
SS.MM. los Reyes de Oriente, a su paso por El Puerto después de la Cabalgata, en el Descanso y Entronización de los Reyes en el Teatro Principal. Año 1929. (Foto Colección Vicente González Lechuga).

SS.MM los Reyes Magos, en el desaparecido Asilo de Huérfanas de la Calle Cielos. Año 1952. Desde principio de la década de 1950 hasta mediados de la década de 1970, la Cabalgata de Reyes y los actos de recogidas de juguetes para niños pobres, visita a Centros de Asistencia, etc... era organizado por la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, que se las ingeniaba de mil maneras para sacar el cortejo adelante y recaudar fondos para llevar la ilusión a las casas mas desfavorecidas. A mediado de la década de 1970 sería la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento quien organizara -como hasta ahora- los actos de la realeza infantil. ¿Reconocen a SS.MM? De izquierda a derecha Pepe Morillo, Manolo García y ... (Foto Colección J.M.M.)

Entrega de regalos por parte de SS.MM. los Reyes Magos en el Cine Macario, al aire libre, en la mañana del día seis de enero. Estamos a finales de la década de 1950. ¿Reconocen a SS.MM? (Foto Colección J.M.M.)

Los amigos de la Academia de Bellas Artes y los de Casa Lucas -organizadores del acto-, después de la entrega de regalos de SS.MM. de la foto anterior. Vemos, entre otros a Manolo García, padre de García Campos y Pepe Lojo, en la fila superior; en la siguiente a Antonio de la Torre, desconocido, Serafín Álvarez-Campana, Perico Osborne Domecq, Fernando Terry Merello, José Luis Osborne Domecq, desconocido, Padilla que trabajaba en el Banco Central Pepe Morillo e Ignacio Lechuga Sánchez. En la siguiente fila, desconocido, Manolo Osborne Vázquez, Repeto, Manuel Lojo Espinosa, Castilla; en la siguiente solo reconocemos la segunda a la izquierda, hija de Repeto y el último por la derecha, Aurelio Callesi. Debajo del todo, Antonio Valimaña (Macario) y Mari Carmen Valimaña, hija de Pablo.. También Pepe, el que proyectaba en el cine, aparece en algún lugar de la imagen. SSMM, una vez acabado su trabajo, se habían puesto ropa de calle y posan también en la foto. ¿Adivinan quienes son? (Foto Colección J.M.M.)

SS.MM los Reyes Magos de Oriente, en el Salón de Plenos del antiguo Ayuntamiento. Año 1964.. Miguel Castro Hernández (Melchor), Ignacio Terry Merello (Gaspar) y José Luis Caballero Morales, 'Pepete' (Baltasar). A la izquierda de la imagen, Antonio de la Torre le entrega una carta a Miguel Castro Hernández, que encarnaba al rey Melchor. (Foto Colección J.M.M.)

Publicidad antigua de Chocolates Elgorriaga, 'el chocolate de los magos'. Década de 1970. (Colección J.M.M.)

SS.MM los Reyes Magos de Oriente, de espaldas a la Plaza de Isaac Peral, en el balcón del antiguo Ayuntamiento. Estamos en el año de 1973. Melchor, el rey de las barbas blancas, es encarnado por el diestro del toreo local, José Luis Galloso. (Foto: Archivo Municipal. Rafa.)

SS. MM. los Reyes, Melchor y Baltasar, encarnados por Luis Suárez y José María Morillo, respectivamente, entregando regalos en el Salón de Plenos del antiguo Ayuntamiento el último año antes de su traslado. Estamos en 1975. No aparece en la foto Gaspar, Felipe Bononato. (Foto Archivo Municipal. Rafa).

Año 1976. SS.MM, ya en el nuevo Ayuntamiento de la Plaza del Polvorista, con la Pastorcilla Mayor de la Navidad con Amor, y el alcalde Fernando T. de Terry Galarza. ¿Saben quienes son? (Foto Archivo Municipal).

Año 1980. En el Salón de Plenos. José Ignacio González Lechuga, Julián Montero Fuentes y Miguel Lobato Quintero dieron vida a Melchor, Gaspar y Baltasar. (Foto Archivo Municipal).

Estamos en la noche del 5 de enero de 1998, en el Castillo de San Marcos. Se convertiría en una costumbre que el triunfador de la temporada taurina o que hubiera efectuado una buena faena la la Plaza de Toros porteña, fuera invitado a encarnar a una de SS.MM. los Reyes Magos de Oriente. En 1999 José Ortega Cano destacó en el coso portuense y fue invitado por el concejal de Fiestas, Fernando Gago, para que se revistiera de monarca: sería el Rey Negro. En la fotografía, el i exalcalde, Hernán Díaz, junto a 'la más grande', Rocío Jurado, quien tomó prestados los atributos reales: capa de armiño y corona, para una foto de Fito Carreto. (Foto Colección J.M.M.)


Esto escribía, un día después en Diario de Cádiz, Agustín Merello del Cuvillo, en su sección “El Ruido y las Nueces”, con el seudónimo de Damasceno: «Ayer vino al Puerto el obispo. Accediendo a la invitación del Centro Juvenil de la Prioral, monseñor Bellido estuvo en el Puerto, donde presidió la celebración comunitaria de la Eucaristía y, luego, en el local del centro anfitrión, se reunió con os jóvenes componentes del mismo» ... «Han querido compartir con el obispo sus inquietudes, sus deseos, sus necesidades. Ellos son conscientes que el obispo no es la panacea; también, que será a base de sus personales e intransferibles esfuerzos como consigan todo lo que intentan conseguir, para lo que les hará falta --mucho más que hasta aquí-- constancia, alegría, trabajo serio. Vale lo que cuesta. si ellos ya han sabido de las dificultades, tampoco van a creer que hasta lograr un centro juvenil con toda la barba, les queda mucho y muy afanoso; pero seguro estamos, como ayer con el obispo presente quedó dicho, que se entregarán a la obra con los entusiasmos propios y con la entrega que caracteriza a la juventud nuestra». (Foto: el Obispo rezando en el camarín de la Patrona. Foto Rafa. Colección J.M.M.)
Las verdaderas dependencias del Club, eran un local compartido de las antiguas Escuelas Pías de la Aurora, bajo una bóveda donde se guardaban también, tras unas cortinas, los pasos de la Hermandad del Nazareno. Se accedía por el Patio de la Iglesia Mayor, al que se llegaba, desde la calle, por la puerta del transformador de la Cía. Sevillana, junto a la capilla de la Aurora en la calle de San Sebastián; allí donde se
habían construido almacenes para guardar pasos y que ahora están despareciendo con la obra de restauración. El Club, independientemente de la inspiración religiosa recibida desde la parroquia, organizaba conciertos, fiestas, charlas educación sexual, torneos de tenis, actividades culturales: conferencias, exposiciones, proyecciones, etc. y acogió durante varios años a diferentes grupos procedentes de las calles próximas, loscolegios La Salle y Safa, así como de las
Carmelitas y las Esclavas. Una estratagema de la directiva juvenil consiguió que el Párroco admitiera a chicas, ya que Manuel Salido no era partidario de la mezcla de sexos, fruto de la moral imperante en la época: «El hombre es fuego, la mujer estopa, llega el diablo y sopla», decía. Así, mandaron un escrito a la Diócesis de Sevilla, de la que dependía aún El Puerto, al Secretariado de Juventud y les preguntaron que opinaban sobre la idoneidad de que el club juvenil fuera mixto, a lo que respondieron que no solo era idóneo sino conveniente. Manuel Salido no tuvo más remedio que claudicar, pero la verdad es que no se lo tomó a mal: si lo autorizaban desde arriba... El club tuvo tres presidentes: José Antonio Terrada, José María Morillo y Miguel Ferrer. (Las fotografías, de arriba abajo, muestran el acceso al Club por la puerta de la calle San Sebastián, junto a la capilla de la Aurora; la segunda foto corresponde al patio, que vive obras de restauración y resanado: en la puerta del fondo se accedía al Club Juvenil, la parte de arriba era el Salón Parroquial; la tercera foto muestra las obras que están dejando exento el templo de la Prioral, derrumbando cuartos y almacenes. Colección J.M.M.).


















