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Roberto Carmé Ramírez nace el domingo 27 de Mayo de 1934 en la Calle Vicario 20. Sus padres, Juan Carmé de los Ríos quien tuvo una droguería junto a la casa donde nació Roberto y María Ramírez Delgado tuvieron nueve hijos, ocupando Roberto el quinto lugar en venir a este mundo: Juan, María del Carmen “Luchi”, José el cura, con nótula núm. 948 en GdP, Cosme, Roberto nuestro protagonista, Ernesto, Jesús y Eloisa. Tiene en la actualidad 77 años.

1934

En 1934, el Ayuntamiento estuvo presidido ese año por tres alcaldes, desde junio del año anterior hasta marzo, por Francisco Cossi Ochoa; de marzo a Octubre, por Francisco Tomeu Navarro y, desde octubre hasta enero de 1936 por José Luis Macías Caro, padre de Luis Macías Rubio. Se crea el ‘Pósito Marítimo y de Pescadores’, siendo su primer presidente José Poquet Cabrera, entidad antecesora de la Cofradía de Pescadores. Aquel año de 1934 Hipólito Sancho publica «La Iglesia Prioral del Puerto de Santa María y Antón Martín Calafate».  La vía pecuaria ‘Colada del Cementerio’ fue deslindada y amojonada los días 14 y 15 de marzo de 1934.

Miguel Caro Gómez y Roberto Carmé, en la Feria de Ganado.

El Maestro Dueñas es destinado a hacer el servicio militar en El Puerto. La primera pata concedida como trofeo taurino fue entregada en 1934 a Vicente Barrera que cortó, además dos orejas y rabo y toreó junto a Rafael ‘el Gallo’ y Juan Belmonte. El Teatro Principal, cerró sus puertas durante la Semana Santa, reabriéndolas el sábado de Gloria, con la película ‘Melodías de Arrabal’, en la que intervenía Carlos Gardel junto a Imperio Argentina. En 1934, España, participa en su primer Mundial de Fútbol, jugando el primer partido en Genova contra Brasil y que arbitró el alemán, Birlem, llegando a cuartos de final tras perder contra el anfitrión, Italia.

Francisco Garrucho 'Paquito el del Bar El Chico' y Roberto Carmé.

ESTUDIOS Y PRIMERAS AMISTADES.
Roberto estudió en el colegio de Alfonso Cárdenas Felices, en la calle Luna; en el de Juan Díaz, en la Calle San Sebastian y en el Hospitalito, cuyo director en aquellas fechas era Diego Pérez Vélez. Fuero sus amigos de la infancia y de época de colegios, José Álvarez quien tuvo una relojería en la  Calle Los Descalzos y su hermano Ramón; Miguel Caro Gómez; los hermanos José y Domingo Prieto Ramos; Antonio Gil González de Quevedo; Rafael Gómez Ojeda ex alcalde de El Puerto, con nótula núm. 488 en GdP, Diego Fernández Rodríguez, Eduardo Chaparro y Manuel Martínez Mel, entre otros.

De izquierda a derecha, el sacerdote José Carmé Ramírez, José Arjona Cía, Roberto Carmé, Josefa Arjona Acá 'Pepita' y Carmen Carmé Ramírez, el 8 de diciembre de 1962, en la Boda que se celebró en la Iglesia Mayor Prioral.

LAS CASAS
Roberto vivió, como ya se ha indicado en la calle Vicario 20, donde nació, pasando en 1947 a vivir a la Calle La Fuente 8, hasta que se casó con Josefa Arjoja Acá, el 8 de diciembre de 1962 en la Iglesia Mayor Prioral, oficiando la ceremonia su hermano Pepe. El nuevo matrimonio se fue a vivir a la calle Cielo 11, junto a la barbería de Muñoz y la Taberna 'La Burra', con nótula núm. 489 en GdP y, posteriormente cuando fueron ya viniendo los hijos: Juan Bautista, José Luis y Roberto --que falleció recién nacido-- se compró la casa de la Calle Ganado 42, donde vivió durante 25 años.  Su afición principal es la lectura.

Ultramarinos 'El Carmen', el 1 de febrerero de 1960

DEL ALMACÉN AL AUTOSERVICIO.
Desde muy pequeño, con 12 años, Roberto empezó a trabajar como dependiente en el almacén, hoy Ultramarinos, que era de Vicente Jiménez Salmerón y estaba situado en la esquina de la Calle Vicario y Ganado, y que se le conocía como “El Cañón”. Se acuerda de cuando existían las cartillas de racionamiento y una de sus clientas asiduas era Cristobalina Delgado Sánchez. En dicho negocio se preparaban muchos costos para barcos pesqueros, y recuerda que el día de la explosión de Cádiz, el 18 de agosto de 1947, estaba preparando el avituallamiento para un pesquero que pertenecía al primo de Vicente, el dueño del “El Cañón”.

Roberto Carmé Ramírez durante el servicio militar

En 1956 fue llamado a filas para hacer el servicio militar tocándole el sorteo el Ejército de Tierra y recibiendo como destino Santa Cruz de Tenerife en la sección de automovilismo.

Roberto Carmé, en el interior del almacén de la calle Ganado con Cruces, el 27 de enero de 1960.

De regreso a casa, en 1959, se estableció como industrial en el ramo de alimentación en la esquina de la calle Ganado y Cruces, en el almacén o ultramarinos que tenía Julia Eizaguirre, junto a lo que fue la Peña de Los Majaras, al que le puso el nombre  'Ultramarinos Carmen'.

Roberto Carmé, haciendo el uso de la palabra tras serle impuesta la 'A de Oro' de la Alimentación, durante la jornada que se celebró en el Casino Bahía de Cádiz entre Eduardo Alcina Parodi, secretario de la Asociación Provincial de Detallistas de la Alimentación de Cádiz y Fernando Alcaraz Marco, Jefe Provincial de Promoción y Desarrollo de Comercio de la Junta de Andalucía, el 27 de marzo de 1984.

PRESIDENTE DEL GREMIO Y MEDALLA.
En 1970 fue nombrado por los comerciantes del gremio de la alimentación presidente, cargo que ostentó durante 7 años. En 1984 la revista mensual nacional del ramo de alimentación “El Comestible”, celebró, en el Casino Bahía de Cádiz, la 59 reunión anual, contando con la asistencia de unas 800 personas, entre autoridades, periodistas, televisión y comerciantes. En dicho acto se le impuso a Roberto la insignia de oro “A de Oro” del gremio de alimentación de manos de Francisco Alcaraz Marcos, jefe provincial de Promoción y Desarrollo del Comercio de la Junta de Andalucía.

En 1981, Juan de Dios entregándole un premio conseguido por una empresa de productos de limpieza. Ana María PInto Fernández, Juan Bautista y José Luis Carmé Arjona, Antonia Tapia de la Torre, Roberto Carmé y Pepita Arjona. 27 de mayo de 1981.

Autoservicio Roberto, la evolución de aquellos Ultramarinos 'El Carmen', el 31 de mayo de 1984.

CADENA DE SUPERMERCADOS.
En el año 1984 modernizó el negocio transformándolo en autoservicio, montando una mini cadena, que estuvieron en El Camino de los Enamorados y el la Calle Cruces esquina a Calle Espelete, además del original, llamándoles a todos ellos Autoservicios Roberto.

EL ARROPIERO.
Durante mucho tiempo, en la puerta de su negocio, solía haber un hombre llamado Manuel Delgado Villegas, que vendía arropías, al que diariamente le preparaba varios bocadillos, quien resultó ser, años más tarde, el trístemente celebre 'Arropiero'. Parece ser que el día de su detención fue en el establecimiento de nuestro protagonista. /En la imagen de la izquierda, una información del periodista Ramón Sánchez Ocaña sobre 'el Arropiero'.

Recorte de prensa de uno de los atracos que sufrió. En esta ocasión en marzo de 1998.

EL ESTABLECIMIENTO Y LOS CACOS.
Desde que se estableció como comerciante por su cuenta hasta que cerró, por jubilación, fue víctima de frecuentes robos en su local. De hecho guarda un álbum de recortes de diversos medios donde se cuentan los diferentes robos y atracos que ha sufrido en sus carnes... y en su tienda.

MEDALLAS PARA ROBERTO.
El 16 de octubre del año 2000, el exalcalde Rafael Gómez Ojeda, publicaba en su columna de opinión de Diario de Cádiz el siguiente artículo, bastante ilustrativo de las circunstancias por las que pasó Roberto años antes de su jubilación: "Roberto Carmé es el dueño de un almacén de ultramarinos sito en la populosa y otrora alegre calle Ganado. Roberto y yo, fuimos discípulos de Don Diego Pérez Vélez en la escuela de El Hospitalito. Ya entonces, Roberto destacaba por ser un niño despierto e inteligente. Reunía todas las características literarias del prototipo del "primero de la clase". Era, por méritos propios, el brazo derecho de D. Diego. Ya de mayor, decidió trabajar por cuenta propia y abrió el comercio anteriormente descrito.

Dicho establecimiento ha sido atracado varias veces; tantas, que ni Roberto sabe cuántas han sido. Le han robado por la ventana, por la puerta, y hasta por el techo. A pesar de todo eso, Roberto no grita, no maldice, no patalea, seguramente recordando la buena educación que recibimos de D. Diego. A Roberto no le ayudan ni las autoridades, ni la policía, ni los jueces, ni siquiera el mismo cielo. Está solo ante el peligro como Gary Cooper en las películas.

(En la imagen de la izquierda, Maruja López Romero, Julia y Carmen Izaguirre, Antonio Rodríguez 'el Bicho', Roberto Carmé, los niños José María y una hermana de Maruja. 27 de enero de 1967. Foto Rafa).

Ahora que en Australia se han repartido tantas medallas (y tan pocas han venido a España), a Roberto habría que concederle una, no por ser el comerciante más robado, sino por haber soportado tantos robos. Qué pensará Roberto cuando oye a algún político decir que "España va bien", o a algún comisario de policía asegurar que "El Puerto es una ciudad con bajo nivel de delincuencia".

Roberto con sus cuñados Pepón y Juan Arjona Acá.

Le dicen que sus asaltantes son Víctimas. Roberto se preguntará: ¿y quién puñeta es el culpable? En su establecimiento Roberto es el dueño, el dependiente, el chicuco y últimamente, el Guarda Jurado. Hay quien para consolarlo, le aconsejan que haga como su tocayo Roberto Alcázar y Pedrín: que intente dar caza a los ladrones, a lo que Roberto se niega porque, aunque parezca extraño, el sigue confiando en la justicia. Díganme, a ver, si no se merece este hombre una medalla".

Agradecemos la inestimable colaboración de Vicente González Lechuga en la elaboracion de esta nótula, tanto en la búsqueda de datos como en el tratamiento infográfico de las imágenes.

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Ayer se cumpllieron 75 años del golpe militar que un grupo de generales, encabezados por Franco, Mola y Sanjurjo, dirigieron contra el gobierno legítimo de España. De la noche a la mañana, se cumplieron los peores presagios. Aquel ‘glorioso movimiento nacional’ destruyó la experiencia democrática de la II República que desembocó en una cruenta y prolongada Guerra Incivil. La conjura de los generales no lo fue por que nuestro país fuera ingobernable, sino para subvertir el orden legalmente establecido que tardaría 40 años en volver a ver la luz. Cada vez son menos los testigos directos de aquel día y de los casi tres años de contienda que le siguieron.

Dos portuenses significativos --cuyos cuerpos nunca aparecieron-- dieron su vida por estar al frente de sendas instituciones representativas: el Ayuntamiento de El Puerto y la Diputación de Cádiz. Para ellos nuestro recuerdo.

EL ÚLTIMO ALCALDE DE LA II REPÚBLICA.
Manuel Fernández Moro, fue el último alcalde que dirigió los destinos El Puerto -durante apenas cuatro meses- al final de la Segunda República. En los convulsos meses previos a la rebelión militar del 18 de julio de 1936 que daría paso a la Guerra Incivil, El Puerto había conocido tres alcaldes pertenecientes a la coalición de izquierdas del Frente Popular: Francisco Veneroni Arcos (21 Febrero-18 Marzo 1936) --ya que Francisco Cossi Ochoa había declinado serlo--; le sucedió José Blandino Mitges (18 Marzo-24 Abril 1936) y por último Manuel Fernández Moro (24 Abril-18 Julio 1936), siendo detenido en su despacho de la Casa Consistorial en la Plaza de Isaac Peral y conducido a prisión, donde “desaparecería” sin dejar rastro.

Manuel Fernández Moro era militante de Izquierda Republicana, el partido liderado por el presidente de la República, Azaña. Manuel, desapareció durante la tercera semana de agosto de 1936 -había estado preso en el Penal- custodiado tanto él como otros militantes y simpatizantes republicanos por funcionarios de prisiones y un destacamento del ejército con la misión de vigilar a los presos políticos. De ahí lo extraño de estas desapariciones.

La familia de Fernánez Moro, procedía del municipio onubense de Cumbres Mayores. Otros hermanos de Manuel fueron Eloy, Concha, Miguel, Máximo y Ramona: el primero y los dos últimos crearon sendos establecimientos de alimentación en El Puerto (calle Sierpes y esquina de Santa Clara con Zarza), donde se establecieron con sus padres, que era viajante o representante de Ultramarinos.

EL ÚLTIMO PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE LA II REPÚBLICA.
Francisco Cossi Ochoa había nacido en El Puerto de Santa María el 24 de agosto de 1898 y era el tercero de los cinco hijos del matrimonio formado por José Jacinto Cossi Pérez y Mª Luisa Ochoa Zaldívar. Cursó estudios de comercio y trabajó en una compañía de electricidad y en una farmacia, habiendose afiliado a la UGT y al Partido Republicano Radical Socialista, siendo además activo colaborador de la Cruz Roja portuense. Sus primeros pasos de relevancia en la política los dio el 29 de abril de 1931, cuando tras la proclamación de la II República, fue designado para formar parte de la comisión gestora del ayuntamiento portuense.

El investigador Jesús Núñez ha estudiado la historia de otro portuense  que fue alcalde de la Ciudad durante dos periodos, y cuyo final también se desconoce: «Francisco Cossi Ochoa 1898-1936. El último presidente de la Diputación de Cádiz en la II República. Una muerte sin esclarecer».

Su familia también sufrió la represión. Sus hermanos Eduardo y José Jacinto fueron encarcelados al igual que su cuñado Pablo Cerdá Simó. De Eduardo, casado y con seis hijos de corta edad, tampoco se supo nunca nada más. Si aparece en cambio la inscripción de su muerte, acontecida a causa del “Glorioso Movimiento Nacional” precisamente el 16 de agosto de 1936, habiéndose realizado fuera de plazo el 12 de noviembre de 1938 en virtud de carta-orden del juez de instrucción de El Puerto de Santa María como consecuencia del auto dictado para la declaración de “desaparecido”.

En  el libro de Jesús Núñez se afirma que en los primeros meses de la Guerra Incivil era usual que una siniestra camioneta, bautizada como La Viuda Negra, conducida por milicianos facciosos se llevara presos de la cárcel. Sus cuerpos eran luego encontrados en los alrededores de la Plaza de Toros. Nunca aparecieron los de  de Manuel Fernández Moro y Enrique Cossi Ochoa.

Más información, nótula 590 en GdP: Francisco Cossi Ochoa.

PROSA ESPAÑOLA.
El poeta nacido en El Puerto en 1927, José Luis Tejada, en su libro ‘Prosa Española’ editaba en 1977 una recopilación de versos escritos entre 1960 y 1966, dedicado ‘A todos los españoles de buena voluntad’. Para el escritor «Acaso hoy, todavía, no lleguen demasiado tarde en su llamada vehemente a la reconciliación nacional».

Veintiseis composiciones componen este poemario, del desaparecido Doctor en Filosofía y Letras y profesor de Universidad, estudioso de la obra de Rafael Alberti y empresario fugaz, del que extraemos el poema con que finaliza el citado volúmen.

DELITOS.
Toda guerra es civil, es reyerta,
familiar, todo pleito injusto, todo
fallo fallido si condena.

Profanación toda violencia, toda
ofensa, sacrilegio si de de obra;
fraude, si de omisión; si de palabra,
toda ofensa es blasfemia.

No hay violación que escape
a los mimbres hirsutos del incesto.

Calumnia es toda voz armada. Crimen
la abstención congelada de los indiferentes,
la rebeldía toda, parricidio;
sacrilegio, la gula vecina de otras hambres;
desafuero, el rencor, contra el espíritu;
cualquier ejecución, infanticidio.
Rapto, cualquier prisión.

Merecedoras todas nuestras culpas
de la eterna condena irremisible
sin perdón, sin final, sin paz ni olvido,
incursos como estamos los más en gravámenes
de abusos de esperanza en mayor grado
y de alevosa consanguinidad.

José Luis Tejada Peluffo.

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El Puerto… solo un recuerdo.
Río, salinas y pinos…
y mi corazón en medio.

(Augusto Haupold Gay).

Augusto Carlos Haupold Gay nació en la calle Luna, 48 el año 1915, de ascendencia alemana, pues su abuelo fue Consul de Alemania en España que se enamoró de una malagueña con la que se casó y se estableció en nuestra Ciudad en 1880, el año de la construcción de la Plaza de Toros. Falleció en Madrid en 1996, a la edad de 81 años. Estuvo casado en primeras nupcias con Carmen Guirado Rodríguez y en segundas con María Calvo Ayas.

1915.
En 1915, año del nacimiento de Augusto Haupold Gay, era alcalde de El Puerto, por segunda vez, Manuel Ruiz-Calderón y Paz. Lo había sido por un breve periodo de tiempo entre julio y noviembre de 1909; lo volvería a ser entre 1913 y 1916 y, por último, entre 1920 y 1923.  El Maestro Veneroni, director de la Banda Municipal de Música, incorporaba al repertorio sacro una composición propia: ‘El Ramo de Oliva’. Se editaba en nuestra ciudad ‘El Sudor del Obrero’, periódico que actuaba como órgano de la Conjunción Republicano-Socialista y de las Sociedades Obreras, en su tercera época.

En la imagen de la izquierda, Manuel Ruiz-Calderón y Paz, alcalde el año del nacimiento de nuestro protagonista.

Hizo sus primeros estudios en El Puerto --estudió solfeo en la Academia de BBAA Santa Cecilia-- y el Bachillerato en Jerez, examinándose en el Instituto Padre Luis Coloma. "--Mis padres querían que fuera ingeniero, pero yo sabía la trigonometría de memoria, era negado para las matemáticas". Pronto se aficionaría a las letras y compatibilizará la creación literaria con el periodismo, el teatro e incluso el guión cinematográfico documental. Se implica, junto a otros escritores organizando la Fiesta de la Poesía, la fundación en Madrid de la Asociación Cultural Artis junto a otros poetas y escritores como Federico Mendizábal quienes convocaban en tertulia poética a todos los artistas nuevos y célebres, famosos y desconocidos… y organizando sesiones literarias y actos poéticos sin fin. Incluido en diferentes antologías, forma parte de la selección ‘Las mil mejores poesías de la lengua castellana’.

Estudiaría Derecho en Sevilla, doctorándose en dicha materia en Madrid, donde residía desde 1947, aunque hacía frecuentes viajes a El Puerto. Fué asesor de prensa y propaganda. Ejerció como abogado penalista en la capital de España y también fue funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, jubilándose con la categoría de Comisario.

En la imagen de la izquierda, portada de la obra 'El Escritor y sus Medios', publicado en Madrid en 1984.

POESÍA.
"--El pasado muerde siempre al poeta, aunque yo estoy muy en el presente. El mundo, en realidad, no es actual, ni presente ni futuro, es siempre lo mismo", afirmaba en 1987. En poesía, Augusto publicó los siguientes libros, Camarada: poemas de la hora difícil, (1941), La Virgen María (1954), Poemas de Amor, El mapa lírico de España, Tríptico del Amor Humano, Flores y Frutos, Poemas a mi madre, Seres Ínfimos (1975), Vida y Pasión de Jesús (1976), presentado en la Academia de Bellas Artes por nuestro paisano y colaborador de Gd Luis Suárez Ávila; El Puerto de Santa María (1976), El Escritor y sus Medios (1984),  Era, poemas de los recuerdos portuenses (1987),  Plural Amor, Primera Antología (1987), El Dominó (o Las Fichas del Dominó) (1993) y otros títulos que quedaron inéditos.

En la fotografía, representación en el Teatro Principal de El Puerto por un grupo local de actores aficionados de su obra 'El Águila y el Gorrión'. El cuarto por la izquierda es el autor que salió a la finalización de la función, a agradecer con el elenco los aplausos recibidos.

En la imagen de la izquierda, portada de su obra de teatro 'El Águila y el Gorrión', publicado en Madrid en 1961.

TEATRO.
En teatro, escribió varias comedias, de las cuales estrenó hasta un total de cinco: ‘Es mi voluntad’, ‘La Verdad de mi Vida’,  ‘El Águila y El Gorrión’ (1961) comedia en tres actos, ‘Dos Noches: historia de una vida en dos jornadas’ (1962), obra teatral y guión de cine,  'Es mi voluntad', '¿Por qué?', 'La Verdad de mi Vida', ‘…Y nació la mujer’ (1991), escrita bastantes años antes para un grupo de actores aficionados de El Puerto que nunca llegaría a representarse. También escribió más de veinte guiones de cine documental, el periodismo, las conferencias, ...

En la imagen de la izquierda, portada de su antología 'Plural Amor', publicada en Madrid en 1987.

PLURAL AMOR. Primera Antología.
En la cubierta del libro, en la fajilla, se puede leer  extraído del prólogo: ‘Augusto es uno de los mejores poetas contemporáneos, así, sencillamente. Frente a tantos poetas buenos, pero aburridos, Haupold es fiel a su andalucismo plurarl, musical, de playa y ola’ (Manuel Martínez Remis).

"--La poesía es una gracia y una condenación... la poesía está ajena a mí, yo soy incluso capaz de elogiar lo mío, porque no lo creo mío, esto viene de arriba", afirmaba antes de la presentcion de 'Plural Amor'. Manuel Martínez Alfonso, en la presentación en El Puerto de dicho libro, el 17 de noviembre de 1987, afirmaba que «Se puede ser portuense por el nacimiento, por el corazón y por la gracia. Augusto Haupold lo es por estas tres razones. Entre El Puerto y Madrid comparte su tiempo y su actividad. Pero su corazón siempre está en El Puerto, y del Puerto y su aire, le llega la gracia de sus versos. […] Augusto Haupold ha vuelto otra vez al Puerto. Y ha sido aquí, en su tierra, donde ha querido hacer público, por primera vez, el mensaje de su nuevo libro ‘Plural Amor’. Antes de la presentación, ya programada, en el Ateneo Madrileño. Bien venido sea Augusto de nuevo, a su tierra. Bien venida esa ofrenda de versos que hoy nos va a hacer. Y que los aires del Puerto, --principal estímulo en la hondura mayor de su espíritu-- de su inspiración poética, los paseen, clamorosos, por el coso sin límites de sus amores, como en triunfal vuelta al ruedo en una tarde de gloria».

Pepe Morillo representó en los Juegos Florales de la Hispanidad, celebrados en 1958 a Augusto Haupold Gay, leyendo en el desaparecido Teatro Principal su poema premiado 'Décimas de la Canción Herida'.

PREMIOS.
Augusto Haupold obtendría diversos premios y galardones en certámenes y competiciones poéticas, más de cincuenta, entre primeros premios y alguna Flor Natural. En los Juegos Florales de la Hispanidad celebrados en El Puerto en 1959, alcanzó el Premio al tema ‘Canto al Puerto de Santa María’ con ‘Décimas de la Canción Herida’ que empezaban así:

El Puerto… ¡Claro cantar!
Como una canción herida
por donde se va la vida,
--canta que canta-- a la mar.


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Se denominan ‘tiendas de ultramarinos’, al establecimiento comercial que vende especialmente productos alimenticios, tanto envasados como a granel, al peso, abarcando un sinfín  de productos de nuestra gastronomía.

'Casa Joselito', de José Fernández, el 25 de noviembre de 1958./ Foto: Rafa.

El vocablo ‘ultramarino’, proviene de que los productos que antiguamente se vendían en estas tiendas procedían de territorios de Ultramar, eran artículos de importación; actualmente es una palabra en desuso y estos establecimientos han quedado en ‘tiendas de alimentación’, en  El Puerto ‘almacén’. Al propietario del almacén se le solía decir ‘almacenero’. Quiero referirme a los años de mil novecientos cincuenta del siglo pasado en El Puerto, en la zona comprendida dentro del casco antiguo.

EL ALMACÉN.
El Almacén, era un local de medidas de determinadas, curiosamente, las tiendas hacían esquina, perspicacia comercial del comerciante de entonces; el suelo solía ser de losas de Tarifa, mostrador de madera o fábrica de ladrillo con frente que podía estar forrado de azulejos y la parte interior de cajones que podía servir para guardar los pequeños artículos que, previamente, se habían envasado en pequeñas porciones en papel de estraza, tales como el café, pimiento molido, ... Algún cajón podía servir de caja registradora, balanza de la marca Berkel, encima del mostrador, como garantía de una pesada justa. La fábrica de balanzas Berkel, inventó más tarde las rebanadoras para chacinas que tanto éxito tuvieron en los años de mil novecientos sesenta. Además se solía colocar un artístico molinillo de café, el aparato para medir aceite y una guillotina para cortar bacalao, quizás también un recipiente con garbanzos “remojaos” y alguna bandeja con “carne membrillo”, cubierta adecuadamente para evitar las moscas. /En la imagen, estanterías del 'Almacén Casa Nicanor', en la esquina de Ricardo Alcón con Placilla. (Fotografía tomada el 15 de octubre de 2008).

Instantánea de Martín Peris Felices en 1990, padre de Vicente Peris Tey. (Foto: Carmelo Ciria Pino).

LAS ESTANTERÍAS.
El frente de la tienda lo conformaban estanterías de madera donde se colocaban, cantidades de conservas de pescado y vegetales. Recuerdo las tiendas de entonces con los productos de Conservas Sur, cajas de galletas María, grandes bolsas de paquetes de café, paquetes de Malta, leche condensada, cajas metálicas bellamente policromadas de pimentón murciano, azafrán El Aeroplano, especias de todo tipo, licorería, con vinos quinados, anises y vinos de nuestra zona, caldos Potax, --eran unos dados de un extracto de carne, que las amas de casa ponían un cazo con agua hirviendo y ya estaba el puchero hecho--.

Cajas de pimentón murciano.

Una chirigota de Cádiz, llamada “Los tontos de pueblo” sacó un cuplé al respecto,  que decía:

Con ezo de las comías
paecen cozas de medicina
con una pastilla jervía
ya er puchero jabe a gallina
con unos porvos amarillos
a los ciquillos le hazen flan
que igan lo que quieran
lo mas güeno en una telera
una buena jolla berza
y ju pringá.

PRODUCTOS CON PREMIO.
Como les decía y siguiendo con los caldos Potax, que eran unos dados del tamaño aproximado de un centímetro y medio envuelto en un papel que por el anverso venía la publicidad de Potax  y por el reverso la relación de premios que esta firma obsequiaba a los clientes por el consumo de los famosos cubitos del concentrado, recuerdo que el primer premio: “Un balón de reglamento con bomba y vejiga de recambio”, segunda premio: “Una pluma atómica” –consistía en un bolígrafo dorado con dos puntas una escribía rojo y otro azul, que no escribía nada bien, ya que fueron los comienzos de los bolígrafos– . El chocolate Elgorriaga también regalaba un balón de reglamento (de cuero), con la compra de un determinado número de tabletas de chocolate. Hubo casas en las que se llegó a aborrecer tan, entonces como ahora, apreciado producto.

CARAMELOS Y TAQUILLAS.
En lugar de la estantería, bastante visibles, existían algunos recipientes con caramelos. Había un espacio para colgar la chacina, una tabla para cortar ‘los avíos del puchero’, chacinas, ... La parte baja de las estanterías eran unas taquillas, donde se colocaban las legumbres para venderlas a granel; ver un a almacenero envolver en papel de estraza medio kilo, de alubias, garbanzos, arroz, dos reales de pimiento molido, una peseta de café o un octavo de ‘mantequilla de reino’,  era un primor. Por fuera del mostrador se solían colocar sacos de alubias del Barco, garbanzos y garbanzas, arroz, harina de trigo, lentejas, azúcar, harina de garbanzo para hacer las famosas “panizas”, que después se cocinaban aliñadas o fritas; alguna caja de frutas, alguna barrica de sardinas arenques como la de la imagen de la izquierda...

El Almacén de Nicanor en 1948.

LA TRASTIENDA.
El interior  de almacén o trastienda, era utilizado como almacén propiamente dicho, en donde se ubicaba en algún rincón o, colgada del techo, una balanza romana para pesar sacos y todo envase que pudiese pesar más de veinte o veinticinco kilos; un barril de buen vino fino, jamones colgados del techo. Quizás era el sitio adecuado para que el almacenero pudiese hablar con representantes o amigos, después de la jornada de trabajo. La contabilidad era bien simple, dos clavos en la pared, en uno facturas pagadas y en otro facturas pendientes de pago.

EL ALMACENERO.
La indumentaria del almacenero, solía ser un babi color beige o gris. Nuestro protagonista, salvo excepciones, era una persona amable y educada, con gran visión comercial, desde que entraba un cliente por su establecimiento, sabía en un alto porcentaje sus posibilidades de compra. Recuerdo una frase de Miguel Caro Beato, que tuvo sus comercio en la esquina de calle Larga y Chanca donde se encuentra hoy la Caja de Galicia, que decía: “--Un comerciante al que le entra un posible cliente y lo recibe con una sonrisa amable, tiene el cincuenta por ciento de la venta hecha”. Los clientes llevaban el control de turno a la hora de ser atendidos, preguntando: ”--¿Quién es la última/ o el último?”. Recuerdo, también, que había una forma de dirigirse al almacenero, que puede parecer hoy un tanto pintoresca; era utilizada por los niños que, poniendo en el mostrador  una cantidad de dinero aproximada de lo que iba a compra, decía: “--Pepe, me ha dicho mi madre que dé un cuarto y ortavo de aceite y la vuerta.”. / En la imagen, papel encerado de 'La Giralda'.

MIXTURA DE OLORES.
Las cantidades de artículos tan dispares que existían en estos comercios, producían una  la mezcla del olores nada desagradable, que hoy han desaparecido: el olor del bacalao, sardinas arenques, legumbres, aceite, café, chacinas, especias, el olor de los garbanzos ‘remojaos’, galletas... En Navidades estos olores se acentuaban ostensiblemente con la matalahúva, ajonjolí, anís, miel que se vendía a granel, además de los dulces propios de esta fecha como polvorones, alfajores, turrones, y las botellas de anís Periquito tan solicitadas, de las Destilerías Morphy dirigida por los Benventuy. Habían tiendas que adornaban sus escaparates en Navidades, con luces de colores, virutas de papel celofán, cajas de bombones, tarros de frutas escarchada, fiambres envueltos en bonitos papeles de colores, cajas de mazapanes y cajas familiares de cinco kilos de polvorones y alfajores de Estepa, Medina y Antequera./En la imagen, papel encerado de 'La Diana'.

El almacenero Diego Utrera Sánchez y Ramón Matiola Gutiérrez, empleado del Banco Hispano Americano.

Recuerdo algunas  tiendas que en aquellas fechas navideñas hacían un  alarde de buen gusto e incitaban al cliente a comprar, arreglando sus escaparates: La Argentina, La Giralda, Las Campanillas y el almacén de Diego Utrera. En algunas tiendas se ponía una cartel “Hay pavo trufado”.

La Argentina, en la esquina de la calle Luna con Nevería, cuando era propiedad de López Terán.

AUTOEXPLOTACIÓN POR DECRETO.
Por reconocimiento hacía estos profesionales que se autoexplotaban, con jornadas de trabajo interminables, vendiendo artículos casi al coste por prescripción gubernativa, siempre con el ánimo de servir al cliente, quisiera recordar algunos establecimientos emblemáticos que de alguna forma marcaron una época y que fuero la antesala de lo que después fueron economatos, supermercados e hipermercados:

En la imagen, José Sánchez Berrocal, desaparecido hace pocos años, propietario de La Argentina.

En la plaza de la Herrería, Casa Serafín. En calle Misericordia; esquina con Luna Almacén de Suárez. En calle Larga; esquina con Chanca,  Miguel Caro Beato; esquina con Federico Rubio, José Gómez Recalde. En calle Nevería; esquina con Ganado, Almacén de José Montes Enriquez --hoy Droguería de Roque Morales Augusto--; esquina con Luna, La Argentina de José Sánchez Berrocal (Ver más en nótula núm. 008 en GdP); esquina con Santo Domingo, Almacén de Cañadilla. Dentro del Mercado de Abastos estaba el almacén de Manuel Carrasco de la Bandera.

José Joaquín Sánchez Sena, en 1969, en Ultramarinos 'La Diana' que continúa abierto en la confluencia de Palacios con San Bartolomé.

En calle de San Bartolomé; esquina con calle Palacios, ‘Ultramarinos La Diana’, hoy de José Joaquín Sánchez Sena, (antes de Isidro Gómez Recalde y antes de Antonio Camacho Caballero), comercio tradicional de El Puerto --así fue distinguido por el Ayuntamiento-- que tiene el coraje y mérito de continuar en la brecha (Ver más en nótula 090 en GdP); esquina con calle Luna, ‘La Giralda’ de la familia Ruiz, almacén de siempre en nuestra ciudad, continua su actividad que además de los productos tradicionales, ha incrementado su oferta a productos de macrobiótica  y delicatessens (Ver más en nótula núm. 043 en GdP). Esquina con Luna, almacén de los hermanos Genaro y José González Noval; esquina con calle Luna y la Placilla, Almacén de Leopoldo. El almacén de ‘Los Dos Pepes’, esquina con Ricardo Alcón el almacén de Nicanor Gómez Soto y terminamos esquina con Ganado el almacén de Antonio del Valle.

Concha y Angelita, en Ultramarinos 'La Giralda'.

En calle Cielo esquina con Espíritu Santo, almacén y bar de Manuel Gatica; en el número, 54 se encontraba el almacén de Luciano Vázquez y junto a éste haciendo esquina con calle Chanca estuvo el ‘Almacén de Coloniales’, suministrador de casi todas las tiendas de El Puerto de José Velarde Díaz-Munio; en la esquina con calle Santa Clara estuvo el almacén y estanco de la familia de Ricardo Velarde Sánchez de Cos y esquina con Ganado, estuvo el ‘Almacén de las Campanillas’ de Juan Custodio.

La imagen muestra la tienda de Ultramarinos de calle Cielos esquina con Espíritu Santo en 1989, poco antes de su cierre. A ella vino de chicuco Nicanor Gómez Soto y de la que se hizo cargo allá por 1920. Luego pasaría, en la década de los cuarenta del siglo pasado a manos de Manuel Gatica, quien la tuvo abierto con una tienda de bebidas separada por una mampara, tal y como que se puede apreciar en la foto, hasta finales de la década de los ochenta del siglo pasado. (Foto José Ignacio Delgado Poullet. Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

El Almacén de Joselito Verde, en la confluencia de las calles Ganado y Cantarería.

En calle Ganado, frente a lo qué fue la antigua droguería de Roque, estuvo el Almacén de Diego Utrera; en la esquina con Cantarería (también se llamó la calle Pedro de Villa) estuvo el Almacén de José Verde, que más tarde fue regentado hasta hace poco tiempo por sus hijos Manuel y José, fallecido el primero y felizmente jubilado el segundo. En calle Vicario, esquina con Ganado estuvo ‘El Cañon’; esquina con Sierpes estuvo el almacén de Eloy Fernández Moro (ver nótula núm 087 en GdP), a su jubilación  lo regentaron sus hijos Manuel y Eloy; en la esquina con calle San Juan el almacén ‘La Puerta del Sol’ de Federico, después pasó a Isidro Gómez Recalde.

Eloy Fernández Moro y su hijo Eloy Fernández Lobo, en el almacén situado en la confluencia de las calles Vicario y Sierpes, frente al Mercado de Abastos. Eloy Fernánez Moro, había nacido en 1906 en el municipio onubense de Cumbres Mayores. Era marchante, viajante o representante de Ultramarinos y se acabó estableciendo en El Puerto con su padre y hermanos, abriendo un almacén de ultramarinos que, fíjense que curioso,  no era gestionado ni por gallegos ni por montañeses.

En la imagen de la izquierda, Manuel Leveque Delgado, que regentó un almacén de comestibles en la confluencia de las calles San Juan y Cruces, frente al desaparecido Almacén de Rafael y el Bar 'El Golpe'.

En calle Santa Lucía esquina con Federico Rubio el almacén-estanco-taberna de Martín Peris Felices y después su hijo Vicente Peris Tey (ver nótula núm. 714 en GdP).  En calle Cruces, esquina con calle Ganado estuvo el almacén taberna de Eloy Eizaguirre, después lo llevó su hija Julia, a continuación el hijo de ésta Eloy Bayard Eizaguirre y después fue adquirido por Roberto Carmé Ramírez; esquina con Arena, estuvo el almacén de Antonio Rodríguez; en la esquina con San Juan estuvo el almacén de Manuel Leveque Delgado (ver nótula núm 097 en GdP) y en la esquina con San Sebastián estuvo el almacén de González Heredero.

Ultramarinos 'El Carmen', almacén de Eloy Eizaguirre, luego gestionado por Eloy Bayard Eizaguirre y más tarde adquirido por Roberto Carmé Ramírez, en calle Ganado esquina con Cruces. En la imagen, el establecimiento a principios del año 1960.

El Almacén de Nicanor, en la calle Ricardo Alcón, esquina con Placilla. 1948.

En calle Federico Rubio, esquina con Micaela de Aramburu estuvo el almacén ‘Los Caballos’ propiedad de Nicanor Gómez Recalde (ver nótula núm. 080 en GdP), después hasta su cierre lo arrendó José Manuel García Gómez; esquina con calle Cañas, estuvo el almacén de Nicanor Gómez Recalde; en la esquina con plaza Juan de la Cosa, estuvo el Almacén de Julián, que después paso a manos de José Montes Enriquez;  en la esquina con calle Gatona estuvo el Almacén y Taberna de Panseco.

Solar del almacén y vivienda de Victoriano García Linares, derribado el pasado año, en la confluencia de las calles San Juan, 5  y Postigo.

En calle San Juan esquina con calle Postigo estuvo el Almacén de Victoriano García Linares, (en la imagen de la izquierda) natural de El Puerto, pero hijo de santanderino de La Montaña (Cabanzón) (Ver nótula núm. 848 en GdP). En la esquina con Santa Fe estuvo y sigue estando el Almacén de Manila, hoy regentado por Manuel Rodríguez Tey. En calle Postigo; en el número 24 estuvo el almacén de José Fernández Rodríguez, “Casa Joselito” (Ver nótula 122 en GdP). En calle Zarza  esquina con Arenas estuvo el almacén de Benito; frente al Colegio Hospitalito estuvo el Almacén de Fernando Güelfo; en la esquina de Santa Clara estuvo el almacén de Ramona y Máximo Fernández Lobo y en la acera opuesta haciendo esquina también con calle Santa Clara estuvo el Almacén de Noriega.

Casa Joselito, con José Fernández Sánchez en los comienzos en calle Postigo.

Probablemente puede que alguna tienda se me haya quedado involuntariamente olvidada, pero creo que el colectivo de ultramarinos o almacenes de alimentación está suficientemente representado en el casco antiguo. Sé que había otras tiendas que, además, vendían otros artículos que tenían más rotación que en el centro como, hortalizas, frutas, verduras, refrescos, pan, etc.; pero estas al igual que la mayoría de los almacenes  fueron absorbidas, por lo que son supermercados de barrios y  los  grandes espacios comerciales, donde se vende de casi todo y se compra cosas que no necesitamos. Puede ser que hayamos ganado con esto algunos ochavos con estos cambios; pero se ha perdido un colectivo importante de trabajadores autónomos y el contacto humano que existían entre  cliente y almacenero. (Texto: Francisco Bollullos Estepa. Fotos: Colección J.M.M.)

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Palacio de Valdeavellano. Ribera del Río, 47.

Hoy hace 82 años que, en una especie de exilio urbano, alejado de las alcobas de su casona de la Ribera del Rio, 47 --el conocido como Palacio de Valdeavellano-- donde vivió más de tres cuartos de siglo, exhaló su último suspiro don Manuel Gª de Valdeavellano y Larraondo, el día en que se celebraba la festividad de la Virgen del Carmen del año 1929. Tenía 89 años y un merecido prestigio de hombre sensato y honesto, liberal, tan humano como religioso, especialmente popular por su asistencia a los entierros de personas de cualquier clase y condición a los que solía acompañar mientras tuvo fuerzas para ello hasta su última morada, caritativo hábito, respetuoso rito para con amigos y desconocidos, a los que consideraba su prójimo. Había sido el primer alcalde de El Puerto al proclamarse la I República.

Montenegro de Cameros, pequeño municipio de la provincia de Soria, de donde procedía y nació el padre de nuestro protagonista, Casimiro Gª de Valdeavellano y García Gastón.

Hijo de Casimiro Gª de Valdeavellano y García Gastón y de Dolores Larraondo, nació en 1840 en Cádiz, adonde llegó su padre procedente de la provincia de Soria (Montenegro de Cameros), por mediación de su hermano arcediano titular del cabildo eclesiástico de la catedral de Cádiz. Tuvo otro hermano menor, Francisco Javier. En 1842 la familia se trasladó a vivir a El Puerto, a la casa de su propiedad --dote de la familia materna-- en la Ribera del Río, 47. El cabeza de familia se dedicaba al comercio y a la elaboración y envejecimiento de vinos en las bodegas, también de la dote de su mujer, que tenían en Puerto Escondido con entrada por calle Mayorga, señalada con el nº 3 antiguo y 6 moderno que lindaban con otras bodegas propiedad de Angel Aramburu. /En la imagen, ilustración de Miguel Ángel Pantoja, que recrea la época a la que se refiere esta nótula.

VIDA PÚBLICA MUNICIPAL.
Apuntamos ahora la activa y dilatada participación en la vida pública de la ciudad del primogénito y protagonista de esta nótula, Manuel, a través de diversos cargos ejercidos en el consistorio municipal. Formó parte de numerosas comisiones, ocupándose de asuntos delicados que requerían de su talante conciliador, su experiencia y el infatigable espíritu de servicio que poseía y siempre mantuvo. Por ejemplo, en 1891, formó parte de la comisión municipal encargada de inventariar el hospital municipal y redactar un nuevo reglamento, mejorando sus instalaciones y servicios ó, encabezando una comisión de vecinos que se entrevistó con el gobernador de la provincia sobre el problema de la retirada de la guarnición militar del penal, en 1905, ó presidiendo la Junta Local de Enseñanza, el sorteo de mozos, etc… siendo uno de los pocos ediles que asistían a la mayoría de las sesiones municipales ya fuesen ordinarias, plenarias o extraordinarias. Las citas a su persona en la Revista Portuense era casi diaria.

Fábrica de Gas Lebón, a la altura de donde hoy se encuentran las viviendas que ocupan el que fuera el antiguo campo de fútbol del Racing Club Portuense, frente a la Comisaría de Policía.

«O PAGAN, O SE APAGA».
De la Revista Portuense, en su edición del 12-5-1905 extraemos una anécdota definitoria en cierto modo de su personalidad, ingenua e ingeniosa. Se había suscitado un problema con la compañía de Gas Lebón que era la que se ocupaba del alumbrado público. Existían varios retrasos en los pagos concertados, algunos de ellos con escasas posibilidades de cobrarlos, según entendía la empresa suministradora de energía, que tomó unilateralmente la decisión de no encender algunas  farolas del alumbrado público para compensar el débito. (Esta fórmula: “O pagan, o se apaga” puede que  la inventaran ellos pero el caso es que, actualmente, si no pagas el recibo te cortan el suministro, que es lo mismo, con la diferencia de que la energía lunar aún no se ha desarrollado lo suficiente como para sustituir a la eléctrica, de la que dependemos para todo). Don Manuel pidió la palabra en la reunión municipal donde se trataba este asunto y con la mayor seriedad propuso que, siendo razonable la medida adoptada por Gas Lebón, la anulación anunciada de las luces se produjese tan solo… ¡ en las noches de luna llena! para así minimizar el perjuicio a los ciudadanos.

De todos estos cargos desempeñados, el más importante y significativo fue el de alcalde, puesto que ocupó en 1873, elegido por sufragio en las elecciones convocadas por la I República.

ADVENIMIENTO DE LA I REPÚBLICA.
Cuando se recibe en El Puerto la noticia de la proclamación de la República el 11 de febrero, tras la renuncia del rey, D. Amadeo, se reúne en la mañana del día 12 la Corporación Municipal para tener conocimiento y constancia oficial de dicha proclamación. En consecuencia se redacta el siguiente texto: «Enterado el Ayuntamiento con la mayor satisfacción de este fausto acontecimiento que abre un porvenir de gloria y bienestar a nuestra querida Patria y que ardientemente deseaba el sentimiento público». Se acuerda publicarlo y enviarlo por telegrama al gobierno de la nación. Se trata pues, de una manifestación oficial de agrado y simpatía con el nuevo régimen político establecido por la Asamblea Nacional en Madrid. /Ilustración de la revistilla 'La Casa de las Dunas', en la que aparece Amadeo de Saboya, 'el rey efímero'.

LIMOSNAS PARA LAS CLASES POBRES.
Uno de los catorce miembros que componían en esa fecha la Corporación constituida en 1872, presidida por un militar retirado, el coronel D. Jose Maria Viaña, era Manuel Gª Valdeavellano y, conociéndolo, quizás fuese él también el que propusiera a sus compañeros el reparto de 2.000 limosnas en forma de bolsa de comida destinada a las clases pobres (media hogaza de pan, media libra de carne, una onza de tocino y un cuarto de garbanzos), con cargo al capítulo de imprevistos, formando parte de un pequeño programa elaborado sobre la marcha para celebrar el acontecimiento, tal fue el repique de campanas de  iglesias y conventos, la retirada del retrato de Don Amadeo de organismos y edificios públicos y la colaboración en el engalanamiento, exorno e iluminación de las casas de vecinos que quisieran adherirse o solidarizarse con la República, además de rotular efímeramente diversas calles con personajes republicanos, calles que volverían a su denominación tradicional poco tiempo después.  /En la imagen, escudo del Ayuntamiento en 1873.

ALCADE EN LA I REPÚBLICA.
En las elecciones municipales que se celebraron los días 5 y 6 de abril, al no participar los partidos monárquicos, que se abstuvieron, ganó con comodidad la candidatura democrática republicana, siendo votado don Manuel, considerado políticamente como liberal moderado para presidir el primer ayuntamiento republicano elegido por sufragio, elecciones cuestionadas por algunos historiadores  dada la escasa participación de votantes,  inferior al 30 por ciento. /En la ilustración de la izquierda, alegoría de la I República Española.

PRINCIPALES LOGROS.
Señalaremos algunas de las decisiones e iniciativas bajo su presidencia: el deslinde y amojonamiento de los términos vecinos de Jerez, Puerto Real, Rota y Sanlúcar; el comienzo de las obras de canalización del Guadalete y el proyecto para construir una dársena de carga y descarga. Preocupado tanto por la higiene y la salud pública como por la decencia y la buena educación mandó colocar diversos mingitorios públicos para varones en aquellos lugares donde era más ostensible –por el olor, mas que nada- tan extendida práctica.

EL ÓBITO, EN LA REVISTA PORTUENSE.
Su desaparición no pasó desapercibida, Reproducimos algunos párrafos de la semblanza publicada en la Revista Portuense del 17 de julio de 1929, dando cuenta de su fallecimiento. “El Puerto debe hoy estar de luto. Ayer tarde, confortado con los auxilios de la religión y tras una larga dolencia ha dejado de existir un amado convecino, el anciano señor don Manuel Garcia de Valdeavellano y Larraondo, persona dignísima que disfrutó de la estima y consideración de varias generaciones de portuenses…/… Persona en extremo piadosa, mientras pudo hacerlo, fue fiel cumplidor del precepto cristiano concebido en las Obras de Misericordia: dar sepultura a los muertos, acompañando el entierro de cuantos fallecían en la ciudad…/… No habrá hoy casa en la ciudad donde, al saberse la muerte de tan respetable y digno señor, no se muevan los labios en una oración por su alma, al par que sea comentado su fallecimiento con frases de condolencia. Descanse en la paz del Señor y sirvan estos renglones de lenitivo al justo dolor que embarga hoy a su distinguida familia.”  /En la imagen de la izquierda, vista del Palacio de Valdeavellano que da al Parque Ruiz-Calderón. Con los toldos, el actuar Bar Casa Paco 'Ceballos'.

Curioso anagrama en hierro con las iniciales del marido de Dolores Valdeavellano Tejera, JACM, es decir Juan Antonio Martínez Colom, que figura en uno de los balcones del edificio denominado Palacio de Valdeavellano.

En su testamento nombraba como única y universal heredera a su sobrina Encarnación Gª Valdeavellano Tejera, prohibiendo expresamente la intervención de la autoridad judicial y el cuestionamiento de su libre decisión por cualquier causa o motivo, la cual aceptaría el legado testamentario en 1930 y, formando parte del mismo, la parte segregada, deslindada y pactada del inmueble de Ribera 47, es decir el entresuelo y el piso bajo, excepto el bodegón denominado “carbonera” que transmitió a sus hijos. (Textos: Antonio Gutiérrez Ruiz. - A.C. Puertoguía).

4

Jesús María Serrano Romero nació rozando la medianoche en El Puerto el 29 de mayo de 1953 hijo del porteño Pedro Serrano Tey y sanluqueña; pesaba al nacer 7,750 kilos, luego vendría la difteria y más tarde, un amago no excesivamente agudo de poliomelitis que le hace de vez en cuando, usar muletas o bastón para andar.

LOS MELLIZOS.
Sobre las 6 de la tarde del día siguiente a su nacimiento ya dormía Jesús María en el Kiosko de Los Mellizos, en la Playa de La Puntilla, el negocio familiar que sustentó a los suyos, durante mas de un siglo. Según recuerda el propio Jesús, «Allí vivía toda mi familia  hasta el 14 de septiembre fecha en que comenzaban las clases y fue mi hogar todo el verano: sin agua, sin luz, sin servicios… Lo primero que han visto mis ojos, aparte del pecho de mi madre --que las benditas arenas de las playas la tenga en su gloria--, es la blanca arena y las formidables mareas de La Puntilla. A la semana de nacido, sufrí un desvanecimiento terrible que me abocaba a una muerte irrevocable y me cuentan, que mi madre corrió monte a través, atravesó los pinares hasta llegar al Campamento Batalla del Salado que tenía médico y me salvó. Yo no soy porteño soy de La Puntilla.

Su hermana Begoña, su madre y Jesús, en el kiosko familiar de La Puntilla, con pocos años.

Descendiente de los Netos y de los Tey, heredamos 10 casetas procedentes de Rota en muy mal estado, que mi tíos repararon y se mantuvieron en pie hasta su prohibición. Eran propiedad de los 6 hermanos Serrano por este orden: José Luis el mayor, (ebanista); Lola (sastra); Pedro (mi padre, encargado de la bodega José de la Cuesta); Ramón, (arrumbador de Cuvillo y Compañía); María del Carmen (sus labores) y Manolo (ebanista); mi abuelo fue Ramón Serrano, capataz de las Bodegas del Gavilán. Antonio Neto era hermanastro de mi abuela Milagros, también tenía un kiosko y aparte, nuestra familia tenía otras tres primas solteras que montaban uno muy pequeñito, todos participamos del reparto de casetas, el resto llegaron después. Los Neto y los Tey llevábamos más de un siglo encargándonos de esas labores, que por cierto contribuían a aumentar nuestros exiguos ingresos y paliar muchas penalidades durante la Dictadura». /En la imagen de la izquierda, Pedro Serrano Tey, padre de nuestro protagonista.

1953.
Ese año nacen, también, el torero José Luis Galloso, Enrique Naya de 'Costus', el artista plástico Felipe Lamadrid. Su paisano, el poeta Rafael Alberti publicaba 'A la Pintura', 'Ora Marítima' y 'Baladas y Canciones del Paraná'. Comenzaba la organización del servicio de abastecimiento de agua a El Puerto como órgano de gestión municipal, por el que se suministraba el agua desde los Pozos Municipales de La Piedad. Comenzaba la construcción de la Base Naval de Rota, en parte construida en término de El Puerto; Jesús María trabajaría allí durante algunos años. José Mesa González creaba, en el Parador de Fuenterrabía, la Tarta Imperial o Tarta de El Puerto mientras Eugenio Espinosa, abría su primer restaurante de nombre 'Guadalete' donde ha hecho célebres el lenguado con fideos. Era alcalde Luis Caballero Noguera. / En la imagen de la izquierda, José Mesa González, creador de la Tarta Imperial.

La vida de Jesús María Serrano ha estado marcada por una enfermedad congénita que casi le cuesta la vida en varias ocasiones y que superó después de más de veinte años de lucha. Aún así, Jesús María nunca dejó de lado las actividades culturales que organizó durante años, como la Tertulia del Viento, donde cada viernes se reunía con otros escritores y artistas, como Francesco Policastro y Julio Malvido, el poeta, filósofo y pedagogo Gerardo Alonso y el propio Manuel Pérez Casaux.

POETA.
Como afirma su amigo, el dramaturgo Manuel Pérez Casaux: «Las características esenciales en la obra nuestro poeta pueden definirse como fina ironía, desbordante fantasía y un sentido del humor que contrasta con el dramatismo desgarrador de su obra amorosa. Su vida transcurre entre el paroxismo de la alegría más libertaria y la crueldad de su dolorosa enfermedad. Dado al poco interés que Jesús María siempre tuvo en publicar sus obras, la mayoría de éstas siguen aún inéditas, o han sido publicadas en antologías conjuntas con otros poetas o en revistas».

PUBLICACIÓN EN EEUU.
Su primera obra “Satyahara no quiere verme hoy”, en su gran mayoría ha sido publicada en revistas literarias como Línea Blanca (Sevilla), Medusa (El Puerto de Santa María), Andarax (Almería), Jacaranda (Méjico) o El Plegable (Perú, Colombia, Argentina entre otras). Cabe destacar su primera incursión en lengua inglesa en los dominicales de The Tucson Times (Arizona), rotativo que lo consideró el poeta en español más novedoso de Europa.

EDICIÓN JAPONESA QUE NO FUE.
Tras ello y a través de buenas amistades el poemario llega hasta Barcelona, tras hacerse rogar bastante, como es habitual en Serrano, es seleccionado para su publicación por Barral Editores en su colección Trazos, siendo traducido al catalán y japonés. Traducciones y galeradas son supervisadas por el poeta que las aprueba, por entonces las dificultades económicas de esta prestigiosa editorial y una profunda crisis de salud del poeta que pone en serio riesgo su vida, malogran su edición.

ASESOR CULTURAL EN DEMOCRACIA.
Paralelamente, su andadura intelectual es conocida por el primer ayuntamiento democrático y nombrado asesor cultural del entonces edil de cultura, Antonio Muñoz Cuenca, desmontando el aparato cultural franquista y modificando éste para hacerlo abierto y libre para todos, tal nombramiento se produce, según recuerda: «como refrendo a su trayectoria como último y más joven presidente la muy prestigiosa Asociación Cultural Medusa, única que se atrevió en el período de la Dictadura a no doblegarse a la mediocridad y oscurantismo del régimen».

QADISH.
Incluido en Qadish (Muestra de la Joven Poesía Gaditana) editado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, la antología se convierte en un referente de los poetas gaditanos de su tiempo.  Revistas como Hora de Poesía (Barcelona), Papeles de Sor Armadans (Palma de Mallorca) y Nueva Estafeta (Madrid) descubren en él un joven poeta que se perfila con voz propia. Nueva Estafeta publica: “en Jesús María Serrano nos encontramos con un joven poeta sorprendente que realiza un desleguamiento prosaizante muy difícil de construir, aunque suponemos que le sale espontáneamente. Definitivamente, a este autor debemos seguirlo con gran interés en sus próximas obras”. A pesar de ello, el gran público se queda de este poemario con su surrealista “Poema del Caracol”. La antología viene refrendada por Andrés Sorel y el cantante Joaquín Sabina.

IRVING Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.
Es antologado por la Diputación de Almería. También organiza junto a otros compañeros de la desaparecida Fundación Municipal de Cultura el Homenaje a Washington Irving en 1983, año del 200 aniversario de su nacimiento. Ese mismo año homenajea a Juan Ramón Jiménez escribiendo su poema “Andalucía” en el pavimento de la calle Luna de su ciudad, en un acto para ‘recuperar la calle para la cultura’, organizado también por la Fundación Municipal de Cultura, sorprendiendo a propios y extraños con un homenaje efímero pintado con brocha gorda de unos 100 metros de largo. Conoce al poeta Ignacio Rosso y le presenta su libro “Ritmos Bravíos” y junto a Ana María Fariñas escriben “El Cuadernillo del deseo”. /En la imagen, Washintong Irving.

ALCANATIF
Una persona con múltiples aristas, preocupada por todo lo que le rodea no sólo escribe también se preocupa por impedir la degradación del patrimonio histórico y cultural de su ciudad. Elegido presidente de ALCANATIF (Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico y Cultural de la Ciudad de El Puerto de Santa María) en sustitución de Rafael Tardío Alonso, su primer presidente. Mas tarde, representante andaluz en las ediciones del Primer y Segundo Congreso El Joven Y El Patrimonio Histórico-Artístico Ibero-Americano, celebrados en Cáceres y Madrid. También coordina la edición de la primera Guía Histórico-Artística del El Puerto, cuyas autoras son Mercedes García Pazos y Olga Lozano. Ficha al gran poeta madrileño Alfonso Sánchez Ferrajón y al fotógrafo jerezano Fernando Vidal, quienes a su vez tiran del gran ilustrador y pintor Francisco Gutiérrez y entre todos, consiguen realizar una magnífica obra de la que se editan 5.000 ejemplares, bajos los auspicios municipales y el patrocinio de la firma Osborne, la portada de este libro es obra de Rafael Tardío, gran amigo del poeta.

HOMENAJE POPULAR A ALBERTI.
De esta efervescencia creativa nace también el Homenaje Nacional de su ciudad a su paisano Rafael Alberti con quien se entrevista en Barcelona primero y posteriormente ya en El Puerto, también favorece la edición de una antología de la obra albertiana, seleccionada por su primer maestro y amigo el poeta José Luis Tejada: Del Mar de Cádiz.

VARGAS LLOSA.
La Embajada de Colombia en Madrid, a instancias de su Agregada de Cultura lo promociona ante el I.C.I. (Instituto de Cooperación Iberoamericamericana), patrocinándolo en América Latina; también organiza distintos recitales tanto en el I.C.I como en embajadas y consulados. La Agregada de Cultura Colombiana le presenta a Mario Vargas Llosas quien lo recibe y comenta su interés por su relato “La Rata”. Gracias a ella, surgen interesantes relaciones como su hijo el pintor Tano Alonso, el peruano Lucho Valdizán o los argentinos Oscar y Patricia del Mar con quienes organiza exposiciones, lecturas y recitales, participando en sus catálogos con cuentos y poemas, así como relacionándolos con otros artistas y autores en España y América.

POETA ITINERANTE.
Rosario Garijo lo incluye en su libro “Antología De Autores Portuenses 100 Años De Poesía” publicado por la Diputación de Cádiz.  Se suceden unos acontecimientos culturales con una cadencia que sorprende a todos y de los que la prensa provincial, regional y nacional se hace eco en muchas ocasiones. La Junta de Andalucía lo incluye durante dos cursos en su “Programa de Poetas en el Aula”. Serrano -entre sucesivos viajes a Barcelona- se desplaza también por gran parte de la península ibérica participando en lecturas y recitales. Inicia también su andadura periodística en medios de la zona.

TERTULIA ‘EL ERMITAÑO’.
Asiduo a la tertulia del Ermitaño, sus directores Rafael Esteban y el dramaturgo de títeres Carlos Luis Aladro le nombran director. Para que siga sus pasos, se pone en contacto inmediato con su amigo el poeta Julio Rivera, antiguo fundador de la misma en Jerez de la Frontera. Rivera acoge con entusiasmo la iniciativa y ambos recorren juntos la época de mayor esplendor de esta tertulia literaria, decana de las gaditanas, ampliando su radio de intervención a muchas otras tendencias: exposiciones de pintura; escultura; fotografías; vídeo; música: conferencias, recitales de clave e incluso a la Joven Orquesta Filarmónica de Londres; ecología: participa el Premio Nobel de Ecología César Manrique. El proyecto fructifica creándose la Colección de Libros del Ermitaño que subsiste y “Plastilírica”, una novedosa edición bienal que responde al encuentro de la poesía y las artes: cine, vídeo, pintura, escultura, música, charlas, conferencias… ??Publica en el segundo número de la colección de Libros del Ermitaño, una nueva entrega denominada “Calideoscopio”, breve recopilación de sus poemas. Mientras mecanografía para ordenador la obra “Gálmuz” del Dr. Alonso, sugiere a éste sobre la conveniencia de su necesaria publicación y la prologa. La obra consigue el Premio de la Crítica de la Editorial Ópera Prima. De forma espontánea crea la Tertulia del Viento. Gana el XVI Premio Internacional Diego Bautista Prieto por su poema “Nada nos Detenía”.

El pintor Franco Policastro y el poeta Jesús María Serrano, durante un acto de plastilírica.

IMÁGENES DEL VIENTO.
Serrano también escribe, dirige, rueda, presenta y mezcla 11 documentales de 55 minutos para la televisión bajo el nombre “Imágenes al viento” que gustan al público. El propio Serrano comenta: «De lo que estoy más satisfecho es que un espectador haya dicho de mis documentales que es lo menos malo que ha visto en televisión».

NUEVAS PUBLICACIONES.
Es llamado para presentar y moderar debates electorales para la televisión andaluza, a la vez que completa su poemario “Añil -El Libro De Los Amigos” y consigue terminar su “Guía de El Puerto de Santa María con itinerarios medio-ambientales”.  También, en colaboración con Daniel Pérez Álvarez, escribe el “Manual para extraterrestres”, prosa humorística y ácida, primero juntos y luego cuando Daniel se desplaza al extranjero por internet. Ecologistas en Acción le concede el Premio Alberti. Finaliza su libro de cuentos “Las cosas del Duque” y compone otro poemario “Del júbilo y la rabia”. Vuelve la vista atrás y comienza a escribir letras para flamenco. Revisa dos obras de teatro, escritas en su juventud: “Sacha la esclava del faraón” y “Disculpe si no me levanto”

Jesús Serrano y su inseparable compañera en la vida, Inmaculada.

VIDA PRIVADA.
Se casa en primera nupcias con Ana María  y viajan a Marruecos y Portugal. Pero el matrimonio no funciona y Serrano, repite viaje a Marruecos hasta siete veces. Portugal y Marruecos marcan su vida, se niega a viajar a otros destinos. Se casará de nuevo con Inmaculada Sánchez Pacheco .

«Creo que mi habla es identificadora de los gaditanos cultos, procuro también que tanto mi acento como mi léxico se enriquezcan con las influencias populares que considero definen y marcan nuestra habla en la bahía de Cádiz».

Tabla de Julio Malvido.

AUTORRETRATO
"Aquellos que no tienen fantasía,
no pueden entender: es muy complejo".
Alberto Cortéz

Atlante emergido
tarteso deambulante.
fenicio, griego, ibero
romano, alano, suevo
vándalo, judío sefardí
berberisco, andalusí, sufí
magrebí, nazareno, negro
jesuíta, claretiano
hispanogringo, panteista,
poeta, historiador, periodista
dibujante de tebeos.

Porteño, gaditano y jerezano,
mediterráneo y africano.
caracola de todas las bahías.

El mar: "Razón de ser"
cuna, quilla y proa de mis besos
en la espera de reverdecer
corcho y reposo de mis restos.

Del Libro Cálidoscopio
Antología Generacional
Colección El Ermitaño II, 1993

REPÚBLICA CHECA.
Cuando es invitado a la República Checa por su amigo Daniel Álvarez, recorre incansablemente la ciudad de Praga que lo seduce y embruja, participando en el proyecto cultural Factoría Arte Praga, creado para promover a artistas en Europa del Centro y del Este. Enamorado de los tranvías que le recuerdan a Cádiz y Lisboa escribe: “A una ciudad sin mar o sin tranvía nunca iría.”

Recientemente ha superado una nueva y delicada operación de la que se encuentra convaleciente y, felizmente, le vemos haciendo su recuperación paseando por las calles y playas de El Puerto.

Para muchos jerezanos ir al Puerto de Santa María en verano es una auténtica tentación, a pesar de la masificación de los fines de semana y de los problemas de tráfico. El Puerto es un poco la representación de las playas que perdimos, de aquellos paseos por calle Larga y Alameda Vieja del Jerez de hace más de cuarenta años, de esos ambientes veraniegos que se fueron con el paso de los tiempos y que solo queda en el recuerdo de las fotos de Iglesias o de Fiallo.

Playa de Valdelagrana. Vista aéreas. Foto: Jorge Roa.

Ir al Puerto sigue siendo una tentación en Jerez. Por el día la costa y por la tarde los bares, por la mañana Valdelagrana, Vistahermosa, el Ancla... por la tarde-noche la ribera del marisco con todas sus exquisiteces y el parque Calderón con sus carruseles de siempre y su olor al Guadalete, el mismo río que se acerca a Jerez para unirse al caminar jerezano hacia el Puerto de Santa María. La historia ha pasado sobre el Puerto como el tiempo sobre los vinos: dándole cuerpo y transparencia, color y aroma.

Playa de la Puntilla desde la vertical del Puerto Deportivo.

Las vacaciones en el Puerto es todo un clásico del veraneo jerezano, desde que se alquilaban habitaciones en pleno casco antiguo para poder pasar el día en la playa de La Puntilla hasta las modernas urbanizaciones de hoy ocupadas en gran parte por gente cercana. Ahora ir al Puerto cuesta menos tiempo que recorrer Jerez de punta a punta, conviene más bañarse en las tranquilas aguas de Valdelagrana que en cualquier piscina pública de la ciudad, porque es más saludable y más rápido de llegar. Por mucho tráfico y falta de infraestructura urbana que tengamos que soportar conviene más acercarse al Puerto en sus noches de verano que quedarse en este Jerez estival, desolado, carente de ambiente y de las atractivas ofertas que ofrece la costa.

Toros en la Bodega El Tiro, en la Avda. de Jerez.

Hoy si se puede decir, con fundamento, que el Puerto está a dos pasos porque se ha ido retranqueando cada vez más hacia Jerez. Hace unos años hasta que no se pasaban las vías del tren que llegaba hasta Sanlucar y el cuartel de la Guardia Civil. con sus toros de Osborne haciendo frente, no se podía decir que estábamos en el Puerto. Con la incorporación de la antigua carretera nacional como vía urbana desde la cuesta del toro y el parque acuático se ha acortado tanto la distancia que apenas quedan kilómetros que separan las dos ciudades unidas por el río y por sus vinos. Ir al Puerto desde Jerez es un paseo agradable que nada tiene que ver con aquella entrada insoportable de hace escasas fechas cuando las colas de coches eran temibles y complicados los accesos a la ciudad de los cien palacios, como la llamó el poeta arcense José de las Cuevas.

Vista aérea del antiguo Convento de Las Capuchinas. Año 1970.

Llegar al Puerto merece la pena. Definida por el escritor portuense Martinez Alfonso, como la ciudad que se engalana con la geometría blanca de las fachadas. Calles rectas, cruzadas en perpendicular, con la estructura de una población colonial: Cruces, Cielos, Nevería, Palacios, Misericordia, San Bartolomé, Pozuelo.... donde se abren en las casas los huecos de cierros y balcones, policromados con la gala de los geranios y gitanillas. Calles, plazas y jardines.....Geometría urbana del Puerto, testigos mudos de años y siglos de un continuado vivir. Calles con alma, porque en ellas vive, con el portuense de hoy,el espíritu de su pasado. Y aún más el afán de su porvenir.

Ir al Puerto es mucho más que un cúmulo de sensaciones que alegran la vida, es empaparse de un verano antiguo, castizo, con sabor a terraza de bar y a patio, a bullicio de mercado- a "Plaza" por antonomasia- y a visita obligada a la Prioral, sobre todo cuando septiembre empieza a despuntar.

Murallas en el Yacimiento de Doña Blanca, acaso el antiguo Puerto de Menesteo.

Ir al Puerto en verano es una tentación tan antigua que cuenta el viejo Homero en su epopeya que uno de los guerreros de la guerra de Troya fue el caudillo ateniense Menesteo y que una vez conquistada la ciudad, en vez de regresar a su patria, anduvo por el Mediterráneo hasta encontrar; pasado el estrecho de Gibraltar, una abrigada bahía en la que penetró con sus naves, para desembarcar junto a la desembocadura de un río y fundar allí una ciudad a la que puso su nombre: Puerto de Menesteo. Esa ciudad se llamaría con el tiempo El Puerto de Santa María. Ir al Puerto en estos tiempos es más fácil que en los de Homero, por eso se llena cada verano de visitantes, por eso La Lola se fue a los puertos y dejó a La Isla sola y por eso podríamos cantarle a nuestra manera, a esta ciudad que cautiva, "mejor quisiera estar muerto que verme "pa toa la vía" sin poder ir al Puerto, Puerto de Santa María"  (Texto: Eduardo Velo García).

En la imagen, el Racing Club Portuense en la Plaza del Polvorista, delante del actual Ayuntamiento. El tercer jugador por la izquierda es José González Noval, el quinto, Vicente González Bruzón, el último José Domínguez Neto. El portero es Manuel Conejo Velez, “Oño” 02.02.1930.

He localizado en el Archivo Municipal unos ejemplares de la Revista Portuense, en concreto la de las fechas 2, 4 y 5 de febrero de 1930. en relación al partido que se disputó entre los equipos portuenses «Racing F.C.» y «Balompié F.C.» al que pertenece la fotografía que encabeza esta nótula. El último de los jugadores es mi tío, José Domínguez Neto, que en un principio no estaba previsto que se alineara, según he podido comprobar. Este es el relato del previo al encuentro, y las críticas que cosecharon el comportamiento de algunos. (Texto y transcripción: Vicente González Lechuga).

DE BALOMPIÉ (I)
En el partido que celebrarán esta tarde los equipos locales "Racing F.C." y "Balompié F.C." se alinearan los "teams" de la siguientes forma:
Balompié: Portero: Chorlo. Defensas: Morillo y Carreto. Medios: Marroquin, Rosso y Fernández. Delanteros; Ortega, Romo, Fantobal, Alfredo y Felipe.
Racing: Portero: Oño. Defensas: Cordones, González (aunque la R.P. pone Gonzálvez). Medios: Hernández, Rivera y González. Delanteros: Rubio; Pérez; Sánchez; Rivera y Ramos. (Revista Portuense del 02.02.1930)

La calle de la Aurora, a la izquierda la Plaza del Polvorista, a la derecha la Casa de Roque Aguado, donde hoy está el Bar Playa-El Rempujo.

DE BALOMPIÉ (II)
El pasado domingo en la plaza del Polvorista jugóse el anunciado encuentro entre los equipos
"Balompié F.C." y "Racing F.C.", ambos locales. En dicho partido se disputaban una artística copa de plata regalo de un aficionado también de la localidad.
A las tres y media en punto y las ordenes del gran jugador portorrealeño Eusebio, da comienzo el partido correspondiendo hacer el saque al "Balompié" cuyo avance es bien cortado por la defensa racinguista.
El "Racing" poco a poco va imponiendo su juego apoyado por la línea media, sobresaliendo el centro, y llegaba a dominar ligeramente a su contrario, donde la defensa balompédica tiene que emplearse a fondo.
Un avance balompédico es bien cortado por González que cede la pelota a Rubio, y el medio contrario falla al intentar cortar el pase, lo que aprovecha el ala para internarse y centrar magníficamente.
Riberita, que se encuentra desmarcado, de un chut bien medido y colocado logra mandar el pelotón a la red, a pesar de la buena estirada del portero.
La ovación es grande, por el mérito de la jugada.
El "Balompié" se impone y hace algunas buenas escapadas, que terminan en otros tantos tiros que el meta racinguista para bien.
El dominio es ahora alterno pues buscan con empeño el empate lo que no pueden conseguir por el enorme juego que desarrolla la defensa racinguista.
Hay que anotar algunas buenas paradas del portero balompédico.
Comienza el segundo tiempo con arrancadas por ambas partes donde se aprecian buenas jugadas muy especialmente por parte de las defensas que rayan a buena altura pues desarrollan un buen juego.
En una buena jugada consigue el "Racing" su segundo tanto. El centro se hace con el esférico y cede un pase a su interior y éste a su ves lo adelanta al ala quien centra maravillosamente y entrando al remate Pérez, logra de un magnifico cabezazo, introducir por segunda vez el balón en la meta bien defendida por Chorlo.
Y con alternativos avances por ambas líneas, termina el encuentro con el resultado arriba indicado.
El capitán Sr. Pérez Muñoz hace entrega de la copa a Domínguez, en presencia del árbitro, que escucha una merecida ovación por su imparcialidad.
Resumen: Buen juego, desarrollado por ambos equipos, destacándose notablemente las dos líneas defensivas, el portero balompédico, y el medio centro Rivera. (Revista Portuense del 4.02.1930)

UN AFICIONADO
Un inteligente aficionado, muy querido amigo nuestro, nos remite la precedente información que con mucho gusto insertamos.
En ella omite - diciéndonos de palabra que si lo juzgamos oportuno se haga de Redacción - al comentar el deplorable caso que presenciaron cuantos asistieran al segundo tempo del partido.
Por entender que dicho comentario deber ser algo más del que cupiera en el breve espacio de que hoy disponemos, lo dejamos para la próxima edición. (Revista Portuense del 4.02.1930)

HACER DEPORTE
El pasado domingo fuimos espectador de parte del encuentro celebrado en la plaza del Polvorista entre los equipos locales "Balompié F.C." y "Racing F.C."
Nos retiramos de aquel lugar cuando presenciamos el lamentable espectáculo de invadir el campo de juego una avalancha de público del que, alguien, que no nos atrevemos a calificar, pues la frase acude a la mente es bastante dura, acometió al joven deportista que actuó de árbitro, llegando a golpearle.
Tal prueba la incultura y falta de civismo nos indujo a retirarnos de aquel lugar, comentando el caso cual se merece y haciendo conjeturas de cual fué la base o motivo primordial del incidente.
A nuestro juicio fueron dos las causas: Primero, la falta de los suficientes agentes de la autoridad, que impidieran que en todo momento, aún finalizado el partido, invada el público el campo de juego hasta haberse retirado los componentes de ambos equipos. Esta primera falta, según nos informan ocurre en todos los partidos que allí se celebran.
La segunda causa de tan desagradable incidente, fué a no dudar, la retirada del campo del equipo del "Balompié". No tuvieron razón para ellos, pues la falta que motivó el no ser tanto de ellos pretendieron le concediera el árbitro, estuvo manifiesta.
La constituyó una indebida carga al portero del "Racing" cuando ya éste se había adueñado del balón.
Y a esta imperativa marcha del "Balompié", que después, nos informan, rectificaron, regresando al campo, se nos ocurre hacerle un sencillo razonamiento para que no la repitan en sucesivas actuaciones: Las siguientes frases que en labios del exdirectivo del Comité Nacional de Futbol, señor duque de Hornachuelos, pone "Renzi" en una crónica deportiva que publica "Informaciones" llegado a ésta el domingo.
"En el deporte lo de menos es perder. Hacer deporte es lo esencial, y deporte es hermandad, espíritu caballeroso, generosidad, hidalguías reciprocas ..."  (Revista Portuense del 05.02.1930).

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Hoy martes a las 21:00 horas, en la sede social de la Academia de Bellas Artes ofrece una conferencia el Dr. en Historia Juan José Iglesias que versará sobre "El Puerto de Santa María en la época del Marqués de la Ensenada". Será presentado por el académico Javier Maldonado Rosso.

Zenón de Somodevilla y Bengoechea, I Marqués de la Ensenada nació en Hervías, (La Rioja), en 1702 y falleció en Medina del Campo, (Valladolid), el año de 1781. Procedente de una familia de hidalgos, fue incorporado al servicio de la Monarquía por Patiño, quien le reclutó como oficial del Ministerio de Marina durante la preparación de una expedición a Ceuta en 1720.

Ascendió progresivamente en la carrera burocrática hasta el puesto de comisario de Marina en El Ferrol (1730). Pero lo que le encumbró políticamente fue su eficaz labor como organizador de la escuadra española destinada a reconquistar Nápoles para el príncipe Carlos (el futuro Carlos III) durante la Guerra de Sucesión de Polonia (1733); sus servicios fueron premiados con el título de marqués de la Ensenada en 1736.

Desde entonces ocupó los más altos cargos de la Monarquía: secretario del Consejo del Almirantazgo (1737), intendente de Ejército y Marina de la expedición a Italia durante la Guerra de Sucesión de Austria (1741)… y, en 1743, secretario de Estado y del Despacho, ocupando simultáneamente tres de las cuatro carteras ministeriales existentes: la de Hacienda, la de Guerra y la de Marina e Indias. Su poder se completó con cargos como los de notario de los reinos de España, lugarteniente general del Almirantazgo, superintendente de las Rentas de Millones y de Tabacos, miembro del Consejo de Estado… La muerte de Felipe V en 1746 mejoró aún más su situación, pues el nuevo monarca, Fernando VI le confirmó en todos sus cargos y le nombró además secretario de la reina (1747).

MINISTRO UNIVERSAL.
Convertido prácticamente en ministro universal, Ensenada encaminó su política hacia el fortalecimiento del Ejército y la Marina en previsión del inevitable conflicto que, a la larga, tendría que sostener España con Inglaterra por sus intereses coloniales enfrentados, conflicto en el que desconfiaba de poder contar con la ayuda de Francia. Para ello se esforzó por impulsar la economía productiva de la Península y el comercio con América, mejorar el rendimiento del sistema fiscal, fortalecer el control de la metrópoli sobre las Indias y reconstruir la flota.

DESPOTISMO ILUSTRADO.
En ese ambicioso programa destacan medidas como las nuevas ordenanzas militares, el envío de «espías industriales» a Europa para modernizar la construcción naval española, la creación del Real Giro, el levantamiento de un catastro general de la riqueza de las 22 provincias castellanas --el famoso «Catastro de Ensenada»--, el proyecto de simplificar la Hacienda y hacer contribuir a los estamentos privilegiados a través de la Única Contribución, la construcción de canales y carreteras… en definitiva, una acción de fortalecimiento del poder real y de fomento de la riqueza del país, que le sitúan en el ámbito del ‘Despotismo Ilustrado’ propio de su época.

CAÍDA EN DESGRACIA.
Su posición en la corte fue socavada desde 1746 por el secretario de Estado Carvajal, representante de los intereses ingleses; tras la muerte de aquél en 1754, Ensenada cayó del gobierno por la acción combinada de las protestas inglesas y del malestar que sus iniciativas fiscales habían causado entre los estamentos privilegiados. Fue desterrado en Granada y, posteriormente a El Puerto de Santa María.

“Vista del Puerto de Santa María”, óleo sobre lienzo, 70 x 95 cm, 1781-1785 (propiedad del Museo del Prado, en depósito en el Museo Naval de Madrid)

ENSENADA, EN EL PUERTO.
Zenón de Somadevilla viviría la segunda parte de su destierro por dos años y medio en El Puerto de Santa María. El jueves 15 de diciembre de 1757 llegó a dicha Ciudad el marqués de la Ensenada, procedente de su destierro de Granada. Una enfermedad aconsejó en 27 de septiembre anterior, por medio del médico José de Nájera, «para curar el accidente de pecho que padecía» que se trasladara a una ciudad con aires más húmedos y menos fríos que los de Granada. El rey Fernando VI había resuelto el 26 de octubre que residiera en El Puerto «por la benignidad del clima». Así el 19 de noviembre salía de Granada, tardando casi tres semanas en llegar a nuestra Ciudad, el 15 de diciembre de 1757, acompañado de un religioso y un oficial. /En la imagen portada de
‘Don Cenon de Somodevilla, marqués de la Ensenada; ensayo biográfico formado con documentos en su mayor parte originales, inéditos y desconocidos (1878)’,  de Antonio Rodríguez Villa. Madrid.

En El Puerto el Comandante Juan de Villalba le puso en su casa, para su resguardo y el de sus bienes cuatro hombres con un cabo de escuadra «por hallarse situada su habitación en un extremo del pueblo y los muchos robos que allí se acometen». El Ministro de Estado Ricardo Wall le indica, días después que  «por no aprobarlo S.M. el Rey retire a su cuartel los cuatro hombres y el cabo que en casa de Ensenada había puesto de guardia, porque ni corresponde al estado actual del señor Marqués, ni se halla preso» y que deberá considerarse confinado en el recinto de la Ciudad, como lo estuvo en Granada, y que «no deberá en modo alguno pasar a Cádiz». /En la imagen, edición actual del volúmen de Antonio Rodríguez Villa sobre el Marqués de la Ensenada.

La envidia y encono de sus émulos llegó hasta el punto que se falseó su vida tranquila trocándola  como si fuera licenciosa. Tuvo que intervenir el Arzobispo de Granada para desmontar la infamia. A Ensenada le hubiera gustado haber continuado su destierro «donde vivir con más quietud y menos bulla», y es que le repugnaba ir a puertos de mar, por razones que no explicaba.

LIBERACIÓN.
El 13 de mayo de 1760, en la Gaceta de Madrid, se publicaba el decreto mediante el cual el nuevo rey, Carlos III, (a la izquierda de la imagen) levantaba el destierro que el de la Ensenada mantenía en El Puerto, si bien recibiría el traslado del mismo con anterioridad a la fecha de la publicación, pues el 6 de mayo ya estaba en Madrid.

Tras la liberación recibió los cargos de consejero de Estado y Hacienda y miembro de la Junta del Catastro. Seis años más tarde, en 1766, fue acusado de haber participado en el motín de Esquilache y nuevamente confinado, esta vez en Medina del Campo, donde murió en 1781.

CATASTRO
Desde 1749 se realizó, en los 15.000 lugares con que contaba la Corona de Casrtilla (entre los que no se cuentan los de las provincias vascas, por estar exentas de impuestos), una minuciosa averiguación a gran escala de sus habitantes, propiedades territoriales, edificios, ganados, oficios, rentas, incluyendo los censos; incluso de las características geográficas de cada población. Fue ordenada por el rey Fernando VI a propuesta de su ministro el Marqués de la Ensenada y recibe hoy el nombre de Catastro de Ensenada.

En la imagen de la izquierda portada del ejemplar de Juan José Iglesias Rodríguez, "PUERTO DE SANTA MARIA EN 1752, según las Respuestas Generales al Catastro del Marques de la Ensenada". (Madrid,1991). Ed. Tabapress/ Ayuntamiento. de El Puerto de Santa Maria. 157 págs. 15 x 23 cm. Indice: Puerto de Sta. Maria en el siglo XVIII. Respuestas Generales.

Mapa General de España y Portugal con la división provincial del momento (1782) por D. Tomás López. Biblioteca Nacional.

RESPUESTAS GENERALES.
El resultado a este Interrogatorio de 40 preguntas, al que respondieron las 22 provincias que a mediados del siglo XVIII conformaban la corona de Castilla, es lo que conocemos como “Respuestas Generales” realizadas entre 1750 y 1756, al tener que repetirse todas las relativas a Murcia, -excepto Caudete-. Se pretendía obtener información precisa sobre diversos aspectos de cada población: su extensión y límites, tipos y calidades de las tierras, clases de árboles y frutos, número de vecinos y sus bienes, riqueza, impuestos, rentas y un largo etcétera, que proporcionaría a la administración un profundo conocimiento del territorio, del que en esos momentos carecía.

En 1869 sus restos mortales fueron trasladados al Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, y empezaron a editarse obras retrospectivas sobre su labor al frente de la política española. (Basado en textos de Antonio Rodríguez Villa).

En su honor se construyó el Petrolero de Flota "Marqués de la Ensenada" partió el pasado 20 enero de la Base Naval de Rota, para integrarse en la agrupación de la OTAN, SNMG-1, ante una de sus últimas navegaciones antes de pasar durante el segundo semestre del presente año a situación Delta y posterior baja de la Lista Oficial de Buques de la Armada.

3

Julio Bernardo Fuentes Bobo nació en Zamora el 2 de julio de 1930, --hace 81 años-- hijo de Bernardo Fuentes e Isabel Bobo, siendo el mayor de tres hermanos. Llegó a nuestra Ciudad destinado al Instituto Laboral --hoy de Santo Domingo-- en el Curso 1960-61, donde impartiría clases de inglés y donde, dos años mas tarde se casaría con Carmen Oñoro López, el 22 de diciembre de 1963, con quien tuvo tres hijos: Raúl, Raquel y Elsa y ya, dos nietas. Vive en Salamanca desde 1979.

1930
El año de su nacimiento, el rey Alfonso XIII visita las cuevas cantera de la Sierra de San Cristóbal. Se crea el Instituto Colombino de El Puerto. El Castillo de San Marcos es declarado Monumento Nacional. Rafael Alberti publica su libro de poesías 'Sermones y Moradas'. Ese año se casa con María Teresa León.  Se produce relevo de alcaldes, siendo elegido el 26 de febrero José Luis de la Cuesta Aldaz y el 18 de marzo, Eduardo Ruiz Golluri. El 6 de junio se desborda el río Guadalete por el temporal de lluvias, arrastrando millares de haces de trigo y cebada y muchos animales muertos. El restaurador Juan Botaro da a conocer ese año la autoría, por parte de Juan de Mesa, de la imagen del San Francisco Javier, custodiada en la iglesia de San Francisco. Se funda la Hermandad de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Nacen ese año, también,  José Luis Mediana Gutiérrez, 'Peligro', conocido dependiente de la tienda de la calle Cruces 'Casa del Curita' y Juan Carreto Aparicio, canónigo magistral que fue de la Colegial de Jerez.

Es larga y compleja la relación de centros docentes en los que estudió a lo largo de su vida. Las Escuelas de Náuticas de Cádiz y La Coruña, entre 1949 y 1958. Entre 1970 y 1986 en las Universidades de Barcelona  y Oviedo.

Visita que hicieron los hermanos fundadores de la Hermandad del Dolor y Sacrificio a la Base Naval de Rota en 1960. De izquierda a derecha y desde atrás hacia delante: Angel Ferrer Zamacola; desconocido; desconocido; Felipe Bononato Sáez; José Jacinto Cossi Mora; desconocido; desconocido; desconocido; desconocido; José Manuel Pico Tosar; Manuel Pico Ruiz Calderón; desconocido. Fila siguiente: Tomás Osborne Domecq; desconocido; Julio B. Fuentes Bobo; Vicente González Lechuga; desconocido; Francisco Acosta Higueras; Fernando Gago García; Guillermo Romero Rivas. En primer plano, Francisco Javier Osborne Domecq, como hermano Mayor de la Hermandad, haciendo entrega de de un obsequio a un militar americano.

DOCTOR EN FILOSOFÍA Y LETRAS.
Es Doctor en Filosofía y Letras y Piloto de la Marina Mercante. Ha ejercido la docencia del Inglés regularmente en institutos de enseñanza media de diversas poblaciones españolas, --en El Puerto estuvo entre 1960 y 1967, año en el que es destinado a (Sabadell), Barcelona, así como en organismos universitarios --Instituto Universitario de Ciencias de la Educación, y Escuela Universitaria de Estudios Empresariales-, alternando en su juventud dicha actividad con la navegación, siempre que surgía la ocasión y no existía incompatibilidad. Se jubiló en el I.E.S. "Lucía de Medrano" de Salamanca como catedrático de inglés, donde vive en la actualidad.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Benjumeda, Isabel Fuentes, Julio Fuentes, Aguilar --era Jefe de la Comisión del Carbón en El Puerto) y de espaldas, Tomás Copano, Práctico del puerto, en junio de 1963, frente al porche del chalé de nuestro protagonista que le correspondía como profesor del Instittuo Laboral.

LLEGADA A EL PUERTO.
En El Puerto vivió, --entre 1960 y 1967-- primero en la calle Luna, en la pensión existente en la casa que hace esquina con la calle Nevería y, posteriormente, ya casado con Carmen Oñoro, en la entonces calle Rodríguez de Valcárcel --hoy Giner e los Ríos--, uno de aquellos chalés pareados que ocuparon durante años los profesores del Instituto Laboral. Rememora: «Aquella fue una época no solo importante, sino fundamental en mi existencia. Son tantas las personas de las que me gustaría saber… Comprenderéis mi ‘disgusto’ al saber que se había hecho en 1999 un homenaje al profesorado de mi Instituto, pero nadie me lo había comunicado».

Imagen del Instituto Laboral, hoy Santo Domingo, visto desde la planta superior.

INSTITUTO LABORAL.
En el Instituto Laboral, emprenderá una lucha constante para «asimilar unos programas y metodología del Inglés disparatados, procurando enseñar lo mejor posible a excelentes muchachos, muy  motivados». Imparte, además, clases además en el Colegio de las HH Carmelitas. Y, no menos importante, clases bisemanales en Radio Puerto, la emisora del Instituto Laborl, donde por ello coincidía con Pepe Morillo y Hortensia Renedo.

De izquierda a derecha, Angelines Ayuso, Fernando Gago y Juio Fuentes en una escena de 'La del Manojo de Rosas', representada a beneficio del Comedor de Ancianos de Acción Católica, con el que también colaboraba nuestro protagonista. Mayo de 1961

‘LA DEL MANOJO DE ROSAS’.
Pronto se integró en la vida cultural de El Puerto: «Con mi rápida incorporación a la zarzuela “La del manojo de rosas” devolví la tranquilidad a su director, el Maestro Francisco Dueñas, algo de lo que me siento orgulloso. El papel de Espasa era clave entre los “no cantantes”, y cierto actor había abandonado los ensayos y la obra cuando todo iba muy adelantado».

CRUZADOS.
Colaboró con la revista local ‘Cruzados’: «Entre mis colaboraciones destaca una en clave de humor, poco después de cuya publicación –coincidencia, o no-  el Ayuntamiento se encargó directamente del servicio de recogida de basuras. Se titulaba “Historieta con aroma», tema y título sugeridos por mi compañero de Instituto  y amigo Enrique Bartolomé Y mi colaboración con el periódico llegó más allá: me propusieron que me encargara de la publicidad a comisión, acepté y --para sorpresa de algunos, incluido yo mismo, pues aunque desciendo de una amplia familia de comerciantes nunca había tenido ninguna actividad comercial--, en vista de los resultados me ‘fichó’ una agenciapublicitaria portuense, “Survallas”.

Miembros de la directiva de Medusa para 1964, de la que formaba parte Julio Fuentes.

MEDUSA.
Siguiendo con el Teatro, recuerda que en una obra que se representó organizada por la Agrupación Cultural ‘Medusa’ que «Siendo yo director-actor de la lectura de ‘La visita que no tocó el timbre’, cuando tenía que entrar una voz grabada se retrasó más de lo conveniente (en el magnetófono estaba Rafael Esteban Poullet),  conseguí salvar la situación con mis ‘dotes’ de ventrílocuo  sin que el público se diera cuenta del cambio».

ESCRITOR Y TRADUCTOR.
Su afición a la escritura raras veces lo ha mantenido inactivo, como lo prueban las numerosas colaboraciones en diversas publicaciones nacionales y locales y la traducción de varios libros. Ha obtenido premios y distinciones en algunos certámenes.

Libros de autoría propia:
‘La novela del mar en Occidente’, Salamanca 1999, Plaza Universitaria Ediciones.
‘Memorias de un soñador’, Salamanca 2003 (patrocinado por) Caja Duero.
‘La lupa en el ojo ajeno’ (comedia con mensaje), representada -que no publicada- por el grupo "Audacia" en Salamanca y provincia en 2009.

Traducciones:
‘El fútbol’ y ‘Las carreras de automóviles’, Barcelona 1976, Ed. Plaza & Janés.
‘La Compañía’ de John Ehrlichman, Barcelona 1976, Ed. Argos Vergara.

OTRAS AFICIONES.
Aficionado a los idiomas, senderismo, la grafología, el teatro, la música clásica, lectura, ... participa en una tertulia en Salamanca que se viene reuniendo desde 1995, primero como Tertulia ‘Escudos IV’ y en la actualidad bajo el nombre de ‘Rona Dalba’ nombre del hotel que les da cobijo.

En la imagen, Julio B. Fuentes, a la izquierda durante la charla que ofreció en la veterana tertulia salmantina 'Rona Dalba', que versó sobre 'Las tribulaciones de un escritor novel'. A la derecha, Luis Gutiérrez, moderador de la tertulia.

Este verano, como curiosidad, proponemos hacer un viaje a las localidades españolas donde El Puerto de Santa María tiene dedicada una calle, un pasaje, una avenida, un callejón… Unas son kilométricas; otras, apenas unos metros. Unas están en urbanizaciones nuevas, otras, forman parte del entramado del casco histórico. Como muestra les acercamos una selección de 15 calles ‘portuenses o porteñas’, encontradas en una navegación de urgencia por Google Earth. Pero hay más...

Calle Puerto de Santa María. 11206. ALGECIRAS (Cádiz).

Calle Puerto de Santa María. 47715. BERCERO. (Valladolid).

Calle Puerto de Santa María. 11001. CÁDIZ.

Calle Puerto de Santa María. 07310. CALPE. (Alicante). Estamos hermanados con la Villa de Calpe.

Calle del Puerto de Santa María. 30310. CARTAGENA (Murcia).

Pasaje Puerto de Santa María. 14014. CÓRDOBA.

Calle del Puerto de Santa María. 41703. DOS HERMANAS. (Sevilla).


Calle Puerto Santa María. 04230. HUÉRCAL DE ALMERÍA. (Almería).

Calle Puerto de Santa María. 28043. MADRID. (Capital de España).

Calle Puerto de Santa María. 11179. MEDINA SIDONIA. (Cádiz).

Calle del Puerto de Santa María. 11530. ROTA. (Cádiz).

Avenida del Puerto de Santa María. 11540. SANLÚCAR DE BARRAMEDA. (CÁDIZ).

Calle Puerto Santa María. 03189. SAN MIGUEL DE SALINAS. (Alicante).

Calle del Puerto de Santa María. 46015. VALENCIA. (Capital de la Comunidad Valenciana).

Calle Puerto de Santa María. 23300. VILLACARRILLO (Jaén).

Existen otras calles denominadas 'El Puerto de Santa María' en Benalmádena (Málaga); Conil (Cádiz); Guadix (Granada); Rincón de la Victoria (Málaga) y San Fernando (Cádiz), además de en otras poblaciones.

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Reunión de amigos delante del mostrador del Bar Vicente, en una antigua instantánea: Antonio Gil González; Antonio Monge Alonso, con gafas, su hermano Manolo trabajaba en Banco Central; dos desconocidos; Francisco Jiménez Lerdo, fumando con boquilla; dos desconocidos; José Luís Jiménez Lerdo, fumando con boquilla y con sombrero; desconocido; con bigote Gaspar Mauri Ballester, maestro redero, hijo del patrón de pesca alicantino que falleció en diciembre de 2004; agachados Juan Fortes, Francisco Rodríguez Lores y José Luis Palomo Palomo Abadía que tenía un tabernón en la calle Durango, 22. /Foto: Colección Vicente González Lechuga.

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1957. Playa de La Puntilla. De izquierda a derecha, niño en la arena, desconocido; Juan Suárez Ávila con las piernas cruzadas; niño con gorra desconocido; con traje, chica de un pueblo de Sevilla, Rafael Corzo Gamaza; Milagros Rodríguez gonzález, hermana de José María y Miguel; el niño al que solo se le ve la cabeza puede ser Nicanor Gómez; José Jacinto Cossi, con pelo y María Muñoz Gonzalez, actualmente, su mujer. Agachados con gorra, Felipe Bononato Saez, el niño sevillano José Luis Calle Fernández; debajo de éstos el madrileño Rafael Mayo (+), marido de Tere Osorio y Eloy Bayard Izaguirre; niño desconocido y, tirado en la arena, José María Rodríguez González.

1957. Corría el mes de julio en Valdelagrana, desde el otro lado del ‘canal’, por donde navega el vapor Adriano. Al fondo la escollera de la playa de La Puntilla. De izquierda a derecha, Francisca Lechuga Camacho, Vicente González Bruzón, un jovencísimo y delgado Vicente González Lechuga y su hermano José Ignacio.

1954. Niños en La Puntilla. De izquierda a derecha, Milagros González Herrero, José Ignacio González Lechuga, su primo Manuel Valimaña Lechuga, María de los Ángeles González Herrero y Vicente González Lechuga.

1951. En La Puntilla. De izquierda a derecha, Mercedes Valimaña Lechuga,  y sus hermanos Fosco, el pequeño Manolo, Macario, Juani e Ignacio, con su madre, al centro, Mercedes Lechuga Camacho.

1948. En La Puntilla. De izquierda a la derecha, Elena González Bruzón, María de los Ángeles Herrero Tello, Rafael González Bruzón, su hermana Milagros, José Domínguez Neto. Al centro, las niñas Milagros, Joaquina y Josefa Domínguez González. Sentados en la arena, Antonio Herrero Tello y señorita desconocida.

1947. En La Puntilla. El niño Vicente González Lechuga, Francisca Lechuga Camacho, Rosario Sánchez Carvajal y José Ignacio González Lechuga.

1942, 31 de julio. En la Playa de la Puntilla, de izquierda a derecha, Victor Giménez Benito, propietario de la panadería ‘La Divina Pastora’; Rafael González Bruzón y José González Narváez, ‘Pepito el del Horno Las Cañas’.

1942, 25 de julio. En la Puntilla, el día de la Marea de Santiago, cuando el agua llegaba a las casetas. De izquierda a derecha, Miguel Rodríguez, Milagros González Muñoz, Vicente González Bruzón, Francisca Lechuga Camacho, desconocida. Delante los niños Milagros, Miguel y José María Rodríguez González y Vicente González Lechuga, a cuya colección particular pertenecen las imágenes de esta nótula.

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Son ya todas unas veteranas. Este 2011 han cumplido 50 años de vida. Carmela tendrá ya medio siglo y habrá que celebrarlo… con una buena merienda. A diario, sobre las nueve de la mañana Ignacio Fernández Sánchez, el maestro pastelero de la confitería La Merced de El Puerto, en la calle Ganado, muy cerquita del Mercado, sale con la primera bandeja de estos bollos rellenos de crema pastelera y cubiertos de azúcar glass.

Se hacen todos los días, según cuenta su hermano Manolo que se encarga de gerenciar el negocio que además es cafetería. Es un dulce que se encuentra en muchos sitios, con nombres muy diferentes.  Se abre por la mitad, como un bocadillo y se rellena con crema pastelera, pero ahí está la clave de la belleza de Carmela, el bollo con nombre de mujer, en su interior. La crema pastelera se hace artesanalmente, nada de polvitos que se mezclan con leche y vamonos que nos vamos. Lo bueno, incluso es mancharse un poquito los labios con el azucar… es señal de que se está disfrutando de verdad.

Uno de los expositores frigoríficos con dulces típicos de El Puerto, arriba al centro, las populares 'Carmelas'.

Se escogen del mostrador porque se ocultan pudorosas detras de un cristal. Los hay  incluso que se las piden de dos en dos, por parejas, una cubierta de azucar glass y otra de crema de chocolate, porque Carmela se pone las dos cosas.

Su historia comienza en 1961 cuando su padre, José Fernández Rodríguez, un hostelero de origen gallego muy conocido en El Puerto y que fundó el Bar Jamón, se hizo cargo de esta confitería que tenía un familiar, llamada anteriormente ‘Los Sanluqueños’.

Pepe Fernández Rodríguez, en 'Casa Joselito'.

El padre de Manolo nació hace 85 años en Tuy, en el Concejo de Porriño (Pontevedra). Con once años -en 1934- vino a El Puerto de chicuco, para ayudar en el almacén de unos gallegos existentes en la esquina de la calle Cruces con Postigo: “La Gloria” que luego sería un bar y freidor de pescado. Allí estuvo hasta que se fue al servicio militar. A la vuelta montó en la esquina de la calle Capillera con Postigo un almacén de comestibles y una taberna, “Casa Joselito”. Luego vendrían el Bar Jamón y el Restaurante y otros negocios de hostelería, como esta confitería.

Ya entonces --estábamos en 1961-- se elaboraba este dulce aunque con otro nombre de mujer “Manola”, José lo cambio por un nombre mucho más portuense y marinero, Carmela y hasta hoy se ha quedado. La Carmela se vende a 0,85 céntimos y la confitería está abierta todos los días tanto para desayunos como para meriendas.

Manolo, con una bandeja de las populares 'Carmelas'.

APARTADO CIENTÍFICO.
Meriondología (ciencia que estudia la merienda y todos aquellos fenómenos de comé que se desarrollan después de la siesta. Las carmelas también pueden estudiarse dentro de la desayunística. (Textos: Pepe Monforte).

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Francisco Gómez Ortega, 'Pacoli' es el segundo de cuatro hermanos, del matrimonio formado por el gaditano Francisco Gómez y Petra Ortega natural de Ciudad Real, que nació en la calle Cielos, 59 el 11 de noviembre de 1946.

1946.
El mismo año de su nacimiento lo es también del de José Cortés Jiménez 'Pansequito de El Puerto'. Se funda el Bar Casa Paco Ceballos, donde se degustan las famosas pavías o merluzas rebozadas. Llegaba a nuestra Ciudad el Circo Europa en cuya troupe estuvo algunos meses Manuel Carrillo Lucero. El jesuita Jorge Loring, conocido por su libro de la Sábana Santa, finaliza su noviciado en El Puerto, al que regresaría en 2008, donde vive. Se celebra la única procesión magna que ha vivido la Semana Santa Portuense: el Santo Entierro Magno. Rafael Alberti publicaba ‘El Trébol Florido’. Se estrenaba en Madrid la obra de Muñoz Seca ‘El Crimen de Pepe Conde’. Moría el artesano Ángel Martínez, fabricante de figuras de nacimiento que se introdujeron en toda Andalucía en la primera mitad del siglo XX. La revista ‘Arte Comercial’ le dedicaba al escultor Manolo Prieto varias de sus páginas.

Pacoli, a la izquierda de la imagen, con un compañero de SAFA.

Pero volvamos a Pacoli, que estudió en el Colegio del Hospitalito y en SAFA. Su familia se trasladaría a la Barriada José Antonio y, ya de casado, a la Barriada Sudamérica, donde vive actualmente. Es aficionado a la pesca con caña, al Carnaval todo el año y distingue a los amigos de verdad.

Depósitos de alcoholes, todavía en pié de lo que queda de la Alcoholera de El Puerto, tras la deflagración y posterior incendio en el que perdieron la vida varias personas el 23 de agosto de 1988.

DE TONELERO Y BODEGAS.
Pacoli, un hombre robusto, trabajó como tonelero realizando vasijas para los caldos de nuestra tierra, reconvirtiéndose en trabajador de bodegas cuando decrece la demanda de botas; de ahí pasará a trabajar en la desaparecida tras un incendio fábrica de alcoholes, Alcoholera de El Puerto el 3 de agosto de 1988, en el Pago 'El Madrugador', finalizando su vida laboral en la empresa concesionaria de limpieza pública MPLA, donde alcanzó su jubilación.

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Los Pillos de Bagdag' en 1962, primera agrupación con la que Pacoli participa en el Gran Teatro Falla.

INICIOS EN EL CARNAVAL.
Nuestro protagonista comienza su andadura en el mundo del Carnaval en 1959, con agrupaciones de El Puerto y para El Puerto, con los hijos de 'Papá Suano' y 'el Rubio', padre de José Rodríguez 'el Cote’. En 1962 entrará a formar parte de una agrupación que concursa, por primera vez, en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana: 'Los Pillos de Bagdag' con la que conseguirían el Primer Premio Juvenil Provincial, con letra y música de José Rodríguez.

Con Los Sénecas, una de las primeras agrupaciones carnavalescas en la que actuó Pacoli, al que vemos muy joven a la izquierda de la imagen.

Los Beatles de Cádiz, durante su estancia en Alicante, en 1965.

LOS BEATLES DE CÁDIZ.
Hizo el servicio militar, durante su efervescencia carnavalesca, en 1966, en El Ferrol. Una vez finalizado éste le llama Enrique Villegas para que se incorpore a la comparsa 'Los Beatles de Cádiz', de gira por España, a la que se agregó otro portuense, José Luis Arniz, directamente en Alicante que es donde estaban en ese momento actuando para días mas tarde, marchar a Madrid actuando en la sala de fiestas 'Los Canasteros', compartiendo escenario con el cuadro de Manolo Caracol y la artista principal Luisa Ortega, hija de éste.

Con 'Alegría de Cádiz', (1975) Pacoli luce una gorra blanca en el centro de la imagen. Vemos entre otros a Pedrigo García agachado junto al bombo, a la derecha a Robertito Rodríguez, al Pelahigo en la misma fila, a la izquierda, ... entre otros.

En 1985, con el Grupo 'Arbolea', de izquierda a derecha, Luis Gatíca, José María Núñez, Pacoli y Manolo Albaiceta.

El noviazgo, también con el Carnaval de por medio, desemboca en boda casándose el 19 de noviembre de 1972 con Rosario, con quien tiene dos hijos, Carmen y Francisco, marchando a vivir, como se ha dicho, a la barriada de Sudamérica.

A principios de los noventa, con el Grupo 'Bordao'. De izquierda a derecha, José María Núñez, Javier Benítez, Pacoli, Manolo Albaiceta y Luis Gatica.

'ARBOLEA' Y 'BORDAO'.
Esta experiencia le hace entrar ya de forma intensa en el Carnaval, donde se involucra al máximo hasta el año 1985, con la comparsa 'Gigantes' apartándose ligeramente del mismo. Es en esa fecha cuando crea, con un grupo de amigos y comparsistas el grupo rociero 'Arbolea': Manolo Albaiceta, Luis Gatica, José María Núñez y el propio Pacoli. Unos años después se incorporó Javier Benítez, formando el grupo 'Bordao'.

En el Carnaval de 1989, junto a la locutora de SER PUERTO, Isabel Flores.

La Comparsa 'Los Fantasmas de la Ópera', a la que se reincorpora Pacoli, el quinto por la izquierda.

VUELTA A 'LOS MAJARA'
En 1994, se reincorpora a la comparsa de la peña 'Los Majaras, con la agrupación 'El Fantasma de la Ópera'; a continuación crean una antología que les permite rememorar éxitos y composiciones que han hecho época en el mundo del Carnaval. En el año 2000 se animan y crean 'El Marinero en Tierra' con letra de Luis Galán, retirándose en el 2005 con la comparsa 'La Boira'.


'El Marinero en Tierra', comparsa escrita por Luis Galán a quien vemos en el centro de la imagen, junto a Pacoli, cuarto por la izquierda. Año 2000.

HISTORIAL CARNAVALERO.
Echando la vista atrás Pacoli recuerda que ha actuado en las siguientes agrupaciones: Los Pillos de Badgad, Los Vampiros, Los Beatles de Cádiz, Los Sénecas, Los Hindúes, Los Galanes, Los Rederos, Alegrías de Cádiz, Apaches de París, Raza Mora, Cantares, Los Simios, Gibraltareños, Del Puerto a Cai, Leche y Picón, Israel Gigantes. Pausa entre 1985 a 1994 con el grupo rociero para regresar con El Marinero en Tierra, La Cruz Verde, El Regreso, Copleros de pueblo, La Verde Luna y La Boira.

En 1978, con la Comparsa Raza Mora, en la que 'el Moro Pacoli', siempre el cuarto por la izquierda, era protagonista de uno de los cuplés con letra de Diego Caraballo Blanco: "Cuando en el desierto se muere un camello..." en el que al Moro Pacoli se le morían dos en una semana. ¿Os acordáis de la letra?

Estribillo de Raza Mora:

¡Ay Mahoma!
¡Ay Mahoma !
Dejate de bromas
por que al moro Musa
vendiendo babuchas
y al moro Pelufo
comiendo jalufo
no les paso na.
¡Ay Mahoma!
Dejate de bromas
por que a la Moncloa
te voy a llevar.

En 1980, con la Comparsa 'Los Simios', Pacoli cuarto por la izquierda. ¡Lo juramos!

ANECDOTARIO.
"Son muchas las anécdotas que he vivido, alguna graciosas y otras menos, pero sobre todo, los humanos, no reímos más de las menos graciosa. Una de nuestra forma de hablar, es usar el término femenino al llamarnos, por ejemplo, cuando llamamos a algún compañero, le decimos “quilla ven p'cá”, esto nos ocurrió en Valladolid, cuando en el hotel llamo a Tali y le digo, “quilla ven p'cá", el camarero nos miró desconfiado, y no volvió a aparecer; ha de tenerse en cuenta que eran los años 70.

Durante una cena, en Archidona, con 'Los Galanes'. De izquierda a derecha, Pelahigo, Diego Caraballo, Pacoli, Pedro, Robertito Romero... A la derecha, en primer plano el desaparecido Paco Soto. 1972.

Actuación de 'Los Galanes'.

Otra vez, en Burgos, a la hora del desayuno, le pido al camarero una viena 'pa juntarle manteca' y el camarero, después de un rato intentando aclarar que es lo que era una viena y, ante las risas contenidas llegó a enfadarse no sin aclararnos que eso no era una viena era un bollo de pan…. Más risas.

Pacoli, primero por la izquierda, durante un ensayo en 'Los Majara'.

En cierta ocasión en un hotel de Sotogrande, donde un café valía medio sueldo, nos indican el camerino y nos acompaña un empleado de formas amaneradas.. Risas… Nos pregunta si queremos algo para picar antes de cantar y le decimos que si, que nos traiga un poco de jamón mismo. Minutos más tarde, se presenta con una pata de jamón, pero nos dice que esperemos que vendría el cortador con unos platos y sobre todo el cuchillo. Se marcha y claro, atacamos la vianda como los valientes: con uñas y dientes. Cuando se presenta al rato el Sr. Cortador, ataviado pomposamente, sólo acierta en llevarse las manos a la cabeza, y decir 'es imposible, es imposible'. Ya solo quedaba el hueso..."

Juan Mena, el gaditano Subiela y Pacoli, durante unos carnavales.

De nuevo Juan Mena buen amigo de nuestro protagonista, Martínez Ares, Pacoli, Pedro y Manolito Albaiceta.

CARNAVAL, ARTISTAS, AMIGOS...
Durante su trayectoria carnavalesca ha tenido oportunidad de conocer a mucha gente, importante y menos importante y con todas mantiene amistad. "--Desde 1962 ha llovido mucho, incluso tuve grandes problemas laborales debido a esta afición, a la que me entregué en cuerpo y alma".

Un joven Pacoli, con otro  no menos joven Victor Manuel, el cantante que no tiene problemas con la SGAE.

Pacoli considera su aventura del carnaval como 'una bendita locura' que le ha llevado a los escenarios de toda España, actuando con importantes artistas tales como Victor Manuel, Rocío Jurado, Los Romero de la Puebla, Manolo Escobar, Paco Gandía, ... de todos ellos guarda inolvidable recuerdo, porque todos eran o son amantes del Carnaval.

El tenista portuense de 18 años, Ricardo Ojeda Lara, Ricky, se proclamó antesdeayer domingo como brillante campeón de España junior en el Club de Tenis Cabezarrubia (Cáceres) , cita a la que acudía como cabeza de serie número uno de un torneo del que fue gran dominador desde su debut. Ojeda, formado en las filas del Real Club Náutico de El Puerto de Santa María, actualmente,es integrante del Club Nazaret de Jerez. Ricky no cedió un solo set durante toda la competición. Es más, el oponente que en mayores apuros lo metió sólo fue capaz de arrancarle tres juegos a lo largo de un set.

1993.
[El año del nacimiento de Ricky era alcalde de El Puerto el independiente Hernán Díaz Cortés. Para las elecciones generales de ese año, del censo de 46.810 electores, votaron 30.124 ciudadanos, es decir el 64,35%. Se inauguraba el Centro Cultural Municipal ‘Alfonso X el Sabio’. Se creaba la Fundación ‘Rafael Alberti’ y la empresa de desarrollo local ‘Impulsa El Puerto’.

La cantante Eva Santa María, publicaba su disco ‘A Buen Puerto’. Federico Rodríguez García ‘Cote’ pregonaba el Carnaval. El 1 de agosto toreaban en el coso portuense Joselito, Enrique Ponce y Jesulín de Ubrique.  El presbítero Julio Juez Ahedo celebraba sus Bodas de Plata Sacerdotales. La Torre del Yacimiento ‘Castillo de Doña Blanca’, recibe un reconocimiento especial por parte de la Junta de Andalucía].

Pero volviendo a Ricardo, su paso triunfal por el Nacional arrancó frente al gallego Gonzalo García, al que dejó en la cuneta tras vencerle por 6-1 y 6-2 y pasar a dieciseisavos de final. En esta ronda se encontró con el madrileño José Ortiz, al que se impuso por un contundente 6-0 y 6-1. Y con otro jugador de la capital de España se mediría en octavos, Carlos López, que claudicó ante el poderío del gaditano por 6-3 y 6-1. Ya en cuartos, Ojeda se impuso por 6-2 y 6-0 al manchego Carlos Bautista, mientras que en el duelo previo a la final se veía las caras con el séptimo favorito del torneo, el castellano-leonés David Pérez, que terminaba retirándose después de perder el primero de los sets por 6-3. Ojeda se encontró en la final con el tarraconense David Jorda, una de las sorpresas de la competición y que no entraba en ninguna de las quinielas para lograr el título. Poco pudo hacer el catalán frente al portuense, que levantaba el título después derrotarlo por un doble 6-1.

Ricardo recibiendo hace escasas fechas el galardón que le acredita como ganador del XX Open de Tenis de Sevilla.

Ricardo Ojeda, que hace un mes levantaba el título de campeón de Andalucía junior, deja de ser a sus 18 años una promesa del tenis español para convertirse en toda una realidad del deporte de la raqueta.

Ricardo Ojeda,  con la distinción de Campeón de Andalucía Junior, junto a Sofía García.

Ricardo Ojeda también fue subcampeón de Andalucía júnior el año pasado en el Club Inglés de Río Tinto (Huelva). Perdió ante el sevillano Borja Rodríguez Manzano. Se hizo con el título tras vencer a su compañero de entrenamientos en el CTT Blas Infante David del Río (6-2, 6-4). El del Puerto de Santa María hizo valer su condición de número 4 del ranking nacional, en un partido entre dos de las mayores promesas del tenis andaluz y español.

Sofía García fue el año pasado subcampeona de este mismo torneo (perdió en la final con Claudia Lorenzo), además de campeona regional cadete. También tiene el título de campeona de Andalucía Sub 15 (2009). (Texto: R. Jiménez).


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Cristóbal Mosquera de Figueroa nació en Sevilla en el año 1547.  De condición hidalga,  estudió en Salamanca y en Osuna y fue discípulo de Juan de Mal Lara. Fue Corregidor y Capitán General en El Puerto de Santa María y Auditor de cuatro Galeras. Antes fue Corregidor de Utrera y posteriormetne de Écija, para luego pasar a ser Alcalde Mayor de Adelantamiento de Burgos, y trasladándose luego a Valladolid.  /En la imagen, retrato de Cristobal Mosquera, en un grabado propiedad de la Biblioteca Nacional de España.

¿Que es un Corregidor? Era un funcionario real, cargo equivalente al de alcalde, cuya misión era representar a la Corona en el ámbito municipal. Sus funciones: representar a la monarquía a nivel local, gestionar el desarrollo económico y administrativo de los municipios, presidir los ayuntamientos, dando validez a sus decisiones, ser juez en primera o segunda instancia, ... Desaparecieron en 1833 al instaurarse los Gobernadores políticos, en el ámbito administrativo, y remodelarse el sistema judicial.

Cristóbal Mosquera perteneció al grupo poético sevillano de la mitad del siglo XVI. Tuvo algunos amigos muy conocidos, como el poeta Alonso de Ercilla, Miguel de Cervantes, a quien le proporcionó trabajo como recaudador de la Armada Invencible, y de don Álvaro de Bazán, primer marqués de Santa Cruz, que le protegió. Como poeta fue recreador s de la poesía del momento, le gustaban las construcciones trimembres, tomando como modelo a poetas como Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León. También de Fernando Herrera de  quien era amigo personal y publicó en sus “Anotaciones” algunas traducciones suyas.  Se retiró a Écija, donde pasó los últimos años de su vida. «cansado, pues, ya de tantas ocupaciones y trabajos, i desengañado de las cosas del mundo, se retiró a Écija, donde avía sido corregidor, i allí enfermó de la orina i de otras reumas o corrimientos a los ojos que le turbaron i oscurecieron la vista. Finalmente, vencida la naturaleza de los achaques i dolores, trocó esta vida por la eterna, año de 1610». (Francisco Pacheco). /En la imagen, portada del 'Comentario en breve compendio de disciplina militar...', propiedad de la Biblioteca Nacional de Portugal. Año 1596.

«Don Juan de la Cerda, recurrió a Cristóbal Mosquera para poner orden y paz en ciertos asuntos delicados de su Ciudad y Gran Puerto de Santa María. Para ello, le nombró juez para que abriese el juicio de residencia al doctor Espinosa, corregidor del Puerto y de sus tenientes y otros oficios. El mismo día que el duque hizo este nombramiento, le dio el título de Corregidor del Puerto, fechado en Medinaceli en noviembre de 1580 en el que se hacía constar ‘la habilidad y suficiencia y calidades que concurren en vos el licenciado Mosquera de Figueroa’.

A fines de noviembre se presentó el juez poeta en el Puerto de Santa María, y el último día del año ya actuaba en el desempeño de su cargo. Con todo celo desempeñó su oficio de Corregidor, que ejerció hasta 1582, siendo una de las cosas más notables que hizo la reforma de las Casas del Cabildo, en las que edificó varias piezas. /En la imagen, vista parcial de la vista de El Puerto dibujada por Anton van Wyngaerde en 1567 por encargo de Felipe II.

Mosquera, que en su juventud había sido marino, se hallaría a sus anchas en el Gran Puerto de Santa María, y tal vez recibiera aquí la visita de su antiguo general el marqués de Santa Cruz, a quien, años después, en 1586, le dedicó un extenso e inspirado elogio a su retrato.

Un grave negocio tuvo que resolver Mosquera en el Puerto de Santa María por la cualidad de las personas que en él intervinieron, ya que se trataba del licenciado Juan Rodríguez Herrera, vicario del Puerto. Este licenciado era hombre inquieto y muy aficionado a entrometerse en los asuntos de la jurisdicción civil ‘por lo que traía alborotada a la ciudad, y no acudir a las cosas del servicio de la Iglesia y administración de los sacramentos como debía’, así se lee en las actas capitulares.

El Cabildo portuense acordó que ‘convenía mucho que no fuese Vicario e que todos sus excesos fuesen castigados’. De esto se encargó con diligencia y pericia el Corregidor Mosquera y sin perder tiempo se trasladó a Sevilla, llevando para el provisor una carta del Cabildo, en la que se pidió la remoción del Vicario. La gestión de Mosquera dio el resultado apetecido. El provisor contestó al Cabildo del Puerto ofreciendo hacer justicia, y Mosquera consiguió que el Vicario fuese removido. Al poco tiempo, el poeta dejaba el corregimiento del Puerto para desempeñar otros oficios que Felipe II le encomendara, entre ellos ‘ciertas cosas del servicio a Dios y de Su Majestad’, en la ciudad de Livona, por lo que pidió al Cabildo del Puerto le hiciera merced de darle noventa días de ausencia para dichos asuntos. Acordó el Cabildo como lo pedía el Corregidor, ‘conforme a la ley del Reino y más allende, con que cumplido el dicho término, asista a dar residencia’. /En la imagen, el rey Felipe II.

Tengo para mí que Mosquera ya no volvió más al Puerto de Santa María, y que el juicio de residencia le fue en un todo favorable, siendo el licenciado Pedro de Alarcón el juez encargado de las actuaciones. Que la prudencia y los dotes de gobierno de que Mosquera estaba poseído se acreditaron mientras fue Corregidor, lo demeuestra que algún tiempo después desempeñó importantes oficios en Utrera y el puesto de Corregidor en Écija, donde pudo prestar a su amigo Miguel de Cervantes señalados favores». (Texto: Santiago Montoto). /En la imagen, Miguel de Cervantes, quien fuera proveedor de las Galeras Reales.

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Andrades Bejarano, María del Carmen; Ayala González, José Antonio; Arias Perdigones, Enriqueta... El pasado no se ha ido. Ni tan siquiera está pasado. Hoy es ayer. Recuerde el alma dormida. Recordar (del latín recordis): volver a pasar por el corazón.

VOLVER.
Aquel mediodía de 2007, con muchos años de retraso sobre el reencuentro previsto, la segunda promoción de Administrativos/as de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (1977-1982), volvió a pasar por el corazón aquellos días luminosos de la adolescencia.

En el mismo patio engalanado de rosas y geranios, junto a la fuente de la que manaba el agua clara de la amistad, regresmos a la edad en la que descubrimos que los asientos contables carecían de patas, que la estenotipia no era una enfermedad, sino una asignatura, y que "La familia de Pascual Duarte" era más rara que la nuestra. La edad en la que cada canción era el alma de un beso. La edad en la que tú, tristemente tú, me dijiste cuando me alejé, que de amor ya no se muere.

Camisetas, apuntes, papeletas, recuerdos.... de aquellos años.

Así que perdonen la nostalgia, pero es que ese día, hasta el sol, que en los mapas del tiempo siempre es amarillo, lució una banda azul vertical en el pecho, como la camiseta deportiva de la época, porque a primera hora toca gimnasia rememorativa. La sirena (que a mí siempre me pareció que sonaba como un disco rallado de los Bee Gees), silbó, esta vez, con la música callada de la melancolía. En el bar, Pepe, con el mandil y la sonrisa puesta, expendió bocadillos en los que el pan supa a pan y el chorizo a chorizo. Y nosotros, los de entonces, volvimos a ser los mismos.

Ni mejor, ni peor, cualquier tiempo pasado fue sólo eso: anterior. Pero el Libro Diario de aquella primavera bella y efímera, arroja más ganancias que pérdidas. Luego la vida, más compleja de lo que suponíamos, transcurrió como un ejercicio de mecanografía. Con sus renglones torcidos y sus espacios de felicidad. A veces con la esperanza atascada, como se atascaba siempre el acento en medio de un examen; otras, con el tabulador de la dicha saltando travieso de pura alegría. Y mientras, los días, los meses, los años, enfermos de vértigo, volando a 250 pulsaciones por minuto.

... Tejada Rivas, Teresa; Tizón Gil, Guadalupe y Villegas Jiménez, Antonia. El pasado no se ha ido. Ni tan siquiera está pasado. Hoy es ayer. Todavía.

De arriba abajo y de izquierda a derecha: Manuel Mengual, Ana María López, Ana María Domínguez, Pepi Benítez, Mari Carmen Andrade, Ángeles Díaz, Maribel Gómez, Juan Francisco Ortiz, Antonio Neva, Luis Galán, Antonio López, Carlos Catalá, Pepe Mendoza, José Luis Macías, Vicente Vega, Eloisa Cordero, Jesús Martín-Murga, Milagros Bejarano, Eloisa Nowel, Ángeles Sánchez, Conchi Hermoso, María Gallardo, Pepe Romero, Antonio Suárez, Tomás Galiana, Juan Beuzón, Carmen Negreira, Margarita Robles, Juani Sánchez, Milagros Doello, Ana María Pérez, Antonia Gómez, Rosa Sáinz, Mercedes Crespo, Chari Guillén, Teresa Sanderson, Ana María Groso, José María Ortega, Pepe Rodríguez, Pepe Romero, Chari Izquierdo, Luisa Moreno, Ramón García, Carmen Sánchez.

LA PROFESIÓN VA POR DENTRO.
He leído en algún sitio que la tasa de empleo de los titulados en Formación Profesional en Andalucía  supera con creces a la de universitarios ocupados. El mercado laboral, aún en tiempos de crisis, acoge mejor a electricistas y carpinteros que a maestros e historiadores. Universitas inoperantium officina est: la universidad es una fábrica de parados (en traducción libre de Emilio Flor que, como todos ustedes conocen, sabe latín).

La capacitación para el desempeño cualificado de una profesión parece el camino más corto para ingresar en la murga de los currelantes. Se alegra uno del merecido prestigio de la Formación Profesional: antes de pisar las frías aulas de la Universidad, tuve la suerte de ser alumno de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia. En mis tiempos, salvo honrosas excepciones, el que acumulaba virtudes académicas que hacían presagiar una brillante carrera como hombre de provecho, cursaba el Bachillerato Unificado Polivalente. El que "no servía para estudiar", y aún estaba en edad de merecer atención escolar, desembarcaba en los talleres de la Plaza de Elías Ahuja.

Los libros de texto de aquella formación profesional, muchos de ellos de Editorial Everest.

Yo entré en SAFA en el curso 1977-1978, en la rama de Administrativo y Comercial. Contradiciendo la opinión de mi tutor, opté por la FP buscando aprender un oficio que, en poco tiempo, me permitiera emplearme en alguna oficina y poder contribuir así a reflotar nuestra maltrecha economía familiar. Pocas veces en mi vida he tomado una decisión más acertada: le debo a aquellos maravillosos años el privilegio de poder contar con un puesto de trabajo que hoy me proporciona una situación laboral estable y desahogada.

Vinieron luego estudios de más enjundia que certificaron que sólo sé que no se nada, pero fue aquella formación, basada en el saber hacer, la que me libró de pasar los lunes al sol. La contabilidad, la taquigrafía, las prácticas de oficina, la estenotipia (que descubrimos que no era una enfermedad sino una asignatura) y, sobre todo, la mecanografía, nos abrieron las puertas de muchas empresas.

Claustro de Profesores de SAFA.

Claro que las materias no se daban solas, pues es sabido que los libros de texto no hablan y, a día de hoy, todavía necesitan portavoces para explicarse con un mínimo de claridad. Antonio Ariza, el Padre Martínez, Elías Estíbaliz, José Matiola, Luis Macías, Rafael Sánchez, Elías Martín, María Moreno, Pepe Herrador, Julio Calzado, Pedro González, María Luisa Martelo y Mari Carmen Alberca, fueron solo algunos de esos portavoces que nos enseñaron que pasar los lunes en una oficina es mucho más beneficioso, para la persona y para la comunidad, que pasarlos al sol. (Textos: Pepe Mendoza). (Fotos: José Antonio Neva).

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Frente al antiguo Ayuntamiento inaugurado en 1897 siendo alcalde Severiano Ruiz Calderón, construido en parte en el desaparecido convento de los Descalzos, en la Plaza de Isaac Peral, esquina a Nevería se encontraba hasta el 'Bar El Chico'. Y una nota curiosa para biógrafos, en este bar estuvo de 'chicuco' el historiador y Dr. en Historia Javier Maldonado Rosso.

Detrás del mostrador, segundo por la izquierda, Paquito, sobrino de 'El Chico'. Delante del mostrador, primero por la izquierda, Manuel Bollullo López; en el centro con traje gris y pañuelo oscuro en el bolsillo de la chaqueta, Camilo Brea Vila. El niño que aparece es Luciano Vázquez Orihuela.

Antonio Jiménez ‘el Chico’ inauguraría en 1934 un café y tienda de vinos y bebidas en la esquina de la Plaza de Isaac Peral con Nevería, en un antiguo edificio ya desaparecido. En el actual se encuentra la Cafetería ‘La Perla’ propiedad de los Hermanos Ojeda Lores. Hacia 1940 ya era propiedad de Andrés Orihuela Jiménez, pasó a llamarse ‘El Imperial’, mismo nombre mantenido por su siguiente propietario, Manuel Balsaobre Montoya. El establecimiento también fue gestionado por los Giles, que seguiría siendo conocido como ‘Bar El Chico’, hasta su desaparición tras la marcha del Ayuntamiento, en 1976 a su actual ubicación en la Plaza del Polvorista.

De pié, Paquito, sobrino de 'El Chico', sentado a la derecha, con la bata de atender en el Ultramarinos, Luciano Vázquez, natural de San Roque (Cádiz), en una reunión jugando al Dominó.

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El minúsculo enclave monegasco, uno de los países más antiguos de Europa, tan rico en ingresos como en historias extravagantes que lo rodean, tiene un vínculo concreto con El Puerto a través de un antepasado de los actuales miembros de la Casa Soberana. Isidoro de la Torre y Mier, descendiente de palestinos y nacido en El Puerto de Santa María a principios del siglo XIX, hizo fortuna en Méjico y su hija Susana de la Torre se desposó con un noble francés y que emparentarían con Luis II de Mónaco al casarse uno de sus hijos con la descendiente, ilegítima en principio, del príncipe. La conexión monegasca con El Puerto es una buena excusa para profundizar en las peculiaridades de Mónaco, la inminente boda mañana sábado entre el príncipe Alberto II (su nombre completo es Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi Kelly, en posesión de los títulos de Príncipe de Mónaco, Marqués de Baux, Duque de Velentinois, Donde de Carladés y Baron de Saint-Ló) y su novia, la ex nadadora sudafricana Charlene Wittstock, con tres días de festejos, conciertos, bailes palaciegos y fiestas en las plazas y calles. Todo ello  a través de la narración de Francisco Andrés Gallardo, Jefe de Sociedad y Televisión del Grupo Joly.

GRACE KELLY.
Cuando Grace Kelly aparece en 1956 es una maniobra más calculada que el cuento de hadas que aparentaba en esencia aquel acontecimiento. El matrimonio de la angelical actriz, hija de un millonario irlandés, además de ser un perfecto escaparate, un icono de la mejor campaña de imagen que puede soñar un país, la aparición de Grace trajo rostros de Hollywood, pero en especial capital norteamericano al servicio y para el beneficio de Rainiero  Opereta. Matrimonio de conveniencia, muy rentable, aunque nadie está en su derecho de reprocharles que no hubiera amor, o fascinación entre  los dos. Se supone que fue un periodista de Paris-Match el que tuvo la ocurrencia de llevar a Grace a hacerse unas fotos a Mónaco, donde conoció a Rainiero. Ahí surgió la chispa de la idea de buscar un rumbo al país.

ONASSIS.
El problema del príncipe era la presencia de Aristóteles Onassis  que además de ser un poder paralelo en el rico enclave mediterráneo estaba protegido por la hermana de Rainiero, Antoniette. Rainiero mantuvo un constante enfrentamiento con su hermana. Ambos no se hablaban con sus padres y al final, como más o menos intuyen, el control de Mónaco quedó en manos del príncipe, tras quitar cualquier opción de derechos de sucesión a su hermana, y llevando al principado a uno de los grandes lugares del pelotazo urbanístico y bursátil del mundo.

MONACO NO ES CASA REAL SINO SOBERANA.
Mónaco, no casa real, sino Soberana. Desde hace seis años es príncipe Alberto II.  Por las venas  del príncipe corre lejana sangre portuense. Rastrear un poco la historia y a través de una anécdota, desde una investigación de pasatiempo, conocer algo más de Mónaco de lo que aparece en las revistas.

Partida de nacimiento de Isidoro de la Torre, ancestro de Alberto II de Mónaco, que se custodia en la Iglesia Mayor Prioral.

ANTECEDENTES PORTUENSES.
Por lo pronto les avanzo que el antepasado portuense de la familia soberana monegasca es Isidoro Fernando José Máximo de la Torre era hijo de Isidoro Francisco de la Torre y Teresa  Gil, casados en El Puerto en 1808, en plena guerra de la independencia y este antepasado nació el 1 de julio de 1814. Y aquí tenemos su partida de bautismo, que puede consultarse en el archivo de la Iglesia Mayor, donde fue bautizado por el entonces párroco Rafael Delgado. Ahora desvelaremos cómo un portuense acaba por vericuetos de la vida a emparentar con los Grimaldi.

Mónaco en 1890.

EL PEÑÓN DE MÓNACO.
Mónaco, procede del topónimo, monacal, monasterio. Peñón inaccesible, como el griego Monte Atos, ocupado por monjes. Gibraltar, el peñón de Mónaco.
En monegasco, el nombre de Mónaco es Monegu, de ahí el gentilicio monegasco.
Desde la invasión musulmana, reducto de piratas bereberes. A finales del siglo XII, por concesión del emperador Federico Barbarroja, los genoveses toman el promontorio como puerto clave en la costa provenzal y, por ejemplo, punto estratégico para las rutas a Tierra Santa. Pocos decenios después es cuando entra en acción el primer Grimaldi: Francisco o Fulco del Castello, que no es Grimaldi de apellido.  Los Grimaldi, también de Génova, es un estirpe de marinos y comerciantes que durante varios siglos fueron de los más influyentes en este ámbito

Francisco, el fundador del actual principado era un noble genovés güelfo, defensor del Papa, y cuando Génova se decanta por la opción gibelina, debe exiliarse. Elige un lugar de futuro, Mónaco. Aprovecha el control de la armada de Aragón en la costa Provenzal, ante el vacío de control de Génova y Francia, aprovecha para crear su país. El 8 de enero de 1297, 16 años después de la fundación de El Puerto, entra en la sacra fortaleza vestido de monje y derrota a los genoveses. Francisco, concede tierras, exención de impuestos, y crea un reducto pequeño pero cosmopolita y fuerte, pero la aventura le dura poco, hasta 1301, en que llegan de nuevo los genoveses. /En el escudo de Mónaco figuran dos monjes, en recuerdo de estos orígenes.

LOS GRIMALDI. CARLOS I DE ESPAÑA.
En 1525 deja de ser un lugar de influencia de la Corona de Francia y Agustín I se pliega a Carlos I de España y V de Alemania pasa a ser de control español. Guarniciones españoles estuvieron durante casi siglo y medio. Con el declive de España, Mónaco fiel al estilo de vista comercial, pasa de nuevo a Francia, además con malas artes.

Cardenal Richelieu,  al servicio de Luis XIII quien firmó el acuerdo de 1641.

EL PEOR MOMENTO, CON LA REVOLUCIÓN FRANCESA.
Durante la Revolución Francesa se expolian las casas de los nobles y Mónaco pasa a llamarse Fuerte Hércules, perdiendo el hombre de origen religioso.Mónaco desaparece como principado en la historia y durante más de un siglo no será país independiente. En una primera decisión del Tratado de París en 1814, se acepta. Pero en una revisión pasa al reino de Cerdeña.  Mónaco pierde su oportunidad de ser país el año en que nace el portuense Isidoro de la Torre.

El monarca español Carlos III.

CARLOS III  DA NOMBRE AL PEÑÓN.
Carlos III de España, CARLOS III el que da nombre a Montecarlo, es el que se mueve para lograr la independencia. Precio muy caro, prácticamente se deshace de casi todo su territorio, que lo entregan a Francia. Se quedan con una quinta parte,  1,5 kilómetros.

En 1861 se materializa la unión aduanera con Francia y se logra la  independencia. Todavía el turismo será algo muy remoto. Mónaco aspira a ser la atracción de la Riviera, de la Costa Azul, 1863 Se funda la Sociedad de Baños de Mar y se le concede a Francois Blanc, el casino

Imágenes antiguas de Montecarlo, con el Casino y el Museo Oceanográfico.

En 1881 creación de la bandera,  y además va creándose un país de hadas. En 1881 muere el portuense Isidoro de la Torre. Vamos a conocer que fue de este vecino de El Puerto y cómo se vinculó a la familia de ese país.

EL ANCESTRO PORTUENSE.
Isidoro de la Torre Gil, nacido el 1 de julio  de 1814. Años antes había nacido otro pariente gaditano de los Grimaldi, por la rama de Polignac. José Francisco Lenormand de Morand, en 1769. Isidoro Fernando José Máximo de la Torre era hijo de Isidoro Francisco de la Torre y Josefa Gil, casados en El Puerto en 1808.

El Puerto, en el siglo XIX, en esta litografía desde La Otra Banda.

El antepasado de Rainiero nació poco después de la guerra de la Independencia, un mal momento para El Puerto.  Se pierde la oportunidad del puerto franco, no hay apenas riqueza y esta ciudad vive una situación agónica. La familia de la Torre emigra a México, con la ebullición de las independencia de Nueva España, y dejan poco rastro en El Puerto. Hicieron las maletas y en México a Isidoros padre e hijo les va bien en los negocios mercantiles, de comercios en los puertos mejicanos. Isidoro de la Torre se desposó en México, cuando ya era un rico comerciante y tenía casi 40 años, con una joven, Luisa de Mier.

LUISA DE MIER.
Esta mujer nacida hacia 1830 e hija de un matrimonio procedente de la localidad palentina de Santa María de Redondo. Isidoro y Luisa tuvieron varios hijos. A Ignacio lo casaron con Amanda Díaz, hija del presidente Porfirio Díaz, y a Susana, en 1867, con el conde francés Majencio  de Polignac. que había acudido a hacer negocios a México aprovechando sus influencias en el gobierno del emperador Maximiliano de Austria.

Poco después se trasladaron a Francia  y Susana se llevó a sus padres poco después. El portuense Isidoro de la Torre falleció en Cherburgo en agosto de 1881 y en el cementerio de esta ciudad reposan sus restos. Isidoro no vería cómo se emparentaba con Mónaco. /En la imagen de la izquierda, antigua litografía de Cherburgo.

LA HIJA DE LA LAVANDERA.
El hijo de Susana de la Torre, Pierre, es el que enlaza con los monagescos, con la que ha pasado a la historia con el sobrenombre de la Hija de la Lavandera, ese era el sobrenombre de la madre de Rainiero.

El conde Pierre Polignac De la Torre se casó en 1920 con Charlotte de Valentinois, primogénita, y en principio hija ilegítima, del príncipe Luis II. El entonces heredero, que da nombre al estadio del principado, servía en Argelia  al ejército francés como teniente del Tercer Regimiento de Cazadores de África.  En Constantina se enamoró de la mujer que se encargaba de cuidar de los uniformes de los oficiales (de lavar los calzoncillos de los capitanes). María Julieta Louvet. De este amor detergente nació Charlotte en 1898. /En la imagen de la izquierda, el conde Pierre María de Polignac de la Torre

La niña, Carlota, Charlote, fue reconocida por Luis II en 1905, convirtiéndose en heredera del trono, pero abdicó en su hijo Rainiero en 1944,  quien sucedió al abuelo en su muerte en 1949. Luis II había llegado al trono en 1922 y en 1923 nació Rainiero. De las mayores sombras del periodo de Luis II se encuentra la ocupación nazi. Una actitud complaciente, de pura supervivencia, pero Mónaco además fue refugio de la evasión de capitales. /En la imagen de familia, Rainiero de Mónaco, el pequeño de la izquierda junto a su hermana Antonieta.

Pierre de Polignac, el descendiente de Isidoro, tenía pinta de ser un impresentable y tuvo un corto y tumultuoso matrimonio con la heredera monegasca, de la que se divorció en 1933. Fue denunciado por la hermana de Rainero, por Antoniette, Antonieta, por abusos sexuales. Pierre, el nieto de Isidoro, falleció en el más absoluto de los olvidos en 1964.

Es un cruce de vivencias de culebrón folletinesco, que marcó la infancia y juventud de Rainiero. Su madre, lo abandonó, Charlotte, Carlota, se enamoró de un individuo traficante de joyas, René Gigier.  Falleció en 1977 con apenas vínculos con el hijo, como ocurrió con la hija, con Antoniette, que además de denunciar a su padre por abusos, le hizo la vida imposible al hermano.  /En la imagen de la izquierda, un joven Rainiero de Mónaco.

DISPUTA POR MÓNACO.
Volvemos al principio,  los bisnietos del portuense Isidoro de la Torre se disputaban Mónaco. El príncipe buscaba refugio en los norteamericanos, mientras que la hermana era la protegida y la protectora de Onassis, el gran rival de Rainiero.

Pese a que Mónaco se regía por una monarquía constitucional en 1911, Rainiero se vio obligado a imponer casi un golpe de estado, para quitarse de en medio a la hermana y a Aristóteles Onassis. En 1965 Suprimió el Consejo Nacional (el parlamento del Principado donde había mayoría de partidarios de la hermana para atajar las influencias de su hermana) de esa forma neutralizó, con el apoyo del capital americano, el control inmobiliario de Onassis, que salió despedido.

Montegrimaldi.

NACIMIENTO DE ALBERTO.
Importante fue, con el nacimiento de Alberto, aquel 14 de marzo de 1958, que se aseguraba la sucesión. Sin heredero masculino, Mónaco podía volver a Francia. Cosa que ya no ocurrirá, pero en aquellos años 60 era importante.

Panorámica actual de Móncao y el puerto deportivo.

Otra panorámica con el Gran Premio de Automovilismo.

Grace Kelly  era la imagen amable de esa operación, de la cual más bien conocemos las portadas del Hola más que de sus auténticos escondrijos de inversiones, blanqueos y operaciones bursátiles de un país que hace poco más de 40 años sólo tenía 159 calles.   Ahora sólo tiene algunas más. Con la defenestración de los partidarios de su hermana, el bisnieto del portuense Isidoro fortaleció su posición, fue ganando hectáreas del minúsculo país añadiendo diques a la costa en el lugar donde el metro cuadrado.

Sepelio de Grace Kelly

Cuando en un estúpido accidente fallece Gracia de Mónaco en 1982, pasa a la historia. La historia rosa ya ustedes la conocen mejor, los tres hijos le dieron tormento a su padre, entre divorcios o todo lo contrario, una persistente soltería en el caso de Alberto hasta mañana sábado, la muerte de Stefano Casighari, que le había dado la estabilidad a Carolina o el continuo pendoneo de Estefanía. Detrás de las anécdotas hay mucha más historia de lo que parece.

El origen portuense de la actual familia soberana nos ha permitido conocer un poco más de esta curiosidad de la historia y geográfica que es Mónaco. /En la imagen Alberto II y su novia, la ex nadadora sudafricana Charlene Wittstock, con quien si, como está previsto, contraerá matrimonio mañana sábado. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).

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