El nuevo portero del Racing Club Portuense Eduardo Villegas Giráldez nació en la clínica de la Cruz Roja de Jerez, el 20 de julio de 1974 al tener la residencia familiar en la propia Avda. de la Cruz Roja, 16. Sus padres Francisco y Mercedes, tuvieron dos hijos, siendo Edu el segundo del matrimonio. Estudió primaria en Los Marianistas y Bachillerato, lógicamente, en el Colegio El Pilar. Hizo el servicio militar en Jerez, en el Regimiento Artillería 74, La Asunción. Veranea en El Puerto desde siempre y tiene casa en Valdelagrana. Con pocos años, su padre lo traía al Estadio José del Cuvillo a disfrutar del Trofeo Ciudad de El Puerto, en el que se estrenará este año.
En el plano profesional privado, está ligado al mundo deportivo como socio en la Delegación de Andalucía de la firma de vesturario y equipamiento deportivo BEMISER, con sede en Jerez, que viste a los mejores equipos de nuestra comunidad autónoma.
Es jugador profesional de fútbol, actualmente en el R.C. Portuense, en la demarcación de portero., procedente del Unión Estepona. Ha sido denominado por la prensa deportiva como “el Lehman de Los Barrios” cuando jugaba en la Unión Deportiva Los Barrios, por su forma de parar penalties, aprendida del portero alemán del Arsenal de Inglaterra. José Miguel Muñoz, periodista del Marca, se ha referido a Villegas como “el Tigre de Chapín”. Se le suele llamar Edu Villegas.
El padre de Edu ha influido mucho en la vida de nuestro protagonista. Montañés, natural de Santander, vino a la vecina ciudad de Jerez a trabajar como chicuco en la tienda de comestibles del tío de Edu, Almacén Felix, situado junto al conocido MAYPA. Luego su padre se independizaría creando una distribuidora de alimentación propia: “Distribuidora Cano Villegas” (DISCAVI), representante de Casademón, hasta su jubilación. Su madre ha sido profesora de Literatura en las Salesianas de Jerez. De su padre, Francisco Villegas ha llegado a afirmar que "le corresponde más del 50% de mis éxitos; por él entreno duro todos los días y me sacrifico. Él siempre está a mi lado para animarme, escucharme, en definitiva, por él voy a triunfar".
EL ARBOLITO DESDE PEQUEÑITO
La afición por el rol de guardameta le viene desde muy temprana edad, cuando su padre le regala una equipación de portero con siete años. Desde ese momento su futuro quedó escrito. Es a partir de los once en el que el ojeador del Xerez Club Deportivo se fija en las cualidades de Villegas. Empezando en los Alevines, continuando por los Infantiles, siguiendo con los Juveniles Primera División Nacional. Un Edu optimista por naturaleza, nervioso, extrovertido, con las ideas muy claras y un sueño desde que era pequeñito: "Jugar en el primer equipo del Xerez Deportivo". Así que luego vendría defender la portería del Xerez Deportivo B, subiendo al primer equipo en la temporada 1995/96, momento en el que está fechada la instantánea que ilustra este párrafo.
Escribe el periodista deportivo del Diario Marca, José M. Muñoz: "Verano 1988. Atardecía en Jerez, los equipos cantera del Xerez Club Deportivo se ejercitaban en las instalaciones de Santa Fe. Yo me encontraba entrenando con el Xerez B que por aquel entonces entrenaba Pepe Ravelo. Los infantiles del conjunto azulino finalizaban su entreno, como cada día. Un niño llamado Eduardo Villegas Giráldez, se colaba tras la portería sobre la que los porteros volábamos de palo a palo por evitar el gol. Edu nunca faltaba a su cita, todo lo que quería era aprender. Y vaya si lo hizo. Ahora ese niño es Edu... el Tigre de Chapín."
NUEVA ANDADURA PROFESIONAL.
En 1997, de la mano del entrenador Jordi Fabregat, empieza su andadura profesional fuera de Andalucía. Es fichado por el C.D.Tortosa (Tarragona), permaneciendo una temporada hablando catalán, no solo en la intimidad.
Con el cambio de milenio, en el 2000, es traspasado al Lorca C.F. (región de Murcia) por un millón quinientas mil pesetas de entonces, viviendo distintas temporadas en los equipos más relevantes de la comunidad uniprovincial murciana (Cartagonova, Águilas, Sangonera).
Nico Sosa es el hombre más importante en su vida deportiva. No solo como entrenador, también como amigo y padre futbolístico de Edu Villegas. Le ha dirigido, aconsejado, influido, inspirado, advertido, sugerido, persuadido y avisado en su vida deportiva más allá de las obligaciones propias de un entrenador, casi como un padre, a pesar que todos los que le conocen saben de la unión que Villegas mantiene con su progenitor.
REGRESO A ANDALUCÍA.
Sosa, al inicio de la temporada 2004 lo llama de nuevo para su proyecto en la Unión Deportiva Los Barrios, donde sale exitoso jugando su papel en el equipo barreño: por primera vez en la historia juega un play off de ascenso. Después de dos años en Los Barrios, firma un contrato por dos temporadas con el equipo de la sierra gaditana Arcos Club de Fútbol, donde permaneció hasta el 2008.

HOMENAJE.
El que fuera portero de la Unión Deportiva Los Barrios, Edu Villegas, fue homenajeado (foto en la imagen superior) con motivo del encuentro entre el que fue su equipo, el Arcos C.F., y la Unión. Antes, durante y después del partido revivió el cariño del público, además de recibir una placa en recuerdo de sus años de servicio. «No lo dudo cuando me preguntan, porque en Los Barrios me sentí feliz como persona y como profesional. Lo que he vivido en ese club no lo he vivido en ningún otro, y por eso durante mucho tiempo diré que me sigo sintiendo seguidor de la Unión Deportiva y que le deseo lo mejor», afirmaba entonces. Se puede ver un video del homenaje pulsando aquí.

JEREZ INDUSTRIAL.
El Jerez Industrial se mostró interesado por Edu, siendo uno de los refuerzos de la plantilla para la temporada 2008/09. En Julio de 2008 el Jerez Industrial presentó a los medios de comunicación a tres nuevos jugadores para la plantilla 2008/09. En la imagen podemos contemplar de izquierda a derecha a Chicha, Director deportivo, Nono, Pedro Herrera y Edu Villegas, sosteniendo la camiseta azulina del segundo equipo de la ciudad por categoría, historia y abonados.

El pasado jueves 8 de julio quedaron presentadas las tres primeras incorporaciones, que formarán parte de la plantilla racinguista en la temporada 2010/2011, caso de Paquito, Luis Castillo y el guardameta, Edu Villegas, flanqueado por ambos. (Foto: Web Racing Club Portuense).
FICHADO POR EL RACING.
Edu Villegas valoraba la importancia histórica del Racing en la categoría y el proyecto deportivo que se está construyendo, en la web del primer equipo de fútbol local:
"Vengo a un club histórico, con mucha solera en el mundo del fútbol, siempre con aspiraciones en Segunda B y en Tercera, es un club que conozco desde chico porque veraneaba en Valdelagrana, he venido muchas veces al Cuvillo y cada vez que me enfrentaba al Portuense muchísimos años atrás era siempre una motivación especial para mí, siempre ha sido un equipo del que me habría gustado vestir su camiseta y este año voy a poder aportar mi experiencia y muchísimo trabajo al grupo".
"Creo que viene un año bastante bonito, con humildad y todos unidos en el vestuario. Me lo han puesto complicado en la portería, ayudaré en todo a mis compañeros, lo importante es el club, el vestuario y todos vosotros", comentaba.
"Este año tenía oferta en firme en Segunda B y cuando hable con Zafra el 95% de mi decisión fue por motivos deportivos, me ilusionó el proyecto deportivo, la Segunda B está ahí pero deportivamente estoy muy ilusionado de estar en el Racing y muchos jugadores que han estado en el Portuense me han dicho que voy a estar muy bien, que la prensa es agradable, que hay muchos aficionados que vienen a animarnos y la verdad es que todos me lo han comentado".
CLUBS DE EDU VILLEGAS.


José Luis Mediana Gutiérrez, ‘Peligro’, nació en el año 1930, hijo de José Mediana Alcaide --que trabajó como arriero y como guarda en el colegio de San Luis Gonzaga-- y de Carmen Gutiérrez Lubián, siendo el menor de cinco hermanos, por delante estaban Manuel, Juan, Antonio, Rafael y nuestro protagonista, ‘Peligro’.




Su infancia transcurre en la calle Pozuelo, jugando en unas calles aún no tan transitadas. Estudió en el Colegio de las Carmelitas, --se acuerda de la Hermana Natividad--, en la calle Luna, con la señorita Paca y con 9 años ingresó en el Colegio de la Pescadería, con Miguel Cea Quiroga como director y los profesores Ciro Morata y Antonio de la Torre, entre otros. Luego estaría interno varios años en el Colegio de Nuestra Señora de los Reyes, en Bonzanza (Sanlúcar), dirigido por los hermanos Maristas. Rebelde, decide escaparse del colegio con 14 años, en desacuerdo con los métodos disciplinarios del centro, al terminar el 4º de bachillerato, con lo que se inscribe una nota negra en el libro escolar, lo que le impide acceder a otro centro. Ahí terminan sus estudios reglados --que no su ansia de formarse y conocer, algo que hace de forma autodidacta-- y empieza a trabajar en el que ha sido y es su mundo: la bodega. (En la imagen, José Gutiérrez Dosal).
Estamos en 1960. Así, empieza de obrero en la bodega, donde aprendió e hizo de todo. Su maestro: su padre. Allí empujaba botas, trasegaba el vino a jarra, lo rociaba, venenciaba, arrumbaba a mano... En 1966 muere su padre y con 20 años se ve con la responsabilidad de sacar adelante el negocio vinatero. (En la imagen, José Gutiérrez Sánchez de Cos).
Y con ese empeño, esa nueva experiencia. Salir a la exportación. Instalan un sistema de embotellado, con nuevas tecnologías lo que supuso grandes inversiones en un momento en el que el mercado de nuestros vinos estaba en recesión. (En la etiqueta que aparece a la izquierda, Amontillado Marqués de Comillas, fundado en 1837. Al segundo marqués compró Gutiérrez Dosal la bodega de la actual firma Gutiérrez Colosía).
Juan Carlos empieza a viajar. Para su sorpresa, cuando en el marco de Jerez muchos pensaban que el vino se vendía solo, había que hacer grandes esfuerzos para colocarlo en un mercado cada vez más competitivo y difícil. En Holanda recibe al principio el rechazo de los importadores. En Alemania, dadas las políticas efectuados por algunos exportadores que habían dejado en muy mal lugar los vinos del marco, desconfiaban. (En la etiqueta ide la izquierda, Fino Toneles, de su abuelo, José Gutiérrez Dosal).
Pero Juan Carlos no se desanima, creía en lo que hacía y en la bondad de sus productos y vuelve a la Feria de Dusseldorf, a los 'show rooms' de Holanda... a fuerza de voluntad no había quien le ganase. Años más tarde, en Vinoble (Jerez) tendría que luchar contra competidores de la zona, que no le admiten, pero sus productos se acaban posicionando en los mercados de exportación. (A la izquierda, botella de Pedro Ximénez de Gutiérrez Colosía).
En 1998 unos exportadores ingleses prueban sus vinos en las bodegas y empiezan a venirle los primeros contratos para el extranjero. Se diseñan nuevas etiquetas de vinos e incluso cambia el tipo de botella. Los productos embotellados por Gutiérrez Colosía, además del vino en rama y el vinagre a granel, tienen una estrecha relación, por su nomenclatura, con El Puerto:
LOS VINOS

EL BRANDY EL CANO
Es un producto del que sólo se embotellan 1500 botellas al año con el objeto de que siga manteniendo la calidad que le dan las soleras de cerca de un siglo.
En 2009 la 







Juan Carlos Gutiérrez Colosía, amante de El Puerto, sus cosas y su historia; enamorado de la hoy y siempre difícil profesión de bodeguero, ilusionado por posicionar sus productos en el mundo (en estos días salen para el estado de Virginia (EE.UU.) unas botas de las bodegas Colosía), emprendedor, sigue buscando mercados, ofreciendo catas en origen y destino. En breve estarán en Barcelona; en agosto en Dinamarca, haciendo una degustación con el importador a almacenistas, restauradores y sommeliers; en octubre en Bélgica, y en invierno continuarán asistiendo a ferias y catas abriendo y consolidando mercados internacionales, ayudado por la nueva generación, los Gutiérrez Pou (Carmen y Carlota, en la imagen de la izquierda) y por su incansable esposa y compañera, Carmen Pou Riutort.

Me emociono de pensar en esos pocos años que pasé en el Puerto --entre 1954 y 1964--, pero que tengo grabados en mi memoria como si fuesen ayer y, aunque no tengo buena memoría para los nombres, si recuerdo mi niñez en La Placilla. Jugando todos los días, con mis amigas, Mª Jesús, Milagros, Paqui, Nati, con las que pasé parte de mi infancía, hasta que tuvimos que regresar a Zaragoza. Hasta allí llevó todos nuestros enseres Agustín Vela Mariscal. Esta familia para nosotros fue, pues eso: nuestra familia; nosotras pasábamos mucho tiempo en su casa jugando, muchos domingos cuando hacía malo jugabamos a la lotería, en aquella habitación que daba a la Placilla y se veía mi casa. (Esperanza y su hermana gemela Carmen, en el patio de su casa en la calle Santa María).



Mi vecina Soledad con su hermana Milagritos inválida y a la que tenía siempre limpia y guapa, como los chorros de oro, la peinaba siempre con su caracolillo en el flequillo, que parecía una princesa; Soledad sacrificó su vida por su hermana, para cuidarla; me acuerdo que en la planta baja de la casa, creo que se montó una de las primeras emisoras de radio de El Puerto, que la llevaba Carmelo Ciria, un chico muy guapo, que le decía a mi madre, "--Pilar yo me casaré con su Esperancita". Y ponía la canción de Esperanza que no recuerdo el cantante; la ponía todos los días, era un chico mayor que yo, eso lo recuerdo con mucho cariño. (Foto de familia numerosa).
Mi padre era ajustador montador de gruas, y estuvo de capataz montando, la Punta de San Felipe, con la empresa Oliden, con la moto iba y venía a Cádiz, por eso cuando lo destinaron fuera, mi padre el pobre iba y venía de Almazan (Soria) cada 15 días, en la moto, fuese invierno o verano, estuvimos así bastante tiempo, y al caer mis abuelos enfermos, ya decidieron venir a Zaragoza capital, el día 30 de octubre de 1964, que fué el mayor disgusto de mi vida, allí dejaba mi niñez, mis amigas que tanto quería, mi amiga Mª Jesús y yó solo hacíamos que llorar, porque nos queremos mucho, pués allí fuí muy feliz, ahora tambien lo soy gracias a Dios. (En la imagen, Felipe Lacarta, abajo a la izquierda de la grua).
A principios del siglo XX la fotografía comercial creció con rapidez y las mejoras del blanco y negro abrieron camino a todos aquellos que carecían del tiempo y la habilidad para los tan complicados procedimientos del siglo anterior. En 1907 se pusieron a disposición del público general los primeros materiales comerciales de película en color unas placas de cristal llamadas Autochromes Lumière en recuerdo a sus creadores, los franceses Auguste y Louis Lumière, siendo peculiar en esta época que las fotografías en color se tomaban con cámaras de tres exposiciones. (En la imagen de la izquierda, Justino Castsroverde, en 1920).
Fallecido su padre y pese a su vocación universitaria de farmacia, le llevaron a trabajar a Cádiz como aprendiz en el estudio fotográfico de José Reymundo "con el que estableció no sólo una relación laboral, sino una vinculación personal y afectiva, que perduró hasta el fallecimiento del maestro en 1950".
El profesor Garófano encuadra a Castroverde en la denominada corriente pictoralista de la fotografía, aquella de pretensiones artísticas que surge como reacción a la fotografía de aficionados, considerada vulgar, reivindicando los valores propios de aquella para la realización de obras de arte en plena igualdad con otras disciplinas artísticas como la pintura, la escultura o la arquitectura. Los fotógrafos del pictorialismo se definen como fotógrafos y artistas en la línea de las teorías del romanticismo propias del siglo XIX, destacando la sensibilidad e inspiración de los autores y otorgando un papel secundario a los conocimientos técnicos.







El otro día por ejemplo, agarré y cogí la calle Ganado, viniendo de Cielo y recordé que antes en la carnicería de Manolo Ortega, hubo una frutería, que en la taberna "Los Maeras Chico", tuve la oportunidad de conocer a Manolo del Pino "El Niño del Matadero", (a la izquierda de la imagen) me lo presentó mi padre, me gustaba salir con él; que en la Sastrería de Vera, hubo una tienda que se llamaba "Sempere, Mercería, Calzados", este inmueble igual que la Taberna "El Refugio", pertenecen a Muebles Palomino, y ahí me detuve en hacer la inspección de la calle y de forma consciente empecé a recordar lo que fue este establecimiento.
La taberna estaba dirigida por Rafael Gómez Cordero, Rafael era hijo del cabo de guardias de campo Ceferino Gómez, tristemente fallecido el el cortijo Pozolozano. Rafael tenía que yo sepa tres hermanos más Ceferino (padre del que fue alcalde de El Puerto Rafael Gómez Ojeda, a la izquierda de la imagen) víctima de la guerra incivil, no entiendo, como un hombre tiene que matar a otros hombre, cuando el hombre se muere sólo sin necesidad que nadie le mate; Pepe capataz de la bodega de Velarde y Luis que no conocía, conozco a su viuda Luisita Morales Augusto, mujer con un humor y una vitalidad envidiable.
Luis Ballesteros Hidalgo, íntimo amigo de mi padre, agente Judicial del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción, socio del Real Madrid, se carteaba con Don Santiago Benabeu, gran aficionado a las óperas de Pucinim, Rosini y Verdi. Antonio Carmona, oficial del Juzgado Municipal. José Gómez de Requena, propietario de varias panaderías. Me contaba mi padre, que este señor cuando tenía que limpiar los hornos de leña por dentro, esperaba unos días que se enfriaran algo y después se forraba el cuerpo con sacos de arpillera vacíos y se metía dentro del horno a limpiarlos, ¡que valor! José Gómez Cordero, capataz de bodegas Velarde. Cecilio González, casado con Dª Pura la matrona. El maestro Suano, relojero empleado de Relojería Díaz, persona seria y formal, educado que cuando se encontraba a gusto, le daba por cantar por malagueñas y recitar a Don Ramón de Campoamor. Suano casi siempre iba acompañado de su hijo, relojero también. La familia Loliti, grandes aficionados al flamenco con su padre al frente. Los hermanos Flor Pedregal, empleados de Telefónica. Bancalero, empleado de Renfe
El billarín que como les dije anteriormente, estaba en el salón, era una de las mesas más difíciles de jugar, por lo estrecha que era; pero bueno cuanto más cargado de vino estuviera el personal, mejor se jugaba. (A la izquierda de la imagen, contador de billar).
Eduardo Javier Ríos Reyes es un portuense nacido en San Pedro de Alcántara (Málaga) en marzo de 1976. Fotógrafo profesional con más de 10 años de experiencia en el sector y experto en fotografía digital de alta calidad, es Director Gerente de Foto Planet, especializado en fotografías aéreas tomadas por un zeppelin, hinchables publicitarios de helio y fotografía digital de alta calidad, entre otros tratamientos de la imagen. Casado, está en posesión del título de Ingeniero Técnico en Explotaciones Forestales, expedido por la Universidad de Huelva. Tiene su oficina en el Centro de Lanzamiento Económico situado en el Polígono Industrial Las Salinas.
El proyecto, que tiene su sede en el Polígono Las Salinas y expone alguno de sus trabajos en su web,
Por el momento, la mayor parte de su clientela son empresas de Andalucía occidental, si bien proporciona cobertura nacional gracias a la red Anefad, una entidad formada por 20 profesionales de la fotografía aérea que en caso de recibir demandas de clientes de provincias lejanas los comparten a cambio de una comisión.











A su jubilación pasó a manos de su yerno, Francisco Gómez Mateos, auxiliado por su mujer, Isabel Real Sánchez y la hermana de ésta, Francisca, hermana de Pepe ‘el de la Draga’. Al fallecer Francisco, el establecimiento pasa a ser regentado --no solo la cocina-- directamente por su viuda, Isabel Real, quien continúa gestionándolo en la actualidad. (A la izquierda, el desaparecido Francisco Gómez Mateos).



Con anterioridad en 1779, en la plaza existían dos tiendas de montañeses, propias de Francisco Ruiz de Oreña y Juan de la Torre, y en 1804, dos tabernas --acaso en los mismos locales-- de Pedro Gómez Quijano, en donde también se freía pescado».
En la actualidad dicho establecimiento, al que es asidua en sus estancias en El Puerto la eurovisiva 

