
Juan Gómez Benítez es Licenciado en Enología, Ingeniero Químico, Licenciado en Química, Licenciado en Ciencias del Mar y Dr. en Ciencias Químicas. Profesor Titular de la Universidad de Cádiz (UCA). Es Coordinador de la Licenciatura de Enología y Coordinador del programa Erasmus para esta Licenciatura en la Universidad de Cádiz. Ha sido con anterioridad Director del Departamento de I+D del Grupo Osborne desde 1978 hasta 1998, fecha en la que se incorpora definitivamente a la Universidad. Ha tenido responsabilidades en las áreas de investigación, formación y mediambiental en las empresas de dicho grupo, formado entonces por 10 empresas del sector alimentación: Jamón (Sánchez Romero Carvajal-Jabugo), lácteo (queso Boffard) y del sector de bebidas (Bodegas Osborne, Bodegas Montecillo, Anís del Mono, etc.)

Juan Gómez el primero por la izquierda abajo en el Colegio de la Pescadería. En la misma foto arriba Emilio Flor, Arturo Garrido y Javier Zacagnini, entre otros, que invitamos a descubrir a nuestros lectores.
El Dr. Gómez Benítez nació en El Puerto en el año 1954 y estudió párvulos en el colegio de la Pescadería de D. Miguel Cea y después todo el bachillerato en el colegio de San Luis Gonzaga de los jesuitas. Sus primeros recuerdos relacionados con la bodega datan de cuando siendo niño le llevaba algún recado a su padre Antonio Gómez --su padre-- y se sorprendía a sí mismo minúsculo entre un mar de vasijas de madera que entonces le parecían de tamaño descomunal y rodeado de un olor embriagador, especialmente en el mes de Septiembre cuando veía las botas con mosto en fermentación. Recuerda ese patio de la bodega con una luz cegadora y esas hileras de arrumbadores empujando las botas en calle Valdés. (Y es algo que permanece en la memoria colectiva de quienes conocieron aquel Puerto de bodegas, con un Campo de Guía en plena efervescencia, independientemente de las crisis del sector del momento).

En la playa de los curas con Manolo Muñoz, Manolo Vaca, Federico Verdi, (qepd) entre otros.
OSBORNE, ¿COMO NO?
El Dr. Gómez Benítez estudió Químicas y al terminar sus estudios parecía predestinado a continuar la tradición familiar y el director técnico por aquel entonces Francisco Perdigones le propuso en el año 1978 comenzar a trabajar en la bodega llevando los temas de investigación para desarrollar las nuevas técnicas de elaboración de vinos en un sector que entonces estaba en pleno apogeo. A Juan de natural estudioso, ordenado y reflexivo le gustó el trabajo y así continuó ampliando su dedicación a las otras empresas del grupo Osborne, compatibilizando este trabajo con la docencia en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cádiz desde el año 1991 hasta el año 1998.

Juan Gómez, en una excursión a la Sierra de Cádiz.
LA UNIVERSIDAD DE CÁDIZ.
En 1998, año en que dejó Bodegas Osborne e ingresó a tiempo completo en la UCA, donde continua su labor docente e investigadora en el ámbito de la Enología. De esta profesión docente se siente especialmente orgulloso porque hay pocos oficios más dignos y produzcan más satisfacción que el de profesor y que cuando se ejerce con plenitud y dedicación puede marcar para siempre la vida de sus alumnos.

Con los presidentes del Consejo Regulador del Vino del Marco de Jerez, Jorge Pascual y del Brandy, Evaristo Babé y otros componentes de la Junta Directiva de la Asociación de Enólogos de Andalucía
CAMBIOS EN EL MARCO DEL JEREZ.
Juan Gómez ha sido testigo del enorme cambio que se ha producido entre los técnicos del Marco del Jerez-Xérès-Sherry pues cuando empezó a trabajar imperaba la ley del silencio y los enólogos no podían hablar de trabajo cuando se reunían. En la actualidad los enólogos intercambian sus conocimientos y experiencias hasta donde deben y un grupo de estos enólogos forma su núcleo duro de amigos, excepción hecha de José María Morillo, su doble compadre y amigo de infancia que todavía no es enólogo, aunque todavía está a tiempo.

PRESIDENTE NACIONAL Y VICE INTERNACIONAL.
Juan siempre se ha sentido comprometido con su profesión y ha participado en los foros donde se hablaba de su mejora. Desde el año 1985 pertenece a la Asociación Andaluza de Enólogos y en el año 1999 ingresa en su junta directiva, siendo nombrado Secretario General en el año 2001 y Presidente en el año 2005. En el año 2006 es nombrado presidente de la Federación Española de Asociaciones de Enólogos y en el 2008 vicepresidente de la Unión Internacional de Enólogos (UIOE), cargos que continúa ostentando. Desde estos cargos trabaja por el reconocimiento y la ampliación de las atribuciones profesionales de los enólogos de España y de todo el mundo.
ACADEMIA GOZAVIN.
Juanito Gómez ha convertido el vino en su profesión y su afición circunstancia que comparte con su mujer Chelo Sanz, también química y enóloga. a la que para colmo conoció cuando ella visitaba una bodega. Ambos participan como jurados en numerosos concursos de vino e imparten clases y cursos de cata, habiendo fundado para ello la academia Gozavín. Desde ella desarrilla sus actividades de formación y asesoría enológica y pueden adaptar sus actividades a las necesidades, circunstancias y deseos de los asistentes. Gozavín ofrece cursos de cata personalizados de vinos, productos derivados (brandy, licores, vinagre) y alimentos (jamón, queso, etc.) según el nivel y perfil de los asistentes.

Con Chelo Sanz Cancela, su mujer en... una bodega.
Asimismo ofertan programas de formación, con distintos niveles de especialización sobre cualquiera de las materias que tienen relación con la vitivinicultura. Lo mismo ofrecen cursos en inglés y/o francés que ofrecen los servicios a agencias de viaje, organizaciones de congresos, hoteles y empresas del sector vitivinícola en general y también a particulares. Igualmente Gozavín ofrece servicios varios como: organización de visitas a viñedos y bodegas con cata dirigida de vinos, charlas y conferencias sobre temas vitivinícolas de actualidad, maridaje de vinos y alimentos, personalización de vinos para celebraciones. (email: gozavin@gozavin.com. Tfnos. 956.858.706 / 666.428.422).
VINO FINO DE EL PUERTO.
Juan Gómez Benítez es consumidor habitual de Fino de El Puerto en rama que considera un vino excelso y que afortunadamente es su vino de diario; al mismo tiempo se declara detractor de la cerveza en una ciudad que vive del vino. Juan Gómez Benítez es portuense --o porteño-- por los cuatro costados, aunque no se considera especialmente localista en un mundo sin fronteras como el nuestro. Como resumen, algo tan simple y tan complejo como que la vida de Juan Gómez Benítez representa una vida dedicada al vino.

¿QUE ES UN ENÓLOGO?
Más de uno se preguntará que es un enólogo y si atendemos a la etimología, enólogo es el que sabe de vinos, definición que es bastante imprecisa porque se puede saber de vino elaborándolo en una bodega o estudiando en una biblioteca. La acepción inglesa del enólogo es “winemaker” que es el que hace el vino, pero esta definición es también un poco imprecisa porque el vino se puede hacer de muchas formas, bien, mal, regular y mediopensionista.

Con la Junta Directiva de la Asociación Española de Asociaciones de Enólogos.
La mejor definición del enólogo es una mezcla de las dos anteriores y es el que hace vino con conocimiento. El enólogo es el verdadero protagonista y artífice del vino, es como el pintor de un cuadro que lo firma una vez terminado, y de hecho en países que nos aventajan en el marketing el enólogo de prestigio se convierte en la imagen del vino y firma las etiquetas. Actualmente en España existen estudios específicos e integrales de Enología que abarcan desde la viña al embotellado, siendo una licenciatura que se transformará en breve en grado adaptado al plan Bolonia. Y Juan Gómez Benítez ha participado activamente en el diseño de ambos planes de estudio.
ANTONIO GÓMEZ, CAPATAZ DE BODEGA.
Juan Gómez Benítez lleva el vino en la sangre no en vano es la cuarta generación en su familia que se dedica de una forma a la bodega. Pero fue sin duda su padre Antonio Gómez, capataz general de la bodega Osborne, quien más influyó en su vocación. Por ello le dedicó su tesis doctoral en Química, que inevitablemente estaba dedicada al vino de esta forma: “Dedico este trabajo a la memoria del capataz de bodega Antonio Gómez que supo infundirme un profundo amor y respeto por el vino. Gracias papá”. (En la imagen, Antonio Gómez Sánchez).
Desde la copa o sin ella, In Vino Veritas.
Más información:Juan Gómez. Enólogo (I). Nótula 006.
Más información: Ana Benítez, la madre de Juan Gómez. Nótula 417.


El sobrenombre de “el Pijota” le viene dado desde muy joven. Era muy alto --o largo, como decimos por aquí--, muy blanco y muy delgado y su amigo el Chiculi (camarero del Bar Santa María recientemente jubilado), le dijo que se pareciá a “una pijota hariná”. Cuando en 1985 montó el Bar, le preguntó a su mujer que como le ponían al establecimiento a lo que ésta le respondió con rotundidad: «--Quelevaponé: Pijota, no?».






En la actualidad, con 62 años, 50 de los cuales los ha vivido en el sector hostelero, se siente satisfecho de la labor realizada: género de calidad, especializado en mariscos y pescado frito, donde destacan los guisos marineros y las tortillitas de camarones. En torno a su establecimiento y a su persona funciona la “Peña Gastro Cultural Pijota”, quienes se reúnen una vez al mes para comer, habiendo sobrepasado ya los 20 años de existencia.


PUBLICACIONES
No cabe duda que todos los trabajos causaron impacto entre los investigadores, pero entre estos destacaremos dos, la Hoja 1061, La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Oda Marítima" de Avieno reeditado recientemente por la Diputación de Cádiz y ya agotado (por cierto que el original que se utilizó para realizar el facsímil es propiedad de Luis Suárez Ávila). El primero, porque hasta los últimos planos realizados por satélite, no ha sido mejorado, aunque aun es referencia obligada. El segundo es una obra de obligada lectura, no solo para la información geológica, sino también para la interpretación de la costa española en la antigüedad. La cartografía que acompaña este libro, reconstruye el área costera, especialmente de la Bahía de Cadiz y las marismas del Guadalquivir, en épocas antiguas, con una efectividad realmente asombrosa, como así han demostrado los trabajos dirigidos por las Universidades de Bremen y Sevilla, muy recientemente. (En la imagen, acuarela de Vicente Vega de la Plaza de Juan Gavala, en una vista desde la calle Vicario.).
Entre otros nombramientos, es requerido para el cargo de Director del Instituto Geológico y Minero de España durante los años 1954-55 así como Director General de Minas. Fue Director General de la Empresa Nacional ADARO, en Madrid, dedicada a la investigación y nuevas tecnologías de la época, donde procuraría empleo a muchos portuenses. Era miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y del Instituto de Estudios Gaditanos. También fue condecorado en varias ocasiones: Caballero de la Real Orden de Carlos III, Gran Cruz de las Órdenes del Mérito Agrícola, Mérito Civil, Alfonso X El Sabio, y Cardenal Cisneros.




Cuando estábamos en el centro, teníamos la diversión asegurada, aparte de ver los ensayos de los conjuntos y teatro, teniamos un televisor en blanco y negro, donde veíamos los programas musicales de la época, como “Noche del Sábado”, “Amigos del Lunes” e “Historias para no dormir” la noche de los viernes, a las doce de la noche, ya estabamos camino de casa. (Textos y Fotos: Francisco Ramírez Tallón).
Alberto Alcaraz Roca (1931-2009), natural de Roquetas (Almería) dejó huella en la Bahía de Cádiz. Murió en los primeros días de este mes de Octubre, tras una larga vida dedicada a la pesca. Con sus barcos, como el Roquetero, Enri, María la Belema, Rosa María Martí, Alver o Nuestra Señora de África, que faenaron en las costas del Mediterráneo y en Marruecos, 'en el moro', se dedicó en cuerpo y alma a su pasión. Mecánico naval en los años 70 se incorpora como armador a la flota pesquera portuense proveniente de Alhucemas y, según recuerdos que me cuenta Antonio Carbonell, quien vivió junto a él como secretario muchas horas de faena en la Cofradía de Pescadores portuense, no escatimaba ningún medio para mejorar la seguridad de sus trabajadores y la bonanza económica de ese puerto pesquero. (En la imagen, Alberto Alcaraz Roca, dirigiéndose a los pensionistas del mundo del mar, días antes de la Navidad, en el restaurante El Resbaladero. Diciembre de 1982). (La foto es de la Colección de A.C.L.)



Alberto fue socio fundador de la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores, llegando a ser su Vicepresidente; fue Presidente de la Federación Provincial de Cofradias de Pescadores de Cádiz y vocal de de zona suratlántica en la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores. Ahora, a sus 78 años presidía la compañía de seguros más prestigiosa del sector marítimo: Mutua de Riesgo Marítimo (Murimar) a la que reflotó y dotó de una nueva directiva, nuevos mercados e impulsó nuevos productos. (En la imagen, Alberto Alcaraz, en una fotografía tomada poco antes de su enfermedad).
Sonaba la sirena del vapor de las nueve cuando de las paredes del paritorio del hoy cerrado y casi en ruinas Hospital de San Juan de Dios, escapaba el primer llanto de Manuel Tosar Alvarez, nuestro protagonista. Fuera de la sala, el desaparecido Manuel Tosar Bayo recibía con orgullo la llegada de su hijo varón. Eran los primeros años de la década de los setenta.
Sin embargo, de todos los eventos a los que acompañaba a su padre y también a su tío Ramón eran los de naturaleza religiosa los que más despertaban su interés. Se considera un afortunado por poder contar con estos dos grandes maestros que le enseñaron a conocer los entresijos de su verdadera pasión y por la que es más conocido: el mundo cofrade. No en vano, su padre fue de los primeros hermanos de la entonces naciente Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Dolor y Sacrificio, mientras que Ramón Bayo era uno de los fundadores de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura (hoy también de San Joaquín y Santa Ana). Es de ésta última de la que se hizo hermano hace ya veintisiete años. También la Esclavitud cuenta a este hermano entre sus miembros. (En la imagen, a los pies del Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura, durante los cultos celebrados en marzo de 1989).
Recuerda con un cariño muy especial aquellas noches en las que sus padres lo llevaban al concurso de saetas y la magia que le transmitía aquella sala de la peña El Chumi, llena de humo y bullicio que se transformaba en silencio cuando se alzaba la voz del cantaor; o aquellos momentos tras la recogida de la Patrona, cuando junto a su padre y otros hombres de la hermandad ayudaba a empujar el paso de la Virgen hasta subirlo al presbiterio para que presidiera la octava que comenzaba al día siguiente; o el domingo de ramos en el que al ver pasar ante él el paso del flagelado comprendió que quería ser de aquella hermandad. En ella ha sido desde hermano de luz hasta costalero y posteriormente secretario de su Junta de Gobierno hasta que volviera a tomar su cirio como hermano de luz. (Instantánea tomada en el Centro Cultural Alfonso X el Sabio junto a su tío, Ramón Bayo, con motivo de una de las exposiciones en las que se exponían curiosidades y objetos de éste último).
Con apenas 24 años fue requerido para dirigir en Telepuerto un programa destinado al público cofrade de la ciudad. Desde el comienzo tuvo claro el nombre: “Sentir Cofrade”. Esta etapa le permitió conocer muy de cerca las inquietudes de las diferentes hermandades de El Puerto. Intentó, con los medios de los que disponía, que su programa fuera cauce para que la sociedad local conociera un patrimonio que considera infravalorado, ya que es imposible valorar aquello que no se conoce; y nuestras hermandades son las depositarias no sólo de imágenes y enseres de incuestionable valor, sino también de un descomunal capital humano y de una gran parte de la memoria histórica de nuestra ciudad.
Quien tiene la oportunidad de compartir con Manolo un rato de conversación descubre a una persona de fuertes convicciones que no tiene miedo al compromiso ni a las consecuencias que pueda acarrearle el hecho de defenderlas, para sí o para otros, porque entre los cofrades portuenses, como en otros colectivos, es bien sabido que siempre pueden contar con él. De todos es conocido que Manolo no es de los que esperan a que se le pida ayuda, sino de los que acuden a ver en qué puede ayudar.
Francisco Javier González Fuentes nació en la barriada Juan Melgarejo Osborne --Sericícola-- en el año 1981, hijo del conocido frutero Genaro González Salas y María Rosa Fuentes Vélez. Es el menor de 5 hermanos, todos nacidos en nuestra Ciudad: Manolo, Ramón, Antonio y Rosa. Francisco, Kiko para todos que es como le conocen en nuestra ciudad,. Estudió en el Colegio Público de la Sericícola, continuando sus estudios secundarios en el INB Pedro Muñoz Seca. Ha practicado artes marciales: kárate, Kick-Booxing americano, y el Aikido del que es monitor. Una vez participó en Telepuerto (cuando tenía 11 años) en un programa para él solo contando chistes. El presentador de entonces era Rafael Morro. Recuerda Kiko que su amigo Juan Barrero, con notula propia en Gente del Puerto, le fue a recoger a su casa con su jaguar. Ha sido voluntario de la Cruz Roja Española. Se considera porteño de pura cepa y se desvive por El Puerto. Además como porteño que se precie, tiene un gran sentido del humor. (Fotografía de la Orla de Perito Judicial).
De los devotos y enamorados de esta Ciudad de El Gran Puerto de Santa María, debo traer hoy aquí a don Diego Angulo Iñiguez. ¿Quién no ha estudiado en su “Manual de Historia del Arte”, en dos tomos? Pues sencillamente el que no haya estudiado Historia del Arte, pero era texto obligatorio en Escuelas de Arquitectura, en Facultades de Bellas Artes, en Facultades de Filosofía, y en cualquier centro donde se cursara algo relativo a las artes.
Cuando saqué mi carnet de conducir, me convertí en su chofer y seguí llevándolo a donde quiso, mientras yo me iba empapando de la riqueza artística de Andalucía. (En la imagen de la izquierda, tres ilustraciones del Manual de Historia del Arte" de D. Diego Angulo).
A mis hijas le contaron este chiste y fue suficiente para que lo relacionaran: Se trataba de un banquete en que era preciso repartir un pollo guisado en pepitoria y el que lo repartía decidió adjudicar cada parte del animal a un comensal según su nombre: "Bengala, para ti las alas; Lechuga, para ti la pechuga; Cantueso, para ti el pescuezo; Paullata, para ti las patas; Angulo, para ti..." Y Angulo, viéndolas venir, dijo que no le gustaba el pollo. La verdad es que yo le reñía a mis hijas con la boquita cerrada aquella maldad para con el maestro, a quien seguía respetando y venerando. Don Diego me dedicó de su mano el "Murillo", "La arquitectura mudéjar sevillana", su "Manual" famoso e infinidad de separatas que conservo con verdadero cariño. (En la imagen superior, la portada del ejemplar de 'Murillo' y en la imagen inferior, la dedicatoria que realizó de dicho ejemplar al autor de este reportaje).









José Wilfredo del Pozo Alarcón --Willy del Pozo-- nació en Ayacucho (Perú) el 2 de abril de 1970. Es escritor y editor que firma sus obras, además, con los seudónimos de Karl Oharak y Abril Alonso. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Cádiz es autor de libros de relatos y diversos poemarios: “Hablando al amor” (El Puerto de Santa María, 1992), “El retorno del poeta” (Cádiz, 1997), “Pinceladas líricas" (El Puerto de Santa María, 1998) –con la participación pictórica del artista italiano Francesco Policastro–, “La revelación de la palabra”, (Lima, 1999) –con la participación del fotógrafo extremeño José Luis Medina– y el libro de relatos eróticos “Trilogías” (relatos al desnudo) (Cádiz, 1996).
En diciembre de 1998 retorna a España y crea la revista cultural “Gimnasio de musas” 0 “El colibrí lírico” o “El acné de Narciso” o “La inocente hecatombe”, que sirve como un enlace de comunicación entre El Puerto de Santa María y Ayacucho. Fue Presidente de la Asociación de Escritores de Ayacucho (AEDA) (2000-2002) y director de la revista Tikanka, y portavoz de dicha institución. Es director de Ediciones Altazor con sede en Lima (Perú) donde promociona a autores peruanos. El pasado mes de agosto presentó en Perú varios libros de cuentos para niños, bajo uno de sus seudónimos “Abril Alonso”






