Alineación del Racing Club Portuense en el partido que jugó contra el C.D. Alavés, el 16 de junio de 1968, no consiguiendo ganar aquel encuentro de la fatídica liguilla de promoción de ascenso a Segunda División.
Los jugadores racinguistas fueron de pie de izquierda a derecha: Mariano Serrano “Nano”, Martínez Jaén, Chares, Luis Soriano Gómez, Manuel Prado “Lolo” y Jaime Ruiz Chinea. Agachados: Sebastian José Vera Palmer, Jesus Bastián, Manuel Gómez Barrera “Manolín”, Miguel Mata y José Breval en aquel fatídico partido jugado en el campo del Eduardo Dato.
En la segunda eliminatoria (la primera fue contra el Atlético Baleares) le tocaría jugar al Portuense con el Alavés, entrenado por Ignacio Izaguirre, siendo presidente Juan Gorospe. El partido se jugó en el Estadio de Mendizorroza (Vitoria), el 9 de Junio de 1968, a las 18 horas. El resultado fue de empate a cero.
La directiva portuense estaba formada por Bernardo Sancho Jiménez, como presidente y los vicepresidentes Tomás Osborne Macpherson, Fernando Arjona Cía, José Antonio Osborne Vázquez, Juan M. Martín Vélez. Secretario, Antonio Torres Santiago. Tesorero, Antonio Rincón Suano. Contador, Andrés Díaz Gómez y vice-Contador, Francisco Parra García. Vocales, Cayetano Gómez López, Salvador Egea Hidalgo, Agustín Fernández González, José Arjona González, Manuel Pico Ruiz-Calderón, Manuel Rosso Morro y José González Ruffoni.
Luis Soriano Gómez y Manuel Gómez Barrera 'Manolín'.
Hubo un claro dominio del Alavés en la primera parte, con muchos tiros a puerta que fueron neutralizados por la buena actuación del portero Jaime y de su defensa. En la segunda parte, el dominio Alavés se acentuó y unas veces las piernas de los jugadores, otras los palos y en fin la destacada actuación de Jaime, evitaron que el balón llegara a la red. Destacaron Jaime sobre todos, Vera Palmer y Manolín en el Portuense. Ezquerra y Sarasola en el Alavés. Arbitró bien el asturiano Villa Posadas.
Las alineaciones fueron:
ALAVÉS: Bernardo, Ezquerra, Sarasola, Ayerbe, José Ramón, Rojo; Oscariz, Casito Blanco, Quintana y Baroja.
PORTUENSE: Jaime, Mariano, Chares; Martínez Jaén, Lolo, Marcelino; Vera Palmer, Hernández. Breval, Manolín y Soriano
PARTIDO DE VUELTA.
El partido de vuelta se jugó en el estadio portuense de Eduardo Dato, el día 16 de Junio de 1968. El resultado fue Portuense 0, Alavés 2, quedando el R.C. Portuense eliminado y consiguiendo el ascenso el C.D. Alavés. Se registró la mayor entrada de la temporada, con muchos seguidores del Alavés en las gradas.
Sosteniendo la pancarta desconocido y Teja. Jugadores de izquierda a derecha de pie: Mariano Serrano “Nano”; Martínez Jaén; Chares; Luis Soriano; Manuel Prado “Lolo”; Jaime Ruiz Chinea. Agachados: Sebastian José Vera Palmes; Jesus Bastián; Manuel Gómez Barrera “Manolín”; Miguel Mata; José Breval. Los aficionados a La derecha de la foto: Francisco Fernández Acal “Paquito de Casa Paco”, desconocido y Julio Fernández Galloso.
Los goles fueron marcados por Caito a los 22 minutos aprovecha una duda de la defensa local y marca el primer gol vitoriano. A los 38, el mismo Caito, en jugada personal, logra el segundo. Mal partido del Portuense en un encuentro de dominio alterno, con mejor juego y más entusiasmo en las filas alavesas, en las que destacó la actuación de su portero Bernardo. De los locales no se pudo distinguir a nadie. El arbitro fue Rodriguez Barroso, sin complicaciones
Las alineaciones fueron:
PORTUENSE: Jaime; Mariano, Chares, Martínez, Jaen, Lolo, Marcelino, Vera Palmer, Hernández, Manolín, Mata y Soriano.
ALAVÉS: Bernardo; Ezquerra, Sarasola. Ayerbe; José Ramón, Rojo, Ocariz, Caito, Zarrita, Quintanal y Blanco.












Algunos niños de su edad se acercaban a ellos para verlos entrenar e, incluso, algún atrevido a participar con ellos en sus ejercicios. Aquella ilusión y sueño se fueron haciendo realidad y pasaron a ensayar en la sala de baile 'Picnic' en la calle Santa Clara, cuyo propietario era Ismael, el del 'Castillito de La Puntilla'. En aquel 'Picnic' empezaron a actuar en directo y de allí tomaron el nombre de 'Los Picnic de El Puerto'. La sala se llenaba para verlos actuar en directo. Sus paisanos estaban entusiasmado con 'Los Picnic', que se iban haciendo hombres y acróbatas profesionales. /En la imagen de la izquierda, Los Picnic actuando en la Plaza del Polvorista, en el Circo de los Hermanos Riola.


TELEVISIÓN ESPAÑOLA.



FERNANDO GAGO, EMBAJADOR EN LAS TERMÓPILAS.
Estar ahí supone un sacrificio que asume con gusto sin reparar en gastos. Nunca le ha faltado una palabra amable, ni una sonrisa, aunque nunca se ha callado cuando le han pisado un meñique. En 1999 se negó a ceder su puesto de aspirante a Jiménez Portela como le había solicitado Hernán Díaz. El desplante le costó caro, pero no se torció el brazo. Segundo de cuatro hermanos (uno de ellos fallecido), su afán autodidacto le hizo progresar en la empresa bodeguera donde recaló muy joven en el departamento de contabilidad. Más que números, él prefería las frases, como había demostrado en sus pinitos teatrales y en Radio Puerto, junto a su buen amigo el periodista Agustín Merello. Su facilidad políglota lo llevó a las relaciones públicas y a ser jefe de ventas de Terry en Norteamérica. Aprendió mucho en sus visitas estadounidenses. /En la imagen de la izquierda, Manolo, Fernando e Ignacio Gago García, falta Benito.


En las imágenes estamos entre otros Paco Guerra, que en paz descanse, Mary Carmen, de la que en la actualidad soy viudo y Ángel Lozano, actual propietario del establecimiento. Y ‘Cuellar’ , en el bar Santa María, era de la familia. Corría el año 1974 o 75. Paco Guerra y yo estábamos haciendo el servicio militar, en el Arsenal de la Carraca (San Fernando). Angelín Lozano se fue unos meses mas tarde a El Aaiún, aún colonia española. Allí vivió la Marcha Verde. Paco Guerra y yo, arrestados en La Carraca, cargábamos municiones y víveres en los barcos que salían para allí. A los tres nos cogió la muerte de Franco en la mili. Y ahora, cada uno, recordamos aquellos desde distintos lugares de España y el mundo, los mas en El Puerto, otros ya tristemente desaparecidos. / En la imagen de la izquierda, el desaparecido Paco Guerra.


surgir todo tipo de emociones y experiencias que hacían unirse con mas fuerza a los jóvenes emergentes. Marcó época. Allí nacía, cada domingo, la experiencia, el amor y... los niños, ya que teníamos el pinar enfrente. (Texto: José Antonio Zambrano. Fotos: Cuellar, de la colección de J.A.Z.).







José Torres Higuera 'el Chico', nace en la calle Federico Rubio el 19 de febrero de 1930, tiene pues 82 años. Hijo de Vicente y Amalia, gaditano y jerezana respectivamente, es el único hijo que sobrevive del matrimonio: María, Amalia, Antonio, Vicente, Manuela y José. Luego la familia se iría a vivir al número 3 de la calle San Francisco y 38 de Santa Lucía.






Su historia no tiene nada que ver con el tópico de una dorada jubilación. Ni siquiera tiene edad para ello: cuarenta y nueve años. Cuando era niño sufrió dos accidentes graves de tráfico y a los 35 tuvo que dejar su trabajo como conductor de ambulancias. Sufre dolores de cabeza, decaimiento... La enfermedad se llama infección crónica de los senos nasales. «Si me cojo un catarro, lo paso mal, muy mal». Su estado de salud lo saca desde hace 15 años de Alemania durante tres meses al año. En ese tiempo, cuando los demás viajan a la nieve, él busca el mar de España: primero fue Cartagena, después Canarias y ahora Cádiz. El termómetro marca 12 grados, pero a Hans le basta con un polo azul a rayas blancas de manga corta.



Fernando desea agradecer públicamente desde Gente del Puerto la labor realizada por sus compañeros de la Junta de Gobierno durante su última etapa como hermano mayor, y muy especialmente a José Manuel Vázquez Caamaño y a la comisión formada por los hermanos Francisco Fuentes Pertinez --actual Hermano Mayor--, Sergio Rivera González, Francisco Fuentes Fernández, Victoriano Jarén Tejero, Domingo Galo Ibáñez, Jesús Manuel García Viñas y Francisco Pizarra Maestre, entre otros, para conseguir sacar adelante los dos principales proyectos que se propuso al ser nombrado Hermano Mayor: la construcción del nuevo paso para el Nazareno y la apertura de una Casa de Hermandad, proyectos que están muy próximos a cumplirse definitivamente. /En la imagen, desmontaje del Altar Mayor de la iglesia conventual de San Agustín.

