Francisca Herrera Morón, 'Curra' nació en El Puerto en enero de 1931. Al serle preguntada la edad, afirmó que tenía "cuatro veces 20 años", siendo hija única de los también portuenses Ramón Herrera y Antonia Morón, apellidos claramente gitanos. Vivió en el Barrio Alto, en las calles Zarza y Lechería, para trasladarse, cuando se casó, a la calle de la Rosa.
En 1931, el año de su nacimiento, serán clasificadas las vías pecuarias de El Puerto de Santa María mediante estudio topográfico por Real Orden de fecha 9 de marzo de 1931. El 12 de abril se celebran elecciones municipales. El 31 de mayo, ya con la II República, se vuelven a celebrar los comicios locales. Fueron alcaldes ese año Eduardo Ruiz Golluri por los conservadores y Francisco Cossi Ochoa, por los progresistas. /En la imagen de la izquierda, Curra, en 1949.
Rafael Alberti estrena su primera obra de teatro: 'El hombre deshabitado' y se afilia al Partido Comunista. Pedro Muñoz Seca estrena las obras de tratro: “¡Todo para ti!”, “El alma de corcho”, “El drama de Adán”, “Mi padre”. El 14 de abril nacen el primer alcalde del actual periodo democrático, Antonio Álvarez Herrera, el 22 de mayo el pediatra Juan Luis Bootello Reyes, el 28 de diciembre Francisco Sánchez Aguilar, del desaparecido Tabernón Sánchez, de la calle Ganado y el pintor portuense Vicente Galán.
A la edad de tres años, Curra se quedó sin padre y, a causa de unos problemas en la casa familiar se fue a vivir con su tía Jeroma y un tío de ella que tenía una fragua en la calle de la Zarza, conocido el herrero por el sobrenombre de 'el Cojo'. Luego se trasladaría, con 10 años con otros familiares que vivían en una casa de la calle Lechería que, actualmente, no existe. No tiene estudios ni asistió a ningún colegio.
Curra, en la playa con Francisca Lechuga Camacho, que sostiene al pequeño Vicente González Lechuga. Julio de 1942.
Con 12 años empezó a trabajar como jornalera en el campo, en diferentes fincas y labores, dependiendo de la época. Ya saliendo de la adolescencia, con 17 años, calcula, empezó a trabajar como colaboradora familiar en el servicio doméstico, siendo su primera casa de la familia González Lechuga, que por aquellos años vivían en el número 57 de la calle Larga, donde permanecería por espacio de algunos años. Tras prestar sus servicios con otras familias, terminó su vida laboral con la familia Berbel Albea, donde estuvo algo más de 23 años.
El número 57, antiguo, de la calle Larga, donde empezó su trabajo en el servicio doméstico.
Como calé genuina que es, le encantan los bailes y cantes gitanos, siendo familia de varios 'gitanos de casa' --tal como ella los definió--, siendo prima de la mujer de 'Anzonini', (ver nótula núm. 524 en GdP) sobrina de Antonio Jiménez Salguero 'el Caneco' (ver nótula núm. 1.252 en Gente del Puerto) y de 'la Moña', que era cuñada de su padre, entre otros...
DISPENSA PAPAL.
Se casó, según consta en su Libro de Familia, el 7 de noviembre de 1949, con otro gitano, Jerónimo Morón López, también de El Puerto, marchándose a vivir a una calle de calés como era la calle de la Rosa, donde vive en la actualidad, numerada de nuevo (el número pasó a ser del 15 al 27), y tirada y vuelta a construir. Jerónimo era carrero de la Aserradora de Pastor. Y, dado que eran primos hermanos tuvieron que solicitar Dispensa Papal para contraer matrimonio.
El ajado libro de familia de nuestra protagonista.
El Derecho Canónico limita la facultad para casarse mediantente un impedimento que prohíbe el matrimonio entre los ascendientes y descendientes, tanto legítimos como ilegítimos, entre padres e hijos, abuelos y nietos, entre tíos y sobrinos y entre primos hermanos. Este impedimento solo se dispensa entre tíos y sobrinos y entre primos hermanos.
Curra y Jeromo, en una foto iluminada.
De esta unión les nacieron seis hijas: Teresa, Josefa, Francisca, Antonia, Jeroma y Juana, y tres abortos, todos ellos de varones. Aquellas si que eran familias numerosas y de primera: gente humilde, trabajadora, cargada de hijos y sacándolos a todos para adelante. (Información y fotografías procesadas por Vicente González Lechuga).




















Algunos niños de su edad se acercaban a ellos para verlos entrenar e, incluso, algún atrevido a participar con ellos en sus ejercicios. Aquella ilusión y sueño se fueron haciendo realidad y pasaron a ensayar en la sala de baile 'Picnic' en la calle Santa Clara, cuyo propietario era Ismael, el del 'Castillito de La Puntilla'. En aquel 'Picnic' empezaron a actuar en directo y de allí tomaron el nombre de 'Los Picnic de El Puerto'. La sala se llenaba para verlos actuar en directo. Sus paisanos estaban entusiasmado con 'Los Picnic', que se iban haciendo hombres y acróbatas profesionales. /En la imagen de la izquierda, Los Picnic actuando en la Plaza del Polvorista, en el Circo de los Hermanos Riola.


TELEVISIÓN ESPAÑOLA.



FERNANDO GAGO, EMBAJADOR EN LAS TERMÓPILAS.
Estar ahí supone un sacrificio que asume con gusto sin reparar en gastos. Nunca le ha faltado una palabra amable, ni una sonrisa, aunque nunca se ha callado cuando le han pisado un meñique. En 1999 se negó a ceder su puesto de aspirante a Jiménez Portela como le había solicitado Hernán Díaz. El desplante le costó caro, pero no se torció el brazo. Segundo de cuatro hermanos (uno de ellos fallecido), su afán autodidacto le hizo progresar en la empresa bodeguera donde recaló muy joven en el departamento de contabilidad. Más que números, él prefería las frases, como había demostrado en sus pinitos teatrales y en Radio Puerto, junto a su buen amigo el periodista Agustín Merello. Su facilidad políglota lo llevó a las relaciones públicas y a ser jefe de ventas de Terry en Norteamérica. Aprendió mucho en sus visitas estadounidenses. /En la imagen de la izquierda, Manolo, Fernando e Ignacio Gago García, falta Benito.


En las imágenes estamos entre otros Paco Guerra, que en paz descanse, Mary Carmen, de la que en la actualidad soy viudo y Ángel Lozano, actual propietario del establecimiento. Y ‘Cuellar’ , en el bar Santa María, era de la familia. Corría el año 1974 o 75. Paco Guerra y yo estábamos haciendo el servicio militar, en el Arsenal de la Carraca (San Fernando). Angelín Lozano se fue unos meses mas tarde a El Aaiún, aún colonia española. Allí vivió la Marcha Verde. Paco Guerra y yo, arrestados en La Carraca, cargábamos municiones y víveres en los barcos que salían para allí. A los tres nos cogió la muerte de Franco en la mili. Y ahora, cada uno, recordamos aquellos desde distintos lugares de España y el mundo, los mas en El Puerto, otros ya tristemente desaparecidos. / En la imagen de la izquierda, el desaparecido Paco Guerra.


surgir todo tipo de emociones y experiencias que hacían unirse con mas fuerza a los jóvenes emergentes. Marcó época. Allí nacía, cada domingo, la experiencia, el amor y... los niños, ya que teníamos el pinar enfrente. (Texto: José Antonio Zambrano. Fotos: Cuellar, de la colección de J.A.Z.).







José Torres Higuera 'el Chico', nace en la calle Federico Rubio el 19 de febrero de 1930, tiene pues 82 años. Hijo de Vicente y Amalia, gaditano y jerezana respectivamente, es el único hijo que sobrevive del matrimonio: María, Amalia, Antonio, Vicente, Manuela y José. Luego la familia se iría a vivir al número 3 de la calle San Francisco y 38 de Santa Lucía.






Su historia no tiene nada que ver con el tópico de una dorada jubilación. Ni siquiera tiene edad para ello: cuarenta y nueve años. Cuando era niño sufrió dos accidentes graves de tráfico y a los 35 tuvo que dejar su trabajo como conductor de ambulancias. Sufre dolores de cabeza, decaimiento... La enfermedad se llama infección crónica de los senos nasales. «Si me cojo un catarro, lo paso mal, muy mal». Su estado de salud lo saca desde hace 15 años de Alemania durante tres meses al año. En ese tiempo, cuando los demás viajan a la nieve, él busca el mar de España: primero fue Cartagena, después Canarias y ahora Cádiz. El termómetro marca 12 grados, pero a Hans le basta con un polo azul a rayas blancas de manga corta.



Fernando desea agradecer públicamente desde Gente del Puerto la labor realizada por sus compañeros de la Junta de Gobierno durante su última etapa como hermano mayor, y muy especialmente a José Manuel Vázquez Caamaño y a la comisión formada por los hermanos Francisco Fuentes Pertinez --actual Hermano Mayor--, Sergio Rivera González, Francisco Fuentes Fernández, Victoriano Jarén Tejero, Domingo Galo Ibáñez, Jesús Manuel García Viñas y Francisco Pizarra Maestre, entre otros, para conseguir sacar adelante los dos principales proyectos que se propuso al ser nombrado Hermano Mayor: la construcción del nuevo paso para el Nazareno y la apertura de una Casa de Hermandad, proyectos que están muy próximos a cumplirse definitivamente. /En la imagen, desmontaje del Altar Mayor de la iglesia conventual de San Agustín.