Francisco Javier Navarrete Mateos nace en la calle Cruces en 1963, segundo de los cinco hermanos del matrimonio formado por Adolfo Navarrete y Milagros Mateos. Estudia en el Colegio La Salle y formación profesional, rama electrónica en SAFA. Empezará a trabajar como aprendiz en la cristalería de los hermanos Luis y Manuel Pérez, en la calle Larga, 145, donde ya e maestro en el oficio, independizándose hace 15 años y montando un taller de cristalería primero en la barriada de Las Nieves y, desde 2011 en el polígono industrial Salinas de San José. Entre sus aficiones, el senderismo y la fotografía.
Con apenas 16 años tiene su primer contacto con el mundo de la fotografía: su madre le regalará una cámara Yashica, muy popular en 1979. A partir de ese momento y de forma autodidacta une su afición a la fotografía con el mundo de las cofradías.
Ahí recibirá, de otros tantos aficionados a la imagen y a plasmar la Semana Santa sabios consejos que, unidos a su tesón y constancia han hecho de Navarrete un algo más que un amateur en las fotos cofradieras. Javier es, además, miembro del Club Fotográfico 76 de Puerto Real, autor de numerosas obras de la mas variada temática, destacando entre otras, la que fue cartel de Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino de El Puerto en el año 2006, dedicada a Vizcaya.
EXPO MOMENTO DE PASIÓN.
En estos días expone en el Palacio de Araníbar, sede de Turismo y Promoción de la Ciudad una muestra, 'Momentos de Pasión', con más de 30 obras cuyo argumento expositivo es la Semana Santa. Estas imágenes están tratadas con algunas texturas y combinadas con filtros lo que le dan una mayor personalización a su trabajo. Junto a su obra se muestran algunos de los trabajos presentados al certamen para la elección del cartel oficial de la Semana Santa 2012. Las fotografías están a la venta a través del Consejo Local de Hermandades y Cofradías y lo recaudado será destinado a causas benéficas.

La Sala Araníbar, en el Palacio del mismo nombre, sede de Turismo y Promoción de la Ciudad acoge la exposición 'Momentos de Pasión' de Navarrete.
Nuestro protagonista es un reconocido autor de carteles anunciadores de la Semana Santa, siendo cartel oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías en los años 1998, 1999 y 2004 e, igualmente de los cincuentenarios de las Hermandades del Dolor y Sacrificio y de la Oración en el Huerto. Ha ilustrado también carteles de otras hermandades de la Ciudad así como diversas publicaciones de temática cuaresmal.

Ilustración de una fotografía compuesta por tres imágenes: el Nazareno, el Cristo del Amor y la Virgen de la Soledad enlazadas entre si, produciendo un efecto óptico que mirando la fotografía desde tres ángulos distintos se observan las tres imágenes mencionadas con anterioridad.

Hermandad de la Misericordia, vulgo 'Cerillitos'.
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El Mercado de Abastos se ha convertido en un escaparate cultural por unos días. No serán los últimos. De 10 a 14 horas, en la segunda planta de dicho edificio --sede del Centro Comercial Abierto, CCA-- se puede visitar una exposición del creativo de la agencia de bodas ‘Si Quiero’, Miguel Sánchez Ivars,
Otros no ven nada profano porque no aparece nada sagrado. En cualquier caso, un trabajo impecable de Sánchez Ivars quien, una vez más nos sorprende por su visión diferente de las cosas, por su creatividad y atrevimiento, ofreciéndonos una imagen inédita en el panorama cofradiero de la península ibérica, que ha dado la vuelta a España a través de las televisiones, internet y las redes sociales.




O el que relata la muerte, en El Puerto, de José Cándido, el 24 de junio de 1771, primer torero de a pie que sucumbió de una cornada. O la canción “Toros en El Puerto” de Don Luis González Bravo, estrenada en 1841 y, desde entonces, la canción más repetida y famosa de todo el siglo XIX... /En la imagen, anuncio de la zarzuela de ambiente portuense 'El Tío Caniyitas'.


Ahora, Villarreal, natural de El Puerto de Santa María, tiene un plan: se prepara dos exámenes para puestos que no requieren titulación universitaria (Auxilio Judicial y Tramitación procesal) para, desde ahí, intentar ir subiendo escalones en la Administración, pero a través “de la promoción interna”. Si consigue alguno de los puestos, cobrará unos 1.200 euros al mes, algo que sí le permitiría independizarse. Pero a pesar de estar sobrecualificada para los puestos a los que opta, no lo tiene fácil: en Auxilio Judicial se han presentado 18.000 personas para unas 140 plazas (el examen fue el 26 de febrero) y para Tramitación procesal, unos 8.000 aspirantes competirán por 43 puestos. /En la imagen, Carolina Villarreal.
María Reyes Romero, amiga de Carolina Villarreal y vecina también de El Puerto de Santa María, se está preparando por su cuenta. Dejó la academia el mes pasado porque necesitaba acelerar el ritmo de estudio y porque se le habían acabado los ahorros: “La última cuota me la tuvieron que pagar mis padres”, cuenta esta aspirante de 25 años a profesora de instituto. Las academias defienden su oferta, e insisten en que las oposiciones son una apuesta a medio y largo plazo, con igualdad de oportunidades en el acceso y en la promoción, y mayores posibilidades de conciliación que en la privada. Aunque actualmente es “una apuesta arriesgada”, sobre todo en aquellas que requieren mucha preparación, señala Bagüés. /En la imagen, María Reyes.



Su madre, Lola, que se quedó ciega después del parto de su último hijo, regentaba la panadería que había en la calle Cielos frente a la iglesia de San Joaquín y su padre, Manuel, tenía en la calle Durango esquina calle Cruces una carpintería donde hacía y arreglaba las ruedas de los carruajes y aperos de labranza. /En la imagen de la izquierda, un joven José Luis Palomo Abadía.
TABERNA CASA PALOMO.
En 1774 marchó Gregorio de Urruela a bordo de la fragata “San Juan Bautista” a Guatemala, estableciéndose en la Nueva Guatemala de la Asunción, donde desempeñó, entre otros más o menos importantes cargos, el de regidor del ayuntamiento en 1779, año en el que, además, contrajo matrimonio el 26 de abril en la parroquia de la Ermita, con María Josefa de Casares y Olaberrieta, madre de Julián, nacida el 23 de noviembre de 1756 en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala (actualmente Antigua Guatemala). /En la iamgen, Gregorio Ignacio de Urruela y Angulo.
En 1802 y como ya mencioné en mi anterior 


Francisco Javier Merello Gaztelu nació en El Puerto el 23 de noviembre de 1928, único hijo del matrimonio formado por Francisco Javier Merello Docavo y Dolores Gaztelu Tirado. Siendo sus abuelos paternos Eduardo Merello Alberti y Ramona Docavo Alberti. Los fundadores de la saga familiar de este apellido fueron Julio Vicente Merello Cherisola, natural de Génova y Catalina Alberti Ravina, gaditana, que se casan en El Puerto en 1839 y aquí se instalan, dedicándose al negocio vinícola. Han sido estudiados por el investigador Antonio Gutiérrez Ruiz y podemos ver dicha genealogía explicada en la nótula núm. 


El nombre antiguo de la calle Federico Rubio es Pozuelo. Tiene una extensión aproximada de 830 metros de longitud, naciendo en la calle Santa Fe y terminando en la calle Micaela Aramburu de Mora, aunque, en realidad, continúa hasta el río Guadalete con la denominación de calle Domingo Veneroni.
NOMBRES.
Lo primero que nos llama la atención de la calle, es que, llamándose Federico Rubio, no aparezca ninguna placa conmemorativa en toda ella, llegando a pensar que el insigne Doctor, no habría nacido en la citada vía urbana. Para el grupo ha supuesto un autentico descubrimiento, tanto la biografía como la calidad humana de Federico Rubio y Gali, del que sólo teníamos una vaga referencia, sorprendiéndonos favorablemente la importancia de sus actuaciones en los campos político, social, literario, científico, etc. /En la imagen, dibujo de Federico Rubio.









De pequeño estuvo en la 'amiga' de Conchita Romero, un piso de una casa aneja a la bodega de José de la Cuesta en la calle San Bartolomé, con entrada por la calle Palacios, donde fue condiscípulo del polifacético artista local, Manuel Bejarano Armario. Después "fui al colegio de la Aurora, cuando ya, naturalmente, no pertenecía a ningún Patronato Parroquial o de otro tipo. Era Escuela Nacional, y tuve como maestro a don Remigio Peñalver, persona de extraordinaria bondad, de cariño a sus discípulos, muy paciente quien estimuló mucho para que me aplicase en el dibujo. Del Colegio de la Aurora me quedan muchos y buenos amigos y aunque no fue una etapa muy larga, sí muy feliz, por don Remigio, por sus auxiliares don Eduardo Ciria y don Juan Díaz, y mis compañeros los Sucino, Buhigas, Enrique Pérez, Manolín y otros, que siento mucho no recordar sus nombres". /En la imagen de la izquierda, la sede de las Escuelas Pías de la Aurora, luego Colegio Nacional, obra pictórica de Lara.
