En El Puerto de Santa María, el empresario gaditano Luis Rosety, de 31 años, ha sabido ver con su “Villano Taquería”, ese boom que está sufriendo la cocina mexicana en los últimos años en España y el auge de la comida callejera, al igual que ya lo hizo con su otro local, el “Bamboo Sushi Bar”. Rosety “buscaba una oportunidad de ofrecer algo nuevo, de calidad y que no existiera en la zona, y apostamos por un concepto que ya se está llevando a cabo en ciudades como Barcelona”. Y razón no le falta a Luís Rosety, ya que algo han tenido que ver los hermanos Albert y Ferrán Adrià en esta nueva moda gastronómica cuando han inaugurado en Barcelona una taquería llamada “Niño Viejo”.
“Villano Taquería” abrió el pasado 8 de julio en la zona de Vistahermosa, calle de las magnolias, 37 local 9. Con un diseño muy claro e ilustraciones que recrean un ambiente mexicano, “Villano Taquería” cuenta con un gran mostrador para hacer los pedidos y llevártelos a casa o comer allí mismo en sus mesas con taburetes altos o terraza. Para la decoración y diseño han contado de nuevo con la empresa portuense Flowart Grupo Creativo. En la pared un diseño gráfico con una frase que resume la idea de ser “Villano”, “Ya es horita de ser Villano, comamos pues”.

SIETE TIPO DE TACOS.
En su oferta gastronómica cuentan con 7 tacos. Tienen un cuidado especial para personas con intolerancias alimentarias y ofrecen tortitas sin gluten. Un gran cartel en la zona alta del mostrador, nos informa de los diferentes tacos que tienen actualmente en carta, como el “Cochinita Pibil” de cerdo macerado con achiote, pomelo, chile pasilla y especias, con cebolla roja y cilantro. “Mole Poblano” con pollo en salsa de cacao, chile, especias y sésamo. “Carnitas” de cerdo macerado con cítricos e hierbas aromáticas, cebolla roja y cilantro, el taco “Villano” de pollo asado en salsa de chile chipotle, chile ancho, tomate natural y cebolla, acompañado de lechuga. Y el taco mas picante de todos el “XXX”, de pollo troceado con cebolla, jalapeños, pimiento rojo y verde, en salsa de chile árbol, chile piquín, tomate natural, ajo y especias. En breve comienzan con un cambio en sus tortitas que pasarán de 12 a 15 cms de diámetro y de ser de trigo a maíz para ser mas fiel a la receta mexicana y sobre todo por el tema de los celíacos. Las tortitas y salsas se elaboran artesanalmente por ellos, y para condimentar los tacos o nachos cuentan con dos variedades, la salsa jalapeña de picante medio y la salsa villana de picante fuerte que lleva chile árbol. El asesoramiento gastronómico de la carta ha sido llevado a cabo por un cocinero mejicano afincado en Sevilla.

El taco "carnita", uno de los que figuran en la carta de la taquería villano. Lleva carne de cerdo con cebolla, más su correspondiente carga de especias.
Los tacos puedes pedirlos individualmente o por menús. En el menú “Solitario” cuentan con 3 tacos a elegir, ½ de nachos y bebida. En el menú “Compadre” la oferta es de 6 tacos, nachos y 2 bebidas. Aparte de los nachos con receta especial de “Villano” de crema agria, queso chedar y carne enchilada, se unirá a la carta en estos días las quesadillas.
LA MODA DEL TACO MEXICANO.
México es una de las cocinas más ricas en sabores, texturas e ingredientes, que desde el 2010 tiene el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. En su historia nos encontramos con el taco, que tiene su origen en el México prehispánico y a esa costumbre de comida callejera que se daba en la época, de alguna manera parecida a nuestros bocadillos. Un origen rural y una manera práctica con la que los campesinos disfrutaban los alimentos. Debido a que los españoles no podían pronunciar la palabra “quauhtaqualli” fue derivando a lo que hoy conocemos como taco.
Los tacos están hechos con tortitas de maíz, también conocidas como tortillas, y se pueden rellenar con diferentes ingredientes y aderezados con salsas y verduras. Se caracterizan por su rápida elaboración y no deben ser muy grandes. El escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia definía los tacos con gran humor como “algo que al mismo tiempo es un plato, cuchara, servilleta y mantel, que no es necesario lavar y que sin embargo de a quién lo está usando la seguridad de que lo que va a ponerse en la boca no ha pasado nunca por otros labios”. /Texto: Benjamín Colsa.

Manuel Sánchez-Romate, fue Coordinador de Educación Permanente de Adultos en la década de los setenta del siglo pasado, siendo nombrado por el poeta y apóstol seglar de la No Violencia y la Paz en la Escuela, el mallorquín Lorenzo Vidal Vidal, a la sazón, inspector de Educación. Sánchez-Romate, junto a otros compañeros de magisterio, hicieron una importante labor, por la que fueron felicitados en diversas ocasiones. Declina ser protagonista de una nótula en Gente del Puerto, pero amablemente nos remite sus percepciones de lo que supuso aquella experiencia, en el recuerdo. /En la imagen de la izquierda, una fotografía de Sanchez-Romate en 1975, detrás aparece su suegro, Antonio Femenía Máiquez, funcionario municipal y corresponsal de Diario de Cádiz en aquellas fechas.






El ínclito Luis Alberto Balbontín Márquez 

En mi tiempo de estudiante en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, tuve la oportunidad de conocer a grandes profesores que algún día habrá que hacerle una nótula para mostrarle nuestro agradecimiento y a jesuitas entregados a su vocación sacerdotal, auténticos forjadores de hombres, preocupados por la formación integral de la juventud, preparando a hombres y mujeres para el futuro, reflejo de la visión de San Ignacio de Loyola tiene del Evangelio, amar y servir.




No fue hasta que D. Diego Ruiz Mata profesor entonces de la Universidad Autónoma de Madrid, visitara y conociera el yacimiento, guiado por uno de sus alumnos, nuestro amigo D. Juan Ramón Ramírez Delgado, quien iniciara en 1979 las investigaciones sistemáticas, de las que celebramos los 25 años.




Desde bien temprano, los comerciantes entonaban sus pregones, con mayor o menor acierto, y algunos con la gracia que da la sal de nuestra tierra, que de todo había. Lo que me inquietaba de esta fiesta, era ver como cada año, mi madre sacaba la postal de la Virgen del Carmen, con las ánimas benditas, y encendía una mariposa de aceite, durante varios días. Cada noche, al arroparnos y darnos el beso de buenas noches, hacía sus oraciones, en silencio y más de una vez se le escapo, alguna que otra lagrimilla. /Estampa de la Virgen del Carmen.


















LOS 'DETENTE'.
Un correligionario de esa tendencia, de apellido Tomeu, hace ahora 115 años, escribió una carta abierta, publicada en el semanario de difusión nacional “El Motín” del 29 de octubre de 1899, de la que reproducimos el siguiente párrafo: “…aquí, en El Puerto de Santa María, un republicano y federal, Ramón Arvilla, ha colocado en la puerta de su casa esta chapa, símbolo de reacción y carlismo (los soldados carlistas usaban como escapularios estos “Detente”). Concibo que algún republicano, bien por falta de magín o por exceso de pusilanimidad, se atreva a combatir claramente a la iglesia; pero de esto a arrojarse en brazos de la reacción hay mucho trecho, y máxime si el que lo hace es persona ilustrada, que sabe mejor que yo los cadáveres que tiene que pisar y el río de sangre que vadear para ir desde el campo republicano a las tiendas del carlismo… la extrañeza por el acto de referencia ha sido grande, por ser el Sr. Arvilla hasta ahora hombre que ha inspirado a todos los suyos, privados y políticos, con la honradez más estricta; siendo esa la causa de que haya desfilado por delante de su puerta todos los republicanos de esta población; ninguno quería creer lo de la chapa sin verlo por sus propios ojos.”
