Saltar al contenido

6

La Fiesta Nacional se celebra el 12 de octubre, conmemorando el Descubrimiento de América por Cristóbal Colón, tan vinculado a nuestra Ciudad. Antes se llamó Día de la Raza o de la Hispanidad. Celebran su onomástica las Pilares y los Serafines. En El Puerto durante buena parte del siglo pasado, se realizaron diversas conmemoraciones con motivo de la aventura americana: corridas de toros, Juegos Florales, conciertos de música, desfiles militares, fiesta en la Guardia Civil con misa de Pontical en la Iglesia Mayor y visita en el Guadalete de barcos de la Marina Española.

The National Celebration is held on the 12th of October, commemorating the Discovery of America by Christopher Columbus, who has strong links to our town. It used to be called Race Day or Hispanic Day, it is also the day on which the Pilars and Serafins celebrate their saint’s day. For many years last century various commemorations were held in El Puerto to remember the American adventure: bull fights, flower shows, music concerts, military parades, celebrations at the Civil Guard with Pontifical Mass in the Iglesia Mayor and a visit by the Spanish Navy boats on the Guadalete river.

En la imagen Hoja Informativa de las III Fiestas de la Hispanidad de 1960, de las que vamos a reproducir diversas fotografías de ese año, pertenecientes al Archivo Municipal. Las Damas de Honor de la Reina de las Fiestas, Ana María Lorenzo-Ochando: Pilar Domínguez Bensusan (Cádiz); Emilia Gutiérrez Amérigo (Chipiona); Carmen Sánchez-Ferragut (San Fernando); Mercedes Rodríguez-Rubio (Rota); Josefa Derquí Vaca (Puerto Real);  y las portuenses Gloria Portillo Cía, Rosario García-Pérez Romero, María Elia Duro Vaca, Carmen Pérez García y Alicia Abreu Portillo.

En la imagen de 1960 la Banda de Música y tropa de la Marina Española, formada en la Plaza de la Iglesia, rindiendo honores a la bandera. Mientras, en el Guadalete llegaron los Dragaminas “Ter” y “Lérez” -los que podían acceder por su calado a nuestro río-  de donde, a mediodía, partió el defile de las dotaciones junto con la banda de cornetas y tambores del Cuartel de Instrucción de San Fernando. Manuel Martínez Alfonso, en su libro «El Puerto en la Literatura» afirma “Que este tema de la Hispanidad no es novedad de los últimos años, sino que ya El Puerto vibraba a su ritmo desde antiguo, podría probarlo una serie de hitos mas o menos representativos, tales como la declaración de El Puerto como ciudad colombina, en 6 de febrero de 1927; la creación del Instituto Colombino, en julio de 1930; la fiesta en 12 de octubre del mismo año se celebró en conmemoración de la Hispanidad, con elocuente discurso de José María Pemán; y la institución de las Fiestas portuenses de la Hispanidad, en 1958, superadas en esplendor cada nuevo año, que intentan mantener presente las antiguas glorias portuenses al ritmo de los desfiles de la Marina y el acorde poético de sus Juegos Florales». Las fiestas desaparecieron, aunque en los últimos años el Ayuntamiento está volviendo a activar aquellos días, en principio con un acto cívico de izada de la enseña nacional y un concierto de música a cargo de una banda militar en una plaza pública: este año en la de la Fuente de las Galeras. (Foto Archivo Municipal).

El escenario del desaparecido Teatro Principal, adornado para los Juegos Florales en 1960, en el que al poeta premiado se le entregaba, por la Reina de las Fiestas, una flor natural. Preparaban los decorados Eduardo Ruiz-Golluri Galarza, Serafín Álvarez-Campana Gaztelu y Guillermo Silóniz Villaverde, bajo la dirección del concejal de fiestas, a la sazón, Eligio Pastor Nimo. (Foto Archivo Municipal).

La Reina de la Fiesta de la Hispanidad, Lorenzo-Ochando y Hernández, Ana María, con el Vicealmirante Eduardo Gener Cuadrado, ganador ese año de la Flor Natural de los Juegos Florales, haciendo el paseíllo por el patio de butacas del desaparecido Teatro Principal camino del escenario, por el pasillo central. Entre el público podemos distinguir a diferentes personas conocidas de la época (hace casi 50 años) entre ellas a: Pastor Nimo, Eduardo y su mujer Rábago Vega, Nora; López Ruiz, Luis y su mujer Rábago Vega, Mª del Carmen (Marita); López Ruiz, José y su mujer Villar Rioseco, Encarnación; Ruiz de Cortazar y Tosar, José Luis y su mujer; Benjumeda MartÌnez de Pinillo y su mujer Abreu Fernández, Milagros; Suarez Rodríguez, Luis y su mujer Avila Gutierrez, Mercedes; Cortina, Miguel; Mesa, Francisco; Jiménez Tosar, Milagros; Jiménez Tosar, Nena; González Martínez, Ana; Caveda Arias, José y su mujer Pérez Pastor, Magdalena; Fernández Prada, Joaquín y su mujer Arias Molleda, María; Cuvillo Jiménez, Carlos del, y su mujer Arias Molleda, Rosario;  Duro del Moral, Miguel; Gaztelu Díaz, Ignacio; y su mujer Pastor Nimo, Teresa; Terry Merello, Ignacio; Terry Merello, Fernando; Torre González, Antonio de la; y su mujer Utrera Sánchez, María del Carmen; Cossi Ochoa, Jacinto; y su mujer Mora, Ana María;  Arias Bueno, Miguel y su mujer Molleda, Rosario; Camacho Aguilar, Manuel y su mujer Villegas Cuevas, Vicenta; Santiago Rodríguez, Manuel; y su mujer Cossi Mora, Matilde; Abreu Portillo, María Victoria; Nogués Ropero, Antonio; Alvaro Compo, Manuel. En las plateas podemos ver a los hermanos Terry Merello, Isabel, Fernando e Ignacio; Martinez Govantes, Pilar y junto a ella parece ser Nuchera, MarÌa José.  La identificación de la fotografía es de Vicente González Lechuga. (Foto Rasero. Archivo Municipal).

La Reina de las Fiestas de la Hispanidad, Ana María Lorenzo-Ochando, entrando en el Teatro Principal del brazo de su 'damo' acompañante en dirección al escenario. Al fondo el enrejado de madera que dividía la zona noble de las entradas de general. Delante de Ana María vemos a los maceros Manuel Camacho Luque y Manuel Camacho Gamero, abuelo y padre, respectivamente, de los actuales ordenanzas y maceros municipales también, José y Rafael Camacho Arana. La policía municipal, de gala (los plumeros), rinde honores a la reina. Distinguimos al Comandante de los Municipales -el ex legionario- Manuel Romero López, y los números Arenas y Yeste. Al fondo de la fotografía podemos ver Luis  y José Gaztelu Díaz, y a Guillermo Rodríguez, policía municipal de paisano.  El que está detrás de Manuel Camero Luque, nos parece que es el fotógrafo Manuel Guerra.  Vestido a la usanza de Clarinero, tocando la corneta, Arce, quien más tarde dirigiría la portuense Banda de Cornetas y Tambores. Pertenecía a la Hermandad de la Humildad y Paciencia. (Foto Rasero. Archivo Municipal).

Otra instantánea de la Reina de las Fiestas de la Hispanidad, Ana María Lorenzo-Ochando, del brazo de Eduardo Gener Cuadrado, Vicealmirante de la Armada, poeta y escritor que, aunque nacido en Puerto Real estaba muy vinculado a El Puerto de Santa María. Detrás de éste se ve a Serafín Álvarez-Campana. El ujier Miguel del Pino Suárez, ordenanza municipal y torero que fue observa a los protagonistas.  Era una fiesta de gala por lo que el pueblo llano no tenía acceso a la misma como no fuera trabajando como empleado. Es claro que solo accedían a la misma la clase gobernante -las fuerzas vivas-,  la clase pudiente, los afectos al régimen político imperante en aquellas fechas y algún aficionado al que solo le importaba la poesía, sin más pretensiones. En el palco presidencial del Teatro Principal se econtraban el Capitán General del Departamento Marítimo Almirante Bustamante; el Gobernador Civil, Luciano Sánchez y Luís Portillo Ruiz, alcalde de la Ciudad. (Foto Archivo Municipal).

Corrida celebrada con motivo de la Hispanidad. En el coche de caballos se observan a cuatro damas de honor de las Fiestas. Vicente González obtiene de Luis Suárez Ávila la siguiente información del carruaje:  «El coche es un pitter inglés, llamado también vagoneta de caza o break de caza, propiedad de  Pedro Domecq de la Riva. El nombre de pitter es el del carrocero londinense Pitter, con que se conoce y que adoptaron esos carruajes. Va tirado a la media potencia a la calesera por cinco caballos castaños, españoles, del hierro de  Pedro Domecq de la Riva. El mayoral es José Mata. El borlaje es el blanco que se usó después en la boda de la Infanta doña Elena de Borbón, en Sevilla, en el enganche de la carretela  que fue también de Domecq de la Riva. Estos dos coches y el resto de esa colección ha ido a parar a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre de Jerez de la Frontera. El caballo del tronco a la derecha es calzado en armiño, de la pata izquierda. Esta ganaderÌa daba mucho los caballos castaños calzados en armiño. Luis Suárez Ávila tuvo uno de ese hierro castaño, calzado de las dos patas en armiño, llamado "Andaluz". Calzado es con parte de la pata, generalmente la mas cercana al casco o menudillo y a veces la caña, blanca, pero cuando tiene manchas negras, se llama calzado en armiño». Y es que Luis Suárez es una autoridad, entre otras cosas, hablando de caballos.
Este día se celebró una corrida concurso de ganaderías en la  Plaza de Toros, en la que intervino el maestro Luis Miguel González Lucas, Luis Miguel “Dominguín”, que lució un traje de luces diseñado por Pablo Picasso. El capote de paseo, obra también del artista malagueño, llevaba bordado una corrida de toros. (Foto Archivo Municipal).

1

General de Brigada Alcina del Cuvillo

El general de Brigada de Infantería de Marina en la reserva José Antonio Alcina del Cuvillo, nacido en Cádiz pero vecino de El Puerto, fue nombrado con 42 años, en 1978, Ayudante de Campo de SM El Rey, servicio que desempeñó a lo largo de seis años. Pero fue en el año 1984 cuando don Juan Carlos I le confió la tarea de vigilar la educación y formación del Príncipe, acompañándole con frecuencia, orientándole y dirigiéndole con proximidad y asiduidad. En 1989 fue nombrado Ayudante-Secretario de Don Felipe de Borbón con las misma atribuciones de los años anteriores. Participó activamente en todo el proceso formativo del Heredero hasta 1993, cuando fue cesado de sus funciones.

The general of the reserve Marine Brigade José Antonio Alcina del Cuvillo, who was born in Cádiz but lived in El Puerto, was named at the age of 42, in 1978, Assistant to HM The King, a service which he carried out for six years. But it was in 1984 when Juan Carlos I entrusted him with the task of taking care of the Prince’s education and training, often personally accompanying him and providing guidance on many occasions. In 1989 he was appointed Assistant-Secretary to Felipe de Borbón carrying out the same duties as in previous years. He actively participated in the whole educational process of the Heir to the crown until 1993, when he was stopped working in that position.

A partir de ese año desempeñó el cargo de Segundo Jefe del Cuarto Militar de SM el Rey y en 1996, tras dieciocho años de servicio a la corona, pasó a la situación de reserva.
Una vez retirado, y tras publicar en 2004 en la editorial La Esfera de los Libros un volumen con el título «Felipe VI así se formó el príncipe heredero», se aficionó a la pintura. Para ello tuvo durante un par de años de maestro al pintor italiano afincado en El Puerto, Franco Policastro. Su muestra abarca desde paisajes hasta marinas y fachadas donde plasma en sus pinturas mucho de los viajes realizados por el pintor. En diciembre del año pasado inauguró una muestra de pinturas en el Club de Mar de Puerto Sherry.
En la foto tomada hace pocos días en el Real Club Náutico de El Puerto, el General de Brigada de Infantería de Marina en la Reserva. Ingresó en el cuerpo de Infantería, previa oposición, en 1956. Tras cinco años en la Escuela Naval Militar ascendió a teniente y fue destinado al Grupo Especial de Infantería de Marina en San Fernando. Durante su carrera militar realizó numerosos cursos de especialidad en España y Estados Unidos. Diplomado de Estado Mayor del Ejército, es un experto en comunicaciones navales y un apasionado amante del flamenco. Es padre de cuatro hijos. Aborrece la hipocresía, la cobardía y la mentira y son una pesadilla para él, lo cutre, la ordinariez y la mala educación. Tiene buena memoria pues recuerda casi todo, en ese casi olvida los malos momentos. Admira la verdad y la belleza. A continuación, un fragmento de su libro:

-«¿Qué le ha pasado, Don Felipe?», pregunté con seriedad.
-«Me he caído con la moto en una de las curvas», me contestó sin vacilar, haciendo una pequeña mueca de dolor y sacudiéndose el polvo que aún le cubría los pantalones.
-«Eso le pasa, seguro, por ir siempre a tanta velocidad. Un día se va a matar», le espeté sin pensarlo dos veces.
-«Esta vez te equivocas. No ha sido eso. Se me ha cruzado un jabalí con sus crías. No los he visto y me he pegado un trompazo ».
-«Está bien Alteza pero tenga cuidado y... otra vez dígame que quiere dar una vuelta para estar atento. Buenas noches y procure estudiar».

«Felipe VI. Así se formó el Príncipe heredero», de José Antonio Alcina del Cuvillo
(Editorial La Esfera de los Libros). Leer otros pasajes del libro aquí.

error: Alerta: Este contenido está protegido