
| Texto: José María Morillo.
Pepe Basteiro es un porteño que nació en Lamas-A Estrada (Pontevedra), el 19 de agosto de 1932. Con los 15 años casi cumplidos llegó a Cádiz, el 6 de Enero del año 1.947 a bordo de un barco que hacía la travesía La Coruña – Vigo – Cádiz – La Guinea, que se dedicaba al transporte de la madera. En aquellos tiempos, el billete costaba 90 pesetas, sin derecho a comida, alimentándose con bocadillos de tocino, que le salían a 10 reales (2,50 pesetas).
EL FREIDOR Y LA EXPLOSIÓN DE CÁDIZ.
Como casi todos los gallegos que venían a Cádiz, se colocó en un freidor, con tan mala suerte que al poco lo echaron por comerse una tajada de pescado a escondidas del jefe. Así que luego se colocaría en un almacén de ultramarinos donde, el 17 de Agosto de 1.947, le cogió la tristemente célebre Explosión de Cádiz . Estuvo debajo del mostrador, con el derrumbe en lo alto, desde las 22:15 horas hasta las 7 de la mañana del día siguiente, en que lo sacaron.

Imagen de Cádiz tras el desastre de la Explosión de 1947
INICIOS EN LA HOSTELERÍA.
Aquella experiencia hizo que se marchara y se marchó a San Fernando con un amigo, donde aprendió el que sería el oficio y la pasión de su vida: la hostelería. Tenía mucha ilusión por aprender e ir a más en esa actividad y además era muy querido en el ambiente de las cafeterías. En el año 1951 le ofrecieron un sueldo muy sustancioso para aquellos tiempos, 1000 pesetas al més, con derecho a comida y pensión en Algeciras hasta que, en 1952 se fue al servicio militar volviendo en 1.954 donde continuó en la otra Bahía, la de Algeciras.
LLEGADA A EL PUERTO.
En 1.957 da un nuevo giro a su vida y se vino como encargado a trabajar en un establecimiento de El Puerto. Además en Cádiz coge un negocio al cincuenta por ciento con un socio, ya que su mayor ilusión era tener algo en propiedad y al mismo tiempo cogió otro arrendado. En el año 1.961 se casó con una gaditana --guapísima-- Mercedes Enriquez de Salamanca, con la que tuvo ocho hijos.
LA CRUZ BLANCA Y LA PONDEROSA.
En el año 1966 compró el traspaso de la Cervecería Cruz Blanca, luego conocida como La Skol y actualmente Cervecería El Puerto. En 1972 cogió el traspaso del Bar-Cafetería “La Ponderosa”. Hombre emprendedor en 1976 compra la finca de la Cervecería El Puerto y, cuatro años más tarde, en 1980 reforma la finca y el negocio, haciendo lo propio, cinco años más tarde, en 1985, con La Ponderosa. Por último, en 1996 compró La Bodeguilla de la firma González Rico, que actualmente es la ampliación de dicha Cervecería, donde además se siguen sirviendo vinos finos en rama.

Fachada de la que fue Bodega de González Rico, S.R.C., en Misericordia, 17, donde se vendían vinos a granel. Se puede ver en la puerta el carrito que se usaba parar el reparto y para traer vinos de la bodega que existía en la Plaza Juan de la Cosa, hoy anexa al Castillo de San Marcos. La foto es de la década de los 80 del siglo pasado. En 1996 pasó a propidad de Basteiro y hoy es la continuación de la cervecería.

Andana de botas en tercera, que existían en la Bodega de González Rico.
Promocionó los mejillones gallegos en toda esta zona, pues primero por Renfe y luego en camiones los traía de las Rías Baixas, y los vendía en El Puerto, Sanlúcar, Cádiz, Jerez, etc. Los miércoles es el día que los camiones reponen el género llegado directamente de Galicia. Como buen gallego le gustaba hacer la famosa comida gallega “Lacón con Grelos” y después de ésta, venía “La Queimada”, algo que empezó como una cortesía para con sus amigos y que hoy sus hijos continúan ante la demanda que tienen de clientes y amigos. No nos podemos olvidar de los churros de La Ponderosa.

Presentación del Trofeo Ciudad de El Puerto. De izquierda a derecha, Juan Perea Gandulla, el locutor Jerónimo Roldán de la Rosa, Antonio Orellana, José del Cuvillo, Pepe Basteiro, el alcalde de la Ciudad, a la sazón Fernando T. de Terry Galarza y Luis García, de la cafetería Trevi.
EL RACING CLUB PORTUENSE.
Fue vicepresidente del Racing Club Portuense con Bernardo Sancho como presidente. Dicho club le entregó un banderín en el año 1.974 en agradecimiento a su colaboración con el mismo. Actualmente se encuentra expuesto en la Cervecería de El Puerto junto con otro del Cádiz F.C. del año 1972.

Entrega del banderín del Racing Club Portuense a la Cervecería de El Puerto, de izquierda a derecha, Manuel Brey Villaverde, Fernando Arjona Gonzalez, Bernardo Sancho y Luis García.
Además, tenía formada en la cervecería una Peña Futbolística, con un equipo que jugaba a nivel local y provincial. Era muy aficionado a la pesca y le gustaba ir embarcado a buscar las doradas, hurtas, pargos... y cuando iba a Galicia a la pesca de la trucha.

Entrega de trofeos conseguidos por el equipo de fútbol de la Peña Futbolística: entre otros se encuentran en el centro, Pepin”El Barbero”, Pepe Basteiro, Alfredo Bootello, Manolo Caballero, Julian, Jose M. Guerra, Ignacio Jiménez Gonzalez-Nandin, Manuel Romo (Lolete), Petete Tejada, Luis Sucino, Rafael Gilabert.
HORECA.
Pepe Basteriro, que tenía concedida la medalla de oro de la patronal de hostelería HORECA, fue uno de los pioneros del asociacionismo empresarial hostelero no solo de la provincia, siendo socio fundador de dicha patronal junto el propietario del Hotel Fuentebravía, José L. Kutz Muñagorri; Antonio Gamero copropietario de La Camelia, en Cádiz y Antonio Rodríguez copropietario de El Bosque, en Jerez, entre otros, siendo el primer presidente José Luis Kutz. Basteiro sería con los años presidente honorario. Horeca sentó las bases de muchos mejoras en la hostelería de la provincia de Cádiz, gracias al empuje de hombres como los mentados y nuestro protagonista. Los tres crearon la sociedad BAROGA (BAsteiro, ROdriguez GAmero), empresa que regenta la cafetería del Hospital de Puerto Real, aunque en los principios regentaban las cafeterías de los Hospitales de Cádiz, Jerez, Algeciras y Puerto Real.

En la imagen, Asamblea de HORECA celebrada en el Casino Bahía de Cádiz, durante la elección del primer presidente de la entidad, José Luis Kutz Muñagorri. De izquierda a derecha, desconocido, Antonio Rodríguez, desconocido, Pepe Basteiro, desconocido, José Luis Kutz Muñagorri, Antonio Gamero, --segundo presidente de la entidad--, José Luis Muñoz Martín, entonces director del Hotel Puertobahía, dos desconocidos y Sebastián Martínez, entonces presidente de Hoteles, integrado en HORECA.
PORTUENSE, GADITANO Y GALLEGO.
Se sentía muy portuense, muy gaditano y nunca dejó de sentirse muy gallego, ni de perder aquel acento: “Galicia me ha dado el ser y Andalucía el haber. Siempre que hablo de Andalucía , quiero decir mayormente Cádiz y El Puerto de Santa María. Yo quisiera agradecerle mucho a El Puerto y a sus habitantes la confianza que han depositado en mí y en mis negocios para poder llegar a donde estoy y agradecerles a ustedes, la oportunidad que me habéis dado para dirigirme a los portuenses. Un saludo para todos.” (Entrevista Diario de Cádiz. 2004).

En las Fiestas Patronales de Lamas-A Estrada (Pontevedra), a la que asistía en diversas ocasiones, siendo un claro ejemplo del emigrante que triunfó fuera de sus fronteras.
Dios hizo Galicia, y A Estrada a Basteiro
salió de allí para Cádiz y lo recogimos en El Puerto,
amigo de los amigos, digo, más que amigo compañero
pues ¿quien no tomó una copa con él en la Cervecería El Puerto?
Te rajaron el corazón para ponértelo nuevo.
Fíjate como estás que se bebe to el Ribeiro.
Pero entremos en parte seria, aquí nos tienes Basteiro
cumpliendo con la comida que todos te prometieron
pues si no se hizo antes no fue por falta de tiempo
sino que todos querían estar contigo de nuevo,
al salir del Hospital con ese corazón de Bueno
que si siempre respondió no tiene por qué no hacerlo.
comamos, bebamos y brindemos por Basteiro.
Alejandro. (30 enero 2001).

Retrato de Pepe Basteiro realizado por Francisco M. Arniz Sanz. Existe uno en la Cervercería El Puerto y otro en La Ponderosa, que aunque son casi iguales, son distintos.
LOS NEGOCIOS DE BASTEIRO.
Actualmente sus negocios siguen funcionando con los mismos nombres y regentados por su viuda, Mercedes Enríquez de Salamanca y cuatro de sus hijos: Manoli, Pepe, Carlos y Esther, con la misma línea que marcó Pepe en artículos y forma de trabajo. Como afirman sus hijos: «Además de un gran padre tuvimos un gran maestro, que nos guió y animó para que continuáramos consolidando una gran empresa. Su muchas horas de trabajo y el dia a dia, están en la gran labor que dejó y que el nombre de nuestro padre siga presente, además en el listón tan alto en que lo dejó, aunque reconocemos que será imposible superarle».

Era tan querido que encarnó la figura del Rey Melchor en el año 1.995 con Antonio Gil de Reboleño Insua y Manuel Ojeda Lores.
Siempre fue una persona muy altruista, ayudaba tanto a diferentes corporaciones municipales, fueran del signo que fuesen, como a personas que venían a contarle un problema o a pedirle una ayuda o consejo. A día de hoy todavía muchas personas que les recuerda a la familia «lo que Basteiro nos ayudó en circunstancias difíciles». Nos dejó el 4 de mayo de 2007, en una clínica de Málaga, al no poder superar una afección de corazón.




El primero de los hijos fue militar, la ultima de las noticias que tenemos es que viajo rumbo a las Américas en el año 1712. El segundo fue sacerdote, y se marchó a Nueva España con un ilustre familiar, D. Juan Antonio Vizarrón Eguiarreta, concretamente a Méjico, donde llego a ser prebendado de la Catedral, donde esta enterrado, y administrador del Hospital del Amor de Dios, falleciendo en el año 1755. Teresa sabemos que falleció a la corta edad de 10 años. Catalina, se casó con Pablo Miguel Vizarrón, con quien tuvo 5 hijos. (En la imagen, el escudo de la fachada principal del Palacio de Valdivieso, en la década de los ochenta, antes de la restauración del edificio).







A finales de este mismo año es nombrado Almirante, cargo que disfrutara poco tiempo, su médico José de Salazar tiene que tratarlo por una enfermedad, que le causó la muerte el 22 de marzo del año 1.691, siendo enterrado en el panteón familiar, que se encontraba bajo lo que hoy es el Altar Mayor en nuestra Iglesia principal. (En la imagen de la izquierda, pintura de Rafael Tardío Alonso).
El Racing Club Portuense, su Junta Directiva, plantilla de jugadores, cuerpo técnico y, sobre todo, la afición, corta, como siempre, pero muy comprometida, influyó bastante para que Antonio Álvarez Herrera, se decantara por volver de nuevo a la Corporación Municipal, después de ver truncadas todas sus ilusiones por tener que renunciar a su condición de ser Alcalde de la ciudad que lo vio nacer, como consecuencia de la decisión tomada por sus compañeros del Partido Comunista de España. PCE, el día 14 de septiembre de 1981, que entendían, por aquellas fechas, que Antonio Álvarez no estaba cumpliendo las directrices del partido. Solo pretendió ser el alcalde de todos los portuenses. (En la imagen, fotografía oficial de Antonio Álvarez para la Campaña Electoral de 1983, usada en los medios de la época).
Precisamente, encontró en el Racing a unos amigos. Por eso cuando en noviembre de 1982, peligraba la continuidad del RC Portuense por unos hechos que implicaron a la dirección del Club con asuntos bancarios, creando situaciones confusas, Antonio, no solo garantizó la honradez de sus amigos, los dirigentes racinguistas, como quedó demostrado posteriormente en los procedimientos judiciales que se abrieron al respecto, sino que en su Grupo Independiente, en sus puestos de salida, incluyó a directivos del Portuense.
Miguel Marroquín Travieso colaboró con Antonio ya que como el cuenta: “mi amigo quería mi ayuda y para eso están los amigos: para las maduras y para las mas duras”. Aunque, por decisión propia, se quedó al margen de cualquier aparición pública.
Juan Bermúdez Jaén (EL Puerto 1915 - Barcelona 1972), era hijo de Rafael Bermúdez Delgado y Juana Jaén Delgado. Desde muy jovencito ayudaba a su padre en un taller de bicicletas
Se casó con 25 años, en octubre de 1940, con Milagros Tejada Peluffo (El Puerto 1917 - Madrid 2002) conocida como Lalo --hermana del fallecido poeta José Luis Tejada-- era hija de Felix Tejada Mayo y Milagros Peluffo Delgado. El matrimonio se fue a vivir a la Ribera del Río, 37 y tuvieron cuatro hijos: Milagros (Lalote), Juan Luis, Francisco Javier y José Manuel. Conforme iba aumentando la familia, se trasladaron a la Granja de San Javier (frente a lo que queda del Paseo de la Victoria). Le pusieron ese nombre porque su hijo Javier, al nacer, estuvo en serio peligro de muerte y se encomendaron al patrón de El Puerto, San Francisco Javier.
Juan Bermúdez y dos de sus hermanos trabajarían en la Fábrica de Hielo propiedad, a partes iguales, de José León de Carranza y de su suegro Felix Tejada Mayo. A su fallecimiento, Juan le compra a las hermanas Tejada la parte que heredaron, asumiendo la gerencia de dicho establecimiento, hasta que se abrió una nueva fábrica en el Muelle, dejando de ser rentable, ante la fuerte competencia que sobrevino. Juan Bermúdez llegó a afirmar que, sin la fábrica «que ha sido toda mi vida, ya no me quiero quedar en El Puerto». Además llegaba el momento en el que los hijos empiezan a estar en edad de iniciar carreras universitarias y Juan y su mujer Lalo, querían permanecer cerca de sus hijos. Se plantean abandonar El Puerto.
LA GUAGUA 'CAMPANITA'.


Comenzó tocando la guitarra a los 16 años con "Los Jerrys", "Los Sombras" y varios grupos más, se marchó a Sevilla para tocar con "Los Bombines". Después marchó a Madrid y empezó a tocar la batería con "Los Payos" donde estuvo un año; luego formó un grupo llamado "Gong" en 1.973, grabando un disco con tendencias flamencas que por no tener promoción no llegó a tener éxito. Volvió a Sevilla y formó un grupo que se llamaba "Gazpacho", grabaron cuatro singles y un L.P., actuandon mucho haciendo sevillanas y rumbas.
A la izquierda, imagen de la portada del disco 'Hijos del Agobio'.
Horas y horas se llevaban las beatas jugando a sacar Ánimas con Padrenuestros, Avemarías y Requiescant... Le daban una vuelta a la perillita: el 3. Miraban en el cuadro: "Se sacará el ánima del Obispo más necesitado de sufragios". Otra vuelta: el 17. "Se saca el ánima de las meretrices a quienes nadie reza". Otra vuelta: el 23. "Se saca el ánima de los marineros muertos en la mar". Otra vuelta: el 51. "Se saca el ánima de los muertos por el rayo y las tempestades". Otra vuelta: el 70. "Se saca el ánima de ..." Y así hasta el 100. Si repetía número, no valía y se volvía a tirar.
Y, la verdad, encuentro menos nocherniego, menos escandaloso, más económico y más efectivo el Juego de la Ruleta de los Sufragios, porque, mientras la beata hacía éso, no estaba haciendo nada malo, sino algo bien provechoso para el alma de los difuntos de todo tipo y condición, no gastaba dinero, ni por su cabeza pasaban, mientras tanto, pensamientos pecaminosos. Además lo hacía, a la vista prodigiosa del altar privilegiado de Rivas, inmenso retablo barroco, coronado por el Resucitado atribuido a La Roldana y presidido por San Miguel Arcángel y, a la puerta de la capilla, entre los zócalos de mármoles y jaspes con los relieves las dos calaveras --cuyas cuencas, de chico, yo hurgaba inmisericorde con mis dedos--, y las cuatro tibias.
Mañana, día de los Fieles Difuntos, echaré en falta la Lotería de las Ánimas Benditas. Se eliminó inexplicablemente cuando la última restauración de las naves laterales de la Iglesia, que, como se dice muy bien, "quien restaura resta-aura". Pero yo cierro los ojos; mentalmente, giro la perillita: el 101. Y oigo una voz de ultratumba que me dice: "Se sacan del Purgatorio a las beatas ludópatas de la Prioral que ya no tienen quienes les recen". Padre nuestro... Ave María... Requiescant... Amén. 













«En un documento facilitado por el Ayuntamiento de El Puerto se dio noticia de un documento suscrito el 15 de enero de l997 por el matrimonio Alberti y el alcalde de la ciudad. En sus páginas se establecía que los actos posteriores al fallecimiento del autor de Venus y Príapo se desarrollarían «con la mayor sencillez, dentro de la más estricta intimidad». Los actos deberían transcurrir en coherencia con lo que ha sido la trayectoria e ideario del escritor. «Cuando se produjere el luctuoso suceso, quedará su cuerpo en el depósito de cadáveres hasta el momento de su traslado al crematorio para su incineración». Se escribía, también, que las cenizas serían esparcidas en la Bahía de Cádiz. María Asunción Mateo, la viuda, manifestaba en el documento que no estaría presente en los actos oficiales de condolencia. En efecto, pasó el día en «Ora marítima», donde recibió algunas visitas. No sería ella, sino el alcalde de El Puerto, el encargado de recoger las cenizas del artista, tras la incineración de sus restos mortales. El alcalde las llevó hasta el Monasterio de la Victoria, lugar en el que se celebraría un acto solemne. Dos escolares recitaron poemas. Al terminar este acto de adiós público, el alcalde llevaría las cenizas del poeta a «Ora marítima». (Cervantes Virtual). (En la imagen, Aitana Alberti, la hija del poeta, portando la urna funeraria a la salida de las honras fúnebres que se realizaron en el Monasterio de la Victoria).
Se cumple este año el centenario del fallecimiento del compositor Isaac Albéniz (1860-1909). Aunque el músico era catalán, se inspiró en temas lugares y costumbres andaluzas, siendo coetáneo de Manuel de Falla. Compuso una obra dedicada a nuestra Ciudad y no al puerto (o muelle) de Cádiz como erróneamente le atribuye el francés André Gauthier. (Albéniz. Traducción de F. Ximénez de Sandoval. Madrid: Espasa-Calpe, 1978. p. 103). Muy poco porteños conocen que dicha pieza, perteneciente al primer cuaderno de la “Suite Iberia” --considerada por los especialistas como la obra cumbre de la música española--, está dedicada a El Puerto de Santa María.
LA SUITE IBERIA.
"Esta adaptación para guitarra de El puerto de Albéniz fue realizada por el guitarrista Javier Riba. Aunque Albéniz no compuso música para guitarra sus composiciones han despertado el interés desde los guitarristas desde épocas tempranas. Las primeras adaptaciones de música de Albéniz para guitarra son prácticamente contemporáneas a las versiones originales para piano. Luego de las versiones más difundidas de Segovia sobre el repertorio Javier Riba presenta esta cuidadosa adaptación de El Puerto, segunda pieza de la suite Ibérica de Albéniz. Riba ha procurado mantener el estilo y los recursos de la guitarra de la época". (Tritó).