
José Ignacio Delgado Poullet, para todos ‘Nani Poullet’, nació en 1959 en la calle Ganado 33, junto a Óptica Malet, cuarto hijo de Luis y Maruja, después de sus hermanos Fátima, Javier y Natalio. Estudió en el Colegio del Hospitalito, aunque no completó la enseñanza reglada y ya de mayor obtendría el Graduado Escolar, siendo básicamente de formación autodidacta. Tiene un desarrolladísimo sentido de la vista para detectar, con un golpe de vista en el campo, un yacimiento arqueológico, una anomalía en el paisaje que le hace ‘saber’ que allí donde la ha puesto, ‘hay algo’. Está casado con Lilian Montoro y tiene dos hijos. Nuestro protagonista es sobrino segundo del bailarín José S. Rodríguez, (nótula 100) quien dio varias veces la vuelta al mundo con su arte.
Nani jugaba en las calles Cantarería, Ganado y Zarza; y en la Plaza Peral y en el patio de la casa de su abuela paterna, Rosario, donde estaba la fragua del ‘Chico de la Herrería’, al final de la calle de la Arena, por el Ejido de San Juan; allí pelaban burros y les hacían decoraciones en el pelo.
Siempre tuvo afición por la naturaleza, el campo y la arqueología. Su abuela Rosario, que había sido ama de llaves del Palacio de Villarreal y Purullena, le contaba historias y leyendas: la de la emparedada en una estancia del palacio; la del túnel que conectaba el Palacio con el Castillo y con la playa de La Puntilla. Y desde pequeño empezó a buscar aquel inexistente túnel y así nació su afición por la arqueología. (En la imagen, acuarela de Luis Suárez Rodríguez del Jardín del Palacio de Villarreal y Purullena. Año 1970).
DE MISIÓN RESCATE, A LA BRIGADILLA, PASANDO POR EL TESORO DE LA IGLESIA.
En 1976, de adolescente, con un grupo de amigos entre los que se encontraban Juan José López Amador y José Antonio Bedoya, hacen una petición a Manuel Martínez Alfonso, a la sazón alcalde de la Ciudad, informándole de que tienen material que había recogido en superficie en diversos lugares de interés arqueológico, con la idea de que se cree un Museo. Por aquel entonces estaba de moda en España el programa de televisión ‘Misión Rescate’, que fomentaba entre la juventud la recuperación de piezas y materiales de interés histórico y arqueológico, concienciándoles en la conservación del patrimonio. Pero la respuesta que recibieron por parte de la primera autoridad municipal fue muy inquietante: «--Y es que se presentó en casa la brigadilla de la Guardia Civil, a ver que era lo que habíamos recogido, dándose la circunstancia de que yo no me encontraba allí en aquel momento».
LAS PIEZAS, VISTAS Y NO VISTAS.
Así las cosas decidieron llevar el material que tenían recolectado a la Iglesia Mayor Prioral, entregándoselo al coadjutor Carlos Román Ruiloba, Pbr., dejándolo en depósito en una vitrina del Tesoro --cuando este se econtraba expuesto en la sacristía de la capilla de la Patrona, hoy convertida en un almacén y depósito de materiales--. A cambio de ello se ofrecieron a limpiar la plata del tesoro de la Parroquia. Entre las piezas depositadas, bolas de cañón, pipas del siglo XVIII, bocas de ánforas romanas… Uno de los números fue de nuevo a casa de Nani, se les dijo que el material se encontraba en la Iglesia y allí se personó comprobando que, en efecto se encontraban en exposición en una de las vitrinas de aquel museo improvisado. Como quiera que el coadjutor del Club Juvenil, Román Ruiloba oteaba problemas en el horizonte, esa misma tarde se retiraron las piezas, guardándolas en las grandes cajoneras que conservan los ornamentos de culto en la sacristía, reponiéndose las piezas de orfebrería que se habían retirado. Y además, se recogió polvo de detrás de los altares que se volcó sobre las piezas respuestas, dando la sensación de que allí no se había movido nada en años. En aquella mentira piadosa contaron con la colaboración del cura.

La nave del Sagrario de la Iglesia Mayor Prioral. (Foto: Quico Ventana).
Por la tarde se personó en la Igelsia la brigadilla de forma reglamentaria: un oficial y el número que había estado por la mañana. Ante los requerimientos del oficial, el cura dijo que en la Iglesia no había ningún objeto arqueológico, que el guardia civil se lo había imaginado. Y como prueba de ello, los llevó al museo, y en el sitio donde habían estado expuestas las piezas, levantó un cáliz que puso en evidencia la marca de polvo. La cara de los guardias civiles era un poema y el oficial se dirigió a su subordinado inquiriéndole si no «había estado tomando una copa de más». Y como prueba de ello le decía a su número que «los curas nunca mentían».
COMISIÓN DE ARTE DE LA PRIORAL.
Años mas tarde, en 1978, se creó en la Iglesia Mayor la Comisión de Arte, con Eduardo Ruiz Golluri al frente y con Nani con el integrante más joven de la misma. Una de sus propuestas fue que se abrieran al público las catacumbas del templo, (en la imagen de la izquierda) algo que se haría en contadas ocasiones. Precisamente este año hace 32 de que el San Agustín, que se encontraba en la fachada de la Puerta del Sol que recientemente ha sufrido un atentado (nótula 595), se cayó de su hornacina una mañana durante la recogida del Nazareno. La Comisión lo recogió, justamente fraccionado en 32 pedazos y Nani colaboró en su restauración, algo que se ha comprobado con la nueva fractura de la imagen.
BECARIO COLABORADOR EN EL MUSEO.
Nani seguía interesado por el Patrimonio y como consecuencia de esa dedicación se da la circunstancia de que, entre 1980 y 1982, pase a estar contratado como becario colaborador en el Museo Municipal en la época que fue edil de cultura Antonio Muñoz Cuenca (nótula 069) y Francisco Giles director del incipiente centro museístico. Más adelante su contrato acabaría siendo regularizado en el Ayuntamiento, oposiciones de por medio.

Al fondo, la necrópolis de Doña Blanca.
CARTA ARQUEOLÓGICA.
Nani colaboró en la elaboración de la Carta Arqueológica, aportando a la misma 275 puntos de interés arqueológico reflejados en la misma. Fue una época fructífera. Ya hemos indicado que es una persona con unas grandes cualidades en la observación y localización de yacimientos. Destaca Nani los yacimientos de Cantarranas - Las Arenas; la gravera de La Florida, junto a Paco Giles localizaron restos de mastodontes.

En la imagen, vemos a Juan José López Amador y los pies de Nani Delgado Poullet, en el interior del colmatado hipogeo que descubrió la Necrópolis de Doña Blanca.
NECRÓPOLIS DE DOÑA BLANCA.
Y una experiencia que le marcó fue el descubrimiento, junto a Juan José López Amador, de la Necrópolis de Doña Blanca: rodeados de reses bravas no vieron otro sitio donde meterse que una especie de agujero de conejos, donde se metieron. Aquello resultó ser un enterramiento tipo hipogeo con cuatro cámaras funerarias, localizándose, a partir de ahí, 200 grandes grupos de enterramientos en forma de túmulos.
SE INAUGURA EL MUSEO Y SE CREA EL CENTRO MUNICIPAL DE PATRIMONIO HISTÓRICO.
En 1982 se inaugura el Museo Municipal, donde estuvo durante cinco años, como guía y colaborando en el Departamento de Restauración, hasta 1986. Ese mismo año, siendo concejal de cultura Luis Suárez Ávila (nótula 128), crea el Centro Municipal de Patrimonio Histórico a donde tendrá su nuevo puesto de trabajo. Allí entró con Javier Maldonado, Mercedes García Pazos, Miguel Ángel Caballero y Soledad Rincón Ares, donde continúa hoy con otros compañeros: María del Mar Villalobos, Carmen Martínez Miguelez, Eloy Martos Quirós y Juan Antonio Blanco.

Uno de los carteles anunciadores de las proyecciones de nuestro protagonista.
FOTOGRAFÍAS Y PROYECCIONES.
En dicho centro, dirigido por Maldonado, se dedica a mantener una Fotototeca, con más de 35000 fotogramas, tanto de imágenes antiguas como actuales. Además de trabajar en la recuperación del patrimonio en general --objetos materiales e inmateriales-- Nani se ha especializado en la fotografía antigua y son celebradas sus proyecciones sobre el patrimonio histórico de El Puerto en centros culturales, asociaciones de vecinos, patios y hasta azoteas. Tiene ya cinco temas, que han desfilado por muchos auditorios: 1. Imágenes Antiguas. 2. El Puerto en el Recuerdo. 3. Mirando al Guadalete. 4. Detalles del Centro Histórico. 5. Sitios raros y poco conocidos de El Puerto.

Nani, en el patio de la casa de Luis Suárez Ávila, durante una proyección de diapositivas.
OTRAS ACTIVIDADES.
Nani pertenece al Grupo de Estudios ‘Boutelou’ de la Universidad de Cádiz, siendo el responsable del área de fotografía. Fue socio fundador de la desaparecida Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico ‘Alcanatif’. Es socio fundador del Aula de Investigación Histórica ‘Menesteo’. Colaboró en la elaboración de la Guía Histórico Artística de El Puerto (1982) de Olga Lozano Cid y Mercedes García Pazos. Es socio fundador y directivo del Ateneo del Vino. Es presidente del Club de Pesca Portuense desde 2008. Y sustituyó a Rafael Fenoy en la presidencia de la Asociación de Amigos de los Patios, dando un nuevo impulso a la fiesta junto a otros miembros de la directiva: Maria de Carmen Vaca, Alfonso Alonso, Antonio Muñoz Cuenca y José Rodríguez.

Patio de la calle San Sebastián. (Foto: Mateo Bovet).
Vídeo trailer de una charla de Nani Delgado Poullet: El Puerto en el Recuerdo.

Manuel Vázquez León, al que la marinería que faena en el Golfo de Cádiz conoce por el apelativo cariñoso de Manolo ‘el Gallego’, apodo que hace honor a la tierra que le vio nacer: Galicia. Manolo nace el día 22 de mayo de 1.925 en Portosin (distrito de Noya, y Parroquia de San Sadurniño de Goyanes, anexa de San Martín de Miñortos, Ría de Noya y Muros, perteneciente al ayuntamiento de Porto do Son, en La Coruña), hijo de Manuel Vázquez Lado y Pilar León García. Tuvo una infancia triste ya que a los tres años murió su madre, cuando se encontraba a bordo de un pesquero faenando en la mar. Su madre era marinera.
Todavía conservamos en nuestra memoria el recorrido que realizaba Ramona, desde la plaza del Polvorista hasta su casa, conocida como de La Gaviota, en la avenida de la Bajamar, llevando colocado en la cabeza un cubo de zinc lleno de agua potable y sin tocarlo con las manos. Esto sucedía a finales de los años 50 y principio de los 60 del siglo pasado. (Manolo, en una fotografía de 1954).















LA CRÍTICA HA DICHO.


(Para las hermanas Montse y Laura Fabra).



En 1875 también compartieron la casa dos vecinos. En el piso principal o alto vivía un viudo de edad madura, natural de Guatemala, llamado Felipe De la Riva y Yela y media docena de sus hijos, con edades comprendidas entre 8 y 16 años. En realidad era viudo por partida doble. De su primera esposa, Ángeles Ruiz, tenía dos hijos que habían quedado en Guatemala con la familia materna. Los seis hijos que le acompañaban era el fruto del segundo enlace con Victorina Nicolau, hija mayor de un prestigioso abogado local, Francisco Nicolau , que tenía su bufete en calle San Juan, en la misma casa en la que lo tiene actualmente Luis Suarez Ávila, un asiduo y magnífico colaborador de este blog. (En la imagen de la izquierda, óleo del patio de la casa de Luis Suárez Ávila, pintado por él mismo, en el actual número 17 de la calle San Juán).
Varios lustros después, en 1890, ocupaba la casa nada menos que el fundador de una de las pocas firmas vinateras supervivientes en el naufragio bodeguero local: Edmundo Grant Falcone. Londinense de nacimiento, había emigrado desde la capital del Reino Unido a esta pequeña pero floreciente ciudad del sur de Andalucía con solo 17 años, con el apoyo y protección de un pariente, (desconozco el grado) llamado Alejandro Grant, instalado en ésta, dedicado al comercio en pequeña escala que le buscó un empleo en el negocio de exportación de su compatriota Guillermo Oldhan, cuyas bodegas estaban en la actual calle Albareda. En la fecha que hemos citado era un anciano de 76 años y era su hijo Edmundo Grant López el continuador de los negocios familiares. Anteriormente había vivido con su familia en la misma calle, en la casa número 22, reedificada hace varias décadas por el doctor Fernández Prada, un lugar muy cercano a la empresa donde se inició en las tareas vinícolas. Es bastante probable que falleciera en esa casa, dos años después. (En la imagen de la izquierda, etiqueta de uno d elos productos de la Fábrica de Arguardientes y Licores de Edmundo Grant).
Juan Clavero Salvador nació y se crió en un pequeño pueblo de la sierra norte de Sevilla, Cazalla de la Sierra, donde se fabrica el Anís Miura, hoy propiedad de Bodegas Caballero. Hijo de notario, su hermano, Bartolomé Clavero es catedrático de la Historia del Derecho de la Universidad de Sevilla. Es Licenciado en Biología y en Geografía e Historia, y Diplomado en Gestión y Planificación Forestal. En la actualidad es Catedrático de Biología y Geología del Instituto de Enseñanza Secundaria Santo Domingo (Puerto de Santa María-Cádiz), y Secretario de Ordenación del Territorio de Ecologistas en Acción-Andalucía. Miembro fundador de varias organizaciones ecologistas, habiendo sido coordinador de Ecologistas en Acción de Cádiz y Andalucía, está en posesión del Premio Andalucía de Medio Ambiente 2002. Es Consultor de organismos internacionales (UICN) para la ordenación de espacios naturales.


PARQUE NATURAL DE GRAZALEMA.

CONSERVACIÒN AMBIENTAL.

OFRECIMIENTOS RECHAZADOS.


HARINA EL VAPORCITO.
Fernando Terry Merello (1935-2009), era el mayor de diez hermanos del matrimonio formado por Fernando C. de Terry del Cuvillo, oriundo de Irlanda y de Isabel Merello Álvarez-Campana, oriunda de Italia. La familia residió en la llamada Quinta de los Ruiz Golluri, en la calle Cielos, núm. 2, finca que en la actualidad ocupa el Hotel Duques de Medinaceli. El cabeza de familia fichó para trabajar con la familia, en concreto para dar clases de equitación y luego de bellas artes, a Juan José Botaro Palmer, con nótula xxx en Gente del Puerto, quien les instruyó en diversas disciplinas, dada la afición ecuestre de su progenitor. Su tatarabuelo, Santiago Terry, fue diputado de las Cortes de Cádiz y redactor de la Constitución de 1812.
El padre de nuestro protagonista era una persona muy emprendedora, con un fuerte carácter, pero también muy buena gente, que ayudó tanto personalmente, como desde la bodega a muchas familias. Ese carácter le valió el sobrenombre de 'el Levante'. (En la imagen de la izquierda, Fernando C. de Terry y del Cuvillo. Dibujo a carboncilla de Torres Brú).
En la actualidad, la Bodega Fernando A. de Terry, S.A. pertenece a Beam Global España S,A., filial de Beam Global Spirits & Wine Inc., el cuarto mayor grupo mundial en la elaboración y comercialización de bebidas espirituosas, que a su vez es la división de vinos y licores de Fortune Brands. Esta bodega fue comprada a Pernord Ricard, propietaria de los antiguos negocios de Allied Domecq España, empresa que había comprado la Bodega Pedro Domecq, S.A. y que a su vez adquiriera al entramado de empresas de Rumasa por la que tenía una opción de compra, las bodega que fundara la familia Terry. (En la imagen, Carlos de Terry y del Cuvillo).




SU MADRE, ISABEL MERELLO.
AGRICULTOR Y GANADERO.
Cada diseñador transformó una habitación del hotel en un espacio único y personal, y Callealta, que recibió a visitantes tan conocidos como la escritora Espido Freire, quiso convertir la número 305 en una colorida caseta de feria que, entre farolillos y mantones de Manila, acogiera sus exclusivos complementos: tocados de plumas, sus pamelas exquisitas, los velos de novia más delicados...





