Saltar al contenido

9

El Obispo y La Obispa,

Una de las grandes cantaoras de El Puerto de Santa María desconocida por los aficionados de esta Ciudad y del resto de la España flamenca es La Obispa, abuela materna y matriarca de la familia cantaora de los Núñez Núñez, como son: Orillo de El Puerto, Juan Núñez, Rancapino y Manolo de los Ríos, biznieto por parte materna.

Actualmente hay bisnietos de La Obispa que pueden llegar muy lejos en el flamenco como el ya mencionado Manolo de los Ríos y un hijo de Rancapino que lleva una carrera ascendente, apodado Rancapino Chico. Todos los componentes de esta familia tienen un sentimiento de compás extraordinario, son grandes festeros, lo traen en los genes flamencos de sus antepasados. Con esta mujer se han cometido grandes errores en cuanto a su categoría como cantaora, con su nombre, apellidos, lugar de nacimiento y demás datos.

DICCIONARIO DE FLAMENCO.
Ojeando el Diccionario Enciclopédico Flamenco Ilustrado, me encuentro con los datos que aportan sobre esta mujer de la cual dice textualmente: “Obispa, La. Nombre artístico de Antonia Núñez Heredia. Chiclana de la Frontera. (Cádiz>), 1894-1976. Cantaora. Abuela de Rancapino y Orillo del Puerto, su trayectoria artística la proyectó en fiestas íntimas, hasta que en 1974, con ochenta años obtuvo el primer premio por alegrías en un concurso celebrado en su ciudad natal; participó al año siguiente en el festival Fiesta de la Parpuja”.

La persona que aportó los datos de La Obispa al Diccionario ya mencionado no tenía ni idea. Le colocó los apellidos del marido, que era un gitano nacido en el primer tercio del siglo XIX, en Chiclana , de nombre Ramón Núñez Heredia, y de profesión herrero.

Quiero hacer constar que este artículo no lo escribo como crítica, sino por aclaración de la verdad, ya que yo colaboré en ese Diccionario Flamenco, una estupenda obra en la que se puso mucho cariño, y más conociendo lo pulcro que es en sus escritos flamencos mi amigo al que yo considero, José Blas Vega.

CALLE CERVANTES.
Yo llegué a conocer a La Obispa, vivía en el barrio gitano, en la calle Cervantes número 8, a unos cien metros de mi casa; tuve la suerte de oírla cantar en varias ocasiones. En el Padrón de El Puerto de Santa María, del año 1950, aparece viviendo con su hija Eduarda Núñez García en la calle ya mencionada. En este domicilio vivieron los últimos años de su vida. Esta mujer fue hija de gitanos gallegos emigrados al Puerto en 1870, su nombre y apellidos eran Antonia García Moreno, nacida el 24 de noviembre de 1886. Falleció el 12 de abril de 1963, según consta en el libro número 6, folio 24 vto. 33, de la iglesia de San Joaquín.

Según me comentó José Brea ‘Breíta’, el la escuchó cantar en varias ocasiones, pero la que más recuerda fue en Vejer de la Frontera, en un bautizo de un familiar de La Perla de Cádiz, en los años cuarenta. Cuando esta mujer terminaba de cantar los gitanos se rompían las camisas.

AGUJETAS, EL NEGRO, TÍO ALONSO…
El Viejo Agujetas anduvo veintiséis kilómetros de Rota al Puerto para oírla cantar. Quedó prendado del cante de esta gitana. José de los Reyes el Negro, la oyó cantar en muchas ocasiones, pero cuando más le impresionó fue en un bautizo de un hijo de La Tormenta, gitana vecina de La Obispa, en el año 1938. Tío Alonso el del Cepillo, cuando la escuchó cantar dijo esta frase: “--Lo mejor que hizo su marido: no dejarla cantar, porque en aquellos tiempos hubiera sido una ruina para este hombre, de cómo cantaba esta mujer”…. /A la izquierda, Tío Alonso el del Cepillo.

ANZONINI, CARACOL, ORILLO…
A mi amigo Azonini, en su último viaje a Madrid, le pregunté si había oído cantar a La Obispa y me dijo que sí, que cuando él tenía unos veinte años la escuchó en una boda gitana, a ella y Diego el Gurrino, que eran dos fenómenos en los cantes gitanos de Los Puertos. Manolo Caracol mandó llamar a Orillo y le dijo: “Ramón, quiero que me acompañes al Puerto de Santa María para escuchar cantar a tu abuela”. Pero no pudo ser porque un mes antes del viaje, falleció Tía Antonia La Obispa.

Hablando con Ramón Orillo, como le llamamos aquí en El Puerto, le pregunté que le parecía su abuela cantando. Me dijo: “--Mira Antonio, el flamenco es tan ingrato, que hay cantaores fenómenos que pasan sin pena ni gloria, este es el caso de mi abuela. Yo la conocí cantando en muy buena forma, era genial y lo pueden atestiguar muchos aficionados flamencos que viven todavía”. /A la izquierda, Orillo.

Y me siguió contando Orillo: “--Pastora Pavón Niña de los Peines y su marido Pepe Pinto la oyeron cantar en una fiesta en Chiclana y se la quisieron llevar con ellos a Sevilla. Mi abuelo dijo que tenían que pasar por encima de su cadáver y no le habló más a estos dos grandes artistas. Te puedes imaginar como cantaba mi abuela”. También me contó Orillo que su abuela tenía parentesco con Gitanillo de Triana y Curro Puya, dos toreros gitanos del siglo XIX.

EN EL PUERTO.
Yo la oí cantar un par de veces en El Puerto, la primera fue en 1959, en la celebración de una Toma de Dichos. La segunda sucedió en 1961, con mi inolvidable amigo José el Negro. Tenía yo cuando la escuché esta segunda vez 19 años, y está la siguiente anécdota: Me encuentro con El Negro en la Plaza de Abastos y le pregunto: “—Donde vas, José”. El me responde: “—Voy p’casa”. Y como los dos vivíamos en la misma zona, nos marchamos juntos para esta. Al pasar por la puerta donde vivía Tía Antonia La Obispa, estaba sentadita en una silla de anea. Al verla, nos paramos para hablar con ella. El Negro, como era un pícaro, empezó a cantarle para que ella le respondiera, pero ésta callaba. En de esas le dice El Negro: “—Tía te voy a cantar la soleá de Teresa Mazantini”. Cuando terminó de cantar le respondió Tía Antonia muy seria: “--¡Ese cante no es como tu lo haces!”, y salió cantando por soleá de tal forma que nos quedamos los dos asombrados de lo que guardaba esta mujer dentro. Tenía un dominio de los tonos medios fenomenal, hacía de manera magistral el cante por soleá de la Mazantini a la que, según ella, llegó a oírla cantar y de la que fue una gran admiradora. /El Negro, en la imagen de la izquierda.

Hablando por teléfono con Luis Suárez Ávila, colaborador de GdP, le pregunté si había oído cantar a La Obispa. Me respondió que sí, en los años sesenta, en un Casino que había en la calle Larga en El Puerto; la escuchó cantar por siguiriyas y romances. Y por último, comentando con mi gran amigo Luis Gatica algunos datos sobre La Obispa, me dijo que cantaba estupendamente y daba su vueltecita por fiestas con mucha gracia.

En la Peña Carnavalesca ‘La Parra Bomba’ había una foto en la que aparece La Obispa junto a su marido. Esta peña gana en 1998 un primer premio de comparsa en el Carnaval de Cádiz. La gran mayoría de sus componentes son de raza gitana. Uno de ellos, José de los Ríos Núñez, socio fundador de la entidad, estupendo músico comparsista, muy conocido en los medios carnavalescos gaditanos, es biznieto de Tía Antonia, hermano de Manolo de los Ríos.

Tía Antonia vivió en muchos pueblos de la costa gaditana, debido al oficio de su marido. Éste se dedicaba a hacer anclas, clavos y útiles para los barcos de pesca. Se quedó viuda en los años cuarenta y se instala definitivamente en El Puerto, la ciudad que la vio nacer. Como dato aclaratorio diré que la información sobre los ancestros gallegos de La Obispa son datos aportados por su familia. Esta mujer no llega a los ochenta años, como dice el Diccionario Flamenco, sino que murió con setenta y siete como indica la defunción. Finalizo con este poemilla:

Tía Antonia,
Tu cante por toná
Me trae aromas
A clavitos y canela
A yerbagüena y azahar.
Tu música a yunques
Y martillos a compás.
Y tu voz de terciopelo morá
Desgarran quejío fragüero
Templando a fuego
Al rojo metal.

(Texto: Antonio Cristo Ruiz.)

19

Mi nombre es Antonio Cristo Ruiz; me dejé caer por este mundo el 30 de Junio de 1943, en El Puerto. Mis padres: Lino Cristo Charneco, y Carmen Ruiz Camacho; el primero nació en Portugal, en una aldea de pescadores llamada Alagoas, (Faro). Se vino a El Puerto, con quince años, era de profesión marinero y chatarrero, apodado “El Portugués”. Mis abuelos paternos, Carolina y Juan, del mismo pueblo que mi padre. Mi madre nació en Badalona, y se crió de pañales en esta Ciudad. Mis abuelos maternos, Carmen y Antonio, los dos de la vecina San Fernando. Hoy, por desgracia, mis padres no se encuentran entre nosotros, fallecieron con 93 y 89 años. Somos cinco hermanos, dos varones y tres hembras, por orden de edad: Antonio, Juan, María del Carmen, Lina y Consuelo, mis hermanas amas de casa. Mi hermano Juan, hoy jubilado, se dedicó a la compra y venta de chatarra, en la calle de La Rosa, donde siempre tuvimos el negocio.

El pequeño Antoniio, con apenas un año, en 1944.

AÑOS CUARENTA.
Los  años cuarenta  fueron  tiempos  de mucha escasez de  alimentos,  pasaron muchas necesidades las familias portuenses. Afloraron muchas enfermedades, como la tuberculosis pulmonar. Me contaba el hermano de mi madre, mi tío Pepe Ruiz Camacho, muy conocido en el Puerto por ‘El Landa’, (ver nótula núm. 001 en GdP), propietario del kiosco de prensa que había junto al Hospital Municipal en desuso en la calle Micaela Aramburu. Llegó a probar las cascaras de plátanos, como si fueran  berenjenas fritas; le pregunté si estaban buenas de comer, a lo que me contestó: «--Cuando hay hambre se come lo que haga falta».

Antonio, a la izquierda de la imagen, con sus padres y hermanos Carmen, Lina y Juan, en una imagen de la Feria de Ganado, delante de un puesto de atracciones. Año 1955

AMIGOS DE LA INFANCIA.
Nací en la calle Capillera 7, en la casa conocida en aquel tiempo, por la  del Cabo Mulero donde estuvimos hasta 1956. Tengo gratos recuerdo de esta zona alta de El Puerto, mis primeros amigos fueron: Benito Sacaluga, Juan ‘el de los Carros’, Juan ‘de Soledad’, Antonio Iñiguez Macías, padre e hijo, Luis Iñiguez Sanchez, ‘el Teniente’, Carmela y Francisco Iñiguez Sanchez ‘el Boli’, Pedro Gil, Manuel y  Diego González Garrucho ‘Diego Vichera’, que falleció muy joven.

Los conocidos de este equipo de chavales son: Mariano Serrano “Nano”,  Nogués, Antonio Gatica “El Cuca” (con gorra), José Serrano (3º por la derecha); Jesús Carmé (8º por la derecha), de los agachados el 3º por la izquierda su primo Juan Murga Ruiz, a su derecha, Antonio.

Nos íbamos a jugar a la pelota, junto a la pared de la bodega de Luis Caballero, en la calle San Sebastián. Recuerdo cuando oscurecía, brillaba el fuego fatuo, estas luminarias suelen salir donde hay cadáveres enterrados. En esta zona estuvo situado el hospital de San Sebastián donde, posiblemente, hubo un cementerio.

CALLE CAPILLERA.
En frente de mi casa, José Brea ‘Breíta’, gran aficionado al flamenco nacido en Cádiz, tenía una Gallera de pollos ingleses de peleas, que exportaba a Sudamérica. Junto a mi vivienda había una tonelería, de dos socios, ‘el Torero’ y Agustín Álvarez, padre de Antonio Álvarez Herrera, (con nótula núm. 362 en GdP) primer alcalde constitucional en el actual periodo democrático por el Partido Comunista. Había una tienda de comestibles de José Fernández ‘Casa Joselito’ (ver nótula núm. 123 en GdP), gallego, patriarca de una gran familia dedicada a los negocios de la restauración de estómagos.

Casa Joselito en 1948.

ESTUDIOS REGLADOS Y DE LA VIDA.
Con cinco años entre en los Jesuitas, y salí con diez y seis años, con la oficialía de Ajustador. Intenté sacar el bachiller superior pero lo tuve que dejar por los desplazamientos de mi  trabajo por la Península. Hay estudios que te enriquecen, como la universidad de la vida; te aportan datos, que no puedes tomar de los libros, porque hay que vivirlos. Cuarenta años recorriendo casi toda España, y varios países europeos, tratando con sus gentes y costumbres.

CALLE SIERPES.
Con mis abuelos paternos viví varios años --de los cuarenta y cincuenta-- en la calle Sierpes 5. Me vienen recuerdos de la Plaza de Abastos, la Posada de las Columnas, el Bar Milindri, Comestibles el Cañón,  Tienda de comestible de Eloy, Juanito Custodio, El Bar de Pancho, Bar de Juan Rábago, Bar Manolo, del nº 3, Bar Rueda, Bodegón Casa Sancho, ‘Los Dos Pepes’, bar y comestibles, el taller de Cristóbal, que arreglaba ollas y  paraguas, y la carpintería de los hermanos Lobo,  con nótula núm. 159 en GdP.

Personas que conocí en esta zona de aquella época: ‘el Calé’, Manuel Bermúdez Junquera ‘Anzonini’ (ver nótula núm. 523 en GdP), Rafael Moreno Porto ‘el Lengue’ (con nótula 443 en GdP), Ignacio del Bar Milindri, Antonio Jiménez Salguero ‘el Caneco’, Delfín ‘el Montañés’, José de Los Reyes ‘el Negro”, Alonso Suarez de La O ‘Tío Alonso el del Cepillo’, Julio ‘el del Ocaso’, yerno del Cepillo, Francisco Gallardo ‘Paquito’, Sebastián Ganaza Cañas, 'Ojito’ (con nótula 290 en GdP) y ‘el Chumi’, nombre de Manuel Quintero García que da nombre a una peña flamenca. /En la imagen de la izquierda, Antonio Jiménez Salguero, 'el Caneco', limpiabotas de profesión y bailaor que empezaba las bulerías al revés, él mismo se cantaba y jaleaba.

CÁNDIDA LA NEGRA.
Por estas fechas vivía una mujer de piel negra, Cándida Huelva Jiménez  “Candida La Negra”, nacida en Luanda el 22 de Enero 1851 y fallecida en El Puerto en 1951. Falleció a la edad de 110 años. Las madres en aquel tiempo asustaban a los niños cuando no querían comer o dormir, con Cándida, que por cierto era muy buena mujer y le gustaban mucho los niños. Cuando pasaba por la puerta de la casa de mis abuelos, se paraba y echaban un rato de charla con mi abuela la portuguesa, ya que las dos hablaban el mismo idioma. (Ver nótula núm. 214 en GdP). Me contó Maria Morón “La Mona”,  que la escuchó cantar a esta mujer en una ‘Toma de Dichos’. Recordaba que tenía una voz muy  bonita, hacía un cante muy raro, aflamencado, vivía en la parte alta de calle Lechería.

Antonio Cristo con María 'La Morona'. Año 1964.

CALLE CERVANTES.
En 1957, nos trasladamos a la calle Cervantes 4, casa que hizo mi padre con muchos  sacrificios, muy cerca del negoció donde tenía instalada la chatarrería, en la calle de la Rosa, en aquel tiempo conocido como el ‘Barrio de los Gitanos’. En esta zona de El Puerto, me crié y estoy orgulloso de ello.

Tuve grandes amigos como fueron: Alonso Jiménez ‘Churrasca’, Rafael Herrera Arana ‘El Jerezano’, Angustias Flores Suarez, José Antonio Garcia Bernal, Diego Cortes ‘el Alpiste’, Manuel de los Santos ‘el Viejo Agujeta’, Tomasa de los Santos 'Agujeta', Manuel y Antonio Robles Romero ‘Chiculi Hijo’, Antonio Gatica ‘el Cuca’, Rafael Luque ‘el Caga’, Soledad de Los Reyes ‘la Mona’, Manuel de Los Reyes  ‘el de la Monjita’, Rafael Luque de los Reyes ‘el Monstruo’, Diego ‘el Mijita’, Manolo ‘el Avellana’, la familia de ‘la Tormenta’,  Antonia Garcia Moreno ‘la Obispa’, Eduarda Núñez Garcia, Lorenzo Vargas Ortega, Juan Núñez Garcia,  Ramón Núñez ‘Orillo del Puerto’ (con nótula 519 en GdP), Luis Vargas Ortega, José Luque Reyes, Joselito ‘el de La Mona’, Ángela y Ana Martin Gordillo, la familia de ‘Los Sopas’ ‘el Loco Viejo’, la familia Villar, familia de los Linares, familia de los Canteros, Jeromo Morón y Bernardo Morón ‘el Pastillita”, Miguel Jarana, Francisco Suarez ‘el Cohete’, … /En la imagen de la izquierda, agachado, Antonio Cristo, de pié su hermano Juan y Manuel de los Reyes 'el de la Monjita'.

En la imagen, los abuelos de Ramón Nuñez 'Orillo del Puerto', Antonia García Moreno, “Antonia la Obispa” y Ramón Núñez Heredia, “El Obispo”

No me quiero olvidar de Miguel Jarana. Estaba casado con una hija de la ‘Bilili’, de nombre Maria de los Reyes. Este gitano, fue uno de los mejores cantaores y bailaores, que hayan salido de El Puerto. No lo digo yo, lo dicen gentes que todavía están entre nosotros y le conocieron. Para Anzonini, fue el mejor junto a Manolito ‘el Soldao’.

EL PINTOR DE LA LUZ.
Y Juan Lara, el pintor de la luz. De este hombre tengo grandes recuerdos, vivió en la calle Rueda. Bohemio donde los hubiese. Recuerdo una anécdota vivida con Juan y con José de los Reyes ‘el  Negro’. Estábamos tomando café con churros en la cafetería ‘La Vega’, de Jerez, situada junto a la Plaza de Abastos. Juan llevaba un traje blanco de color hueso. José “el Negro”, le  comentaba: «--Juan, cuando me vas pintar a mi solo». Juan le contestaba: «--Pronto Negrito». El Negro, le puso la mano en la rodilla y le dio las gracias. Cuando quitó la mano, tenía una mancha bastante grande y negra en el pantalón, ante lo que exclamó el pintor: «--¿Negrito me has dejado un Tapies, en el pantalón?», siendo la respuesta del Negro: «--Juan, qué coño dices de la tapia, ¿te has vuelto loco?». Juan  y yo nos revolcábamos de la risa. /En la imagen, Juan Lara y José de los Reyes 'el Negro', en la casa del primero en la calle Rueda. Año 1982.

CERVANTES, POR OTRO NOMBRE ‘LECHERÍA’.
Había una fragua en la calle Cervantes, por otro nombre Lechería, frente al Bar Barranco, propiedad del ‘Veneno. Cuando yo la conocí la tenía su hijo Paco Suarez ‘el Cohete”. /En la imagen de la izquierda 'El Veneno', de la familia de los Cepillo.

En el barrio formamos un equipo de fútbol, al que pusimos de nombre ‘Zíngaros’. Les puedo asegurar que en aquel tiempo nadie quería jugar contra nosotros. En el Bar de Paco Barranco, teníamos nuestra sede social, situado en el número 7 de la calle Lechería tuve la suerte de escuchar mucho y muy buen flamenco.  Pido disculpas por no acordarme de todas las familias que vivieron en esta zona de El Puerto, y de algunos apellidos. Han pasado tantos años… que es difícil acordase de todos, posiblemente me deje muchos en el tintero.

Recuerdo en el barrio, entre los años cincuenta y sesenta, estuvo de moda por las necesidades perentorias, los hábitos morados de Jesús el Nazareno. Algo que me impactó y se me viene una letrilla gitana, por ‘Soleá’ que cantó en muchas ocasiones José A. Díaz Fernández ‘Chaquetón’ con quien pasé muy buenos ratos de amistad, que dice como sigue:

Tres hábitos de color morao,
de nuestro Pare El Nazareno,
en mi cuerpo san quemao.

Antonio Cristo con la selección de futbol del Colegio San Luis Gonzaga.

Bonitos recuerdos se agolpan en mi mente de aquellos años, entre 1957 a 1963, con los amigos de la Peña ‘El Troncho’ y de otros equipos de fútbol en los que jugué: ‘El Casamata’, la selección del colegio de San Luis Gonzaga, y otros dirigidos por el ‘Gordo Gatica’, Juan ‘Chiqueté’, Morro, y Antonio ‘el Churra’.

Antonio Cristo, Antonio, Manuel Espinar Fernández, Antonio Bernal, Eduardo Muñoz Luqye, Tomás, en la Estación de FF.CC. con destino a Rota. Año 1969.

LA FAMILIA Y PORTEÑOS EN ROTA.
En 1963 me eché novia en Rota, María Dolores Calderón Ruiz-Mateos, la que sería madre de mis dos hijas. Estas fueron otras vivencias, y otra forma  de enfocar  la vida. Tomé contacto con nuevos amigos de El Puerto, que también tenían novia en la vecina Villa de Rota: Eduardo Muñoz Luque, Manuel Espinar Fernández, Tomas Párralo, Luis Espinar Fernández, Antonio Arévalo y Juan Martin. Un grupo de amigos muy bien cohesionados. Todos los años que podemos nos reunimos y lo celebramos con una comida. Tengo dos hijas y una nieta, Estefanía, Maria Dolores y Cayetana, las que ocupan parte de mi tiempo cuando estoy con ellas.

MUNDO LABORAL.
Los primeros pasos en el mundo del trabajo los realicé con mi padre en la droguería y perfumería que teníamos en la calle Cervantes, y también ayudando en la chatarrería.

En Madrid, en 1984, en su oficina en el Laboratorio Central de Dragados y Geotecnia Cimientos.

No sería hasta 1969 que trabajaría por cuenta ajena, con Dragados y Construcciones, en los accesos al Puente León de Carranza como vigilante de obra.  En 1970, pasamos a la utopista de Sevilla-Cádiz, en el laboratorio, terminando en 1972. En 1973, Autopista del Mediterráneo, tramo de Tarragona, Valencia y Alicante, terminando en 1980, en esta fecha fui trasladado a Madrid, al laboratorio central de Dragados, y Geotecnia  Cimientos, SA,  situado en el polígono Industrial de Coslada. Soy vecino de Alcalá de Henares, donde llevo habitando más de treinta años.

Quiero recodara a muchos amigos de El Puerto, que hemos trabajado en Dragados y Geocisa: José Flores, ayudante ingeniero; Manuel Reinado Ojeda, Técnico de Obras; Ramón Lobo Cortes, Topógrafo; Manuel Bernal, Topógrafo; Juan Mena Alonso (ver nótula 1032 en GdP), Topógrafo; Juan Feria, Topógrafo; Angel Fernández Valimaña, Topógrafo y Federico Arjona Acal, Topógrafo (ver nótula núm. 1.055 en GdP). Nos dejó recientemente, el pasado 13 de mayo. Le recuerdo a él y su mujer, vestidos con el atuendo árabe, en las fiestas de Moros y Cristianos, de Villajoyosa, (Alicante), año 1978.

MARISOL Y ANTONIO GADES.
En este tramo de la Autopista del Mediterráneo, en el de Alicante, conocí a dos grandes artistas de este país:  Pepa Flores ‘Marisol’, y Antonio Gades. Tenían un restaurante en Altea (Alicante) entre los años 1977 y 78. En este tiempo estaban retirados del mundo artístico. Pepa, y  Antonio, dos personas muy agradables, de gran calidad humana y de una sencillez exquisita. Me los presentó un gran aficionado flamenco, y un peso pesado de Dragados y Construcciones de aquellos tiempos.

Antonio, en el Tunel de Alberche (Madrid) en 1996.

OBRAS SON AMORES.
He trabajado en todo tipo de obras que se puedan construir, voy a mencionar algunas: Plataformas Petrolíferas. Paneles para el Puente de Noruega. Hormigonado en el Mar Cantábrico, tubos desagües de la empresa Isobel de Santander. Primer  tramo de de Ave a Sevilla, que se hizo en España, Getafe- Villa Seca. Túnel de Atocha, con calle Alberche, con destino Nueva Estación de Autobuses, de Madrid. Urbanización, Somosaguas,  reposición de tubos, calles, y aglomerado de las mismas, en esta obra como jefe de control de calidad, en las demás jefe de laboratorio. Mi última obra, Presa de Casares de Alba (León), como jefe de laboratorio, (control de calidad). Me jubilé el 30 de Junio del 2008, después de cuarenta años de servicios en la misma empresa. Hoy en día vivo a caballo, entre El Puerto de Santa Maria y Alcalá de Henares.

En el Laboratorio de Geocisa.

REVISTAS Y PUBLICACIONES.
Mi gran afición son el flamenco y las letrillas de este género. Soy socio fundador de la Tertulia Flamenca ‘Tomás el Nitri’. He dado varias conferencias y colaboro en revistas especializadas de flamenco: ‘La Caña’, Asociación Cultural Abierta (Ministerio de Cultura). ‘Revista de Flamencología’. (Cátedra de Flamencología de la Universidad Cádiz). ‘La Nueva Alboreá’. Revista de la Agencia Andaluza de Flamenco, (Consejería de Cultura). ‘El Candil’ Revista de la Peña El Candil (Jaén). ‘Pliegos de la Academia’. Academia de las Bellas Artes Santa Cecilia (El Puerto). Y con esta web ‘Gente del Puerto’.

Colaboro con algunos periodistas amigos en relación a artistas flamencos, actores, actrices, músicos, artistas de variedades, escritores, toreros y  de personajes públicos importantes, recogidos  en mis cuarenta años de investigación en Archivos Históricos, Eclesiásticos y Hemerotecas.

DICCIONARIO ENCICLÓPÉDICO FLAMENCO.
En la presentación del Diccionario Enciclopédico ilustrado Flamenco, con el que ha colaborado, en el Hotel ‘Los Galgos’  de Madrid, tuve el placer de conocer al poeta granadino Luis Rosales y a su esposa; me los presento Fernando Quiñones, del que conservo gratos recuerdos, de  gaditano tan ilustre.

Colaboré en la COPE en el programa de Pedro Sáez, en radio Madrid, durante los años noventa.  Me invitan a muchos eventos y, siempre que puedo participo: el último; ‘Los cien años del Niño Ricardo’, con el inolvidable Ramón de Algeciras.  Antonio Muñoz Cuenca me entrevistó en la desaparecida emisora de TV Tele Puerto, en un programa que hacía con gentes del Puerto. Colaboro con el periodista Fran Pereira, en la página www.jerezhondo.com

INVESTIGADOR.
Me dedico a la investigación de artistas flamencos, actores, actrices, escritores y pintores de los siglos XVII al XIX. Por la mañana me podéis encontrar en Archivos Históricos, dependiendo de la provincia en la que me encuentre. Desde aquí doy las gracias a los archiveros de Madrid, Cádiz, Jerez, Sevilla, y El Puerto, por lo que me aguantan.

Antonio Cristo, su esposa Mª Dolores Calderón y su hija Estefanía, en 1976.

En este magisterio como es el del Flamenco, tengo buenos amigos: Pepe Blas Vega, Luis Suarez Ávila, Félix de Utrera, Fernando Quiñones,  José Fernández ‘ell Chaquetón’, Manuela ‘la Bailaora’, Manolo Heras, Pericón de Cádiz, Antonio Barberán, Fran Pereira, Julio Flores, Antonio Núñez, Gregorio Menor, Antonio Garcia Vélez, Manuel Yerga Lancharos, Joaquín Albert, David Villar, José Manuel Barbadillo, Jesús Núñez, Ramón de Algeciras, Luis Maravilla. Que me perdonen  si me olvidó de algunos. De los mencionados hay algunos  que ya no están en el mundo de los vivos. Era mi obligación y deber sacarlos a la luz, por los buenos ratos pasados con ellos. Tengo la gran satisfacción de tener  amigos por muchos pueblos y ciudades de España. Desde aquí les mando un saludo.   (Texto: Antonio Cristo Ruiz).

Agradecemos el tratamiento infográfico de las fotografías que ilustran esta nótula a Vicente González Lechuga y Luis Serrano Romero su restauración.

2

En la imagen, 'el Chumi', en el kiosko de helados Camy que existía al principio del Parque Calderón, junto a donde se situaba el fotógrafo Cuellar, autor de la fotografía.

Manuel Quintero García, ‘el Chumi’, da nombre a una Peña Flamenca situada en el centro histórico de El Puerto. ‘El Chumi’ era una personaje que parecía sacado de una novela inglesa de finales del siglo XIX, por su vestimenta y tipo: no superaba el metro cuarenta de estatura, se vestía con una chaqueta que le servía de abrigo y camisa; zapatos muy grandes para sus pies que, cuando iba andando, ‘chancleteaba’, dando la sensación que daba pasos de baile de ‘claqué’ o ‘tap (estilo de baile estounidense en el que se mueven los pies rítmicamente mientras se realiza un zapateado musical).

En el cante dominaba los tonos bajos, de voz muy suave y bonita. Fue un gran admirador de ‘Canalejas’ de Puerto Real’, al que imitaba e incluso le superaba en el cante. En sus últimos años de vida perdió la cabeza.

En la imagen, velada poética dedicada a Rafael de León en la sede de la Peña 'El Chumi', organizada por la Academia de Bellas Artes. /Foto: Noticias 11500.

Tiene una Peña Flamenca con su nombre en el número 15 de la calle Luja y, aunque no fue portuense de nacimiento, si lo fue por arraigo a esta tierra. Nació en Sanlúcar de Barrameda a principios del siglo XX; lo trajeron a El Puerto siendo muy chico, como decimos por aquí.

El limpiabotas ‘El Tigre’, Manolo Otero y ‘El Chumi’, en la puerta chaflán del Hospitalito, cegada por ladrillos. /Foto: Colección Vicente González Lechuga.

Hay portuenses que no están de acuerdo con que le pusieran su nombre a la entidad flamenca que hemos mencionado. No estoy de acuerdo con ellos. He hablado con aficionados viejos, que conocieron bien a este pequeño gran hombre y todos coincidían en que fue un gran cantaor, con duende, que emocionaba a todo el que lo escuchaba. Para mi con esto basta. (Texto: Antonio Cristo Ruiz).

1

Editado por José J. Sánchez Llebret, en su año XVII, (es decir, desde 1910), se editaba en 1927 en El Puerto el Carnet Oficial de Propaganda Veraniega que recogía, además de las propuestas comerciales de los anunciantes, profusas por cierto, el Programa de Festejos Veraniegos que transcurría entre el 16 de junio, Festividad del Corpus Christi, hasta el 8 de septiembre Día de la Patrona, entre otras informaciones. Reproducimos aquí algunas páginas del programa de mano.

Se celebraban casi todas las festividades religiosas, San Juan Bautista, el Corazón de Jesús, San Pedro y San Pablo, la Virgen del Carmen, Santiago Apóstol… amén de conciertos de la Banda de Música, Corridas de Toros, Inauguración de la Temporada de Baños, Carreras de Cintas en bicicleta, elevación de globos y fantoches, fuegos artificiales, Exposición de los Alumnos de Bellas Artes, Cucaña en el Guadalete, Feria de la Victoria en el último tercio de agosto, ...

3

Francisco Gómez Ortega, 'Pacoli' es el segundo de cuatro hermanos, del matrimonio formado por el gaditano Francisco Gómez y Petra Ortega natural de Ciudad Real, que nació en la calle Cielos, 59 el 11 de noviembre de 1946.

1946.
El mismo año de su nacimiento lo es también del de José Cortés Jiménez 'Pansequito de El Puerto'. Se funda el Bar Casa Paco Ceballos, donde se degustan las famosas pavías o merluzas rebozadas. Llegaba a nuestra Ciudad el Circo Europa en cuya troupe estuvo algunos meses Manuel Carrillo Lucero. El jesuita Jorge Loring, conocido por su libro de la Sábana Santa, finaliza su noviciado en El Puerto, al que regresaría en 2008, donde vive. Se celebra la única procesión magna que ha vivido la Semana Santa Portuense: el Santo Entierro Magno. Rafael Alberti publicaba ‘El Trébol Florido’. Se estrenaba en Madrid la obra de Muñoz Seca ‘El Crimen de Pepe Conde’. Moría el artesano Ángel Martínez, fabricante de figuras de nacimiento que se introdujeron en toda Andalucía en la primera mitad del siglo XX. La revista ‘Arte Comercial’ le dedicaba al escultor Manolo Prieto varias de sus páginas.

Pacoli, a la izquierda de la imagen, con un compañero de SAFA.

Pero volvamos a Pacoli, que estudió en el Colegio del Hospitalito y en SAFA. Su familia se trasladaría a la Barriada José Antonio y, ya de casado, a la Barriada Sudamérica, donde vive actualmente. Es aficionado a la pesca con caña, al Carnaval todo el año y distingue a los amigos de verdad.

Depósitos de alcoholes, todavía en pié de lo que queda de la Alcoholera de El Puerto, tras la deflagración y posterior incendio en el que perdieron la vida varias personas el 23 de agosto de 1988.

DE TONELERO Y BODEGAS.
Pacoli, un hombre robusto, trabajó como tonelero realizando vasijas para los caldos de nuestra tierra, reconvirtiéndose en trabajador de bodegas cuando decrece la demanda de botas; de ahí pasará a trabajar en la desaparecida tras un incendio fábrica de alcoholes, Alcoholera de El Puerto el 3 de agosto de 1988, en el Pago 'El Madrugador', finalizando su vida laboral en la empresa concesionaria de limpieza pública MPLA, donde alcanzó su jubilación.

'

Los Pillos de Bagdag' en 1962, primera agrupación con la que Pacoli participa en el Gran Teatro Falla.

INICIOS EN EL CARNAVAL.
Nuestro protagonista comienza su andadura en el mundo del Carnaval en 1959, con agrupaciones de El Puerto y para El Puerto, con los hijos de 'Papá Suano' y 'el Rubio', padre de José Rodríguez 'el Cote’. En 1962 entrará a formar parte de una agrupación que concursa, por primera vez, en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana: 'Los Pillos de Bagdag' con la que conseguirían el Primer Premio Juvenil Provincial, con letra y música de José Rodríguez.

Con Los Sénecas, una de las primeras agrupaciones carnavalescas en la que actuó Pacoli, al que vemos muy joven a la izquierda de la imagen.

Los Beatles de Cádiz, durante su estancia en Alicante, en 1965.

LOS BEATLES DE CÁDIZ.
Hizo el servicio militar, durante su efervescencia carnavalesca, en 1966, en El Ferrol. Una vez finalizado éste le llama Enrique Villegas para que se incorpore a la comparsa 'Los Beatles de Cádiz', de gira por España, a la que se agregó otro portuense, José Luis Arniz, directamente en Alicante que es donde estaban en ese momento actuando para días mas tarde, marchar a Madrid actuando en la sala de fiestas 'Los Canasteros', compartiendo escenario con el cuadro de Manolo Caracol y la artista principal Luisa Ortega, hija de éste.

Con 'Alegría de Cádiz', (1975) Pacoli luce una gorra blanca en el centro de la imagen. Vemos entre otros a Pedrigo García agachado junto al bombo, a la derecha a Robertito Rodríguez, al Pelahigo en la misma fila, a la izquierda, ... entre otros.

En 1985, con el Grupo 'Arbolea', de izquierda a derecha, Luis Gatíca, José María Núñez, Pacoli y Manolo Albaiceta.

El noviazgo, también con el Carnaval de por medio, desemboca en boda casándose el 19 de noviembre de 1972 con Rosario, con quien tiene dos hijos, Carmen y Francisco, marchando a vivir, como se ha dicho, a la barriada de Sudamérica.

A principios de los noventa, con el Grupo 'Bordao'. De izquierda a derecha, José María Núñez, Javier Benítez, Pacoli, Manolo Albaiceta y Luis Gatica.

'ARBOLEA' Y 'BORDAO'.
Esta experiencia le hace entrar ya de forma intensa en el Carnaval, donde se involucra al máximo hasta el año 1985, con la comparsa 'Gigantes' apartándose ligeramente del mismo. Es en esa fecha cuando crea, con un grupo de amigos y comparsistas el grupo rociero 'Arbolea': Manolo Albaiceta, Luis Gatica, José María Núñez y el propio Pacoli. Unos años después se incorporó Javier Benítez, formando el grupo 'Bordao'.

En el Carnaval de 1989, junto a la locutora de SER PUERTO, Isabel Flores.

La Comparsa 'Los Fantasmas de la Ópera', a la que se reincorpora Pacoli, el quinto por la izquierda.

VUELTA A 'LOS MAJARA'
En 1994, se reincorpora a la comparsa de la peña 'Los Majaras, con la agrupación 'El Fantasma de la Ópera'; a continuación crean una antología que les permite rememorar éxitos y composiciones que han hecho época en el mundo del Carnaval. En el año 2000 se animan y crean 'El Marinero en Tierra' con letra de Luis Galán, retirándose en el 2005 con la comparsa 'La Boira'.


'El Marinero en Tierra', comparsa escrita por Luis Galán a quien vemos en el centro de la imagen, junto a Pacoli, cuarto por la izquierda. Año 2000.

HISTORIAL CARNAVALERO.
Echando la vista atrás Pacoli recuerda que ha actuado en las siguientes agrupaciones: Los Pillos de Badgad, Los Vampiros, Los Beatles de Cádiz, Los Sénecas, Los Hindúes, Los Galanes, Los Rederos, Alegrías de Cádiz, Apaches de París, Raza Mora, Cantares, Los Simios, Gibraltareños, Del Puerto a Cai, Leche y Picón, Israel Gigantes. Pausa entre 1985 a 1994 con el grupo rociero para regresar con El Marinero en Tierra, La Cruz Verde, El Regreso, Copleros de pueblo, La Verde Luna y La Boira.

En 1978, con la Comparsa Raza Mora, en la que 'el Moro Pacoli', siempre el cuarto por la izquierda, era protagonista de uno de los cuplés con letra de Diego Caraballo Blanco: "Cuando en el desierto se muere un camello..." en el que al Moro Pacoli se le morían dos en una semana. ¿Os acordáis de la letra?

Estribillo de Raza Mora:

¡Ay Mahoma!
¡Ay Mahoma !
Dejate de bromas
por que al moro Musa
vendiendo babuchas
y al moro Pelufo
comiendo jalufo
no les paso na.
¡Ay Mahoma!
Dejate de bromas
por que a la Moncloa
te voy a llevar.

En 1980, con la Comparsa 'Los Simios', Pacoli cuarto por la izquierda. ¡Lo juramos!

ANECDOTARIO.
"Son muchas las anécdotas que he vivido, alguna graciosas y otras menos, pero sobre todo, los humanos, no reímos más de las menos graciosa. Una de nuestra forma de hablar, es usar el término femenino al llamarnos, por ejemplo, cuando llamamos a algún compañero, le decimos “quilla ven p'cá”, esto nos ocurrió en Valladolid, cuando en el hotel llamo a Tali y le digo, “quilla ven p'cá", el camarero nos miró desconfiado, y no volvió a aparecer; ha de tenerse en cuenta que eran los años 70.

Durante una cena, en Archidona, con 'Los Galanes'. De izquierda a derecha, Pelahigo, Diego Caraballo, Pacoli, Pedro, Robertito Romero... A la derecha, en primer plano el desaparecido Paco Soto. 1972.

Actuación de 'Los Galanes'.

Otra vez, en Burgos, a la hora del desayuno, le pido al camarero una viena 'pa juntarle manteca' y el camarero, después de un rato intentando aclarar que es lo que era una viena y, ante las risas contenidas llegó a enfadarse no sin aclararnos que eso no era una viena era un bollo de pan…. Más risas.

Pacoli, primero por la izquierda, durante un ensayo en 'Los Majara'.

En cierta ocasión en un hotel de Sotogrande, donde un café valía medio sueldo, nos indican el camerino y nos acompaña un empleado de formas amaneradas.. Risas… Nos pregunta si queremos algo para picar antes de cantar y le decimos que si, que nos traiga un poco de jamón mismo. Minutos más tarde, se presenta con una pata de jamón, pero nos dice que esperemos que vendría el cortador con unos platos y sobre todo el cuchillo. Se marcha y claro, atacamos la vianda como los valientes: con uñas y dientes. Cuando se presenta al rato el Sr. Cortador, ataviado pomposamente, sólo acierta en llevarse las manos a la cabeza, y decir 'es imposible, es imposible'. Ya solo quedaba el hueso..."

Juan Mena, el gaditano Subiela y Pacoli, durante unos carnavales.

De nuevo Juan Mena buen amigo de nuestro protagonista, Martínez Ares, Pacoli, Pedro y Manolito Albaiceta.

CARNAVAL, ARTISTAS, AMIGOS...
Durante su trayectoria carnavalesca ha tenido oportunidad de conocer a mucha gente, importante y menos importante y con todas mantiene amistad. "--Desde 1962 ha llovido mucho, incluso tuve grandes problemas laborales debido a esta afición, a la que me entregué en cuerpo y alma".

Un joven Pacoli, con otro  no menos joven Victor Manuel, el cantante que no tiene problemas con la SGAE.

Pacoli considera su aventura del carnaval como 'una bendita locura' que le ha llevado a los escenarios de toda España, actuando con importantes artistas tales como Victor Manuel, Rocío Jurado, Los Romero de la Puebla, Manolo Escobar, Paco Gandía, ... de todos ellos guarda inolvidable recuerdo, porque todos eran o son amantes del Carnaval.

3

Este cuadro de Pablo Picasso de 1961: ‘El baile o danza de la juventud’ inspiró a la organización, el Partido Comunista de España, para ser la imagen y anunciar el ‘Encuentro de Arte y la Cultura con los Pueblos de España’ en la Plaza de Toros de El Puerto el 5 de agosto de 1977. Fue uno de los primeros y más multitudinarios conciertos que se celebraron durante la llamada Transición, en el que participaron diferentes artistas y creadores de diferentes nacionalidades y estilos. Una plaza de toros a rebosar, donde la solidaridad inspirada en el cartel, hizo de El Puerto el centro del hambre de cambio de aquellos días. De hace 34 años.

En el cartel anunciador se veían a artistas de la talla de  Gente del Pueblo, Victor Manuel, Ricardo Cantalapiedra, Manuel Gerena, Patricio Castillo, Taburiente, Ovidi Montllor, Rafael Cañizares, Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Isabel Parra, Tita Parra, Teddy Bautista --antes de crear el denostado entramado recaudador de la Sociedad General de Autores--, Coz, Quintin Cabrera y Ana Belén. /Teddy Bautista, en una imagen de aquella época.

Rememora uno de sus organizadores, Miguel Marroquín: «Grandes recuerdos me trae este cartel, no solo fui coparticipe en su organización (PCE), sino que fui quien lo imprimió. Fue un éxito del pueblo para el pueblo. Efectivamente, grandes recuerdos me trae, pero más recuerdos de mis camaradas; Jose Gutierrez Ponce, (Pepito Alberti), Carmelo Ciria Pino, Joaquin Gonzalez Fuentes, (administrador honesto donde los haya) etc. Recuerdos donde la ilusión superaba al deseo, donde la abnegación era antes que la ambición, cuando la camaradería era antes que el interés personal y los intereses partidistas y de clanes. Pero llegó la fiera injusticia y acabó con las ilusiones del pueblo.

Era un época donde casi nadie quería ser capitán, todos querían ser soldados, eso sí, soldados pero en la primera línea de salida para cuando llegara tiempos mejores, y llegaron esos tiempos, y dándose codazos se situaron en el escalafón. Pero la historia es implacable y a cada uno lo coloca en su lugar y en este y en otros casos la historia sale con fuerza y le reconoce a Pepito, Carmelo, Joaquin, etc., como los organizadores del evento. Pero sabemos, o deberíamos saber, que nadie por si solo, está en condiciones de organizar nada si no cuenta con una organización política con el empuje que tenia el PC. esto fue posible al conjunto de los 448 camaradas trabajaran para que todo saliera bien; Servicio de bar, taquilleros, porteros, servicio de seguridad; decían los izquierdistas: «¡¡Para que queremos policías si ya tenemos al PC!!». Hombres y mujeres trabajando desinteresadamente para la libertad, la cultura para el pueblo. /En la imagen, José Gutiérrez Ponce, en la actualidad.

No fue fácil montar el acto, costó sacrificio, tiempo y también incomprensiones, pero como todas las cosas de la vida, los triunfos tienen muchos padres, pero lo importante es, que los que lo hacen saben cuantos padres tiene estos actos.  Ya he comentado en otras ocasiones que, Pepito Alberti ha sido el iniciador de todos y cuantos actos culturales importantes se han celebrado en El Puerto, ha sido la cabeza pensante de todos ellos, pero sin el concurso de los casi quinientos militantes hubiese sido imposible celebrarlos. /En la imagen, Carmelo Ciria Pino en la actualidad.

Victor Manuel y Francisco Gómez Ortega, el popular 'Pacoli' de la comparsa de 'Los Majara'.

Hay que destacar el apoyo y solidaridad de Manuel Gerena y Manolo Luque (representante), sin su ayuda hubiera sido casi imposible aglutinar a tantos artistas y además, cobrando solo y cada uno de ellos 40.000 pesetas brutas, que el camarada Joaquín,  responsable de finanzas, liquidó en el momento. Detalles que no se publicitan pero que están en la memoria de muchos».

Francisco Rabal, Cristina Almeida, Claudia Gravi, Ana Belén, Víctor Diez Cardiel y Juan Diego, puño en alto durante un mitin del PCE en 1977.

Y Fernando Lucini: «Recuerdo que fue una auténtica fiesta de solidaridad en la que en todo momento estuvo presente el simbolismo expresado por Picasso en su dibujo. A veces añoro encuentros musicales y fiestas solidarias como aquellas. La música y la canción nos unía y, sobre todo --pese a ‘la calor’-- nos hacía sentirnos fuertes y soñadores».

6

Antonia Gallardo Rueda ‘La Coquinera’, fue la gran faraona de la familia de 'los Coquineros', que nació el 9 de diciembre de 1874 a las 8 de la noche en la Plaza del Carbón (¿actual Bajada del Castillo junto a la plaza del mismo nombre?, muy cerca del café-cantante del mismo nombre. De muy joven comenzó a bailar con sus dos hermanas Josefa y Milagros, teniendo como profesor de baile a Antonio Neto Domínguez y su hermano Bernardo. ‘/Antonia La Coquinera’, óleo sobre lienzo, 100x81 cms; estilo: Fauvismo. Autor: Kees  van Dongen. Francia. 1906. Desde 1948 en el Museo del Estado de Arte del Nuevo Oeste. Exposición Arte Francés: siglos XIX-XX. (Moscú. Rusia).

JUAN GALLARDO ACUÑA.
Su padre, Juan Gallardo Acuña, ‘el Coquinero’, nació en Rota en 1836, pero vivió desde pequeño en El Puerto de Santa María. Era de profesión herrero, y estuvo casado con una portuense, de nombre Ana Rueda Aguirre, con la cual tuvo 5 hijos, cuatro de los cuales tomaron el apodo del padre: Antonia, Josefa y Milagros, profesionales del cante y baile flamenco, y José, picador de toros, adoptó el nombre taurino ‘del Puerto’. ‘El Coquinero era una persona muy conocida en El Puerto ya que en Carnaval sacaba grupos de comparsas y chirigotas, lo que le daba cierta popularidad. Contaba que su padre fue un formidable cantaor flamenco, al que tuvo gran admiración como cantaor sin olvidar el cariño como hija, que dominaba los cantes de los Puertos, haciéndolos con voz muy flamenca y afillá. /Anuncio publicitario e 'Amontillado Coquinero' de Bodegas Osborne.

LA FAMILIA DE LOS COQUINEROS.
Por el nombre de ‘Coquineros’ se conoce a esta familia portuense del siglo XIX en la que todos sus componentes cantaron y bailaron flamenco, dejando huella hasta nuestros días. La que sin duda tuvo mayor fama fue Antonia, a la que se tiene por la mejor bailaora de todos los tiempos que haya nacido en El Puerto de Santa María. Josefa fue la mayor de las hijas y la primera en ser artista, arrastrando hace el mundo del espectáculo a sus dos hermanas, Antonia y Milagros, tomando el apodo del padre, al que llamaban ‘el Coquinero’, debido a su afición de mariscar coquinas, ese molusco bivalbo propio de la provincia de Cádiz. Comenzaron a bailar de modo profesional actuando en cafés cantantes, como bailaoras de conjunto, con el nombre artístico de ‘Las Coquineras del Puerto’ como ha quedado registrado en algún programa de la época. /En la imagen, Antonia 'la Coquinera0 y 'la Cuenca'.

Según referencia del viejo Arana, del Puerto, quién llegó a conocerla, dijo que Antonia era una mujer muy guapa y simpática, que cuando triunfó en el mundo del espectáculo, se trasladó con toda la familia ‘a Sevilla o Madrid’, donde se establecieron.

EN MADRID.
‘La Coquinera’ consiguió un reconocido prestigo de buena artista, llegando a crear un estilo de baile festero propio que posteriormente se ha continuado en diversos artistas de la zona, y desarrolló su arte en los cafés-cantantes más famosos de Sevilla y Madrid, como evidencian algunos carteles anunciadores de las actuaciones que daban en ello. Artísticamente recorrió el Sur de Francia, Norte de Marruecos, España, y no pudo marcharse de gira con Pastora Imperio a Sudamérica por problemas familiares.

Actuó en Madrid en el café-cantante ‘La Marina’, el más famoso de España, por donde pasaban los mejores artistas de aquella época y lo visitaban lo más florido de la capital, políticos, militares, nobles de la realeza, … En este local conoció al General Primo de Rivera con quien le unió una gran amistad. La fama que llegó a tener parece deducirse de la frecuencia de sus fotografías. En ellas, Antonia aparece en poses muy propias de carteles anunciadores de espectáculos, en los que posiblemente debería ser la primera figura femenina del elenco artístico. /En la imagen, 'la Paloa' y 'la Coquinera'.

La fama de esta artista fue tal que se utilizó su imagen de manera publicitaria para una determinada marca de vino de Jerez. También posó para pintores conocidos, siendo admirada por poetas de su época, y fue noticia en periódicos y revistas, como en la entrevista aparecida en la revista ‘Estampa’ en 1935.

LA PORTEÑA (DE SANTA MARÍA).
Fernando ‘el de Triana0 en su libro ‘Arte y Artistas Flamencos’ (1935), incluye tres fotografías de tipo postal de Antonia y refiriéndose a ella dice: «¿Que diré yo de esta gran bailaora que no haya dicho ya todo el mundo? Fue una preciosa porteña (de Santa María), que como artista a nadie tuvo que envidiar; y como cara bonita, vean la correspondiente fotografía, donde se aprecian estas dos cosas: la cara de miss, y el tipo faraónico de la más graciosa gitana (aunque no lo era). Tuvo dos hermanas más, Pepa y Milagros, que, como bailaoras no pasaron de regulares. ¡Pero que guapas!».

LOS HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO.
La asistencia a una de sus actuaciones en un café-cantante de Sevilla constituye un hecho significativo en la vida social de la época, como relatan los famosos autores teatrales del costumbrismo andaluz Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, en un artículo titulado ‘Sevilla en primavera’, publicado en un número de la revista ‘Blanco y Negro’ de 1902. /A la izquierda, primera fotografía que se conoce de Don Antonio Chacón.

ACTUACIONES.
De sus actuaciones encontramos datos en diversos programas de mano o carteles de la época, reseñando entre los mas destacados y por citar algunas, las que siguen:

  • 1892. Presentación en Jerez, a los 18 años, junto a dos de los cantaores más importantes que ha tenido el flamenco en toda su historia: Sebastián Fernández ‘el Chato de Jerez’ y don Antonio Chacón. Este mismo año hay noticias de su presentación en Cádiz y Sevilla con gran éxito.
  • 1893. El año siguiente actúa en el café de la Plaza del Carbón de El Puerto, y en el mes de mayo, actúa durante las Fiestas de Primavera y, acompañada de su hermana Josefa en el café-cantante ‘Suizo’ de Sevilla. En Madrid actua en el Teatro Martín, con Salud Rodríguez.
  • 1897. En Madrid, en el ‘Café de La Patria’, antes ‘Naranjeros’, junto con su hermana Josefa ‘La Coquinera’.
  • 1900. En el café-concierto ‘Novedades’ de Sevilla, el 24 de abril, forma parte del Gran Cuadro de Baile con Juana Valencia, Juan Antúnez, Mariquita Malvido, la cantaora María Valencia ‘La Serrana’, el cantaor Antonio Cordero ‘Diana’ y el profesor de guitarra José Triana ‘el Ecijano’.
  • 1903. En mayo, aparece incluida en el Cuadro Flamenco del Salón Filarmónico de Sevilla, compuesto por Juana y Carlota Ortega, Carmen ‘la Pichira’. Pepa Oro, Dolores ‘la Bizca’, Enriqueta ‘la Macaca’ y Miguel ‘Macaca’; este cuadro estaba dirigido por ‘Habichuela’ y en él participaban los cantaores por malagueñas y tantos: ‘el Niño Elena’ y ‘Niño Escacena’.

Imagen de un típico café cantante de la época.

HOMENAJE BENÉFICO.
El 29 de agosto de 1925, en Madrid, le ofrecen en la Sala Olimpia un homenaje benéfico en el que participaron Dolores Ortega, Carmen Núñez, ‘la Gabrielita’, Carmen Vargas, Enrique Mariscal, Antonio Molina, ‘el Estampío’, ‘Faico’, ‘Ramirote’, ‘Maregui’, ‘Niño de Madrid’, ‘Niño de Triana’, José Perea, Manuel Vallejo, Manuel Escacena, José Cepero, ‘el Cojo de Málaga’, ‘el Mochuelo’, ‘Fosforito’, ‘el Tripa’, ‘el Bizco’, Ramón Montoya, Rita Ortega, su hermana Josefa ‘la Coquinera’ y su prima Amparo Pozo Gallardo ‘la Gaditana’. quien fue la promotora del homenaje.

  • 1925. Este mismo año actúa en el Teatro Romea con Vallejo y Manuel Centeno, como figuras mas importantes.
  • 1926. Vuelve a actuar en Madrid en el Teatro Maravillas.
  • 1928. Última actuación de Antonia, en el verano de dicho años, a los 54 años de edad, acompañada de su gran amigo y admirador de su arte, Manuel Vallejo.

VENTA EN CUATRO VIENTOS (MADRID).
Manolo Heras, cantaor madrileño, me contó a lo largo de algunas conversaciones, que había conocido a Antonia, cuando él daba sus primeros pasos como artista flamenco, durante la Guerra Civil. Me relató que tenía una venta en Cuatro Vientos (Madrid) con su cuñado, Juan Moreno, viudo de su hermana Josefa. En aquellos años, iban a su establecimiento muchos artistas flamencos: Manuel Vallejo, Rita Ortega, ‘Niño Marchena’, ‘Fosforito’, ‘el Mochuelo’, Cepero, Miguel Molina y su prima ‘la Gaditana’; y me comentó: «Ver bailar a ‘la Coquinera’ fue un sueño, metía cantaor y guitarra en su baile y los dirigía como una orquesta, no he visto bailar mejor’. /En la imagen, Miguel de Molina.

BULERÍAS.
En Madrid tenían las Coquineras
una ventita
y le pusieron de nombre
La Coquinita

¡Antonia dame alegría!
¡Josefa dame alegría!
dándote una vueltecita por bulerías

Las Coquineras duende flamenco
del baile festero
de la Baja Andalucía.

Antonia 'la Coquinera' tiene una calle detrás del Cuartel de la Guardia Civil.

Antonia Gallardo Rueda no se casó, tuvo varios amantes de la nobleza española a lo largo de su vida, y en sus últimos años estuvo unida sentimentalmente a un industrial madrileño sin llegar a vivir juntos por la condición de casado de él. Falleció el 21 de enero de 1942, en el Hospital Provincial de Madrid, recibiendo sepultura en el cementerio de la Almudena de la capital. (Texto: Antonio Cristo Ruiz).

6

Juan Mena Alonso nace accidentalmente en Cádiz, el 10 de septiembre de 1952 en el Barrio Santa María, calle Sopranis 10; su padre, Juan Mena López y su madre, Milagros Alonso Alejo, ambos de El Puerto se trasladaron a vivir a la capital por la profesión del cabeza de familia: patrón de cabotaje, donde trabajó en el dragado de la dársena del muelle capitalino. Con ocho años regresan a El Puerto y la familia se va a vivir al número 10 de la calle Caldevilla.

1952
Era alcalde de El Puerto el año de su nacimiento Luis Caballero Noguera. Se estrenaba la película ‘La Niña de la Venta’, dirigida por Ramón Torrado y protagonizada por Lola Flores y Manolo Caracol. En julio se celebró en el Tiro de Pichón la tirada de Copa del Campeonato del Puerto de Santa María, con 58 escopetas. La Plaza de Toros es adjudicada hasta diciembre de 1953 al empresario Manuel Belmonte García, a razón de 50.000 pesetas anuales. El 3 de agosto de ese año se celebra una corrida de toros con Luis Miguel Dominguín, Rafael Ortega y Antonio Ordóñez; ese día entraron en El Puerto para ver el espectáculo, según estudio encargado al efecto, 1.522 vehículos, de los cuales 1.431 fueron automóviles y 71 autobuses.

En el centro de la imagen, Juan Mena, en la Plaza de San Juan de Dios de Cádiz, durante el Corpus de 1953, flanqueado por sus dos hermanos mayores.

Ese año llega a El Puerto, destinado al Instituto Santo Domingo, el profesor de Geografía e Historia Enrique Bartolomé López-Somoza. Mariscos Romerijo iniciaba su andadura empresaria. Rafael Alberti publica ‘Buenos Aires en Tinta China’ y ‘Retornos de lo vivo lejano’. El pintor porteño, afincado en Sevilla, Juan Miguel Sánchez pinta el cartel de la Feria de Primavera. Francisco Dueñas Piñero empieza a dirigir la Banda Municipal de Música hasta el año 1982. Y desde 1952 y, hasta 1977, la Academia de Bellas Artes, Santa Cecilia organizaba la Cabalgata de los Reyes Magos. En 1952 los hermanos Merello se hacen cargo de la empresa Cacao Pico. Nacen el historiador local Javier Maldonado Rosso, Director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico y el profesor de judo Tadeo Díaz; las políticas Rosa Díez y Esperanza Aguirre, la actriz Teresa Rabal, el cantante italiano Umberto Tozzi. Muere Eva Perón.

Juan, el cuarto por la izquierda de la fila de abajo, entró en el Colegio La Salle en el Curso de 1960. En la imagen podemos ver al Hermano Ángel y a Vela, padre de un alumno.

25 Años después, en 1985, se reunían los alumnos de la primera promoción del Colegio La Salle, donde podemos ver caras conocidas: Javier Camacho Barba, Manolo Quintero, Ángel Márquez, el propio Juan Mena, Manuel Dandi, Miguel León, ...

ESTUDIOS.
Juan, tercero de siete hermanos estudió en el Colegio La Salle Santa Natalia, perteneciendo a la promoción que inauguró el centro en el año 1960, que el pasado año cumplió 50 años de existencia. Luego vendrían los estudios técnicos que le llevarían a ejercer una profesión, en cierta manera, relacionada con la de su padre ya que, como auxiliar técnico de obras (topografía), intervino en dragados por buena parte de las costas españolas, no sin antes hacer el Servicio Militar en la Armada Española. /En la imagen, nuestro protagonista durante la Primera Comunión celebrada en la Iglesia de las Capuchinas.

Juan  Mena, junto  a un compañero, durante el periodo de instrucción en la Marina de Guerra Española.

VIDA LABORAL.
Juan empezó su vida laboral como auxiliar técnico de obras (Topografía) en la empresa Dragados y Construcciones, primero en la construcción de la autopista Sevilla-Cádiz y luego en la del Mediterráneo, tramo comprendido entre Castellón y Valencia y más tarde en el Departamento de Flota de la misma firma, en Cádiz.

Con Boskalis, empresa holandesa, realizaría dragados por toda la costa española: Cádiz, Sanlúcar, El Puerto, Alicante, Cataluña, Vascongadas, Cantabria, Asturias y Galicia, y así durante casi doce años. Pero resultó que, bastante mediada la veintena,  su hijo Kiko --ahora en la comparsa de 'Los Majaras'-- no lo conocía cuando llegaba a casa y ahí tomo la decisión de no salir a trabajar fuera de El Puerto. Tuvo suerte y empezó haciendo topografía en Puerto Sherry, amén de un largo recorrido por diferentes obras.

En 1988 entra a formar parte de la plantilla del desparecido Instituto Municipal de Conservación de la Naturaleza (IMUCONA) hoy Área de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, donde en la actualidad ejerce como Supervisor Inspector de Medio Ambiente, con competencias en Limpieza Pública, Autobuses Urbanos, Parque Móvil, Obras en Medio Ambiente, Contratas de Limpieza y limpiadoras municipales.

Juan Mena ante la sede del Área de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, antiguo Matadero Viejo, al otro lado de la estación de Ferrocarril.

EL MUNDO DEL CARNAVAL.
Juan siempre ha vivido impregnado por el mundo del Carnaval, aunque empezó algo mas tarde en comparación con sus compañero de la Peña 'Los Majara'. Cuando llega a El Puerto procedente de la capital carnavalera por excelencia, allá a principio de 1960, conoce a Pedro, Pacoli, 'Pelahigo', Manolito Albaiceta, ... colándose en los ensayos de las agrupaciones.

Con la agrupación 'Espantapájaros', en 1985. En el centro, el pregonero de Carnaval de ese año, Luis Fuentes, en el hall del desaparecido Cine Moderno de la calle Cruces, donde se celebraba el Concurso de Agrupaciones Carnavalescas en aquellos años.

Tras su vuelta del periplo por las costas de nuestro país, una vez establecido en El Puerto crea junto a un grupo de amigos la Peña 'La Ribera' en el desaparecido 'Mini-Bar', donde conocerá a Diego Caraballo Blanco, Riverita, El Chano quienes le animan a salir por primera vez en una chirigota: 'Chotis'.

'Caballos Andaluces' en 1987.

'El Marinero en Tierra', en el año 2000.

Luego vendría 'Espantapájaros' con Riverita y con Diego Caraballo y 'Dori' en 'Bastones Blancos'. De ahí pasará a integrarse en la Peña 'Los Majaras', el sueño de cualquier compartista porteño y ya fue no parar: 'Caballos Andaluces', 'Maharajahs', 'Andaluces de Jaén', 'Como un Juguete', 'Periquillo de los Palotes', 'El Fantasma de la Ópera', Antología de los Majara, 'El Marinero en Tierra', 'La Cruz Verde', 'El Regreso de los Simios', ‘Copleros de Pueblo’ ‘De Verde Luna’, ‘La Boira’, ‘La Loca’, ‘Los Cenicientos’

Juan con su hijo Kiko, en 'Perdimos el Norte'

Con ‘Perdimos el Norte’, debutaba su hijo Kiko  con Los Majaras, lo que supuso una gran ilusión para ambos, especialmente para nuestro protagonista quien le diera el relevo generacional a su vástago.

Antología de Los Majaras.

Media vida ensayando, unido a sus amigos, durante casi cinco meses ensayando y siete restantes cantando por toda España y “abanderando, como solo Pedro sabe hacerlo el nombre de El Puerto de Santa María”. Para Juan los premios no tienen importancia “éstos son efímeros y no los recuerdo”, aunque hay que señalar que está en posesión del Vapor de Oro que otorga la Peña La Mezquita.

Con Antonio Arenas Anbiceto, el popular 'Ratón', el 15 de febrero de 2009, fecha en la que la Peña La Mezquita le impuso el XXVI Vapor de Oro.

De quien si se acuerda nuestro protagonista es de aquellos amigos que ya no están, como Manuel Camacho Francés, ‘el Chusco’, Rafael Monge, Paco Soto, Javier ‘el del Triana’, entre otros, de los que se siente satisfecho por haber compartido con ellos parte de su vida.

Juan, flanqueando al coplero gaditano Subiela, junto a su amigo Pacoli.

ANECDOTARIO.
Ha vivido muchas situaciones especiales, sobre todo con su amigo Pacoli, con quien, por razones que el propio Juan desconoce siempre coincidían y estaban juntos, amistad que sigue viva al igual que con el resto de componentes. En cierta ocasión, en Chipiona, cuando el director de la agrupación apunta la copla que se va a cantar a continuación; pero ese día, mientras Pedro avisó de que venía el cuplé, Juan entendió otro, con lo que una parte de Los Majara comenzó con una canción y el resto con otra.

De izquierda a derecha, Antonio Martín, Juan Mena, Manolito Albaiceta, Pacol y Buyo

Estando en Medina preparados para cantar, coincidieron en los camerinos, en el contiguo, con un grupo de Brasileñas, dándose la circunstancia de que el tabique no llegaba hasta el techo, con lo cual apilaron sillas para verlas cambiarse de ropa por la parte alta de la pared, hasta que esta cedió y cayeron en el camerino de las artistas.

Juan Mena y el conocido cantante gaditano El Barrio.

POR ESPAÑA.
Juan ha sido el responsable de los viajes y coordinar las salidas del grupo, mientrs que Antonio Rico Segura ‘Pedro’ o Diego Caraballo Blanco lo eran con las contrataciones de la agrupación. El año de ‘Caballos Andaluces’, al finalizar el pase en el Teatro Falla marcharon a Almería a acompañar en el Pregón al actor Paco Rabal, al finalizar se marcharon a Chipiona para actuar en el Pregón que ofreció Rocío Jurado, regresando al Falla para el siguiente pase de la agrupación.

Juan, con Los Majaras, en los estudios centrales de la Cadena COPE, en Madrid, antes de una actuación.

Han actuado en Noblejas (Toledo), Burgos, Madrid, Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada, con sus correspondientes pueblos. Si salía un contrato en Málaga, aprovechaban y actuaban en Archidona donde pernoctaban y al día siguiente actuaban en Loja (Granada); osea, viernes, sábado y domingo, rechazando muchas actuaciones que le salían entre semana --solo iban a sitios cerca-- dado que cada uno tenía sus obligaciones profesionales.

Juan en una imagen con la familia en la que nace.

FAMILIA.
Está casado desde 1973 con Carmen Villalá Calvo, con la que tiene cuatro hijos de los que se siente muy orgullosos, viviendo en la Barriada del Tejar. Aficionado a la lectura --lee en la actualidad ‘Un mundo sin fin’--, al bricolage y al Carnaval, todo el año.

Toman el nombre de la Tertulia Flamenca donde se reúnen: Tomás ‘el Nitri’. Las originales: Fila superior de izquierda a derecha: Milagros Parralo, Ana Santamaría, Carmen Mesa, Ana García, Carmen Díaz, Sandra Muñoz; sentadas, Mari Soto, María Vera,  Antonia a la guitarra, Milagros Caraballo y Antonia Real.

A iniciativa de José Carrasco Mateo, conocido como Carrasco ‘el Guardia por su condición de agente de la policía local jubilado, se crea en Otoño de 1992, un grupo flamenco, formado mayoritariamente por mujeres, en la sede de la Tertulia Flamenca ‘Tomás el Nitri’, de donde se reúnen y de donde toman el nombre. El colectivo nacía en el entorno de la Navidad con una vocación clara: cantar villancicos eminentemente flamencos para que no se perdieran las raíces de esta parte de  nuestra cultura. /En la imagen de la izquierda, José Carrasco Mateo, 'Carrasco el Guardia'.

Las Tomasas acompañadas por el porteño Jesuli Núñez, hoy Jesús Nuñez, tocaor de Sara Baras y Pitingo, entre otros.

José Carrasco conecta con la poetisa  Lola Alba, y entre ambos lo exponen a la directiva de la entidad flamenca, que lo ve con buenos ojos. Serán las mujeres de los socios las componentes de este grupo. Y así, Lola Alba, con tesón y paciencia educa las voces de estas mujeres, no ya para que fueran las mejores de los grupos o coros flamencos de El Puerto, sino para que sus voces sonaran diferentes y… parece que lo consiguió.

En la Tertulia Flamenca 'Tomás el Nitri'. Panorámica.

En las Navidades de ese mismo año se hace la presentación en Tertulia Flamenca de su nombre organizándose también la primera Pestiñá, lo que constituyó un éxito de arte: la  sede social se llenó; había más gente fuera que dentro del recinto.

Con el conocido locutor Fernando Duran, en la Feria de Primavera de 1995, durante una actuación delante de las cámaras de la desaparecida televisión local Tele Puerto. Enfrente, la caseta de 'La Misma Gloria'.

Con la ilusión y el legítimo orgullo de la buena acogida, ‘Las Tomasas’ deciden no circunscribir su actividad a la Navidad y continuar ensayando para actuar en la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino. Y lo hacen. Todos los días del año, con una voluntad a prueba de tentaciones, y eso que son amas de casa con la responsabilidades que conlleva tan sacrificada ocupación.

Las Tomasas, en la VII Fiesta de los Patios.

VII Fiesta de los Patios. Obrita de Teatro Flamenco interpretada por Las Tomasas y algunos socios de la Peña. De izquierda a derecha, María Vera, José Carrasco, Milagros Caraballo, Antonia Real, Ana Santamaría, Ana García, Mari Soto, Antonio Santilario, Carmen y Ángeles Carrasco, Sandra Muñoz y Carmen Mesa.

Preparan, también, una obrita de Teatro Flamenco para la VII edición de la Fiesta de los Patios. Cantan en la Feria de Primavera en la caseta municipal, en la de la hermandad del Nazareno y en cuanta les son solicitadas. Han actuado además: en Puerto Real, Cadiz, San Fernando, Paterna, Rota, Jerez, Casas Viejas, Alcala de Guadaira, en Cordoba en las peñas ‘La Oveja Negra’ y  ‘Azahara’. Le cantaron al portuense universal, Rafael Alberti en varias ocasiones con motivo de la fiesta de su cumpleaños, el 16 de diciembre.

Nuevas incorporaciones entre las que se encuentran, el tocaor David Cruz, sobre él Ángela Carrasco y su hermana Carmen.

Fueron 16 las componentes iniciales del Grupos, siendo en la actualidad 11, habiéndose incorporado algunas hijas de sus componentes, lo que hace que permanezca la tradición oral de forma viva. Desde 1.996, su actual responsable es Mari Soto quien, con acierto, lleva adelante al Grupo. Y, como cualquier grupo humano, nada humano les es ajeno y tampoco han estado exentas de algunas incomprensiones, pero ahí siguen. Tienen grabado dos CD’s, uno de Villancicos y otro de Sevillanas Flamencas, llevando un estilo  diferente, su estilo y esto ha hecho que el prestigio de estas porteñas rompan fronteras.

Con Rafael Alberti, en un cumpleaños. De izquierda a derecha, Carmen Mesa, Asunción Mateos ex directora de la Fundación y viuda del poeta, Mercedes Carbonell, María Vera, Milagros Caraballo, Carmen Soto y Sandra Muñoz.

Ver nótula 855 de Tomás ‘el Nitri’, primera Llave de Oro del Cante.

9

Pulsar sobre la imagen para ampliar el tamaño de la fotografía.

En el antiguo campo de fútbol Eduardo Dato, del Racing Club Portuense, el 24 de enero de 1965 la Rondalla de La Salle, compuesta, en la fila superior de izquieda a derecha por: el abanderado, Juan Arjona Acá, Pedro Ríos con la armónica, Vargas, Francisco Rodríguez Rendón, J.L. Sánchez García (+). Antonio Pérez Brea, Hermano Luis, J.M. Morro Durán, J.L. Pérez Ruiz, Ramón Bayo Valdés y un poco desplazado, desconocido. Agachados, J. A. González Conejo (+), J.E. Miranda García, Pablo Pérez Aguilera, José Sánchez González (+), Fernando Arjona González, José Villar Guerrero y Juan Sánchez Peralta. /Foto: Colección Pablo Pérez Aguilera.

Esta calle San Juan --donde Vd. tiene su casa--, se convirtió en un hervidero de gente la tarde en que José María Cano --el del grupo Mecano--, pisó, en carne mortal, los umbrales del número 17, donde vivo. Se recurrió a un bloc cuadriculado para satisfacer la enardecida demanda de autógrafos; niñas hubo casi en trance de privarse de la emoción; fueron momentos de paranoia colectiva, aunque, al cabo de algún tiempo, se fue despejando mi casa-morada de la horda febril que la había invadido.

Nacho y José María Cano, en el Restaurante Casa Flores.

La cuestión es que José María Cano había quedado conmigo para trabajar en la preparación del argumento de lo que iba a ser su ópera 'Luna', o 'Hijo de la Luna'. Acordamos que la acción se iba a desarrollar en El Puerto, en pleno siglo XVIII, concretamente la noche del 30 de julio de 1749, con motivo de la prisión general de los gitanos ordenada por Fernando VI.

La obertura debía estar presidida por la explosión de júbilo de la alboreá, en una boda cuyos contrayentes, ajenos a la prisión de todos los gitanos, se habían retirado a un sobrado, donde tenían instalado su tálamo. Al despertarse, nadie les llevó la taza de caldo, ni la ‘mañana de aguardiente’. Todos habían sido apresados, menos ellos.  Libres, engendraron a un gitano albino --única exigencia de José María--, hijo de la luna, con toda la simbología que la luna tiene para los esa raza. La liberación de todos los gitanos de sus prisiones en cárceles, arsenales y minas y el nacimiento de una nueva era, con el hijo de la luna, marcaban un final apoteósico. En medio, había una hermosa historia de amor.

Durante casi un año --sabático para José María--, a las once de la noche, todos los días, me llamaba, desde Londres donde se había recluido, para contarme cómo iba la cosa. Tuve que írsela descargando de tópicos típicos. Le mandé textos y documentos y resultó un gran retablo mítico-racial. Hasta que, de pronto, supe que lo tenía terminado.

La obra era bien distinta, desconocida más bien. La tuvo que amañar, según él, para hacerla asequible al gran público. Pero que nadie se la estrenaba; se le cerró el Teatro Real; tuvo que vender su colección de pintura de vanguardia y, al final, de su bolsillo, la estrenó en Valencia. El resultado fue una insípida ‘suite’, por decirlo de algún modo, que se remedió con la edición de unos CD's que, con el título de ‘Luna’, se vendieron como rosquillas.

Ni El Puerto, ni el argumento pactado tuvieron acomodo en ‘Luna’. Desde 1992 no sé de José María Cano. Ahora, ni tan siquiera hay niñas que lo conozcan y lo aclamen. Una pena. (Texto: Luis Suárez Ávila).

La ópera 'Luna fue tan sólo representada una vez, en versión concierto, en 1997 en el Palau de la Música de Valencia. Esta es la lista de canciones del disco compacto:

01. Te Quiero, Morena 02. Llevame niño pal’ cura (Acto 2°, escena 3°). Lola no quiere “bodas de Sangre”. 03. Pasodoble de la Luna (Acto 2°, escena 2°). Antonio pide a Lola que se case con él. 04. Bajo el cielo de Sevilla. Mercedes intenta parar la boda. 05. Jaleo. El sargento Miguel dispara sobre el Mudo. 06. Y nos vamos pa’ Belén (Acto 3°, escena 2°). En navidad Antonio continúa en la cárcel. 07. Arrorro, arrorro (Acto 3°, escena 2°). Lola canta a su hijo recién nacido. 08. Un gitano sin su honor (Acto 3°, escena 4°). La ley de los gitanos: “lava con sangre…” 09. Epílogo. La Luna recoje a su hijo en el río.

6

Alfonso X el Sabio (n. 1221) fue, sin lugar a dudas, el monarca más universal y brillante que produjo la Edad Media hispánica; el más universal, por la amplitud de sus conexiones, y el más brillante, por la amplitud de su cultura, por el hálito renovador de sus leyes y por la generosidad y ambición de sus empresas artísticas y culturales. También fue un rey controvertido, en vida y en muerte. Su triste final ha llevado a los historiadores a efectuar de su reinado un balance excesivamente negativo, y a distinguir, de manera errónea, entre su fracaso como político y gobernante y sus logros en el campo de la cultura. Esta valoración ha dominado en la consideración que la Historia ha hecho del gran rey castellano desde que en el siglo XVI el padre Juan de Mariana sentenciara aquello de que “mientras estudia el cielo y observa los astros, perdió la tierra”. Tiene, sin duda, algunos fundamentos ciertos. Pero, veremos, es falsa en términos generales.

ACCESO AL TRONO.
El 1º de junio de 1252, a la muerte de su padre Fernando III, Alfonso accedía a un trono prestigioso. Llegaba al poder con fama de hombre refinado y culto, protector de artistas y poetas, y dotado de una curiosidad insaciable por acceder a todos los saberes. /En la imagen inferior, su padre, Fernando III, 'el Santo'.

No era, desde luego, un joven inexperto ya que tenía 30 años cumplidos. Pero de su larga etapa formativa, de la que emerge hacia 1240, a punto de cumplir los 20 años, ignoramos muchos aspectos fundamentales. Sabemos, sí, que tenía una más que aceptable experiencia política y militar. Había llevado a efecto, entre 1243 y 1246, la conquista del reino de Murcia; había participado en la conquista de Jaén y Sevilla; había negociado con Aragón el tratado fronterizo de Almizra (1244), y se había visto envuelto, al lado del rey portugués Sancho II Capelo, en la guerra civil que enfrentó a éste contra su hermano el conde de Bolonia, el futuro Alfonso III de Portugal. Pero ignoramos casi todo acerca de su formación intelectual: qué maestros tuvo, qué libros estudió, quiénes formaban el círculo intelectual de sus más allegados. Así, pues, cuando accede al trono de Castilla, en junio de 1252, Alfonso X era un personaje maduro y perfectamente conocido en el mundo político europeo.

INICIOS DE SU REINADO.
Los inicios de su reinado fueron, ciertamente, prometedores. En ellos pudo esbozar cuáles iban a ser sus principales líneas de actuación. Algunas prolongaban iniciativas ya en marcha en tiempo de su padre Fernando III, como la Cruzada contra el norte de África o, como se decía en la época, el fecho de allende, que el Rey Santo proyectaba llevar a cabo. La construcción de la atarazanas de Sevilla y la creación del cargo de almirante mayor de la mar, junto con otras iniciativas, prueban que este proyecto ocupó a Alfonso X por lo menos hasta las Cortes de Sevilla de 1261. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X, con el manto de castillos y leones.

ATRAER POBLADORES: SEVILLA.

Las primeras medidas de gobierno de Alfonso tuvieron, como no podía ser menos, un claro carácter coyuntural. Había que afrontar una serie de problemas cuya solución se había ido aplazando debido a la larga enfermedad de su padre y a otras circunstancias. Este era el caso, por ejemplo, del repartimiento de Sevilla, que su padre no pudo ultimar y que Alfonso X retoma con energía y concluye a 1º de mayo de 1253. Retengamos un dato: el repartimiento de Sevilla estuvo presidido por el principio de atraer el mayor número de pobladores a Sevilla, y entre ellos se repartió el 88 por ciento de las tierras disponibles. Quiere ello decir que la nobleza debió contentarse con una mínima parte de la tierra repartida. Era el primer indicio de un enfrentamiento larvado entre el rey y sus nobles. En la misma línea habría que entender la recuperación para el realengo del enorme señorío otorgado por su padre al infante don Enrique, centrado en torno a Jerez, y de algunas de las villas dadas a su segunda esposa, doña Juana de Ponthieu o de Pontis, como Carmona.

MODERNIZACIÓN Y REFORMA ADMINISTRATIVA.
Pero Alfonso X hizo algo más que afrontar problemas heredados. Para empezar renovó, con algún que otro problema, los principales cargos de la corte, dando entrada a hombres nuevos, de su propia generación, al tiempo que emprendía una reforma administrativa tendente a dotar de mayores competencias a los responsables de la administración de las grandes circunscripciones territoriales del reino, los antiguos merinos que, a partir de 1253, comienzan a ser sustituidos por los adelantados. La corte misma, en cuanto centro de la administración, debió reformarse en el sentido que se expresa en las Partidas, dando entrada en ella a un numeroso y especializado cuerpo de funcionarios, entre los que destacaban los alcaldes reales.

REFORMA LEGISLATIVA.
Otro problema de urgente resolución era la reforma legislativa, acorde con las nuevas corrientes jurídicas, y a tono con lo que el propio rey pensaba acerca de sus propias competencias. Y entre ellas estaba, en un primerísimo plano, la de crear derecho o fazer leyes y administrar justicia. Como ha señalado el Prof. Aquilino Iglesia, Alfonso X reivindicaba para sí de manera exclusiva el "monopolio legislativo". Pero al mismo tiempo pretendía "la renovación jurídica" incorporando lo mejor del derecho común y la "unificación jurídica de sus reinos".

De esta forma, sucesivamente, Alfonso X promulgó el Fuero Real (1254-55), que se difundió preferentemente por Castilla la Vieja; el Espéculo (1255), promulgado antes de su definitiva redacción que quedó interrumpida al iniciarse en 1256 la elaboración de las Partidas, concluidas, al parecer, en 1265.

Al hablar de la obra jurídica de Alfonso X estamos hablando del principal monumento de la ciencia jurídica, peninsular y europea, de la Edad Media y de uno de los logros más destacados de su reinado, no importa el fracaso relativo del rey a la hora de hacer efectivas sus leyes. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X ‘el Sabio’ uno de los legisladores retratados en el edificio del Capitolio, en la galería de visitantes de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde existen 23 relieves con retratos de legisladores cuya obra se considera que ha servido de base para la legislación americana.  Fue seleccionado por su autoría del Código Real, recopilación de legislación local de uso general que establecía las normas sobre las relaciones jurídico-políticas entre los reyes y sus vasallos, y por redactar el Código de las Siete Partidas, considerado por los estudiosos como el legado de más relevancia aportado por España a la Historia del Derecho. A cada lado de la sala hay 11 retratos. Todos están mirando al del centro, que pertenece a Moisés.

PROFUNDA REFORMA FISCAL.
Cimientos de la Hacienda Pública moderna.
Estas reformas exigían un amplio soporte financiero que sólo podía ser el resultado de una profunda reforma fiscal. Hasta entonces la hacienda real se había nutrido de algunos impuestos tradicionales (moneda forera, martiniega, fonsadera), ingresos por vía de multas y confiscaciones, además de los recursos obtenidos de la explotación de su propio patrimonio territorial o realengos, algunos impuestos heredados del mundo islámico (los almojarifazgos de Toledo, Murcia y Andalucía) y algún que otro impuesto extraordinario./En la imagen moneda alfonsí: vellon  (Dinero Blanco de la guerra)- En la leyenda de la moneda se lee: ALFONSVS REX CASTELLE ET LEGIONIS. Cayon 1144.

Tras duras negociaciones con la Iglesia, Alfonso X se hizo con el control de una parte del diezmo eclesiástico (las llamadas tercias reales), que sumadas a las parias o tributos que pagaban los reinos musulmanes vasallos de Granada, Murcia, Niebla y Jerez, además de los ingresos fiscales pactados con los mudéjares andaluces que habían permanecido en la región tras la conquista, daban a la corona una amplia capacidad de maniobra. A estos ingresos hay que añadir, en años posteriores, servicios aprobados en Cortes, los impuestos aduaneros o diezmos de la mar y los que aportaban los ganados trashumantes de la Mesta, institución creada por el rey, a la que dio privilegios y controló de forma muy eficaz. Estas medidas permiten afirmar sin género de dudas que Alfonso X puso los cimientos de la Hacienda pública moderna. /En la imagen, óbolo alfonsí.

ACTIVIDAD REPOBLADORA.
Igualmente notable fue su actividad repobladora, tan brillantemente iniciada con el repartimiento de Sevilla. En efecto, la obra repobladora de Alfonso X se centró especialmente en Andalucía y en Murcia, es decir, en los territorios conquistados por su padre y por él mismo. En este sentido, a Alfonso cupo la gloria de repoblar y organizar Sevilla, Carmona, Niebla, Jerez, Écija, Cádiz y El Puerto de Santa María, la última de sus actividades repobladoras, por citar las principales villas y ciudades del reino de Sevilla, además de Murcia, Lorca, Orihuela, Alicante y otras más en el reino de Murcia. Pero su actividad repobladora no se redujo al sur. Por el contrario, se extendió, de forma más o menos intensa, por todo el reino, desde Villa Real (hoy Ciudad Real) hasta Villafranca de Ordicia, en Guipúzcoa; desde Galicia a la Rioja. Especialmente intensa fue la fundación de “polas” o pueblas nuevas en Asturias  y las villas nuevas de Álava y Guipúzcoa. /En la imagen, vista interior del Catillo de San Marcos.

EL ‘FECHO DEL IMPERIO’.
El fecho del Imperio es, probablemente, uno de los aspectos de la política de Alfonso X sobre el que más ríos de tinta se ha vertido, y no siempre de forma acertada. Frecuentemente la cuestión se considera como si se tratase de algo que se cruzó en la vida del rey, desviándole del camino que se había trazado al comienzo de su reinado. Otras veces se piensa que se trató de un empeño personal del rey en el que se obcecó hasta el punto de perder todo sentido de la perspectiva y hasta de la realidad. Creo que se trata de puntos de vista que no tienen en consideración la globalidad del problema y, por supuesto, desconocen lo que de verdad pretendía Alfonso con su obsesiva reclamación del título imperial.

Libro de Juegos.

A comienzos de 1256, estando en Soria, Alfonso X recibió una embajada de la república de Pisa que venía a ofrecerle, en nombre de las ciudades gibelinas de Italia, el Imperio al que por su linaje tenía todo el derecho.

Este ofrecimiento no debió de coger por sorpresa al monarca castellano ya que, desde el fallecimiento de Conrado IV, dejando como heredero a un niño de corta edad, entraba dentro de lo posible que, en su condición de cabeza del linaje de los Staufer, su nombre se viese implicado en cualquiera de las previsiones sucesorias relacionadas con la casa imperial: el ducado de Suabia, el reino de Sicilia y el mismo Imperio. Una vez propuesto para el título imperial y efectuada, en 1257, aunque de forma irregular, la elección preceptiva, contando incluso con el apoyo inicial del papado, el Imperio parecía algo al alcance de su mano. Renunciar a ello era renunciar a algo que le correspondía por derecho y que redundaba tanto en honor suyo como en el de su reino. Pero, además, ser emperador era algo que reforzaría sus proyectos políticos sobre el papel de Castilla dentro del contexto político peninsular.

PROYECTO DE FERNANDO III
En efecto, desde el comienzo de su reino Alfonso X se propuso hacer efectivo un antiguo proyecto de su padre: ser "emperador de España". No se trataba simplemente de resucitar la vieja idea imperial leonesa, cuyas bases ideológicas correspondían a un pasado marcado por el ideal neo-goticista o por un feudalismo trasnochado. Se trataba más bien de reforzar, a partir del título de emperador, la preeminencia efectiva de Castilla sobre los restantes reinos peninsulares. /En la imagen de la izquierda, libro sobre Fernando III 'el Santo', de Manuel González Jiménez, Premio Antonio Domínguez Ortíz de Biografía 2006.

A la luz de este proyecto se entienden muy bien algunos hechos que, por sí solos, no se explican de manera suficiente: como la cesión temporal a Navarra de los puertos de San Sebastián y Fuenterrabía; la renuncia de Alfonso X al Algarbe portugués y hasta el mantenimiento, a trancas y barrancas, del fecho de allende o Cruzada a Africa. En una palabra, detrás de la obsesión por el Imperio había algo más que orgullo dinástico y afán de notoriedad. Por tanto, la idea no era en modo alguno, como  algunos piensan, una muestra más de su falta absoluta de olfato político.

“Aparición de la Virgen a Alfonso X” Cuadro de grandes dimensiones que se exhibe en el Auditorio Municipal San Miguel. Anteriormente se encontraba situado en la escalera del antiguo Ayuntamiento de Plaza de Peral, para donde fue originalmente concebido. Ha sido restaurado por los técnicos de Museo Municipal, Javier de Lucas y Juan José López  Amador. /Foto Servicio Municipal de Restauración del Excmo. Ayuntamiento).

EL ‘FECHO DE ALLENDE’ DESDE ALCANATE.
La idea de proseguir la conquista del norte de África la había concebido el rey Fernando III. Alfonso retomó la cruzada, o como solía él mismo llamarla, el fecho de allende. La cantiga de Santa María 328 refiere como el rey Alfonso preparó personalmente en 1260 la expedición a Salé, residiendo una larga temporada en Santa María del Puerto desde donde pudo seguir los preparativos de la expedición. El lugar, llamado entonces Alcanate fue escogido, sobre todo, por su riqueza agrícola y ganadera. La cantiga 328 refiere, en efecto, que

“Este lugar está en una tierra
muy buena y abundante
en pan, en vino, en carne
y en fruta muy sabrosa;
y en pescado y caza;
por lo que es tan deliciosa
que muy raro sería
en un largo día poder contarlo”


Óleo sobre tela (3760x32o0 cms. obra de José María Rodríguez Losada. (Año 1852).  El cuadro, antes de su restauración y anterior a la desaparición de los lampareros, rrepresenta una idealización de Alfonso X recibiendo del alguacil moro de Jerez las llaves de la aldea de Alcanate. Al fondo el Castillo de San Marcos y, sobre la torre del homenaje, aparición de la Virgen de los Milagros, escudo de la Ciudad. / Foto: Colección LSA.

Fue restaurado, a instancias de la Academia de Bellas Artes de forma altruista, a finales de 2010 por parte de su equipo técnico, formado por José Sánchez González, José Zamorano Franco, Fernando Sánchez García, Salvador Rodríguez Sánchez y Rosario Navarro Giner, bajo la dirección del Lcdo. en Bellas Artes José Ramón Villar Juan. | Foto: Academia de Bellas Artes.

El cuadro está situado arriba y delante de la Capilla de la Patrona, en la Iglesia Mayor Prioral. Fue entregado por Bellas Artes el 22 de noviembre de 2010. Podemos comprobar que ya no se pusieron los lampareros. /Foto: Vicente González Lechuga.

Pues bien, el interés estratégico de El Puerto de Santa María llevó a Alfonso X a solicitar su entrega por parte del alguacil [moro] de Jerez, a cuya jurisdicción pertenecía la zona. El objetivo de esta nueva repoblación finalizada en 1268 era evidente: disponer de un puerto excelente para la empresa del fecho de allende.

FUNDACIÓN DE EL PUERTO.
Los hitos principales, hasta 1281, fecha de la concesión de la carta puebla a El Puerto de Santa María son: 1268: Conclusión del repartimiento de Cádiz-Puerto de Santa María. 1272: El Puerto de Santa María es segregado de la jurisdicción de Cádiz, pasando a depender de la recién creada Orden de Santa María de España. 1275 - 1277: Incursión de los benimerines por el territorio de la Bahía de Cádiz. 1277: Saqueo y destrucción de El Puerto de Santa María por los benimerines. 1279: La Orden de Santa María de España traslada su convento mayor a Medina Sidonia que había sido concedida a dicha Orden, junto con Alcalá de los Gazules y, probablemente, Vejer de la Frontera. 1280: Extinción de la Orden de Santa María de España e integración de sus freires y propiedades en la Orden de Santiago. 1281: Alfonso X otorga a Santa María del Puerto la condición de concejo autónomo de realengo mediante la carta puebla --la última que otorga antes de morir-- del 16 de diciembre. Le concede también el título de ciudad y manda que en adelante fuese llamada El Gran Puerto de Santa María. /En la imagen vista parcial perteneciente al retablo barroco del siglo XVII, de la escuela de Pedro Duque Cornejo en el que se representa, en la cúspide del mismo, la aparición de la Virgen al rey Sabio. Capilla de la Virgen de los Milagros. Iglesia Mayor Prioral.

LA CARTA PUEBLA.
Las concesiones y privilegios que otorga Alfonso, abarcan diferentes aspectos: Se dota a El Gran Puerto de Santa María de término municipal. Se otorga la norma foral (el Fuero de Sevilla). Los habitantes podrán elegir alcalde de la villa, del mar y un juez. Los extranjeros podrán tener sus ‘rúas’ apartadas y tener cónsules. Se le eximirá de impuestos como el portazgo y el diezmo. El Rey renuncia al “quinto de cavalgadas” a favor de los vecinos. Se favorece la pesca sin impuestos por captura y pesca. Se establecen mercados --miércoles y sábados-- y dos ferias, una al principio de la cuaresma y otra en octubre. /En la imagen, Privilegio rodado concediendo carta puebala a nuestra ciudad. Traslado hecho en el siglo XVI. Archivo Municipal.

Dejemos aquí la historia de la fundación de El Puerto, de la que se cumplen en diciembre 730 años y volvamos con la de Castilla y León y nuestro personaje.

1264. SUBLEVACIÓN MUDÉJAR EN ANDALUCÍA Y MURCIA.
Hasta la sublevación de los mudéjares andaluces y murcianos, en 1264, la estrella política de Alfonso X brilló sin discusión dentro y fuera de España. A partir de entonces, los problemas se acumularon. Pretender tan siquiera enumerarlos es algo que desborda mis pretensiones. Voy, por ello, a referirme tan sólo a los asuntos que considero fundamentales.

1272. SUBLEVACIÓN NOBILIARIA.
Dejando de lado la cuestión con el reino musulmán de Granada, cuyas relaciones con Castilla no volverían a ser las mismas que antes de la ruptura de 1264, y el interminable fecho del Imperio al que acabamos de referirnos, Alfonso X hubo de afrontar en los últimos años de su reinado dos graves problemas: la sublevación nobiliaria de 1272 y la cuestión sucesoria, planteada en 1275 a raíz de la muerte imprevista del heredero don Fernando de la Cerda. /En la imagen de la izquierda, sello de cera alfonsí. En la imagen inferior, Alfonxo X a caballo, en la tumba del Apóstol Santiago.

No voy a detenerme mucho en el primero de los problemas. Lo traigo simplemente a colación por ser una manifestación muy significativa de la resistencia que la nobleza, en cuanto grupo, ofreció a las innovaciones y reformas legislativas del Rey Sabio.

A través de sus leyes y de otras disposiciones concretas Alfonso X había recortado el poder de la nobleza y, sobre todo, su ámbito de actuación, especialmente en las villas y ciudades. En efecto, la política del rey de fundar pueblas nuevas en las propiedades reales, o realengos, dispersas por todo el reino y, especialmente, por Galicia, Asturias y León, había substraído estas tierras al beneficio de los ricoshombres e hidalgos locales. Por otra parte, las nuevas pueblas reales se estaban convirtiendo en focos de atracción del campesinado de la zona que abandonaba sistemáticamente a sus señores para acogerse al seguro del rey y a los beneficios de un régimen jurídico más beneficioso y menos arbitrario. Fue el primero de los enfrentamientos de un largo conflicto que, con altibajos, se prolongaría hasta el reinado de los Reyes Católicos.

Escultura de Alfonso X en la escalinata de acceso a la Biblioteca Nacional (Madrid). Obra de José Alcoverro y Amorós. Año 1892

EL PROBLEMA SUCESORIO.
El problema sucesorio tuvo mayor repercusión y complejidad. A mediados del siglo XIII la sucesión al trono se regía por una norma tradicional que primaba la primogenitura por línea masculina y, en defecto del primogénito, al mayor de los hijos supervivientes. A falta de hijos varones, podían acceder al trono las mujeres. Estos fueron los principios que rigieron la sucesión al trono durante los siglos XI, XII y XIII, desde la muerte sin sucesión directa de Sancho II (1072) hasta el accidente que puso fin a la corta vida de Enrique I, el tío de Fernando III, en 1217. Y así hubiera seguido siendo de no haber sido por la recepción en Castilla del derecho romano, de mano de la obra legislativa de Alfonso X el Sabio. Muy lejos estaba el Rey Sabio de pensar que esta intrusión en el derecho público de un principio de derecho privado romano (ius representationis) iba a provocar no sólo la división del reino y de su propia familia, sino una guerra civil que sólo interrumpiría su fallecimiento en abril de 1284.

Escultura de Felix Tejada, situada en uno de los laterales exteriores del Castillo de San Marcos.

En efecto, el problema de la sucesión no era una simple cuestión de optar por una u otra solución: por la práctica tradicional o por las Partidas. La cuestión no era tan simple, ya que Alfonso X estaba cogido entre dos fuegos: por las leyes que él mismo había creado y por los compromisos contraídos con Francia cuando Fernando de la Cerda casó con Blanca, hija de San Luis IX.

NOMBRAMIENTO DE HEREDERO: SANCHO.
Tras largas vacilaciones, en abril de 1278 Alfonso X reconoció a su segundo hijo, el infante don Sancho, como hijo mayor heredero. Y fue entonces cuando el problema se exacerbó. La reina doña Violante se refugió en Aragón acompañada de los hijos y de la viuda de don Fernando de la Cerda, y Felipe III de Francia, tío de los “infantes de la Cerda”, exigió el cumplimiento de  los compromisos firmados con ocasión de la boda de don Fernando. La tensión entre ambos reinos estuvo a punto de provocar la invasión de Castilla. La intervención del papa y del rey de Inglaterra consiguió conjurar de momento el peligro. Para satisfacer al francés, Alfonso X se mostró dispuesto a ceder a su nieto Alfonso de la Cerda el reino de Jaén. Pero esta solución no satisfizo a Francia ni menos aún al infante don Sancho.

SUBLEVACIÓN, GUERRA CIVIL, SUSPENSIÓN Y DESHEREDO.
Sintiéndose amenazado en sus derechos y temiendo que Alfonso X cambiase sus disposiciones sucesorias, don Sancho rompió con su padre e inició, en 1282, contando con el apoyo de la mayor parte del reino, una sublevación que culminaría con la sentencia de la suspensión de Alfonso X en sus funciones de rey, pronunciada en Valladolid el 20 de abril de dicho año, 282 por el infante don Manuel, hermano del Rey Sabio.

Ante este acto de rebeldía, la reacción de Alfonso X no pudo ser otra que la de maldecir y desheredar a don Sancho. Y esta maldición parece que le acompañó hasta la tumba, a pesar de que poco antes de morir el rey su padre manifestase la intención de perdonarle. Pero nunca lo hizo, al menos formalmente, aunque otra cosa se diga en la Crónica del rey escrita sesenta años después de su muerte.

Arqueta que contiene las entrañas del rey Sabio. Catedral de Murcia. El sepulcro con el resto de el cuerpo se encuentra en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

La muerte de Alfonso X el 4 de abril de 1284 puso fin a la crisis sucesoria, al menos dentro del reino. El infante don Juan y todos los ricos hombres castellanos que habían regresado a la fidelidad del rey difunto reconocieron como rey a don Sancho. En 1304 se produciría, en un contexto político muy diferente, la renuncia de don Alfonso de la Cerda a sus derechos al trono castellano, reinando entonces su primo Fernando IV.

LEGADO CULTURAL: UNA CORTE DE SABIOS.
Puede discutirse la capacidad política de Alfonso X, aunque, como hemos visto, la valoración que hoy podemos hacer de su actuación como gobernante no es tan negativa como tradicionalmente se ha dicho. Pero lo que, sin duda, está fuera de toda discusión es su legado cultural, que le mereciera, justamente, el título de “el Sabio”.

Heredero de una tradición cultural riquísima, en la que se entremezclaban influencias de todo tipo, tanto orientales y clásicas, vía al-Andalus, como occidentales, Alfonso fue un hombre que amó por encima de todo la sabiduría, las artes y la literatura. Dotado de una especial sensibilidad para apreciar la belleza de las obras de arte y de una curiosidad universal, puso a disposición de estas aficiones toda su capacidad de organización y de mecenazgo. Y lo hizo en extraordinaria medida, como señalara hace años Evelyn Procter en un extraordinario libro titulado “Alfonso X de Castilla, patrón de las letras y del saber”. Como resultado de estas aficiones, su corte se convirtió en punto de atracción de poetas, sabios, juristas, astrónomos y astrólogos, traductores y compiladores, músicos e iluminadores de todas partes y de toda condición: judíos y cristianos, portugueses, provenzales, italianos, castellanos y leoneses.

Libro de Ajedrez, Dados y Tablas.

POETA DE LO SAGRADO Y LO PROFANO.
Alfonso X fue, además de mecenas e impulsor de traducciones, un buen poeta en la lengua entonces de moda en la corte de Castilla, el gallego-portugués. De su obra poética de tema profano nos ha llegado un conjunto de cantigas de tema amoroso, burlesco o crítico, que los especialistas consideran como de las mejores de su época. Pero su gran obra es de carácter religioso, las Cantigas de Santa María: una extraordinaria colección de más de 400 milagros y loores a Nuestra Señora, originales unos, tomados de otras colecciones otros, muchos de ellos referidos al rey, a personajes de su familia y corte, y a acontecimientos de su propio reinado, en los que está presente la mano del rey trovador, unas veces como autor y otras, las más, como inspirador.

Libro de Cantigas de Santa María.

CANTIGAS DE SANTA MARÍA DEL PUERTO.
Del cancionero mariano destaca, sin duda, el ciclo de cantigas de Santa María del Puerto, reflejo de una de las devociones marianas más personales de Alfonso X. Las Cantigas nos han llegado en una serie de códices preciosos en los que los poemas se acompañan de su música y se ilustran con centenares de viñetas que constituyen todo un friso de la sociedad, de las costumbres y de la vida real de la Castilla de la segunda mitad del siglo XIII.

Cantiga 375, del Cancionero de Santa María de El Puerto 'En todo nos faz mercee'. "De como Santa María del Puerto sanó un caballo moribundo que pertenecía a un escribano del Rey". Eduardo Paniagua, de su serie Música Antigua, tiene editados sendos trabajos discográficos (Santa María del Puerto I y Cantigas de Jerez), que contienen un número de cantigas que forman parte del Cancionero de Santa María del Puerto.

TRADUCCIONES: ASTRONOMÍA, ASTROLOGÍA O ASTROMAGIA.
Menos sello personal tienen las muchas traducciones hechas directamente del árabe de obras de astronomía y de astrología o astromagia, aunque muchas de ellas se encabezan con prólogos redactados personalmente por el monarca. Los traductores fueron, por lo general judíos, oriundos muchos de ellos de Toledo, pero también pudieron intervenir en esta tarea mozárabes toledanos. En cualquier caso, a pesar de su probable vinculación a la famosa “escuela” de traductores de Toledo, los traductores que trabajaron para Alfonso X lo hicieron en la corte o en algún centro cultural secundario, como Murcia.

Libro del Saber de Astronomía.

Y dado que la corte de Alfonso X residió durante buena parte de su reinado en Sevilla –donde, además, el rey creó un Estudio General del “latino y del arábigo”–, es muy probable que en esta ciudad trabajasen de manera asidua muchos de estos traductores y otros muchos colaboradores en las empresas literarias del monarca Sabio. De esta tarea “científica” fueron resultado, entre otras obras, los Libros del saber de astronomía, las llamadas Tablas alfonsíes, hechas en Toledo y que estuvieron vigentes hasta Kepler y Copérnico, y el Lapidario, sobre las virtudes y efectos mágicos de determinadas piedras.

COMPILACIONES: PRIMERA CRÓNICA GENERAL DE ESPAÑA.
Ya hemos hablado de sus compilaciones jurídicas. Notabilísima es también la aportación de Alfonso X a la historiografía. Él fue el creador de las primeras historias escritas en castellano, inaugurando el género de las Crónicas Generales de España con su Estoria de España, conocida también, desde don Ramón Menéndez Pidal, su editor, la Primera Crónica General de España. Se trata de una gran compilación, que nunca llegó a ser revisada del todo, que abarca desde los orígenes míticos de España hasta la muerte de Fernando III (1252), hecha a partir de materiales de muy diversa procedencia, históricos los más y, también de cantares de gesta, hoy desaparecidos, que los compiladores de la Estoria prosificaron para incorporarlos al relato. También mandó hacer una monumental e inconclusa historia universal, desde la creación del mundo, titulada la General Estoria.

CREADORES DE LA LENGUA CASTELLANA.
Este magno esfuerzo de traducciones y de poner en castellano “derecho” materias y conceptos que hasta entonces se habían expresado solamente en latín o en árabe produjo unos resultados realmente sorprendentes.

La lengua que,  según Gonzalo de Berceo, empleaba todo el mundo para “fablar con su vecino” se convirtió, gracias a Alfonso X, en instrumento de transmisión de conocimientos, científicos, jurídicos o literarios. En este sentido es de justicia reconocer que el Rey Sabio y sus colaboradores fueron los creadores de la prosa castellana, situando el viejo romance nacido en aquel “pequeño rincón” donde surgió Castilla a la misma o superior altura que las otras lenguas románicas. /Ilustración de Gonzalo de Berceo.

LA SENDA DEL ESTADO MODERNO.
En conclusión, puede afirmarse que Alfonso X vivió en una época histórica esplendorosa, pero también plagada de dificultades. Su tiempo fue un tiempo de grandes cambios, y el monarca, sin duda, fue el impulsor en su reino de alguna de estas profundas transformaciones. En este sentido, Alfonso X introdujo de forma decidida a Castilla en la senda de eso que llamamos el Estado Moderno. Y lo hizo de forma consciente, aunque muchos de sus proyectos y directrices se vieron, aparentemente, abocados al fracaso.

Alfonso X fue, sin duda, un gran intelectual. Pero también fue un gran político. La opinión del historiador Juan de Mariana no solo es injusta, sino simplista y superficial. Porque, como ha escrito el prof. O´Callaghan, "los más de treinta años del reinado de Alfonso X estuvieron marcados por extraordinarios triunfos y por logros definitivos eimportantes", que hicieron de su reinado todo un hito en la historia de Castilla y de España. (Texto: Manuel González Jiménez. Catedrático Emérito de Historia Medieval. Universidad de Sevilla).