Y los personajes que recuerdo, se me hacen interminables, tratare de recordarlos todos. A los que nombré con anterioridad, el Beau Brummel de la Playa, el hermano de Antoñito Ortega, fijata al viento, andares de torero, elegancia del tres cuartos, y sus primas María Luisa y Manolita, las niñas de las maquinas Alfa.

Playa de Fuenterrabía. Portada del folleto del verano de 1962.
A María Luisa se le ve aun por Fuenterrabía, tras un montón de años despachándonos cintas y tiras bordadas en Velasco en Sevilla con su marido tristemente fallecido; y Manolita que era un encanto, mona, mona, mona, que iban al Canal a cruzarlo; y Miguelito Rodríguez, haciendo de guardaespaldas por si los padres venían. También recuerdo a Clarita Chamorro que se casó con Felipe Sanz, el cual trabajo mucho allá por el Norte y Madrid. Me dicen que posteriormente fue comisario en El Puerto, pero yo creo que ya venia cansado y agotado del trabajo que sostuvo, falleciendo posteriormente muy joven y creo que a Clarita, siempre se le quedo carita de tristeza del sufrimiento que ella también sostuvo.

El vapor saliendo a la Bahía, junto a La Puntilla, con el espigón aún sin construir.
Los Merchante también fueron familias con raigambre y categoría en La Puntilla, tanto una como otra ya que había dos ramas, la de Manolo Merchante y demás hermanos y la de su primo Juanele «--¿A ti quien te gustaba Celia o Ana María?», con otra tropa de hermanos… La de Manolo, madre cristiana y con porte, al cargo de tantos hijos, entre ellas Carmen que vivió un gran amor con Miguele Forte, que la quiso mucho también. Por aquel entonces ya se configuraba una pandilla de mayores, con los amoríos de Jacinto Cossi y Marisa Muñoz, madrileña, que felizmente terminó en boda, marchándose a Madrid a vivir, creo. La hermana de Juanlu Bermúdez y su hermana Lalote, la de la Granja, que decidieron irse a vivir a Madrid, que buenas gentes, ¿alguien sabe e ellos?. Todo lo grande que eran, eran así de grandes, de buenos. También andaban con los mayores, mi hermana Juanita, la cual ya no vive, en reunión las Merchantes y Milagrito Jiménez, la mujer de José Antonio Osborne, que a consecuencia de ese idilio cada dos por tres se iban a visitar la bodega Osborne.

Limpieza en las playas en 1970.
Y los mayores, mayores… encabezados por orden de casetas, iban desde la caseta de los Ortega y las Máquinas Alfa, las de Encarna y Agustín de Córdoba con su suegra y sus hijos: Ángel, que se hizo salesiano, Pepe, Carmen, Agustinito, etc. Pasillo por medio y a continuación la de Doña Boni, con sus sobrinos los Repiso, mi madre María Pepa, la caseta de Severo, funcionario del penal, caseta a la que venían su cuñada, que era campeona de natación de Sevilla, con su marido Práctico del Puerto de Sevilla al que, según decían, le habían ofrecido terminar la película de Tyrone --Tairon para los amigos-- Power, cuando se murió en el rodaje en España de la película de ‘Orgullo y Prejuicio' ¿era esta?.

En los setenta ya empezaban a aparcar mejor en las playas.
La de Don Gil Gómez Bajuelo, director de ABC y cronista de Toros y Deportes, junto con su mujer y cuñada, también andaban por allí sin faltar un año. Manolo, el bañista, lo primero que hacia era ponerle su toldo en la orilla… y Los Rodríguez, Don Miguel, padre de Miguel, José María y Milagrito, que nadaba tela de bien, su caseta era blanca y amarilla a rayas transversales; la caseta de María, que era una muñeca y su hermana Sioni que se fue a America con su marido, la de los Cossi, donde estaba la hermana de Jacinto, Matildina creo que madre de la que fue Directora de Medios de Comunicación de la Junta, Tily Santiago; y la caseta de los Fombuena que estaba mas pegada al Bar Priñaca, donde el bueno de Manolo Fombuena se empeñó, un año, en que nos preparásemos el ingreso en Magisterio, obligándome a estudiar por las mañanas en la caseta, hasta que me harté y me fui con la reunión que teníamos.

El Parque Calderón, a la izquierda los soportales y al fondo el Convento del Espíritu Santo.
Y pasamos de la playa al Parque Calderón, tarde-noche donde nos encontrábamos, todos los jóvenes de La Puntilla, nombrados al encuentro de las niñas que nos gustaban, Celia, Ana María, Eli, Mery, etc.. Largos paseos, creo, hicimos kilómetros de acompañamientos, solo eso. Y venga a hablar, hablar y de vez en cuando a fardar un poco de niki rojo con chaleco azul, tipo Dúo Dinámico a ver quien impactaba mas a las niñas. Se decantaban ciertas posiciones, pero nunca llegaron a confirmarse. ¡Que diferencia con hoy!. En diez minutos se arregla todo. Empezábamos a fumar, ¿te acuerdas Juanele que íbamos a una tienda de Ultramarinos, donde había un mariquita, que con solo vernos nos ponía muy baratito un paquete de Pallmall largo?. De aquellas reuniones no salió nada, solo recuerdos, que hoy empiezan a cristalizar en otra amistad nostálgica, pero llena de encanto

El guardia de la porra en la Plaza de las Galeras Reales sobre 1960.
Y como espectáculo deportivo junto al Parque, en la Plaza de las Galeras, el habitual Torneo de Baloncesto entre la Bazan, El Puerto y los niños de Rufo; eran estos falangistas cuyo entrenador era Rufo, jóvenes y bajitos pero sabiendo jugar tela. Por parte de El Puerto, estaban los Casado, --a la memoria se me vienenn los recuerdos de Milagritos y su hermana que se metió a monja, ambas fallecidas--, reforzando el equipo los Rodríguez, Miguelito y José María. ¡No fardaban ná los dos hermanos, con eso de que jugaban en el Natación de Sevilla!
Eran importantes estos partidos, nos jugábamos el honor ante la Bazan, que jugaba de amarillo y los niños de Rufo, que llegaban a la cancha en formación, tal cual Falange, prietas las filas, flechas marciales, … con el resto del campamento de Batalla del Salado como hinchada. Siempre ganaba El Puerto. Y hasta aquí llega este largo relato. Seguiremos desgranando recuerdos, antes de que la memoria nos falle. (Texto: José Luis Calle).
(*) No se sabe a ciencia cierta si, por el contrario, es un porteño en Sevilla.
Otras nótulas de la Serie de 'LA PUNTILLA' por José Luis Calle.
719. MI PLAYA YA NO ES MI PLAYA: LA PUNTILLA. Memorias de un sevillano en El Puerto (*)
725. MI PLAYA, SIEMPRE MI PLAYA: LA PUNTILLA. (II). Memorias de un sevillano en El Puerto.
733. GENTES DE LA PUNTILLA (III). Memorias de un sevillano en El Puerto.





para impartir Enseñanza Primaria en las “Escuelas del Niño Jesús”. En 1952 se logra el reconocimiento como “Centro Docente Benéfico” lo que le asegura la ayuda del estado. (En la imagen, ficha del Asilo de San José).

En 1970 se incluye en dicho Centro una Escuela Hogar en donde un numeroso grupo de niñas de los campos de la comarca se integraron junto con las internas adscritas a Protección de Menores.











Mauricio y Álvaro asistían en Sevilla a la escuela Taller de Carpintería de Ribera y después participaron en la construcción de este galeón en los astilleros “Varaderos Palmás”, de Punta Umbría, donde fue botado el 30 de noviembre de 2009. Ambos cursaron el Bachillerato en el Instituto Santo Domingo y posteriormente Mauricio inició estudios de Trabajo Social en Granada. Álvaro realizó en Sevilla el grado superior de Fluidos Térmicos y es aficionado a deportes como el fútbol sala.










TALAYA, Francisco. Varilarguero de mediados del siglo XIX. Ejerció en La Habana por algunos años. Hizo su presentación en Madrid, como úlitmo reserva el 13 de abril de 1846. Figuró en la cuadrilla de José Redondo 'Chiclanero'. Hemos recogido dos actuaciones suyas en El Puerto, los días 23 y 24 de junio de 1847. Murió en esta población en1875. Parece que fueron dos los piqueros que hubo con este nombre, pus don José de Pazos, en sus 'Breves Apuntes' habla de los Atalayas, mayor y menor; posiblemente eran hermanos según otra referencia que hemos podido encontrar. (Manuel Martínez Alfonso. Plaza Real. Año 1968. Pg. 106)
Como mulillero, Josele, tiene un hermoso enganche de mulillas con una guarnición que él, con sus manos de guarnicionero, como también lo fue su padre, ha hecho copiando, en lo fundamental, la que Sevilla le regaló a Isbael II en 1862. Este enganche de mulas lo tiene contratado para distintas Plazas de Toros de la provincia.




GRANJA LODELMAR.








Puede destacarse que, siendo Secretario General, se organizó la visita y posterior homenaje a Ramón Rubial, que visito el Penal, donde tanto tiempo estuvo preso, y el homenaje a los militantes históricos.
En las elecciones de 1991, forma parte de la candidatura a las municipales, en el número dos. Tras el descalabro electoral, causado en parte por la irrupción los Independientes Portuenses ante el rechazo de los partidos nacionales y la convulsa etapa política vivida en el mandato 1987-1991, formalizan un pacto de gobierno a principios de 1992. Luis Benvenuty es nombrado Primer Teniente Alcalde y Delegado del Área de Bienestar Social, área que comparte con Juan Bocanegra, que aunque pertenecía al otro partido del gobierno local (IP) siempre mantuvieron una excelente relación. Entre sus competencias estaba la Participación Ciudadana, llegando a realizar un intenso trabajo de relación con las distintas asociaciones de la Ciudad, especialmente las de vecinos. (En la imagen, 'eliminando barreras' bajando por unas escaleras al concejal Bocanegra, en silla de ruedas, ayudado por el Coordinador del Area, Pepe Gil y detrás el Jefe de Servicio de Bienestar Social, José Antonio de Castro).


¡Cuántas veces le he dicho!: “Luis, ¿cómo puedes con tantas cosas, llevándolas todas adelante y además con tanto éxito y rendimiento?”, si llamamos éxito a beneficiar a tantas y tantas personas, familias, marginados, enfermos… y además, y ahí queda eso…! Crear cerca de mil puestos de trabajo. Me queda la satisfacción de haber sido testigo directo del inicio de su gigantesca labor tanto en El Puerto como en Jerez y toda la Bahía, a la vez que de su especial sensibilidad , humildad y afecto en el trato con todas las personas a las que ha atendido y atiende”. (Faustino Navas).
De padre porteño, Luis y madre asidonense, Pepita Morales como se lo conocía en Medina, tiene dos hermanos: Juan y Milagros, los cuales pasan por Colegio de las Carmelitas y los varones, también, al Instituto Laboral. (En la imagen de la izquierda, etiqueta de Anís Periquito. En la imagen de abajo a la izquierda, etiqueta de Ginebra One. Ambos productos de Destilerías Morphy).
La mala situación económica por la que pasa la Destilería le obliga a pasar grandes temporadas en Medina, con su abuelo Juan Morales, que era Abogado en ejercicio y gozaba de una buena posición social y económica. Como él mismo afirma, «--Soy un portuense recriado en Medina». Así que, en Medina, se organiza la familia, mandándolo a estudiar a los Jesuitas de Úbeda, donde estuvo tres años, quedando Juan en el pueblo y Milagros va a estudiar al Colegio del Valle en Sevilla, gozando de una gratuidad especial, al tener tres tías monjas de la mencionada orden.
Contaba 18 años y, mientras sus hermanos estudian Magisterio y Enfermería en Cádiz, él lo estudia por libre compaginando la destilación de las bebidas con los estudios pedagógicos y es así termina la carrera de Magisterio. (En la imagen, etiqueta del Brandy L.B. Morphy).

ACCION SOCIAL
CRUZ ROJA ESPAÑOLA. 

Su gran oportunidad para demostrar su valía llegó con la celebración del XIX Campeonato de España de Billar a Tres Bandas sub-17, (en la imagen, recogiendo la medalla) que tuvo lugar en la murciana localidad de Los Narejos entre el 9 y el 11 de octubre pasados. La disciplina a tres bandas es muy diferente al billar tradicional que todos conocemos, el objetivo son la realización de carambolas a varias bandas, por lo que exige una gran precisión en su ejecución. Abel llegó a la final y tuvo en sus manos la victoria al contar con una amplia ventaja, que finalmente su rival, el también andaluz Miguel Peñuela, supo remontar para hacerse con el título. Un subcampeonato que sin embargo dejó buen sabor de boca
Pero no todo es billar, a Abel también le atrae la idea de estudiar Medicina. Por el momento toca vivir el presente, y que su trabajo y una pizca de suerte le favorezcan, ya sea ante las mesas de billar o en las consultas de los centros sanitarios. (Textos: Álvaro Sánchez).
Manuel Bermudo de la Rosa S.J., era director de la Escuela y persona comprometida con su orden, su pensamiento cristiano y humano a elevar el nivel integral de los alumnos en aquella época, según marcaba las directrices del ideario redactado por el Padre Villoslada. Como los recursos que se disponían eran escasos, el Padre Bermudo se dedicaba a visitar con frecuencia al Ministerio de Educación y Ciencia, para solicitar el reconocimiento de las Escuelas y que pudieran tener derecho al sostenimiento económico de las mismas. Mientras tanto estas peticiones no se solucionaban el Padre Bermudo consiguió que su padre comprara una furgoneta DKW para el servicio del Colegio. (En la imagen, el Padre Villoslada, S.J.)

