Antonio Durán Tovar ‘Antón’, nació en Oviedo el 2 de noviembre de 1911, es decir que el pasado noviembre cumplió 100 años de edad, en plenas facultades físicas y mentales. Presidente de Honor de Dragados, firma que se fundó en Cádiz, vive en Madrid y, todavía, se pasa un par de veces por semana por la empresa de la que fue su presidente hasta enero de 1994, --hasta su jubilación--, con 83 años. /En la imagen, Antonio Durán Tovar, en una imagen de 1994.
CONCEJAL.
Vinculado con El Puerto de Santa María, fue miembro de la Comisión Gestora Municipal de El Puerto entre julio de 1944 a febrero de 1946 --equivalente a concejal durante los años de la posguerra-- y Director de la Comisión Administrativa de El Puerto --el equivalente a la Autoridad Portuaria--. El alcalde de El Puerto en 1945, Ignacio Osborne Vázquez, se refería a nuestro protagonista, según consta en el Archivo Municipal en el pleno del 22.05.1945: «A esa otra labor callada, disimulada y anónima como han de serlo las de su clase, en favor d ellos pobres, menesterosos y sobre todo de los enfermos. […] Consuelo, preocupación por los problemas de los desvalidos de cualquier clase que sean, cambiando un horizonte obscuro por otro claro y llevar, hasta el fin, remedio de salud a los que lo necesitan».

El vapor Adriano II y detrás, dos goletas, en la zona comercial.
INGENIERO DIRECTOR DEL MUELLE.
Antonio Duran Tovar intervino en diferentes obras en la provincia, pero con El Puerto y merced al desempeño de su cargo como director portuario mejoró y engrandeció los muelles comercial y pesquero, el casi total encauzamiento --vieja aspiración de los portuenses-- de las márgenes del río Guadalete en su desembocadura, sentando las bases para la mejor explotación de nuestro puerto comercial.
HIJO ADOPTIVO.
En el pleno municipal de 1945 al que hemos hecho referencia, decía el alcalde Osborne Vázquez: «Una constante y altruista labor en pro de los intereses morales y materiales d ella Ciudad, ha sido desarrollada por D. Antonio Durán Tovar, Ingeniero Director de la Comisión Administrativa del Puerto y Gestor de esta Excma. Corporación Municipal, durante su brillante actuación en ambos crgos. Huelga destacar esta labor, pues está en nuestras conciencias, y estimando que la Ciudad no puede ni quiere dejar pasar sin el reconocimiento adecuado y sentido de los grandes beneficios obtenidos por tan relevante actuación, que merece el más vivo y cordial agradecimiento de este vecindario», proponía a sus compañeros de Corporación se iniciaran los trámites para conferir el nombramiento de Hijo Adoptivo de la Ciudad. /En la imagen, el alcalde Ignacio Osborne Vázquez, en una imagen de Torres Brú, expuesta en la galería de la planta noble del Palacio Municipal.






'Duende y misterio del flamenco' es un ecorrido documental sobre el mundo del flamenco, un arte que el director del film, el español Edgard Neville siempre admiró y del que se declaró fiel seguidor. Con la voz en off de Fernando Rey se narra la historia de dicho género musical mediante diversas escenificaciones donde se aprende a diferenciar tipos de flamenco: martinetes, soleares, tarantos, seguiriyas, bulerías, tonás, tangos, alegrías y fandangos.










Hace unos años que desaparecieron los tenderetes de los soportales, por razones que no vienen al caso, y solo quedaron dos: uno situado en el aparcamiento de Pozos Dulces, y otro en una de las aceras del Parque de la Victoria, frente a la Estación de RENFE. En este punto permanece Francisco Rodríguez Palacios, Paco. En los últimos siete u ocho años, paso ante él todos los días cuatro veces y ahí está, imperturbable, llueva, haga frío o lo zarandee el Levante inmisericorde, que por esa zona sopla sin barreras arquitectónicas que lo atenúen. Solo se toca con un sombrero tirolés que protege su amplia calva. Es un personaje que hubiese sido digno de los pinceles de Manet, Cezanne o Toulouse Lautrec.


A mediodía, en la barra del bar Vicente-Los Pepes, junto al mercado de abastos, una caña y una tapa de albóndigas de choco son la felicidad del paladar. A este bar le tenemos todavía más cariño porque era el favorito de mi padre, y porque el dueño, Vicente, se acuerda con emoción de él cada vez que nos ve. /En la imagen de la izquierda, Vicente Sordo padre. Foto: Bar Vicente.
El día 20 es San Sebastián. Y esta Ciudad no lo celebraba desde por lo menos hace más de un siglo y medio, aunque es su Copatrón, hasta el año pasado. Desde el siglo XV tuvo ermita cercana al Castillo y, luego, otra ermita con hospital en el llamado Ejido de San Sebastián, donde permanece la Cruz, aunque bien mermada de base, en la esquina de Santa Fe y Durango, y, donde estuvo un Hospital de Nuestra Señora del Amparo y San Sebastián que yo alcancé a conocer de pequeño.

Antonio Jiménez Salguero, nació en El Puerto, el 2 de Abril de 1902. Este hombre marcó unos años de los treinta a los sesenta, en esta Ciudad, donde muchos porteños o portuenses recordamos su arte y le reconocemos como parte de nuestra historia y patrimonio de El Puerto. Poco hablador, de profesión limpiabotas o betunero, de talla media para aquella época. Lo recuerdo con su caja en la mano y su banquito debajo el brazo, camino de la cadena de bares, que en aquellos tiempos arropaban a la plaza de Abastos: Bar los Dos Pepes, Bar Casa Pancho, Bar los Milindris, Bar Rueda, Bar El Nº 3, Bar la Burra, y Bar Juan Rabago, entre otros. Esta fue su ‘zona de caza’ zapatos. En algunas ocasiones visitaba los Casinos de la calle Larga, y algunos establecimientos de la zona centro. Cuando sacaba el dinero, que el creía que era suficiente, marchaba para casa, y siempre decía: «--Mañana el Pare Dios dará». Vamos a relatar una buena colección de anécdotas de su vida. /Foto: Colección LSA.