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carlospumaralgaba_puertosantamariaEl porteño Carlos Pumar Algaba, nació el 4 de Junio de 1944 en Cazalla de la Sierra (Sevilla), aunque solo con unos meses salió de su pueblo con destino a Sevilla. Es primo hermano de la cantante, también natural de Cazalla, María del Monte. Le da mucho coraje que le digan que no es de El Puerto pues lleva viviendo aquí, de forma permanente desde 1974, es decir 45 años, más de la mitad de su vida. Aquí fue donde dejó el fútbol profesional y de aquí son sus tres hijos porteños y sus cuatro nietos. Sus vivencias en nuestra Ciudad empiezan en aquel verano de 1964 cuando contacta con él por primera vez el Racing Club Portuense. Sus mejores vivencias, además de las deportivas, el calor humano que le brindaron los vecinos de quien habría de ser uno más entre ellos.

Sus padres Juan y Teresa también nacieron en Cazalla. Su padre que fue Capitán de la Guardia Civil estuvo destinado en varios pueblos donde Carlos tenía que marchar y recuerda como allá a donde iba no estaba más de 2 ó 3 años.  Pero carlospumar_ninio_puertosantamariasería en Sevilla donde residiría, desde la itinerancia juvenil, durante más tiempo: hasta los 18, y fue allí donde realizó sus estudios en el Colegio San Alberto Magno y donde comenzó, al mismo tiempo que estudiaba, a practicar ya el futbol un poco más en serio. Fue por mediación de un tío suyo, Antonio, el padre de María del Monte y que era un grandísimo aficionado al fútbol, quien al verlo jugar de pequeño lo llevó a probar a los Juveniles del Betis, y allí le ficharon con 15 años para el equipo Juvenil.

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La Selección de Juveniles: De pie, de izquierda a derecha: Reina portero, Pedrito suplente ése día, Vega, Gallego, Vallejo, Vázquez, Bancalero y Rodri. Agachados: Cruz, Pumar, Quino, Fede y Flores.

EN LA SELECCIÓN ANDALUZA DE JUVENILES.
No tardó en que le llamaran para jugar en la Selección Andaluza de Juveniles, donde jugó con compañeros que llegaron a la fama como Reina portero que militaría en el Barcelona, At.Madrid y Selección Española, (padre del que hoy juega en el Liverpool) también Francisco Gallego que lo hizo en el Sevilla C.F. y Barcelona y Selección, otros como Vallejo en el Zaragoza, Bancalero en el Sevilla, Tejada en el Real Madrid, Quino en el Betis y Valencia, y el resto casi todos en Primera División, como Cruz, Fede, Flores, Rodri...

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En la fotografía, con la S.D. Ponferradina. En ella creemos identificar a los siguientes jugadores de izquierda a derecha. Fila superior: Enrique, Olmedo, Roger, Luque, Ezequiel, Astorgano. Fila inferior: Robert, Carmelo, Salvi, Pumar y Vela. Desconocemos a los que van vestidos de paisano.

Con 19 años se quedó en la plantilla del Real Betis, con los que entrenaban lo mismo él que Quino, y Antón, y los tres jugaban los domingos en el filial que entonces se llamaba Triana Balompié.

carlospumaralgaba_joven_puertosantamaria¿AL CÁDIZ O AL RÁCING?
Fue cuando finalizó esta temporada en el Triana cuando el Racing por mediación del entonces entrenador portuense, Paco Hurtado se interesó por sus servicios y no tardó el entonces Presidente del Club, Fernando Arjona Cía en contactar con nuestro protagonista y llegar a un acuerdo. Pero surgió después un problema, y era que el Cádiz, que militaba entonces en Segunda División también quería que jugase con ellos. Así, el Secretario Técnico del equipo verdiblanco, Pepe Valera no lo dejaba fichar por El Puerto porque, por motivos prolijos de contar, quería que se fuese al equipo amarillo.

Todo esto ocurría sobre el mes de Mayo de 1965 y en cierta ocasión, afirma Carlos, «me comentaba Parrita, quien estaba también en aquella directiva del Racing que Paco Hurtado le propuso ir a Cádiz donde veraneaba o iba los fines de semana Pepe Valera, a llevarle unas cajitas de gambas a ver si conseguían que me dejasen ir a fichar por el Portuense. La cosa se puso difícil, y entonces a Paco Hurtado se le ocurrió la idea de ir a la Secretaría del Betis para volver a insistir con unos directivos del Club, pero que tenía que ir también mi padre vestido de militar a meter presión -los militares tenían entonces muchas influencias-. Y así fue como nos escucharon y tuvieron que ceder, pués la verdad que yo preferí venir aquí que no a Cadiz aunque hubiese jugado en Segunda División con 20 años. Estaba muy a gusto en El Puerto».

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En la fotografía, el primer partido de liga celebrado en septiembre de 1965. Xerez-0 Racing-1. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Martínez, Rafael Fenoy, Ernesto Bailaro, M. Jaen, Lolo, Bizcocho, Vera Palma, Jerónimo, Expedito, Pumar y Tixxx.

carlospumar_silueta_puertosantamariaVIVIR EN EL PUERTO.
Su familia vivía por entonces en Jerez y se quedaba a vivir con ellos. A El Puerto, según lo acordado con el Club, solo venía para los entrenamientos y los partidos,   pero a las dos semanas, nada más entrar en el casco antiguo y sentir la mezcla del olor a las Bodegas, la visión del río Guadalete y comenzar a hacer buenos amigos, le dijo a sus padres «Me voy a vivir a El Puerto». Éstos se echaron las manos a la cabeza por cuanto en la casa paterna lo tenía todo y en El Puerto tendría que costearse alojamiento y manutención. Así que, dicho y hecho, por un tiempo estuvo hospedado en la Pensión de Frasquita --en la calle Ganado- de la que guarda Carlos  un grato recuerdo, al igual que de su marido y sus hijos, gente de El Puerto encantadora. Más adelante e fue a vivir a una casa particular en la calle Luna justo encima de lo que era el Bar La Liga, de “El Pobre Pepe”, realizando las comidas en el Hostal Loreto.
Como comenzó a gustarle tanto El Puerto, recuerda Carlos que, una tarde estando con una reunión de amigos tomando un café con la señora de la casa donde se hospedaba  --señora muy mayor viuda de un tal Utrera, trabajador de la Compañía Sevillana de Electricidad-- le confesó: «Felipa cuando yo deje el fútbol, esté donde esté me gustaria venirme a vivir a El Puerto».

JUGADORES Y AMIGOS.
En este equipo del Racing de mediados de los sesenta del siglo pasado disfrutó lo suyo. Había muy buenos jugadores y  se alegra hoy bastante cuando cuando se encuentra con alguno de los que aquí residen y que se han hecho porteños por elección lo mismo que él: Higinio Obregón, Lolo, Vera Palmes, Rafael Fenoy Alonso,... «a veces intercambiamos recuerdos, batallitas incluidas y nos creemos que volvemos a tener los 20 años.»

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El Rácing cuando viajaba, como los mejores equipos, uniformados. De izquierda a derecha: Martínez Jaén,  Rufo, Chaparro, actual entrenador del Real Betis, Bizcocho, Jerónimo y Carlos Pumar.

Carlos siempre ha recordado las vivencias que tuvo en El Puerto en aquella temporada de 1965 donde llegó con 20 años, y el cariño que recibía de los aficionados y amigos. Recuerda con nostalgia y afecto al que fuera practicante del Club, Felipe Lamadrid. O al médico Francisco Viseras Alcolea, recientemente fallecido y con el que por entonces se tomaba alguna cerveza en el recordado Restaurante el Resbaladero o, recientemente hasta poco antes de su desaarición un café casi a diario o una copa en el Bar Manolo en la calle Larga; todavía le escuchaba atentamente sus consejos por su edad y por el afecto que ambos se profesaban.

domingo_puertosantamariaPersonas que tenía y tiene en el recuerdo como Domingo que trabajaba precisamente en El Resbaladero de cocinero, y siempre que pedía una tapita soltaba en voz alta: «Para mi niño, para que el domingo meta dos goles», y que tuvo un puesto de verduras en la Plaza, ya de muy mayor, hasta su fallecimiento. Y como  no  acordarse de Diego Fernández Galloso, quien trabajó de camarero en el desaparecido Bar Central en la calle Larga, --«que buena persona era», recuerda-- para luego jubilarse en el Bar Playa-El Rempujo. (En la fotografía, Domingo).

Otro recuerdo entrañable tiene Carlos para Manolo Moreno  «cuando entrabas en su Bar, a cada momento te decía “Echate Payá”, de lo pequeñito que era»; este establecimiento ha reabierto recientemente sus puertas en el mismo sitio de la Ribera del Marisco, aunque con otro propietario: Juan José Benítez Pérez, un veterano del sector hostelero y Ana María Rique Caballero. Ambos se ocupan de la gestión y la cocina del establecimiento. La pareja ha recuperado algunas de las tapas más famosas del antiguo bar como sus tortillitas de camarones, las criadillas,  que van cocidas con verduras y luego fritas acompañadas con una salsa y el txangurro con crema de mariscos y queso. Pero además en el establecimiento han incorporado nuevas especialidades como los chicharrones de atún en manteca (atún frito en manteca en pequeños trozos), el pollo al mojo picón, las albóndigas de merluza en salsa verde o las tortitas de rabo de toro. El bar se llama ahora el Nuevo Echate Payá. «Notabas que eran personas de las que cuando los visitabas recibías su cariño; todos mayores que yo, y eso lo percibía. Recientemente su hija me regaló unas fotos de Manolo Moreno, donde se le ve en una Caseta de Feria con el nombre “La Antigua de Cabo”.  Era en el Bar Central  donde por las tardes solía echar un ratito de tertulia con todos los amigos, algunos ya nos dejaron también,  como Ignacio Sordo o  Alfredo Botello. Al finalizar la temporada  Carlos se tuvo que marchar al Servicio Militar.

carlospumar_dibu_puertosantamariaOCHO AÑOS FUERA Y VUELTA A EL PUERTO.
Luego estaría ocho años jugando al fútbol en diferentes equipos, con un trato diferente por parte del Betis, acaso recordando la presión que recibió para que Carlos se viniera a El Puerto. Pasó por la S.D. Ponferradina y el C.D. Eldense, A continuación cuatro temporadas en el R.C.R. de Huelva y dos más en el C.D. Badajoz. Es en este año, en 1973, cuando el Racing habia fichado como entrenador al que fuera jugador del Real Betis y Real Madrid,  Isidro, y fue él quien le comentó a la directiva, --Bernardo Sancho era su presidente-- que un jugador llamado Pumar habia quedado libre en el C.D. Badajoz tras denunciar unos impagos en la Federación Española de Fútbol. Isidro quería traérselo, así que lo localizaron y tras unos días de reflexión Carlos se volvió a El Puerto en la que sería su última temporada pues, aunque aún tenia 29 años el fútbol no le dio lo que el propio Pumar pensaba y otros muchos habían valorado, poniendo fin a su carrera deportiva. Esa temporada finalizó con su último partido: «fue contra el Almería y ganamos 1-0».

LA NORMALIDAD
Carlos se había casado en Jerez el 4 de Julio de 1971 con María del Carmen Reyes Cala en la Parroquia de los Descalzos. Al dejar el futbol tenía que plantearse una nueva vida, así que de momento permaneció en El Puerto pero llevando la contabilidad en unos comercios y de los Cines Thebussen en Medina Sidonia y del Atlántico en Rota (los regentaba su buen amigo el empresario Pedro López) y, como no deseaba marcharse de nuestra Ciudad su primera intención fue montar una tienda de tejidos, empero, le salió la oportunidad de entrar a trabajar en el Banco Central en la Villa de Rota, yendo y viniendo todos los días a la vecina población

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Carlos, con tres cuartas partes de sus nietos: Lucía, Pablo y Victor.

cajaahorrosdecadiz_puertosantamariaPosteriormente, y a través de su amigo Higinio Obregón se entera de que en la antigua Caja de Ahorros de Cádiz se iban a realizar unas oposiciones, por lo que se puso presto a preparar esas oposiciones con la ayuda de otro amigo, Antonio Flor, sacando una de las dos plazas a las que se habían presentado 45 personas. En la Caja de Ahorros ahora Unicaja, ha tenido diferente puestos y cargos, y ya le quedan solo unos tres meses para la jubilación jubilosa para poder seguir disfrutando con más intensidad de este El Puerto al que idolatra que ya le dió la alegria de ver nacer y crecer a sus tres hijos Juan Carlos, Gustavo y Esther -con nótula propia en Gente del Puerto-, en compañía de Maria del Carmen y sus nietos Lucía, Pablo, Víctor y Gustavo.

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Año 1956. Los maestros de El Puerto, los más jóvenes posan con los veteranos: celebran el Día del Maestro. Estamos en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús -el que mas tarde sería trasladado a las cercanías de la playa de La Puntilla-, situado en la Plaza del Polvorista; cuando fue derrumbado construyeron un edificio de viviendas en cuyos bajos estuvo instalado muchos años Correos y la Caja Postal; hoy alberga las instalaciones de otro banco. Era alcalde Luis Caballero Noguera, quien aparece, sentado, aproximadamente en el centro de la fotografía. A lo mejor Agustina, la portera del Colegio, atisbaba desde su habitáculo el posado de los educadores de aquella década... (Foto Colección Vicente González Lechuga).

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uriarteyborja_puertosantamariaFrancisco de Paula Plácido Xavier de Uriarte y Borja, nació en nuestra Ciudad en 1753, hijo de un vasco de Azpeitia y de una riojana. Fue marino, llegando a la mayor dignidad de su carrera, es decir Capitán General de la Real Armada Española en 1836. Asistió a la famosa batalla naval de Trafalgar, al mando del navío Trinidad, que fue el que puso fuera de combate al buque almirante inglés en el que Lord Nelson halló la muerte. Contrajo matrimonio en 1800 con su sobrina carnal Francisca Xaviera de Uriarte y Gálvez. En 1822 se retiró a nuestra Ciudad, donde falleció en noviembre de 1842, sin dejar descendencia. En 1983, sus restos mortales, como Capitán General, fueron trasladados desde el Cementerio de El Puerto hasta el Panteón de Marinos Ilustres de  la vecina localidad de San Fernando, en una acto solemne y poco visto en los últimos años, organizado por el entonces concejal Luis Suárez Ávila, siendo alcalde el comunista Rafael Gómez Ojeda. El retrato de Francisco de Paula Plácido Xavier que encabeza esta nótula, se conserva en el Museo Naval de Madrid.  Es un óleo sobre lienzo (96 x 84 cm), copia de un original desconocido, por Ramón de Salvatierra y Molero, realizada en 1853. Es un retrato de medio cuerpo, de pie; viste uniforme pequeño de Capitán General de la Real Armada, con las solapas abiertas a la moda de la época de Isabel II; una carta enrollada en la mano; bandas y placas de Carlos III y San Hermenegildo y la Cruz de Santiago.

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Croquis inglés sobre la disposición de las flotas combinadas de Francia y España y la flota inglesa en la Batalla de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805.

Francisco de Paula Plácido Xavier sentó plaza de guardiamarina en 1774. Se halló en las campañas de Argel (1775) y Santa Catalina (1776-1777). A las órdenes de Luis de Córdova y al mando del navío Firme concurrió al bloqueo de Gibraltar y combate del cabo Espartel (1782). Participó en la expedición científica al estrecho de Magallanes, a las órdenes de Antonio de Córdoba (1788-1789). Sirvió en la campaña de Rosellón (1739) y el año siguiente, mandando la fragata Lucía, realizó un viaje al Río de la Plata para traer caudales. Obtuvo sucesivamente los mandos de los navíos Terrible y Concepción de la escuadra de Mazarredo, con el que estuvo en Brest, el Príncipe de Asturias, el Guerrero, el Argonauta -con el que transportó a los Reyes de Etruria- y, finalmente el Santísima Trinidad, con el cual participó en el combate de Trafalgar, resultando herido y prisionero de guerra. En 1806, ascendido a jefe de escuadra, Uriarte fue nombrado mayor general de la escuadra estacionada en Cádiz y consejero de la Guerra. En Madrid se encontraba al ocurrir los sucesos de 1808, por lo que se presentó a la Junta de Sevilla y fue nombrado gobernador militar de la isla de León, donde asistió al sitio a que fue sometida la plaza por los franceses. En 1811 obtuvo el mando del arsenal de La Carraca y de allí pasó a Cartagena como gobernador político y militar. Ascendido a teniente general de la Real Armada, fue nombrado capitán general del departamento de Cartagena en 1816.  En 1822 se retiró a nuestra Ciudad, donde falleció en noviembre de 1842

uriarteyborja_sablehonor_puertosantamaria1EL SABLE DE HONOR.
Este es el Sable de Honor de Francisco de Paula Plácido Xavier. El arma, de 98 cm de longitud, estilo imperio,  construida por Nicolás Boutet en Versalles. Hoja curva de acero, empuñada de latón dorado, vaina de madera recubierta del mismo metal dorado. En el canto del recazo figura la leyenda KLINGENTHAL, y en el metal de la primera parte de la vaina M.F. TURÉ A VERSAILLES ENT. SE BOUTET. Fue regalado por Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul de la República Francesa, nuestro Capitán de Navío, a la sazón, comandante del navío Príncipe de Asturias cuando se hallaba estacionado en Brest. Lo usó en el combate de Trafalgar, ell 21 de octubre de 1805, mandando el Santísima Trinidad. Hallándose herido y prisionero en Gibraltar de resultas de la acción en que su navío se hundió, conocedor el almirante Collingwood, sucesor de Nelson, de la gran estima en que Uriarte tenía este sable, mandó hacer una requisa en su escuadra y se lo devolvió como testimonio honroso de su comportamiento durante el combate.
Donado al Museo por Isidoro de Uriarte, sobrino del general. Fue restaurado en 1996.

santisimatrinidad_puertosantamariaEL SANTÍSIMA TRINIDAD
El “Santísima Trinidad” fue el más famoso y problemático de los buques que se construyeran en La Habana. Era el mayor navío de guerra a flote en ese momento en el mundo, poseía 136 cañones. Sus enormes dimensiones dificultaban su maniobra. Benito Pérez Galdós lo describió así: “El Santísima Trinidad era un navío de cuatro puentes. Los mayores del mundo eran de tres. Aquel coloso, construido en La Habana con las más ricas maderas de Cuba en 1769, contaba con treinta y seis años de honrosos servicios (...) Las cámaras situadas a popa eran un pequeño palacio por dentro, y por fuera una especie de pequeño alcázar; los balconajes, los pabellones de las esquinas de popa, semejantes a las linternas de un castillo, eran como grandes jaulas abiertas al mar (...) Nada más grandioso que la arboladura, aquellos mástiles gigantescos, lanzados hacia el cielo como un reto a la tempestad”.

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El navío fue construido en La Habana por Mateo Mullan bajo la dirección de Juan de la Colina Rasines, botado en el 1769, inicialmente se construyó como navío de tres puentes y 118 cañones, terminando después de tres reformas (1778, 1797, 1803) como navío de cuatro baterías corridas y 130/140 cañones. (En la maqueta, se puede observar a babor las baterías de cañones desplegadas).

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El “Escorial de los Mares” como solían llamarle en su tiempo, tuvo una historia azarosa. Doscientos años después de la batalla de Trafalgar, el navío español "Santísima Trinidad" ha sido rescatada. Se trata de una réplica del que fuera navío insignia de la flota naval española desde 1769 hasta 1805 en el que los ingleses tomaron el relevo de la hegemonía naval española y la Armada Invencible fue derrotada frente a las costas de Cádiz. (En la ilustración, óleo de autoría inglesa que muestra el momento en el que el barco se fue a pique).

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Fué el barco mas grande de su tiempo y uno de los mas hermosos, con sus 2.163 toneladas era muy sólido pero también se mostraba lento al navegar y siempre dió problemas al respecto, terminó sus días en la batalla de Trafalgar, hundido por el temporal el 24 de Octubre de 1805, después de haber sido apresado por los ingleses. (En la fotografía la réplica del Santísima Trinidad, surta en el muelle de Algeciras. Foto: Xavier A. Rivera).

uriarteyborja_ctfdo_1805_puertosantamariaUN CERTICADO CON LA FIRMA DE URIARTE
Don Francisco Javier de Uriarte y Borja
Jefe de Escuadra de la Real Armada y Comandante que Fue del Navío Santísima Trinidad, en el Combate de la Escuadra Combinada de España y Francia contra la Inglesa en el día 21 de octubre de este año.
CERTIFICO: Que el primer contramaestre Tomas Tosso, ha servido con el cargo de tal en nuestro Buque bajo mis ordenes desde su armamento, hasta 24 del citado Octubre que de resultas de aquel combate se fue a pique; en cuyo tiempo ha manifestado la conducta recomendable y la Sobresaliente inteligencia que tiene acreditada en todos sus antiguos y honrados servicios, y que en el día del mencionado Combate, desempeñó todas sus obligaciones con valor e inteligencia mucho más allá de cuanto yo pueda decir en elogio de este honrado y benemérito oficial de Mar, a quien considero dignísimo de las gracias y piedad del Rey Don Carlos IV de España y Sajonia tenga a bien dispensarle y para que conste en donde convenga le doy la presente en el Puerto de Santa María a 20 de Noviembre de 1805.
Ndo en la Lista de oficial de mar de la Comandancia del arsenal al Fº 124.»

LARRA, LAS CARTAS DE FIGARO Y URIARTE. (Fragmento).
Segunda carta de Fígaro a su corresponsal en París, acerca de la disolución de las Cortes, y de otras varias cosas del día (de Mariano José de Larra).
figaro_puertosantamaria1«Es lo peor que en 16 de enero, ocho días después, no estábamos más adelantados en punto a estilo de reales órdenes, porque Su Majestad, por real decreto de dicho día, promueve a don Francisco Javier Uriarte y Borja a la dignidad de capitán general de la armada «sin aumento alguno de goce, a que generosamente renuncia Uriarte en atención a las presentes circunstancias». Convengo en que las presentes circunstancias no son para muchos goces, pero también es gran lástima que desde el 16 de enero no pueda gozar el señor Uriarte sino precisamente lo mismo que gozara hasta aquel día, y que haya de tener tan en el fiel la balanza de sus penas y placeres. Es decir, que si al día siguiente del real decreto le hubieran dado al señor Uriarte una buena noticia, como por ejemplo la disolución del Estamento, debería haberse mirado mucho en gozar de aquella satisfacción que debería naturalmente caberle, porque ése sería aumento de goce, supuesto que en su vida habrá tenido otro igual antes del 16 de enero.
¿No sería bueno que para mejorar la suerte del señor Uriarte, y aun la del director de Correos, se comenzasen a emplear en los ministerios gentes que supiesen ya leer por lo menos y escribir?
» Fígaro. Mariano José de Larra.

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Sobre impreso y con matasellos especial con motivo de la Exposición Filatélica organizada como Homenaje a Don Francisco Javier de Uriarte y Borja, entre los días 25 y 29 de noviembre de 1982, en nuestra Ciudad. El matasellos es un dibujo de la 'Santísima Trinidad'.

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La Fiesta Nacional se celebra el 12 de octubre, conmemorando el Descubrimiento de América por Cristóbal Colón, tan vinculado a nuestra Ciudad. Antes se llamó Día de la Raza o de la Hispanidad. Celebran su onomástica las Pilares y los Serafines. En El Puerto durante buena parte del siglo pasado, se realizaron diversas conmemoraciones con motivo de la aventura americana: corridas de toros, Juegos Florales, conciertos de música, desfiles militares, fiesta en la Guardia Civil con misa de Pontical en la Iglesia Mayor y visita en el Guadalete de barcos de la Marina Española.

The National Celebration is held on the 12th of October, commemorating the Discovery of America by Christopher Columbus, who has strong links to our town. It used to be called Race Day or Hispanic Day, it is also the day on which the Pilars and Serafins celebrate their saint’s day. For many years last century various commemorations were held in El Puerto to remember the American adventure: bull fights, flower shows, music concerts, military parades, celebrations at the Civil Guard with Pontifical Mass in the Iglesia Mayor and a visit by the Spanish Navy boats on the Guadalete river.

En la imagen Hoja Informativa de las III Fiestas de la Hispanidad de 1960, de las que vamos a reproducir diversas fotografías de ese año, pertenecientes al Archivo Municipal. Las Damas de Honor de la Reina de las Fiestas, Ana María Lorenzo-Ochando: Pilar Domínguez Bensusan (Cádiz); Emilia Gutiérrez Amérigo (Chipiona); Carmen Sánchez-Ferragut (San Fernando); Mercedes Rodríguez-Rubio (Rota); Josefa Derquí Vaca (Puerto Real);  y las portuenses Gloria Portillo Cía, Rosario García-Pérez Romero, María Elia Duro Vaca, Carmen Pérez García y Alicia Abreu Portillo.

En la imagen de 1960 la Banda de Música y tropa de la Marina Española, formada en la Plaza de la Iglesia, rindiendo honores a la bandera. Mientras, en el Guadalete llegaron los Dragaminas “Ter” y “Lérez” -los que podían acceder por su calado a nuestro río-  de donde, a mediodía, partió el defile de las dotaciones junto con la banda de cornetas y tambores del Cuartel de Instrucción de San Fernando. Manuel Martínez Alfonso, en su libro «El Puerto en la Literatura» afirma “Que este tema de la Hispanidad no es novedad de los últimos años, sino que ya El Puerto vibraba a su ritmo desde antiguo, podría probarlo una serie de hitos mas o menos representativos, tales como la declaración de El Puerto como ciudad colombina, en 6 de febrero de 1927; la creación del Instituto Colombino, en julio de 1930; la fiesta en 12 de octubre del mismo año se celebró en conmemoración de la Hispanidad, con elocuente discurso de José María Pemán; y la institución de las Fiestas portuenses de la Hispanidad, en 1958, superadas en esplendor cada nuevo año, que intentan mantener presente las antiguas glorias portuenses al ritmo de los desfiles de la Marina y el acorde poético de sus Juegos Florales». Las fiestas desaparecieron, aunque en los últimos años el Ayuntamiento está volviendo a activar aquellos días, en principio con un acto cívico de izada de la enseña nacional y un concierto de música a cargo de una banda militar en una plaza pública: este año en la de la Fuente de las Galeras. (Foto Archivo Municipal).

El escenario del desaparecido Teatro Principal, adornado para los Juegos Florales en 1960, en el que al poeta premiado se le entregaba, por la Reina de las Fiestas, una flor natural. Preparaban los decorados Eduardo Ruiz-Golluri Galarza, Serafín Álvarez-Campana Gaztelu y Guillermo Silóniz Villaverde, bajo la dirección del concejal de fiestas, a la sazón, Eligio Pastor Nimo. (Foto Archivo Municipal).

La Reina de la Fiesta de la Hispanidad, Lorenzo-Ochando y Hernández, Ana María, con el Vicealmirante Eduardo Gener Cuadrado, ganador ese año de la Flor Natural de los Juegos Florales, haciendo el paseíllo por el patio de butacas del desaparecido Teatro Principal camino del escenario, por el pasillo central. Entre el público podemos distinguir a diferentes personas conocidas de la época (hace casi 50 años) entre ellas a: Pastor Nimo, Eduardo y su mujer Rábago Vega, Nora; López Ruiz, Luis y su mujer Rábago Vega, Mª del Carmen (Marita); López Ruiz, José y su mujer Villar Rioseco, Encarnación; Ruiz de Cortazar y Tosar, José Luis y su mujer; Benjumeda MartÌnez de Pinillo y su mujer Abreu Fernández, Milagros; Suarez Rodríguez, Luis y su mujer Avila Gutierrez, Mercedes; Cortina, Miguel; Mesa, Francisco; Jiménez Tosar, Milagros; Jiménez Tosar, Nena; González Martínez, Ana; Caveda Arias, José y su mujer Pérez Pastor, Magdalena; Fernández Prada, Joaquín y su mujer Arias Molleda, María; Cuvillo Jiménez, Carlos del, y su mujer Arias Molleda, Rosario;  Duro del Moral, Miguel; Gaztelu Díaz, Ignacio; y su mujer Pastor Nimo, Teresa; Terry Merello, Ignacio; Terry Merello, Fernando; Torre González, Antonio de la; y su mujer Utrera Sánchez, María del Carmen; Cossi Ochoa, Jacinto; y su mujer Mora, Ana María;  Arias Bueno, Miguel y su mujer Molleda, Rosario; Camacho Aguilar, Manuel y su mujer Villegas Cuevas, Vicenta; Santiago Rodríguez, Manuel; y su mujer Cossi Mora, Matilde; Abreu Portillo, María Victoria; Nogués Ropero, Antonio; Alvaro Compo, Manuel. En las plateas podemos ver a los hermanos Terry Merello, Isabel, Fernando e Ignacio; Martinez Govantes, Pilar y junto a ella parece ser Nuchera, MarÌa José.  La identificación de la fotografía es de Vicente González Lechuga. (Foto Rasero. Archivo Municipal).

La Reina de las Fiestas de la Hispanidad, Ana María Lorenzo-Ochando, entrando en el Teatro Principal del brazo de su 'damo' acompañante en dirección al escenario. Al fondo el enrejado de madera que dividía la zona noble de las entradas de general. Delante de Ana María vemos a los maceros Manuel Camacho Luque y Manuel Camacho Gamero, abuelo y padre, respectivamente, de los actuales ordenanzas y maceros municipales también, José y Rafael Camacho Arana. La policía municipal, de gala (los plumeros), rinde honores a la reina. Distinguimos al Comandante de los Municipales -el ex legionario- Manuel Romero López, y los números Arenas y Yeste. Al fondo de la fotografía podemos ver Luis  y José Gaztelu Díaz, y a Guillermo Rodríguez, policía municipal de paisano.  El que está detrás de Manuel Camero Luque, nos parece que es el fotógrafo Manuel Guerra.  Vestido a la usanza de Clarinero, tocando la corneta, Arce, quien más tarde dirigiría la portuense Banda de Cornetas y Tambores. Pertenecía a la Hermandad de la Humildad y Paciencia. (Foto Rasero. Archivo Municipal).

Otra instantánea de la Reina de las Fiestas de la Hispanidad, Ana María Lorenzo-Ochando, del brazo de Eduardo Gener Cuadrado, Vicealmirante de la Armada, poeta y escritor que, aunque nacido en Puerto Real estaba muy vinculado a El Puerto de Santa María. Detrás de éste se ve a Serafín Álvarez-Campana. El ujier Miguel del Pino Suárez, ordenanza municipal y torero que fue observa a los protagonistas.  Era una fiesta de gala por lo que el pueblo llano no tenía acceso a la misma como no fuera trabajando como empleado. Es claro que solo accedían a la misma la clase gobernante -las fuerzas vivas-,  la clase pudiente, los afectos al régimen político imperante en aquellas fechas y algún aficionado al que solo le importaba la poesía, sin más pretensiones. En el palco presidencial del Teatro Principal se econtraban el Capitán General del Departamento Marítimo Almirante Bustamante; el Gobernador Civil, Luciano Sánchez y Luís Portillo Ruiz, alcalde de la Ciudad. (Foto Archivo Municipal).

Corrida celebrada con motivo de la Hispanidad. En el coche de caballos se observan a cuatro damas de honor de las Fiestas. Vicente González obtiene de Luis Suárez Ávila la siguiente información del carruaje:  «El coche es un pitter inglés, llamado también vagoneta de caza o break de caza, propiedad de  Pedro Domecq de la Riva. El nombre de pitter es el del carrocero londinense Pitter, con que se conoce y que adoptaron esos carruajes. Va tirado a la media potencia a la calesera por cinco caballos castaños, españoles, del hierro de  Pedro Domecq de la Riva. El mayoral es José Mata. El borlaje es el blanco que se usó después en la boda de la Infanta doña Elena de Borbón, en Sevilla, en el enganche de la carretela  que fue también de Domecq de la Riva. Estos dos coches y el resto de esa colección ha ido a parar a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre de Jerez de la Frontera. El caballo del tronco a la derecha es calzado en armiño, de la pata izquierda. Esta ganaderÌa daba mucho los caballos castaños calzados en armiño. Luis Suárez Ávila tuvo uno de ese hierro castaño, calzado de las dos patas en armiño, llamado "Andaluz". Calzado es con parte de la pata, generalmente la mas cercana al casco o menudillo y a veces la caña, blanca, pero cuando tiene manchas negras, se llama calzado en armiño». Y es que Luis Suárez es una autoridad, entre otras cosas, hablando de caballos.
Este día se celebró una corrida concurso de ganaderías en la  Plaza de Toros, en la que intervino el maestro Luis Miguel González Lucas, Luis Miguel “Dominguín”, que lució un traje de luces diseñado por Pablo Picasso. El capote de paseo, obra también del artista malagueño, llevaba bordado una corrida de toros. (Foto Archivo Municipal).

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General de Brigada Alcina del Cuvillo

El general de Brigada de Infantería de Marina en la reserva José Antonio Alcina del Cuvillo, nacido en Cádiz pero vecino de El Puerto, fue nombrado con 42 años, en 1978, Ayudante de Campo de SM El Rey, servicio que desempeñó a lo largo de seis años. Pero fue en el año 1984 cuando don Juan Carlos I le confió la tarea de vigilar la educación y formación del Príncipe, acompañándole con frecuencia, orientándole y dirigiéndole con proximidad y asiduidad. En 1989 fue nombrado Ayudante-Secretario de Don Felipe de Borbón con las misma atribuciones de los años anteriores. Participó activamente en todo el proceso formativo del Heredero hasta 1993, cuando fue cesado de sus funciones.

The general of the reserve Marine Brigade José Antonio Alcina del Cuvillo, who was born in Cádiz but lived in El Puerto, was named at the age of 42, in 1978, Assistant to HM The King, a service which he carried out for six years. But it was in 1984 when Juan Carlos I entrusted him with the task of taking care of the Prince’s education and training, often personally accompanying him and providing guidance on many occasions. In 1989 he was appointed Assistant-Secretary to Felipe de Borbón carrying out the same duties as in previous years. He actively participated in the whole educational process of the Heir to the crown until 1993, when he was stopped working in that position.

A partir de ese año desempeñó el cargo de Segundo Jefe del Cuarto Militar de SM el Rey y en 1996, tras dieciocho años de servicio a la corona, pasó a la situación de reserva.
Una vez retirado, y tras publicar en 2004 en la editorial La Esfera de los Libros un volumen con el título «Felipe VI así se formó el príncipe heredero», se aficionó a la pintura. Para ello tuvo durante un par de años de maestro al pintor italiano afincado en El Puerto, Franco Policastro. Su muestra abarca desde paisajes hasta marinas y fachadas donde plasma en sus pinturas mucho de los viajes realizados por el pintor. En diciembre del año pasado inauguró una muestra de pinturas en el Club de Mar de Puerto Sherry.
En la foto tomada hace pocos días en el Real Club Náutico de El Puerto, el General de Brigada de Infantería de Marina en la Reserva. Ingresó en el cuerpo de Infantería, previa oposición, en 1956. Tras cinco años en la Escuela Naval Militar ascendió a teniente y fue destinado al Grupo Especial de Infantería de Marina en San Fernando. Durante su carrera militar realizó numerosos cursos de especialidad en España y Estados Unidos. Diplomado de Estado Mayor del Ejército, es un experto en comunicaciones navales y un apasionado amante del flamenco. Es padre de cuatro hijos. Aborrece la hipocresía, la cobardía y la mentira y son una pesadilla para él, lo cutre, la ordinariez y la mala educación. Tiene buena memoria pues recuerda casi todo, en ese casi olvida los malos momentos. Admira la verdad y la belleza. A continuación, un fragmento de su libro:

-«¿Qué le ha pasado, Don Felipe?», pregunté con seriedad.
-«Me he caído con la moto en una de las curvas», me contestó sin vacilar, haciendo una pequeña mueca de dolor y sacudiéndose el polvo que aún le cubría los pantalones.
-«Eso le pasa, seguro, por ir siempre a tanta velocidad. Un día se va a matar», le espeté sin pensarlo dos veces.
-«Esta vez te equivocas. No ha sido eso. Se me ha cruzado un jabalí con sus crías. No los he visto y me he pegado un trompazo ».
-«Está bien Alteza pero tenga cuidado y... otra vez dígame que quiere dar una vuelta para estar atento. Buenas noches y procure estudiar».

«Felipe VI. Así se formó el Príncipe heredero», de José Antonio Alcina del Cuvillo
(Editorial La Esfera de los Libros). Leer otros pasajes del libro aquí.

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