Pedro Cardeñosa Nieto nace el 8 de noviembre de 1964, en Siruela (Badajoz) Comarca de la Siberia, una zona cercana a la frontera con Ciudad Real. Sus padres: Eugenio y María, también de Siruela. Es el segundo hermano de cuatro. Antes que él nació otro hermano al que también llamaron Pedro, pero murió. Su nombre, su ropa, su cuna, su espíritu (dicen los esoteristas)…pasó a su persona.
Muy amigo de sus amigos, se precia de tenerlos de todo clase y condición. Encuentra especial satisfacción en la conversación con gente llana, de corazón puro, curtidos en el campo o la mar. Tiene una hija de 12 años que es su razón de vivir.
El año de su nacimiento, 1964, el Dr. Selye recibió el premio Nobel por sus estudios sobre los efectos del estrés en el cuerpo humano y presentó su trabajo al mundo bajo el título de «Síndrome General de Adaptación». Este era un concepto revolucionario de enfermedad física y mental y era, en aquel momento, aclamada como la idea más importante y de mayor alcance de la historia de la medicina... que el estrés era la causa de toda enfermedad. También en este año, en Alaska, ocurrió el peor terremoto de toda la historia, con una magnitud de 9,2. Tal vez, ambos sucesos, presagio de lo que este psicólogo pretende con sus nuevas teorías de la Psicomotivación con el fin de remover los cimientos para la cura del Estrés.

Siruela, en uan fotografía de 1966, dos años después de nacer Pedro, durante las fiestas patronales.
Su más tierna infancia, hasta los 10 años, la pasó viviendo en el campo, en una finca de Ciudad Real donde su padre ejercía de pastor. Allí aprendió este oficio que es su verdadera pasión y objetivo, como profesión, en la vida futura. La casa donde vivía no disponía de luz eléctrica ni de agua corriente y el pueblo más próximo estaba a 4 kilómetros. Distancia que recorría en bicicleta cada mañana, entre caminos y veredas, ¡¡a 4 grados bajo cero en invierno y 45, a la sombra, en verano!! Pero nunca faltó a clase. Dice que, hasta hoy, han sido los años más felices de su vida.
A los 10 años, pasaron por el pueblo unos señores trajeados que hicieron a todos los alumnos una serie de extraños test. Al ver el suyo mandaron llamar a sus padres y les propusieron llevarlo a un ‘centro especial’: la antigua Universidad Laboral de Cheste (Valencia). Por supuesto, sus padres se negaron.
Cuando los señores trajeados hablaron con él mismo, al volver con su bicicleta a casa, les dijo a sus padres: «--Sentaos un momento conmigo a hablar, por favor. Sabéis que os quiero mucho y que aquí soy muy feliz, pero yo necesito aprender y estos señores me ofrecen una oportunidad que quizá no vuelva a tener en mi vida». Recuerda que su madre no dejaba de llorar y que él trataba de consolarla diciéndole que era por el bien de todos porque, en el futuro, él podría ayudarles a vivir mejor.

Cartel promocional de la Armada Española de finales los años setenta.
LA ARMADA.
Finalmente, cabezón y decidido, lo consiguió. En Cheste hizo 6º, 7º y 8º de EGB y de allí lo pasaron a la Universidad Laboral de Córdoba, más cercana a su pueblo para poder disfrutar, al menos, las vacaciones con sus padres. En la Universidad Laboral de Córdoba estudió el bachiller y COU. Quiso hacer veterinaria, pero la falta de recursos de su familia le hizo posponer su proyecto e ingresó en la Armada para ayudar a sufragar los gastos de estudios del resto de sus hermanos.
PEDRO SE HACE PSICÓLOGO.
Más adelante, y ya dentro de la Armada, decidió estudiar Psicología, además de otros cursos y master diversos, por el simple placer de aprender: Proyectista de instalaciones solares, programador de sistemas informáticos, técnico electricista, nutricionista, técnico superior en prevención de riesgos laborales, psicología deportiva, horticultura y jardinería, antropología, etología y comportamiento animal, solfeo y canto --con un antiguo LP en el mercado--, estudio y práctica de todas las artes marciales hasta crear una propia, junto con el maestro de Tai-Chi, Manolo Carrillo: Psi-Zen-Do. En la Armada ha viajado prácticamente por todos los mares. Por otros motivos de trabajo, ha vivido en Holanda y Estados Unidos.

Conferencia Inernacional IFOAM, caracterizado como un bandolero, dando una charla en el entorno mundial de la comercialización del aceite de oliva.
Tras 27 años de servicio en la Armada, donde ha pasado muchos buenos momentos y muy pocos malos, decidió que era llegada la hora de dar un giro a su vida y dedicarse más de pleno a la psicología porque, «--En la Armada me di cuenta de que ya podía aprender y ofrecer poco más; y vivía demasiado bien. Después de muchos años de navegación y estancia en el extranjero, me había acomodado en un despacho de la Base de Rota y empecé a notar que me salía esa especie de ‘curvita de la felicidad’ en la barriga».

Impartiendo una conferencia de Psicomotivación en el Centro de Alto Rendimiento.
PSICOMOTIVACIÓN.
En el año 2003 empezó a desarrollar la idea de la Psicomotivación, como técnica de formación de directivos mediante actividades de turismo activo y basado en técnicas de la Psicología Industrial. Al mismo tiempo explotaba algunas empresas de hostelería, a la vez que trabaja como consultor de empresas en materia de Recursos Humanos como Romerijo, El Centro Inglés, el Grupo Ocaso, Porcelanosa, etc.

Durante una ponencia en La Coruña, en la celebración del congreso anual de OPC-España: Operadores Profesionales de Congresos.
También, basándose en la idea de la Psicomotivación, imparte cursos para Fomento, Cámara de Comercio, Centro de Apoyo al Desarrollo, Centro Europeo de Innovación, Consejería de Gobernación de Educación, etc.
Por otro lado, pasa consulta privada en la Clínica Costa Oeste y Policlínica de Jerez, además de impartir clases de apoyo para estudiantes con problemas de fracaso escolar. Escribe en diferentes medios de información general del ámbito de la provincia y comunidad autónoma, entre los que destacamos Agenda de la Empresa y Diario de Cádiz. Mantiene un blog: psicomotivación.com

Sus aficiones se encuentran en la artes marciales, pero, sobre todo, horticultura, agricultura y ganadería. Ser pastor, en la imagen, en una explotación ganadera que posee en su pueblo, es su pasión y objetivo, incluso como profesión, en el futuro.

No lo puedo evitar: soy del Puerto de Santa María. De un Puerto que no reconozco en estas calles peatonales repletas de motos, bicicletas y semáforos que guiñan en ámbar; de tiendas que “se traspasan”, de casas con cerrojos dobles y multitud de foráneos en pantalones cortos que miran escaparates, vagabundean preguntones con el dinero justo para una mariscada de gambas sin cabezas en Romerijo. De esa calle Luna desconocida que, a medida que se aleja del muelle, más desierta parece; de la primitiva Larga, cada vez más corta, estrecha y custodiada ahora por espantapaseantes verdes que tapan fachadas de edificios emblemáticos, derribados o a punto de caerse por abandono de sus propietarios; de esa Pescadería reconvertida por exigencias del guión turístico en una inmensa bolsa de aparcamiento.
Ni siquiera queda albero en la plaza de Peral. Se ha enlosado, quizás para que el genial don Pedro Muñoz Seca pasee sin ensuciarse sus recién estrenados zapatos de bronce, ahora que le pusieron piernas; aunque el injerto quede poco disimulado. De los azulejos de la tramoya decorativa del foro semicircular donde se ubica aún se vislumbra la frescura y el misterio que tuvieron antaño. En las pérgolas laterales, bajo la densa enredadera de buganvillas se reunían las pandillas del centro y de la placilla. Recuerdo que en las largas esperas confeccionábamos collares y pulseras con las hojas escamosas de las viejas Araucarias, después de terminar la merienda de pan con carne de membrillo o aceite y azúcar (poco aceite y poca azúcar). Jugábamos a la palmá y al coger. El palomar, que sólo tuvo palomas un año, lo utilizaban los jardineros como cuarto de aperos; como prisión, la chiquillería, porque su poyete generoso dejaba espacio para el asiento, a medida que se iba llenando de cogidos a la espera de la palmada que los liberase.
El último comentario de 

No sé cuándo ni dónde aprendí a leer. Si fue con los susurros amables de la señorita María Luisa o con las voces del ogro cojo. Sólo sé que me encantaban los sábados por la mañana, cuando me acercaba a la papelería de Cortés y preguntaba si había venido el cuadernillo apaisado del Capitán Trueno, con carpetilla iluminada e interior en blanco y negro. Del TBO me gustaba hasta los increíbles disparates del profesor Frank de Copenhague. Mis hermanos eran más de Roberto Alcázar y Pedrín. Mi padre leía El Coyote, sólo para poder dormir por las noches, abatido por un disparo perdido… Hasta los siete años viví entre algodones. Fue durante la primera quincena de aquel florido mayo, cuando renuncié a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometí seguir siempre a Jesucristo.




GEOMETRÍA PASO A PASO. (Ed. Tebar).
LA LÁPIDA TEMPLARIA DESCIFRADA. (Ed. Zenith).
Alberto Boutellier Caparrós nació el 31 de octubre de 1933, en Málaga. Lleva viviendo entre nosotros, desde 1975, es decir desde hace 35 años, casi la mitad de su vida. Con pocos meses sus padres le llevaron a Melilla, donde a los tres años pudo vivir el desastre de la guerra incivil. Del matrimonio formado por sus padres, Alberto y María Antonia, nacieron 6 hermanos de los que Alberto es el mayor, dos de ellos fallecidos a los pocos años de vida, fueron enterrados en los cementerios de Larache y Alcazarquivir, donde eventualmente vivieron sus padres. En la actualidad solo son dos hermanos los que sobreviven.
SU PRIMER CARNET DE CONDUCIR.
La carretera existente, cuyas condiciones en aquellos años y la orografía del terreno, la hacían apta solo para conductores experimentados. Yo había conducido durante 4 o cinco kms. en una sola ocasión, un jeep, por un carril terrizo y sin dificultades, era todo mi bagaje como conductor.

SU FAMILIA EN EL PUERTO.


Tiene iniciados e inconclusos, una autobiografía, una novela costumbrista, y una novela histórica. «--También estoy escribiendo poesía por si algún día, me sale una buena y las encuaderno. He descubierto cómo la poesía es una expresión de nuestras ideas, emociones y fundamentalmente de nuestros sentimientos, y llegados a este momento me he dicho, tu también lo puedes hacer». (En la imagen de la izquierda, con su mujer, en una recordada foto de novios).

1756. Portada de la obra Nuevo systhema sobre la causa physica de los terremotos explicado por los phenomenos electricos y adaptado al que padecio España en primero de noviembre del año antecedente de 1755. Su autor Fray Benito Geronimo Feijoo y dedicado a la Academia Portopolitana por D. Juan Luis Roche. Puerto de Santa María. Casa Real de las Cadenas. Tomo 4º de Papeles Curiosos del Doctor Pariente. Fondo Antiguo de la Biblioteca Pública.
Juan A. Villarreal Panadero, nació --“le nacieron” dice él-- el 21 de mayo de 1954 en Córdoba, ciudad de la que procede toda su familia materna, aunque, pasado poco más de un mes, llegó por primera vez a El Puerto, para quedarse definitivamente.




EL PREGÓN DE LA FERIA DE 1988. Fragmento.

Fernando Pérez Monguió es un periodista de 37 años que nació el 19 de septiembre de 1972 en el antiguo hospital de Mora, como muchos gaditanos, respirando la sal de La Caleta, la única playa del mundo flanqueada por dos castillos, y escuchando quizás el susurro de los grandes autores carnavalescos que buscaban las inspiración en el barrio de La Viña. Hijo de José María Pérez Castillo, malagueño (pero criado en Lugano –Suiza) y de Pilar Monguió Vecino, sanluqueña afincada en El Puerto de Santa María, su infancia trascurre entre los recuerdos de dos playas: la Victoria de Cádiz y El Buzo de Vistahermosa, donde residían sus abuelos y tíos maternos, y muchos de sus primos. Fueron fines de semana, vacaciones, navidades y celebraciones familiares donde arraigó en él un sentimiento de pertenencia a El Puerto que nunca le abandonó.
De una infancia muy porteña, con recuerdos imborrables en el estadio José del Cuvillo, en el vaporcito, comprando bolsas de patatas a ‘El Papi’ o jugando con sus primos, a una adolescencia con muchos viajes obligados, cambios de residencia y centros escolares dispares: Instituto Español de Tánger, Instituto Blas Cabrera Felipe de Arrecife, en Lanzarote, y el Instituto Murillo de Sevilla. (En la imagen de la izquierda, de pequeño, con su padre).









"Así que mi baño de gaditanismo me vino de la mano del regalo que supuso que Fernando Pérez Monguió me invitara a la presentación de su libro, en el que también participan José Berasaluce y Kiki con sus extraordinarias fotografías. Un libro, El duende de Cádiz, que les recomiendo enferforizadamente. Fue parido en la Venta Los Tarantos un día en el que sus autores decidieron citar a los siete en el propio restaurante de Gabi para, entre platos de jamón, langostinos y vino, mucho vino, desmelenarlos sobre lo divino y lo humano. Y de ahí salió el contenido de un libro que, como su autor dijo anoche, no es un compendio de ripios y tópicos gaditas. Cádiz está en cada página, con sus grandezas pero también con sus miserias. Daniel Rodríguez es el autor del CD que acompaña a la publicación". (José Carlos Fernández).

Al escritor y dramaturgo Pedro Muñoz Seca (El Puerto 1881 - Paracuellos del Jarama 1936) le impresionó tanto la muerte del torero José Gómez Ortega ‘Joselito’ o 'Gallito' en la Plaza de Toros de Talavera de la Reina, el 16 de mayo de 1920, que decidió hacerle una canción. Más tarde, el maestro Joaquín Taboada Steger le puso música a la letra y surgió 'Pobre Joselito', el único pasodoble que tiene el torero sevillano al que el toro Bailaor --y de la señora viuda de Ortega-- mandó al otro mundo a la edad de 25 años. (En la imagen, Pedro Muñoz Seca).
GALLITO CHICO NO SE DEDICA A JOSELITO.
EL DESCUBRIMIENTO.
El autor del libro De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo y otras 299 anécdotas literarias, Luis Fernández Zaurín, considera que "el género del anecdotario es habitual en la literatura anglosajona, pero raro en nuestra literatura" y por esa razón decidió recopilar en un libro anécdotas de autores clásicos y de escritores contemporáneos. El texto incluye las circunstancias que rodearon al poeta Rafael Alberti Merello (El Puerto 1902- ibídem 1999) cuando su nombre sonó como posible Premio Nobel Literatura.
Le concedieron otro premio que se recogía en la propia capital italiana, en la que le regalaban una treintena de botellas de vino y decidió no volar a Estocolmo, lo que terminó de enojar a la Academia Sueca. Ese es el motivo, según Lagunero, y no su militancia comunista como siempre se ha pensado, lo que le dejó sin Nobel de Literatura.







El año que nace Ángel Mendoza obtiene el Premio Nobel de Literatura Samuel Beckett. Francisco García Pavón había recibido ese mismo año de 1969, el Premio Nadal, por su novela 'Las hermanas coloradas'. Ese año el hombre pisa por primera vez la Luna y Frank Sinatra compondría 'My Way' (A mi manera). Ese año Salomé obtendría el primer puesto, compartido, en Eurovisión.

