Nace en El Puerto de Santa María el seis de agosto de 1954. Cursó estudios primarios y secundarios en el Colegio San Luis Gonzaga. ¿Quien no recuerda los negocios paternos: Salvatierra Radio o la sociedad que acabaría creando los desaparecidos almacenes de Porto Moda: Moresco y Salvatierra? Sus hermanos Mari Luz y Pedro, son profesores de piano, y como ellos, disfruta con la música: es un gran amante de las composiciones clásicas que, además, estudió violín en el Conservatorio de Cádiz. “--Para mi la música es tan prioritaria como la medicina”, en cuanto la ocasión es propicia, asiste a óperas y conciertos.
Está casado con Teresa Vázquez a la que conoció con 17 años, tiene dos hijas, Teresa y Blanca; las tres han sido y continúan siendo soportes imprescindibles en su vida personal y profesional. Su hija Teresa es una virtuosa de las artes plásticas: pintura, escultura y diseño. Ángel, tan cordial como profundo sitúa a los amigos, “un colchón emocional esencial”, en el mismo nivel que la familia y define así la sabiduría: “--Consiste en adaptarse juiciosamente, y con gusto, a la realidad, pero no es fácil, requiere ejercicio”.
Se licencia en Medicina y Cirugía la facultad de Cádiz en 1978, mostrando ya por aquel entonces una notable tendencia hacia la cirugía y el radiodiagnóstico. Cursa la especialidad como médico residente en el hospital Ramón y Cajal en Madrid y se especializa en cirugía torácica, formándose en el extranjero en la Washintong University (EEUU).
CÓRDOBA: HOSPITAL REINA SOFÍA.
En 1984 defenderá sus tesis doctoral que recibiría la máxima calificación: sobresaliente cum Laude. Ese mismo año entra a formar parte de la plantilla del Hospital Reina Sofía, en Córdoba, centro en el que ha desarrollado hasta la fecha una infatigable actividad profesional. Será a partir de 1991 cuando acceda a la Jefatura de Sección de Cirugía Torácica. Además están están sus estancias formativas en Saint Louis (Missouri-EEUU) y París. Desde 1992 es Profesor Asociado de Cirugía de la Facultad de Medicina de Córdoba. Desde octubre de 2005 es Jefe del Servicio de Cirugía Torácica del complejo sanitario cordobés, así como responsable de la Unidad de Trasplante Pulmonar desde 1993, fecha en la que se inició este programa del que fue impulsor y que ya ha superado los 300 injertos pulmonares, muchas de ellas intervenciones pioneras. Es un referente a escala autonómica y provincial dirigiendo el único programa de trasplante pulmonar andaluz.

Hospital Reina Sofía (Córdoba).
En su despacho cordobés, ciudad en la que lleva ya 26 años, se puede escuchar música clásica en el aparato estéreo. Salvatierra, dirige un equipo de cinco cirujanos y tres médicos residentes, en perfecta sincronización y armonía con anestesistas, neumólogos y cardiólogos. Para Jaime Collel, “Este cirujano torácico defiende el papel fundamental de la experiencia, hecho que distingue objetivamente al médico experto del que no lo es. Dentro del quirófano, conviene demostrar capacidad de reacción. A veces, hasta el límite de la vida del paciente. En plena intervención, se han dado casos como la aparición de tumores cuyo tamaño no se había detectado y que piden decisiones rápidas, como extirpar no sólo un pulmón sino también parte del otro”.
No ha querido desvincularse de Andalucía, a pesar de haber recibido llamativas ofertas para trabajar en reconocidos centros de España y del extranjero, tanto a nivel público como privados, escogiendo trabajar desde la sanidad pública en el ámbito de los trasplantes y la cirugía de torax.
CARGOS Y REPRESENTACIONES.
Entre sus múltiples cargos, representaciones y ocupaciones, pertenece a numerosas asociaciones científicas nacionales e internacionales y miembro de diferentes comités de investigación y ética, entre los que podemos destacar que es Miembro de la Comisión de Ética e Investigación Sanitaria Andaluza que es la encargada de asesorar a la Consejería de Salud. Miembro de la Asociación Andaluza de Cirujanos. Miembro del Consejo de Redacción de la Asociación de Neumólogos de Sur de España y del Consejo Editorial de la Revista de Patología Respiratoria. Miembro de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla. Ha sido miembro del Comité Autonómico de Ensayos Clínicos de Andalucía.
HIJO PREDILECTO DE EL PUERTO.
A propuesta de la Cruz Roja Local, en 2005 recibió uno de los máximos honores que un porteño pueda recibir: ser nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad que lo vio nacer en un Pleno Extraordinario y Solemne de la Corporación Municipal, celebrado en el Monasterio de la Victoria. “--Aquel día dije que a mi padre, además de la vida, le debía mucho como ejemplo de entrega a los demás. Pero el honor éste se lo dediqué a mi mujer y a mis dos hijas. Mi mujer además es mi amiga, nos conocemos desde que yo tenía 17 años, es mi mayor bendición. Como ciudadano, el máximo honor que uno puede recibir es que la ciudad que le ha visto nacer lo nombre Hijo Predilecto, por lo que le estoy muy agradecido al Puerto de Santa María y a la Cruz Roja, que fue la que me propuso.”
SENTIRSE PORTUENSE.
Así describía el periodista Francisco Andrés Gallardo el solemne acto: “No es difícil creer que para un portuense como Ángel Salvatierra su nombramiento como hijo predilecto sea la distinción que ha recibido más emocionado. En sus palabras masticó recuerdos y sentimientos que aludían a El Puerto a los ojos, reconociendo el homenaje como “un reconocimiento por sentirse portuense hasta la médula”. Evocó a su padre y a su abuelo, que fue teniente de alcalde, y a las hondas raíces de su familia en esta tierra que le hacen sentirse totalmente identificado con ella pese a llevar ya veinte años en Córdoba. Unas raíces que son signo de identidad. Y las palabras que también se dirigieron cariñosas a su mujer y a sus dos hijas, a quienes no ha tenido el tiempo suficiente que ellas merecerían.
En cada uno de sus párrafos se fueron destilando evocaciones pretéritas que desembocaban en todas las vivencias que le marcaron. Sensaciones donde aparecieron los dulces de La Perla o el aroma del mar. En El Puerto se enamoró por primera vez y en su ciudad natal también descubrió la muerte, en el dolor de sus familiares, que le despertaron su vocación medica. Cuando así lo desea, en la evocación se transporta a El Puerto, al calor de su amabilidad, al bullicio de la plaza, al sonido de las campanas de la Prioral, el olor a romero del Corpus, a los exabruptos del fallecido Tonino, a todos los contrapuntos que tiene este rincón y su rastro.
En su recta final se dirigió a la propia Corporación, la que le entregaba la medalla a través del abrazo del alcalde. “El Puerto no se ha anclado en el pasado… Estáis escribiendo su futuro, pero que El Puerto siga siendo El Puerto, una ciudad acogedora, vital, señorial”, fue enumerando Salvatierra en su sentida alocución. Palabras que deben servir para que los munícipes tomen nota. El pleno en el monasterio de la Victoria fuel el reconocimiento a un hombre y a los sentimientos que le honran”.

Ángel Salvatierra, haciendo uso de la palabra, tras ser distinguido el pasado febrero por la Junta de Andalucía por su trayectoria profesional y humana.
HONORES Y DISTINCIONES.
Al ya mencionado título de Hijo Predilecto hay que sumar múltiples distinciones y premios por su acreditado prestigio en los ámbitos nacional e internacional. En febrero de este año 2010 ha sido distinguido por la Junta de Andalucía como ‘andaluz y médico ejemplar’ por su apuesta por la sanidad pública andaluza y excelente trato humano, así como por su trayectoria profesional pionera en el trasplante de pulmón en nuestra comunidad’. Más de una quincena de premios fruto de su trabajo, humanidad y proyección profesional en los últimos 25 años. Su servicio cuenta con la Cruz Sencilla de Sanidad otorgada por el Ministerio de Sanidad en 2003. La Reina Sofía le entregó el Premio Averroes de Oro a las Ciencias Médicas, otorgado por la Asociación Profesional de Informadores Técnicos Saniarios. "--Yo estoy abrumado por la cantidad de consideraciones que la sociedad tiene conmigo. Me parecen excesivas, pero las acepto orgullosísimo. También intento sacar tiempo para la música y el arte, que me encantan".

ACADÉMICO DE BELLAS ARTES: LA BIOÉTICA.
El 15 de diciembre de 2006 ingresaría en el Cuerpo de Académicos de la de Santa Cecilia con el discurso ‘Dilemas éticos del trasplante’, que fue contestado por el que ha sido hasta hace escasas fechas Rector de la Universidad Internacional de Cataluña, José Argemí Renom y presidente de la Academia de Bellas Artes entre 1983 y 1985.
En su discurso de ingreso, orbitando en la Bioética, afirmaba: “He dedicado mi vida profesional al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina, y siempre he sentido un especial interés y preocupación por su vertiente ética. Después de estar largo tiempo tratando de seleccionar un tema para este discurso, me decidí por uno que recoge dos de mis principales inquietudes: los trasplantas, concretamente el trasplante de pulmón, del que soy responsable en Andalucía, y los dilemas éticos que nos asaltan cotidianamente con su puesta en práctica. Y permítanme que les adelante ya mi conclusión: la sociedad debe participar más activamente en las decisiones éticas que los profesionales tomamos en el desempeño de nuestra labor”.
PUBLICACIONES, ARTÍCULOS Y CONFERENCIAS.
Ha publicado con otros autores ‘Tratado de Trasplantes de órganos’ y algo así como mas de 30 entre libros y capítulos de libros. Mas de 100 artículos en publicaciones científicas de carácter nacional e internacional, entre ellos ‘Diagnóstico y Tratamiento del Derrame Pleural’ (con otros autores). Mas de 150 ponencias y conferencias a las que fue expresamente invitado, tanto de carácter nacional como internacional. Más de 150 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales. Básicamente, sus trabajos de investigación se encuadran en la línea de preservación del pulmón trasplantado al objeto de evitar su rechazo y, ademas, es referente para el tratamiento quirúrgico del cáncer de pulmón.




Ahí se han grabado, a pesar de lo que pueda aparentar este espacio, lo mejor de la música Indie española de los últimos años. Paco Loco y su mujer, Muni Camón, ex componente de Maddening Flames, es la que se encarga de todo lo que es ajeno a la grabación, una producción externa bastante más complicada. En el Estudio Paco pasa más de 12 horas diarias en circunstancias normales. A veces, 24 horas seguidas. (En la imagen de la izquierda, Muni Camón).
Paco Loco piensa que con el músico aragonés Enrique Bunbury es tal vez distinto. A él siempre le gustó el Sur. «No se que influencia puede haber tenido el Estudio de Grabación, aunque imagino que tal vez alguna. Por otra parte está Juan Santander, guitarra de Jet Lag y mánager de muchísimos grupos, que se compró la casa con Gary y también vive por aquí… Y más que acabarán viniendo». (En la imagen de la izquierda, Enrique Bunbury).



NO HAY NADIE EN EL MUNDO COMO PACO LOCO.
Y entonces llega la última canción ’Mishima Bolivar’, un mantra hipnótico que dura alrededor de 40 minutos. Lo que quiero decir es que este disco es salvaje. Cuando crees que ya sabes por dónde va a ir súbitamente te lleva en una dirección absolutamente diferente. Tal y como es Paco. Paco es un genio en el estudio. Todos lo sabemos. Es catártico, anárquico, un mago con la guitarra en sus manos. Eso ya se sabía. Pero lo que supone una sorpresa y un placer son sus letras surrealistas. Me encantan sus monólogos interiores, las historias de corta-ypega que ya desarrollaba como líder de Los Sangrientos. Pero esta vez ha encontrado justo la paleta de sonidos que mejor encaja con su visón más lisérgica. No tengo el libreto con las letras del álbum. Pero sé que las frases más extrañas aparecen como al azar, y la mayoría de las veces me pregunto a mí mismo «¿¿De verdad dice eso??». (En la imagen, el primer trabajo de Paco Loco Trío, Muni en Arizona. 2009).
José Aparicio Pérez, nació el 21 de octubre de 1981 en Almería, aunque vive en El Puerto desde los seis meses. Sus padres son José Aparicio Sánchez, natural de Guadix que llegó a El Puerto con las familias de RENFE y su madre, Isabel Pérez Sánchez, natural de Trebujena, licenciada en historia que trabaja en la Biblioteca Pública. Tiene un hermano más pequeño, Javier, estudió en el Colegio La Salle y en el Instituto Pedro Muñoz Seca. Maestro de Primaria, ha sido monitor de natación y socorrista y jugador de waterpolo.
Ignacio Velarde Quintana nació en El Puerto el 28 de abril de 1987. Hijo del porteño José María Velarde Colón y de María Pilar Quintana Rodríguez, natural de Villamartín, tiene dos hermanos mayores. Estudió en el Colegio Público de Valdelagrana y en en SAFA-San Luis. El teatro y el fútbol son sus otras aficiones.







Sí, le gusta entablar debates en cualquier momento, tratando siempre de buscar los tres pies al gato; ya sea sobre regímenes políticos, programas de televisión o la religión, por ejemplo. A propósito de vivir en una ciudad de nombre sagrado, Alejandro acepta la expresión popular de la fe católica, si bien "--no entiendo el fervor exagerado, al margen de haber dejado de creer en la omnipotencia divina, que me enseñaran antes de recibir la primera comunión, sin saber bien por qué", en la parroquia de San Marcos, a la edad de nueve años.


Ese año de 1973 Bodegas Osborne adquiere las Bodegas Montecillo en La Rioja. La Academia de Bellas Artes accede, mediante acuerdo plenario del Ayuntamiento de febrero de 1973 a la cuarta sede de la institución, en la calle Pagador, 1 en la casa del Marqués de la Candia. Los Charlots, de José Luis Arniz, obtienen el primer premio provincial de comparsas en las Fiestas Típicas Gaditanas (actuales carnavales) de Cádiz. (En la imagen, anuncio en Diario de Cádiz).
Comienzan a ensayar en la calle Larga, en casa de Koky, y también en el Club Juvenil ‘Virgen de los Milagros’ de la Iglesia Mayor, donde tuvieron durante un tiempo guardados los equipos. Al poco surge el primer contrato: Morón de la Frontera (Sevilla), por mediación de su representante, 






LA MÚSICA FLUYE: LOS STARFIS.
DESDE ‘LOS STOLIN’ A ‘FOUR’.







No lo puedo evitar: soy del Puerto de Santa María. De un Puerto que no reconozco en estas calles peatonales repletas de motos, bicicletas y semáforos que guiñan en ámbar; de tiendas que “se traspasan”, de casas con cerrojos dobles y multitud de foráneos en pantalones cortos que miran escaparates, vagabundean preguntones con el dinero justo para una mariscada de gambas sin cabezas en Romerijo. De esa calle Luna desconocida que, a medida que se aleja del muelle, más desierta parece; de la primitiva Larga, cada vez más corta, estrecha y custodiada ahora por espantapaseantes verdes que tapan fachadas de edificios emblemáticos, derribados o a punto de caerse por abandono de sus propietarios; de esa Pescadería reconvertida por exigencias del guión turístico en una inmensa bolsa de aparcamiento.
Ni siquiera queda albero en la plaza de Peral. Se ha enlosado, quizás para que el genial don Pedro Muñoz Seca pasee sin ensuciarse sus recién estrenados zapatos de bronce, ahora que le pusieron piernas; aunque el injerto quede poco disimulado. De los azulejos de la tramoya decorativa del foro semicircular donde se ubica aún se vislumbra la frescura y el misterio que tuvieron antaño. En las pérgolas laterales, bajo la densa enredadera de buganvillas se reunían las pandillas del centro y de la placilla. Recuerdo que en las largas esperas confeccionábamos collares y pulseras con las hojas escamosas de las viejas Araucarias, después de terminar la merienda de pan con carne de membrillo o aceite y azúcar (poco aceite y poca azúcar). Jugábamos a la palmá y al coger. El palomar, que sólo tuvo palomas un año, lo utilizaban los jardineros como cuarto de aperos; como prisión, la chiquillería, porque su poyete generoso dejaba espacio para el asiento, a medida que se iba llenando de cogidos a la espera de la palmada que los liberase.
El último comentario de 

No sé cuándo ni dónde aprendí a leer. Si fue con los susurros amables de la señorita María Luisa o con las voces del ogro cojo. Sólo sé que me encantaban los sábados por la mañana, cuando me acercaba a la papelería de Cortés y preguntaba si había venido el cuadernillo apaisado del Capitán Trueno, con carpetilla iluminada e interior en blanco y negro. Del TBO me gustaba hasta los increíbles disparates del profesor Frank de Copenhague. Mis hermanos eran más de Roberto Alcázar y Pedrín. Mi padre leía El Coyote, sólo para poder dormir por las noches, abatido por un disparo perdido… Hasta los siete años viví entre algodones. Fue durante la primera quincena de aquel florido mayo, cuando renuncié a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometí seguir siempre a Jesucristo.




GEOMETRÍA PASO A PASO. (Ed. Tebar).
LA LÁPIDA TEMPLARIA DESCIFRADA. (Ed. Zenith).
Alberto Boutellier Caparrós nació el 31 de octubre de 1933, en Málaga. Lleva viviendo entre nosotros, desde 1975, es decir desde hace 35 años, casi la mitad de su vida. Con pocos meses sus padres le llevaron a Melilla, donde a los tres años pudo vivir el desastre de la guerra incivil. Del matrimonio formado por sus padres, Alberto y María Antonia, nacieron 6 hermanos de los que Alberto es el mayor, dos de ellos fallecidos a los pocos años de vida, fueron enterrados en los cementerios de Larache y Alcazarquivir, donde eventualmente vivieron sus padres. En la actualidad solo son dos hermanos los que sobreviven.
SU PRIMER CARNET DE CONDUCIR.
La carretera existente, cuyas condiciones en aquellos años y la orografía del terreno, la hacían apta solo para conductores experimentados. Yo había conducido durante 4 o cinco kms. en una sola ocasión, un jeep, por un carril terrizo y sin dificultades, era todo mi bagaje como conductor.

SU FAMILIA EN EL PUERTO.


Tiene iniciados e inconclusos, una autobiografía, una novela costumbrista, y una novela histórica. «--También estoy escribiendo poesía por si algún día, me sale una buena y las encuaderno. He descubierto cómo la poesía es una expresión de nuestras ideas, emociones y fundamentalmente de nuestros sentimientos, y llegados a este momento me he dicho, tu también lo puedes hacer». (En la imagen de la izquierda, con su mujer, en una recordada foto de novios).



Cuenta Juan Fernández, de Bornos, uno de los organizadores del ‘Festival Rock Lago 81’ que «estando en El Puerto de Santa María de pegada de carteles, se nos acercaron unos colegas y nos dijeron que eran componentes de una gran banda y que vendrían gratis como teloneros del Festival: “Chiqui Fly Travel Nirvana” (¡¡Que tios mas malos, pero ellos disfrutaron!!)».

Allá por el año 2000, Pepe Delgado entra en contacto con Paula Haynes, compañera de facultad en Sevilla y cantante con quien queda para ensayar unos bluses tras haberla visto y oido en directo junto a Juan Arias, miembro de la Caledonia Blues Band. En esas tardes sevillanas de blues y cafés invitan a Javier Delgado, compañero también de la facultad y bajista interesado en el Jazz. Juan Arias iba y venía y sin saberlo supervisaba unas sesiones que mas tarde y junto a Manuel Vergne a la batería se convertirían en el repertorio básico de un cuarteto orientado al blues y los standards de Swing, con ecos de Louis Armstrong, Ella Fitzgerald y Billie Holiday.



SESION #1 se publica el 2 de Marzo de 2006 y se presenta en directo en Abril en El Puerto de Santa María y Sevilla respectivamente , contando esta ultima presentación con la participación de invitados de la talla de Paula Haynes (Charmers) y Michael Lindner (Caledonia Blues Band). A partir de este momento la banda sigue tocando en directo allá donde surja la oportunidad, improvisando el repertorio noche tras noche y manteniendo la frescura y naturalidad que les caracteriza y tanto gusta al publico.
Aún ignoro cómo pude vivir sin conciencia de oprimido en una España con miedo. Creo que la libertad siempre estuvo dormida en los cantos de sirena de la FEN (foto de la izquierda, portada de libro) (1), de espalda a los embates de una guerra por el poder (2) cuyas estrategias se elaboraban dentro y fuera del país. Ahora, desaparecida la clandestinidad, reconozco que nuestros juegos eran más divertidos. Estaban en la calle, a cara descubierta. De seis a ocho, en la plaza de Peral, el Parque o la Victoria, y llevaban el sello de la música.? Éramos adictos a las 45 revoluciones, a los poemas endulzados con melodías recurrentes, progresiones de palabras que cierran un mensaje sonoro; sólo dos, tres estrofas, y el estribillo que martillea el tema central. Tal como estaba el asunto nacional, eran breves panfletos, que me llevaron a la poesía. Primero, los poetas malditos: Rimbaud, Mallarmé, Lelian, Baudelaire, Bertolt Brecht y Walt Whitman, leídos en traducciones de reticente similitud con el original. Después, los maestros: Juan Ramón Jiménez, Antonio y Manuel Machado (3); terminando en brazos de los místicos: Fray Luis de León, san Juan de la Cruz y Tagore (4).
Aunque seguíamos el camino marcado por lo exterior, no caímos en la trampa de los majatmas, gurús y swamis que aseguraban dar el conocimiento con un leve toque en la frente, suficiente para abrir el tercer ojo. Conocimos al Maharishi Mahesh Yogi (en la imagen de la izquierda, poco antes de morir, en 2008, con 91 años), responsable de que George Harrison renunciara a su maravillosa guitarra eléctrica para tañir el incomprensible sitar (5), tocado por la languidez de los semitonos. La paz fundamental, de Jiddu Krishnamurti (6), me descubrió el camino hacia mí mismo; aceptándome tal cual era y tratando de proyectarme a los demás. Eran los años de Medusa (7). Allí traté al admirado José Luis Tejada (8) y al erudito Manuel Martínez Alonso, ¡cuántas veces habré releído su antología de textos del Puerto en la Literatura! (En la ilustración de más abajo, obra de Torres Brú). Poco tiempo después, y ante el empuje de los jóvenes, José Ignacio Buhígas, Monguió, los Poullet (9) y muchos más, se montó Menfis.
Conocí a Abrahám, Pepo y Juanófeles. Pistón vino más tarde, junto con Inma, Conchi, Maricarmen y Mila. En un ambiente en que lo intelectual estaba mal visto y pocos lo practicaban, fundamos el Panteón, en la Granja de san Javier. Un lugar de reunión con cierto aire de hapening (10), antecesor del performance y de la improvisación. No creo que supiéramos lo que queríamos porque nos movíamos por impulsos, por un arraigado sentido de la imitación. Éramos hippies frustrados que nos perdimos la movida de Wight y el concierto de Woostock, bañarnos en bola picada en Ibiza y Formentera, y no contentábamos con oír el LP de Santana o Jimi Hendrix; con el alma, bien alimentada de música por la “US Navy radio”. Leía entonces La ciudad y los perros, Los cien años de soledad (11), Los cipreses creen en dios (12), y cualquier novela recomendada por aquel Círculo de Lectores que seleccionaba obras por nosotros?Cansado de las historias que no eran mías, me decanté por el ensayo literario: ¡Estaba tan obsesionado con Martín Bueno, mártir que lo tenía en la cabecera de mi cama! Busqué en la generación del 98 otros referentes; pero, no pudo entender entonces los paisajes de Baroja o la densidad alquitranosa de sus personajes. Del bueno de Martín caí en las garras del Lobo estepario; después me hice amigo de Demian; sucumbí Bajo las ruedas, y practiqué con torpeza El juego de los abalorios… Herman Hess siempre tendrá un hueco en mi corazón. (Texto: Álvaro Rendón Gómez).
6/ Aquello que puede llamarse “yo”, ¿no es acasoun principio negativo, una superestructura que, creada por agregación de prejuicios, temores y pactos, sofoca lo que sería solamente real, la vida, exactamente como en el psicoanálisis y en el irracionalismo, distinto del elán bergisiano? 7/ Medusa fue una agrupación cultural portuense que cobró gran prestigio provincial. Tuvo su primera sede en la calle Jesús de los Milagros. Luego se trasladó a Micaela Aramburu. (La recreación del logotipo de Medusa es de María Fernández Lizaso).
8/ Aún conservo el ejemplar de ”El cadáver del Alba” que me regaló. 9/ De todos los hermanos, Faelo Poullet era el más dinámico. Director de cine con su cámara de super-ocho a cuerda siempre encima. Él escribía el guión, producía, filmaba, doblaba y exhibía los cortos. Aún recuerdo las reuniones en el patio interior de su casa, donde olía una mezcla de jazmín, albero recién regado y los productos químicos que vendía a granel. 10/ La representación de teatro leído se mezclaba con música y poesía. Al terminar, el público asistente intervenía. 11/ Sigo opinando que le sobran treinta y tantos años de soledad, y la mitad de las páginas. 12/ Los personajes de Gironella eran peculiares, escogidos con minuciosidad para que representasen a todo el arco de ideas de los años treinta y pico, donde transcurría sus historias.