Miguel Lobato Quintero nace en 1927, el 4 de marzo, en la calle Pozuelo, hoy Federico Rubio. Estudió en el colegio de la calle Ganado con el Maestro Cárdenas. Polifacético donde los hubiere, desde joven vive el mundo del espectáculo a través del Carnaval, en su casa, ya que su abuelo Miguel Lobato como él, fue un conocido autor carnavalesco, en aquella época, en nuestra Ciudad. Persona seria y honrada, empezó en el mundo del fútbol como secretario del equipo Santo Tomás, en el que jugaban Laínez, Lupo y Joselete. (En la imagen de la izquierda, una fotografía actual de Miguel Lobato).
Su vida laboral, comienza en Conservas Sur, con nótula propia en Gente del Puerto, núm. 333. Luego vendría el Puerto Comercial, la frontera natural marítima de El Puerto con el exterior. Trabajó en diversas empresas consignatarias de buques, primero con Vicente Prego, continuando con Emilio Huart y hasta su jubilación en LOPAMAR, S.L. Es, precisamente en ese tiempo, cuando colabora para que en El Puerto se cree un cuerpo de trabajadores portuarios, independientes de los de Cádiz. En aquellos tiempos se vivieron los mejores tiempos de actividad portuaria en nuestro puerto, pujanza hoy tristemente desaparecida.

Miguel del Pino posa una mano sobre el hombreo de Miguel Lobato en el coso de El Puerto.

Tarjetas y felicitaciones de Miguel Lobato, en 1958, hace 52 años.
EMPRESARIO TAURINO.
Dejó el mundo del fútbol coincidiendo con su etapa de pluriempleado como trabajador en Conservas Sur. En esta etapa entra en contacto con el planeta de los Toros, mundillo en el que llegaría a ser empresario y apoderado (1957-1962), teniendo dos Plazas portátiles, que llegó a instalar en Chiclana, Grazalema, Vejer, Bornos, etc… llegando a organizar más de cien espectáculos. Fue apoderado de Rojitas de El Puerto y Faustino Martínez, de Zaragoza. Según declaraciones de Lobato a la revista ¡Oiga! "no saqué toreros, pero ayudaba a Juan Antonio Romero, Manolo Segura, Pepín Jiménez, Mondeño y Juan Enrique, entre otros".

Dedicatoria de Manolo Caracol: "A Miguel Lobato, esperándole que me 'aga' un Contrato para firmarmelo en Blanco. Con afecto. Manolo Caracol".
EL MUNDO DEL ESPECTÁCULO.
Pero donde destaca, donde es reconocido su trabajo y donde ayudó a jóvenes artistas y no tan jóvenes, fue en el mundo del espectáculo, como agente o representante artístico. Empujado por su amigo Manolo Carrillo, también con nótula en Gente del Puerto núm 076 y Joaquin Rosso, entra en el mundo de las variedades donde intenta y consigue ayudar a todos los artistas y grupos que representa, con humildad pero con contundencia y arrojo, organizando y promoviendo toda clase de espectaculos en los cuales algunas veces le llega a costar dinero de su propio bolsillo-
Artistas de nivel nacional e internacional son contratados por Miguel Lobato a lo largo de su trayectoria profesional. Alcalá de los Gazules, Alcalá de Guadaira, Arcos, Chiclana de la Frontera, Conil de la Frontera, Medina Sidonia, San José del Valle, Sanlucar de Barrameda, Vejer, y muchísimas localidades de la provincia y fuera de ella reciben el asesoramiento, colaboración y los servicios y ayuda de Miguel.

Recibiendo la insignia de oro y brillantes de ARTE, de manos de su presidente, Santy Castellanos, en el Scala Meliá de Madrid, en 1997.
PRIMERA INSIGNIA DE ORO Y BRILLANTES DE ARTE.
Nuestro protagonista fue fundador de ARTE (Asociación de Representantes Técnicos de Espectáculos) en Andalucía, junto con otros conocidos profesionales andaluces: en Cádiz, Portela; en Sevilla, Pulpón y en Málaga, Antonio Rodríguez. En 1997 recibe la primera insignia de oro y brillantes de la profesión, otorgada por la Asociación de Representantes Artísticos a nivel nacional. La carta que le remite el 5 de noviembre de 1997 el presidente de la Asociación dice: "La Junta Directiva de nuestra Asociación ha acordado por unanimidad el concederle la primera insignia de oro y brillantes, máximo galardón concedido hasta el día de hoy desde su fundación, en reconocimiento a través de esta carta, con el deseo de que la recibas con la misma ilusión y cariño que a todos nosotros, tus compañeros y amigos, nos produce entregártela.

Los galardonados fueron junto con Miguel (a la izquierda), Rapahel, Juan pardo, Alberto Cortéz, Manolo Escobar, Nacho Cano, Carmen Sevilla, Niña de la Puebla, Rita Barberá -presidenta de la FEMP- (a la derecha), Antxo Quintanilla, Diretor TV de Galicia, Rafael Revert, Director de Cadena 100 y el periodista José Ramón Pardo.
EN EL PUERTO.
En El Puerto fue colaborador habitual del Real Club Náutico, Vistahermosa, los Festivales de Verano en el Cine Jardín Florida a principio de la década de los ochenta del siglo pasado, organizado por las Concejalías de Cultura, Juventud y Deportes del novato ayuntamiento democrático. También trajo los artistas que actuaban en la Caseta “ Tierra, Mar y Vino” que regentaba Antonio Romero Castro junto a otros socios y, como consecuencia de su ayuda a las campañas de Navidad con Amor, llegó a ser Rey Mago en la Cabalgata de El Puerto.
Representó a muchos artistas locales y de la zona: Los Radars (nótula 381 en Gente del Puerto), Blend 73, Casablanca y el grupo escindido, Casabianca, Fábula, Koky (nótula 349) y muchos cuadros flamencos que representó en sus comienzos en el Cangrejo Rojo (nótula 493).

En la imagen, con José Ortega Cano y la cantante Rocío Jurado.
FIESTA DE LA PARPUJA.
Es en Chiclana donde junto al empresario Juan Izquierdo se monta uno de los primeros Festivales omnibus del Flamenco en la provincia como fue Fiesta de la Parpuja, con Camaron, Lebrijano, Meneses, Fernanda y Bernarda, El Cabrero, Rancapino, Naranjito, Fosforito fueron entre otros participes de este festival. El contrapunto de El Puerto, con el Festival del Cante de los Puertos que organizara Luis Suárez.
El primer festival ómnibus, también, de mas de 12 horas de Rock Andaluz, con Medina Azahara, Triana, Imán Califato Independiente, en Chiclana de la Frontera. El primer festival de Cantes de la Barrosa dedicado a la Copla, con Rocio Jurado, Isabel Pantoja, Marifé de Triana, Sara Montiel, Juanita Reina, María Jose Santiago, Mariela Romero,... En Vejer de la Frontera se le reconoce su labor despues de 25 años programando ininterrupidamente el Festival Flamenco en los muros del castillo, incomparable marco para un festival.

Cabecera del contrato que intermedió con Vistahermosa y el cantante Julio Iglesias, en una de sus actuaciones en nuestra Ciudad, con fecha 6 de marzo de 1976. La actuación, celebrada el 26 de agosto de 1976, comprometía al artista a cantar 45 minutos por los que recibiría la cantidad de 325.000 pesetas de la época.

En la imagen, con la artista María José Santiago
Viudo de María del Carmen Méndez, con quien tendría cuatro hijos, ninguno se dedica a la actividad de la representación artística, aunque si portuaria: sus hijos Federico y Miguel (el primero Hermano Mayor de la Hermandad del Dolor y Sacrificio); los otros hijos del matrimonio, María Reyes y Francisco Javier, residen en Murcia.
La muerte le sobrevino en 2013, el 3 de mayo. Descanse en Paz.






Pepe tiene una gran familia que se compone de 6 hijos , 17 nietos y 8 bisnietos y otro que viene en camino. De los nietos 12 están ya casados. Pepete sorprende con su gran memoria. Se acuerda de datos y nombres, con pelos y señales, de muchísima gente que ha conocido en su vida. Se conoce los nombres y las medidas de todos los cortijos de la campiña. Es un gran entendido en caballos y distingue los hierros de las distintas ganaderías de Andalucía.

Anoche se presentaba en sociedad, en las Bodegas Colosía el libro “Alma Gitana”, una iniciativa de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia. Para el presentador del libro, Luis Suárez Ávila, que no sabe decir que no a ningún amigo, “Es un verdadero placer poder estar aquí, ahora, con mi amigo Salvador Cortés Núñez, flor de la raza calé portuense, y un claro exponente de ella. Porque, si desde antes del siglo XV, los gitanos se ejercitaron en el oficio del hierro y, ya en sus postrimerías, fueron herreros gitanos los que hacían las balas para la incipiente artillería que reconquistó Granada, no es menos cierto que en ese oficio se ejercitaron en todo tiempo. El hierro es el material que han doblegado en las fraguas y el hierro es el material que ha doblegado en el torno, desde su niñez, mi amigo Salvador.






Luis era un niño en una posguerra atroz de hambre y oscuridad, monago insumiso, cómplice de estraperlista, militante antifranquista clandestino, obrero fabril, albañil capaz y vecino solidario sin etiquetas. Octogenario, Luís Rincón Noya contempla desde la atalaya de su 3º A de la Plaza del maestro Dueñas, junto a su compañera de todas sus vidas, Soledad, no en balde son progenitores de siete hijos con todos sus avíos, las grandezas y las miserias que la condición humana le ha mostrado a lo largo de su ya luenga existencia. De figura menuda y corazón grande, este lazarillo que fue de ciego, sindicalista orgulloso de su clase, y desengañado de la partitocracia en donde los actores principales y únicos del panorama político son los grandes partidos, se reivindica día a día como amo de casa, abuelo vocacional y ferviente amante de la lectura, que en sus ratos libres escribe con la bonhomía que siempre ha llevado por bandera. (Ilustración: María Lizaso).
De una infancia de posguerra repleta de calamidades, de hambre y de incomprensiones, recuerda como a un cuñado suyo, Manolo, que regentaba el bar Los Cisnes en plena Calle Luna, cuando los sublevados contra la República se hicieron con el control de la ciudad, le cerraron el local previo destrozo del mismo que, unido a su reciente viudez hizo que se trastornara por completo recluyéndosele en su casa por loco. Locura convenientemente fingida a instancias de un amigo falangista para evitar el casi seguro fusilamiento que le esperaba si llegaba a curarse.


Su incorporación al movimiento sindical se comprende con estas palabras: “--Cuando llegué a la fábrica y vi a un centenar largo de hombres trabajando en unas condiciones laborales infamantes, con un calor de muerte y sirviendo a unas máquinas de fabricación automática con medios artesanales, comprendí que la época de la esclavitud aún no había terminado”. Fue Esteban Caamaño Bernal quien a través de Calixto García, compañero de la fábrica, el que le introdujo en la Hermandad Obrera de Acción Católica (H.O.A.C.). En el sindicato vertical de la época fue enlace sindical, jurado de empresa, presidente de la sección social local del Sindicato de Construcción, Vidrio y Cerámica, y vocal provincial de esta misma rama. Colaboró con Esteban, Isidoro Gálvez y su hermano Manolín y otros compañeros de Cádiz, San Fernando y Jerez en la implantación por esta zona del Sindicato Unión Sindical Obrera (U.S.O.). Siente especial admiración y aprecio por Tina Aguinaco y Jaime San Narciso, dos asturianos, profesora ella y médico él, que por sus estudios y formación pertenecían a la clase media, pero que sin embargo, por sus valores humanos estaban más cerca de los pobres que sus propios congéneres. (En la imagen, torre chimenea de la desaparecida fábrica de botellas).
Con la restauración de la democracia abandonó un tanto desengañado el mundo sindical y político, pero sus inquietudes solidarias le llevaron a impulsar el movimiento vecinal incipiente que se habría paso en esos momentos de apertura del país. Tuvo el honor –según sus palabras- de ser el primer presidente de la Asociación de Vecinos “San Jaime” en la zona de Crevillet. Ahora, tras una larga y trabajada vida de compromiso hacia los demás, su descanso activo lo ejerce como escritor ya premiado en algunos certámenes literarios, manteniendo por siempre el orgullo de haberse ganado la amistad y el respeto de todos sus compañeros en el mundo del trabajo. (Textos: Manolo Morillo).












Allí aprendería las primeras reglas y, con seis años se vería de monaguillo, a las órdenes de su padre, el Sacristán, en San Joaquín. Luego estudiaría en el Pósito de Pescadores, en Puerto Escondido, aunque por poco tiempo: hacía falta arrimar algún dinero para la familia y dejó pronto la escuela. (En la imagen, Ramón de monaguillo, en 1926).


LA GUERRA Y SU NOVIA.













ARTESANO EN MINIATURA DEL CARNAVAL.



El Racing Club Portuense, su Junta Directiva, plantilla de jugadores, cuerpo técnico y, sobre todo, la afición, corta, como siempre, pero muy comprometida, influyó bastante para que Antonio Álvarez Herrera, se decantara por volver de nuevo a la Corporación Municipal, después de ver truncadas todas sus ilusiones por tener que renunciar a su condición de ser Alcalde de la ciudad que lo vio nacer, como consecuencia de la decisión tomada por sus compañeros del Partido Comunista de España. PCE, el día 14 de septiembre de 1981, que entendían, por aquellas fechas, que Antonio Álvarez no estaba cumpliendo las directrices del partido. Solo pretendió ser el alcalde de todos los portuenses. (En la imagen, fotografía oficial de Antonio Álvarez para la Campaña Electoral de 1983, usada en los medios de la época).
Precisamente, encontró en el Racing a unos amigos. Por eso cuando en noviembre de 1982, peligraba la continuidad del RC Portuense por unos hechos que implicaron a la dirección del Club con asuntos bancarios, creando situaciones confusas, Antonio, no solo garantizó la honradez de sus amigos, los dirigentes racinguistas, como quedó demostrado posteriormente en los procedimientos judiciales que se abrieron al respecto, sino que en su Grupo Independiente, en sus puestos de salida, incluyó a directivos del Portuense.
Miguel Marroquín Travieso colaboró con Antonio ya que como el cuenta: “mi amigo quería mi ayuda y para eso están los amigos: para las maduras y para las mas duras”. Aunque, por decisión propia, se quedó al margen de cualquier aparición pública.
Juan Bermúdez Jaén (EL Puerto 1915 - Barcelona 1972), era hijo de Rafael Bermúdez Delgado y Juana Jaén Delgado. Desde muy jovencito ayudaba a su padre en un taller de bicicletas
Se casó con 25 años, en octubre de 1940, con Milagros Tejada Peluffo (El Puerto 1917 - Madrid 2002) conocida como Lalo --hermana del fallecido poeta José Luis Tejada-- era hija de Felix Tejada Mayo y Milagros Peluffo Delgado. El matrimonio se fue a vivir a la Ribera del Río, 37 y tuvieron cuatro hijos: Milagros (Lalote), Juan Luis, Francisco Javier y José Manuel. Conforme iba aumentando la familia, se trasladaron a la Granja de San Javier (frente a lo que queda del Paseo de la Victoria). Le pusieron ese nombre porque su hijo Javier, al nacer, estuvo en serio peligro de muerte y se encomendaron al patrón de El Puerto, San Francisco Javier.
Juan Bermúdez y dos de sus hermanos trabajarían en la Fábrica de Hielo propiedad, a partes iguales, de José León de Carranza y de su suegro Felix Tejada Mayo. A su fallecimiento, Juan le compra a las hermanas Tejada la parte que heredaron, asumiendo la gerencia de dicho establecimiento, hasta que se abrió una nueva fábrica en el Muelle, dejando de ser rentable, ante la fuerte competencia que sobrevino. Juan Bermúdez llegó a afirmar que, sin la fábrica «que ha sido toda mi vida, ya no me quiero quedar en El Puerto». Además llegaba el momento en el que los hijos empiezan a estar en edad de iniciar carreras universitarias y Juan y su mujer Lalo, querían permanecer cerca de sus hijos. Se plantean abandonar El Puerto.
LA GUAGUA 'CAMPANITA'.
