
| Texto: José María Morillo
Las marismas del río Guadalete, integradas en el Parque Natural Bahía de Cádiz, están desempeñando estos días un papel decisivo frente a un episodio hidrometeorológico excepcional. Tal y como subrayan técnicos ambientales, estos espacios naturales están absorbiendo millones de metros cúbicos de agua dulce y amortiguando el impacto de las mareas vivas con una eficacia que desconocíamos, actuando a modo de diques de contención.
Para el ambientólogo Juan Martín Bermúdez, de la ONG Salarte: “Son gigantescas esponjas, inmensos colchones de absorción de agua. Se demuestra así su función de “tanques de tormenta naturales” uno de los servicios ecosistémicos que procuran las salinas marinas, los esteros y las marismas a la sociedad. Tenemos que conservar, renaturalizar y restaurar marismas, esteros y salinas para mejorar nuestras vidas”.





