepe, necesito medio millón de pesetas ya mismo”. Y Bigote se fue derecho a Pepe Romero, dueño del establecimiento... Media hora más tarde Arribas nos decía adiós con mucha prisa. Romero, que había adelantado la pasta, tenía sus dudas. Y Bigote le decía: Antonio Arribas no sólo volverá con el dinero en la fecha prevista sino que, además, repartirá ganancias. Y así fue. Hombres así, con ese don, son necesarios en muchos sitios. Al menos para evitar que siga habiendo timadores de cuello duro, y traidores por sistema.» (En la fotografía Pepe Romero, quien auxilió a Antonio Arribas, el cual formó parte con Luis Ortiz, ex marido de Gunilla von Bismark, Rogelio Llagostera y Jorge Morán, el grupo Los Choris, animador de las fiestas de la jet marbellí.) Manolo de la Torre.


la Cruz, le obsequió con un corderito que tenía en Las Beatillas. Con 14 años, su padre le hizo miembro de la Cofradía del Amor; todavía recuerda Pepe lo desagradable que era entrar -con aquella edad- en el antiguo Penal de El Puerto. Había presos con fe y sin fe, y unos lloraban, otros gritaban. Solo entró una vez.


Pepe hizo el servicio militar en 1970, entre San Fernando, Rota y en El Puerto, en la desaparecida Comandancia de Marina, en la avenida de la Bajamar, donde coincidió con el pintor de la luz, Juan Lara --que siempre quiso olvidar aquella etapa de su vida--; Pepe, al terminar la jornada, solía llevarlo a bien a su casa en la calle Rueda -por la Barriada de la Vid- o al estudio que el pintor tenía cerca de la desaparecida Alcoholera del Puerto, en la carretera de Jerez. Se casa en 1975 con la porteña Milagros Torrres y tiene dos hijos, Pelu y Loreto. El primero lleva ya unos años en Hong Kong, donde en la actualidad regenta un restaurante de comida española, el Igor’s y, 







Luis del Pino Robles, Luis 'el de los huevos', nació en la Ribera del Río el 15 de julio de 1923, en los soportales existentes frente a la Casa de la Munición o Provisión, donde por la época existía un cuartel militar de Artillería, y que muchos han conocido al final del siglo XX como Taberna 'La Resaca'. Su madre, María Magdalena Robles le lavaba y planchaba la ropa a los soldados. Su padre, Francisco Pino Suárez era primo hermano de Manolo y Miguel del Pino, los célebres diestros locales. El apodo de la recova le viene a Luis por su trabajo en el Despacho de Plácido Carvajal, con el que repartía huevos y queso al por mayor al comercio local con quince años.

SU OPORTUNIDAD ARTÍSTICA: CANARIAS.

CON LOLA FLORES.
23 AÑOS EN FRANCIA.
La ficha técnica es para leerla: Dirección Artística: M.Carrillo. Dirección Musical: M. Leveque. Maestra Concertadora, profesora: Lolita Lanzarote. Regidor de escena: Manolo R. Cortés. Maquinista Jefe: Francisco Camacho. Segundo Maquinista: Francisco Andrade. Gerente: José Valiente. Representante en Ruta: Guillermo Aguilar. Números de Baile montado y dirigido por L. del Pino. Vestuario confeccionado para este espectáculo por: M.Mariscal, según diseños de M. Carrillo. Decorados y atresso [sic]: Propiedad. Peluquería: Pepi. Grupo microfónico: Quico, montado por Manolo Pacheco. Organización: M. Leveque y M. Carrillo. Representante exclusivo: Manolo Astorga. El patrocinio era de una bodega portuense: Brandy Viejo Veterano Osborne y Amontillado Fino Quinta. (En la fotografía, perteneciente a otro festival benéfico, Luis caracterizado de mejicano en el Teatro Principal. Doña Virginia lo dirigía al piano y escogía para nuestro protagonista los números cómicos).