
En la imagen, Juan Guerrero Villegas, en el exterior de la Plaza, junto al la Frutería de Genaro. Lleva más de 30 años viniendo al mercado portuense desde su Paterna de Rivera natal. Los higos los coge por la tarde en Medina y los prepara y “barre” para, el día siguiente, ponerlos a la venta en El Puerto. Trabaja la temporada del higo de tuna de martes a sábado. La bolsa de 12 unidades, ya sin piel y envasado a la vista de todos, cuesta 2 euros. (Foto JMM).
El ius usus innocui es una institución del derecho consuetudinario que tiene su apoyo nada menos que en el Levítico (XIX, 9, 10) y en el Deuteronomio (XXIV, 19, 20). El ius usus innocui equivale al soutelo o la musga gallegos y al emprìu catalán. Se trata del aprovechamiento de aquello que a nadie puede estorbar, ni lesionar en sus intereses. O dicho como lo decían los romanos: quod tibi non nocet et alii prodest non prohibetur; quod mihi prodest et tibi non nocet, faciendum est. (En la imagen, portada del Libro del Deuteronomio).
Póngase Vd. en el pellejo de un menesteroso, comprenderá perfectamente los latinajos (que más sabe un necesitado que diez abogados) y verá cómo se las ingenia para cubrir todo el ciclo anual con la recogida de las tagarninas, de los cardillos, de las almejas, de las coquinas, de los caracoles, de los espárragos trigueros, de los piñones, de los muergos, de los ostiones, de los cangrejos moros, de las bocas, de las caracolas, de las cañaíllas, de los palmitos, de las moras y de los madroños, del rebusco en las viñas, en los olivares, en los garbanzales...

Piramide de higos de tuna, en el puesto de Juan Guerrero Villegas.
A finales del mes de julio y hasta septiembre, las esquinas de El Puerto se pueblan de improvisados tenderetes que aparecen por la mañana y desaparecen con la calor y vuelven a aparecer por la noche. Se trata, en unos casos, de una Mobilette, con serones de esparto. En otros, de un cajón bocabajo, que sostiene un esportón. En ambos casos, siempre, un cubo con agua, un paño y una buena y afilada navaja. La mercancía la constituyen higos de tuna.

'Vallao' de Tunas existente en los caminos, cañadas, veredas y cordeles de El Puerto.
Antes, todos los caminos estaban cercados de vallados de tunas, de espinos aromos o de pitas, que crecían sobre una alfombra de vinagreras y de matas agrestes de tomatitos del diablo. En las fincas y en los ranchos, había toriles de tunas, donde se encerraba el ganado.
Si Vd. cogía por el camino de los Enamorados, por la hijuela del Tío Prieto, por la del Tío Gilito, por la vereda del Verdugo o la del Presidio, por la Cañada de La Valenciana, por la del Hato de la Carne o por cualquier paraje rústico de nuestro término municipal, seguro que, a un lado y a otro, se encontraría liños de tunas, necesario resguardo para las bichas, los lagartos, los erizos, las ratas, las panarrias, los gallitos-marzo, las mariquitas de San Antón, los escarabajos peloteros, los panales de abejas o los avisperos, que mantenían, entre sí, un admirable equilibrio ecológico. Las pencas de las tunas tostadas, servían para alimento de las vacas, una vez desprovistas, por el fuego purificador, de las púas. (En la imagen, pinchos de aromo con su característica flor amarilla. Todavía se pueden ver por el Camino de los Enamorados).
Vallados había que daban el higo de tuna (el más común, o verde), el higo moscatel (cuya pulpa es amarilla) y el higo chumbo (que tiene el fruto carmesí-rojizo). Valga esta distinción botánica, porque, como dice el Evangelio que por sus obras los conoceréis, había quienes eran verdadera y visceralmente patrióticos. Me explicaré: por los caminos no era raro encontrar alguna deposición, bien vacuna, bien caballar, bien de un rústico humano. En este último caso, alguna había que reproducía, en forma de artística ensaimada, la bandera española. Y es que el autor de la obra, previamente, se había pertrechado las entrañas de higos chumbos y de higos moscateles, a razón de dos partes de la primera variedad y una de la segunda. Claro que eso que relato podía percibirse con asiduidad en los años cincuenta e incluso antes, cuando había que demostrar en todo, incluso en el obrar, la adhesión al glorioso Movimiento Nacional, y no perder ojo, en evitación de tener alguna complicación seria.

Recolección en un 'vallao' preparándolos para su transporte en canastas de esparto que luego serían cargadas por el borrico que aparece en la fotografía. A la izquierda de la imagen podemos ver la herramienta para su recogida: la caña adaptada al tamaño medio del higo. (Foto: Colección Vicente González Lechuga).
Al amanecer, por cualquier camino te podías topar con gente que, con una burra con su albarda y sus serones, armada de una caña (convenientemente cascada por la punta, abierta lo necesario con un tapón de corcho y fijada la apertura con una cuerda de abacá), se dispusiera a hacer suyo el fruto de todo un vallado. Luego, recolectados los higos, debía barrerlos, esto es, desproveerlos de las pequeñas púas. Los higos barridos, restregados por la arena, quedaban en disposición de ser lavados. El agua debía cambiarse varias veces, mas que nada, porque en su superficie quedaban nadando los restos de minúsculas púas, como pelillos, y algunas impurezas. Así, finalmente, los higos quedaban preparados para ser expuestos y expendidos en los tenderetes callejeros.
Fue el alcalde don Luis Caballero Noguera, recordable por tantos buenos motivos, quien dispuso que los puestos de higos debían tener su regulación estética. Así quedaron acuñados los modos de vender higos: en un tablero, flanqueado por unos listones que servían de topes, sobre dos caballetes, se disponían dos pirámides de higos ( los de a chica y los de a gorda). El frontal y los laterales se guarnecían de tela de vichy a cuadros y en las dos esquinas del tablero se colocaban sendas macetas de albahaca. Eran inevitables el cubo con agua, el paño para secarse y la navaja. "--¡Al buen higo!, pregonaban, o ¡Al gordo, al gordo, higo!"
Claro que, desde los pueblos de la sierra, venían algunos a tirar por bajo los precios y a hacer su agosto en la costa: "--¡Higos de Jerez, a una gorda diez!". (En la ilustración, el alcalde Luis Caballero Noguera).
Sin embargo, otros, como el desvergonzado de Cambriles, en su puesto, al lado del Cine Macario, cuando veía pasar a un grupito de muchachas, echaba su pregón: "--¿A quién le pelo el higo?", con un trasfondo marcadamente erótico que no voy a permitirme explicar. Pelar un higo es labor altamente difícil y especializada: en un solo movimiento de muñeca, con el higo en una mano y la navaja en la otra, se hacían tres cortes (uno, en la cabeza, otro, en el lado, y otro, en el culillo) y el higo aparecía, como por ensalmo, libre de su pellejo y a disposición del consumidor, que los engullía uno tras otro. Lo importante era llevar el mismo ritmo, esto es, sincronizar eso de higo pelado, higo comido, pero nunca quedarse atrás. Cuando, ahíto, el insaciable comedor, pronunciaba la palabra ¡Ya!, cesaba la tarea de pelar higos. Entonces, la dueña del puesto comenzaba a contar los pellejos, a realizar arqueo y a comunicar la cuenta al repleto viandante. Repleto y bien atascado, porque, según decían, con las pepitas, los higos producían un gran atasco intestinal que no se curaba más que con la enorme y terrible lavativa del Hospital. (En la fotografía, un peso y medidas del actual puesto de higos de tuna de Juan Guerrero Villegas).
Así, aquel verano, cuando un día visité a Rafael Alberti en su casa y le llevé un canasto de higos de tuna pelados, se puso inmediatamente a comerlos y, transportado a sus años infantiles, prorrumpió: "--¡Ja, ja, ja!, me van a tener que poner la lavativa de San Juan." La misma terrible lavativa de la que yo había oído hablar desde chico: la lavativa del Hospital de San Juan, de San Juan de Dios, llena de agua de mar templada; aquella que Felipe Lamadrid, prevenido, amparado en un baby de hule, aplicaba al paciente devorador de higos de tuna, mientras éste, antes de dar el taponazo, sentía por sus entrañas el benéfico alivio de el mar, la mar, sólo la mar, que dijo el poeta. (Texto: Luis Suárez Ávila. Pie de fotos: Redacción).

El torero Alejandro Morilla Gutiérrez pertenece un grupo de porteños que, cuando estuvo cerrada la clínica del Dr. Frontela en nuestra Ciudad, tuvo que nacer en Cádiz, el 17 de mayo de 1985. Pero se siente y es de El Puerto, de donde son sus padres y donde ha vibrado en su más que centenaria Plaza Real. Hijo de Jorge Morilla y de María Gutiérrrez, ambos de aquí, jugó y se crió en la Plaza del Polvorista y alrededores, entre palacios centenarios, oliendo la brisa marinera que llegaba desde el Guadalete, donde vivían sus abuelos maternos. Estudió en el Colegio La Salle, y recuerda con afecto a su profesor Nicolás Jiménez Aragón. y a Miguel Fue el rey Melchor en la Cabalgata de Reyes del año 2004, al igual que lo fueron otros reconocidos toreros: Ortega Cano, José Tomás y Enrique Ponce. Este último sería compañero de terna, también, en su alternativa acaecida en el año 2006, no en nuestra Plaza Real, sino en la sanluqueña de El Pino. La afición porteña se tuvo que desplazar ese día a la vecina población, al no llegar a acuerdo la empresa de Justo Ojeda y sus entonces apoderados.
El año de su nacimiento, lo es también de los futbolistas Cristiano Ronaldo, del venezolano Raúl González Guzman y del español Jesús Navas; del piloto de Fórmula 1 brasileño, Nelson Piquet Junior y de Edurne, la cantante y actriz española. El Barcelona gana el Mundial de Clubs de Baloncesto y la Recopa Europea de Baloncesto. Ese año, España firma la Convención de la ONU contra la Tortura y se abre la verja que la comunica con el Peñón de Gibraltar. El expresidente argentino, Raul Alfonsón, recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación. Gonzalo Torrente Ballester, es galardonado con el Premio Cervantes. Las mujeres acceden por primera vez al Cuerpo Nacional de Policía. España firma el tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea. José Antonio Ardanza, del PNV, jura el cargo de presidente del gobierno Vasco. En el mundo, mientras Daniel Ortega toma posesión de su cargo como presidente de Nicaragua, Ronald Reagan inicia su segundo mandato como presidente de EEUU y Mijaíl Gorbachov se convierte en presidente de Rusia. Mueren los actores Alfredo Mayo y José Bódalo. Se estrenan las películas “El color púrpura” de Steven Spielberg, “La rosa púrpura del Cairo” de Woody Allen y “Memorias de África” de Sydney Pollack. Camilo Sesto estrena “Tuyo”, Barón Rojo “En un lugar de la marcha”, Fito Paez “giros”, Joan Manuel Serrat “El sur también existe”, Los Chichos “Yo, el Vaquilla”, Richard Clayderman “Balada para Adelina”, Siniestro Total “Bailaré sobre tu tumba”.
LA LECTURA Y LA MÚSICA.
INTERNET Y EL CINE.
EL MUNDO DEL TORO.
EL EXTRANJERO Y LA ALTERNATIVA.

“XXXI TROFEO ZAPATO DE ORO CIUDAD DE ARNEDO”
"Fue una tarde de la que me siento muy satisfecho. Mi primer novillo de Fuente Ymbro fue un toro que tuvo ritmo y me acoplé sintiéndome muy a gusto y cuajando unos muletazos que ya quisiera que vieran en El Puerto" declaraba Morilla a Francisco Orgambides, de Diario de Cádiz, "Por lo visto en Arnedo tocan el pasodoble del 'zapato de oro' en el último toro, pero a mí me lo tocaron en mi primero y además lo coreó el público y eso allí es signo de que la faena cala y es digna del trofeo".






RAFAEL ALBERTI.
Viajero incansable, se conoce España al dedillo y lamenta que, para lo que se viaja hoy, apenas conozca el resto del planeta: Ha estado como hemos indicado, en Cuba, Venezuela y Méjico. En Rusia, a la antigua Checoslovaquia, Francia, Portugal, Italia... Aficionado a la filatelia y a la pesca, en sus tiempos fue un gran jugador de fútbol y ha tirado a los bolos, aunque reconoce que nunca alcanzó el nivel de su padre. Alguna vez se desplaza a la Montaña, de la que es oriundo, acompañando al tirador de bolos Alejandro García. (En la imagen, con el poeta Marcos Ana, en una paella que le preparó en su casa. A la izquierda de la imagen, podemos ver a su cuñada, Lourdes Roselló, por medio de la cual y de su esposo, Carmelo Ciria, conoció al poeta porteño).




Curiosamente las palabras 'botica' y 'bodega' tienen la misma etimología: 'afotega' que significa almacén; uno de medicamenteos y otro de vinos. Le gusta el vino. Afirma que "--Cualquier vino fino de las bodegas de El Puerto es un buen vino". Más adelante se aficionó al Rioja, no solo como vasodilatador, sino porque está bueno. Se considera bebedor social: en casa no prueba una gota, pero en la calle, una copa de vino fino sirve como excusa para entablar una conversación, además de para degustarlo, porque, insiste, está muy bueno. Su familia tuvo varias bodegas en la Ciudad: en la calle Ricardo Alcón, junto a la Placilla; dos en la calle Nevería, y una en la calle Cervantes o Lechería. Tuvieron, además una Destilería (la etiqueta que vemos de 'Anís Flor de Valdáliga' se corresponde con uno de los productos que allí se destilaban) y regentaron varias tabernas y bares a lo largo de más de un siglo de ejercicio comercial, tal y como recoge Enrique Pérez Fernández, en su obra 'Tabernas y Bares con Solera': El Alba, Las Campanas, La Caridad, Las Delicias, Milindres, el Bar Las Flores, La Sacristía, Los Maeras, Los Maeras Chicos, El Resbaladero, El Imperial, La Solera, Triana, El Bar Moderno, el Bar Pontevedra, La Caballa y El Ermitaño.
El Colegio de San Luis Gonzaga, el llamado Colegio Grande de la Compañía de Jesús, de El Puerto de Santa María, debiera ser el Colegio de los poetas.



Dígame Vd. si está bonito que, cuando Vd. abre puertas, ventanas, balcones y celosías de su casa, lo que le entra, ahora, son los ruídos de las motos con escape libre. Pues antes, no entraba, sino que salían, por puertas, ventanas, balcones y celosías, las melodiosas notas de "Ojos verdes", o de "María de la O". Una delicia que impregnaba el ambiente de relatos de historias teñidas con ingredientes dramáticos, pasionales, folklóricos, equidistantes entre el neotradicionalismo poético, el cante flamenco, la zarzuela, la revista, los cuplés y las variedades.





El pasado sábado día 7 de Agosto, se celebró en la Bodega "San José" de nuestra Ciudad, la I Reunión de la familia Benjumeda A dicho encuentro asistieron 150 (136 adultos y 14 niños) descendientes o emparentados con los Benjumeda Martínez de Pinillos. Una buena parte de ellos residen fuera de El Puerto (Madrid, Sevilla, Almería, Cádiz, Jerez, ...) e incluso en el extranjero, en países tales como Bélgica, Holanda, Austria o Estados Unidos de Norteamérica. Durante la jornada se conocieron muchos miembros de la familia que no tenían más referencia que por oídas, por escrito o que incluso desconocían de su existencia y otros que, por vivir en lugares tan distantes, hacía tiempo que no se veían.
Así, José Benjumeda Gens, nieto del primer Benjumeda llegado a Cádiz, Catedrático que fue y primer Decano de la Facultad de Medicina de la capital gaditana, y en Cuba la de su hijo José Antonio Benjumeda Fernández, Catedrático de la Facultad de Medicina de La Habana. (En la imagen, José Benjumeda Gens).
José Luis (1894) creando la rama Benjumeda Molleda (José Luis “Neno” (+), María Loreto, Milagros, Covadonga, Manuel (+), Pilar, Francisco (+) y Jesús; Francisca (1899, creando la rama De la Torre Benjumeda (Antonio (+); María Teresa (1903), creando la rama Molleda Benjumeda (Jesús (+), Luis (+), Sinforiano (+) Teresa, Milagros, María Eulalia y José Antonio (+); Antonio (1904), creando la rama Benjumeda Abreu (Antonio (+) Milagros, Paca, Juan Carlos, (+), Victoria, María, Fernando, María del Carmen, Javier (+) y Loti; Úrsula (1906) creando la rama Díaz Benjumeda (Francisco, Manuel, José Luis, Enrique); y Manuel (1908) creando la rama Benjumeda Osborne (Juan, Jaime (+), Margoti, Gonzalo, José María, Josefina, Eduardo, Ignacio, Jaime, Manuel y Luis). Y luego todos los descendientes de éstos... (En la imagen, José Antonio Benjumeda Fernández).



PREMIOS Y DISTINCIONES.
Otras botellas de “Señorío de Benjumeda” fueron entregadas a José Luis Letang Benjumeda, por ser el primero en apuntarse al evento. A Luis Benjumeda Arrobas, por su rápida respuesta al ser el primero en abonar las cuotas. A Jesús de la Torre Bononato, por sus gestiones en la celebración del encuentro. A Francisco Gil de Sola Costell, por su trabajo en las cuestiones organizativas. A Javier Sordo Letang, por la elaboración de un periódico conmemorativo. Otra botella para la desconocida Daniela, cuyo apellido no se conocía en el momento de celebrarse el ecuentro. A Manuel Micheo, que vino expresamente de EEUU para la ocasión, acompañado por su mujer, Michel Glass. Y otra por su inicial colaboración, poniendo en contacto a la mayoría de la familia, al colaborador de Gente del Puerto, Vicente González Lechuga, autor de las fotos que ilustran esta nótula. (En la imagen, portada de 'La Gaceta Benjumeda').
El padre de Antoñón Romero, guardián de barcos, además de pescador fue lanchero que suministraba de agua a las embarcaciones que transportaban utilizando barriles en su lanchas de remos desde la plaza de las Galeras Reales hasta la antigua pescadería. Recordar a los compañeros: Vicente Ortega Reinado, ‘Cuchichi’; ‘Lucema’, Albaiceta, ‘Paiño’ y ‘Tranquedo’
Los Sumos Pontífices de la Iglesia Católica, los toreros y los artistas, se cambian el nombre. Es el caso de José Luis Feria Fernández --José Luis Galloso para el mundo taurino-- que nació en el Barrio Alto de El Puerto el 27 de agosto de 1953, hace este mes 56 años. Entre su padre, Luis, que era panadero y su tío Antonio, crearon una Destilería de Licores: Destilerías Galloso, algo que determinaría que el torero adoptase dicho nombre artístico, saliendo varios productos con su efigie, tales como el anís o el fino. Ha sido rey mago en la cabalgata de El Puerto. En 1974, junto con Dolores Vargas 'la Terremoto', protagonizó la película “Un torero para la historia”, dirigida por Jose Maria Zabalza. Fruto de su matrimonio con Rocío Melgarejo son sus dos hijos. El torero reaparece hoy en la Plaza Real, después de 13 años, (8 de agosto de 1996), donde la Banda de Música del Maestro Dueñas tiene previsto tocar el pasodoble “Galloso” original del maestro Flores Benítez. José Luis, con seis años ya toreaba de salón en las calles de El Puerto, se fijaba en la televisión en los toreros Antonio Ordóñez y Paco Camino, quienes le inspiraron y sirvieron como ejemplo.
El ganadero José Luis Osborne le ayudó desde muy pronto y tuvo oportunidad de aprender con el diestro Rafael Ortega. Tuvo un estoque propiedad del maestro Ortega que estuvo usando en todas las novilladas sin picadores hasta que se le rompió en Córdoba, al entrar a matar, pero aún lo conserva por el cariño que le profesaba al maestro. En la vecina Puerto Real, el 5 de junio de 1969, hace 40 años, se estrena nuestro torero, haciendo su primer paseíllo cortando 4 orejas y dos rabos y es a partir de entonces cuando toreará en un buen número de festivales y plazas, mayoritariamente en Andalucía la Baja. El nombre del joven novillero empieza a sonar y una multitud de aficionados le acompaña en sus desplazamientos. Aun se recuerdan los autobuses con la leyenda en la luneta trasera: "El Puerto con Galloso". Muchos portuenses conocerían las plazas de toro sde España, siguiendo a su paisano, siguiendo a su torero. En la Plaza de El Puerto, las cifras hablan por sí solas: 111 corridas con casi la mitad a hombros, en 55 ocasiones. Se da la circunstancia de que el torero ha sido el único diestro que ha colocado el cartel de 'no hay billetes' en la Plaza Real, siendo novillero sin picadores, novillero con picadores y matador de toros. (Galloso, en sus comienzos. Foto Mateos).
GALLOSO CON PICADORES EN BARCELONA.

LA ALTERNATIVA EN EL PUERTO.
EN VALLADOLID.
En el último de la tarde que responde por “Cabrito” marcado con el número 41, el astado hace honor a su nombre. De salida barbeó las tablas y siguió con cabezazos continuos queriendo coger las telas que con gracia le ofrecía Galloso. Estuvo el diestro gaditano, más que aseado con semejante morlaco en una faena que se cimentó sobre ambas manos, tras un encontronazo con los montados, y que terminó tras desplantes y jugueteos con una media estocada un tanto trasera y descabello al primer intento. Antes de salir José Luis Galloso a hombros de la plaza del Paseo de Zorrilla un voz surgió del público: «¡El que sabe, sabe!» Y la verdad es que no le faltaba razón al gritador.»
En 1978 actuó en 53 festejos en los que se anotó éxitos rotundos. En 1982, por contra los festejos se redujeron a la mitad, con 25 contratos cumplimentados. José Luis ha obtenido premios fuera de la lidia en Madrid, Bilbao, El Puerto, Zaragoza, Tarragona, Arnedo e internacionalmente en Méjico, Ecuador y Perú, donde se le concedió el Escapulario de Oro. (En la imagen, portada de la Revista Aplausos).


UN TORERO PARA LA HISTORIA.


Le seguía la antigua pescadería de los hermanos Gago, cuyos descendientes tienen el Bar 'El Nuevo Pescaíto' detrás de la Clínica Santa María de El Puerto. A continuación venía el Restaurante Económico 'La Placilla, de Manuel González Ceballos y aquella cafetera de agua caliente... cuyos primos regentaban el restaurante del Hostal Loreto. Hoy se encuentra otro establecimiento con el nombre de 'La Placilla', una tienda de electrodomésticos. Luis el de 'la Liebre' en una accesoria de la casa donde 
Pero volvamos otra vez a la calle Luna. Iniciemos de nuevo el recorrido, esta vez desde la acera de enfrente al Teatro Principal y al carrillo de Severo. En la esquina con Luna el almacén de ultramarinos de los hermanos Genaro, donde hoy se encuentra una tienda de Telefónica. A continuación venía la ZapatEría Heredia y junto a ésta, años mas tarde, pondría Juanito Malete una frutería. Le seguía el 
Luego vendría la tienda de Los Dos Pepes, el de los picos brasileños, extravagante personaje que bien merece nótula aparte. Baste recordar que viajaba en su Mini, con un maniquí sentado al lado en el asiento del copiloto y que editaba billetes de 500 pesetas con su efigie, que luego sería la Confitería La Perla. En la Casa de los Leones, hoy apartamentos turísticos, vivía la famlia de los Rodríguez Ceballos, propietarios del 'Bar Casa Paco Ceballos' el de las populares 'pavías rebozadas' y el "Bar Liba" al frente de cuyos establecimientos se encuentran en la actualidad Baldomero e Ignacio Rodríguez Sánchez, en el primero y Paco en el segundo. Y cerrando el recorrido el 

PERSONAJES POPULARES.
Francisco Rodríguez Mateo, 'El Pajarito'. Nació en 1959, y parece que nació con un capote en la mano. Desde chico le gustan los toros y habitualmente se le puede encontrar en los ambientes taurinos y alrrededores de la Plaza: el bar 'Sol y Sombra', la cafetería 'El Paseíllo' el estanco de su mánager Miguel en la calle Valdés o en la propia plaza, que es donde gira su vida. Es un hombre que se busca la vida donde puede, ayudando en Villa Julia o donde haga falta, aunque el tiene su 'paguita'. Vive con su hermana en el Camino de los Enamorados, cerca del Bar Mora. En los corrillos taurinos se afirma que tiene postura, o por mejor decir 'miedo y postura'. Cuando se embute en el traje de luces -alquilado- tarda muchas horas en volvérselo a quitar, de lo que le gusta sentirse 'en torero'. Actuará vestido de luces, aunque no sabemos muy bien cual será su papel, el próximo día 11 de agosto en el Pago de la Arreijaná. Hace poco ha adquirido un traje de luces a 'El Melena' un novillero de Valencia, pero que no piensa estrenar no vaya a sufrir algún percance y actuará, de nuevo, con un conjunto alquilado.
Antonio Andrades Arana, 'Carambito'. Mozo de Espadas. Natural de El Puerto, transportista de profesión junto a sus hijos. Aficionado taurino ayuda unas veces como mozo de espadas a su amigo 'Pajarito' y otras se intercambia las funciones de apoderado de éste con Miguel López-Cepero. Carambito tiene un hijo que estudia con Galloso en la Escuela de Tauromaquia y ahora viste de plata poniendo 'varapuyas' --banderillas-- en algunos espectáculos con el nombre artístico de Antonio Jesús 'Carambito'. La familia de 'Carambito' proviene de Sanlúcar de Barrameda y, que él recuerde a su tatarabuelo ya le apodaban así, por su forma de hablar. Era tan bien hablado que no soltaba ningún taco, solo se permitía decir: 'caramba'. Y 'Carambito' se les quedó por los siglos de los siglos.
Miguel López-Cepero. Apoderado. Es uno de los propietarios de la Venta El Cepo,
Un crítico taurino de la Revista '6 Toros 6' ha escrito de nuestro protagonista: "El Pajarito es un artista singular. Si fuera plural sería "Los Pajaritos". Torea de oído, como los pianistas, pero con capote y muleta. Y torea de oído, porque no hay más que ver el retrato y los pabellones auditivos que ostenta y lo adornan. Cuando oye al público pedir una oreja, se pone a temblar, y si, además, piden las dos, se jiña, porque cree que piden las suyas. Pero todo se le va en orejas, porque es monórquido. Para formar el paquete en la taleguilla su mozo de espadas lo suplementa con una patata de siembra, simulando un testítculo. A veces la patata se desliza hacia abajo por la taleguilla y da la apariencia de estar mejor dotado, pero solamente en apariencia. Por lo demás todo en él es arte y sentimiento. Lo acompaño en el sentimiento." Machaquito.
