
De izquierda a derecha, Emi y Ada Vázquez.
Emilia e Inmaculada Vázquez Ramírez -Emi y Ada- son dos porteñas que forman parte del paisaje local. Se las ve siempre juntas por las calles de El Puerto, a veces también con su madre, la modista/costurera Amalia Ramírez quien las trajo al mundo, a Emi el 4 de febrero de 1962 y a Ada el 4 de diciembre de 1964. Hijas del funcionario municipal ya fallecido, el recordado Antonio Vázquez Lobato, tenían un hermano que tampoco está con nosotros, Nono, el mayor de los tres hijos del matrimonio formado por Antonio y Amalia.
Antonio Vázquez Lobato, --nacido en Algeciras y oriundo de Ronda-- el padre de las señoritas Vázquez, fue Guardia Civil en su juventud más temprana donde estuvo apenas cinco años. Una vez en El Puerto, por el destino paterno, llegaría a trabajar en Bodegas Caballero y Terry, como empleado de la Base Naval de Rota, y llegó a tentar el mundo del comercio con una tienda de electrodomésticos, en la esquina de Micaela Aramburu con Palacios, donde hoy está la farmacia de Vitorina Arrobas. Entró a trabajar en el Ayuntamiento a primero de la década de los setenta del siglo pasado, en tiempos de Fernando T. de Terry Galarza, como alcalde, jubilándose en 1989, como Jefe del Negociado de Fiestas. Fue presidente de la Acción Católica cuando esta desaparecida institutición estuvo en la calle Larga y allí fue donde conoció a su futura mujer, Amalia Ramírez Aguilera, nacida en Benalúa de la Sierra (Alpujarras) y oriunda de Granada que recaló en El Puerto dada la profesión de su padre, antiguo Director de Prisiones. Amalia es muy conocida por su profesión -o por mejor decir, vocación- por la costura, tarea que ya no ejerce a los 76 años.

La familia Vázquez al completo paseando por el Parque Calderón en 1964. De izquierda a derecha, Antonio Vázquez Lobato, el hijo mayor, Nono, a continuación Emi y Amalia Ramírez. En el interior de Amalia, en estado de gestación, Ada.

Los tres hermanos, Emi, Ada y Nono, paseando por la Avenida del Ejército cuando ésta estaba a medio construir en 1966. Al fondo la Plaza de Toros.
Las dos hermanas, con la diferencia de edad propia, estudian tanto en el Colegio de las Carmelitas como en el Instituto Pedro Muñoz Seca. Emi continúa estudiando Magisterio en Cádiz, y finaliza en 1983, simultaneando la actividad con las enseñanzas de inglés y español para extranjeros. En 1988 se va a Inglaterra durante un año para perfeccionar el segundo idioma y, en la actualidad, entre clases que da, recibirá también las suyas en la Escuela de Idiomas donde se acaba de matricular.

Emi dando clases de Español para extranjeros.
Ambas hermanas se han especializado en español para extranjeros e inglés. Emi dando clases en el Estudio Internacional Sempere entre 1980 y 1990 y Ada como Directora Adjunta, permaneciendo ambas en dicho centro, practicamente hasta su cierre. Actualmente Emi continúa dando clases de español para extranjeros e inglés a niños y adultos y Ada está dedicada al negocio inmobiliario, a pesar de los tiempos que corren.

Emi y Ada, ante la Torre Eiffel, en París.

Ada y Emi, en Galicia.
Emi y Ada han viajado mucho. Tienen predilección por los paises árabes: Egipto, Turquía, Marruecos, Túnez, y en centroeuropa: Inglaterra, Escocia, Francia, Italia, Suiza, también Dinamarca y Holanda. Les sirve de relax para descansar de las muchas horas que le dedican al trabajo y para aprender de la cultura de los paises que visitan.
EL SULTANATO DE BRUNEI.
Por su trabajo, han tenido contactos con gente de muchos paises, con ocupaciones y procedencias muy diferentes: traductors del parlamento europeo, profesores de univesidades europeas, personal de vuelo de Lufthansa., Swiss International Air Lines (Swis Air), o British Airways. Incluso Emi le llegó a dar clases al sobrino del Sultán de Brunei. Brunei es una “morada de paz” según su inusual titulo oficial; es un sultanato ubicado en la costa noroccidental de Borneo, rodeado y dividido en dos por el estado malayo de Sarawak. Precisamente, a este ciudadano de Brunei le tocó la lotería en El Puerto y al que volvió para dar un porcentaje en calidad de donativo a las Hermanitas de los Pobres. Nos confiesan que, gracias a las academias de Español para Extranjeros, muchos estudiantes, con el tiempo han establecido aquí su segunda residencia.

SHISEIDO.
En casa tuvieron alojado durante un año y medio a un japonés, Yasuhiro Maezaki, que vino a nuestro país a introducir la gama de cosméticos Shiseido. Estuvo establecido en tres puntos: en el norte, en Madrid y en el sur, en El Puerto. En cierta ocasión le hicieron una tortilla de ocho huevos que se llegó a 'zampar' el solo. Pero la anécdota que recuerdan como más hilarante ocurrió el último día de feria a las 10 de la noche. Como estaba bien de economía, había comprado más de 200 tickets en las casetas de feria, pensando que servían para el año que viene. Cuando las señoritas Vázquez le advirtieron que los tickets tenían fecha de caducidad, es decir dentro de 2 o 3 escasas horas, empezó a pedir platos de langostinos y a convidar a cuantos se acercaban a donde ellos estaban. También era muy conocido por los dueños de las tómbolas. La verdad es que Yasuhiro era una persona muy extrovertida que supo enseguida hacerse con la forma de ser nuestra. Y desde luego, aquella noche aprendió a preguntar antes que comprar ingentes cantidades de tickets.

El dramaturgo y director de escena José Luis Alonso de Santos nace en Valladolid en 1942, reside en Madrid desde 1959 y tiene su segunda residencia en El Puerto --donda pasa largas temporadas escribiendo, reflexionando, dirigiendo o descansando-- desde 1987, regalándole en la actualidad a su retina la luz y el color de nuestra Ciudad, desde la Costa Oeste.
Alonso de Santos puso sus conocimientos y contactos, Juan Gómez su capacidad de buen gestor cultural, que aun conserva entre la ciudadanía, y el equipo técnico de cultura la puesta en marcha y el día a día para hacer que éste sea uno de los mejores festivales, ya consolidados, del panorama de comedias español. Para Alonso "en El Puerto no existía el Teatro hasta la llegada de Juan Gómez a la concejalía de Cultura". En la actualidad, José Luis Alonso dirige, además, la Compañía de Comedias de El Puerto, producida por Olvido Teatro, quienes recientemente han representado 'Anacleto se divorcia' en Tomares (Sevilla) y en la actualidad está dirigiendo una comedia de Arniches para la misma compañía, que tienen previsto estrenar en el Teatro Municipal 'Pedro Muñoz Seca', el próximo mes de octubre. Para Alonso, esta compañía se sitúa entre las mejores del panorama de comedias español. José Luis pertenece al Cuerpo de Académicos de la de Bellas Artes 'Santa Cecilia' de nuestra Ciudad. (En la ilustración, el cartel de la XVIII edición del Festival de Teatro de Comedias de El Puerto de Santa María, correspondiente a este año 2009, el año de su mayoría de edad).
AUTOR DE ÉXITO.
En 'Trampa para pájaros' (1990), después de sus incursiones en la comedia humorística, coloca de nuevo ante el espectador la conflictiva realidad presente, esta vez en el debate político entre la intolerancia, último reducto de un sistema periclitado que representa Mauro, el ex policía franquista, y la libertad, personificada en su hermano Abel. Mauro era un pájaro en una trampa, ya no puede salir. Signos cainitas se perciben en la fraternal oposición y hasta en los nombres propios. La dialéctica soñador-activo que presentan los hermanos en su construcción como personajes evoca la planteada en la dramaturgia bueriana, de la que Alonso de Santos se reconoce deudor. Además de 'Trampa para pájaros' que ha dirigido este año, 18 después de su estreno, tiene de gira 'La cena de los generales'. Dos obras que nos retrotraen al franquismo. Pero como afirma Alosno de Santos: "--A mí, el franquismo como tema no me interesa. Es un contexto para tratar de otros asuntos. En Trampa... planteo el gran tema sobre el que gira la tragedia y nuestro teatro del Siglo de Oro, el de la batalla que mantenemos los humanos entre la cordura y la insensatez. El de la responsabilidad de nuestros actos. Nada queda atrás. Los fantasmas del pasado nos persiguen. Hasta heredamos las enfermedades de los padres. Crecemos entrando y saliendo de nuestros orígenes. El eterno 'álbum familiar', título de otra de mis obras más conocidas"
OBRAS PUBLICADAS.
Asimismo, es autor, junto con Fermín Cabal del libro de ensayo El teatro español de los 80. También de un importante tratado sobre el texto dramático, La escritura dramática (Madrid. Ed. Castalia, 1998). En casi quinientas páginas, el autor vierte su experiencia de años de reflexión y magisterio y elabora un texto que es un conjunto de lecciones, una serie de reflexiones sobre el fenómeno de la creación dramática tal como él la practica. Las vivencias interiores del autor, constituidas por sus impulsos, deseos, preocupaciones, son para él el resorte que activa el acto creativo, y por ello el resultado nunca está libre de intencionalidad: "No sólo hacemos arte, sino que opinamos con nuestro arte". Toda la obra estará impregnada de la memoria, la fantasía, las emociones y los sentimientos del artista, quien proyectará, inevitablemente, su mensaje. Su último libro teórico Manual de teoría y práctica teatral (Madrid. Ed. Castalia, 2007).
DIRECTOR DE ESCENA.

HONORES Y DISTINCIONES.







HAVE IT YOUR WAY
ACTUACIONES Y PREMIOS.
A BRAND NEW DAY

Aunque de ascendencia jerezana, sus padres y sus abuelos eran de Jerez, Ramòn de la Flor Sánchez, “el Cositagüena”, (1908 - 1987) nació en nuestra Ciudad el 6 de febrero, segundo hijo de siete hermanos: José Antonio, Ramón, Manuel, Carlos (portero del Gimnástico F.C.), Francisco, María (abuela de la cantante porteña Eva Santamaría) y Juan. Su padre, Ramón de la Flor Ledesma, era marinero y ello influyó en el trabajo principal que nuestro protagonista tendría a lo largo de su vida, relacionado con el mundo del mar. El apodo le venía de las cosas buenas que hizo a todo el mundo a lo largo de su vida. Por su relación con los ambientes pesqueros, recibía como atención de los marineros de los barcos, “ranchos” de pescados que, antes de llevarlos a su casa, iba dejando en otras más necesitadas que la suya. Ese era “el Cositagüena”.
Ramón tenía mucha labia, mucho “arte” hablando. De joven y al estar sin trabajo se llegó a construir su propia casa. Trabajó de limpiabotas en las casas de los pudientes en aquellos años difíciles de preguerra. Después fue peón, trabajando en lo que saliera. Se casó con 24 años, el 31 de julio de 1932 con la también porteña María Josefa Morales Troncoso, de 19. Obligado a ir a la Guerra Incivil, estuvo destinado en Zaragoza y, una vez terminada ésta fue premiado con marchar a su casa para ver nacer a uno de sus hijos, en lugar de destinarlo a luchar a algún frente de Europa, inmersa ésta en la II Guerra Mundial. (En la imagen, Ramón y su esposa, María Josefa, en la Feria de Ganado que se instalaba en El Palmar, en los terrenos del actual Carrefour. En el año 1948, fecha de la instantánea, y durante algunos más, regentaron una caseta de Feria: la 'Caseta del Cositagüena').

Como ya hemos señalado, Ramón se casó con María Josefa Morales Troncoso y tuvieron 13 hijos, aunque solo sobreviven 10, de un total de 21 partos. Esos trece son Ramón, Francisca, María Luisa, María Josefa, José Antonio, Manuel, Luis, Concepción, María Rosa, Pedro Miguel (quien, durante años fue tramoyista del Teatro Chino de Manolita Chen), Juan Antonio, Carlos (fundador con otros del PSOE local, llegando a ser concejal de Vivienda y de Obras del Ayuntamiento) y Milagros. (En la ilustración, primeras páginas del que sería un abultado Libro de Familia de Ramón de la Flor y de Josefa Morales).
“El Cositagüena” era sinónimo de ser buena gente, de ayudar a todo el que podía, haciendo el bien sin esperar nada a cambio, siendo generoso, honrado, agradable en el trato, amigo de sus amigos -algo que parece una redundancia pero que no lo es-, querido por todos, porteño y muy racinguista. Era una persona muy constante y agradecida, muy agradecida. Contrario a toda clase de injusticias en la vida, tenía capacidad de aguante para los malos ratos. Y siempre tuvo un deseo que llegó a alcanzar a plazos: tener muchos hijos, al menos doce. Y luego darles cariño, educación, ayudarlos a labrarse “un porvenir” en la vida. Nunca pedía nada para él, solo esperaba una palabra de agradecimiento. Nos dejó el 27 de junio de 1987. (En la imagen, Ramón y su mujer María Josefa, fallecida el 19 de junio de 2001, quien le sobrevivió 14 años).
Aunque ya existían noticias por parte de eruditos locales como Francisco Ciria y Vergara y el investigador alemán Shulten que la identificó como el Puerto de Menesteo, no fue hasta la llegada a nuestra Ciudad en torno a 1979, de Ruiz Mata, cuando se propusieron las excavaciones sistemáticas del yacimiento del que su principal mentor ha llegado a firmar que acaso pudiera ser la Gadir fenicia ya que, en Cádiz no se encontraban registros arqueológicos que sustentaran la antigüedad de la ciudad. En una compleja teoría, Ruiz Mata componía la situación de las islas antiguamente, siendo Cádiz una necrópolis, Doña Blanca la ciudad y la isla de Sancti Petri un templo. Las teorías van y vienen, los estudios avanzan y retroceden, y diversas escuelas y arqueólogos están a favor y en contra de la misma. Pero no deja de ser un lugar apasionante que ha apasionado a cuantos en él han trabajado. Otra interesante teoría, la Sidunia árabe, ha sido expuesta por el profesor Borrego Soto,
En un trabajo infográfico realizado a auspicios de la Fundación CEEI, Bahía de Cádiz, se afirma que el yacimiento presenta una importancia singular en el panorama de la colonización fenicia en el Mediterráneo occidental. Su excavación, entre 1979 y 1995, ha sacado a la luz restos de murallas, necrópolis y viviendas de entre los siglos VIII y III a. C. Con un excepcional grado de conservación, el yacimiento guarda las claves sobre el paso de los fenicios por la Bahía de Cádiz y su relación con los pueblos indígenas de la Baja Andalucía. (En la imagen, infografía de la muralla fenicia).









Esta caseta fue construida por la Comisión Técnica de Fortificación de la Costa Sur, bajo la dirección entre otros de Enrique Letang. En 1946 el Ayuntamiento decide la ampliación de la misma aunque tenía todavía carácter provisional, ya que se compartía su uso, como caseta de feria, con los militares antes citados. Estos trabajos de ampliación se le encargan al contratista Antonio Herrero de los Reyes, con la indicación de aprovechar al maximo los materiales existentes, siendo el importe de estas obras de unas 23.000,00 pesetas. Para la Feria de 1947 se vuelven a hacer modificaciones en esta caseta, que ya para se denominaría "El Cortijo". El importe de estas obras fue de una 20.000 pesetas, según el presupuesto de hizo el ingeniero municipal Enrique Letang, manteniendo aún carácter de provisionalidad. (En la imagen Enrique Letang Drouillon).
En 1948, cuando el Ayuntamiento decide que sea un edificio permanente le encarga al mencionado ingeniero Letang que elabore un proyecto que finaliza en los últimos días de Enero y que ya era como lo hemos conocido los que tenemos cierta edad, con sus pérgolas y su fuente en forma de cruz. El presupuesto de este proyecto fue de 65.000 pesetas. (En la imagen, el cartel de Feria de Primavera de 1948).

A finales de la década de los ochenta del siglo pasado se reprodujo la fachada y primer patio de El Cortijo en el recinto Feria de Las Banderas, como sede de la Caseta Municipal. A lo largo de estos último 20 años, la caseta ha experimentado diferentes pinturas en su fachada, y conocido mejoras en su interior. Pero, habitualmente, no deja de ser solo eso: la caseta de Feria ya que rara vez se ha usado para algo más que espacio de recepción municipal, comedor y actuaciones, en Las Banderas. (Textos: Vicente Gonzalez Lechuga).





IZNATE









El padre de nuestro protagonista era Ingeniero de Minas, compañero de promoción y amigo de
VICISITUDES EN LA GUERRA INCIVIL.
Adriano recuerda que su madre, con la guerra ganada por el bando rebelde, recibió una llamada de la policía para que confirmara que el acusador de su padre era un conocido zapatero del barrio. Ella les explicó a sus hijos, en un ejercicio de generosidad y para nada revanchista que “--Ni estoy segura, aunque existen ciertas pruebas, ni voy a ser responsable del ajusticiamiento de nadie. Bastante tendrá con su conciencia y con lo que ha hecho”. Adriano, sigue recordando, que “hay que olvidar y ser generoso. Aunque cada uno tenga sus ideas y sus opiniones. No tiene sentido. Aquello no fue nada bueno”. (En la imagen, una joven Tula Ruiz Golluri, fotografiada por Raymundo en 1918. Foto Colección AGLR).
Adriano está unido a El Puerto por muchas razones, familiares y personales, y el único inconveniente que señala es que está a 654 kilómetros de Madrid. Casado con Carmen Verastegui Villafiero, con quien ha tenido dos hijos, y de momento tres nietos, está emparentado con tres alcaldes de El Puerto: su abuelo Joaquín Ruiz y López, en 1904 y 1907; su tío Eduardo Ruiz Golluri, en 1930 y José de la Cuesta Aldaz, en 1903 y 1930. La hija de éste, Pepa de la Cuesta, casó con el hermano mayor de su madre, Joaquín Ruiz Golluri. El hijo de ambos, Joaquín Ruiz de la Cuesta –primo de nuestro protagonista—reside en Barcelona con algo más de 80 años y una mente muy lúcida, con quien gestionamos ponernos en contacto. (En la fotografía, Eduardo Ruiz Golluri, tío de Adriano).
Algún día contaremos en estas páginas las alambicadas circunstancias que propiciaron la súbita ruina del que fuera alcalde José de la Cuesta. Los cuatro Adrianos de la familia, su padre, el mismo, su hijo y su nieto, han estudiado en los Jesuitas o lo va a hacer, como es el caso de su nieto. (José de la Cuesta Aldaz, tío abuelo de nuestro protagonista).
DISCURRIR PROFESIONAL Y ACADÉMICO.