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Juan Pablo Jareño es un portuense nacido en Cádiz, que estudió en San Felipe Neri y que, en la actualidad, vive en Tenerife. A nuestra Ciudad llegó en 1978 siendo uno de los disk-jockeys mas conocidos de la zona. Hermano del actual Decano del Colegio de Abogados de la provincia, José Manuel Jareño, tiene una relación con Eva Saiz Guerrero.

En nuestra Ciudad inauguraría discotecas --detrás de los mandos musicales-- tales como Safos, Eclipse (de Alexis Ruiz, presidente de Discotecas y Salas de Fiestas de Andalucía) y Pantalan K, en Puerto Sherry. Ha trabajado, también, en El Puerto en El Jardín, Pachá, Joy Sherry, El Oasis, Bar La Ribera, April Discoteca, en Rota, también bajo la dirección de Alexis Ruiz y muchas más.

En la imagen de la izquierda, en April Discoteque, en Rota y a la derecha, con Miss España, Rocío Martín y sus damas.

Sus mas de 25 años de disc-jockey profesional comenzó en El Puerto en la Boite-Discoteca El Papagayo, en Fuenterrabía. En la actualidad ejerce como embajador de  nuestra ciudad en Tenerife.

Se situará junto a la nueva pasarela peatonal y acogerá 20 casetas de feria donde se ofrecerán tapas realizadas por bares de El Puerto. Habrá también actuaciones flamencas y atracciones para los niños.

El Puerto de Santa María celebra desde hoy miércoles 29 de agosto al domingo 2 de septiembre la primera Feria Gastronómica de la Vendimia, un evento con el que se quiere celebrar de forma conjunta el final de la temporada de verano y, a la vez, dar la bienvenida a la vendimia, una de las actividades fundamentales de las bodegas, uno de los sectores que tradicionalmente han caracterizado a la ciudad.

Para ello se han montado una especie de feria con 20 casetas en las que una veintena de establecimientos hosteleros de la Ciudad y también alguno  de Jerez ofrecerán una tapas a un precio unificado con la bebida de 2,5 euros.

El evento está organizado por el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y ha sido diseñado por las empresas  Zona 956 y Gestoflor y cuenta con el patrocinio de Diario de Cádiz y la colaboración del Centro Comercial Abierto (CCA)..

El recinto, colocado junto a la nueva pasarela peatonal sobre el río Guadalete, estará ambientado como si fuera una feria de las que se celebran en la provincia. Cada establecimiento hostelero contará con una caseta en las que el público se podrá sentar a tomar las tapas. Permanentemente habrá música ambiente y también hay previstas actuaciones flamencas.

El horario de la feria es de una del mediodía a una de la madrugada y junto a las casetas habrá también atracciones feriales y castillos hinchables para los niños.

La idea es promocionar de esta manera la gastronomía de la ciudad y para ello los establecimientos han cuidado especialmente las tapas que ofrecen. Cada uno de ellos ofrecerán dos especialidades que irán desde clásicos como la carne al toro de La Herrería, las chistorras de la Bodeguilla del Bar Jamón o el ajo caliente de los jóvenes de La Palma a propuestas de diseño como un salmorejo de tomate negro y caballa marinada del Catering del Club  Las Redes o los lomitos de atún de almadraba con salsa de soja que ofrecerá la Bodega Jerezana.

Si quiere conocer todos los establecimientos participantes y las tapas que ofrecen pulse directamente aquí. /Texto: Pepe Monforte.

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Agustín Merello del Cuvillo (ver nótula núm. 262 en GdP) escribía en Diario de Cádiz en 1989 unas declaraciones del pintor en un suplemento de Feria: «Yo pinto y me da igual que me califiquen. Yo pinto porque lo deseo y ahora tengo la misma afición que al principio. El día que no pinto o no hablo de pintura, me pongo de mal humor. Gracias a Dios, puedo pintar y hablar de pintura siempre… hasta que Dios quiera; porque yo digo que ya tengo hecho balance, estoy muy agradecido a todos, las cosas me han ido muy bien y Dios ya puede disponer de mí».

El pintor de la luz y de ‘tanto Puerto’, murió una mañana clara de levantera para dejar de sufrir, tras 10 meses de enfermedad con 73 años, el miércoles 22 de marzo de 1995, hace 17 años, siendo declarado por el Ayuntamiento Día de Luto, proponiendo en pleno que se le declarase ‘Hijo Predilecto a título póstumo’ y otorgarle la Medalla de Oro de la Ciudad, así como darle su nombre al quinto Instituto de Enseñanza Secundaria de El Puerto, que se estaba construyendo por aquel entonces en la zona de Pinar Alto. /Foto: Fito Carreto.

 

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Trabajo realizado –ayer día 13 de agosto de 2012- por el Consorcio de Bomberos de la provincia de Cádiz, para bajar el cuadro pintado al óleo de 376X275 cms. original de José María Rodríguez Losada, “La Madre de los Macabeos”, localizado en el trascoro, mirando hacia el Altar Mayor, en la parte superior de la Puerta del Perdón de la Iglesia Mayor Prioral de El Puerto de Santa María.

Los participantes (bomberos fuera de servicio) de una forma altruista, han hecho posible esta operación compleja y arriesgada al servicio del Patrimonio cultural y artístico de nuestra ciudad.

Bajo las órdenes de la Jefa de Zona: María Jesús Palacios y del Jefe del Parque de El Puerto de Santa María: Joaquín Barba, ha intervenido el siguiente equipo:
Antonio Mateos Macías, Manuel Bueno Ortega, Antonio Péramo Galván, Juan Luis Merino Buhigas, Marco Antonio Ortega Leiva, Jacob Soria Redondo y Carlos Ortega Cairón.

Gracias, muchísimas gracias, al Equipo del Consorcio de bomberos de la provincia de Cádiz, que ha participado en este excepcional trabajo.
Y A Vicente González por las fotografías.

La Academia promotora de este acontecimiento, comprometida con la conservación del Patrimonio cultural de El Puerto, quiere agradecer de corazón, la labor realizada por este equipo de personas generosas, que han dedicado muchas horas a tan arduo trabajo, realizando maniobras delicadas y peligrosas, para conseguir el objetivo propuesto de bajar al suelo el citado cuadro.

Ahora llega la difícil tarea para la Academia, de buscar un local adecuado (por las dimensiones del cuadro) y a los patrocinadores para sufragar los gastos de su restauración. (Texto: Academia de Bellas Artes). /Fotos: Vicente González Lechuga.

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Fernando Gago y su viuda, María Isabel Peña, en la Plaza Real en una imagen retrospectiva.

Los trece cuadros que la familia de ex alcalde de la Ciudad Fernando Gago donó ayer a El Puerto de Santa María, ya se encuentran expuestos en el lugar mas noble y distinguido de la  Plaza de Toros, de la que Gago fuera su presidente durante 10 años, en la sala del palco de presidencia, donde permanecerán expuestos de forma provisional hasta el día 11 de septiembre, fecha en la que finalizan las visitas guiadas que ofrecen las concejalías de Patrimonio Histórico y Turismo, a la espera de su ubicación definitiva. Ayer se firmaba el documento de recepción de dichas obras, en un acto que pretendía ser íntimo, pero que se desbordó de personas que se quisieron sumar a este homenaje póstumo al ex edil fallecido el 28 de mayo de 2012.

También se  descubrió ayer un azulejo 'A la buena memoria del Iltmo. Sr. D. Fernando Gago García' obra de Pepita Lena de Terry quien, junto a Luis Suárez Ávila, colaborador de GdP, han organizado junto a la familia del finado la donación. María Isabel Peña, su viuda y los hijos del ex alcalde, Verónica, Irene, Fernando y Felisa Gago Leyras /Foto: Vicente González Lechuga.

El alcalde, Enrique Moresco García firmando la recepción de la donación, en presencia del Secretario Municipal, Fernando Jiménez Romero, familiares y amigos. /Foto: Vicente González Lechuga.

EL PERIPLO DE LOS CUADROS.
Esta colección de obras, ya de propiedad municipal, tienen tras de si una curiosa historia. Todos los toros que figuran en los cuadros fueron lidiados y matados por  Luis Mazzantini y Erguía (1856-1926) y estuvieron colgados en el conocido como “cuarto de los cuernos”, en el recreo denominado “La Concepción” propiedad de Don Luis Mazzantini, sito en el llamado Camino de Mazzantini o Carretera  de Fuentebravía, en esta Ciudad. A la muerte del torero, con la venta de dicho recreo a la Condesa de Gavia, se deshizo la casa  y la condesa no quiso que quedaran allí recuerdos taurinos de ninguna clase. 

Con ese motivo, los descritos cuadros, junto con otros enseres, pasaron a la propiedad de Carlos J. de Terry y del Cuvillo, entre ellos, un retrato de cuerpo entero de Mazzantini, que Carlos J. de Terry  del Cuvillo regaló a Luis Prieto Rodríguez, una cabeza de toro disecada y los trece cuadros que Carlos J. de Terry  instaló en el llamado “cuarto de degustación” de las Bodegas Fernando A. de Terry, una estancia escrupulosamente decorada por don Juan José Bottaro y Palmer. (ver nótulas núm. 212 y 285 en GdP).

Así se mantuvieron esos cuadros por la viuda y los herederos de Don Fernando C. de Terry y del Cuvillo, al quedar únicos accionistas de Fernando A. de Terry, S.A.  Por las sucesivas ventas de dichas bodegas, desde 1981, los últimos propietarios –Allied-Lyons-- ordenaron al entonces Director de Relaciones Públicas, Fernando Gago García, la retirada de dichos cuadros, por cuanto que aducían que la imagen de las Bodegas Terry eran los caballos y no los toros, que lo eran de las de Osborne, sugiriendo la  entonces Dirección General de  Allied-Lyons,  Bodegas Terry , que  Gago García le diera a los cuadros el destino que quisiera, pero que se retiraran de la Bodega. /En la imagen, Luis Mazzantini. /Foto: Matarrodona.

SALVADOS DE LA QUEMA.
Así es como caen en sus manos, literalmente desahuciados por Allied-Lyons & Cº,  convertidos en auténticas “res delerictae”. Y, sin embargo, Fernando Gago conociendo el  interés  artístico y la importancia para la historia local de esas obras, las libra de la destrucción, las mantiene en su poder desde 1995  hasta que decide donarlos al Excmo. Ayuntamiento para su exposición en la Plaza Real de Toros a fin de destinarlos al futuro Museo Taurino, lo que se fue demorando.

En la imagen, de izquierda a derecha, José María Morillo, Ignacio Gago García su hermano, la viuda María Isabel Peña, su nieto Gonzalo Osborne Gago, y sus hijas Verónica e Irene Gago Leyras. /Foto: Vicente González Lechuga.

Fernando Gago García, que fue Teniente de Alcalde Delegado de Plaza de Toros, Alcalde de esta Ciudad y Presidente, durante muchos años, de la Plaza Real de Toros, abrigó el proyecto, desgraciadamente nunca realizado, de formar un Museo Taurino Municipal en los bodegones de la Plaza de Toros y, unos días antes de morir, el 28 de mayo del presente año, expresó a su familia y a su albacea su deseo de donar al Excmo. Ayuntamiento de esta Ciudad los arriba reseñados cuadros, que había salvado, como una muestra más de su cariño por la Ciudad y de su dedicación en la mejora y prestigio de nuestro más que centenario coso taurino.

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Monasterio de la Victoria. /Foto: Nani Delgado Poullet.

Desde la nueva estación del tren contemplamos el monasterio de la Victoria, iglesia de principios del siglo XVI, con una rica fachada gótica. Actualmente es un recinto cultural, si podemos acceder, hay que contemplar su solemne claustro. Entre 1896 y 1981 fue una cárcel y en sus jardines hay un monumento que recuerda a los reclusos políticos. Cruzando la antigua carretera, podemos acceder al Paseo de la Victoria, antigua huerta del monasterio y jardín desde finales del siglo XVIII. Continuando hacia la Plaza de los Jazmines en las inmediaciones se encuentran las Bodegas Terry (para visitas 956 151 500).  Desde el monumento al Sagrado Corazón (1927) tomaremos por calle Larga. En el número 19 podemos encontrarnos con la fachada civil más antigua de la ciudad, del siglo XVI. A continuación el Hotel Monasterio San Miguel, antiguo convento de las capuchinas, del siglo XVIII. En el  número 64, el Palacio Oneto, también del siglo XVIII, podemos asomarnos a su encantador patio porticado.

En la imagen de la izquierda, patio del Palacio Oneto, en la calle Larga. /Foto. AGR.

Desde la plaza Peral nos acercamos hacia el rehabilitado Ayuntamiento, del siglo XIX, erigido sobre el desaparecido monasterio de los Descalzos. Tomamos a la izquierda por calle Nevería y subimos por Ganado hasta el mercado de abastos, siglo XIX, y en esquina con Sierpes, siempre viene bien una parada en el bar Vicente (Los Pepes, para los portuenses) y contemplar sus reclamos publicitarios bodegueros. Tomando Ganado arriba, en esquina a Zarza se llega al Hospitalito, siglo XVIII, sede del futuro Museo, que abre con exposiciones temporales. Por Placilla llegamos a la casa palacio de Los Leones, convertida en establecimiento hotelero, con una rica fachada del siglo XVIII y  un interesante patio. Continuando por San Bartolomé llegamos a la calle Palacio. A la izquierda, en el número 48, una de las fachadas más originales de las casas de cargadores de Indias, la de los Govantes (siglo XVII), con yelmos y armaduras en la última planta. En la esquina con Misericordia, podemos contemplar parte de lo que fue el convento de San Agustín, actual conservatorio. Tomando a la izquierda por la calle Jesús de los Milagros podemos contemplar otras  fachadas de interés, y a la izquierda, en calle Luna, la iglesia de las Esclavas, (con retablo del siglo XVIII).

La plaza de la Herrería, en la actualidad.

Llegaremos a la plaza de la Herrería, presidida por la Casa de los Diezmos, siglo XVII, perteneciente en su momento al Arzobispado de Sevilla. Tras contemplar la cercana plaza de la Cárcel y los pórticos de la Ribera del Río (más apartada se encuentra la iglesia del Espíritu Santo, en Pozos Dulces, siglo XVIII), podemos reparar fuerzas tapeando en algún bar de toda esta zona, de la Ribera del Marisco o de la calle Misericordia, o continuar por el parque Calderón (1896), plaza de las Galeras, con la fuente de Las Galeras (siglo XVIII),  y continuar por la Bajamar o por Micaela Aramburu hasta la esquina de calle Palacio, donde se encuentra la fachada de la antigua aduana del Palacio de los Medinaceli, señores de El Puerto (siglo XVI).

El antiguo Hospital Municipal, antes del 'palmericidio'.

Frente a ella, el antiguo Hospital Municipal (siglo XX), pendiente de restauración. Si está abierta la capilla se puede contemplar la venerada talla de Jesús de los Afligidos (siglo XVII), de posible origen americano. Por esta calle, frente a la plaza Colón. Tomando hacia la plaza del castillo, el palacio de Araníbar, siglo XVII, la casa de cargadores de Indias más antigua, que es actualmente Oficina de Turismo, junto al castillo de San Marcos (siglo XIII). En la manzana adyacente está El Resbaladero, antigua lonja del siglo XVIII. Tomando por calle Cañas y Sol llegamos frente al Palacio de Valdivieso, actual sede municipal de Urbanismo, desde aquí alcanzamos la plaza del Polvorista. En un lateral se encuentra el Teatro Pedro Muñoz Seca, antiguo cuartel del siglo XVIII; la sede del Ayuntamiento es el palacio de Reinoso, siglo XVII, pudiendo acceder en horario de mañana a contemplar su patio. Regresando a la acera de Micaela Aramburu se encuentra el palacio de Imblusqueta, siglo XVII. En su patio se contemplan unas cadenas que recuerdan la doble estancia del rey Felipe V. A continuación, tras pasar la calle Cadenas, se halla la casa palacio de Roque Aguado, con una original escalera de acceso en su patio. Desde este lugar tenemos cerca una visita a las bodegas Osborne (956  869 100), con acceso en calle Los Moros; bodegas Gutiérrez Colosía (956 852 852), en la avenida de la Bajamar; o bodegas Grant, en calle Bolos (956 870 406). (Texto: Francisco Andrés Gallardo).

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Me llamo Camila, vivo en Chaoyang, (Pekín, República Popular China). Me dedico al mundo del diseño gráfico y la publicidad, pero no voy a centrar ese tema en mi blog. Quiero compartir en mi blog mis vivencias y mis aventuras en Pekín dedicado a mi familia y amigos, en especial a mi madre. Desde hace mucho tiempo pensé que debía escribir las miles de historias y anécdotas y 99% de ellas surrealistas, y he pensado que debía compartirlo. Espero que lo disfrutéis, tanto como yo al contarlo. Un beso gigante!!!!!!

El viento de Levante forma parte de El Puerto de Santa María. que cuando viene, como mínimo después de 5 días no se va. En Pekín también tenemos ese viento de Levante, pero aquí en una mañana puede irse, y volver como 4 o 5 veces. Es como un viento de levante intermitente. En El Puerto de Zanta María, los xiquillos de la barriá juegan ar furbito, en  (mi barriá) los niños juegan a las artes marciales. En el Parque Calderón, está la famosa Pontona, aquí, en Ritan Park, tenemos también la pontona china. En el Puerto, las “maris” van con su bata y los rulos al chino; aquí, los chinos también lucen sus zapatillas y pijama de andar por casa por la calle. Y no sólo por la mañana. (Texto: Camila Power).

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Cuando se ha  construido una ciudad, paso a paso, y su urbanismo tiene peso, seguro que es producto de las invariantes. Las invariantes se repiten, están en el inconsciente forjador, son elementos imprescindibles de la personalidad y de la idiosincrasia de algo. Así, las invariantes del urbanismo portuense son las calles tiradas a cordel, el urbanismo en damero; los bluendes, esas especies de almenas que coronan los pretiles de las azoteas; los guardacantones de las esquinas; los cierros bajos y altos; los pavimentos tradicionales; los huecos de escalera; los patios; y los soportales, por ejemplo.

Copia idealizada de plano de El Puerto de 1787. Ameneiro. 1970

Cuando el Puerto fue declarado Conjunto Histórico-artístico, yo creí, inocentemente, que sería su salvaguarda. Esta Ciudad de los cien palacios, ha ido, poco a poco, deturpándose y adocenándose, con la permisividad, ciertamente punible, de las autoridades locales. El paisaje urbano se ha degradado hasta límites insospechados, sin que nadie le ponga tasa ni coto. Aquí cualquiera ha dispuesto como suyo de algo que es del común; el paisaje urbano –y el rústico—heredado, preservable, por Ley.  Pero está visto que la Ley no se ha aplicado, ni se aplica; no se tiene conciencia de estar ante una Ciudad singular, a la que poco a poco se le va despojando de sus invariantes, fijadas y forjadas siglo a siglo.

Es el caso de los soportales de la ribera del Guadalete. Desde Pozos Dulces hasta casi el comienzo del Parque de Calderón por la Plaza de las Galeras Reales hubo soportales, magníficos ánditos cubiertos al mismo nivel de la calle; espacios públicos de suelo sin cielo, antesala de las viviendas de gentes de la mar que han ido quedando como testigos, aparentemente roqueños, de las invariantes arquitectónicas portuenses. Y sin embargo, pese a su robustez, llega un cualquiera y los derriba, impunemente. Con sólo repasar las antiguas fotografías puede apreciarse cómo constituían un conjunto muy homogéneo de construcciones que daban la sensación de haber heredado de nuestros repobladores de la cornisa cantábrica una de sus invariantes y haberlas convertido, con el paso de los años, en nuestra.

Pues no, parece que no. En el edificio de Pozos Dulces esquina y vuelta con calle Chanca, se han permitido sus promotores derribar los soportales y la primera crujía del edificio, pese a la prohibición expresa que tenían de hacerlo.  Sea bienvenido el expediente de la Delegación de Cultura y caiga sobre esos desaprensivos todo el peso de la Ley. A ver si, de una vez, se enteran que aquí no se juega ni con las invariantes, ni el paisaje urbano, ni el rústico, ni  con la historia. (Texto: Luis Suárez Ávila).        

Témpera sobre cartulina, 50x35. Año 1994.

«Este tristemente desaparecido tabanco portuense fue escenario de muy buenas tertulias sobre toros, flamenco y carnaval, en la fructífera época de mi estudio en la aledaña calle Conejitos. Lugar de soberanas soleras, suelo de albero, entrañable y afable tabernero, de penumbras y luces entre barriles, y una fiel clientela que imagino desolada y un tanto huérfana tras su repentino cierre hace más de 15 años». (Manuel Martín Morgado).

El autor de la témpera, Manolo Martín Morgado es nacido en Ecija en 1964. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, en la rama de Grabado y Diseño. Tuvo su estudio de arte en El Puerto en la calle Conejitos. Actualmente da clases como profesor de dibujos en Jerez de la Frontera. De Morgado ha escrito José Manuel Benítez Ariza: «Pero esa especie de austeridad sufrida, reconcentrada, que Morgado pone en toreros y flamencos, la encontramos también en los personajes que toma de la calle o sorprende en la intimidad de sus casas o en el ambiente semiprivado de un bar. Es un mundo doliente, ma non troppo. Un mundo de hombres y mujeres, dentro de lo que cabe, resignadamente felices».

Más información sobre el Tabernón de Merello en GdP. Nótula 1.348.

Mañana martes viaja a Brighton and Hove (Inglaterra) el fotógrafo portuense y redactor gráfico de Diario de Cádiz, Fito Carreto (ver nótula núm. 160 en GdP) quien expondrá en el restaurante de otro portuense, Luis Benjumeda Arrobas su muestra de temática taurina «Mozos y Espadas». La exposición está organizada y producida por Arrobas y Cía, empresa portuense con intereses comerciales en la población inglesa, siendo traducidos los textos al inglés.

En plenas Olimpiadas (el pasado 16 de julio llegaba a Brihgton and Hove la Antorcha Olímpica, produciéndose el relevo), un porteño se desplazará al país británico a mostrar un aspecto de nuestras cultura que, seguro, no dejará indiferentes a quienes tengan la oportunidad de contemplarla entre los días 2 y 26 de agosto.

Alfonso Carreto Ruiz, –Fito Carreto– es un fotoperiodista que lleva trabajando más de 25 años para el Grupo Joly, empresa editora de Diario de Cádiz teniendo su base de operaciones en El Puerto aunque su ámbito de actuación se extiende a toda la Bahía de Cádiz y la comarca de Jerez.

Con algunas incursiones mucho más lejos. Ha protagonizado diversas exposiciones, tanto individuales como colectivas, entre las que destacan la celebrada con motivo del V Aniversario de ’Cobertura Photo’, la exposición virtual ‘Fotografía Taurina’, o la celebrada para la Concejalía de Cultura del ayuntamiento de su Ciudad en el año 2000.


MOZOS Y ESPADAS.
«El torero mismo no es mas que un caballero sin armadura que se enfrenta a dragones de la dehesa, un guerreo que va a la batalla con un código tan estricto como el del duelo. Este héroe popular, no es nada sin valentía y su función es inexcusable sin arte. Es como artista que se le debe elogiar o condenar.

'Creo que el torero es un actor que hace cosas reales… Recuerdo que un torero dijo que la diferencia con el teatro, es que en la plaza, se muere de verdad'. (Orson Welles).
'El torero es en el siglo XXI el único trabajador que se gana la vida matando con una espada' (Fito Carreto)». /Del catálogo de la Exposición Mozos y Espadas.

Ver la Exposición ‘Mozos y Espadas’ en formato virtual pulsando aquí:
http://www.fitocarreto.com/02/index.html

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“Tenía el don del ritmo en sus “nudillos de caoba”
y en “su caja comparsista”.
Cada vez que utilizaba el uno o el otro,
invitaba a cantar, a acompañarle,
pues era una llamada al espíritu,
al canto popular del pasodoble, el cuplé o el tanguillo.”
Antonio Muñoz Cuenca

EN EL PARQUE.
La primera vez que vi a Rafael fue aquel caluroso verano de 1962, sentado en un banco del parque Calderón junto a mi hermana Mari --quien más adelante sería su mujer y madre de sus tres hijos--, yo tenía ocho años y ellos diecisiete. Era un muchacho muy guapo. Alto, rubio, de hombros anchos y espalda recta; se notaba a la legua que hacía gimnasia, sobre todo por los bíceps, que reventaban bajo la camisa de popellin, siempre un poco desabrochada. Lucía una mata de pelo importante, peinada hacia atrás con un toque de brillantina, a excepción del arremolinado tupé, que le cubría la frente sin llegar a ocultar sus bonitos ojos verdes. La impresión que me dio fue la de un muchacho atrevido, jovial, con un palique sin limitaciones alimentado por su inmensa fantasía.

RAPHAEL.
Desde el principio me dijo que le encantaba la música, que se sabía muchas canciones y que si quería escuchar alguna; le dije que sí, naturalmente, y en cuanto que empezó a cantar me di cuenta de que era Raphael, el muchacho que había ganado el Festival de la Canción de Benidorm, ni más ni menos. Él me siguió el rollo, divertido, haciéndose pasar por el cantante, pero luego, reconoció abiertamente que todo había sido una broma y que ni siquiera le conocía. Tardó bien poco en ser un miembro más de nuestra numerosa familia; mis padres le acogieron como a un hijo, nosotros como a un hermano.

LA CLASE DE DIBUJO.
Recuerdo que cuando estudiaba 2º de bachiller en el colegio de las Carmelitas no se me daba bien el dibujo artístico; me volvía loca intentando plasmar sobre el papel aquellos obligatorios perfiles griegos. Entonces mi cuñado cogía el lápiz de carboncillo con mucha agilidad y, sobre la lámina que yo había emborronado, aparecía nítido el rostro del David de Miguel Ángel. Aquel curso de 1967 conseguí un 9 de nota media en esta asignatura.

LLEGADA A EL PUERTO.
Rafael, nacido en Almería en marzo de 1945, llegó al Puerto en los albores de 1950 en compañía de sus padres y su hermano mayor, cursando sus estudios en el colegio de los Jesuitas hasta entrar en la adolescencia. /Rafael, con sus amigos, en la playa de la Puntilla.

El Puerto de aquella época era un lugar paradisíaco para el espíritu libre de la juventud. Partiendo de la calle Valdés salía un caminito estrecho cuajado de aromos y chumberas, que serpenteaba hasta las dunas --el Camino de los Enamorados--, allí, a la orilla de la playa, Rafael se distraía haciendo piruetas imposibles con sus amigos y emulando las posturas de Steve Reeves, uno de sus actores favoritos.

ENTRE LA MILI Y LA DECORACIÓN.
En 1965 cumplió sus deberes con la Patria -como se decía entonces- y durante 18 meses realizó el servicio militar en el cuartel de Infantería de Marina de San Fernando, ejerciendo de cabo gastador.

De profesión pintor-decorador, trabajó durante años en un taller de la calle Nevería, especializándose en el difícil arte de la imitación de puertas de caoba, llegando a impartir clases de pintura para jóvenes desempleados en la sede del Matadero Municipal. /En la imagen de la izquierda, durante el servicio militar en San Fernando.

AFICIONES.
Además de leer libros de ciencia ficción -”Platillos volantes, aquí y ahora” de Frank Edwards, o “El enviado” de J.J. Benítez-, tenía otro importante hobby al que dedicaba su tiempo libre: construir barcos de madera de diferentes estilos, entre ellos barcos de pesca y galeones antiguos; el más impresionante, la reproducción en miniatura del buque escuela de la Armada Española Juan Sebastián Elcano. Sin embargo, como ya he comentado anteriormente, su gran pasión era cantar.

Comparsa 'Los Romeo'. Año 1969.

EL CARNAVAL: 1969.
Su primera actuación en el Carnaval de Cádiz fue con la comparsa “Los Romeos”, bajo la dirección de José Luis Arniz, ganadora del segundo premio provincial en 1969.

Comparsa 'Los Séneca'. Año 1970.

Luego vinieron los primeros premios provinciales con las comparsas “Los Sénecas” en 1970, letra de Diego Caraballo, música de José Luis Arniz (durante la actuación de la comparsa el Gran Teatro Falla se venía abajo, entre oles y aplausos, y es que su manera de tocar la caja era totalmente innovadora.

Las filigranas que hacía con los palillos en el borde metálico de la caja, ponían el vello de punta). /En la imagen de la izquierda el LP de 'Los Hindúes', todo un éxito de ventas.

“Los Hindúes” en 1971, letra y dirección de Manuel Ariza González y música de José Luis Arniz (esta comparsa fue una verdadera revolución en su época, se grabó un Long Play que se vendió como rosquillas) y “Los Charlots” en 1973 con letra de Angel Garcia López, música de José Luis Arniz y dirección de Manuel Gómez, pasando por delante de “Los mariachis” y “Los fenicios”. Aquello fue un acontecimiento musical en el mundo del Carnaval y musical, saliéndoles numerosas actuaciones fuera de nuestra Ciudad.

Comparsa 'Los Charlots'. Año 1973.

...continúa leyendo "1.456. RAFAEL MONJE. ‘El Caja’."

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La pequeña historia de esta mujer no podía quedar en olvido, por liberal y por la valentía con la que vio la vida y la vivió. /En la imagen, 'La Macaca' en París, a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado.

Josefa Martin Lanzarote, “La Macaca”, nació portuense, en 1922. De unas familias muy conocidas en nuestro pueblo, por parte paterna de los 'Macacos' y materna de los 'Tocatejas'. Ya he dicho en muchas ocasiones que en las fechas que nos vamos a mover, se conocía en nuestra ciudad más por los apodos que por los apellidos. Creo que estuvieron domiciliados en Pozos Dulces o zona de La Ribera del Río,  según me cuentan.

Los  Martin Lanzarote estuvieron obligados a emigrar a Francia, por pertenecer el patriarca de la familia al Partido Comunista. Huyeron al inicio de la contienda nacional, de la que heredamos, huérfanos, muertos y hambre.

Se crió en el ambiente liberal y democrático que tenía Francia, en aquella época. En Paris, tomo clases de baile moderno. Al principio de nuestra guerra nacional, llego a la capital gala, un profesor de danza madrileño, de nombre Esteban con quien, durante unos meses estuvo practicando flamenco. Según Luis Maravilla, el nombre de este maestro era falso, no me dio más referencia, ni explicación. Los refugiados políticos que emigraron a Francia, en los años treinta seis, la gran mayoría ocultaban sus nombres y apellidos por miedo. No fue una bailaora flamenca para vivir de este arte, pero se bailaba bien por fiesta. Con dieciocho años entro el cuerpo de baile, de un cabaret, de lujo de la capital cultural de Europa, de aquella época. /Antonia Gallardo, 'La Coquinera', en un afiche publicitario.

LIBERAL Y SOCIALISTA.
Mujer liberal de ideología socialista, transmitida por sus progenitores, Manuel Martin y  Rafaela Lanzarote. Hembra que según los que la conocieron se le podía clasificar de monumental. En los años cincuenta, se paseaba por nuestro pueblo en un coche mercedes descapotable. Tuvo un incidente por estas fechas en la feria del Puerto. Un guardia municipal, la llamo al orden y la tachó de ir  provocando por el recinto ferial, comunicándole que le acompañara a comisaría. Ante la actitud del guardia, las personas presente en la caseta ferial, se manifestaron y protestaron la conducta de este guardia del orden, por lo que tuvo que intervenir el comandante de los municipales, quien ordenó y le mandó al puritano municipal, salvador de almas, que se marchara, porque que él estaba alterando el orden público, era él.

En estos tiempos todo aquel que fuera ideología de izquierda, estaba controlado o vigilado por las autoridades de la ciudad. Por lo que yo creo, que este agente, conocía los antecedentes de la familia de “Los Macacos”, y quiso ganar méritos, llevándola detenida. Los portuenses que tenemos más de sesenta años, conocimos a este policía municipal del orden suyo, era tanto de izquierda, como de derecha, se cambiaba la camisa, al mejor postor. No vale la pena mencionar su nombre, hay que dejarlo que descanse en cal, con los que no vuelven.

Luis Maravilla, de joven, con la Copa Pavón, un trofeo flamenco de prestigio.

Luis Maravilla es el nombre artístico de Luis López Tejero. (Sevilla, 1914, Alicante 2000). Este ilustre maestro de la guitarra, persona educada y de modales exquisitos, me contó: "--En el año cuarenta nueve o cincuenta, estuvo de gira en Paris, con el ballet de Pilar López. En esta ciudad conoció a una joven porteña, de nombre Pepa Martin, actuando en dicho cabaret, como bailarina del coro, de este local faustuoso". Se acordaba de ella porque sobresalía por encima de las demás coristas. Entablamos conversación, preguntándome como estaba España, en estas fechas, con el tiempo supe que se casó con el Príncipe Gitano. "Pepa tenía un cuerpo monumental, de cara, ojos y cabellos, en concordancia con su morfología".

Compañía de Pilar López

MUJERES GUAPAS.
Si hay una de las cosas que  podemos presumir los portuenses,  es de mujeres guapas en el mundo artístico flamenco, estas fueron: Antonia, Pepa y Milagros Gallardo “las Coquineras”, su tía Maria del Carmen Gallardo Rueda “la Gaditana”, Josefa Martin Lanzarote “la Macaca”, Milagros Lechuga y Josefa Gallardo “la Gallardo”. De algunas de estas mujeres dejó constancia de su belleza, Fernando de Triana, en su libro, Arte y Artistas Flamencos.

RELIGIOSA Y MODERNA.
Pepa, le tuvo un gran cariño a su pueblo, cuando podía escaparse, regresaba a su tierra, a pesar de los kilómetros que había entre Paris, Madrid, y El Puerto. Que me lo digan a mí, llevo cuarenta años viajando de la capital de España, a mi patria chica, cuatro o cinco veces al año.

Le tenía mucha devoción a la Virgen de Los Milagros, siempre que venía a su origen la visitaba. Posiblemente en el tiempo que venía de vacaciones a su ciudad, estaría en boca del vecindario por su libertad de expresión y la forma de ver la vida, que nosotros en aquel tiempo no teníamos. Utilizaba biquini, para bañarse que, en aquellos años, no estaba bien visto, por los motivos que todos sabemos y que no voy explicar, porque lo conocemos.

Se hospedaba cuando venía a su origen, en el domicilio de sus tíos en la calle ya mencionada. Me contaba Milagros Párralo, familia de Pepa, "que tenía un cuerpo diez y una cara guapísima, cuando paseaba por la calles Luna, Larga y El Parque Calderón, llevaba gente detrás como si fuera un paso de Semana Santa".

Familia de los Tocajeta en una reunión. De izquierda a derecha, Rosario Ruiz Camacho, Francisco Martín Murga 'Tocateja', familiar de 'La Macaca', Carmen Ruiz Camacho, madre de Antonio Cristo Ruiz, Ángeles Ruiz Camacho, José María Martín Murga 'tocateja', Luis Martín Murga Ruiz y Maruja Ruiz Camacho.

ENTRE LA LECHERÍA Y EL TAXI.
La familia de los Macacos tenían una lechería, en la bocacalle de Palacios, San Bartolomé, y las cabrerizas o vaquerizas estaban situadas en la calle San Bartolomé, esquina calle de Los Moros. Los Tocatejas, familia de la madre, se dedicaban mayormente al transporte de mercancías y a los taxis. Que por cierto Francisco Martín Murga, muy conocido en El Puerto, por Paco Tocateja, “el Taxista”, y su hermano José María Martín Murga, transportista apodado “Requeté” eran familia de Josefa. Estos dos portuense, estaba casados con dos hermanas de mi madre, mi tía Charo Ruiz, con Paco y Angelita Ruiz, con José María.

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