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Entrevista publicada en Diario de Cádiz el 26 de septiembre de 1976.

De José Fernández Sanjuán, Pepe 'el del Vapor', se puede oír hablar en cualquier sitio, por muy alejado que esté de la Bahía de Cádiz. Ha conseguido que la mayoría de los que nos embarcamos en el 'Adriano' no podamos olvidar su imagen y el timón y el rato de tertulia en el puente... Porque salir con Pepe a hacer el viaje por la Bahía era, porque ya está retirado y tiene un patrón que lleva el barco "pero yo no puedo dejar esto porque me moriría", y aún sigue siendo --nuestra conversación fue un viaje de Cádiz a El Puerto y la vuelta apoyados sobre el puente-- como un rato de charla en uno de los viejos cafés de los puertos, pero con la luz a y el aire de la Bahía que e sol que mantiene a Pepe al pie del timón. Durante cincuenta años los 'Adriano', el que en la actualidad hace el viaje es el tercero, han estado yendo tres, cuatro o cinco veces al día de El Puerto a Cádiz. La Bahía encontró en estos barcos uno de sus motivos característicos. Y Pepe como fiel protagonista de todos los días. /Foto: Colección Andrés Ferández Valimaña.

El Vapor por aguas del río Guadalete.

EN LA BAHÍA DE LA CORUÑA.
Pero en él también existió otra bahía, la de la 'morriña'; su acento gallego no lo ha perdido a pesar de los cincuenta años en la mar andaluza. La Bahía de La Coruña fue para él el comienzo de su vida marinera, de toda su vida. En aquella, fueron los pioneros de los viajes en vapor. "--Fomentamos los paseos por la Bahía de La Coruña. Lo malo que tenía era que sólo podíamos salir en verano... Pero entonces había mucha gente de Madrid. El precio del viaje, que duraba cuarenta y cinco minutos era de treinta céntimos en el interior y cincuenta en la toldilla. Se hacía por el Castillo de San Antón, hasta la Torres de Hércules y a la Marola, que era un sitio muy peligroso a donde sólo o se podía ir cuando había buena mar porque tenía unos bajos donde era fácil tocar. Hay una canción que ha reflejado esto:
"El que pasa la Marola,
pasa la mar toda".

La Peña de la Marola.

De cuando en cuando, silencio. La mirada perdida en la mar para encontrar recuerdos.
"--Las excursiones que hacíamos de niños desde Ferrol hasta Betanzos. En una ocasión, ya en el barco salimos a esperar al Rey Alfonso XIII que llegaba con los barcos de la Escuadra española. Venían el 'Jaime', el 'España' y él en el 'Alfonso'."

EN SEVILLA EN LA EXPOSICIÓN DE 1929.
De aquel recuerdo de niño a la Exposición de Sevilla del año 1929. Y en ella de nuevo ve al Rey. "--La última vez que vi a Alfonso XIII fue en Sevilla; iba por el paseo de la Palmera en un coche de caballos con la reina, solos... Igual que ahora". Pepe había llegado a Sevilla para ver la Exposición. "--Yo llegué de 'turista' en el año veintinueve. Vinimos con el 'Adriano I' y yo soy el único que queda de aquella primera tripulación que formamos mi tío, un maquinista, un patrón y un capitán. El maquinista se quedó en Cádiz, pero después, al poco tiempo, se ahogó al entrar en Ferrol, junto al castillo de Coca". /Cartel Oficial de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de Gustavo Bacarisas.

Vapor Cádiz navegando por el Guadalete.

Y entonces les llegó la propuesta. Millán les ofreció la línea. --"Hacía un mes que estábamos en Sevilla y 'los Millanes', que formaban una empresa muy fuerte y tenía la línea [de vapores] del Puerto a Cádiz, nos la ofrecieron. 'Mercedes', Puerto de Santa María', 'Puerto Real' y 'Cádiz' eran barcos de esta empresa... Y una vez estando en El Puerto, en el año veintisiete al 'Cádiz' le reventó de noche una caldera porque se quedó sin agua. Hubo un muerto... El muelle donde atraca el Vapor era de Millán, desde la reja hasta el agua y tenía una caseta; pero entonces El Puerto no reunía las condiciones necesarias y no teníamos que salir con la marea alt. Cuando estábamos con media marea ya no podíamos salir. 'Los Millanes' fueron nuestros consignatarios hasta que murieron".

Antiguo muelle de San Ignacio, donde atracarían los primeros vapores, perteneciente a la empresa Millán. Al fondo la Plaza de las Galeras Reales.

AMANECER JUNTO AL MAR.
Y Pepe llega a El Puerto. Era El Puerto del Restorant de La Puntilla, de las veladas en la Victoria, la Fuentecilla, ... "--Cuando llegué había yerbas por las calles más céntricas y no se veía a nadie por la calle, sólo las 'comadres' que se asomaban por los ciertos. El público en el Teatro Principal estaba dividido. arriba iban las mujeres y los hombres en la parte de abajo. Y al que se atrevía a subir era considerado como un cara..."


En la imagen los Vapores Adriano I, atracado y Adriano II.

El 'ADRIANO I' COMIENZO DE SUS VIAJES.
"--Al principio, en El Puerto, no había muelle, ni entrada. Era muy peligrosa la salida; la barra suponía cada día el riesgo de pasarla con la incertidumbre de tocar o no Una vez que se toca, ya el barco se queda sin gobierno y el viento puede llevarlo a donde quiera". Todas las mañanas iban andando y veían amanecer junto al mar y sabían entonces si podían salir o no. "--A pesar de esto hubo veces que tuvimos que volvernos con el pasaje, lo mismo volver a Cádiz o a El Puerto porque no se podía entrar en el otro sitio".

¿Cuanto costaba el billete en el año veintinueve? "--Valía noventa y cinco céntimos y cincuenta los cosarios". ¿Y el Cádiz de aquella época? "--Entonces era cuando los Carnavales y el Corpus eran fiestas de verdad. En Carnavales la calle San Francisco tenía de serpentinas y papelillos como medio barco de este. Entonces había menos gamberristmo, la gente se divertía mejor".

Antiguo muelle de Cádiz.

LAS MEJORES OBRAS.
¿Como ve el Cádiz actual? "--La mejor obra que han podido hacer son los espigones del puerto, el de Levante y el de la Punta de San Felipe. Antes, cuando había Levante no se podía estar en el puerto. Muchos barcos se iban a Matagorda y los que sabían entrar se iban a El Puerto, donde también los espigones ha sido lo mejor que se ha hecho. Prueba de lo peligroso que era el puerto con Levante es que una vez se hundió un barco de los Prácticos [del Puerto]; se fue al fondo porque se le rompió un 'muerto'. Por otra parte, todo lo que es la parte de Puerta de Tierra se lo debe Cádiz a la explosión y si no fuera por las víctimas que hubo debería haber muchas más. El Cádiz del interior está abandonado. Está igual que hace 50 años".

En el Adriano II, sentados José Fernández Fernández (Padre de Pepe  ‘el del Vapor’), Asunción Posada (su esposa) con su hija Asunción en brazos, Pepe Fernández Sanjuán con su hijo Juani, en el centro su otra hija Socorro, ya fallecida. De pie detrás de izquierda a derecha: Antonio y Pepe. Año 1.955. (Foto Colección A.F.V.)

FALTA DE COMBUSTIBLE Y EXTRAPERLO.
Hasta 1940 estuvo funcionando el 'Adriano I', pero desde 1936 se encontraba ya en El Puerto el 'Adriano II'. Del primero aún queda algo de su esqueleto porque los gitanos y los niños se encargaron de irlo desguazando. Fue el barco que peores ratos les hizo pasar en la barra [del río]. Durante el Movimiento estos dos barcos tuvieron su papel. "--Estaban fondeados en la Bahía los barcos italianos y nacionales y me obligaron a traerlo a los soldados a Cádiz o al Puerto. Nunca estuvimos parados, estuvimos trabajando a pesar de todo, solo tuvimos que dejar de salir cuando cortaron el combustible, ya en el año treinta y nueve".

Era el momento del estraperlo y en el vapor ocurrió un hecho con el que Pepe pudo salir perjudicado. "--Los estraperlistas traían pan y patatas. La Fiscalía había fichado el barco y cuando llegaron, los estraperlistas lograron escaparse y dejaron la mercancía en el barco. Las culpas vinieron para mi y no me querían admitir un pliego de descargo hasta que al fin se solucionó todo".

NADANDO HASTA JEREZ.
En El Puerto, los días de toros cada vez que llegaba el Vapor, las 'Cuatro Esquinas se llenaban de gente que venía para ver la corrida. "--Estos viajes eran muy malos por las discusiones y las peleas y cuando un barco va tan abarrotado cualquier cosa de estas supone un disgusto muy grande. Una vez, uno de jerez que venía borracho se tiró al agua y decía que quería llegar nadando hasta Jerez. Tuvo la suerte de que estaba la Draga cerca y 'los ganguis' salieron pronto a recogerlo. Pero él seguía en sus trece y tuvieron que llevarlo hasta El Puerto tendido boca abajo en la cubierta. Allí lo estaba esperando la Guardia Civil. Era Comandante de Marina don Francisco Martel y lo dejaron libre porque la madre vino llorando y todo". /En la imagen, un desconocido Pepe sin su popular boina, aunque si, como siempre, de negro y con corbata. /Foto: Colección Andrés Ferández Valimaña.

La barra [del Guadalete] les dio una vez un susto. "--Nos quedamos varados porque tocamos con un ancla de la Draga. Gracias a que la mar estaba buena y el barco sólo se quedó encallado. El pasaje se transbordó a un remolcador y no pasó nada".

¡AUXILIO!
¿A que pasajeros recuerda con más cariño? "--A José León de Carranza, que venía casi todos los días (en la imagen de la izquierda), a Blázquez, Álvaro Picardo, Alfonso Sancho [bodegueros]. También a don Joaquín Vich, que fue el que mas malos ratos ha pasado con el problema de la barra. El fue mi gran maestro, venía todos los días con nosotros. Era el capitán más joven que tuvo la Comapñía Transmediterránea y vivía en una casa frente al muelle del Puerto y tenía un molino para el agua; a mi me consideraban como de la familia y aún le queda una hermana que tiene ochenta años. Después estuvo en Mecánica de la Marina de Guerra".

Y a sus recuerdos vienen también un pasajero llamado padre Alegría. Pepe sonríe antes de contarlo. "--Es la primera vez que he visto a una persona que, cayendo, grite ¡auxilios! Habíamos atracado en el muelle de El Puerto y cayó entre él y el barco. Le dio tiempo a gritar por el aire. Fue increíble porque, además, no le pasó nada".

RUMBO GARBOSO.
Desde hace unos doce años, el 'Adriano III' ha venido a cargar con el peso de los viajes diarios, dejándole al 'Adriano II' los momentos más solemnes de los paseos turísticos por la Bahía. "--El viejo es más alegre, pero este es más cómodo".

Paco Alba, en la imagen de la izquierda.

Lo que no cambia nada es la imagen de la blanca estela del vapor cruzando la Bahía que ha llegado a crear incluso una literatura no loo a nivel de escritores consagrados sino en el sentimiento popular Los pueblos que se asoman a las dos bahías que han enmarcado la vida de Pepe han dejado para siempre en sus cantes el recuerdo entrañable de este pequeño barco que sin dejarse intimidar por los grandes trasatlánticos ni por el tiempo, supo ser cada día una manifestación del espíritu de esa tierra. Y ella así lo reconoce. De la voz nostálgica gallega:

"Venimos de bordear la Bahía
en el Adriano.
Mi novio no quería
y yo le dije: anda pocho
que allí gozamos".

Pepe, con 'Los Hombres de la Mar' y junto al popular 'Sopa de Cádiz'. /Foto: Colección Andrés Ferández Valimaña.

A Cádiz, la voz de Paco Alba, en su comparsa de 1965 'Los Hombres de la Mar', (en la imagen superior) le dedicó estas coplas:

"¡Ay vaporcito del Puerto!
cuando en ti me embarco,
cuando en ti navego,
me contagias los recuerdos
de tus viejos sueños,
sueños marineros.

¡Ay vaporcito del Puerto!
Tú eres la alegría,
tú eres la alegría,
de este muelle tan hermoso
con ese rumbo garboso
con que cruzas la Bahía".

Pepe, dirigiendo el Vapor, desde la cabina del 'Adriano III'. /Foto: Colección Andrés Ferández Valimaña.

EL MAR, SU VIDA.
Y Pepe nos dice que le gustan mucho. ¿Cual fue la mejor época del Vapor? "--Los años mejores son ahora que se puede navegar tranquilo. Hay mucho más tráfico de barcos, pero salvo una vez que un bar o inglés nos dio un rozonazo al desatracar en El Puerto, nunca nos ha pasado nada. Otra vez quedamos en la Bahía porque había una niebla tan grande que no pudimos llegar al Puerto". ¿Y cuando descansa, Pepe? "--Nunca he descansado. Seguro que soy el que menos gasto ha hecho a la Seguridad Social".

Pepe Fernández, con la Medalla al Mérito Naval que le fue impuesta durante las Fiestas de la Hispanidad de 1966. En la fotografía, junto al alcalde, Luis Portillo Ruiz. Aparecen en la imagen, a la derecha, Juan Martín Vélez y Antonio Romero Castro. También le entregaron un gallardete de la Armada./Foto: Archivo Municipal.

Pepe le han llamado don José y casi se ha molestado, está retirado, pero a pesar de todo sigue faenando en el barco. "--No me acostumbro a estar en tierra" y desde su mundo nos ha ido hablando dejando a un lado su gran timidez, no como cuando le concedieron la Cruz del Mérito Naval y la Medalla de la Ciudad. "--Me hicieron pasar un mal rato... uno no está acostumbrado a eso". [y añade] "--Yo ya que voy a ambicionar, sólo quiero tener para poder pagar". Pepe querría mucho tiempo para seguir trabajando en el mar, que no sólo es su costumbre, que es su vida.  (Textos: Gabi Cañas y José Ignacio Buhigas).

18

Manuel Moreno Simeón, nació el 30 de octubre de 1938 en el Hotel ‘Vista Alegre’ propiedad de sus padres, asistido en el parto por el Dr. Francisco Muñoz Seca, siendo el tercer hijo del matrimonio formado por Manuel Moreno Moreno y Bella Simeón Rodríguez: Rosario (Charo), Bella (Belli) y Manuel (Lolo).

La abuela materna de Manolo, Rosario Rodríguez, madre de Bella Simeón, fue una notable empresaria, propietaria entre otros del Hotel Vista Alegre, Hotel París, Restaurante La Puntilla, Balneario de Fuente Amarga (Chiclana), Hotel Vista Alta (Córdoba) y Hotel Emperador (Sevilla).

Anuncio del Bar-Restaurant La Puntilla, a cargo del Hotel París, propiedad de la abuela materna de Manolo, Rosario Rodríguez. Almanaque de Verano 1927.

1938
Ese año nacían en Roma y Atenas, cunas de la civilización de occcidente, Don Juan Carlos I y Doña Sofía, reyes de España. Era alcalde  de El Puerto Antonio Rives Brest. Se estrenaban las películas ‘El barbero de Sevilla’ de Benito Perojo, ‘Carmen, la de Triana’ de Florián Rey. Rafael Alberti publica ‘El Burro Explosivo’ y ‘Poesías (1924-1937)’. Desaparece la Revista Portuense. Se remodela y crea la Plaza de Cristobal Colón. El primer gobierno ‘nacional’ de Burgos, reconocido por el Vaticano ese año, por medio del ministro del Interior, declaraba días festivos con carácter oficial en el territorio ‘nacional’, el jueves y viernes santo..

Anuncio de 'La Antigua de Cabo', en el Almanaque Comercial de 1930. 11 años mas tarde pasaría a ser propiedad de la famiia de Manolo Moreno.

CUATRO VIVIENDAS SINGULARES.
La familia Moreno Simeón vivió a lo largo de los años dentro de los diferentes negocios de hostelería que gestionaron, y que tan buen recuerdo han dejado en la memoria de los porteños (no es de extrañar, así, la vocación hostelera de Manolo): el Hotel ‘Vista Alegre’, que daba a las calles Micaela Aramburu, Guadalete y Bajamar. A partir de 1941 el hogar familiar sería en ‘La Antigua de Cabo’, en la calle Ganado, año en el que se hacen cargo de dicho establecimiento que estaba junto al comercio de Moresco y Salvatierra. Y en 1947, contando Manolo 9 años, en la ya desaparecida Venta ‘El Chorizo’ --hoy solo queda el pozo--, en la Avenida de Jerez, donde Bodegas Terry construiría unas modernas naves bodegueras y que, en la actualidad se ha reorganizado en calles para la construcción de la futura urbanización ‘Bahía Blanca’, junto a la casa del Pico San José. Por último, la familia viviría en la Ribera del Marisco, en la vivienda del primitivo ‘Échate Pa’yá’. /En la imagen, con su familia, de izquierda a derecha, Manolo, Lolita Gil de Reboleño, su padre Manuel Moreno, su madre Bella Simeón, la Tata María, sus hermanas Belli, Charo y la perra 'Linda'.

Avda de la Bajamar, el desaparecido Hotel Vista Alegre, hotel de toreros, donde hoy se encuentra el edificio del mismo nombre, que alberga en sus bajos de cara al río el ‘Bar del Puerto’ en la esquina con la calle Guadalete, que es la que se muestra. /Foto Colección Vicente González Lechuga.

LA COCINERA PIANISTA.
Un día, estando la madre de Manolo, Bella, en la cocina, llegó a comer una familia bastante pudiente. Nada más entrar vieron el piano, un Ronisch y preguntaron que a quien pertenecía. Cuando les contestaron que era de la cocinera, se echaron a reir y pasaron al comedor. Cuando la madre de nuestro protagonista terminó sus quehaceres en la cocina, salió a tocar el piano y, al escuchar la música, la familia salió del comedor a ver quien era el que tocaba tan magnífica pieza, el ‘Improntu’ de Chopin. No salían de su asombro al ver que era, en verdad, la cocinera la que, tan magistralmente operaba entre los dientes de marfil de aquel piano.

VENTA EL CHORIZO.
Nuestro protagonista recuerda, con nostalgia, a un caballo que le regaló su padre: ‘Chico’, de mediana estatura, hijo de un semental de las caballerizas de Terry llamado ‘Arnaig’. Era un potro muy listo, pero con mucha malas ideas. El pequeño Lolo iba todas las tardes de verano a montar con su caballo por la zona de Las Beatillas. Al llegar amarraba a ‘Chico’ con una cuerda y un clavo grande al suelo y disfrutaba de otra de sus pasiones: leer. Una tarde ‘Chico sacó el clavo del suelo con la boca y se marchó de vuelta a casa. Cuando Manolo se dio cuenta no le quedó otra que volver a la Venta El Chorizo andando. Al llegar a casa, allí estaba ‘Chico’, tan contento, en su cuadra. /Manolo y su entonces novia, Lolita Gil de Reboleño, a caballo en la Feria de Primavera.

ÉCHATE PA’YÁ.
Cuando el padre de nuestro protagonista, Manuel Moreno Moreno regentaba el ‘Échate Pa’yá’, una de las tapas estrellas, aparte del Txangurro, era la tortilla de camarones. Y siempre se producía el mismo rito cada vez que le pedían una: al entregarla al cliente decía: “Al que encuentre un camarón, le regalo un televisor en color”.

ESTUDIOS.
A los cinco años su madre lo inscribió en el colegio de las Carmelitas. Con ocho pasó a La Pescadería (San José y San Estanislao), donde permanecería hasta segundo año de Comercio. También, con ocho años, empezó los estudios de Solfeo y Violín en la Academia de Bellas Artes, recibiendo clases particulares de mano de Ramón Zarco, hijo de Doña Virginia Hernández. También estuvo en el Instituto Santo Domingo, hasta que dejaría los estudios.

LA MÚSICA.
Durante los veranos, sus padres regentaron en Rota un restaurante denominado Bar ‘Sur’, en el cual por las noches tocaba una orquesta de Sevilla dirigida por el conocido para la época  Maestro Navarro quien, al ver las dotes musicales de ‘Lolo’ --así era como lo llamaban en familia-- quiso darle clases de solfeo. Y es que Manolo llevaba la música muy adentro. En cierta ocasión le regalaron una armónica y, sin nociones previas, terminó tocándola como si llevara haciéndolo toda su vida. A los nueve años ofreció un concierto de violín en el Salón de la Academia de Bellas Artes, la primera parte solo y la segunda acompañado por Merche Valimaña ‘Macaria’, con nótula núm. 047 en GdP, al piano. /En la imagen de la izquierda, el profesor de música Ramón Zarco Hernández /Foto: Academia Bellas Artes.

Su afición y amor por la música le llevaron a estudiar por su cuenta piano, con los tomos de música de su madre quien, además de ser una magnífica cocinera, fue una gran pianista, licenciada en Solfeo por la Facultad de Cádiz. Poco a poco, Lolo fue soltándose hasta el punto que el piano se convirtió en su gran pasión. En la actualidad, toca a diario en su casa.

PRIMER TRABAJO Y SERVICIO MILITAR.
Con dieciséis años trabajó en el Banco Central de la calle Larga y, con gran pesar, tuvo que dejarlo por enfermedad. Con dieciocho ingresa como voluntario en la Escuela de Especialistas del Aire de Getafe(Madrid), en donde permaneció seis meses; el año siguiente lo pasó en el Cuartel de Tablada de Sevilla.

Manolo, con bigote, a la derecha de la imagen, en su taller de efímera vida en la calle Diego Niño.

TALLER DE MOTOS.
Con 21 años, en 1962, se embarcó en su primera aventura empresarial, montando un Taller de Motos en la calle Diego Niño.  El negoció se fue a pique debido a que aunque vendió muchísimas motos de las marcas Ossa y Lube-Ren, él mismo respondía de las operaciones a plazos con las fábricas y no pudo soportar el déficit con la banca, sumado a que algún que otro cliente le dejó a deber facturas, lo que le llevó a tener que cerrar el taller viéndose obligado a contemplar la posibilidad de irse de emigrante a Alemania.

EMIGRANTE EN ALEMANIA.
Ese mismo año, 1962, consiguió un contrato de trabajo con la fábrica Brown Bovery, en Alemania y se marchó. La jornada laboral en esta empresa era por las mañanas, en una cadena de montaje de frigoríficos y por las tardes trabajaba un par de horas en un taller de motos. Era un trabajo que le gustaba, pero en invierno era imposible manipular bien la mecánica debido a las bajas temperaturas.

Con la orquesta 'Suspiros de España'.

Manolo, al piano, con 'Suspiros de España'.

De su estancia en Alemania el mejor recuerdo que conserva Manolo es  de cuando en el ‘Club de Españoles’ organizaron una orquesta a la que denominaron ‘Suspiros de España’. La dirigía un valenciano llamado Rodolfo que tocaba la trompeta, y la integraban un gallego al contrabajo, otro gallego al clarinete y al acordeón, Ascanio un cordobés de Cabra a la batería, José Luis un onubense a la guitarra y Manolo al piano y al violín.  Actuaban todos los sábados en el Club de Españoles y en algunas fiestas como bodas, bautizos y otros eventos en la Base Americana de Hanau am Main, ubicada en la región de Hesse, una población equivalente a El Puerto, con 88.648 habitantes.

El órgano de la catedral de Frankfurt en el que Manolo, por responsabiliad, se negó a tocar.

EL ÓRGANO DE LA CATEDRAL DE FRANKFURT.
En el Club de Españoles había un sacerdote que se hizo muy amigo de Manuel. Este cura sabía de los conocimientos y de la gran afición a la música que tenía Manolo, así que un día le pidió que fuera a tocar el órgano de la Catedral de Franckfurt. Manuel le preguntó al sacerdote cuales eran las características del instrumento musical, a lo que éste le respondió que normal, mas o menos como el que él tocaba en el Club de Españoles. Con mucho respeto y miedo Manolo terminó accediendo.  Al llegar el día señalado, el sacerdote y él llegaron a la Catedral, quince minutos antes de la ceremonia. Manolo se encontró con el Coro de la Catedral presente ante un órgano de varios siglos, cuyos tubos alcanzaban casi el techo. Le pidió al cura si podía ensayar un poco antes de empezar y éste le dijo que no había tiempo, que no se preocupara, que todo saldría bien. Empero, como persona responsable y respetuosa, Manuel decidió no tocar, pues la ceremonia podía pasar de lo solemne a lo ridículo, pensó.  Así que, Manolo, cogió la puerta de la Catedral, camino de la estación, se subió al tren y se marchó para el pueblo donde residía.

Panorámica de Zurich con torres de aguja de las iglesias.

ZURICH.
Aproximadamente al año de su estancia en Alemania, salió ardiendo la fábrica quedando completamente destruida. Ante esta circunstancia, Manolo pidió ser destinado en Zurich (Suiza), donde por aquel entonces trabajaban sus hermanas Charo y Belli, junto a sus maridos Carlos y Pepe. Allí permanecería por espacio de seis meses. Un fin de semana regresó a Alemania para resolver unos asuntos y comprobó que la fábrica ya estaba de nuevo en funcionamiento e ingresaría de nuevo por seis meses más, luego un periodo de tres meses otra vez en Zurich hasta su regreso definitivo a España.

REGRESO A ESPAÑA
En la frontera española vivió un sorprendente episodio: un cabo de la Guardia Civil le confiscó dos revisas italianas del Festival de Eurovisión dado que, al no entender el idioma, creyó que era propaganda marxista y lo tuvo retenido mas de una hora, hasta que llegó un superior que entendía el idioma y se arregló el malentendido. En total, estaría fuera de España algo mas de dos años.

DE MAQUINISTA A JEFE DE CANTERA
Al poco tiempo de llegar a España, se colocó en una compañía constructora, SATO  (Sociedad Anónima de Trabajos y Obras) como maquinista de una grúa alemana. Gracias a que un proveedor de la empresa, Javier Paz, sabedor de que Manolo tenía estudios, habló para que lo pasaran a oficinas y allí trabajaría durante un año. Ya casado lo destinan a San José del Valle como administrador de la cantera. Allí se encontraban, tanto él como su esposa, muy contentos, pero la llegada de su primer hijo, en marzo de 1966, le impide aceptar el nuevo traslado que le habían propuesto (Bilbao o Almería), por diversos problemas de salud de su primogénito, Manolín, y regresan a El Puerto.

Construcción de la Base Naval de Rota.

DE PEÓN A JEFE DE PLANTA Y DE TRANSPORTES.
Encontró trabajo en la Base Naval de Rota con la empresa Dragados en calidad de peón, pero al revisar su trayectoria laboral lo pusieron de encargado en una Planta Asfáltica y de Jefe de Transportes a los dos meses de empezar.  A los dos años  la obra de la Base en la que estaba la empresa donde trabajaba Manolo finaliza su contrata y Manolo decide comprarse un camión de transportes de construcción.  En Dragados le ofrecen trabajar en la autopista de peaje Cádiz-Sevilla como encargado de una Planta de Hormigón y de los camiones hormigoneros que surtían los trabajaos de la nueva vía.

LA SOLERA.
Al término de la obra del moderno vial, Manolo decide vender el camión y coger el traspaso del bar ‘La Solera’ en la calle Ganado, que por aquel entonces y desde la década de los cincuenta del siglo pasado pertenecía a la familia de su esposa, inaugurándolo con una nueva impronta en Agosto de 1972. Ver nótula núm. 858, Taberna ‘Los 48’ en GdP.

Con su hijo Ramón --también le ayudó Juan Carlos-- en plena faena en 'La Solera'.

En sus comienzos el bar empezó con pocas tapas, pero debido a la gran aceptación que tuvieron fue incrementando la lista. El bar empezaba a ser un establecimiento moderno. Manolo, con su incansable trabajo, buen hacer  y con la ayuda incondicional de Lolita, su esposa y más tarde de sus hijos, consiguió hacer de una tasca un bar de familia, donde los clientes se convertían muchos de ellos en amigos. Estaba especializado en hamburguesas caseras, pepitos de lomo, cordón bleu, chipirones a la plancha, menudo de Bella, croquetas de Carmela y un sinfín de especialidades que hicieron de La Solera uno de los bares de la época más conocidos de El Puerto, cuando las tapas elaboradas empezaron a ponerse de moda.

La recordada y popular hamburguesa de 'La Solera'.

LA HAMBURGUESA.
La receta original de la ‘Hamburguesa Casera’ y las ‘Mini Hamburguesas’, y muchas otras tapas formaban parte del Libro de Recetas familiar. En el caso de las hamburguesas, que eran filetes rusos empanados, nada habitual en la zona, la receta se remonta a su abuela materna, Rosario Rodríguez, madre de Bella Simeón, modernizada con los complementos al uso: ketchup de Conservas Sur, Salsa Picante o mostaza, además de tomate y cebolla, en un panecillo de horno local, nada de bollería industrial. Pasarían los años con Manolo al frente de La Solera, siempre innovando la carta, pero sin dejar de lado las tapas que le dieron el reconocimiento de bar de familia.

TARTAS QUADRO’S.
A mediados de la década de los ochenta del siglo pasado y sin dejar La Solera, comienza una nueva aventura empresarial, haciéndose distribuidor de tartas Quadro’s y dado su tesón y constancia llegará a serlo a nivel provincial. El problema surgirá cuando comprueba que empieza a bajar la clientela del negocio matriz: La Solera, abandonando le distribución y regresando, para dedicarse de lleno, al bar de la calle Ganado. Además, Manolo abrió La Solera II, frente al Ambulatorio de la Seguridad Social ‘Virgen del Carmen’, de efímera vida y nada especialmente destacable.

En febrero de 1994 Manuel sufre un infarto de corazón; en marzo le hacen su primer cateterismo y en junio le operan en el hospital Reina Sofía de Córdoba, donde el equipo del Dr. Concha con éste a la cabeza, le implanta un bypass. Tras una lenta recuperación, Manuel continuará en el bar hasta la finalización de los estudios de sus hijos, dando por finalizada su vida laboral y la del propio establecimiento como bar de familia, en septiembre de 2000.

LA FAMILIA.
Manolo se casa el 1 de mayo de 1965 --va  a hacer 46 años-- con su novia de siempre: 11 años estuvieron de novios, con María Dolores (Lolita) Gil de Reboleño Insúa; se conocía desde que él tenía 15 años y ella 13. Tienen tres hijos, dos de los cuales les han dado cuatro nietos.

Manolo y Lolita, con sus hijos con pocos años.

Tuvieron tres hijos varones, Manolín en 1966, que nació con Síndrome de Down, trastorno genético que por entonces --aunque la enfermedad estaba descrita en 1866, hasta 1958 no se descubrieron las causas que lo producían-- era poco conocido, así como su tratamiento. En la actualidad, el cambio de mentalidad de la sociedad han supuesto un cambio cualitativo positivo en sus expectativas vitales, aunque Manolín siempre ha sido la alegría de la casa y de toda la familia y amigos.

En una fotografía actual, el matrimonio con hijos y nietos.

Ramón Manuel fue su segundo hijo, nacido en 1969. Estudió Ciencias Empresariales y tiene Despacho como Asesor Contable, Fiscal, Mercantil y Tributario; tiene dos hijos, Ramón Manuel y Marina Victoria. Juan Carlos, su tercer hijo, nacido en 1974, estudió Medicina, estando especializado en Medicina Deportiva; tiene dos hijos: Juan Carlos y María Jesús.

Casa donde vivieron en la calle Luna hasta el año 2002. /Foto Mata. 2002.

Desde que tuvieron a su primer hijo vivieron en la calle Luna esquina con la Plaza de las Galeras, con unas vistas impresionantes del río Guadalete y el Parque Calderón, arriba del Bar La Garnacha, antes Bar Los Maera. En Diciembre de 2002 se mudaron a la urbanización El Ancla.   Allí viven Manolo y Lolita junto a su hijo Manolín. Como ya hemos señalado, Manuel toca el piano que tiene en el salón de su casa todas las tardes, lo que no se ha dicho es que lo hace por petición y para deleite de su hijo Manolín al que le encanta la música, toda la música, desde la clásica al pop, desde los carnavales a los villancicos, … de la mano de uno de los actores, de una parte importante de la reciente historia de la hostelería portuense.

Nuestro agradecimiento a Ramón Moreno Gil de Reboleño, quien con su inestimable concurso ha hecho posible la elaboración de esta nótula.

4

María Josefa García Granados nació en El Puerto el 10 de julio de 1796 y falleció en Guatemala el 28 de julio de 1848. Desde su juventud llegó a tierras guatemaltecas alrededor de 1810-1811. Mejor conocida por sus amigos y conocidos como Pepita, casada con Ramón Saborío, de Nicaragua. Literata y poeta guatemalteca es una de los exponentes intelectuales de la independencia de Guatemala, primer referente de la poesía feminista de aquel país.

María Josefa era madre de seis hijos y se le conocía por su fuerte carácter y autoridad. Debido a dicho carácter, creó una amistad con los hombres más influyentes de su época, aun antes de 1821 (año de la independencia de Guatemala), ella concurría a las famosas tertulias efectuadas en casa del canónigo José Maria Castilla nacido en Madrid. [Interesante el ‘Sermón’, dedicado a este personaje y escrito junto a su gran amigo y poeta José Batres Montúfar, el mayor exponente de la literatura romántica guatemalteca. Este ‘Sermón’, es una apología del sexo sin remordimiento con la cual los poetas lanzan un reto frontal y una crítica descarnada a una sociedad que se esconde tras una infinidad de apariencias y una falsa moral].

Ciertamente el ingenio y cultura de esta ilustre dama le valió ser reconocida como una de los referentes de la literatura guatemalteca en su época. Fue amiga personal de Pedro Molina, José Cecilio del Valle, Mariano Gálvez, José Milla y de Rafael Carrera. Se dice que su mejor amigo fue José Batres Montúfar, de quien ella fue maestra de canto y guitarra. /Imagen de la izquierda, José Batres Montúfar.

Según Máximo Soto Hall, Pepita era atrevida y valiente. En los tiempos en que los hombres no salían a la calle de noche, ella visitaba a sus amigos sin atender la hora. Según las memorias de Miguel García Granados se sabe que doña María Josefa padecía de histeria, posible razón de su tendencia crítica y satírica, aunque no por ello menos valiosa. Por muchos años publicó el Boletín del Cólera, debido en que aquella época Guatemala estaba siendo atacada por el "cólera morbus"; con este entretenía a la población con sus boletines satíricos.

Como aficionada a la lectura, María Josefa García Granados se cultivó en la poesía, no solamente escribió sátira sino también cantaba poéticamente. Además de "A la ceiba de Amatitlán" otras de sus composiciones son: "Himno a la Luna" (1830), "La Resolución"; "A una hermosa joven -desgraciadamente enlazada con un achacoso viejo-"; "A una abeja"; "Plegaria"; "Despedida". Además tradujo algunos versos de Byron. También cultivó la oda histórica.

En el siglo XIX la mujer se dedicaba de ordinario a las labores de su casa. La sociedad de la época no admitía que el sexo femenino interviniera en asuntos políticos, mucho menos que pudiera exteriorizar sus ideas públicamente. Pero María Josefa García Granados se lanzó a actividades prohibidas rompió esquemas en su época; con el seudónimo de ‘Juan de las Viñas’ para no ser reconocida como mujer. Es sin duda, la primer referente de la poesía feminista en Guatemala. (Texto: Sonia Marroquín).

García Granados, María Josefa. Su poesía. (Poesía). Guatemala: Tipografía Nacional, febrero 2010, 1ra. edición. 184 págs. 12.2 X 18.2 cms. ISBN: 978-9929-8005-0-2. Rústica.

De la contraportada: “En su calidad de mujer se puede perfectamente definirla como el antecedente del feminismo. Su lenguaje desenfadado, desmitificante y procaz todavía escandaliza. Quizás por estas razones el conocimiento de su obra ha quedado restringido a una elite intelectual y a un reducido núcleo familiar. Este libro ofrece una visión distinta de la obra producida por María Josefa García Granados, porque, finalmente, es posible tener reunida y ordenada su obra poética (junto a la de algunos de sus amigos y enemigos), representativa de esos días álgidos de la historia guatemalteca del siglo XIX. También se incluyen escritos narrativos, documentos y testimonios de personas que tuvieron relación con ella”.

EL SERMÓN.
Para Aída Toledo, “Una de las piezas literarias que pasa a ser una lectura no recomendable en las escuelas privadas y públicas de Guatemala -de ayer y hoy- la constituye el recordado "Sermón", escrito en verso y dedicado al canónigo Castilla, y que constituye una pieza cruda y mordaz, y no pornográfica, como se encuentra clasificada. [obra de nuestra Pepita y de su amigo el también poeta José Batres]

La pieza aparece en el contexto de la política post-independencia de Guatemala; es un texto que ataca duramente los excesos del clero y la iglesia católica y que obviamente proviene de las ideas antirreligiosas de la primera mitad del siglo XIX en Centroamérica. Recordemos además que, en el "Sermón", Josefa García Granados transgrede también la normativa de la época, dado que ese tipo de discursos estaba en el campo de lo masculino. El sermón como forma literaria era abordado únicamente por hombres; de esa cuenta el texto, además de atacar fieramente las costumbres y los vicios de la iglesia de aquel momento, puede leerse también como el inicio de una línea imaginaria de tradición subversiva, en donde las apropiaciones del lenguaje masculino están en consonancia con aspectos de tipo formal e ideológico.

El texto en sí mantiene un tono contestatario, a la manera de las invectivas romanas, y se advierte un tono epigramático y sentencioso con el cual se emplaza a ese ‘otro’, masculino y conservador, a quien se dirige. La pieza remeda los sermones ofrecidos por los religiosos en los oficios de la misa, en donde Josefa García también participa de la parodia festiva que va a producir durante el siglo XX -durante el periodo de las vanguardias latinoamericanas de principio de siglo- una literatura mucho más popular en los temas, pero en donde también se advierten las tonalidades cultas de su educación”.

Sermón para el canónigo José María Castilla
(fragmentos)

"O joder o morir, ¡oh almo coño!
que un bello, tierno y virginal retoño,
vale más que la vida y que la gloria
que sólo sirven de adornar la historia".
Así un filósofo pagano,
Octavio Augusto, emperador romano;
¡Oh vosotros, muchachos negligentes
que servís de ludibrio a los vivientes
pasando el tiempo en ocio tan profundo
cual si no hubiera coños en el mundo!
… … … … … …

Y tú, sexo embustero y desaseado,
¿en qué empleas la flor que Dios te ha dado?
Vírgenes tontas, con vosotras hablo,
no sois ni para Dios ni para el Diablo.
Ahora, que inflamado de elocuencia
al predicar la fornicaria ciencia
más que Bossuet y Fenelón me siento,
hembras y machos, escuchad mi acento.
Mas para oír con fruto mis razones,
cada varón empuñe sus cojones
y las hembras su coño y sus dos tetas
que jalan más que doce mil carretas.
… … … … … …

Con carajos y coños juntamente:
¡tened piedad de la afligida gente
que ha escuchado devota mis palabras,
tened piedad que se me van las cabras!
Y entre tanto que el mundo se corrige
y que el carajo al coño se dirige,
sobre las aras de tu santo templo
les voy a predicar con el ejemplo.


Para leer al completo esta «pieza cruda, mordaz y no pornográfica», pulsar aquí.

5

Jesús Redondo Abuín, gallego de la Parroquia de Asados, Ayuntamiento de Rianxo, Partido de Padrón, (La Coruña), nació a las cinco de la madrugada de 12 de marzo de 1939. Dejó su casa con 17 años, siempre implicado en la lucha política obrera en la clandestinidad y luego abiertamente: emigrado a Francia, Bélgica, refugiado de la ONU y protegido en Moscú por el Partido Comunista, conoció España también a través de sus cárceles como preso político con sendas condenas de 3 y 8 años de privación de libertad, que no cumpliría completas: "Fueron 3.000 días y 3.000 noches entre recuento y recuento y entre traslado y traslado. Y estas las cárceles de mi peregrinaje: Barranco Seco, Cádiz, Puerto de Santa María, Córdoba, Jaén, Carabanchel, Calatayud, Soria, Segovia, Coruña y A Parda". En 1968, en los sucesos de Sardinas del Norte (Canarias), recibió un tiro en la pierna tras la dura represión de las fuerzas de seguridad de la dictadura.

En el Penal de El Puerto Jesús trabaría conocimiento con Marta Marroquín Travieso, militante comunista que llevaba alimentos, apoyo y conversación a los presos políticos, con quien acabaría formando una familia. No sería hasta 3 años después, en Segovia, donde se conocerían, antes solo se limitó en el Penal del Puerto a hacereles saber a la dirección, que Jesús era un ser con identidad propia, no un número. Ambos viven en Galicia, unieron sus vidas el 10 de marzo de 1975, tienen un hijo, aunque regresan a El Puerto en alguna ocasión. Este es su relato:

Jesús Redondo Abuín, Juanín y Gerardo Iglesias en la cárcel de Segovia. El día de la Merced, festividad de Institutciones Penitenciarias, se autorizaban hacer fotografías.

Esto viví en el viejo Penal del Puerto de Santa María entre el 30 de abril de 1970 y el 6 de diciembre de 1971.

Lo peor que puede pasarle a un pueblo es que le arrebaten la libertad. Fue lo que nos pasó aquí de aquella. Lo que no dejó de pasarnos en cuatro interminables décadas. Longa noite de pedra le llamó a aquello Celso Emilio Ferreiro. Y en cuatro palabras lo dijo todo enteramente. La humedad del mundo cabía en ellas. La humedad entera. Cuatro décadas de muerte, cárcel, destierro. O en el orden que lo dijera Rafael Alberti, el camarada Rafael: destierro cárcel, muerte. No es hora de vindicación. Lo sé. Tampoco de silencio. Hay que recordar. Recordar. Y recordar. Recordar sin ira. Pero recordar. Para que no se repita aquello jamás.

Antigua fachada principal del Penal de El Puerto.

Quedarse sin libertad es lo peor que a un pueblo le puede suceder. Lo peor que puede sucederle a una persona es que la empareden. Que eso es lo que eran los presidios de aquella: paredes, paredes, paredes. Paredes y aniquilamiento. El régimen franquista fue el más inmoral y despiadado de la historia. De toda la historia. Segó un millón de vidas para poder vencer. Pero no enterraron muertos sino simiente. Como Castelao dijera. No logró convencer. No podía ser. Don Miguel de Unamuno ya se lo advirtiera. La tortura estaba al orden del día. Sus penitenciarías eran la prolongación de sus comisarías. No hay más que recordar los nombres de los tres energúmenos que estaban de aquella al frente de cada uno de los tres argumentos fundamentales de la política del que decía que él no se metía en política para no meterse en líos: Camilo Alonso Vega, Ministro de Gobernación; Antonio de Uriol y Urquijo, Ministro de Justicia y Jesús González del Hierro, Director General de Prisiones.

MATADERO DE HOMBRES.
Y lo peor que podía pasarle de aquella a un preso era ir a dar con sus huesos al penal del Puerto. Al viejo y tristemente célebre penal del Puerto. Era un matadero de hombres. Todo allí estaba concebido para el exterminio físico y psíquico. Llegaba la conducción, la metían en un recinto lóbrego, y lo primero que se oía era un ¡firmes! intimidatorio, emitido a pleno pulmón por el Jefe de Servicios de Turno (el del 30 de abril de 1970 era uno que le llamaban La Calva) y acto seguido vociferaba con voz forzada: Llegaron ustedes al penal del Puerto, ¿entendido? Van a cruzar tres patios antes de llegar al celular y van a ir en fila india sin intercambiar ni una mirada ni una palabra con nadie, así vean a un hermano, ¿entendido? Pues, andando. Y la fila india cruzaba los tres patios flanqueada por funcionarios con cara de mármol. /En la imagen de la izquierda, galería de celdas.

DESNUDOS Y VIOLENTADOS.
Al llegar al celular estaba esperando la plantilla de aquel departamento, con su jefe al frente, quien recibía en posición disciplinada las órdenes que le daba el Jefe de Servicios, y éste regresaba a su despacho. Y el poder absoluto en aquel ámbito pasaba a residir en los funcionarios allí destinados, en este orden jerárquico: jefe del departamento, resto de funcionarios y el preso de confianza llamado cabo. Y en plan bárbaro el jefe de departamento ordenaba: ¡firmes!, desnúdense uno a uno y vayan pasando conforme les vayan llamando para ser cacheados. El cacheo consistía en dar botes en cuclillas y terminaba con una insoportable colonoscopia digital, practicada por el propio preso/cabo, por si se llevaba alojado en el colon algún objeto o sustancia ilegal. A continuación se chapaba a los cacheados en celdas intercaladas. Para aislar bien aislado.

Con Marcelino Camacho, en un encuentro sindical en Canarias.

NEGATIVA Y CELDA DE REDUCCIÓN.
Cuando me tocó el turno me negué a pasar por aquello con mis mejores maneras. De poco me sirvieron las buenas maneras. Tuve que terminar siendo tajante: para hacerme eso tienen que atarme, les dije. El funcionario jefe de departamento montó en cólera y me ordenó en el peor tono del despotismo desilustrado: pase inmediatamente a la cuatro. Era la celda de reducción, la cuatro. Era un auténtico potro de tormento. Cada vez que un funcionario le amenazaba a un preso con la cuatro, el preso se echaba a temblar. No pocos se auto lesionaban, preferían salir para el hospital de gravedad. La celda de reducción era el lugar adecuado para poner autoridad. Y al terminar con todos entró a por mí rodeado de los demás funcionarios y del preso de confianza como dispuesto a cualquier disparate. El diálogo entre él y yo duró nada y menos. El: está usted en el penal del Puerto. Yo: información superflua, bien lo veo. El: aquí cuando hay que apalear se apalea. Yo: el que me ponga la mano, tiene que estar dispuesto a llegar al asesinato. El: no se haga el valiente porque a los valientes los trasladamos de aquí en un santiamén en traje de madera y con los pies por delante. Yo: pues pásele mis medidas al carpintero. Vivía en Jerez, tenía una armería, le llamaban El Pistolas, sucedió hace treinta años. Lo digo sin ira. Pero lo digo. Se me hace bastante para pasarlo por alto.

Visitando el antiguo Penal de El Puerto, paseando por el claustro junto a su cuñado, Miguel Marroquín, el pasado verano de 2008.

VISITA DEL DIRECTOR.
Digo diálogo y fueron dos monólogos más bien. Pero le rompió los esquemas al jefe de departamento. A cuantos iban con él. Y no he vuelto a verlos. A la mañana siguiente vino a verme el Director del penal. No era usual. Y el despotismo ya fue ilustrado. Pero igual de brutal. «He visto su expediente» –me dijo-- «y trae usted seis faltas muy graves. Aún así creo que ha sido un error de la Dirección General haber autorizado este traslado. Pero aquí está. Y será uno más. Tengo a mi cargo 615 presos complejos y no pienso andar con distingos. De ningún signo. Este es un penal para presos con “exceso de condena”, “multirreincidentes” e “inadaptados”. No importa que en su caso no se dé ninguno de los tres supuestos. Aquí existen cuatro regímenes estrictos: Régimen General, Vida Mixta, Observación Disciplinaria y Celdas de Castigo. Celdas tiene usted para rato: los132 días que trae, y los que le sobrevengan. Que le sobrevendrán a la vista de su expediente. Y ya se lo advierto: aquí las sanciones se cumplen íntegramente. Ahora bien, mientras yo esté al frente del penal, ningún funcionario le pondrá la mano».

264 DÍAS EN CELDAS DE CASTIGO.
Vaya si me han sobrevenido castigos. Llegué a acumular 12 sanciones muy graves: 264 días consecutivos en celdas de castigo. Y, óiganlo bien, estos y no otros han sido los motivos: cuatro huelgas de hambre, tres colectivas --Las Palmas, Soria, Pontevedra-- y una sólo en El Puerto; llevar a juicio a un funcionario por abuso de autoridad (un tal Julio Cedrón, de Lugo); mirar con desacato a un funcionario; denunciar asesinatos y malos tratos, y exigir mediante escritos amnistía general y completa para todos los presos políticos. Eso que ni el Fuero de los Españoles prohibía el derecho de petición. Lo protegía.

PAPEL Y BOLÍGRAFO=SANCIÓN.
Pues cada vez que pedía papel y bolígrafo era indefectiblemente sanción sobrevenida. Pero papel y bolígrafo era lo único que podía esgrimir. Y lo esgrimía. No hacerlo no era posible. Uno no puede llamarse andana cuando escucha que están matando a palos a un hombre atado de pies y manos. Aun cuando fuese un delincuente. Aun siendo en el viejo penal del Puerto. Porque sean cuales sean sus circunstancias, cada hombre es en sí un hecho único e irrepetible.

Encabezamiento de una de las denuncias

SIETE SANCIONES.
He visto entrar allí hombres como castillos y a la vuelta de unos meses no eran ya ni la sombra de lo que habían sido. Los he oído agonizar a palizas. Me quejaba por escrito a la Dirección General, sanción al canto. He visto a un preso de la celda de enfrente a la mía (un tal Perogil) subirse al techo de la jaula y calcular el salto para dar exactamente con la cabeza en la esquina del camastro de hierro y poner fin a su martirio. Lo ha conseguido. Puse denuncia al Juzgado por asesinato inducido. Sanción suma y sigue. El Pistolas llegó a trincarle el pene a un preso con el gozne de la jaula y aporreárselo hasta partírselo. Me han impuesto siete sanciones muy graves en los veinte meses que estuve allí. Todas por lo mismo. Los partes los daba el funcionario de turno y las sanciones las ratificaba por unanimidad la Junta de Régimen: Director, Subdirector, Médico, Maestro y Cura. Cinco rangos distintos y un mismo objetivo: que el preso se adapte y no rechiste. Uno no se imagina a individuos así gastar gestos de cariño ni en familia.

Explicando a unos amigos y a su cuñado, Miguel Marroquín, las condiciones de vida en las galería.

HUELGA DE HAMBRE.
Me costó lo mío salir vivo de allí. Catorce días de huelga de hambre inclusive. Pero salí. Salí porque el zorro no pierde las mañas pero las fuerzas sí. Estaban prohibidas las huelgas, y se hacían más que en los países en que no estaban prohibidas. Estaban prohibidas las manifestaciones, y se hacían más que en los países en que no estaban prohibidas. Lo cual que por primera vez en 32 años la Bestia Parda tuvo que ocuparse en Consejo de Ministros de los pros y los contras de que se le muriese en el penal del Puerto un preso político --que tampoco existíamos-- y prevaleció lo segundo por fin. A eso debo el poder contarlo, y de chiripa. El sustituto del ultra Jesús González del Hierro se desplazó adrede a comunicarme que habían decidido retornarme a Segovia en cuanto estuviese en condiciones físicas. Y así ha sido.

Por última vez, tras las rejas del antiguo Penal de El Puerto.

CONDICIONES MEDIAVALES.
Supe lo que era el infierno sin necesidad de morirme. Además de un régimen penitenciario medieval, eran medievales las dependencias, los métodos de los carceleros y las condiciones de vida. La comida era insana y exigua: la tuberculosis y la desnutrición eran extendidas e intensivas. Entrar en celdas suponía perder los derechos subjetivos y tener que atenerse al rancho estricto. Durante nueve meses seguidos mi dieta fue: un plato de malta y un chusco, un plato de rancho y un chusco, un plato de líquido con un huevo duro y un chusco. Las celdas eran nichos de dos metros de ancho por 2,60 de largo por tres de alto; estaban dos metros por debajo del rasante del recinto y tenían un tragaluz de unos 50 centímetros; las camas consistían en una plancha de hierro empotrada en la muralla y en el suelo; tenían un lavabo y una taza de water (la de reducción un simple orificio) y un blindaje de barrotes de hierro o jaula entre la puerta y el catre de 1,40 de ancho por 1,30 de fondo para dejar fuera del alcance de un brazo la puerta al abrirla.

Con su mujer, Marta, delante de Nuestra Señora de París, en Francia. Año 2010.

COMPENSACIONES ECONÓMICAS.
Comprenderán que lo diga. No hay dinero que compense lo pasado por los presos en los presidios franquistas. No sería sufrible tanto suplicio si no fuese por la fe del carbonero que teníamos y por el sacrificio de nuestros camaradas y de nuestras familias. Hay tratadistas que dicen que el dolor es subjetivo. Los que eso dicen se enterarían de lo que vale un peine si tuviesen que soportar ser diestramente torturados  día y noche o nueve meses seguidos sin ver la luz del día en uno de los nichos de castigo del viejo penal del Puerto de Santa María. /Con su mujer, Marta Marroquin Travieso.

El millón y medio máximo ese sería un insulto de no ser que es un mero símbolo. Aún así, lo gratificante hubiese sido que las nuevas autoridades tomasen como primera medida darnos las gracias por los servicios prestados desde el papel del Boletín Oficial del Estado. Ese sí que hubiese sido un detalle. Pero no se hizo. Se ha tardado quince años. Y los que no tenían 65 años cumplidos o no llegaron a los tres de presidio han quedado ignominiosamente excluidos. Qué gran injusticia. Como injusticia ha sido haber hecho apechar a los heroicos guerrilleros antifranquistas veinticinco años con el estigma de bandoleros. Qué enorme injusticia. Quizá sea que las nuevas autoridades no sepan lo que es tener sitiada la vida o tenerla pendiente de un hilo o pisar un penal o pasar por un cuartelillo. Quizá sea que se piensen que la transición empezó en los Pactos de la Moncloa. Acaso esa fuese su bicoca. Acaso. Pero es la bicoca de muy pocos. Que conste. (Textos: Xesús Redondo Abuín. Julio 2001).

3

Tadea González de Frago,  marquesa de San Jorge nació en El Puerto de Santa María,  el 9 de diciembre de 1736. Es precisamente por esta época cuando comenzó a implementarse el régimen virreinal borbónico en Santafé de Bogotá (Colombia). Su ciudad natal había sido recientemente incorporada (1729) a la corona borbónica. Esto nos hace pensar que tanto en España como en Nueva Granada, Tadea González se encontraba en un medio inmerso en el proceso de incorporación no solo de las políticas sino también de la cultura borbónica.

Retrato de La Señora Doña María Thadea Gonzáles Manrique del Frago Bonis, Natural del puerto de santa María, Ilustrísima Marquesa de San Jorge de Bogotá. Óleo sobre tela. Autor: Joaquín Gutiérrez. Fecha: 1775. Museo de Arte Colonial. (Bogotá. Colombia).

El retrato de la Marquesa de San Jorge forma un díptico con el retrato del Marqués de San Jorge, serie que el mismo Marqués encargó a Joaquín Gutiérrez. […]

Exhibir el escudo de armas, el lujo que adorna un cuerpo femenino a través del peinado, el vestuario, los colores, las texturas y el brillo del metal dorado y de las esmeraldas, asociados a los objetos religiosos, y la cartela que aclara su origen de casta, la marquesa era española de nacimiento, y su título nobiliario, además de demostrar el buen gusto, permitía a las familias de la élite neogranadina afirmar no solo la nobleza sino también la virtud, considerada esencial en el ideal de la mujer. /Portada de 'Historia de El Puerto de Santa María, desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año 1800', de Hipólito Sancho.

Se sabe que la marquesa era hija de Doña Rosa del Frago y Bonis y del presidente de la Real Audiencia, Francisco González Manrique, oriundo de la villa de El Pedroso, jurisdicción de Nájera (La Rioja), y quien había sido antes capitán del regimiento de Córdoba y castellano (encargado del castillo) en el castillo de San Luis de Bocachica en Cartagena de Indias (Colombia).

El padre de la marquesa ocupaba el cargo de Presidente de la Real Audiencia de Santafé en 1740 cuando se levantó la suspensión del virreinato de Nueva Granada y se nombró a Sebastián de Eslava como nuevo virrey. Al morir en 1747, Francisco González se había casado por segunda vez y, radicado en Santafé, se dedicaba al comercio de tabaco. /Escudo de los Medinaceli.

Se dice que a la muerte de Francisco González Manrique la situación económica de la familia no era muy buena y que el futuro marido de Tadea González, Jorge Lozano, marqués de San Jorge de Bogotá,  proporcionó la dote de la novia al contraer matrimonio, sin la aprobación de los Lozano, en la capilla de indios de El Novillero. El yerno además concedió las tierras de Támara y Morcote, en el Casanare, a la familia de la novia para que sus parientes la administraran. /Estandarte de Carlos III.

El cuadro de la marquesa portuense, fechado en 1775 y el segundo matrimonio de Jorge Lozano con Magdalena Cabrera en 1778 sugieren una muerte temprana, después de haber dado a luz nueve hijos, entre ellos, Jorge Tadeo Lozano.

EL MARQUÉS DE SAN JORGE.
Retrato de El Señor Don Jorge Miguel Lozano de Peralta, y Varaes, Maldonado de Mendoza, y Olaya, Ilustrísimo Marqués de San Jorge de Bogotá. Octavo poseedor del mayorasgo de este nombre. Ha servido los empleos de Sargento Mayor Alferes Real y otros varios de República en esta corte de Santafé, su Patria. Óleo sobre tela. Autor: Joaquín Gutiérrez. Fecha: 1775. Museo de Arte Colonial. (Bogotá. Colombia).

'Don' Jorge Miguel Lozano, mínima fórmula de respeto con que podría ser interpelado en vida, además de 'Señor', 'Ilustrísimo' o de la enumeración de sus apellidos, fundamentales para su denominación como 'Marqués de San Jorge', junto con sus riquezas y sus "servicios a la Corona", nació en Santafé de Bogotá el 13 de diciembre de 1731 y murió el 11 de agosto de 1793 en el convento de la recolección de San Diego de Cartagena de Indias. Considerado uno de los hombres más acaudalados y poderosos del Nuevo Reino de Granada.

JORGE TADEO LOZANO.
Padres de Jorge Tadeo Lozano, su familia conforma quizá uno de los ejemplos más fascinantes para acercarse a los cambios y permanencias que se sucedieron entre las dos últimas generaciones de la época colonial especialmente desde el punto de vista de una antropología política atenta a la devoción de las élites neogranadinas, tanto criollas como peninsulares, por los signos asociados a la monarquía española y a su nobleza civil, militar y religiosa. /En la imagen, Jorge Tadeo Lozano de Peralta y González Manrique, vizconde de Pastrana (Bogotá, 30 de enero de 1771 - Bogotá, 6 de julio de 1816) fue militar, médico, intelectual y estadista colombiano que presidió el Colegio Electoral de Cundinamarca y fue presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada durante la Independencia.

En la imagen de la izquierda, logotipo del Museo Colonial de Bogotá (Colombia).

Su hijo, Jorge Tadeo Lozano, quien fue el principal impulsor de la "Sociedad Patriótica" de Santafé -cuyo propósito era implementar la modernización económica y social de Nueva Granada bajo el espíritu del despotismo ilustrado-, emprendería, en tiempos independentistas, la malograda creación de una monarquía constitucional cundinamarquesa que respetara el poder de la nobleza española tanto como los principios de una república federalista; y tras años de disputas civiles sería encarcelado y condenado a la pena capital según los principios jurídicos del estado monárquico que defendía. (Textos: Carlos Rojas Coccoma,  por cortesía de José Luis Chacón).

Museo de Arte Colonial. Bogotá. Colombia.

Casa del Marqués de San Jorge

El 13 de agosto de 1937 nace Federico Rodríguez García, ‘el Cote’ a la corta edad de cero años, en Sanlúcar de Barrameda, en el seno de una modesta familia que por aquel entonces ya contaba con tres hijos, pero que no había hecho nada más que empezar a ‘producir’, pues lo intentaron como unas 10 veces más. Nació el mismo años que otros casi tan famosos como él, tales como Lina Morgan, Amparo Baró, Robert Redford o Jane Fonda.

Si bien es cierto que ‘el Cote’ no niega haber nacido en Sanlúcar, al igual que Dolores, su madre, no lo es menos e insiste en ello que se crió y se considera de El Puerto. ¿Acaso por un pique con su padre, Antonio Rodríguez Tello, ‘el Rubio’? Su padre, figura carnavalesca portuense, procedente del mismísimo Cádiz y bautizado en Sevilla –y por lo tanto un poco señorito, suponemos--. O será porque no aguantó ni cuatro días de vida en Sanlúcar antes de que se lo llevaran a El Puerto. Los hay flojos.

En 1937, ajenos a semejante evento, tropas de japoneses un poco siesos atacan con gas a chinos en Shanghai, impidiendo con bastante antelación la apertura de unas dos millones de tiendas en España, de las cuales un buen puñado abrirían en El Puerto. Y luego nos quejamos de la crisis, como si fuera sólo culpa de nuestros gobernantes. El 14 de enero fallecía en El Puerto, José A. Ruiz de Cortázar y Sanginés, Interventor de Fondos del Ayuntamiento, casado con Luisa Tosar y Zurututza, apellidos de mucho ringo rango en nuestra Ciudad. Fueron alcaldes de El Puerto, Francisco Quijano Rosende y Antonio Rives Brest.

Los Burros Inteligentes. 1961.

Fantasía Bandolera. 1962.

CURRÍCULÁ CARNAVALERA.
Desde pequeñito, como el arbolito, se mete en el mundo del Carnaval y ya muy joven, con 24 años empieza a cosechar éxitos en el Gran Teatro Falla, como autor. En 1961 obtiene el segundo premio por su letra ‘A las provincias andaluzas’ interpretada por la agrupación ‘Los Burros Inteligentes’, ese año en fuerte disputa con ‘Los Quasimodos’ de Manuel Camacho Francés, ‘el Chusco’, con la que hubo una fuerte y sana competencia. Al Año siguiente, 1962, obtiene el primer premio por la presentación de la agrupación ‘Fantasía bandolera’. Será en 1963 cuando, en colaboración con el citado ‘Chusco’ revalida el primer premio por la autoría de ‘El lazo del matrimonio’ interpretado por la agrupación ‘Los Maridos Modelos’. Ya en 1965 con la agrupación ‘Los Amigos de la Capa’ revalidará otro primer premio por la letra ‘Un recuerdo’ y, al año siguiente, en 1966 otro primero por la letra de ‘La inundación de Chiclana’, con la agrupación ‘Los Gondoleros de Venecia’. /En la imagen de la izquierda, busto de José Camacho Francés, 'el Chusco', existente en la calle Guadalete. (Foto: Col. José Luis Sara).

LLEGA A MADRID.
Estamos en 1967. ¿Qué se le habría perdido en Madrid, que estaba por entonces repleto de madrileños, aunque mucho menos devastado que cuando nació? La respuesta básica la podemos encontrar en su amor al Carnaval, que le lleva de gira por toda España con la Peña ‘Los Majara’,  de la que es coautor habitual junto con Manuel Camacho Francés, 'el Chusco'. Intervienen en la grabación del especial de Nochevieja de TVE caracterizados como The Beatles. /En la imagen de la izquierda, 'el Cote' con su entonces novia el 30 de octubre de 1967.

En 1969 perpetra matrimonio en Madrid. Una respuesta más profunda y definitiva a  ¿Que se le había perdido en Madrid?, o más bien a lo que había encontrado en Madrid, lo que le retuvo algo lejos de su querido Puerto de Santa María. De por vida, en lo sucesivo y hasta la fecha, es el amor de su vida y a la que continúa considerando un bombonazo, Gloria Llorente Fernández, con la que posa en esta foto.

Después de muchas horas extras, en pastelerías varias, y trabajos alternativos, alguno muy sospechoso porque los desempeñaba de noche, nace su hijo Enrique el 2 de marzo de 1974. A pesar de lo guapísimo que era y sigue siendo, nadie se atreve a dudar que es suyo. La prueba de que le salió tan bien está en que no le hizo falta tener más.

HOMENAJE EN CHICLANA.
En 1985 es homenajeado en Chiclana de la Frontera, en la ‘V Noche grande del Carnaval’, por la letra de su pasodoble ‘La inundación de Chiclana’, relativa a una espectacular riada que había tenido lugar en la ciudad años atrás, y que resultó premiada en 1966 por el jurado del Concurso de Agrupaciones. El protagonista del texto de la canción, "un niño con una pala, quitando barro con ganas", que de niño había ayudado a pulso a superar la tragedia, le hizo entrega en persona de un cuadro con una escultura de Ignacio Felgueras, que ahora decora su salón comedor, junto a las pinturas que él mismo ha ido ‘plagiando’ de artistas como el mismísimo Velázquez. Comparte auditorio con su familia y con el entonces vicepresidente del gobierno, Alfonso Guerra, apodado en vivo y en directo "borrico" en una de las actuaciones. Con ‘doh cohone’..
Para escuchar el pasodoble, pulsar aquí.

PREGONERO EN EL PUERTO.
En 1993, siendo concejal de Fiestas el independiente Jaime Gutiérrez Perea, es elegido para pronunciar el Pregón de Carnaval de El Puerto. La emoción le embarga en el tablao instalado al efecto en la Plaza de las Galeras Reales, al que llegó en un coche de época del amigo Fosco Valimaña, siendo presentado por el desaparecido Paco Soto. El embargo emocional, la capa española que lució en recuerdo de aquellos 'Amigos de la Capa', y las copas de vino fino de El Puerto consiguieron que el Pregón fuera, realmente, embargado.  (No comment). Tampoco nos consta que tuviera más embargos. Actuaron tres comparsas: 'Los Griposos' con el ex alcalde Gómez Ojeda como integrante, 'Los Bartolos Vagos' y una tercera cuyo nombre  era 'Los reyes de la paciencia' relacionada con la pesca y los pescadores.  /Foto: Col. José Luis Sara.

El año 2001 asiste a la lectura del Proyecto de Fin de Carrera de su hijo, Ingeniero de Telecomunicaciones por la UPM (“las siglas, las abreviaturas y los cuernos solo los conoce el que los pone”). En el fondo, nunca le ha gustado mucho la fama que le precede,o. Cuentan que declaró: "--Hoy vengo como 'padre de', y no como yo mismo. La estrella es él. Por favor, respetadlo".

El 10 de agosto de 2010 adelanta la celebración de su 73 cumpleaños, en compañía de sus seres queridos que se encuentran lo bastante cerca como para hacerle el favor de ir a degustar sus tartas. Por falta de existencia de velas suficientes, que hubieran hecho parecer este cumpleaños una procesión, se recurre a 7 velas de un color, y 3 de otro. Aqui podemos observarle soplando... las velas, claro. En la actualidad permanece en Madrid, jubilosamente jubilado, pendiente del Carnaval en la distancia. (Texto: Enrique R. Llorente).

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Luisa María Lojo García nació el 21 de octubre de 1978, tercera hija de los cinco hijos del matrimonio formado por Eugenio Lojo Robles ‘el Gordo’ pescadero de toda la vida y Milagros García Gómez, criándose con ellos un primo como un hermano más.  Su abuelo materno era 'el Tabique'. Vivió junto a su familia en el número 2 de la Avda. Rafael Alberti, donde se encontraba al negocio familiar: Bar ‘el Gordo’.

El año de su nacimiento se promulga la Constitución Española de 1978, norma suprema del ordenamiento jurídico del Reino de España, a la que están sujetos los poderes públicos y los ciudadanos de España, en vigor desde el 29 de diciembre de ese año. Dicha norma fundamental fue ratificada en referéndum el 6 de diciembre de 1978, siendo posteriormente sancionada por el Rey el 27 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 29 de diciembre del mismo año.

La promulgación de la Constitución implicó la culminación de la llamada Transición Española, que tuvo lugar como consecuencia de la muerte, el 20 de noviembre de 1975, del anterior Jefe del Estado, el General Francisco Franco, precipitando una serie de acontecimientos políticos e históricos que transformaron el anterior régimen franquista en un Estado Social y Democrático de Derecho, bajo la forma política de Monarquía Parlamentaria.

«--El baile es un medio que me hace poder descargarlo todo, lo bueno y lo malo. Es mi medio de expresión, me ayuda a comunicar lo que siento, y en él pongo toda mi pasión», afirma esta porteña afincada en Nápoles. (En la imagen de la izquierda, cartel de la actuación de Luisa Lojo, en Milán. Italia).

La pequeña Luisa, con apenas cuatro años, ya empezaba a bailar...

DESDE LOS 4 AÑOS.
Los estudios académicos los realiza Luisa en SAFA San Luis e Instituto Santo Domingo. Pero lo que siempre le atrajo, desde pequeña, era todo lo que sonaba a andaluz, a folcklore español, al arte flamenco. Empezó de pequeña, con tan solo cuatro años, en una academia que estaba en donde hoy se encuentran las oficinas de la Concejalía de Deportes --la antigua OJE--, con Milagros Forte, conociendo más adelante a la maestra portuense Josefa Sánchez ‘Loliti’. Y nuestra protagonista crece en el baile y crece sabiendo que es eso lo que le gustaba.

Con Antonio Canales y una compañera.

Así marchará a Cádiz, donde permanecerá entre 1996 y 2000, para perfeccionarse en la Escuela de Charo Cruz, estudiando flamenco, ballet clásico y español, con figuras profesionales tanto en Cádiz como en Jerez: Antonio Canales, Alejandro Granados, Eva ‘la Yerbabuena’, Joaquín ‘el Grillo’, Chiqui de Jerez, organizados por el Centro de Flamenco de Jerez, Javier Latorre, Javier Barón, etc…

SEVILLA Y MADRID.
En el año 2000 se traslada a Sevilla para continuar perfeccionándose, y recibe enseñanzas en la Escuela de Matilde Coral, donde estudia ‘la bata de cola’ y el ballet clásico;  Manolo Marín Juan Amaya, entre otros. También con Antonio ‘el Pipa’ en la Fundación de la neoyorquina Cristina Heeren de Arte Flamenco.

En Madrid, con un grupo de compañeros, y a pesar de eso, amigos: de izquierda a derecha: Vanessa Rodríguez, Luisa Lojo, María Montero y Paco Montoya en la Maratón de Danza. Teatro de Madrid. 2003.

En el año 2002 y durante año y medio  marchará a Madrid donde sigue cursos profesionales en el conocido Centro de Arte Flamenco y Danza Española ‘Amor de Dios’, un señalado espacio de arte flamenco y danza española que no otorga títulos, sino que forma profesionales al estilo tradicional, enseñándoles a moverse por el escenario. Allí conoce a maestros como Domingo Ortega, Manuel Reyes, Antonio Reyes, Hiniesta Cortés, Belén Maya, perfeccionando ballet clásico con la bailarina Dagmara Brown.

PRIMERAS ACTUACIONES.
Desde pequeña bailará en peñas, como las de Camarón, la Tertulia, Chato de la Isla para, partir de 1998 y hasta el año 2000 formar parte de la Compañía de Flamenco Cibayi, actuando por diversas capitales andaluzas bajo la dirección de Charo Cruz.  De marzo a septiembre de 2001 baila en las Cuevas del Sacromonte (Granada) en Los Tarantos.

En Japón, con miembros de la Compañía, donde estuvo tres meses. La instantánea está tomada en Osaka 2002 y aparece en compañía de Paco Montoya.

JAPÓN
Y con 22 años, de octubre a diciembre de ese año 2001 trabajará como profesora para la Compañía Sapinkikaku, Alma de Flamenco, en Japón, actuando para dicha compañía en tablaos de Osaka y Kyoto. Luego vendrían otros países: Italia, Francia, Emiratos Árabes, Brasil, …

MADRID.
En 2002, trabajará en Madrid en el Teatro Calderón, junto a Lola y José Greco, con música de Losadas y coreografía de Antonio Canales. También el Teatro de Madrid verá sus evoluciones y las salas ‘Los Gabrieles’, ‘Madrid se hizo Flamenco’, ‘La Axarquía’, ctc… El año 2003 participa en la Gala del Orgullo Gay de Madrid y en el Maratón de Danza del Teatro de Madrid.

Compañeras en el ballet flamenco de Barcelona: Mariquilla, Raquel Alegría y Luisa Lojo.

BARCELONA.

Al año siguiente, 2004 se traslada a Barcelona donde trabaja en los tablaos ‘Los Tarantos’ y ‘El Carmen’. En el Teatro Sala Guash, en el Forum de las Culturas de Barcelona, colabora con el grupo Ayana. Durante el tiempo que pasa en Barcelona enseña en el Centro Andaluz de Flamenco N.S. Esperanza, impartiendo también cuatro cursos intensivos de flamenco en Baracaldo (Bilbao) a donde se desplaza.

EMIRATOS ÁRABES, BRASIL, ITALIA.

En 2004 se desplazará a Abudabi (Emiratos Árabes), donde participará en la Noche Española del Hotel Gulf di Abudabi. Ese año, también, actuará con la Compñaía de Iñaki Márquez en Salerno (Italia) y en noviembre trabajará por un año para la Compañía de Ballet Clásico Español de Maite Ferrer (de Barcelona), actuando con la compañía de cruceros MSC por Brasil y el Mediterráneo.

Con amigos, en Italia. De izquierda a derecha, el guitarrista argentino Mariano Manzella y el bailaor de la misma nacionalidad Sergio 'el Javi'.

EL PUERTO, BILBAO E… ITALIA DEFINITIVA.
En 2006 regresa a su ciudad natal, El Puerto de Santa María, e imparte cursos de flamenco en la Escuela de Teatro ‘Sala Poniente', donde ve un «Puerto descuidado, una Ciudad a la que no se le saca todo el partido que se le pudiera sacar, una ciudad tan maravillosa, una ciudad que tiene casi de todo,… y lo dice una que ha viajado y vivido en varias ciudades. Es una pena», afirma. Al año siguiente, 2007 participa en los Encuentros de Flamenco Ciudad de Bilbao y ese mismo año se traslada a Italia donde enseña flamenco por toda la provincia de Nápoles, impartiendo cursillos y actuando por parte de la península italiana.

Con su familia, en El Puerto de Santa María. De izquierda a derecha, Álvaro Lojo,  Luisa, Mari, Cayetano, su madre Milagros García, Eugenio, Teresa Alcalá con su hija Laura, y Cristina Lojo y su marido Carlos Alberto Cabrera Pinto, ambos dos periodistas.

Allí se establece por amor, y allí permanece desde hace algo más de tres años. Está casada, desde hace dos, con Gaetano d’Esposito y, de momento, no tiene hijos.  «--La verdad es que puedo sentirme privilegiada, pues en Italia tengo la posibilidad de disfrutar del amor mientras trabajo en lo mío, bailando e impartiendo clases».

Acaba de abrir una tienda de productos flamencos on line, dirigida al público italiano: www.flamenca.it.

5

Juan  José Carreto Aparicio, canónigo magistral de la S.R. E.J. Iglesia Colegial de Jerez de la Frontera, nació en la calle Alquiladores, núm. 4 el 15 de octubre de 1930, hijo de Francisco Carreto Sánchez y Carmen Aparicio García, fallecida en el parto de Juan. La partera que la asistió venía de otro alumbramiento y no se aseó adecuadamente, falleciendo la madre de nuestro protagonista de una infección general o septicemia. Juan será bautizado casi dos meses después en la Iglesia Mayor Prioral, el 6 de diciembre, por  el coadjutor Rodrigo Sánchez Laínez.

AÑO 1930
El año de su nacimiento, 1930, se crea en El Puerto de Santa María el Instituto Colombino. El Castillo de San Marcos es declarado Monumento Nacional. Rafael Alberti publica su libro de poesías 'Sermones y Moradas'.  Se produce relevo de alcaldes, siendo elegido el 26 de febrero José Luis de la Cuesta Aldaz y el 18 de marzo, Eduardo Ruiz Golluri. El 6 de junio se desborda el río Guadalete por el temporal de lluvias, arrastrando millares de haces de trigo y cebada y muchos animales muertos.

Alfonso XIII, acompañado de una abundante comitiva, visitó las Cuevas Canteras de la Sierra de San Cristobal en 1930, engalanadas para la ocasión con colgaduras y guirnaldas de hiedra. Visitantes de alcurnia, ágapes para la ocasión, jubileo en El Puerto y la provincia. La visita del rey y sus palabras: –»Efectivamente estas son las cuevas mas grandes y maravillosas que he visto», y la publicidad inherente a la misma propiciaron que las cuevas resurgieran de su anonimato y que fueran visitadas por personajes importantes de la época.

Edificio de la Real Sociedad del Tiro de Pichón, donde hoy se encuentra la Bodega de Osborne 'El Tiro'. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

En agosto se celebró el Campeonato de Tiro de Pichón de El Puerto, resultando premiado el marqués de Villar del Tajo; en señoras, la señorita Lassaleta resultó ganadora. La Virgen del Carmen realiza el 15 de agosto su primera procesión marítima. Durante el verano  el novel equipo del Racing Club Portuense organizó una exitosa verbena en la calle José Navarrete --hoy Palacios--, donde tenía su sede social. En la plaza Marqués del Real Tesoro, se jugó un partido entre el Balompié F.C. de El Puerto de Santa María y el Andalucía F.C. de Puerto Real, venciendo los locales por 1-0.

A Pedro Muñoz Seca le dedican en Madrid un teatro con su nombre y ese año estrena, siete obras de teatro. El restaurador Juan Botaro da a conocer ese año la autoría, por parte de Juan de Mesa, de la imagen del San Francisco Javier, custodiada en la iglesia de San Francisco. Se funda la Hermandad de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Nace también, José Luis Mediana Gutiérrez, 'Peligro', conocido dependiente de la tienda de la calle Cruces 'Casa del Curita'.  (La imagen de la izquierda fue tomada en la calle Nevería, esquina con Palacios, delante del Cosario de Tablas. De izquierda a derecha, José y Francisco Llorca Ortiz, Juan Santisteban Muñoz con un bocadillo en la mano, José Gómez Moya 'Lupo Chico' con una garrafa. Delante Juan Carreto con el uniforme de botones del Banco Central. 26 de febrero de 1945).

SE CRÍA CON LA FAMILIA.
Como consecuencia de la desaparición de su madre, Juan se criará con su abuela Manuela García Tomeu y sus tías Luisa y Antonia Aparicio García. Con posterioridad, a raíz de las segundas nupcias de su padre con Luisa, nuestro joven protagonista convivirá con ambos, asistiendo al ‘Colegio/Amiga’ de Carmen, en la calle San Bartolomé. Años, después puestos de acuerdo su padre con su abuela y las tías anteriormente citadas, el  niño Juan volverá a vivir con ellas y con sus primos Juan y Manuel Muñoz Aparicio, así como con Pepito Ruiz Aparicio. En 1945, con 15 años de edad entrará a trabajar como botones en el Banco Central.

El Banco Central, segunda casa por la izquierda; la primera la Confitería La Perla.

LA VOCACIÓN.
Desde muy temprana edad, Juan ya ejercía como monaguillo en la Iglesia de las Concepcionistas, en la calle Nevería, adonde se llevaba de ayudante a su querido primo Manolín Muñoz Aparicio. Y un buen día le vino la vocación al sacerdocio. En 1947, con 17 años, ingresará en el Seminario Menor de Bonanza, (Sanlúcar de Barrameda), donde inició sus estudios religiosos, permaneciendo hasta 1952, año en el que pasa al Seminario Mayor Metropolitano de Sevilla, donde finaliza la carrera sacerdotal.

Juan Carreto, Paco Trabadelas y  José Luis Repeto Betes, natural de Sanlúcar de Barrameda y, durante muchos años, Deán de la Catedral de Jerez.

ORDENACIÓN.
El 21 de Junio de 1959 se ordena sacerdote con el ceremonial de ritual y en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla,  siendo oficiada la ceremonia por el Cardenal Arzobispo, Dr. José María Bueno Monreal, junto a otro porteño, Jose Robles Gómez.  La Revista Cruzados contaba que "Al finalizar la ceremonia de ordenación y tras la unción de las manos por el Prelado, la madre y tía de los ordenados ataron las manos de aquellos como símbolo de la dedicación a las cosas de Dios. El Cardenal, a continuación, abrazó a todos al pedir la promesa de obediencia, y con las manos atadas tocaron el cáliz y la patena, y a partir del Ofertorio, hizo Bueno Monreal el ofrecimiento conjunto de los 21 sacerdotes que se ordenaban, oficiando éstos la ceremonia de concelebración del rito latino".

De izquierda a derecha, Luisa Aparicio García, Nicolasa Galarza, Carreto, Carlos J. de Terry, Francisco Carreto Sánchez.

Días después, el 24, cantó misa por primera vez en El Puerto, a las 6:30 de la tarde en el altar mayor de la Iglesia  Prioral, actuando como subdiácono, Manuel María Pérez Sánchez –‘Niño Pérez—y de Diácono el padre Robles, siendo los padrinos de altar el entonces arcipreste, Manuel Salido Gutiérrez y el párroco de San Joaquín, José María Rivas Rodríguez y padrino de honor Carlos Joaquín de Terry y del Cuvillo y su hija Milagros Terry Galarza, quienes eran sus benefactores. Su padre Francisco Carreto Sánchez y su tía Luisa Aparicio García ocupaban también el presbiterio.

El misacantano, entrando en la Prioral, José Robles y Sánchez Pérez y Carreto Aparicio.  A su derecha Nicolasa Galarza y a su izquierda Carlos J. de Terry y del Cuvillo.

Carreto era recibido esa tarde a las puertas del templo por el clero, órdenes religiosas, padrinos y familiares, efectuando solemne entrada en la Prioral. En el interior le esperaban, revestidos de capa y pértiga, otros sacerdotes y seminaristas compañeros del misacantano. En lugar destacado, asístían varios sacerdotes del clero, Jesuitas y Agustinos.

De izquierda a derecha, Manuel Salido Gutiérrez, arcipreste de la Ciudad, José Robles Gómez, Juan Carreto Aparicio y Manuel María Pérez Sánchez.

El cura ecónomo de la gaditana parroquia de San Severiano, Francisco Carmona Romero pronunció el panegírico, finalizando el acto con un besamanos al nuevo sacerdote. La capilla musical de Acción Católica interpretó a gran orquesta la misa de primera pontifical de Perossi. Era alcalde de la Ciudad, Miguel Castro Merello.

En la imagen, Carreto, Nicolasa Galarza, Clara Muñoz Villanueva y Antonio Rives Avellá, que cantará misa el 17 de junio de 1962; mas tarde colgaría los hábitos.

En mayo de 2009 se celebraba un acto en la Casa de Ejercicios de La Inmaculada, donde se conmemoró el 50 aniversario de la ordenación de tres sacerdotes de la Diócesis, entre los que se encontraba Juan Carreto, que no pudo asistir, ya aquejado de la enfermedad por la que pocos meses después fallecería.

DESTINOS.
Su primer destino fue como coadjutor en la parroquia de Villamartín. Después, ya como Párroco, en Bonanza (Sanlúcar), Guadajoz, Dos Hermanas y Montellano, (Sevilla), municipios que pertenecían a la Archidiócesis de Sevilla en la que estaba incluido El Puerto, hasta la segregación de la parte gaditana en la diócesis de Jerez.

CAPELLÁN DE PRISIONES.
Hizo oposiciones a Campellán de Cuerpo General de Prisiones, alcanzando el número uno en su promoción, estando destinado en los Centros de Cumplimiento Penitenciarios de Oviedo, Las Palmas de Gran Canarias y El Puerto de Santa María.

El antiguo Penal de El Puerto, antes de derrummbar sus edificaciones anejas.

FILÓSOFO Y TEÓLOGO.
Además, una persona tan inquieta como él, emprende de nuevo estudios obteniendo las licenciaturas de Filosofía y Teología, en la Universidad Angelicum, de Roma (Italia), llegando a dominar las lenguas muertas Latín y Griego, al nivel de los intelectuales docentes de la época.

Los padrinos en su toma de posesión como canónigo magistral, Milagros y Nicolás Terry Galarza.

El 29 de abril de 1978 fue requerido por el Dr. Bueno Monreal para que ocupara la Canonjía Magistral de la S.R., E.J. Iglesia Colegial de la vecina ciudad de Jerez, sumando nuevas obligaciones que  en él delegaban su círculo de confianza, entre otros ‘su primo’ –en realidad no le tocaba nada— José Luis Repeto Betes, antiguo Abad y Dean de la Colegial jerezana.

El Cura Carreto con sombrero y sotana blanca a la derecna, delante de la iglesia de una de las misiones en Barquisemeto (Venezuela).

VENEZUELA Y COSTA RICA.
Siempre se ha dicho que una canonjía, o capellanía, en el Derecho Canóico es como ser nombrado Consejero de una gran empresa a nivel estatal: buenos sueldos y poco trabajo, a lo sumo asistir a las sesiones de los consejos. Pues todos esos privilegios los cambió el Cura Carreto para irse a vivir a las selvas de Venezuela y Costa Rica. Allí durante casi 20 años realizaría una importante labor humanitaria y de apostolado católico.

Rodeado de niños en Barquisemeto (Venezuela).

Se adscribió a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana, obteniendo permisos especiales de la Dirección General de Prisiones y del Cardenal Bueno Monreal, para poder trabajar en excedencia donde entendía que debía de trabajar, con los más desfavorecidos de aquellos países  latinoamericanos.

En 1997, la enfermedad  de un célebre alemán, de apellido Alzeheimer le visitó y se instaló a vivir con él, acompañándole hasta el final de sus días, en la festividad de San Carlos Borromeo, el 4 de noviembre del año 2009, óbito que le sobrevino con 79 años en la residencia donde vivía, en el Geriátrico de Montealto (Jerez), siendo concelebrado su sepelio en una multitudinaria ceremonia presidida por Monseñor Mazuelos,  acompañado por sus hermanos sacerdotes, en la Iglesia Mayor Prioral.

5

Felipe Colón de Carvajal y Osborne, hijo de Juan Manuel Colón de Carvajal y Maroto y de María Fernanda Osborne Marenco, es junto a su hermano Juan, descendiente del descubridor Cristóbal Colón, del último rey azteca Moctezuma y por El Puerto, de los Osborne. Nació en Madrid, pero se siente muy vinculado con El Puerto donde veranea desde muy pequeño y viene con cierta frecuencia, donde vive la mayor parte de su familia. Estudió en la Universidad Herrera-CEU, licenciándose en Derecho.

Este empresario, dedicado a la importación y exportación, fundó en 1986 junto a un socio la empresa Alter y Ego International, de la que es su Director General especializada en productos originales.

«Si hoy viajara a la India en busca de especias, su carabela se llamaría Internet: la mayoría de productos que importa de países asiáticos (como unos chupetes con termómetro incorporado) los ha descubierto previamente navegando por la Red.»

Más información en:
http://www.alteryego.com

PROYECTO SOCIAL CON PRISIONES.
Tiene en marcha un proyecto de reinserción social laboral, mediante un convenio firmado con Instituciones Penitenciarias para la fabricación de una prensa que sirve para reutilizar papel usado, colaborando en la formación de los reclusos que les permitirá la reinserción laboral una vez finalizado el período de reclusión, al tiempo que reciben un sueldo por su trabajo y cotizan a la seguridad social. «--Los reclusos hacen un curso inicial y luego formación continuada, especializándose en carpintería metálica. Están más motivados y eso se nota en la calidad del producto, en su respuesta ante cualquier incidencia técnica y en sus ganas de tener trabajo. Este valor añadido de contribuir a su integración me satisface mucho». (En la imagen de la izquierda, en el centro penitenciario de Cuatre Camins).

PRENSA RECICLA PAPEL.
El único sistema para la obtención de combustible reciclado con un poder calorífico superior al de los tradicionales leños, obteniendo la máxima eficacia para la chimenea al mínimo coste. Contribuye a la protección del Medio Ambiente a la vez que hace utilizables al 100% los desechos del hogar. Se corta el papel en trozos de una cuarta aproximadamente; se puede usar papel de periódico o cartón fino. Se colocan los trozos de papel en remojo durante unos 20 minutos hasta que estén bien empapados. Se introduce el papel y, mediante sus placas perforadas, se presiona utilizando el mando de la prensa, a fin de compactarlo bien expulsando el agua sobrante. Una vez compactadas las briquetas, se han de dejar secar durante un par de días en un lugar seco y ventilado. Las briquetas, una vez secas, tienen un peso de alrededor de un kilo y unas dimensiones de 22x10x8cms aproximadamente.

Alter y Ego lleva más de quince años colaborando con los centros penitenciarios, y en la actualidad esta prensa se exporta a 17 países de Europa, EEUU y Canada.

Más información en:
http://prensapapel.blogspot.com

DESCENDIENTE DE LOS OSBORNE
Felipe Colón de Carvajal y Osborne, es descendiente del notable empresario portuense Roberto Osborne Guezala, fundador de Conservas Sur en El Puerto y La Cruz del Campo en Sevilla. El enlace familiar de Felipe con El Puerto, afincados en Madrid, es como sigue:  La madre es María Fernanda Osborne Marenco, es una de los cuatro hijas del matrimonio formado por Juan Osborne Vázquez (María Teresa, madre de Norberto Ortíz Osborne ‘Bertín Osborne’ para el mundo de la música; Ángeles, Carmen y la ya mentada María Fernanda), hijo de Roberto Osborne Guezala y de María Vázquez.

(En la imagen de la izquierda, Roberto Osborne Guezala).

DESCENDIENTE DE CRISTÓBAL COLÓN.
El  padre, Juan Manuel Colón de Carvajal y Maroto es hijo de Ramón Colon de Carvajal Hurtado de Mendoza (1989-1941) que reunió en su persona los títulos de Marqués de Aguilafuente, Duque de Veragua, Duque de la Vega de la Isla de Santo Domingo, Marqués de Jamaica y el de Almirante y Adelantado Mayor der las Indias. Era el segundo de los 8 hijos que tuvieron el el matrimonio formado por Manuel Carvajal Hurtado de Mendoza, Marqués de Aguilafuente y Maria Pilar Colón Aguilera. Al fallecer el primogénito de la familia en edad párvula adquirió ese derecho. Cambió el orden de los apellidos, como algunos otros de sus hermanos, poniendo en primer lugar el materno. Su madre, duquesa de la Vega de la Isla de Santo Domingo, era hija de Cristobal Colón de la Cerda, XV duque de Veragua, y otro apellido tan vinculado a nuestra ciudad por los siglos que mantuvo esta estirpe, la de los Medinaceli, el condado de El Puerto de Santa María. (En la imagen de la izquierda, Cristóbal Colón, en la pintura Virgen de los Navegantes por Alejo Fernández entre 1505 y 1536 (Sala de los Almirantes, Reales Alcázares de Sevilla).

Firma del Almirante Cristóbal Colón.

Felipe, junto al retrato de su bisabuelo Cristóbal Colón de La Cerda, duque de Veragua, en una imagen tomada en el año 2000.

Hace unos años, en Magazine, destacaban: «A Felipe Colón de Carvajal y Osborne se le desbocó el corazón cuando avistó La Martinica desde un confortable velero turístico. No era la mítica Guanahaní (San Salvador, en las Bahamas) que su antepasado --Cristóbal Colón-- pisó el 12 de octubre de 1492, pero sintió un escalofrío que le trasladó a un pasado remoto y familiar. «--Al ver la isla no pude evitar retrotraerme 500 años atrás--», recuerda este empresario de 42 años. Por entonces tenía unos 20 años -era la primera vez que cruzaba el Atlántico- y le faltó poco para gritar "¡tierra a la vista!".

Sentía una necesidad vital de hacer aquel viaje, y en 1991 se enroló en un barco que cubría la Ruta del Descubrimiento. Si Colón empleó más de dos meses en llegar a América, él cubrió el trayecto en dos semanas.

«--Me apasiona viajar», dice mientras desenrolla su frondoso árbol genealógico. Es aficionado a la heráldica: «--Por línea directa desciendo del primogénito del almirante, Diego Colón, fruto de su primer matrimonio con la portuguesa Felipa Muñiz de Parestrello», precisa. El familiar más vinculado con la navegación es su primo mayor Cristóbal Colón Gorosábel, heredero de los títulos del almirante: duque de Veragua, duque de la Vega y marqués de Jamaica, Almirante de la Mar Océana y Adelantado Mayor de las Indias y marino de guerra, como su padre --que fue comandante del Elcano y murió asesinado por ETA--. (En la imagen de la izquierda, Diego Colón, el hijo del descubridor).

DESCENDIENTE DE MOCTEZUMA.
De los apellidos de Felipe se deduce un curioso mestizaje: «--Soy tan Colón como Moctezuma, el último emperador azteca, ya que una nieta del emperador azteca casó con un español, y de esa unión procede la casa de Carvajal», afirma.»

En el periódico de México «La Voz de España», se publicó el 25 de febrero de 1882: «Herido el Emperador equivocadamente por los mismos suyos, momentos antes de morir hizo llamar a Hernán Cortés y le encomendó a sus tres hijas, muy especialmente a la mayor, a quien él más quería y a la cual reputaba como su hija legítima y heredera. Testó en favor de ésta, siendo testigos D. Pedro de Alvarado, D. Cristóbal de Olid, D. Diego de Ordáz, D. Gonzalo de Sandoval y D. Alonso de Grado, quedando Cortés como tutor de ellas. Bautizadas después estas tres princesas, se llamaron Dª Isabel, Dª María y Dª Marina.Más información en: http:// descendenciademoctezuma.blogspot.com. (En la imagen de la izquierda, Moctezuma, el último emperador azteca).

Representación de Moctezuma, último rey azteca.

ARBOL GENEALÓGICO DE MOCTEZUMA.
I. Moctezuma II Xocoyotzin, Emperador de los Aztecas (Entregó la soberanía del Imperio a Hernán Cortés, Conquistador de México). oo Teixtalco de Tacuba
II. Isabel de Moctezuma (Tecuixpo Ixtlaxochith), Princesa del Imperio Azteca, oo las dos primeras veces con sus tíos, Cuitlahuac y Cuauhtemoc, últimos Emperadores Aztecas. oo Juan Cano Saavedra, Capitán Cacereño de la Conquista de México.
III. Juan Cano de Moctezuma, progenitor de los Marqueses de Cáceres, nació y murió en México. oo  Elvira de Toledo.
IV. Juan Toledo de Moctezuma. oo  Mariana de Carvajal
V. Juan de Moctezuma y Carvajal, Caballero de Alcántara. oo Isabel de Sotomayor.
VI. Mariana de Toledo y Moctezuma. oo Álvaro Vivero y Luna, General de Caballería, Señor de Encinillas
VII. Isabel Vivero de Moctezuma. oo Juan de Carvajal, I Conde de la Quinta de la Enjarada

Más información en:
http:// descendenciademoctezuma.blogspot.com

DIVISERO DE LA CASA DE LA PISCINA PROBÁTICA
Es divisero 1993, de la Divisa, Solar y Casa Real de la Piscina, cuyo Patrono de Honor es S.M. el Rey, de la iglesia-basílica dedicaca a Santa María de la Probática (lugar por donde un antepasado participó en la I Cruzada, entrando en Jerusalén por dicha Piscina) situada cerca del lugar de Peciña, en la antigua Sonsierra de Navarra, jurisdicción de San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja.

(En la imagen de la izquierda, el escudo de la Divisa, Solar y Casa Real de la Piscina).

Iglesia Piscina de Sonsierra, de la que Felipe es divisero.

Más información en:
http://realdivisa.blog.terra.com/

3

Podemos considerarnos dichosos, a pesar de todo, de conservar aún algunas casas de ilustres cargadores en la zona de la antigua marina: Vizarrón, Reynoso, Aranibar… porque de otros suntuosos palacios y edificios singulares, como los que se reproducen en el documento rescatado hace años del archivo militar de Segovia por el Sr. García Bernal, un Proyecto de Alameda y Campo de Entrenamiento para Tropas de Caballería en lo que conocemos como Campo de Guía, edificios de los que, un cuarto de siglo más un lustro después, solo queda –si es que queda- la memoria histórica de su existencia.

Trasposición actual del espacio explicado.

LETRA F: CASAS DE CORTÉS.

Nada menos que dos familias de comerciantes y aristócratas, de las más importantes de la oligarquía local del siglo XVIII, los Rodríguez Cortés y los Tirry tienen sus inmuebles reproducidos en este extraordinario plano. La casa de los primeros se indica con la letra F: “Casas de Cortés”.

Naturalmente, el personaje en cuestión, Luis Lorenzo Rodriguez Cortés y Barrios, no promocionaba su apellido “vulgar” como tantos otros que  esconden en una sola sigla (P.) el de Pérez o lo camuflan y engordan añadiéndole el siguiente, normalmente más rimbombante y enjundioso al de López o García y por eso mismo,  no es de extrañar que este inmueble que ocuparía las escuadra de las calles Aurora/ Los Moros, donde se ubica la empresa Rives en la actualidad,  y la de Los Moros/Ximenez de Sandoval, fuesen sus casas principales. No afirmo, solo apunto la posibilidad de que lo fuesen, habitando el edificio de mayor porte  y dedicando los bajos de ambos como almacenes de los productos o frutos propios(vino, vinagre, aguardiente, aceite) que exportaba, en su calidad de cargador.  Ocupó el cargo de alcalde provincial de la Santa Hermandad y era titular de una de las regidurías del cabildo local. Poseía viñas, olivares, bodegas, un molino de aceite, numerosos inmuebles y hasta un paquebote, con lo que tal vez fuese el bisabuelo lejano de nuestro vaporcito, llevando correo y pasaje a la vecina Cádiz.

LETRA Y. CASA DEL MARQUÉS DE LA CAÑADA.

Marcada con la letra Y figura la “casa del Marqués de la Cañada”. Era un palacio, tanto por su arquitectura, como por su contenido artístico, destacando una selecta biblioteca de más de siete mil volúmenes y un gabinete de antigüedades clásicas con piezas de gran valor en su colección, según relatan los eruditos. En la fecha en que está datado el documento vivía Guillermo Tirry y Tirry que, además de marqués era el Alférez Mayor de la Ciudad, título por el que pagó 60.000 Reales de Vellón, según  Hipólito Sancho, su esposa Mª Francisca Lacy, Camarera de la Reina, y su prole.  Parece bastante probable que el palacio ocupase el mismo espacio que el que ahora ocupa el Hotel Santa María junto con la letra H.

LETRA H. VAN DANME.

A su lado, marcado con la letra H, figura el denominado “sitio de Bandan”. Creemos se trata de la sede social, por definirlo de alguna manera, de la compañía que Pedro Van Damme, de nación flamenca, dedicado a la exportación e importación, tenía en nuestra ciudad.

LETRA L. CASAS MARQUÉS CUMBRE HERMOSA.

El impresionante edificio que cubría la escuadra de las calles Aurora y actual Valdés,  está señalado con la letra L.

Figura citado como “casas del marqués de Cumbrehermosa” y tiene un grave error en su enunciado porque Lorenzo Ferrari y Porro, un sevillano de ascendencia italiana que realizó una meteórica carrera en los negocios de la época, si bien adquirió un título de Castilla a la marquesa de Bedmar, con la debida licencia real, este se denominó “Conde de Cumbre Hermosa” y no marqués. Incluso, el Sr. Ferrari, que era Gentilhombre de S.M., pretendió obtener el título de vizconde de Casa Ferrari, que le fue denegado.  Al redactar estas líneas a vuelapluma no hemos tenido ocasión de comprobar  si el I conde de Cumbre Hermosa vivía en su palacio el año en que se imprimió este grabado, es decir si estaba vivo en esa fecha, o era su sucesor en el condado, su hermana Antonia, casada con un coronel de Infantería la que pudiera residir en temporadas en el mismo, ya que, habitualmente vivía en Madrid. El título nobiliario que dio nombre a la casa hasta que fue derribada por la piqueta (imagen de la izquierda), es uno de los muchos que en la actualidad están vacantes. El último poseedor y VII conde de Cumbre Hermosa, en 1888, fue Francisco Mayone del Mazo.

LETRA G. CASAS DE JOSEPH TERCERO.

La casa esquinera, señalada con la letra G como “casas de Joseph Tercero” en esa fecha estaban bastante deterioradas y cargadas de censos. El propietario real del inmueble creemos que era la madre de Joseph Tercero, doña Ana Vidal, viuda del conocido contraste platero de El Puerto, Pedro Tercero de Roxas, aunque tenía cedido su uso a su hijo, que ejercía como cargador a Indias.

LETRA D. HOSPICIO DE LOS JESUITAS.

Finalmente, con la letra D está marcado un bello edificio, mirando a la bahía, en el que destacan dos torres simétricas en sendos costados del mismo.  Está rotulado como "Ospicio de los jesuitas" y es el conocido y denominado en la historiografía como Hospicio de Indias de la Compañía de Jesús. La palabra hospicio puede confundir sus fines, aunque una de sus acepciones antiguas es la de "casa  para albergar peregrinos". Quizás hospedería se aproxima más al contenido para el que fue creado, el hospedaje, aclimatación y entrenamiento de los miembros de la Compañía que partian a las misiones jesuitas allende los mares. Formaba esquina con la calle Comedias y estaba casi estrenándose en la fecha que figura en el grabado pues se terminó de construir en 1735, fecha en la que, paralelamente, dicha compañía religiosa edificaba el colegio de San Francisco Javier en la calle Luna, en todo el frente de la manzana de esta calle, entre Pedro Muñoz Seca o Nevería y San Bartolomé. Por la descripción que del Hospicio de Indias realiza Anselmo Ruiz de Cortazar, historiador local contemporáneo, podemos hacernos una idea de su magnificencia: "...una casa de piedra labrada de tres altos con muchos aposentos, capaz de hospedar hasta ochenta sujetos, con un patio claustrado con muchas ventanas con rejas de hierro y dos torres que dan vista a la bahía y parte del Océano que le cae enfrente. Tiene una iglesia interiior como oratorio en que compitieron la generosidad, primor y devoción para que fuese admiración de propios y extraños. Sus seis altares, imágenes, reliquias y adornos, al paso que forman un hermoso prospecto, mueven a una profunda veneración."

Leyenda del Plano que se conserva en el Archivo Municipal de Segovia. 1755.

Estas son los principales componentes -todos desaparecidos- del llamado Campo del Socorro, por la ermita de esa advocación que también figura en el grabado, señalada con la letra M. Parece que, ese mismo año, en noviembre, fue arrasada por la fuerza del mar, al igual que la de Santa Catalina, Guía y San Antón, como consecuencia del reflujo marino o pequeño tsunami que siguió al terremoto de Lisboa.

Posteriormente la toponimia del lugar derivará en “Campo de Guia”, tomando también el nombre de otra ermita situada en la zona. (Texto: A. Gutiérrez Ruiz. A.C.PUERTOGUÍA)

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