El pasado sábado día 7 de Agosto, se celebró en la Bodega "San José" de nuestra Ciudad, la I Reunión de la familia Benjumeda A dicho encuentro asistieron 150 (136 adultos y 14 niños) descendientes o emparentados con los Benjumeda Martínez de Pinillos. Una buena parte de ellos residen fuera de El Puerto (Madrid, Sevilla, Almería, Cádiz, Jerez, ...) e incluso en el extranjero, en países tales como Bélgica, Holanda, Austria o Estados Unidos de Norteamérica. Durante la jornada se conocieron muchos miembros de la familia que no tenían más referencia que por oídas, por escrito o que incluso desconocían de su existencia y otros que, por vivir en lugares tan distantes, hacía tiempo que no se veían.
LOS BENJUMEDA LLEGAN A LA PROVINCIA.
El primer Benjumeda del que provienen los 150 congregados, entre descendientes directos o emparentados, José Nicolás Benjumeda Romana, llegó a Cádiz en el siglo XVIII, descendiente de Juan Benjumeda y Góngora, natural de Marchena (Sevilla). Las calles existentes en Cádiz en la capital de Cuba --La Habana-- con el apellido Benjumeda fueron rotuladas como reconocimiento a los méritos de dos eminentes médicos de esta familia.
Así, José Benjumeda Gens, nieto del primer Benjumeda llegado a Cádiz, Catedrático que fue y primer Decano de la Facultad de Medicina de la capital gaditana, y en Cuba la de su hijo José Antonio Benjumeda Fernández, Catedrático de la Facultad de Medicina de La Habana. (En la imagen, José Benjumeda Gens).
Hasta donde los propios Benjumeda tienen datado, este es el árbol genealógico: Miguel Benjumeda - Juan Benjumeda y Góngora (Marchena) - José Nicolás Benjumeda Romana (1699) llegan a Cádiz - Pascual Benjumeda Rodríguez (1759) - José Benjumeda Gens (1787) - José Antonio Benjumeda Fernández (1817) - José Luis Benjumeda Miranda (1869) casado con Francisca Martínez de Pinillos, engendrando a seis hijos: los Benjumeda Martínez de Pinillos:
José Luis (1894) creando la rama Benjumeda Molleda (José Luis “Neno” (+), María Loreto, Milagros, Covadonga, Manuel (+), Pilar, Francisco (+) y Jesús; Francisca (1899, creando la rama De la Torre Benjumeda (Antonio (+); María Teresa (1903), creando la rama Molleda Benjumeda (Jesús (+), Luis (+), Sinforiano (+) Teresa, Milagros, María Eulalia y José Antonio (+); Antonio (1904), creando la rama Benjumeda Abreu (Antonio (+) Milagros, Paca, Juan Carlos, (+), Victoria, María, Fernando, María del Carmen, Javier (+) y Loti; Úrsula (1906) creando la rama Díaz Benjumeda (Francisco, Manuel, José Luis, Enrique); y Manuel (1908) creando la rama Benjumeda Osborne (Juan, Jaime (+), Margoti, Gonzalo, José María, Josefina, Eduardo, Ignacio, Jaime, Manuel y Luis). Y luego todos los descendientes de éstos... (En la imagen, José Antonio Benjumeda Fernández).

Los hermanos Benjumeda Martínez de Pinillos, las seis ramas de las que descienden los asistentes al Encuentro del pasado 7 de agosto en El Puerto. (Imagen de 'La Gaceta Benjumeda', periódico editado con motivo de la convocatoria)
DESCENDIENTES DE LA MISMA RAMA.
Los reunidos en la Bodega San José son descendientes de José Luis Benjumeda Miranda, cumpliéndose este mismo año el centenario de su fallecimiento. Así descienden de sus sus seis hijos que conforman las seis ramas que se reunieron el sábado: los Benjumeda Martínez de Pinillos. Los allí congregados constataron que e cumplían tres tradiciones en la familia: la primera es que la profesión de médico era una constante, aunque en la actualidad ninguno ha llegado a ser catedrático o decano de facultad, como fue el caso de algunos de sus antepasados. La segunda tradición es que se ha mantenido el nombre de José, existente en todas las ramas y transmitido a lo largo de las diferentes generaciones. La tercera es que el nombre de Úrsula, que tenía la tatarabuela, transmitido por la rama de los Díaz Benjumeda hasta sus actuales hijas, las más pequeñas.

ASISTENTES.
Ni sabemos ni podemos poner el nombre de todos los asistentes, empero, si afirmamos que, entre otros estuvieron: Milagros Benjumeda Abreu, Vda. de Pedro Troya Zamudio. María del Carmen Benjumeda Abreu, casada con Rafael Díez Vergara, y sus hijos Rafael casado con Ana Andréu y Santiago; María Asunción Benjumeda Abreu, viuda de Rafael de la Calle Romero, residente en Jerez. Victoria Benjumeda Abreu, viuda de José Antonio Micheo de la Loma, con sus hijos Victoria Eugenia Micheo Benjumeda, residente en Holanda y casada con un coronel que trabaja para la OTAN: Cristóbal Guerrero Suárez; José Antonio, Iñigo, Marta, María Valvanera, Alvaro y Gonzalo (los dos residentes en Madrid), Fernando, Miguel casado con Aurora Gómez Agar y Manuel residente en EEUU, casado con Michelle Glass. Francisca Benjumeda Abreu, Viuda de Miguel Sánchez Cossio Muñoz. Carlota Benjumeda Abreu, casada con Vicente González Lechuga y sus hijos Vicente y Fernando González Benjumeda, casados respectivamente con María del Mar Conde y Carmen Noelia Martínez de Murga Guevara. María Eulalia (Marula) Molleda Benjumeda, acompañada de su marido Rafael Redel Hernández. También asitió su hija mayor Reyes y su marido Luís Cuervo Spottorno que vinieron desde Bruselas, ya que él trabaja en la Comunidad Europea.

Victorina Arrobas Vila, Viuda de Antonio Benjumeda Abreu y sus hijos Luis con su mujer Elke Hois, que vinieron de Austria; y Antonio con su esposa Aurora Bravo Garcés, que vinieron desde Sevilla. Fernando Benjumeda Abreu, único varón que queda vivo de dicha generación, su mujer María del Carmen García Román y su hijo Fernando Bernjumeda García. La viuda de Javier Benjumeda Abreu, fallecido recientemente, María del Carmen Lobato Galán, nieta de Patesca. José Luis Díaz Benjumeda, esposa, hija y sobrinas, residentes en Sevilla. Los Benjumeda Peñafiel, hijos de Juan Benjumeda Osborne: Alberto, Ana, Blanca, Jorge, Juan, Marta, Pilar y Rafael. Ademas, estuvieron el General de División del Ejército del Aire, Manuel, Benjumeda Osborne y sus hermanos Ignacio, José María, Juan, Luis y Margoti, menos Josefina que vive en EEUU. Los Díez Benjumeda, entre ellos el artista pintor, autor del cartel de Feria de El Puerto, del año 2007, Santiago Díez Benjumeda. Piluca Benjumeda Molleda, viuda de Eduardo Ballesteros Morales, conocido analista clínico y sus hijos Begoña, Eduardo, Joselo, María y Pilar Ballesteros Benjumeda, y sus respectivos entre los que se encontraba el marido de Begoña, Antonio Ojeda Guerrero. Desde Almería, Rafael Molleda Fernández, casado con María Isabel Mata Almodóvar y sus hijas Isabel y Aurora. Desde Madrid, María Antonia Andrade García-Moreno, Vda. de Luis Molleda Benjumeda y su hija María Antonia, periodista, que trabaja en el gabinete de prensa del PSOE en la calle Ferraz.

Desde Sevilla, María Úrsula Díaz Manzano y su marido José Manuel Luca de Tena Córdoba, con sus hijas Úrsula y Carmen, es la hija mayor de los Díaz Benjumeda y fue la promotora de llamar a la rama de Sevilla. Margot Benjumeda Osborne, casada con Enrique del Pino Bohórquez, residentes en Jerez, y sus hijos Margarita, Beatriz, Enrique, Miguel, Jaime, Patricio, con su mujer María del Carmen Ramírez Sánchez. María Angustias León Orozco, Viuda de Juan Carlos Benjumeda Abreu, con sus hijos, hija María Angustias, Juan Carlos casado con Rocío Luque, Enrique casado con Verónica O'Neale Moreno-Luque, ambos residentes en Jerez. Los Letang Arévalo, Ana y Enrique y los Letang Benjumeda: Enrique, José Luis, Juan, Marta, Raquel, Fernando, y Fernando Letang Velarde y Fernando Gil de Sola Letang y Francisco Gil de Sola Costell. Y Cristina y Ana Azcárate Benjumeda. Los hermanos Javier, Juan y Patricia Gil de Biedma Benjumeda.
Y otros apellidos presentes emparentados con los Benjumeda, por alguna de sus seis ramas: Andreu, Berzal, Bebitori, Caamaño Aramburu, Cuervo Spottorno, Cruz, De la Torre Bononato, Elvira, Gálvez, Gómez, León Orozco, Lobato, Luca de Tena, Luque, Mata Almodóvar, Monguió, Pascual de Pobil, Brice Peton, Redel, Rodríguez Mendoza y Rodríguez Romero, Rubio, Sebastián Garicano, Seoane, Soneira, Sordo, Federico del Valle, y los Worth del Pino, Carla y Margarita, cerrando la lista de 150 familiares reunidos.
PREMIOS Y DISTINCIONES.
Como no podía ser de otra forma, al finalizar la comida, se hizo entrega de una Botella de Vino Conmemorativa «Señorío de Benjumeda» Rioja Crianza de 2007, etiquetado especialmente para la ocasión por Vinícola Jarrera. Así, en primer lugar repartieron a las personas de mayor edad de cada una de las seis ramas de la familia presentes en el Encuentro, que les fueron entregadas por las chicas de las generaciones más jóvenes. (En la imagen, Úrsula Miranda).
- De la rama Benjumeda Molleda, para Mari Benjumeda Molleda, decana de la reunión. De la rama de la Torre Benjumeda, para Angelita de la Torre Bononato.
- De la rama Benjumea Abreu, a Milagros Benjumeda Abreu.
- De la rama Molleda Benjumeda, a Marula Molleda Benjumeda, agradeciendo su desplazamiento desde Madrid.
- De la rama Benjumeda Osborne, a Juan Benjumeda Osborne, agradeciendo la numerosa presencia de esta rama en el evento familiar.
- De la rama Díaz Benjumeda, a José Luis Díaz Benjumeda, quien durante el encuentro se reunió, tras muchos años, con su madrina Mari Benjumeda Molleda.
Otras botellas de “Señorío de Benjumeda” fueron entregadas a José Luis Letang Benjumeda, por ser el primero en apuntarse al evento. A Luis Benjumeda Arrobas, por su rápida respuesta al ser el primero en abonar las cuotas. A Jesús de la Torre Bononato, por sus gestiones en la celebración del encuentro. A Francisco Gil de Sola Costell, por su trabajo en las cuestiones organizativas. A Javier Sordo Letang, por la elaboración de un periódico conmemorativo. Otra botella para la desconocida Daniela, cuyo apellido no se conocía en el momento de celebrarse el ecuentro. A Manuel Micheo, que vino expresamente de EEUU para la ocasión, acompañado por su mujer, Michel Glass. Y otra por su inicial colaboración, poniendo en contacto a la mayoría de la familia, al colaborador de Gente del Puerto, Vicente González Lechuga, autor de las fotos que ilustran esta nótula. (En la imagen, portada de 'La Gaceta Benjumeda').
Las organizadoras del evento fueron las hermanas Raquel y Marta Letang Benjumeda, hijas del Comandante Letang Brouillon, constructor del desaparecido lugar de celebraciones y caseta de Feria ‘El Cortijo’ del Paseo de la Victoria. Para el próximo encuentro, dentro de tres años, Gente del Puerto se permite recomendarles entregar a los premiados botellas de Vino Fino, Oloroso y Amontillado, de alguna de las bodegas de El Puerto, unos vinos para paladares exquisitos, como son los de los Benjumeda.



Le seguía la antigua pescadería de los hermanos Gago, cuyos descendientes tienen el Bar 'El Nuevo Pescaíto' detrás de la Clínica Santa María de El Puerto. A continuación venía el Restaurante Económico 'La Placilla, de Manuel González Ceballos y aquella cafetera de agua caliente... cuyos primos regentaban el restaurante del Hostal Loreto. Hoy se encuentra otro establecimiento con el nombre de 'La Placilla', una tienda de electrodomésticos. Luis el de 'la Liebre' en una accesoria de la casa donde 
Pero volvamos otra vez a la calle Luna. Iniciemos de nuevo el recorrido, esta vez desde la acera de enfrente al Teatro Principal y al carrillo de Severo. En la esquina con Luna el almacén de ultramarinos de los hermanos Genaro, donde hoy se encuentra una tienda de Telefónica. A continuación venía la ZapatEría Heredia y junto a ésta, años mas tarde, pondría Juanito Malete una frutería. Le seguía el 
Luego vendría la tienda de Los Dos Pepes, el de los picos brasileños, extravagante personaje que bien merece nótula aparte. Baste recordar que viajaba en su Mini, con un maniquí sentado al lado en el asiento del copiloto y que editaba billetes de 500 pesetas con su efigie, que luego sería la Confitería La Perla. En la Casa de los Leones, hoy apartamentos turísticos, vivía la famlia de los Rodríguez Ceballos, propietarios del 'Bar Casa Paco Ceballos' el de las populares 'pavías rebozadas' y el "Bar Liba" al frente de cuyos establecimientos se encuentran en la actualidad Baldomero e Ignacio Rodríguez Sánchez, en el primero y Paco en el segundo. Y cerrando el recorrido el 

PERSONAJES POPULARES.
En 1945, el año del nacimiento de 'el Bimbo', nacen también la periodista María Antonia Iglesias, el humorista Fernando Esteso y los cantantes José Luis Perales y Betty Missiego, además del ciclista belga Eddy Merckx. Ese año, también se crea el Institituo de Cultura Hispánica, actualmente Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Ese año, además se reglamenta el toreo en Portugal, y el Dr. Antonio Vallejo-Nájera pbulica su primer trataado sobre psiquatría. El ex dictador de la República Social Italiana --y antes del Reino de Italia-- y lider fascista, Benito Mussolini, es ejecutado por los partisanos. (En la imagen superior, Diego, en la típica fotografía escolar, que todos tenemos, en el Colegio de la SAFA. En la imagen siguiente, los padres de Diego, José Simón y Francisca Montes).
Empezó pronto su vida laboral, como facturista en el comdedor del Hotel Fuentebravía; también estuvo trabajando en los Depósito de CAMPSA; luego montó una carnicería en Puerto Real y como la carne no era lo suyo, trabajó para Pepe Acaso, en el distribuidor de Danone. Por fin, en el año 1972 se integra en la organización panificadora de distribución de productos Bimbo, a la que dedicará el resto de su vida laboral hasta su jubilosa jubilación en 2007 (35 años en la empresa), y de la que tomaría su nombre artístico para el mundo de la tauromaquia. Un hombre que, a sus 64 años la ilusión de su vida y sus prioridades son el mundo del toro y su compañera Maria del Carmen Pazos, a la que le lleva 23 años de diferencia, algo que dice mucho de él. Genio y figura y mucho sentido del humor, amén de un corazón como una plaza de toros, valga el símil. Corazón que ya se ha resentido del algún sustillo: dos infartos uno hace 10 años y otro hace 2. Pero el torero sigue en la brecha. (En la fotografía de la izquierda, una juvenil imagen de Diego. La foto siguiente con el torero Diego Puerta, está tomada en 1965).
Hacía jornadas laborales de 7 de la mañana a 10 de la noche cuando entró en Bimbo con 26 años. Gracias a José María Ponga, de Vigalpe 500, un militar retirado, consiguió entrar a distribuir los productos que representaba en la Base Naval de Rota. Aquel pase le sirvió de paso para una próspera carrera profesional con Bimbo tanto en la Base como en el municipio de Rota. De vivir en casa de su suegra a poder tener su primer piso en la Barriada Reyes Católicos (aquellos pisos 'del sindicato' calle Postigo arriba; pagaba 250 pesetas al mes) da una imagen de la cantidad de productos que Diego consiguió colocar en barcos y reductos de la Armada. Tuvo de jefes en la panificadora a Rafael Cruz y Felix Rios, entre otros.
La familia de Diego es amplia, cuatro hijos de su primer matrimonio Paco, Fernanda, Diego y David, -algunos metidos en la distribución alimentaria- y una vida feliz junto a su segunda pareja, María del Carmen, a la que conoció con apenas 18 años, cuando el tenía 39. Se conocieron en 1984 porque Diego tenía un caballo cerca de donde vivía Maricarmen, a la que invitó a tomar un refresco en un bar cercano, pero como la Cenicienta --aunque con cuatro horas de adelanto--, ella tenía que estar a las 8 de la tarde en su casa. Y ahí empezó todo. Desde 1986 hasta ahora han vivido mucho y damos fe que la felicidad reina en la casa del torero. Ella lo pasa muy mal cuando actúa: ve el paseíllo pero se ausenta de las plazas cuando comienza su faena, aunque da igual porque el clamor del público se escucha igual dentro que fuera. (En la imagen Maria del Carmen Pazos, la mujer del torero).
Abunda en sus reflexiones en voz alta: "--A mi lo bailao no me lo quita nadie. He pasado tantos momentos buenos en el mundo..." Y el artista evoca cuando, en Aranjuez lo metió Palomo Linares en una corrida. Aquí se pone teatral: "--No he pasao tanto miedo en toda mi vida". (En la imagen, con el diestro de Las Pajanosas afincado en El Puerto, Pepe Álvarez).












Diego está en capilla. Va a entrenamiento a diario, nada de alcohol, --algún día se da un homenaje-- nada de excesos. Por las mañanas ayuda y asesora a alguno de sus hijos. Por la tarde, entrenamiento. A diario como hemos dicho. El día 7 de agosto, actúa en la parte seria del Espectáculo Cómico Taurino, 'El Chino Torero y los enanitos forcados', que se celebrará en la Plaza de Toros a las 11 de la noche. El cartel de abono de temporada anuncia la "Reaparición de El Bimbo de El Puerto". Sus amigos se preparan para acompañarle en el previo del rito de vestirse y luego en los tendidos. Su apoderado, Miguel López-Cepero, de la Venta El Cepo, espera que tras el triunfo le salgan más actuaciones para la pretemporada, aunque sea en Méjico. Su Mozo de Espadas, Nina, espera estar a la altura. El día siete de agosto, ¡allí estaremos, maestro!



ESPUMOSOS VALDELAGRANA.
LA FABRICACIÓN.
LOS ISOCARROS Y EL REPARTO.



EL DEPÓSITO Y VENTA DE HIELO.
EL PRINCIPIO DEL FIN DE LOS ESPUMOSOS.
Los costos de producción y distribución eran superiores a los precios que se pagaban por los productos y la fábrica dejó de ser rentable. Se pagaban dos pesetas por un sifón y cuando intentó subirlo a cuatro pesetas para ajustar los costos y beneficios, no tuvo la acogida esperada. Otros productos de multinacionales, implantados a nivel nacional, acabarían ocupando su espacio, con ofertas mas interesantes para los negocios de hostelería y con ellos ya no pudo competir, lo que le abocó al cierre. Conseguiría vender la lavadora automática de botellas a una empresa de Torre Donjimeno y el resto del tren de embotellado --que estaba prácticamente nuevo con apenas ocho años de uso-- a una fábrica de refrescos de Sevilla. (En la imagen, 'Caza y Pesca' en la calle Ganado, uno de los negocios familiares de la familia González, que vendía radios y televisores. Precisamente Miguel colocó la primera antena de TV que se instaló en El Puerto, en el Bar Puente de Manolo Muñoz, en el año 1957).
Los caminos de gaseosa La Casera y de Miguel se volvieron a encontrar, ofreciéndoles éstos que les distribuyera sus productos en El Puerto, ya con caseras de distintos sabores... Como los márgenes comerciales que le proponían no le parecieron ajustados a la realidad, Miguel le volvió la espalda a La Casera, en esta ocasión como distribuidor, después de haber sido durante muchos años competidor directo, una especie de lucha entre David y Goliath.
Para colmo una enfermedad hoy felizmente superada, le obliga a prejubilarse con 63 años, lo que le obliga también a cerrar el negocio de la Distribución. Hoy vive felizmente retirado del mundo de los negocios, disfrutando de su familia en los Altos del Berbén.

"Los pensionistas del mar, los de piel dura y el rostro arrugado se merecen esto y mucho más porque con su trabajo y su tesón elevan la profesión a la que representan más de lo que podemos alcanzar". Estas palabras fueron pronunciadas por Alberto Alcaraz Roca (en la imagen de la izquierda), Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores el día 16 de julio de 1978. Sin ningún genero de duda, su labor en una época tan difícil como la fue la de la transición y los logros alcanzados durante sus ochos años al frente de la Cofradía de Pescadores, ennoblece a este porteño por derecho propio nacido en Roquetas de Mar. Vive en la actualidad en Cádiz y pasa largas temporadas en Valdelagrana. Cabe conmemorar que junto al recordado director provincial del Instituto Social de la Marina José Luis Vilaplana Montes fueron los grandes precursores de las excursiones de los pensionistas del mar como colofón a la festividad de la Virgen del Carmen. Ambos lucharon afanosamente para que los pescadores pudieran beneficiarse de la misma bonanza que por aquel entonces se vivía en otros sectores productivos. Bajo su mandato se iniciaron las excursiones de los pensionistas del mar que se prolongaron hasta 1986. En aquellos años más de cuatrocientas pensionistas disfrutaron visitando Aracena, Gibraltar, Bolonia, Tahivilla, Sanlúcar, Chipiona, Rota…

El historiador Enrique Pérez Fernández, en el capitulo dedicado a las “Ferias Y Veladas” de El Puerto tiene un apartado sobre las procesiones de la Virgen del Carmen. Asegura que la vinculación de esta advocación mariana con la gente de la mar es de siglos. Pero hasta el 19 de abril y el 25 de julio de 1901, no se declara oficialmente patrona de la Marina y se fija día festivo para los marineros el 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen. Sin embargo, en El Puerto de Santa María, seis años antes, cuando en 1895 se iniciaba al construcción de la Iglesia de las Madres Carmelitas, el padre Sánchez Marchena, arcipreste de Chiclana, mientras predicaba la novena en la iglesia de las Esclavas (entonces de San Juan de Dios), exhortó a los fieles a sacar en procesión a la Virgen del Carmen por el barrio de Guía, entonces barrio de los pescadores. La iniciativa caló y posteriormente se llevó a cabo la procesión y bendición de las aguas, en el muelle de la Pescadería, el 24 de julio de ese mismo año. (En la ilustración, exvoto que se encuentra en las escaleras de acceso al Camarín de la Virgen de los Milagros. En la pintura se pueden ver la patrona de la Ciudad junto a la Virgen del Carmen, intercediendo ante un naufragio).

El primer embarque que la Virgen del Carmen realizó para recorrer en procesión las rías del Guadalete, fue posterior. Se realizo el día 15 de agosto de 1930, festividad de la Asunción de la Virgen, la más antigua celebración mariana portuense.










A mediados de los años 60 las tripulaciones de los pesqueros “Paco Rota” “Antonio y Angelina”, “Villa de Calpe”, “Jaime y Manuel”, “Mari Carmen y Ramona”, “Angelina Lloret”, y “Guardiola Perles” tomaron el timón y ponían rumbo a lo que debiera ser la procesión marítima de la Virgen del Carmen. Sería en 1968 el pesquero “Villa de Calpe” capitaneado por José García Malvido el primero en pasear después de un largo paréntesis a la Virgen Marinera por el río Guadalete. Mención especial parta la tripulación del pesquero “Paco Rota” que fueron los primeros en engalanar y revestir su barco con alegorías marineras dando esplendor a la festividad de la Virgen del Carmen. Su principal artífice y alma máter Vicente Sánchez Carbonell, un experimentado lobo de mar, experto pescador y excelente persona, nos abandonó prematuramente poco tiempo después de haber sido elegido Hermano Mayor del Carmen. (En la imagen, Juan Antonio Otero Tejada, pescador y armador, colaborador incansable junto a su familia en el paseo procesional de la Virgen Marinera. Más listo que los ratones colorados. Sin apenas saber leer y escribir llegó a ser armador durante su vida de cuatro embarcaciones).

Roberto Romero Laffitte nace, de forma accidental, en Sevilla en 1940, pero es porteño de donde se siente, donde vive y donde disfruta de la vida.
CONSERVAS SUR.


Alejandro se encuentra con que tiene la marca, tiene los locales y ya está, por lo que tendrá que crear nuevas infraestructuras para poner en marcha de nuevo Conservas Sur. Así, alquila una fábrica en Barbate, la dota del equipamiento necesario y al ser un puerto de mar receptor del género que necesita, empieza a fabricar conservas de pescado. En El Puerto quedarían las fábricas de vegetales y salsas y el almacén distribuidor de la firma. El marqués de Arco Hermoso se desplazaba a Sevilla y participaba en las subastas de las naranjas agrias de las calles, plazas, paseos y las del Alcázar sevillano.
LOS TRABAJADORES DE LA CONSERVERA.



Así, con la llegada de los barcos de caballas, todas las mujeres acudían para su limpieza y preparación, durante todo el tiempo que fuera preciso para ello, al ser el pescado un producto muy perecedero. Una vez limpias y cocidas las caballas, las operarias estibadoras las arreglaban y las iban colocando en las latas de conservas. Para realizar este trabajo se requería un aprendizaje con anterioridad. Se tenía en cuenta la destreza y rapidez en la práctica de la estiba. La mayoría de las veces se trabajaba “por cuenta”, es decir, según el número de “bandejas” de latas de conservas llenas, así se cobraba. Acelerando el ritmo de trabajo, podían ganar más dinero.”
Se daba la circunstancia de que para recibir en buen estado las fresas con las que se preparaban las mermeladas, había que extremar las precauciones de conservación y transportes. Un caro con 200 canjilones de noria de barro, llenos de fresas pequeñas (3 kilos aproximadamente ), cerrados con hojas de higuera con un atadillo de palma, viajaban toda la noche, --desde el campo hasta la fábrica-- entre las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana, para resistir de la mejor manera posible el calor.



La cocina mundana de los tiempos romanos era muy limitada en productos y recetas. La clase alta era la que podía permitirse delicatessen excéntricas como mamas de cerda, marmotas de los ríos galos y flamencos del Nilo. Todo ello, claro, especiado con garum gaditano.



En el Acto Académico recibieron placas como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como profesores y colaboradores de la Comunidad Educativa. En la imagen de la izquierda, Doña Francisca Sánchez Salgado, Paquita, limpiadora del Instituto durante la década de los años sesenta y setenta del siglo pasado, recibe por parte Emilio Flor Jiménez, director del Centro en la fecha del primer encuentro de antiguos alumnos del Instituto, placa como reconocimiento a todos estos años de entrega en su labor como colaborada de la Comunidad Educativa. Emotivo fue cuando las esposas de los ausentes, de los que nos abandonaron, recibieron el aplauso de todo el alumnado presente en el añorado patio del Instituto.Admirables profesores, sin ningún género de duda y que durante ese primer encuentro pudimos valorar la inmensa calidad humana de los que se fueron y de los que estuvieron presentes en el acto. Todos permanecerán en nuestra memoria.
“Cuantos buenos recuerdos se agolpan en mi mente y cuanta nostalgia de aquellos tiempos intensamente vividos al amparo de nuestros profesores. Cuanta paciencia tenían con nosotros. Éramos un poco como de familia… por lo que no pierdo la esperanza de que se les vuelva a hacer otro u otros homenajes que bien se lo merecen…” J.M. Fernández Izquierdo

