“Al son de bombo y platillo
se van quitando las penas
Contigo juntos en el camino…
Caminito de Yerbabuena”.
Estos versos abrían el programa de Carnaval que el autor y componente Paco Soto Ruiz, 'Paquito el Horno' pronunciaba al inicio de sus emisiones en FM Puerto, una efímera emisora que funcionó en el Camino de los Enamorados en 1988. ‘Caminito de Yerbabuena’ era la voluntariosa respuesta de aquella emisora amateur a la Cadena SER, en el penúltimo Carnaval que retransmitió Manolo Casal antes de pasar a Canal Sur. El ‘Caminito’ de Paco en los medios continuó años después, en Antena Bahía y en Telepuerto.
El recién fallecido Francisco Soto presentó durante años los actos carnavalescos, en la mayoría de las ocasiones junto a su buen amigo Pepe Arjona, y pronunció el pregón de la fiesta de febrero en 1999, tras una intensa trayectoria no sólo narrando lo que sucedía en el Carnaval portuense, sino también como autor, tanto de grupos adultos como juveniles, como ‘Mi Puerto rico’. Además fue directivo de los colectivos de autores y agrupaciones que existieron en los últimos 20 años, desde que se agriaron las relaciones con el Ayuntamiento a la par que se unía el declive de la celebración.
El concurso de agrupaciones de 1990 marcaba el principio del fin del Carnaval en El Puerto después de una ‘gloriosa’ década en los 80, cuando resurgió tras la prohibición del franquismo, promovido por el Ayuntamiento presidido por Antonio Álvarez. Paco Soto había pertenecido a Los Majaras en una de sus más brillantes etapas, en la de Raza Mora, emblema del despertar creativo del Carnaval gaditano, tras los años de la censura y las llamadas fiestas típicas.

Los 11 componentes de 'Raza Mora', en 1978, de pie, de izquierda a derecha, Antonio Rico 'Pedro', Fernando Albert, Francisco Díaz 'Pelajigo', Francisco Gómez 'Pacoli', Paco Soto , Diego Caraballo y José Torres 'El Porras' .Agachados, Manuel Parra, Antonio Cía, Pedro García 'Pedrito' y Manolito Albaiceta
En el 90 Paco Soto era el letrista de la comparsa ‘A través del tiempo’, dirigida por Salvador Torres ‘El Dori’ (fue la última agrupación dirigida por éste (Bastones blancos, Vamos al grano, con letra de Luis Galán). La agrupación del Dori, la del Bar Camas, era la rival de Los Majaras y en el 90 estaban frente a frente, sin otras comparsas portuenses (Andaluces de Jaén, con letra de Diego Caraballo era el grupo dirigido por El Pedro), y con más gente alrededor incitando a la polémica que en los mismos componentes. Mientras el grupo de Los Majaras pasó a la fase semifinal del concurso del Falla, ‘A través del tiempo’, que cantó el primer día, se quedó en puertas por esa circunstancia de abrir, en frío, el certamen gaditano. El concurso de El Puerto, celebrado entonces en el llamado Salón Moderno, se presentaba como el momento para calibrar a ambas comparsas.

Paco Soto, Pregonero del Carnaval de 1999.
AQUEL 28 DE FEBRERO DE 1990.
‘A través del tiempo’ cantaba en la sesión del 27 de febrero y aquella actuación pasó a la pequeña historia del Carnaval de El Puerto por el revuelo formado. La comparsa del Bar Camas intervenía a medianoche, asomándose el festivo 28. A las doce en punto, tras los dos cuplés, la agrupación fue interrumpida por un estruendo de compases, entre los silbidos del público, hasta que pasados unos segundos el personal, y los comparsistas, notaron que el sobresalto musical era el himno de Andalucía, que los había desconcentrado. El personal acabó de pie, solemne, escuchando las notas autonómicas. El grupo, al término de la actuación bajó indignado por lo sucedido, mientras el entonces edil de Fiestas, Vicente Sucino, también se había sobresaltado por la imprevista interpretación. Simplemente Paco Soto había pedido a la mesa de sonido que intercalara el himno justo en el momento de que comenzar el 28 de febrero de 1990. La emisión por megafonía del himno suponía un problema protocolario, incluso denunciable. El jurado resolvió el entuerto de la manera menos problemática, incluyendo la pieza dentro del popurrí y penalizando a la agrupación por exceso de tiempo.

El desaparecido Salón Moderno, engalanado para el Carnaval.
El asunto se aclaró, pero en el ambiente flotaba la tensión por la sorpresa que recibió el grupo en escena y que habría alterado los ánimos. No pasó de la anécdota, y al cabo de los años, los protagonistas evocaban lo sucedido con una sonrisa. Andaluces de Jaén, cajonazo en el Falla, fue el primer premio local del Carnaval 90, que vivió una ventosa celebración, con las calles casi desiertas y que confirmaba la cuesta abajo de la celebración en El Puerto. Paco Soto y El Dori volvieron a oír el himno de Andalucía en las tablas del Salón Moderno doce años después, en un homenaje, y fue Luis Galán entonces el que animó a poner la interpretación, con cierto pesar, en este caso del edil de Fiestas, Fernando Gago, que no fue avisado de la inserción. La anécdota se reeditaba. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).

El director de ‘A través del tiempo’, nada más salir de la sala del jurado, y rodeado de concejales y miembros del Consejo del Carnaval. (Foto: Diario de Cádiz).
LA CRÓNICA DE ENRIQUE ALCINA.
«A TRAVÉS DEL TIEMPO» USÓ EL HIMNO ANDALUZ.
La uilización del himno de Andalucía por parte de la comparsa portuense ‘A través del tiempo’, antes de iniciar el popurrí y cuando el reloj marcaba las doce y cuarto de la madrugada de ayer, 28-F, provocó una gran polémica en la segunda semifinal del concurso de agrupaciones. El jurado, que se reunió posteriormente con el director y miembros de la comparsa, acordó penalizar a la misma con el 15 por ciento de la puntuación del popurrí.
Doce y cuarto de la noche. La comparsa portuense «A través del tiempo» va a iniciar el popurrí cuando, sin que nadie fuese advertido, ni siquiera los miembros de la agrupación, suena la música del himno de Andalucía. Sorpresa. El público, que medio llenaba la sala reacciona y se pone en pie, originándose un ambiente de excepción. Se suceden las ovaciones y la comparsa permanece parada en el escenario.
Poco después bajan hasta la mesa de sonido varios agentes de la Policía Local a pedir explicaciones, puesto que, según nos dijo el alcalde, Juan Manuel Torres, «la utilización de un himno en un acto no oficial está prohibida».
Se aclaran los hechos. El letrista de ‘A través del tiempo’, Paco Soto, reconoce que fue él quien convenció al técnico de megafonía para que pusiese una cinta que formaba parte del repertorio, sio avisarle que se trataba del himno de Andalucía. (La comparsa se quedó inmóvil. Foto: Diario de Cádiz).
Una menos veinte de la madrugada. El director de la agrupación, Salvador Torres Palomeque, -El Dori-, acompañado de Soto y varios comparsistas, entra en la sala del jurado para informar de lo sucedido. Miembros del Consejo Municipal del Carnaval, con el alcalde y el concejal de Fiestas al frente, así como numerosos políticos locales, ocupan los alrededores del despacho, custodiado por guardias municipales. Salta el rumor de que la comparsa será descalificada, medida por la que abogan casi todos los componentes del Consejo, pasándole descaradamente el ‘muerto’ al jurado, que, reglamento en mano, no podía llegar a tal extremo puesto que se trata de un concurso y no de un tribunal de [justicia.
Sobre la una y veinte salen Torres Palomeque y compañía, e informan que dijeron al jurado que el himno entraba en el repertorio musical, como homenaje al pueblo andaluz. Soto asegura que ninguno de sus compañeros sabía la sorpresa que les tenía preparada desde el patio de butacas.
Dos y cinco de la madrugada. Se abren las puertas de la sala del jurado. Su presidente, José Ignacio Rodríguez Rendón, lee el acta, la cual recoge que tras consultar con los responsables de ‘A través del tiempo’ se acuerda, por unanimidad, penalizar a la comparsa, conforme con el artículo 13.4 C en su apartado D, con el 15 por ciento de la puntuación obtenida en el popurrí, que no se conocerá hasta la madrugada de hoy, cuando finalicen las semifinales, El presidente señaló que el popurrí duró algo más de un minuto de lo establecido --diez minutos--, incluido el himno de Andalucía como parte del repertorio, ya que el jurado no puede pronunciarse sobre la legalidad, o no, del hecho.
Rodríguez Rendón aseguró que, en torno a la final de mañana, «es imposible sacar conclusiones en este aspecto. al estar las puntuaciones en el ordenador a la espera de que canten todas las agrupaciones».
Los comentarios sobre la polémica citada corrían a toda velocidad por el salón Moderno, donde permanecieron los aficionados a la comparsa ‘A través del tiempo’, así como muchas personas relacionadas con «Andaluces de Jaén», la otra de El Puerto.
No cabe duda que el trasfondo del conflicto, himno de Andalucía al margen, es la ya eterna lucha de comparsas en esta ciudad, que está poniendo en entredicho el concurso de agrupaciones y que está provocando la ausencia de de prestigiosos autores, quienes ‘pasan’ olímpicamente de ellos. (Texto: Enrique Alcina. Diario de Cádiz. 1 de marzo de 1990).

OBITUARIO.
En la tarde del 1 de junio de 2010, y tras una larga enfermedad, fallecía el comparsista Francisco Soto Ruiz, a la edad de 63 años. El óbito ha supuesto un hondo pesar en el sector carnavalero local donde Soto estaba muy reconocido por su amplia trayectoria. Comenzó en 1962 con la comparsa 'Fantasía de Bandoleros' para volver en 1973 con 'Los esclavos de Egipto'. Al año siguiente pasó a formar parte del grupo de Los Majaras donde, entre otras, participó en agrupaciones que están en el recuerdo del aficionado como 'Raza Mora' (primer premio provincial en el Falla) o 'Cantares'. En 1980, junto a José Luis Arniz, se estrenó como letrista con 'Cuba'. Posteriormente participó en agrupaciones muy valoradas como 'Gibraltareños', 'De puerto a Cai' o 'Leche y picón'. Su amplia trayectoria le valió destacados reconocimientos como el Pito de Oro que entrega la asociación de autores (entidad que fundó y presidió durante varios años), el Personaje entrañable del Carnaval y otros de asociaciones locales. Asimismo colaboró con varios medios de comunicación locales en la difusión del Carnaval local. Descanse en paz. (Diario de Cádiz).
Interpretando el pasodoble de Diego Caraballo, 'Un 4 de diciembre' en la calle San Bartolomé.

Ramón J. Bayo Valdés nos dejaba en su domicilio de la calle San Francisco, en la madrugada del martes 24 de julio de 2007. Casi nonanegario desaparecía con él una parte de memoria de los vinos de El Puerto. Tras el desinterés municipal por recibir gratuitamente la colección de botellas, botellines, etiquetas y otros objetos relacionados con el vino de nuestra tierra, la familia donaba su legado, apenas dos años después, a un particular gaditano que lo tiene expuesto la capital, mientras otra parte de su colección es actualmente subastada en internet. (Foto: Fito Carreto).
Además inició una colección de autógrafos de toreros, con la particularidad de estar realizados sobre etiquetas de un desaparecido vino de Osborne: Fino Ducal. Cerca de 5000 etiquetas de Ducal componían esta colección de autógrafos, con las firmas de la mayoría de toreros, novilleros y rejoneadores contemporáneos de Ramón, mucho de ellos ya desaparecidos. (En la imagen de la izquierda, etiqueta firmada por Curro Romero).
La tradición taurina porteña hizo que Ramón poseyera en su museo de la calle San Francisco, en su casa que siempre tenía abierta a todos los que se acercaban a saludarlo, o visitantes VIP procedentes de Osborne, una colección de recuerdos, carteles, trofeos, banderillas, rejones, muletas, entradas y otros objetos relacionados con la fiesta, muchos de ellos pertenecientes a célebres toreros. (En la imagen de la izquierda, Ramón Bayo posa ante una bota firmada por él, con la leyenda de 'Museo Ramón J. Bayo').
EL MUSEO SE FUE DE EL PUERTO.
MUSEO TAURINO Y DEL VINO.
Cuentan los que tuvieron la suerte de tratarle que, en su domicilio de la calle San Francisco, se hallaba el código genético de nuestro pasado más decente: fotos de un Puerto con las fachás encalás, calles de chinos peluos, etiquetas de botellas de vino que aún conservan el esplendor de una ciudad que vivía las vendimias como una epifanía. Aquella casa era un reverbero humilde que iluminaba, tenaz y orgulloso, la entrada en un porvenir por el que era imposible extraviarse. (En la imagen de la izquierda, Ramón Bayo junto al entonces eurodiputado Esteban Caamaño, en la Sala de Degustación de la Bodega de Mora).
Que rápido pasa el tiempo. Las reproducciones son fotogramas de la película de Jose María Forqué "La Becerrada", rodada en 1962 entre otras localizaciones en El Puerto de Santa María y en Sabiote (Jaen), siendo estrenada al año siguiente. Solamente resultarán familiares a los de mi generación. Ha pasado medio siglo.












Empezó como hemos señalado en el Bar Vicente y allí continuó por espacio de bastantes años hasta que decide dedicarse a los servicios externos --lo que hoy se entiende por un cátering--. Luego vendrían el Bar El Faro, en la esquina de la calle Nevería con Palacios (donde hoy se encuentra una óptica, y que con anterioridad a El Faro albergó una tienda de montañés, de nombre ‘Tienda de la Sangre’ y más tarde el despacho de bebidas ‘La Viña’), el Bar Las Columnas, y es reclamado por Maximino Sordo para el remodelado Bar Central (obra del arquitecto Rafael de los Santos), donde sería Jefe de Barra, permaneciendo en dicho establecimiento hasta su cierre. (En la imagen, Tabique, durante el Servicio Militar en el Cuartel de San Fernando).






1756. Portada de la obra Nuevo systhema sobre la causa physica de los terremotos explicado por los phenomenos electricos y adaptado al que padecio España en primero de noviembre del año antecedente de 1755. Su autor Fray Benito Geronimo Feijoo y dedicado a la Academia Portopolitana por D. Juan Luis Roche. Puerto de Santa María. Casa Real de las Cadenas. Tomo 4º de Papeles Curiosos del Doctor Pariente. Fondo Antiguo de la Biblioteca Pública.

El Pregón de la Hermandad del Olivo --el pregón oficioso de la Feria de Primavera-- se viene pronunciando, de forma ininterrumpida desde hace 29 años. Al principio se celebraba el domingo anterior a la fiesta, al mediodía, siendo el primer pregonero Juan Ignacio Varela Gilabert, en la primavera de 1981. Desde entonces, y hasta nuestros días, Manuel Martínez Alfonso, Serafín Álvarez-Campana, Paco del Castillo, Venancio González, Francisco Castilla, Juan Villarreal, Juan Durio Silóniz, el recordado Agustín Merello, Luis Suárez, Enrique Pedregal y Jesús Nogués, Antonio Muñoz Cuenca, Inmaculada Cáliz, Antonio León Manjón, Enrique Víctor de Mora, Modesto Barragán, Pedro Payan, José Luis Zarzana, José Manuel Castilla, Emilio Flor, Francisco Andrés Gallardo, Fernando Durán y Luis Ortega Fernández, Marco Antonio Gómez, Gabriel Álvarez y Mario Prieto Nieto en la última edición, han pregonado durante 28 ediciones la Fiesta del Vino Fino. (A la izquierda, pergamino que se enterró en el suelo de la Caseta de Helo-Libo).
Esta noche, a las 21:30 Rafael Navas Renedo, Director de Diario de Cádiz, (en la imagen de la izquierda) presentará una interesante propuesta de anuncio de la Feria, donde el periodismo, sus vivencias de la Feria, la familia, los amigos y la idiosincrasia portuense deleitarán a cuantos tengan el privilegio de escucharlo en directo. 

Una colección de 'incunables' audiovisuales sobre el cante flamenco. Considerado como el mejor programa flamenco de la historia, 'Rito y geografía del cante' es fruto de una exhaustiva exploración del cante flamenco que, cámara en ristre, realizaron equipos de Televisión Española (TVE) entre marzo de 1971 y octubre de 1973. Para ello, fueron visitadas casi una treintena de localidades de Andalucía, Salamanca, Barcelona, Extremadura, Toledo, Murcia y Portugal, en las que fueron entrevistados ciento ochenta y seis cantaores, trece grupos folklóricos, cuarenta y siete guitarristas, trescientos trece palmeros, bailaores y aficionados. Además, se mantuvieron más de doscientos encuentros y reuniones con flamencólogos, músicos, historiadores, antropólogos y aficionados. Y, consecuentemente, esta colección de “incunables” en imágenes recoge inolvidables escenas del cante protagonizados por las mejores figuras que son y fueron en el mundo del flamenco.
En aquellos años del primer tercio del siglo XX no existían tiendas de moda, ni grandes cadenas de tendencias. En las casas se cosía en solitario, o en grupos, dirigidos por una maestra. Allí se decidía cual era la moda femenina a seguir en El Puerto de 1928, año en el que está fechada la fotografía, tendencia que se seguía a través de revistas y periódicos o copiando prendas que llegaban del exterior. La fotografía está tomada en la casa donde estaba el refino de Lolita y Serafina, en la calle Luna.
