
La Dolorosa, a su paso por delante de la portada de bodegas Caballero. /Foto: pasionygloria.net.
El actual párroco de San Francisco, Antonio Olmo, ha recuperado la fisonomía original de la Dolorosa que se halla en la iglesia de los Jesuitas, que fue titular de la orden seglar franciscana junto al 'Greñúo' La restauración que efectuaba el experto sevillano Juan Miñarro descubría toda la belleza de la Dolorosa que se encuentra en la iglesia parroquial de San Francisco , la de los jesuitas. Nuestra Señora de los Dolores preside un vía crucis parroquial el Sábado de Pasión, con visita a los enfermos del hospital Santa María del Puerto y como manifestación de acercamiento al barrio, gracias a la iniciativa del actual párroco, Antonio Olmo. La recuperación integral de la imagen, a la que se la incorporado un candelero nuevo y se le ha quitado toda la policromía y añadidos de su anterior restauración, ha desvelado detalle inéditos de la talla, a la que Miñarro califica "de una especial calidad" y datada a finales del siglo XVIII.

Fachada de la iglesia de San Francisco.
AÑO 1650.
Los datos coinciden con la suposición de que esta Dolorosa era la antigua titular de la orden tercera de San Francisco de la Observancia, la de Jesús de los Afligidos . Sobre 1650 se fundó e El Puerto la orden seglar franciscana, teniendo como titular al Nazareno que popularmente se le conocía como 'Greñúo', y que rivalizaba en devoción con Nuestro Padre Jesús de las Penas que también se encontraba en esta iglesia conventual.
CALLE DE LAS CRUCES.
Jesús de los Afligidos presidía un vía crucis en la madrugada del Viernes Santo , con el que se recorría la calle Cruces (de ahí su nombre), hasta la capilla del Calvario del monasterio de la Victoria o, posteriormente, hasta la ermita de Santa Clara. Al sencillo cortejo del Nazareno franciscano, que congregaba una gran multitud, se le añadió una Dolorosa, Nuestra Señora de los Dolores, talla sufragada por un devoto que a cambio solicitó quedar inhumado a los pies de la imagen. Como se puede visitar en la iglesia de San Francisco , a la izquierda del altar mayor, mirando hacia el retablo, se encuentra la lápida de José Benavente del Hoyo y Treviño, el militar que en 1778 donó la imagen de esta primera titular de los Afligidos .
...continúa leyendo "1.335. LA HISTORIA DE LOS DOLORES DE LOS AFLIGIDOS. Viernes de Dolores."

El nombre antiguo de la calle Federico Rubio es Pozuelo. Tiene una extensión aproximada de 830 metros de longitud, naciendo en la calle Santa Fe y terminando en la calle Micaela Aramburu de Mora, aunque, en realidad, continúa hasta el río Guadalete con la denominación de calle Domingo Veneroni.
NOMBRES.
Lo primero que nos llama la atención de la calle, es que, llamándose Federico Rubio, no aparezca ninguna placa conmemorativa en toda ella, llegando a pensar que el insigne Doctor, no habría nacido en la citada vía urbana. Para el grupo ha supuesto un autentico descubrimiento, tanto la biografía como la calidad humana de Federico Rubio y Gali, del que sólo teníamos una vaga referencia, sorprendiéndonos favorablemente la importancia de sus actuaciones en los campos político, social, literario, científico, etc. /En la imagen, dibujo de Federico Rubio.









Tiempos gozosos de la juventud de nuestros mayores. Jueves Santo de los años 60 en que Humildad, Misericordia y Amor eran una trinidad de la noche porteña de Pasión, mientras la pescadería se adecentaba con galas dignas de la Señora del Carmen para recibir al Nazareno y a la Señora de los Dolores, la niña surgida de la gubia del paisano José Ovando.
José Manuel Lorenzo Salmerón ha sido la persona designada por la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Ronda para realizar y dar lectura al pregón de la Semana Santa de Ronda en 2012.





HIJO ADOPTIVO.



El día 20 es San Sebastián. Y esta Ciudad no lo celebraba desde por lo menos hace más de un siglo y medio, aunque es su Copatrón, hasta el año pasado. Desde el siglo XV tuvo ermita cercana al Castillo y, luego, otra ermita con hospital en el llamado Ejido de San Sebastián, donde permanece la Cruz, aunque bien mermada de base, en la esquina de Santa Fe y Durango, y, donde estuvo un Hospital de Nuestra Señora del Amparo y San Sebastián que yo alcancé a conocer de pequeño.
Hoy 18 de enero hace 234 años que el portuense Juan Ignacio de la Rocha fue consagrado Obispo de Michoacán en la bella catedral de la Arquidiócesis de Morelia, en una solemne ceremonia a la que asistieron personas de todos los estamentos sociales y gran número de autoridades clericales y civiles, entre ellas el virrey Bucarelli. Estaba próximo a cumplir los 63 años y, de hecho, hacía año y medio –desde mediado agosto de 1776- que había sido asignado para este cargo por el rey, que era el que nombraba a los obispos, entre una amplia lista de nada menos que 73 candidatos. Aceptó la mitra el 27 de diciembre de ese mismo año, jurando fidelidad a las normas de la corona y recibió las reales cédulas de su nombramiento. Sin embargo, las bulas pontificias que debían ratificarlo, pasaban los meses y no llegaban. Debieron extraviarse por el camino de Roma a la Valladolid mejicana, capital de la diócesis, tomando posesión sin ser consagrado, dadas las circunstancias, en abril de 1777. Finalmente, como si de un regalo de Reyes se tratase, las bulas llegaron a su destino el día de la Epifanía de 1778, celebrándose en la fecha antes citada su consagración, ocupando con todos los requisitos y trámites cubiertos la silla episcopal de una de las más grandes y prósperas ciudades de Nueva España. (Según el censo de Revillagigedo, superaba por poco las 17.000 almas).
LOS BIZARRONES.