
Ana Alonso Lorente, aunque nace en Guadix (Granada) para el mundo, lo hace en El Puerto con 13 años, pues con esa edad trasladan a su padre Pepe Alonso, ferroviario, a nuestra Ciudad. Su madre, Ana Lorente, la parió como a la mayor de cuatro hermanos. Curiosamente su padre era anticlerical y su madre muy religiosa, lo que hizo que en casa se respetara el debate y las ideas contrarias, algo que la marcará de por vida. Estudió de pequeña en el colegio católico de la Divina Infantita, regentado por monjas de la orden Esclavas de la
Inmaculada Niña, situado frente al palacio Arzobispal, junto a la catedral de Guadix. Como decimos, con 13 años, después de horas de tren se enamoró de la luz y la claridad de El Puerto: se sintió en casa, mas por El Puerto y sus gentes que por sus piedras, con lo cual no le dio tiempo a traumatizarse en tan delicada edad adolescente: fue feliz viviendo en aquel piso de la RENFE en la calle Uva Pedro Ximénez. Ana, de la que no se sabe si está a éste o al otro lado de la frontera de los 50 años, estudió en el Instituto Muñoz Seca, y le extrañaba -le gustaba- la forma de hablar de la gente ribereña con el mar, ella que venía de tierra adentro. Hacía frecuentes visitas a la cercana Bodega Terry donde eran bien recibidas las alumnas del Instituto cercano, a la que les alegraba alguna clase aquellos botellines que se traían para caldear el ambiente preuniversitario. Recuerda Ana el olor a vino y bodega de la calle Cielos camino de su casa. (En la fotografía, Ana de niña, en el Colegio de la Divina Infantita de Guadix, vestida de angelita, en una composición típica de la época).
LA VIDA ES A COMPÁS Y DE ACOMPAÑAMIENTO.
No recuerda haberse cruzado con el que sería su marido, Luis Sánchez Matabuena, que vivía en la esquina de Cielos con Cervantes, con el que tendría dos hijas: Marillac y Paola. Lo conoce con aquellas pandillas que frecuentaban El Brillante, La Mina, la cafetería El Faro, el Central... Lo cierto es que se casó muy joven con aquel Marino Mercante y con él se fue a recorrer el mundo acompañándolo en barco por periodos de hasta cuatro meses: conoce bien Sudamérica, Canadá, el Norte de África, toda Europa, el Mediterráneo hasta Arabia Saudí: llegó a estar en una peregrinación en La Meca sin ser musulmana. Allí tuvo conciencia de que el mundo no tenía
arreglo por el choque tan fuerte entre culturas, entre Oriente y Occidente. Le pasó de todo por esos mares, como al Capitán Tan, en sus viajes a lo largo y ancho de este mundo. Era una mujer joven que le cogió afecto a las personas con las que compartía navegación. Y una frase que Ana repite mucho cuando habla de amor, pareja y afectos, le viene a la boca: «La vida es de compás y acompañamiento y si no no es» Era su coincidencia de pareja con el desaparecido Luis.
Deciden dejar de navegar y su marido queda como el Marinero en Tierra de Alberti, varado en El Puerto en otras actividades profesionales. En la década de los ochenta del siglo pasado Ana empieza a trabajar en el Centro de Salud del Ayuntamiento, donde compatibiliza el trabajo con los estudios, licenciándose en Piscología por la Universidad Española a Distancia (UNED).

En la fotografía, con un grupo de profesionales de Cádiz en un encuentro con el expresidente del Gobierno, Felipe González. De izquierda a derecha, Iglesias, Ana Alonso, detrás desconocido, José Ruiz Navarro economista, y profesor de la UCA desconocido, Guillermo Martínez Masanet, exrector de la UCA, desconocido, Diego Sales Márquez, rector de la UCA, Felipe González, Carmen Romero, Rafael Román, diputado, Francisco Piniella exconcejal, ex Decano de Náuticas y profesor de la UCA y Bibiana Aido, actual ministra de Igualdad.
LA EMPRESA Y LAS EMPRESARIAS.
En 1994 crea Psicas, S.L., de la que es directora general, empresa portuense, con ámbito de actuación nacional e internacional, cuyos productos principales son los servicios de asistencia y consultoría en desarrollo de las organizaciones, gestión del conocimiento, gestión de los recursos humanos e investigaciones sociológicas. Tiene oficinas abiertas en Málaga y Zaragoza y ha trabajado en Francia, Italia y Norte de Marruecos. Además ejerce como consejera delegada de Eventis SL, empresa gaditana dedicada a la organización integral de eventos.
En 1997 funda junto con otras profesionales la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales (AMEP) de la que es su segunda presidenta a partir del año 2000, habiendo ejercido tres mandatos, hasta su dimisión hace un par de meses al haber sido elegida presidenta de la Federación Andaluza de Mujeres Empresarias (FAME). En su día fue llamada por el presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEAC), Miguel González Saucedo para integrarla como vicepresidenta, junto a Javier Sánchez Rojas, en la patronal de la provincia gaditana, donde continúa. Ana confiesa que se ha sentido apreciada y apoyada en todos los sitios. Ella que proviene del mundo social y político se dijo mentalmente, al inicio de su andadura empresarial, que se dedicaría en esa nueva etapa de su vida al mundo de la empresa. Pero no fue así ya que cada vez se implicaba mas. (La fotografía está tomada en el Casino Gaditano, en presentación a diferentes colectivos empresariales, de la Directora General de Políticas de Igualdad. De abajo arriba y de izquierda a derecha: Rafael Román, Ana Alonso, Javier Sánchez Rojas de la CEA, Carolina Camacho, la diputada Mamen Sánchez, la Directora General, Bibiana Aido, Isabel Gallardo, vicepresidenta de la AMEP; también se encuentran Lola Caballero, a la sazón Delegada Provincial de Cutlura, y la senadora María Jesús Castro, o el presidente de Horeca, Antonio de María).
Durante sus tres mandatos se ha vertebrado, consolidado y ampliado la asociación a nivel provincial, expandiéndose desde la Bahía de Cádiz a la Campiña de Jerez, la Sierra y el Campo de Gibraltar. Destaca Ana Alonso la presencia pública desde todos los ámbitos y tendencias políticas y el respeto por esta asociación que, como ella dice, «tiene crédito ante la sociedad gaditana». Hablan con todo el mundo y ha crecido, exponencialmente, el número de asociadas, donde hay una coincidencia y convergencia en la defensa de intereses y visualización de la problemática de género de las mujeres empresarias. La
creación del Premio a la Trayectoria Empresarial o las comidas coloquios con personas influyentes en el mundo de la política o la empresa son otras de las actividades creadas y consolidadas en su mandato, con asistencia del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, o el líder de la Oposición, Javier Arenas; lo consejeros Griñán o Fernández, o el presidente de la patronal andaluza, Santiago Herrero. (En la fotografía, Javier Arenas en la comida coloquio celebrada en El Puerto con las Mujeres Empresarias).
UN SER ESENCIALMENTE POLÍTICO.
Ya hemos indicado que su madre, Victoria Lorente, era católica consecuente que la educó en el respeto y la solidaridad, dentro del debate familiar con un padre que no era creyente. Con el paso de los años, Ana se cuestiona las cosas a nivel filosófico. Se da cuenta que vive en una sociedad llamada católica que no cumple los mandamientos. Y canaliza a través de otros movimientos sociales y políticos sus inquietudes, durante el último periodo de la dictadura, aunque su conciencia humanística procede el cristianismo. Así empieza a asistir a las reuniones de la Juventudes Trabajadoras Franciscanas (JUTFRA) en la casa de Acción Católica de la calle Larga, con aquella iglesia comprometida, con conciencia social donde coincide con otros jóvenes inquietos y avanzados: Vargas, Maldonado, ... En la Librería Alberti, de la que también fue asidua, paraban Esteban Caamaño, Marroquín, Jaime San Narciso, Paco Lara; desde socialdemócratas, pasando por católicos alternativos y la izquierda del Partido Comunista. De aquella época, Ana destaca de aquellos tiempos la pureza de ideas, la entrega de la gente, esos con los que sigue manteniendo una buena relación en la actualidad: románticos, puristas, que corrieron mucho riesgo y asumieron mucho compromiso. Eso la ha marcado de tal manera, haber vivido aquel compromiso en primera línea que no renuncia a una de las principales libertades: la de expresión y a los Derechos Humanos.
LA DEMOCRACIA Y RAFAEL ALBERTI.
En democracia vivió la llegada de Rafael Alberti a El Puerto en primera persona: estuvo en aquella estación de tren hoy demolida. Ana tuvo trato con el poeta: "Era un conversador extraordinario, nada interesado en lo mundano, entrañable". Alberti le explicaba algún poema que ella no había entendido en sus años embarcados. "Me contaba cómo nació Canción 8, en el exilio de Buenos Aires. Viendo entrar los barcos españoles en el Mar de Plata escribió aquello de "hoy las nubes me trajeron/ volando el mapa de España...". Llegan del exilio Ana Perea y Manuel Espinar y se articula una vida política mas sensanta en El Puerto. Tiene intensas viviencias con el primer alcalde democrático, Antonio Álvarez Herrera al que Alberti le dedicó un poema que sería premonitorio con lo que luego le pasaría y que ella conserva. (Esperamos reproducirlo aquí el día que hagamos una nótula de Antonio Álvarez).

Corporación Municipal en sesión del Excmo. Ayuntamiento Pleno, durante el mandato 1987-1991. Ana Alonso ocupa el escaño situado en el ángulo exterior derecho de la mesa en forma de 'U'. Podemos ver de izquierda a derecha a Rafael Gómez Ojeda, José Antonio Castro Cortegana, Carlos Álvarez (IU) Indalecio Rábago Vega, Ramiro Cerezo Magán, José Antonio Hernández, Francisco Arniz Sanz, Juan Vaca Ramos, Hernán Díaz Cortés (PP); Manuel García Campos y Enrique Bartolomé (CDS); Manuel Rodríguez, Manuel Espinar Galán y Ana Alonso Lorente (Grupo Mixto); Rafael Contreras de Oliveras, Antonio Álvarez Herrera, Francisco Sánchez Gatica, Pedro Alamillos Ortega, Juan Vicente Sucino Rico, Rosario Sánchez, Francisco Corbacho, Miguel Marroquín Trravieso y José Antonio Navarro Ortíz.,(PSOE). Presidía la sesión Juan Manuel Torres Ramírez, alcalde socialista.
SU PASO POR EL AYUNTAMIENTO
Fue concejala por la coalición Izquierda Unida en el periodo 1987-1991, no terminando su mandato en dicho grupo y pasando al mixto, «en un ejercicio de responsabilidad porque la Ciudad estaba atascada y había que aprobar el PGOU como fuera: ese fue mi compromiso con El Puerto, más allá de partidos y coaliciones».
Aquella “tración” al grupo que la hizo concejala la explican Denis Jeambar e Yves Rocaute en un ensayo sobre el particular: «No traicionar es perecer: es desconocer el tiempo, los espasmos de la sociedad, las mutaciones de la historia. La traición, expresión superior del pragmatismo, se aloja en el centro mismo de nuestros modernos mecanismos republicanos. El método democrático adoptado por las repúblicas exige la adaptación constante de la política a la voluntad del pueblo, a las fuerzas subterráneas o expresas de la sociedad. Requiere la negación como sistema de gobierno». Lo que empezó con un pacto no escrito de apoyo al gobierno de la Ciudad, terminó con su nombramiento como Teniente de Alcalde Delegada de Cultura del gobierno del socialista Juan Manuel Torres, hoy alejado y asqueado de la política -o por mejor decir- de su praxis. En aquel mandato se constituye la Mancomunidad de la Bahía en el Auditorio Municipal San Miguel de nuestra Ciudad y se aprueba el PGOU que era su objetivo pragmático a cumplir.
Al finalizar aquel periodo, -hace 18 años- dijo “nunca mas” y en esas está a pesar de haber recibido insistentes ofertas de varios partidos, habiendo sonado su nombre como alcaldable varias veces. De su época
de concejala recuerda que fue una escula democrática que le enseñó a ser más tolerante, a convivir más fácilmente con las ideas del contrario, y presume de tener buenas relaciones de su paso por el Ayuntamiento. Admira a los alcaldes de todo los pueblos del mundo democrático porque reconoce lo difícil que es la gestión diaria de un municipio.
Miembro del Ateneo de Cádiz, asistente habitual a foros y encuentros donde participa como ponente, aficionada a la Feria y las manifestaciones que la envuelven, es además presidenta de la Plaza de Toros desde el año 2007. Tiene una hija Marillac, que emparentada con los toreros Cesar y Celso Ortega es la antítesis de Paola, su otra hija, que es antitaurina. Le gusta regalar el libro “Tiempo al Tiempo” de Ignacio Buquera y Bach, un nuevo método de organización y utilización del tiempo -para la profesión, para la familia, para nosotros- y doy fe que se organiza.

Ana Alonso, con María José Navarro, su predecesora en el cargo de presidenta andaluza -a la izquierda- y Antonio Carrillo Alcalá Secretario General de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), entre otros asistentes a su toma de posesión como presidenta de la FAME.
PRESIDENTA ANDALUZA
Ahora se organiza, todavía más, como presidenta de la Federación Andaluza de Mujeres Empresarias (FAME), cargo que repleta de ilusiones e ideas hace dos meses.
La Federación aglutina a 2.019 mujeres empresarias, de las que 252 corresponden a Almería; 286 a Cádiz; 235 en Granada; 167 a empresarias de Huelva; 374 a empresarias de Jaén; 263 a empresas malagueñas y 442 a empresarias sevillanas.
Existen 1.656 empresas de titularidad femenina, lideradas por mujeres, de las que 207 están en Almería; 234 en Cádiz; 193 en Granada; 137 en Huelva; 307 en Jaén; 216 en Málaga; y 362 en Sevilla.

Francisco de Paula Plácido Xavier de Uriarte y Borja, nació en nuestra Ciudad en 1753, hijo de un vasco de Azpeitia y de una riojana. Fue marino, llegando a la mayor dignidad de su carrera, es decir Capitán General de la Real Armada Española en 1836. Asistió a la famosa batalla naval de Trafalgar, al mando del navío Trinidad, que fue el que puso fuera de combate al buque almirante inglés en el que Lord Nelson halló la muerte. Contrajo matrimonio en 1800 con su sobrina carnal Francisca Xaviera de Uriarte y Gálvez. En 1822 se retiró a nuestra Ciudad, donde falleció en noviembre de 1842, sin dejar descendencia. En 1983, sus restos mortales, como Capitán General, fueron trasladados desde el Cementerio de El Puerto hasta el Panteón de Marinos Ilustres de la vecina localidad de San Fernando, en una acto solemne y poco visto en los últimos años, organizado por el entonces concejal Luis Suárez Ávila, siendo alcalde el comunista Rafael Gómez Ojeda. El retrato de Francisco de Paula Plácido Xavier que encabeza esta nótula, se conserva en el Museo Naval de Madrid. Es un óleo sobre lienzo (96 x 84 cm), copia de un original desconocido, por Ramón de Salvatierra y Molero, realizada en 1853. Es un retrato de medio cuerpo, de pie; viste uniforme pequeño de Capitán General de la Real Armada, con las solapas abiertas a la moda de la época de Isabel II; una carta enrollada en la mano; bandas y placas de Carlos III y San Hermenegildo y la Cruz de Santiago.
EL SABLE DE HONOR.
EL SANTÍSIMA TRINIDAD


UN CERTICADO CON LA FIRMA DE URIARTE
«Es lo peor que en 16 de enero, ocho días después, no estábamos más adelantados en punto a estilo de reales órdenes, porque Su Majestad, por real decreto de dicho día, promueve a don Francisco Javier Uriarte y Borja a la dignidad de capitán general de la armada «sin aumento alguno de goce, a que generosamente renuncia Uriarte en atención a las presentes circunstancias». Convengo en que las presentes circunstancias no son para muchos goces, pero también es gran lástima que desde el 16 de enero no pueda gozar el señor Uriarte sino precisamente lo mismo que gozara hasta aquel día, y que haya de tener tan en el fiel la balanza de sus penas y placeres. Es decir, que si al día siguiente del real decreto le hubieran dado al señor Uriarte una buena noticia, como por ejemplo la disolución del Estamento, debería haberse mirado mucho en gozar de aquella satisfacción que debería naturalmente caberle, porque ése sería aumento de goce, supuesto que en su vida habrá tenido otro igual antes del 16 de enero.

-jugador del Rácing- dejó dispuesto antes de su fallecimiento que cada hermano se haría cargo de uno de los negocios instalado en los bajos de lo que fue, primero, el edificio de la Real Fábrica de Aguardientes y Licores, y luego Casa de la Aduana. Manolín no supo continuar con el Bar La Lucha y ahí está el espacio vacío y desaparecido su interior (dos intentos de manos extrañas no han conseguido reflotarlo como negocio de hostelería). En la fotografía, Carmen Barrera Tejada.




Pero con el mismo sabor añejo permanece en la calle Pintor Veneroni (Pescadería, Plaza del Carmen) número 2, en el marco de la casa de la Aduana, el bar “La Lucha.
Una desnuda bombilla sigue iluminando la cocina que, aunque hace décadas que no sirve tapas, siempre estuvo presta para freír el pescado que algunos traían para compartir con los amigos. En sus tiempos, se ofrecían suculentos guisos.
Las partidas de cartas siguen celebrándose desde muy temparao, al mus, la brisca o la ronda. Abarquilladas barajas de don Heraclio, con propaganda de Osborne, que pueden contar mil veladas ociosas de jubilados o marineros a la espera de zarpar.
Pocas mujeres han entrado, y mucho menos tomarse un vino. Forma parte del estilo masculino y machista que dominaba la hostelería en un tiempo. Perder este carácter sería deshacer el aire original. Todavía hoy, algunas esposas llaman desde la puerta o entran tímidadmente, franqueando una “sala prohibida”.
En Calpe, nuestros hermanos de la mar lo llaman “contar”. Es de cualquiera de las maneras, el Régimen Económico por el que se rigen o Sistema a la Parte en los demás puertos, incluidos los de EE.UU, Canadá y los de América del Sur. En los puertos según las modalidades de pesca, sean de arrastre, cerco o palangre existen algunas diferencias en el sistema de reparto de las tripulaciones. Esas diferencias estriban en el pago de las partes técnicas que incluyen las partes del redero de tierra, de los motoristas y de los patrones, tanto de pesca como de costa. En algunos puertos, las partes técnicas salen de la mitad del armador, es decir de su parte de beneficio, en otros de la tripulación y en otros del monte mayor. Todo de acuerdo con los usos y costumbres de cada puerto.
El fotógrafo Francisco Sánchez Pérez, nació en nuestra Ciudad el dos de abril de 1879. Hijo de Francisco y Ana, era más conocido por Quico. Trabajó en las oficinas de las Bodegas José de la Cuesta (hoy Bodegas Caballero), en la Aserradora Pastor y fue marchante de productos alimenticios. Murió con 64 años en abril de 1943. Aunque la fotografía nunca fue su profesión, si fue una afición que le ocupó bastante tiempo y además dejó sobrada constancia de su oficio en fiestas, bautizos, bodas, acontecimientos civiles, militares y eclesiásticos y fotografías de corte comercial e industrial. Fue radioaficionado -de los que se construían los artilugios- afición que heredaron su hijo Luis Pérez Sánchez y su nieto, José Luis Sánchez Pacheco. Un bisnieto de nuestro personaje, de nombre artístico Kiko Sánchez, (hijo de Sánchez Matabuena y Mercedes Toronjo) es el que ha mantenido la afición fotográfica de la familia, a la que se dedica profesionalmente y del que escribiremos un artículo en su momento.


El yerno de Luís Sánchez Pérez, el poeta Jesús María Serrano afirmaba, «Espero que con esta donación, se adhiera a ella otros con más documentos, y aprovecho para decir que la obra del abuelo de mi señora, Francisco Sánchez, ha contribuido al conocimiento de una realidad que ahora se nos escapa de las manos y, que 

El hijo de Quico Sánchez, Luis Sánchez Pérez (1921-1995), autor material de la donación, también fue fotógrafo influenciado por su padre. Trabajó para lo que hoy es la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, antigua Junta de Obras del Puerto, haciendo fotografías de la evolución de los dragados y rellenos de los puertos pesquero y comercial, -sus hijos le recuerdan trabajando en el cuarto oscuro- jubilándose en la década de los ochenta del siglo pasado. Luis, además, trabajaba en el mundo de la radio. Era un autodidacta que construyó una de las primeras radios super heterodina a válvulas. Trabajó en Quicar, de Antonio Salvatierra Blanco, después Salvatierra Radio, distribuidor de la Casa Philips, instalando antenas y arreglando la incipiente televisión de la década de los
sesenta del siglo pasado, ayudado por su hijo José Luis. Radioaficionado, colaboró junto con Joaquín Calero en la construcción de la emisora de radio del Instituto Laboral. Trabajó en Hispano Radio, y arreglaba las radios de los barcos pesqueros. Murió con 74 años. Se casó -gracias a los ahorros conseguidos construyendo radios de tres válvulas- con Amalia Pacheco Tejada con la que tuvo cuatro hijos, Inmaculada, José Luis, María Teresa y Fran, gran actor de teatro que da clases en Murcia. (En la fotografía, Luis Sánchez Pérez, poco antes de su fallecimiento. En la otra foto, en blanco y negro, Luis con su mujer, Amalia Pacheco Tejada, de recién casados).

El nieto de Quico Sánchez, e hijo de Luis, José Luis Sánchez Pacheco ha ido asumiendo parte de las aficiones y trabajos de sus ancestros. Aficionado a la electrónica, igualmente de forma autodidacta, ha llegado no solo a construir radios sino también televisión de aficionado, consiguiendo comunicarse vía televisión con diversos lugares de la geografía utilizando las más altas frecuencias. Antiguo radioaficionado, con el indicativo EA7WJ, ha participado y colaborado en muchas actuaciones humanitarias en la que los radioaficionados ocuparon, en su momento un papel primordial. Como su padre, trabaja en la Autoridad Portuaria en el Departamento de Explotación de Servicios Portuarios. José Luis recuerda que vivieron en la casa familiar de la calle Cielos, casi esquina con Cervantes, tres familias: los Sánchez Pacheco, los Sánchez Matabuena y la familia del repostero local, Pepe Mesa (otro personaje local que merece artículo propio). (En la fotografía, José Luis Sánchez Pacheco).










"De nuevo en ruta, logran escapar de las Sirenas, cuyo canto hace enloquecer a quien las oiga. Para ello, Odiseo ordena a sus hombres taparse los oídos con cera exceptuándolo a él y manda ser atado al mástil. Escapan también de las peligrosas Caribdis y Escila. Consiguen llegar a Trinacria (nombre griego de Sicilia), la isla del Sol."