
Los Picnic actuando en el Teatro Principal el 4 de agosto de 1964. /Foto: Rafa.
Esta es la historia de tres niños de 14, 12 y 11 años, respectivamente, que vivían en El Puerto de Santa María: Miguel Duque, Paco Oliva y Luis Villar. A diario, estos tres amigos se reunían en la barriada '18 de Julio' hoy de 'Los Toreros' situada junto a la Plaza de Toros y se iban a La Puntilla a mariscar, a cruzar el canal entre esta playa y la de Valdelagrana, terminando en los pinares de Las Dunas.
Miguel, el mayor, empezaba a hacer acrobacias --era su juego, cosas de chiquillos-- y además pagando caras las consecuencias, es decir, los batacazos. A Paco y a Luis se les fue despertando la curiosidad por este juego que se fue convirtiendo en afición y de ahí a la ilusión y el sueño de ser acróbatas.

Miguel, Paco y Luis, en la playa haciendo exhibición de músculos.
Lo que empezó como un juego se transformaba en un ejercicio diario, pues a diario entrenaban en un bodegón de la Plaza de Toros, donde por cierto, pasaban mucho frío. Los números de acrobacia eran ideados por ellos mismo, ensayando con constancia hasta dominarlos y, sin darse cuenta, se convirtieron en unos grandes gimnastas. Y, dado que en aquellas fechas no existían gimnasios en El Puerto, ellos mismos se fabricaban las pesas y demás accesorios haciendo uso de mucha imaginación.
Algunos niños de su edad se acercaban a ellos para verlos entrenar e, incluso, algún atrevido a participar con ellos en sus ejercicios. Aquella ilusión y sueño se fueron haciendo realidad y pasaron a ensayar en la sala de baile 'Picnic' en la calle Santa Clara, cuyo propietario era Ismael, el del 'Castillito de La Puntilla'. En aquel 'Picnic' empezaron a actuar en directo y de allí tomaron el nombre de 'Los Picnic de El Puerto'. La sala se llenaba para verlos actuar en directo. Sus paisanos estaban entusiasmado con 'Los Picnic', que se iban haciendo hombres y acróbatas profesionales. /En la imagen de la izquierda, Los Picnic actuando en la Plaza del Polvorista, en el Circo de los Hermanos Riola.
EL CURA MANAGER.
El cura de San Marcos, Ramón González Montaño (ver nótula núm. 232 en Gente del Puerto), se interesó por el potencial de estos porteños y se convirtió, de facto, en su representante artístico durante una serie de años. Los Picnic se desplazaron a Sevilla al 'Patio Andaluz' donde obtuvieron tras una prueba el carnet de artista --algo que se exigía para ejercer como tal durante el anterior régimen político-- en la modalidad de Circo, como acróbatas.

Actuando delante del cartel publicitario de todo un clásico local: un anuncio de Volpa de Naranja, el refresco antised.

Octavilla propagandística en la vecina localidad de Rota.
ACTUACIONES EN LA PROVINCIA.
Pronto empezaran a actuar en la provincia de Cádiz. En El Puerto lo harán en el Teatro Principal en diversas ocasiones, en el Cine Moderno, en la Plaza de Toros --¡cuantas veces ensayaron en aquel frío bodegón!--, en el Circo de los Hermanos Riola situado en la plaza del Polvorista, Circo Ringlan... Y muchas serían las veces que actuarían para recaudar fondos para la construcción de la Iglesia de San Marcos y otras obras sociales de dicha parroquia. En Rota actuarán en la Base Naval, en el Gran Teatro Florida compartiendo cartel con la compañía de baile flamenco de Miguel de los Reyes; en Puerto Real, en El Gastor, etc.

Actuación en Televisión española el 15 de marzo de 1964. "Todo El Puerto estuvo pendiente de ellos en la tarde del domingo a las 8,30 de la tarde".
TELEVISIÓN ESPAÑOLA.
Será a mediados de la década de los sesenta, el 18 de marzo de 1964, cuando les llega la oportunidad de actuar en Televisión Española. La televisión que poco a poco iba penetrando en España. La televisión en blanco y negro en en el programa 'Salto a la Fama'. Los portuenses se agolpaban en los pocos locales de hostelería y colectividades que disfrutaban de aquel electrodoméstico extraño para la mayoría de la ciudadanía: el bar Los Pepes, Liba, Triana, Celestino, La Liga, el Milindri y pocos mas. /El periódico local 'Cruzados' se hizo eco de la actuación de nuestros paisanos.
El 25 de abril de 1961 actuaron en la Plaza de Toros de El Puerto. Ese mismo día llegaba a la Ciudad el anterior jefe del estado, el dictador Francisco Franco en una de sus habituales visitas a la familia Terry para cazar en San José del Pedroso, el alcalde, Luis Portillo le invitó a presenciar el espectáculo.

Los Picnic actuando en la Plaza de Toros el 25 de abril de 1961.
La trayectoria artística duró 10 años con unas cincuenta actuaciones. Durante el servicio militar el grupo se dividiría, actuando Miguel en solitario en Barcelona a donde se fue a vivir, y Paco y Luis, como dúo durante unos años hasta que lo dejaron. Los artistas no funcionaban igual, no eran igual por separado

Homenaje recibido por Los Picnic, en el bar 'El Rincón del Arte', propiedad de David Oliva Villar, que aparece en la imagen y organizador del mismo, en el año 2009.
Ya en el entorno de los setenta años, cincuenta años después estos tres niños mayores que vieron cumplidas sus ilusiones, todavía se emocionan recordando aquellos tiempos, cuando aún se habla de ellos en algún bar de barrio, e incluso algunos compañeros de entonces les recuerdan sus azañas acrobáticas paseando por España el nombre de El Puerto.
Agradecemos a David Oliva Villar la colaboración prestada facilitando la información y documentación gráfica para la realizción de esta nótula.

A lo largo del día de hoy se ponen a a la venta los primeros ejemplares de la novela "El Cartaginés", editada por El Olivo de Papel, de la que es autor el portuense Álvaro Rendón Gómez. 
Álvaro Rendón Gómez, El Puerto de Santa María (Cádiz), 1950. Geómetra, narrador y ensayista. Licenciado en Bellas Artes. Catedrático de Dibujo. Estudiante de Cábala Hermética desde 1982, ha publicado ensayos con base geométrica como Mapas Geométricos, 1993; Análisis de recintos sagrados, 2000; Geometría paso a paso (tres volúmenes), 2001-2002; La Lápida Templaria descifrada, 2008, en colaboración con Juan Eslava Galán; La Cripta del Shemaforash, 2011. Su última novela, "Marisma con buitres", ha sido alabada por escritores de la talla de Juan Eslava Galán, premio Planeta 1987 [Librería Zorba, Larga, 69; El Puerto de Santa María; teléfono 956872195]
Hablar de Muñoz-Seca es chocar con eso del ‘astracán' aunque yo quiero pasar sobre él sin detenerme, porque para mí el astracán, que según Sáinz Robles lo inventó Enrique García Alvarez, pero que como él dice fue el inolvidable autor portuense, su ‘máximo pontífice', para mí el astracán es algo que no lo tengo en cuenta. Pedro Muñoz-Seca, 'un hombre bueno, un corazón limpio, una gracia fresca, una modestia clara', como ha escrito José María Pemán, es una figura indiscutible en el teatro cómico español de todos los tiempos, al lado por ejemplo, de Jardiel Poncela o de Miguel Mihura. Cada uno, eso sí, con sus características inconfundibles, pero a una igual altura. Por tanto a Muñoz-Seca no hay que relegarlo al olvido, como es el caso de algunos que parecen ignorarlo, tal ves porque existe una creencia, de la que yo no participo, de que el teatro cómico es, diríase, un teatro menor al que no debe prestársele demasiada atención. Admito que Pedro Muñoz-Seca tengan sus detractores pero de eso a punto menos que ignorarlo, me parece un error lamentable. Con astracán o sin él, no siempre sus obras de las cerca de trescientas que escribió, han de ser consideradas como productos tan sólo para la risa, lo cual es ya un bien, porque el hacer reír no sienta mal a nadie. En Muñoz-Seca, muchas veces, tras la escena disparatada y regocijante, se esconde un fondo humano y serio.





TALLER EL VENTA JR.
Mañana se celebra el LVII Festival de la Canción de Eurovisión. Hace 44 años tuvo lugar el 6 de abril de 1968, la edición XIII de este certamen en el Royal Albert Hall de Londres, (Reino Unido). La presentadora fue Katie Boyle y Massiel, que representaba a España, ganó el concurso con la canción ‘La, la, la’, obteniendo 29 puntos. El segundo puesto fue para el representante británico, Cliff Richard, que con la canción ‘Congratulations’ quedó a un punto de España. Francisco Andrés Gallardo nos cuenta como se vivió en España y en Europa y Pepe Mendoza como lo vivió El Puerto.
MERCHE MACARIA.


Vidriera con escudo de El Puerto que todavía existe en el inmueble.


ANOCHECER EN EL PUERTO.
Será presentado el jueves 17 de mayo a las 20:30 horas en la Fundación Rafael Alberti. ‘Anochecer en El Puerto’. François Pérez Ayrault. ‘Anochecer en El Puerto’.
En los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado, la perspectiva de explorar cosas nuevas, era cuanto menos preocupante. No, no entendía por qué debía madrugar, --con lo a gusto que estaba durmiendo, y encima…-- para ir al colegio. ¿Al colegio para qué? Y… por qué tenia que ir, si yo era muy chica? No entendía nada. Que no, que no… que no quiero! De nada sirvieron berrinches ni pataletas, mi frustración fue grande, pero al final me rendí, o lo que es lo mismo, tuve que ir al colegio ‘de cabeza’. Mucho era mi miedo, pero fue cosa de pocos días, de seguida disfruté de todo lo que iba aprendiendo, --que era mucho-- y sobre todo de la buena compañía de mis compañeras, y nuevas amigas. /Juego de la rueda, 1892, pintura de Baltasar González

Por su parte, en la categoría cadete, el joven José Antonio Núñez Corzo subió al tercer peldaño del podio tras conseguir imponerse en la línea de meta a Daniel Verdugo por tres segundos en una prueba que ganó el corredor local Salvador Guzmán. ??A la conclusión de la tercera prueba del Open de Andalucía de rally, en máster 30, el portuense Carlos Molina encabeza la clasificación con 518 puntos seguidos del jerezano José Daniel Borrego, con 426 puntos, y el portuense José María Guerrero, con 400 puntos. En la categoría cadete, José Antonio Núñez ocupa la séptima plaza con 382 puntos en su haber. /En la imagen, la prueba celebrada en Coín (Málaga).










‘Mejón que Manolete’ decían las crónicas que estuvo la Feria de El Puerto el primer año de su celebración con el actual diseño como Feria de Primavera 1945’. Este año cumpleN 37 años que desembocó en Las Banderas desde su lugar de origen la Victoria pasando por Crevillet. Tuvo como antecedentes dos feria de ganado en el coto Valdelagrana celebradas en septiembre, mes también de las anteriores ferias de la Victoria, inmemoriales ya en el siglo XVIII, aunque la memoria nos puede llevar al Rey Alfonso X, que en 1.281 concedió a la Ciudad la celebración de dos ferias anuales.
Una semana después el mismo cronista confesaba “Yo, la verdad, no creía que la feria de la Victoria iba a resultar tan bien. Ayer oía a un hombre de esos que llevan un sombrero de ala ancha y bastón muy gordo, el cual le iba dando más vuelta que los caballitos, que le decía a otro, que estaba un poco ajumado: la feria ha estado “Mejón que Manolete”. Y es que lo flamenco comparan todas las cosas con los toreros. /En la imagen, Manolete, dibujado por S. Guzman.


